¿Por qué fue derrotada la izquierda en Francia?

¿Qué es lo que dice Alan Badiou? ¿Dice que los intelectuales de izquierda desaparecerán? Alain Badiou cuestiona la adhesión de gente de izquierda en Francia a Zarkozy y los acusa de antimigrantes pobres. Sería interesante leer el libro.

El filósofo Alain Badiou afirma que el sarkozysmo y la recreación de
antiguas figuras de la militancia no abren otra alternativa que la
del radicalismo político o la adhesión reaccionaria. Y denuncia el
uso que hacen ciertos intelectuales franceses de la referencia a
Israel y al término "judío" para justificar la opción "reaccionaria"
.

NICOLAS WEILL.

Las conferencias que Alain Badiou brindó cuando se presentó por
primera vez en Rosario, en 2004, invitado por la Escuela de Filosofía
de la UNR, se publicaron recientemente bajo el título Justicia,
filosofía y literatura (Homo Sapiens). En el último bimestre de este
año, se editará, por otra parte, Lógicas de los mundos (Manantial),
texto en el que el filósofo y profesor emérito de la Escuela Normal
Superior de París trabaja desde hace unos quince años, continuación
de su gran libro El ser y el acontecimiento (1988), y donde
problematiza, por ejemplo, qué es el cuerpo visible, u objetivo, de
una verdad. "Dentro del campo de la izquierda europea, el gesto
intelectual de Badiou ha estado siempre inspirado en un intento por
trascender las más conocidas rutinas políticas, conmemorativas o
meramente identitarias", señala Silvana Carozzi en Justicia,
filosofía y literatura. Bajo esas premisas y entre esos dos hechos
editoriales, Badiou responde sobre las derivas de la relación entre
intelectuales y política en Francia.

¿De qué modo interpreta los cambios políticos y electorales recientes?

Como el verdadero fin de la forma francesa de la posguerra: un
sistema derecha-izquierda al que le había tocado en suerte un balance
muy particular de la guerra, del petainismo y la Resistencia. El
sistema gaullo-comunista. Jacques Chirac era el Brezhnev del
gaullismo, vale decir, quien conserva un sistema en ruinas y cuya
idea prudente es que conviene no hacer nada. La elección de Nicolas
Sarkozy y el hecho de que personas supuestamente de izquierda
ingresen en su gobierno señalan la muerte de esa posguerra. Mientras
tanto, ¿cuál es esa nueva derecha que, no siendo ya gaullista, es
capaz de transvasar los votos de la extrema derecha? Digamos las
evidencias: capitalismo simplificado y rehabilitación a la vez
ficticia y agresiva del significante nacional. Más allá de las viejas
máximas de la reacción -"Es bueno ser rico" y "Que los pobres
trabajen más y nos obedezcan"-, el contenido positivo del sarkozysmo
es incierto. Su contenido negativo es bien conocido: persecución de
los extranjeros, sobre todo si son obreros y/o pobres; ministerio
especial para "ocuparse" de los asuntos de esa gente; ordenamiento
represivo de la juventud popular. La verdadera campaña de Sarkozy no
fue la elección presidencial sino su acción como ministro del
Interior. Su ley sobre los extranjeros -tan perversa como poco
conocida por el público- y las baladronadas policiales hicieron
entrar abiertamente el lepenismo en el Estado y enterraron
la "excepción francesa". De ahí la derrota total de la izquierda y la
extrema izquierda, aferradas al consenso de posguerra.

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