Autoafirmación, derechos humanos y parejas

I
En en el barrio Ponce Adentro, Los Guarícanos, del Municipio Santo Domingo Norte, el sábado 26 de noviembre de este año 2011, salieron a divertirse dos esposos, la hija de la esposa, y una sobrina. A eso de la una (1) de la mañana fue asesinada la fenecida Josefina Pérez, de 29 años, por su cónyuge, hoy prófugo, Sandy. También fue asesinada la hija de la esposa de 14 años, y quedó herida la sobrina de13.

Estaban compartiendo. Relata más ampliamente la periodista Mairobi Herrera, del Listín Diario, el 29 del mes en curso: “De acuerdo a los vecinos, Josefina, sus hijas y Sandy se encontraban el sábado en la noche disfrutando en un “colmadón” de la zona conocido como “La Muralla”.

Supuestamente “Sandy” estaba bailando con otra mujer y Josefina se puso celosa y lo agredió. De inmediato comenzó la discusión y éste la golpeó con una botella en la cabeza.

Durante el recorrido hasta su morada, la casa número 152 ubicada en la calle 8 del barrio Ponce Adentro, discutían y fue a unos pocos metros de la vivienda que le propinó las puñaladas mortales.

Los moradores dijeron que la niña de 13 años, cuyo nombre se omite por razones legales, y…( la otra, de MDM), tras presenciar la agresión, intentaron defender a su madre, lo que provocó que el agresor también les diera varias estocadas, …” http://tinyurl.com/d35aefk

Esta versión de los hechos la leí en varias fuentes. Algunas especifican que la fenecida enojada lo que le dio fue una “galletada”.

Todas estas heridas fueron puñaladas, y toda esa furia se desató en el mismo instante. Luego de dejar dos mujeres muertas, y otra mal herida, el feminicida escapó, está prófugo, hasta que redacté esta nota.

II
Esto pasó un día después del 25 de noviembre, Día Internación para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

III
El lunes 28 de noviembre me encontraba en una parada del autobús, tempranito, salía de Santo Domingo para Santiago. Unas 8 personas, sentadas, esperábamos para comprar la boleta, y salió la noticia en la televisión. Un hombre dijo: “ese azaroso, no respetó ni que era el día de la no violencia a la mujer”. Todas las personas se percibían abatidas, tristes.

IV
Al día siguiente, martes 29 de noviembre del 2011, me encontraba en una escuela en Santiago, hablando sobre la violencia de género contra la mujer e intrafamiliar. Compartía con 83 estudiantes de 8vo. curso, con paridad de género, eran mitad a mitad, jovencitas y jovencitos, más o menos. Analizaba el tema tomando este caso como ejemplo, para hablar de algunas de las debilidades a analizar para prevenir la violencia de género y los feminicidios.

Todas y todos coincidimos que el señor Sandy generó violencia psicológica y sexual contra ella cuando sacó a bailar a otra dama: “búsqueda de placer sin compromiso, sin límites éticos”. Aclarado esto, se consideró que ella no debió darle una galletada a él, que eso es violencia física, que eso añade más violencia. Entonces, pregunté: ¿Qué debía hacer la esposa cuando él señor Sandy sacó a bailar a otra mujer? Una estudiante dijo: “ella, Josefina, debió sacar a bailar a otro hombre”. Y coincidimos en que eso no iba a evitar la violencia, que esto la iba a agravar.

Otra jovencita dijo que Josefina Peña, hoy muerta, debió irse del lugar, reflexionar sobre eso, analizar eso con el esposo cuando hubiese calma. Exigirle cambiar, en terapia. “Y que si él no quería cambiar, dejarlo”. En eso, casi estuvimos de acuerdo, todos y todas. Pero… no pudimos continuar profundizando. Quedó la pregunta en el aire: ¿Por qué tanta furia ene l feminicida? Y quedamos que había que trabajar más profundamente en el tema. Pero hasta ahí llegó la charla.

V
Cuando salía del plantel, una de las profesoras, me dijo: “Yo necesito más educación en este tema, porque si yo hubiese sido ella lo hubiera hecho peor, yo hubiese barrido el piso con ese fresco, vagabundo…. La profe, lo dijo con preocupación, con sinceridad, con un poco de humor, con duda... Y agregó: “Necesitamos educación en este tema, mucha educación, estas charlas tiene que continuar”.

Y es esta una de las demandas más expresadas, cuando se consulta, se analiza, este tema: Necesitamos campañas masivas por diferentes medios, necesitamos educación generalizada, sobre prevención de violencia de género, cambio del machismo, manejo de conflictos, entre otros temas. Es esta una de las tareas que tenemos a nivel de políticas públicas en todos los centros educativos, públicos y privados, en la currícula de capacitación de profesionales, especialmente en las carreras socializadoras, y en medicina, psicología, trabajo social, orientación, derecho…

Necesitamos educación a nivel de toda la ciudadanía, desde los grupos conscientes, a los que les preocupa que aprendamos todo esto, y que queremos que se desarrolle una cultura democrática de género en toda la sociedad dominicana.

Es esto sólo un aspecto en este mar de problemas, que es una sociedad patriarcal que ha venido abrazando la desigualdad y la violencia de género como paradigmas socializadores, y en las relaciones, en lo constitutivo de las instituciones, y de todas las estructuras, económicas, políticas.

¡A cambiar pues las instituciones, los grupos, los sistemas, las personas…!

La autora es Trabajadora Social y ciudadana.

http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=647
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