Movimientos sociales en República Dominicana: año 2013. Domingo Matías analiza

Domingo Matías escribe acá sobre los movimientos sociales y el gobierno  de Danilo Medina en la República Dominicana, primer año de gobierno, año 2013.

Hay que agregar que el Movimiento de Mujeres se movilizó en torno a la despenalización del aborto terapéutico, y  para la  inserción y ampliación del feminicidio, no íntimo, en el código penal, y otras demandas, en torno a la violencia de género, y la casi ausencia de mujeres en el poder público dominicano.

Demandas al sector salud y al gobierno, sobre un Estado laico, la salud sexual y reproductiva, acompañando a PROFAMILIA y el intento de anular su campaña sobre salud y derechos sexuales y reproductivos enfocada en jóvenes. La muerte de Esperancita por los obstáculos del artículo 37 y su interpretación incorrecta, y el código penal. La Colectiva Mujer y Salud acompaña a la madre de Esperancita, Rosaura Almonte, en su demanda de que se enjuicie críticamente y saber bien las causas de su muerte y las decisiones médicas que pudieron evitar su muerte.

También no salen los esfuerzos de la comunidad GLBT, de Gays, lesbianas, bisexuales y transexuales por sus derechos.

http://elmunicipio.com.do/index.php/el-pais/2383-domingo-matias-analiza-el-papel-de-los-movimientos-sociales-en-el-gobierno-de-danilo-medina.html

Mildred Dolores Mata
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Domingo MATIAS: analiza el papel de los movimientos sociales en el gobierno de Danilo Medina

el 13 Agosto 2013. Publicado en El país   

El sociólogo dominicano Domingo Matías fue entrevistado por el periódico El Municipio con el propósito de analizar el comportamiento político del movimiento social durante el gobierno de Danilo Medina. El gobierno de Medina cumpliría un año de ejercicio en el poder, el próximo 16 de agosto.

Matías analiza el comportamiento político de Danilo Medina y la capitalización del simbolismo mediático, el pobre rol jugado por la oposición y cómo la presión social ha llenado el vacío dejado por la inercia política. Reflexiona sobre el efecto provocado por las acciones del movimiento social en la figura y la credibilidad de Leonel Fernández. También aborda el papel de las redes sociales, las cuales han cambiado el modelo de comunicación y la convivencia de la comunicación vertical y la comunicación horizontal o autocomunicación; lo cual, según Matías, ha desencadenado en una ruptura del monopolio de la gestión de las informaciones.

Domingo Matías es un experto dominicano que se ha destacado por el dominio profundo de los temas de descentralización del Estado, la reforma de la administración pública y la planificación estratégica institucional. Recientemente puso a circular su libro sobre Estado de Situación de la Descentralización Municipalizada en República Dominicana 1996-2012. En esta oportunidad el ciudadano y municipalistas, como se autodenomina, se concentra en el análisis de los movimientos sociales, significando que se reencuentra con una práctica vivida por varios años en diferentes barrios populares del Gran Santo Domingo.

Durante los últimos 4 años del gobierno de Leonel Fernández se registraron manifestaciones de presión social contra decisiones que impactaban el medio ambiente y en favor de la mejora del sistema educativo, ¿cómo se expresa la capacidad movilizadora durante este primer año del gobierno de Danilo Medina?
 Las manifestaciones con mayor movilización social en los últimos 8 años se produjeron al inicio del gobierno de Medina. Las más emblemáticas fueron realizadas en el Parque Independencia, frente al Obelisco Hembra en el Malecón y en el parque la Lira, a finales del año 2012. El mensaje de cambio se dirigió en rechazo a la reforma fiscal y a la denuncia de de actos de corrupción del gobierno de Leonel Fernández. El movimiento logró hacer una conexión entre estos dos hechos políticos, lo cual caló en el sentimiento nacional. Por otro lado se produjeron las grandes manifestaciones del movimiento ambientalista. Este movimiento tuvo una amplia capacidad mediática para posicionar en el imaginario social "la estafa" que había de por medio con el contrato con la minera Barrick Gold y la adjudicación ilegal de los terrenos de Bahía de las Aguilas. También generó un impacto favorable, con resultado político positivo, la demanda social de evitar la explotación minera de Loma de Miranda.

La actitud receptiva de la presidencia ante la demanda de los ambientalistas pudo limitar la capacidad movilizadora de la otra parte del movimiento social anticorrupción. Parte de las banderas del movimiento ambientalista bajaron y pudo haber aumentado la legitimidad del presidente Medina.

¿Entonces el movimiento social tendría que repensar o reorientar su estrategia movilizadora?

El mapa social se dibuja con muchos movimientos sociales con intereses diferenciados, lo cual constituye una gran riqueza cultural y social. El desafío principal es lograr una articulación de las distintas estructuras sociales y adecuar la agenda a las expectativas de cambio social de la clase media y de los sujetos populares. Se podrán dar cuenta que la solidaridad movilizadora es muy débil. Cuando participamos en manifestaciones de los ambientalistas es notoria la ausencia de los movimientos vinculados al tema anticorrupción o de justicia fiscal, y viceversa. Por decir dos casos de los movimientos más emblemáticos en los últimos años y para evitar confusiones con organizaciones de protestas, centros culturales y ONG, porque por definición no constituyen el movimiento social, aunque influyen en sus estrategias y acciones.

 La concentración en la agenda anticorrupción ha provocado un reenfoque de los objetivos originales del movimiento social, que fue el referido al cuestionamiento al déficit fisca, que si bien es vinculante con la corrupción también sus efectos son movilizadores. En enero 2013 nueve de cada 10 dominicanos estimó que el costo de la vida va en aumento y 79% estima que el desempleo también se incrementa, según la firma encuestadora Gallup.

Danilo Medina cuenta con una alta valoración de la población, es del mismo partido de Leonel Fernández que ha perdido credibilidad. El estilo de Danilo sería un factor determinante, ¿qué puede estar sucediendo?

El gobierno de Danilo Medina, en la gestión simbólica, ha operado con más inteligencia que el gobierno de Leonel Fernández. Danilo ha cambiado mediáticamente parte  del simbolismo centralizador del poder que fue característico de Leonel Fernández. La producción simbólica es un instrumento de dominación o de liberación. Los que sufren valoran positivamente el acercamiento del símbolo de poder, aunque no existan expectativas de bienestar.

El simbolismo de poder difundido y practicado por Leonel  Fernández cambió. Danilo produjo una reorientación simbólica manifestada en la no obligatoriedad del uso de la silla presidencial en todos los actos públicos y de la foto del presidente en las oficinas gubernamentales. Las visitas a  las comunidades para comer el "mismo plato" con la gente y la reducción de la avanzada presidencial militarizada en torno a la seguridad del mandatario constituyen los elementos significantes en el juego de los símbolos, en el manejo del poder.

Cuando afirmamos que el uso de los símbolos puede servir para oprimir o para liberar es porque su uso también llega hasta los movimientos sociales, siendo efectivo. El uso de las sombrillas amarillas, como significante, para demandar el 4% del PIB para la educación pre-universitaria se convirtió en un significado de la reivindicación asumido masivamente por la población. El significante fue tan concreto que produjo una identidad simbólica aplaudida por la población y reprimida por los aparatos persecutores durante el gobierno de Leonel Fernández.

La gestión simbólica de Danilo Medina ha surtido efecto en la población. El juego en los escenarios políticos y sociales de darle significado y significante a las acciones ha operado. El nivel de aceptación en la población es superior al 80%. El nivel más alto alcanzado por Leonel Fernández fue en el año 2005 con un registro de 62%.

 ¿Es el único motivo por el cual Danilo Medina tiene esa alta aceptación?

Sí y no. Hay que resaltar que una parte de las demandas de los movimientos sociales fue atendida por el actual gobierno, lo cual también manda un mensaje simbólico de "un presidente que escucha".  La atención a la demanda ciudadana del 4% del PIB para la educación, la decisión de negación de la explotación minera de Loma de Miranda, la renegociación del contrato con la Barrick Gold y darle marcha hacia atrás a la apropiación ilegal de Bahía de Las Aguilas amplían la base de sustentación del estilo diferenciado de gobernar. Estas conquistas de los movimientos sociales se afirman en el imaginario social como parte del éxito político de la gestión de Medina, pero también queda como antecedente histórico concreto la idea del cambio por el que propugnan los movimientos sociales.

También hay factores presentes en el entorno político favorables a Medina. La desestructuración orgánica del PRD, principal partido de oposición, y la ausencia de opciones alternativas con poder de movilización son parte de las condiciones que favorecen el pico alto de simpatía. Estos se convierten en factores que limitan la capacidad del movimiento social, el cual se mueve con demandas que conllevan decisiones políticas. Aunque cabe señalar que las expectativas del mejoramiento más profundo de las condiciones de desigualdad social son inciertas, porque el impacto del déficit fiscal podría trascender el gobierno de Medina.

¿La disminución del déficit fiscal es un acierto de Medina?

La profundidad del hoyo fiscal dejado por Leonel Fernández ha sido reducido. Medina encontró un déficit de 8.5% del PIB y ha logrado una reducción de 1% en el primer semestre del 2013. Este es una de las luces de Medina. Lo que sucede es que un problema macroeconómico que afectó directamente a la clase media y a los pobres tendrá solución a largo plazo y en la medida que se aumente el poder adquisitivo de la gente, con más empleo y de calidad. La ciudadanía está pagando el déficit, pero no está recibiendo beneficio de manera directa y el reflejo de esto es que con los mismos salarios se está pagando más caro los productos de consumo masivo. Pero también hay que fijarse que el déficit se acompaña de un bajo crecimiento de la economía, lo cual implica un bajo crecimiento de la proporción de empleo, y con los niveles salariales en el piso de abajo se mantienen las condiciones de desigualdad social, un tema a valorar por los movimientos sociales.

 El crecimiento de la economía deberá responder a motores del desarrollo que integren y trasciendan el turismo, la construcción y las telecomunicaciones. Está mostrado que estos motores fomentan la alta concentración de las riquezas en los sectores económicos más poderosos y en algunos casos que nada tienen que ver con la capitalización de las empresas nacionales. Las transnacionales recapitalizan a través de la explotación de mano de obra barata. Y hay que decir que los recursos humanos demandado por los sectores de turismo y telecomunicaciones regularmente son especializados, lo cual provoca menores oportunidades para la población sin formación técnica y no profesionalizada, que representa una alta porción de los dominicanos y dominicanas.

Los partidos políticos de oposición aprovechan la coyuntura donde se moviliza la población, ¿cómo están participando en estos proceso?

Diferentes corrientes políticas fueron soportes durante las movilizaciones por el 4% para la educación. El blanco de ataque era Leonel Fernández. Gran parte de los danilistas, perredistas, izquierdistas y sujetos sociales de diferentes estratos convergieron en la idea de la demanda del 4% del PIB para la educación y también en el rechazo a la construcción de la cementera en el parque de los Haitises. El movimiento social sentó en su mesa a los candidatos a la presidencia para que firmaran un compromiso con el 4%. Ahí quedó sellada la diferencia para el ejercicio en el poder entre Danilo Medina y Leonel Fernández, quien se había negado sin los fundamentos teóricos a apoyar la demanda de la Coalición por una Educación Digna.

La asunción del poder por parte de Danilo Medina y la desestructuración orgánica del PRD, como efecto de su derrota electoral y las pugnas internas, afecta la capacidad movilizadora de los movimientos sociales, los cuales toman el rumbo de la lucha por la institucionalización. La sostenibilidad de la agenda anticorrupción es un punto a favor del movimiento, pero la principal fuerza de oposición no estaría convencida de vincularse con una demanda que también le cuestiona su práctica política.

Al celebrarse el primer año del gobierno de Danilo Medina se han desarrollado acciones contra la corrupción y la impunidad, ¿cuál es su opinión sobre este enfoque reivindicativo del movimiento social?

Parte del  movimiento social, con el liderazgo de Justicia Fiscal, se ha estado enfocando en la demanda anticorrupción. Meses atrás tenían en la agenda la cuestión de la reforma fiscal y su fundamento en la corrupción. El impacto de la reforme fiscal en la población es una razón para la movilización. Como ya he asegurado la lucha anticorrupción tendrá escenarios abiertos, probablemente, durante los 4 años de Danilo Medina.

¿Y tendrá Danilo Medina valor para enfrentar la corrupción de Leonel Fernández?

 La práctica política, la hegemonía de la estructura política de poder y la influencia en los medios de comunicación sigue favoreciendo a Leonel Fernández. Las iniciativas de Danilo en torno a la persecución de la corrupción, por el momento, estarán ausentes. En este contexto cabe resaltar que la correlación de fuerza política al interno del PLD favorece a Leonel Fernández, además de su influencia directa en las altas cortes y en el Congreso Nacional. Estas son razones estructurales para que la iniciativa anticorrupción siga siendo el clavo en el zapato de Danilo Medina. Si bien podría responder a la demanda de sanción a la corrupción sería en la perspectiva de iniciativa jurídica que conlleven la judicialización de casos de corrupción de sus propios funcionarios, para lo cual se requiere de una fuerte voluntad política.

El movimiento social tiene esa oportunidad de presión para la sanción de la corrupción pasada y presente, aunque este tema de carácter institucional fundamentalmente no es identificado por la mayoría de la clase media y los sectores populares.  Los problemas más identificados por la población responden a la falta de seguridad ciudadana, el desempleo, los apagones eléctricos, el alto costo de la vida, Etc., con los cuales la corrupción puede tener un vínculo directo.

Usted ha opinado que Leonel Fernández es el más afectado por la movilización social llevada a cabo durante los 12 meses de gobierno de Danilo Medina, ¿cuáles son las explicaciones que pueden sustentar esa afirmación?.

 El efecto sobre la figura de Leonel Fernández tienen que verlo desde antes del gobierno de Danilo Medina juramentarse. Leonel tuvo una fuerte identificación con los intereses privados, capitalistas, del capital transnacional y los sectores ricos que concentran las riquezas. Estos intereses se manifestaron a través de la negociación de una porción de áreas protegidas en el parque Los Haitises, para construir una cementera por parte de un grupo económico de Santiago, en las negociaciones con la minera Barrick Gold, las cuales fueron calificadas de "inaceptables" por el presidente Danilo Medina, su negación a la inversión del 4% del PIB para la educación y la priorización de la inversión en megaproyecctos con menos impactos sociales. La encuesta Gallup de marzo del 2013 le dió a Leonel Fernández un 11.3% de valoración positiva, el nivel más bajo en toda su historia política. Por su parte la encuesta de Penn, Schoen & Berland realizada en noviembre del 2012 registró la opinión que señala que únicamente el 22% de la población dominicana valoró como bueno o muy bueno el último gobierno de Leonel Fernández (2008-2004). Fernández ganó las elecciones presidenciales del 2008 con el 54% de los votos emitidos.

¿Por qué la demanda del movimiento social fue tan directa contra Leonel Fernández?

a personificación de la demanda surtió su resultado. La figura de Leonel Fernández fue la que más se fijó en el imaginario social como responsable del déficit fiscal, no la de Danilo Medina. La población percibió, entre noviembre y diciembre del 2012, que venía un daño a la economía personal y familiar como consecuencia de la mala administración de Leonel Fernández, el cual reaccionó de diferentes formas a través de comunicado público, búsqueda de solidaridad y movilización de sus acólitos del PLD. La personificación del problema de la corrupción apuntando al político que recién abandonaba el poder fue correcta por parte del movimiento social. Si la acusación directa hubiera sido al sistema político, que estructuralmente es responsable, la demanda social no encantaría a la clase media movilizada en los parques, plazas y avenidas del país. Como apunta Manuel Castells "en todos los sistemas políticos de este momento, lo más importante es la persona que representa el liderazgo de la opción política". El ataque abstracto al capitalismo o al Estado está siendo sustituido por el ataque concreto a la persona que representa los intereses de los grupos corporativos del capitalismo o que "chupan de la teta" del Estado a través de la corrupción, el tráfico de influencia, las contrataciones ilegales y leoninas, el clientelismo político, el patrimonialismo y el nepotismo.

Parece ser que la personificación de las luchas sociales estaría contraviniendo o erosionando el espíritu de lucha de clase, ¿qué puede decirnos sobre los intereses de clases en estas luchas de los movimientos sociales, durante este año del gobierno de Danilo Medina?


La personificación del problema no descarta la existencia de intereses de clases sociales. Parte de la clase media; gestora de la riqueza del mundo privado y del Estado, administradora de los medios de producción y de comercialización, se incorpora al movimiento social en contra de intereses privados que son garantizados por el liderazgo político que administra los bienes públicos. Liderazgo que puede tener su origen social en el mundo privado o que acumula riqueza durante el ejercicio del poder.

También es importante explicar que los movimientos sociales se construyen a partir de diversos espacios donde pueden convivir intereses de diferentes clases sociales. Los movimientos sociales son movimientos de ideas, no radicales ni cerrados ideológicamente hablando. La dicotomía izquierda-derecha en los movimientos sociales no es visible, aunque identificable en la demanda y el mensaje de los actores. El liderazgo de los movimientos sociales tiene una tendencia marcada hacia el litoral político de izquierda. Hoy, la búsqueda de los nuevos movimientos sociales, se caracteriza por luchar por la dignificación de la persona, por más democratización del poder político, por romper con la gran brecha de la desigualdad social; puntos que pueden coincidir, coyunturalmente, con parte de las demandas de algunos sectores productivos.

Los dirigentes de los movimientos sociales utilizan reactiva y proactivamente las redes sociales. Muchas de las convocatorias a movilización se realizan por este medio. ¿Cuál es su opinión sobre el uso de las redes sociales? y en ¿qué medida los medios de comunicación de masas continúan teniendo el control de la opinión pública?

 Los medios de comunicación intervienen en el condicionamiento político-ideológico de la opinión pública. Danilo Medina ha sabido invertir  menos dinero público en publicidad pagada y con las acciones simbólicas ha provocados un impacto positivo. La política hoy es mediática y ellos lo saben. Aunque lo mediático provoca hartazgo sino hay creatividad. La batalla de los movimiento sociales también se ha jugado en los medios de comunicación, aunque preferencialmente por redes sociales por razones económicas.

Como diría Ignacio Ramonet las "canallas mediáticas", limitan la difusión de las acciones de los movimientos sociales porque el poder político hegemónico responde a los intereses de las corporaciones mediáticas. El poder mediático observa el poder político bajo un esquema instrumental y comercial, lo cual le asegura la reproducción y capitalización in crescento de los medios de producción.  Pero los medios de comunicación de masas no tienen todo el sartén por la manga, las redes sociales son medios abiertos y que producen información al instante. Los medios de masas también han entrado a las redes sociales, como una manera de sobrevivir financieramente y en su objetivo del control de la opinión pública, aunque esto último ya no puede ser posible de manera absoluta. 

Las redes sociales son oportunidades para romper con el monopolio de la verticalidad de la difusión de los mensajes. Estas redes sociales constituyen el medio más utilizado por los movimientos sociales, lo cual tiene ventajas y desventajas. Ventajas porque el mensaje no se pierde ni se censura y cuesta poco. Tiene la desventaja de que la brecha digital podría limitar el mensaje a un público reducido a los que tienen conexiones. Aunque además de Internet existe la telefonía móvil con más usuarios. 

La unidirecionalidad de los medios del modelo de la era de la industrialización perdió el monopolio absolutista. La autocomunicación o la horizontalidad del intercambio de la información a través de internet, telefonía móvil y una variedad de software han roto con el paradigma de exclusividad del control privado de los medios de comunicación, o del modelo vertical de gestión de la información por parte de las cadenas de radio, televisión y prensa escrita. Esta horizontalidad está conduciendo a un afianzamiento de la democratización de la información. Lo que los medios no dicen, se dice en las redes sociales.

En otros casos convergen la horizontalidad y la verticalidad.  Una parte de la credibilidad política avanza o retrocede según la eficacia en el uso de estos medios y los movimientos sociales lo saben, y también Leonel Fernández y Danilo Medina. Las izquierdas orgánicas y parte del PRD lo saben, pero carecen de estrategias de intervención.

 Las redes sociales han jugado su papel de movilización presencial y virtual. Detrás de una computadora hay miles de personas identificadas con las causas de los movimientos sociales. La trascendencia territorial y de las fronteras donde se genera el problema es visible. Por más pequeña que pueda ser una movilización social en esencia la representación del ideal del cambio es superior a la foto de la manifestación presencial. La fotografía virtual es real en la demanda del cambio social.

Hay un sector con tradición histórica de luchas reivindicativas. Nos referimos a los sindicatos de los trabajadores. En medio de las movilizaciones por la mejora de la educación, las luchas de los ambientalistas, el cambio de las políticas financieras, y la negación del paquetazo fiscal, ¿cómo valora la participación de las centrales que representan los intereses de los trabajadores?

Los sindicatos obreros nunca llegaron a articularse con los movimientos sociales. El gremio de maestros, institucionalmente, llegó en fase posterior a la lucha por el 4% para la educación. Una corriente del magisterio, de tendencia de izquierda, apostó a la articulación con los movimientos sociales. Una vez alcanzada la conquista presupuestaria los maestros, a través de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), deciden reivindicar derechos a través de alianzas con el movimiento social, teniendo algunas conquistas salariales.

Por su lado la utopía de la clase obrera fue el socialismo, el control de los medios de producción por parte de los trabajadores y el cambio del modelo de producción capitalista. Otra corriente respondió al reformismo socialdemócrata.  La demanda de mejor salario y los pactos colectivos han sido los referentes de los sindicatos y la mayoría de sus acciones giran en torno a esta cuestión.  Los sindicatos de trabajadores continúan centrado particularmente en la demanda salarial. Un buen salario es un determinante en el nivel de vida. La pérdida de vigencia de la movilización de la clase obrera no está en discusión. Esto ha sido el resultado del cambio de modelo económico y la predominancia de una economía de servicios y la hegemonía de los grupos financieros. Este nuevo mapa socio-económico trajo como efecto el surgimiento de nuevos movimientos sociales que no responden a una clase social con identidad exclusiva, como es la de los obreros. En los movimientos sociales se incorporan obreros, estudiantes, profesionales, desempleados, tecnócratas de diferentes áreas, Etc. El paradigma de la clase obrera ha dejado de ser el referente exclusivo de defensa de los derechos de los oprimidos.

En las movilizaciones de los ambientalistas contra la mega minería (Barrick Gold y Loma Miranda) y la protección de los Haitises, en las del 4% del PIB para la educación y en las luchas contra la corrupción los movimientos obreros tienen intereses, pero la canalización de las mismas se hace a través de los movimientos sociales porque el liderazgo sindical todavía opera con una agenda gremial poco adaptada al nuevo modelo económico. El desarrollo tecnológico y la economía de servicio han provocado un desplazamiento del modelo organizativo de los gremios. Los sindicatos, en el caso dominicano, carecen de capacidad para convocar una huelga o paralización nacional. No porque los gremios no lo deseen, es que no cuentan con una matrícula de obreros organizados ni con el prestigio popular de antes de la década de los 90s.

Las condiciones materiales de los obreros son iguales que la mayoría de la población pobre y desempleada. La lucha contra las causas del déficit fiscal caen perfectamente dentro de la agenda sindical, pero su capacidad organizativa, su inteligencia para comprender y para la readecuación de los métodos de lucha y los compromisos políticos con los grupos conservadores se convierten en condiciones que neutralizan las posibilidades de articularse con los nuevos movimientos sociales. Las experiencias acumuladas por los movimientos obreros y la visión democrática-participativa de los movimientos sociales pueden converger en el diseño de una agenda común. La construcción de una nueva institucionalidad del Estado y su democratización pueden favorecer la distribución de las riquezas y los movimientos obreros encontrarse con una nueva forma organizativa, para lo cual se requiere un largo plazo.

¿La lucha sindical es todavía lucha de clase?
La lucha sindical no deviene en una lucha de clase, más bien es una lucha socio-política que busca más dignidad para los obreros. Lo que se ha hundido no es el movimiento obrero, es el modelo tradicional de organización sindical.

El movimiento sindical deberá prestar atención a la organización de los trabajadores del Estado. La Ley 41-08 de Función Pública establece el derecho a la asociación de los trabadores públicos. Una gran oportunidad para producir sinergia, vínculos y articulaciones con los movimientos sociales que demandan mayor institucionalidad en lo público. Una parte importante de los trabajadores están en el sector informar y otra parte en el sector público. Las empresas privadas tienen una proporción de obreros, pero también una alta proporción de tecnócrata. El desarrollo tecnológico ha demandado una amplia gama de expertos y profesionales en lo público y lo privado. La clase obrera a nivel privado representa una pequeña proporción de la fuerza de trabajo.

Usted ha hablado sobre la incidencia de los movimientos sociales en las decisiones públicas y de la respuesta obtenida por la presidencia, ¿cuál es la perspectiva del movimiento social?

La articulación en red de redes es un desafío. Fortalecerse en las redes sociales y en los territorios es otro desafío. La bandera anticorrupción abre una brecha para llegar a los municipios, donde hay más proximidad entre la gente y conocimiento de su realidad. En el Album del Rumor Público aparece la cuestión municipal, lo cual manda un mensaje de vigilancia social. La perspectiva descentralizadora del movimiento social aporta a la ampliación del abanico de fuerza desde los territorios, pero más allá de la cuestión de la corrupción. Tiene que incorporar estrategias de gestión de calidad en servicios y la participación democrática en las decisiones. La lucha anticorrupción tendría que enfocarse como medio de empobrecimiento.

El simbolismo movilizador y la personificación de la lucha, el dedo acusador de los responsables han sido un capital cultural que se deberá preservar. Los problemas son estructurales, pero los responsables son las personas, que a fin de cuenta es lo que la gente identifica.

¿Se han aprovechado los partidos políticos de las acciones de los movimientos sociales?
Esto ha sido así siempre. El Partido Popular (PP-derecha) en España fue favorecido con el desencanto revelado por el movimiento 15 M a partir de la crisis económica. En República Dominicana no ha sido diferente. Los contrarios políticos a PRD aprovecharon la coyuntura del año 2003 con el cuestionamiento a la reelección presidencial de Hipólito Mejía y con el impacto negativo dejado por la crisis económica. El movimiento social tendrá que conectarse con los partidos políticos. El gran dilema es la falta de coherencia entre los valores que defienden los líderes políticos de los grandes partidos y los que representan los movimientos sociales. La conquista deberá apuntar a dejar establecida una cultura política democrática y población satisfecha.

¿Significa que habrá convivencia con los partidos políticos al margen de las cuestiones ideológicas?

Si no con los partidos por lo menos con líderes de los partidos. Los líderes políticos para canalizar las inquietudes de los movimientos sociales y los segundos para generar cultura política y de valores. Todo va a depender de la ideología política para atender la demanda social. El conservadurismo ideológico regularmente está en dirección contraria a las reivindicaciones sociales. El accionar del conservadurismo político está condicionado por la respuesta a los intereses privados nacionales, transnacionales, tradicionales y de dominación social. El enriquecimiento en el poder y las oportunidades  para los capitales internacionales continúan siendo parte de la agenda. La crisis financiera internacional es la mejor muestra de cómo el sistema político conservador da respuesta rápida a la quiebra económica de los banqueros, antes que a los problemas sociales de salud, educación, vivienda, empleo, medio ambiente,

¿Se convertirían los movimientos sociales en movimiento político?
Los movimientos sociales tienen intereses políticos. Una cosa es que se construya liderazgo político a través de lo social y otra cosa es que el movimiento social se convierta en estructura partidaria. Si esto último ocurre ahí mismo se sepulta el movimiento social. Una parte de los sujetos de los movimientos sociales apuesta a la construcción de una hegemonía política, en un contexto caracterizado por un vacío de opciones políticas progresistas y creíbles. La transformación del movimiento social en movimiento político es una utopía. La conversión del ideal del movimiento social en estrategia para la consolidación de nuevas opciones políticas es mucho más real.



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