Salutación de James Wally Brewster, embajador de USA en República Dominicana


http://youtu.be/KSOoeeZEBgg

Viva Jame (Wally) Brewster!

Hombre inteligente. RD no tiene como agradecer que lo hayan nombrado embajador aquí. Nos va a dar una ayudita para salir de las cavernas en materia de Derechos sexuales, derechos humanos..Por eso sé diferenciar muy bien a B Obama del resto de los poderes hegemónicos en USA.

Super contenta.

Día Internacional No Violencia a la Mujer. Declaración del 2013

25 de noviembre, Día Internacional de la No violencia a la Mujer, año 2013, República Dominicana

Declaración de organizaciones de la sociedad civil dominicanas al conmemorarse los 53 años del asesinato de las Hermanas Mirabal

25 de noviembre 2013, Parque Duarte

Una vez más, las mujeres dominicanas, integradas en diversas organizaciones de la sociedad civil, unimos nuestras voces y voluntades para rendir homenaje a las Hermanas Mirabal, mujeres que han marcado un referente internacional en la lucha por la erradicación de la violencia en contra de las mujeres, así como a aquellas que han caído en las acciones de lucha para poner fin a toda forma de violencia y de violación a los derechos humanos o que han dedicado sus vidas a promover los derechos económicos, políticos y sociales en aras de fortalecer la democracia y la equidad en el mundo.

Este 25 de noviembre del 2013, 18 organizaciones de mujeres y de hombres nos hemos concentrado en este parque para poner en evidencia las principales formas de violencia que hoy nos afectan, unir nuestras voces, análisis, expresiones culturales y compromisos de construir una República Dominicana donde las personas puedan vivir dignamente y gozar del respeto de sus derechos, independientemente de sus diferencias.

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, encuentra al país institucionalmente débil, marcado por rasgos burocráticos, asistencialistas, clientelistas y centralistas; donde la corrupción y la impunidad están a la orden del día, siendo esto un obstáculo para la aplicación de políticas públicas, principalmente aquellas transversales de género, ya que esto no ha sido una prioridad para el gobierno.

La violencia contra las mujeres constituye una de las principales manifestaciones de violación a los derechos humanos en el país. De acuerdo a datos suministrados por la Procuraduría General de la República, desde enero del 2005 al 22 de noviembre del 2013, 1,708 mujeres han sido víctimas de feminicidios, lo cual representa un problema de desarrollo al no poder garantizar con medios adecuados el derecho a la vida de las mujeres, sobre todo de aquellas en condiciones de pobreza.

Según datos de la Procuraduría General de la República al 19 de noviembre del año 2013 se han reportado un total de 68,197 denuncias de violencia contra las mujeres, y de éstas, solo en la Provincia Santo Domingo, se realizaron 21,401 denuncias de género. En el primer semestre del año, enero a junio, se produjeron 5,019 denuncias de violencias de género, físicas, verbales y sicológicas y de 19,246 de violencia intrafamiliar, entre físicas, verbales y sicológicas. Es decir, un total de 24,265 denuncias por violencia contra la mujer que, además de las 30,763 órdenes de protección emitidas, conforman el mapa de casi diez mil mujeres por mes, en la ruta crítica de la violencia.

República Dominicana está entre los países con mayor tasa de feminicidios según declaraciones de ONU Mujer, cuatro de cada diez asesinatos de mujeres por sus parejas se dan cuando estas se encuentran en proceso de separación del agresor, lo que representa un 40.46 %.

Pero este 25 de noviembre queremos destacar como violencia el alto costo de la vida, la mala distribución de los recursos, falta de energía eléctrica, los feminicidios, el machismo, el incremento de la pobreza, que afecta especialmente a las mujeres del campo, el desempleo, aumento de la violencia y el embarazos en adolescentes, baja inversión en la producción agrícola, vivienda y salud, la ineficiencia del sistema judicial, el incumplimiento de las leyes municipal y de educación en lo relativo a una mayor inversión presupuestaria en educación con equidad de género, el arraigo de la corrupción, inseguridad ciudadana, la indiferencia de la mayoría de los congresistas y el gobierno, a los reclamos de la población de que en el país se cumplan las leyes y se respeten los derechos humanos de las mujeres.

A esta situación agregamos la mala calidad de los servicios básicos, falta de tierra y de inversión para la producción y mercadeo, deficiente atención a niños, niñas, adolescentes, jóvenes y envejecientes, así como la limitación en la currícula del sistema educativo del componente de género, violencia y derechos sexuales y reproductivos.

En otro orden, de acuerdo a un estudio de UNFPA y ONU-SIDA-RD, las mujeres víctimas de violencia son dos veces más propensas a infectarse de VIH. La falta de relaciones de poder equilibradas con los hombres, impide la negociación del uso del condón, lo que constituye un factor que pone a estas mujeres en mayor riesgo para infectarse.

La violencia hacia las mujeres tiene diferentes matices: las discapacitadas son más discriminadas, marginadas e invisibilizadas, lo cual las convierte en presas fáciles para ser acosadas, abusadas y violadas. Las maestras además de sufrir las mismas violencias que todas las demás mujeres, son las únicas empleadas públicas que deben pagar a un sustituto cuando se enferman o tienen licencia de parto.

El alto índice de embarazo en las adolescentes y jóvenes representa una de las mayores brechas sociales que perpetúa el círculo de la pobreza y es una de las grandes causas de la deserción escolar.

Las mujeres dominicanas que residen fuera del país no escapan a la violencia de género, tales como el chantaje para quitarle los papeles o denunciarla con las autoridades en caso de estar indocumentadas, el secuestro, impedimento para hablar con sus familiares, la trata de mujeres…

Actualmente se encuentra en el Congreso una propuesta de “Ley Orgánica para la Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres”, a partir de la cual se procura atención integral a las víctimas y la definición de políticas preventivas. La misma fue realizada bajo el consenso de un amplio grupo intersectorial e interinstitucional del sector público y privado, no obstante este proceso, parte de los acuerdos fueron violados, cuando se introdujo la propuesta de ley sin la sanción a la violencia obstétrica y el reconocimiento a la libertad reproductiva.

La prevención de la violencia de género, no será posible si no se hace una intervención consciente, activa y asertiva de la masculinidad en este proceso, ya que este es un problema social que afecta no solo a las mujeres, sino también a los niños, niñas, adolescentes, personas envejecientes, a la naturaleza y a los propios hombres, que fruto del machismo se relacionan de manera incorrecta.

Hoy más que nunca rendimos honor a Florinda Soriano, Mamá Tingó y a las Hermanas Mirabal, Patria, Minerva y María Teresa.

Organizaciones:
1. Cloc - Vía Campesina
2. Articulación Nacional Campesina
3. Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer - CLADEM-RD
4. Foro Feminista
5. Junta de Mujeres Mamá Tingó
6. Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer, CE-MUJER
7. Centro de Investigación para la Acción Femenina - CIPAF
8. Unión Democrática de Mujeres -UDEMU
9. Colectiva Mujer y Salud
10. Círculo de Mujeres con Discapacidad - CIMUDIS
11. Mujeres en Desarrollo - MUDE
12. Red de Mujeres Organizadas por el Empoderamiento y la Igualdad de Género - REDMOEIG
13. Centro de Masculinidad Solidaria y Estudio de Género
14. CENSEL
15. Ciudad Alternativa
16. Asociación Nacional de Enfermería
17. Asociación de Mujeres Técnicas. AMUTEC
18. Asociación Tú, Mujer
   

Detener la autodestrucción de la humanidad. ¿Qué hacer? Mu-Kien A Sang Ben analiza.


Suelo escuchar con frecuencia las afirmaciones de que las personas somos buenas o malas por
 naturaleza...Mukien Adriana Sang Ben nos presenta una síntesis de estas dos ideas a nivel del pensamiemnto filosófico, político, histórico. Y hace un planteamiento personal en este sentido. Es una lectura formativa e instructiva ¡A leer!

Mildred Dolores Mata

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ENCUENTROS

¿Bueno o malo? La gran pregunta.  Reflexión final

Mukien Adriana Sang Ben

Por: Mu-Kien Adriana Sang

Elegir es muy preciso.
Tras la elección construir
Destruir es necesario,
esa daga nos desangra.
Ante todo manos fuertes,
decisión imperturbable,
voluntad como el acero,
así se hará el mundo nuevo.
Y no solo será nuevo
Será nuevo... y mejor.
Lucha, pues, hermana mía.

Humildad, valor,... amor.
 Abraxas Caxas

No quiero convertir esta serie de artículos en una clase de Historia de las Ideas Políticas, como me dijo una persona que fue mi alumna en esa asignatura.  No era, ni es mi pretensión hacer una cátedra magistral convertida en monólogo solitario.

Esta serie de artículos ha sido motivada por una inquietud existencial, no intelectual. Repito, no puedo aceptar pasivamente lo que está pasando en el mundo. Me atormenta la simple pregunta ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué nos abocamos a la guerra? ¿Por qué alimentamos el odio? ¿Por qué no somos solidarios? ¿Por qué somos incapaces de fomentar el amor y la ternura?.

Recurrí al planteamiento de algunos pensadores buscando respuestas. Confieso que no las encontré, sino que surgieron nuevas preguntas.  Recordé en mi búsqueda a Thomas Hobbes, el padre del Absolutismo Monárquico, el hombre que, como Maquiavelo, estaba convencido de que el ser humano es malo por naturaleza, y por esta razón debíamos hacer un pacto con el Soberano quien nos aseguraba, haciendo uso del poder absoluto, que no nos autodestruyéramos; exigiendo a cambio fidelidad y sumisión sin límites. Pensé también en John Locke, el padre del concepto de sociedad civil y del gobierno civil; defensor, a diferencia de Hobbes y Maquiavelo, de la bondad humana por nacimiento, pero que necesitaba leyes para su convivencia.  Rousseau siguió los mismos pasos de Locke, y en su libro Emilio, expuso cómo la sociedad es capaz de modificar esa bondad natural, razón por la cual abogaba por la educación, como única salida.

En el siglo XIX nacieron, entre otras, las teorías liberales y las marxistas. La primera abogaba por la libertad absoluta en todos los planos, pero no planteaban nada acerca de la condición humana.  En el caso de la teoría marxista, lo que sostiene, como lo hizo Maquiavelo siglos antes, que los seres humanos defienden los intereses de las clases a las que pertenecen y  otorgaban todas las  bondades a las clases trabajadoras. El motor de la historia, decían, era la lucha de clases; porque los conflictos sociales entre amo-esclavo; siervo-señor feudal y obrero-burgués constituían la clave para el avance de  la historia en un camino que nacía en el inicio de los tiempos y terminaría cuando la sociedad llegara a la construcción del comunismo, el último estadio de la historia.  En el siglo XIX nació también el pensamiento idealista de Hegel, considerado el padre de la dialéctica y cuyos principios fueron asumidos por los marxistas, pero invirtiéndolos, pues para Hegel lo real eran las ideas, para Marx era la economía y sus relaciones sociales. Por supuesto la teoría marxista que caló profundamente en la juventud del siglo XX tuvo sus grandes opositores teóricos. Uno de ellos fue Karl Popper quien criticaba el determinismo histórico por el que abogaba, negando así la misma dialéctica que defendía.  Y uno de los más populares fue Francis Fukuyama que celebró por todo lo alto el triunfo del capitalismo y el fracaso del comunismo.

El siglo XX, ya lo he dicho en otras oportunidades, no se caracterizó por el nacimiento de nuevos pensamientos. Así como el siglo XIX parió verdaderas ideas que transformaron el mundo; este siglo se caracterizó por las guerras, el desarrollo económico y tecnológico. Las luchas entre el este y el oeste fue vencida a finales de los 80, al derrumbarse el muro de Berlín, símbolo de la cortina de hierro. El capitalismo triunfó y se hizo dominante en el mundo, imponiendo a cada rincón la cultura del espejismo desarrollador, donde lo importante no es el ser ni el pensar, sino la acumulación de dinero y bienes.
Sin embargo, hemos visto rupturas en las sociedades "ideales" de occidente. El movimiento hippie de los 60 fue una respuesta, incorrecta a mi manera de ver, a  la política armamentista norteamericana, de ahí su frase "Haga el amor, no la guerra".  La creciente tendencia hacia la cultura y filosofía oriental es una evidencia de la necesidad de buscar respuestas al vacío existencial que ha dejado la cultura de las luces superficiales del confort occidental.  Es más, y hago un planteamiento atrevido, el surgimiento de muchas religiones, oportunistas algunas e ideadas por malhechores vestidos de corderos, nos muestra que una gran parte de la sociedad exige cambios profundos en las religiones dominantes.

Una mirada somera a estos pensamientos y acontecimientos evidencia que desde el inicio de los tiempos, el ser humano está inconforme: inconforme con la sociedad recibida, inconforme con los resultados de sus luchas, inconforme con los dueños de la situación que han impuesto sus visiones acordes siempre a sus intereses.  Evidencia también el sueño, es más, la profunda aspiración de contar con un mundo mejor.  El hecho que los hindúes celebren sus muertos es la materialización de la esperanza de que el mundo desconocido es mucho mejor que el que dejó.  La mitología platónica nacida del mundo de las cavernas como el lugar mágico y maravilloso de Tomás Mora en Utopía; o el ideal absoluto de Hegel o el comunismo marxista, nos muestran ¡una vez más! la inconformidad y la necesidad de construir un mundo mejor.

Teorizaciones aparte, habla ahora la mujer que escribe estas líneas.  Como mujer creyente profunda en Dios, creo en la bondad humana; creo en la maravilla de la creación y estoy convencida que a través de los años se han producido milagros extraordinarios que han cambiado vida.  Sin embargo, la historiadora constata que el sacrificio de Cristo, crucificándose ante la cruz para redimir nuestros pecados ha sido mancillado con la conducta humana, en la cual ha prevalecido la envidia, la ambición y el deseo de dominio y control hacia el resto de la humanidad, sometiendo a las grandes mayorías a la voluntad de una sola persona. 

Como historiadora constato tristemente que  la historia de la humanidad se ha escrito con sangre y lágrimas, que las grandes revoluciones, nacidas de hermosos sentimientos de transformación culminaron en el otorgamiento del poder a líderes autoritarios  y sanguinarios. Solo unos ejemplos para edificar: el proceso de independencia de la India, Mahatma Gandhi, su líder, fue asesinado por un grupo minoritario, el resto ya lo conocemos.  La gran revolución rusa que dio al traste con el sangriento dominio de los Romanov. Las luchas internas trajeron como consecuencia el destierro de Trotski y el dominio sanguinario de Stalin, responsable de millones de muertes en Rusia y otros países europeos.  La gran revolución comunista en China, que buscaba la mejoría de ese pueblo golpeado y hambriento, cayó en manos del llamado grupo de los 12, y la mal llamada "revolución cultural" estuvo "acompañada" de más muertes y más dolor. No vayamos más lejos, la Revolución Haitiana, la primera revolución de esclavos en América, trajo consigo crisis y batallas internas por el poder, hasta que cayó en manos del Rey Cristóbal.

No sabría qué responder. Mi naturaleza humana me hace soñar como lo hizo Platón y Moro. Mis conocimientos de la historia entonces me obligan a llorar por esta humanidad que se autodestruye.

En los días que nos quedan
la mirada ofensiva y territorial
será la daga pequeña y brutal
que sabremos destruir.

Indagando en un muestrario
abaratado y pertinaz
quizás podamos elegir
un mundo mejor. 


Carmen Martínez Martínez

sangbenmukien@gmail.com

Cinco (5) costumbres que ayudan a tener más vitalidad y rendimiento en la vida

Acá reproduzco un artículo donde se expone sobre costumbres que son recomendables para tener más vitalidad para el trabajo, se sugiere el levantarse temprano. Luego: 1) Hacer ejercicios por la mañana, 2) planificar el día, inclusive los descansos entre actividad y actividad, 3) Tomar un buen desayuno, 4) Visualizar actitudes positivas, y 5) Iniciar con el trabajo más duro.

Acá aparecen ejemplos, ampliaciones sobre estas estrategias tonificadores, que sugiere Jennifer Cohen, columnista de Forbes y entrenadora personal. ¡A leer!

Mildred Dolores Mata
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5 cosas que la gente exitosa hace antes de la 8 de la mañana

¿Sabías que las primeras horas de la mañana pueden ser determinantes en tu día e incluso en tu desarrollo personal? Jennifer Cohen, columnista de Forbes y entrenadora personal que lleva años dedicándose a ayudar a ejecutivos y empresarios a aumentar la productividad a través del bienestar y la vida sana, dice que un rasgo común en muchos directores ejecutivos de empresas, grandes políticos y otras personas influyentes es levantarse temprano.

Como ejemplo señala que Margaret Thatcher despertaba todos los días a las 5 am, mientras Robert Iger, CEO de Disney se levanta a eso de las 4:30 am.

La especialista explica que no se trata sólo de trabajar desde temprano, pues empezar el día antes es bueno para la salud en muchos sentidos, además de ayudar a tu proactividad y productividad.

A continuación, te contamos algunas de las 5 cosas que generalmente la gente exitosa hace antes de las 8:00 de la mañana, según Jennifer Cohen.

1. Se ejercitan: La mayoría de las personas exitosas hacen ejercicio en la mañana porque les da un impulso de energía extra para el día y una agradable sensación de logro. “Cualquier persona puede hacer frente a un montón de papeleo después de 200 repeticiones abdominales”, dice Cohen, añadiendo que los entrenamientos matutinos te motivan a seguir y disminuyen las posibilidades de flaquear en tu jornada laboral.

Si no te agrada la idea de levantarte temprano a correr, intenta levantarte 15 minutos antes y hacer una pequeña rutina flexiones o estiramientos. Esto, te ayudará a despertar tu cuerpo y prepararlo para el día, manifiesta la especialista.

2. Planifican el día: La mañana es un buen momento para organizar tu día y trazar objetivos, ya que suele ser uno de los pocos momentos de tranquilidad para una persona que trabaja a diario. Además, durante las primeras horas la reflexión se hace más fácil, lo que ayuda a la hora de priorizar tus actividades.

Jennifer dice que dentro de la programación no debes olvidar los descansos, porque son necesarios tanto para tu salud física como mental.

“Planea un descanso de 10 minutos después de la reunión estresante”, dice Cohen, añadiendo que puedes dar un rápido paseo alrededor de la cuadra o tomarte un momento de meditación en tu escritorio. También propone incluir en la programación, un momento para disfrutar de bocadillos nutritivos y saludables, que puedes preparar en tu casa.

3. Toman un desayuno saludable: Trabajar con el estómago vacío no es bueno. Es fundamental, alimentarte bien en la mañana, porque te ayudará a mantenerte alerta y no estar preocupado del gruñido de tu panza.

Junto con ser bueno para tu salud física, el desayuno es un buen momento para conectarte con tu familia -aunque sean 5 minutos- y mejorar tu estado de ánimo.

4. Visualizan. “La mañana es el momento perfecto para pasar un rato tranquilo” para meditar o visualizar lo que vendrá, dice Cohen.

“Aunque sólo sea un minuto de visualización y pensamiento positivo puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo y las perspectivas de tu carga de trabajo para el día”, señala la experta.

5. Empiezan por el trabajo duro: Comenzar con la tarea menos deseable o más difícil de la lista, puede ahorrarte estar estresado todo el día. “La mañana es el momento -en general- más descansado y tu nivel de energía está arriba. Por lo tanto, estás mejor equipado para manejar los proyectos más difíciles”, dice la experta.

“Y míralo de esta manera, tu día se va haciendo progresivamente más fácil, y no al revés. En el momento en que tu jornada de trabajo finaliza, estás terminando con lo más fácil de hacer, de cara a tu tiempo libre más relajado. ¡Éxito!”, finaliza Jennifer.

Fuente: http://www.biobiochile.cl/2013/10/16/5-cosas-que-la-gente-exitosa-hace-a...

Autor: Editor ER el Mié, 16/10/2013

http://informe21.com/con-exito/5-cosas-que-la-gente-exitosa-hace-antes-de-la-8-de-la-manana

La esclavitud, lo africano en la historia e identidad dominicana: Rubén Silié

Rubén Silié, historiador, sociólogo, embajador de la República Dominicana en Haití




La historia y la identidad que se han ido conformando en la República Dominicana ha dejado fuera el conocimiento de la existencia de la esclavitud en la República Dominicana, y una noción de discriminacion racial de lo negro de lo cual no somos consceintes. Ojalá tengamos la exposición completa de Rubén Silié enesta confeencia del Centro de Estudios de la Diáspora Africana.

Un resumen desde Acento, de Maribel Núñez. Invito a leer los interesados en el tema de la identidad dominicana.

Mildred Dolores Mata

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Actualidad

Embajador Rubén Silié: no somos conscientes de que somos racistas
Los dominicanos somos racistas y no lo sabemos


Dijo que al adquirir su independencia, ya la hoy nación dominicana existía como nación. En Haití tuvieron primero un Estado no una nación, aquí, en República Dominicana primero fue nación y luego el Estado

19 de noviembre del 2013
Kim Butler, Asociación Mundial para el Estudio de la Diáspora Africana –ASWAD-  y Rubén Silié, embajador de R Dominicana en Haití
Maribel Núñez/Especial para Acento.com.do   

Embajador Rubén Silié: no somos conscientes de que somos racistas Silié con la doctora Kim Butler, directora de la ASWAD FE   
ver Acento Social

SANTO DOMINGO, República Dominicana. Con una conferencia magistral del Dr. Rubén Silié Valdez, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Dominicana ante el gobierno de la República de Haití, se dio inicio formalmente a las secciones de trabajos de la 7ma. Conferencia de la Asociación Mundial para el Estudio de la Diáspora Africana –ASWAD-, celebrada el pasado 30 de octubre en el Hotel Magna 365 de ésta capital.

El sociólogo inició reconociéndose cimarrón, sus palabras detallaron el prejuicio racial y cómo se manifiesta este mal que establece un juicio falso sobre la realidad, la condición de las personas y como incide para la formación del racismo.

Explicó que República Dominicana es portadora de edificios coloniales, pero que también tiene el horror, la vergüenza de haber iniciado la esclavitud en América condición que sirvió  para desarrollar la industria de plantación cañera.

Recalcando que hasta hace poco en los libros de textos de historia dominicana, la única mención  de la palabra esclavos era cuando citaban al Padre de las Casas: “traer esclavos negros para evitar el exterminio de los indígenas”. No siendo la esclavitud como tal enseñada a los estudiantes. No existiendo democracia racial pues se ocultó la historia de los africanos en la isla.

El también sociólogo mostró todo el proceso histórico del país y en ocasiones de la isla, se refirió a la rebeldía de los esclavizados/as, las zonas liberadas que representaron Los Manieles, conformadas por antiguos esclavizados/as que huían de la atroz esclavitud, señaló que en algunos casos los colonizadores tardaron hasta más de 100 años para dominar algunos manieles.

Detalló como conformaron los pueblos negros, núcleos de esclavizados que ubicaron fuera de la ciudad amurallada como el de Lo Minas, donde concentraban los negros y no le era permitida la entrada a la ciudad  de “Santo Domingo, para, entre otras situaciones, evitar que las negras molestaran a las señoras con sus costumbres”.

Hizo una relación de los dos pueblos que componen la isla, habló del auge económico en la parte Francesa, y que Francia y España se complementaban. Canalizando la metrópolis española sus necesidades hacia la  parte francesa, la posibilidad de aprovisionarse de mano de obra pues la parte española se nutría de la mano de obra de los esclavos de la parte francesa.

A finales del Siglo XVIII, la parte Este de la isla era de mayoría mulata: todos los blancos eran jefes y todos los negros eran sirvientes. El prejuicio era muy fuerte.

Detalló el liderazgo de Toussaint Louverture que abolió la esclavitud, para luego ser re-instaurada la abolición por Boyer en el 1922 y los antes esclavizados empezaron a ser ciudadanos, propietarios, empezaron a ser personas. La unificación de la isla permitió visibilizar a los negros y empezaron a tener derechos.

Detalló que en República Dominicana se vive un nivel tal de alienación que es el único país donde no se conmemora la abolición de la esclavitud.

Destacó que el papel de las mujeres liberadas de la esclavitud fue muy importante, pues hacían labor de mercaderías y fueron muy activas comprando y vendiendo.

Dijo que al adquirir su independencia, ya la hoy nación dominicana existía como nación. En Haití tuvieron primero un Estado no una nación, aquí, en República Dominicana primero fue nación y luego el Estado, la independencia no se hizo para construir ciudadanos ya eran ciudadanos.

Narró como 17 años después de la independencia, República Dominicana fue anexada a España recibiendo como respuesta masiva, la guerra de la Restauración, dirigida por Gregorio Luperón, guerra donde participaron todos los sectores sociales, destacando que también los haitianos colaboraron en el proceso, porque no le convenía la presencia de España en la isla.

Enarboló las calidades revolucionarias de Luperón y su poca vocación de poder, que permitió que un Ulises Heureaux gobernara el país de manera despótica.

Aclaró que con el recorrer de la historia los prejuicios raciales no se han resueltos, habló del Padre de la sociología dominicana, Pedro Francisco Bono y citó una frase suya que se refería al pensar con celeridad en los destinos que la providencia le tiene reservado a los negros de América.

En el siglo XX sucede la invasión militar norteamericana, 8 años, 1916 al 1924, ocupación que trajo la segregación racial, la persecución, el robo de la propiedad, se institucionaliza el racismo.

En esos años entra en función los clubes de sociedad, los dominicanos que buscaban la hispanidad concretan su blanquismo, además de la segregación racial dejaron como regalo al país, a Rafael Leónidas Trujillo, regalo que duró mucho y han permanecido las secuelas hasta el día de hoy.

Destacó que con Trujillo se conformó un proyecto político muy acabado que acabó con los “Robles” –refiriéndose a los viejos líderes y a la inestabilidad política- , llegando el tirano a construir una nación fuerte.

Se cimentó un gran enemigo además de la referencia de color: el haitiano.

Trujillo generó una amplia movilidad social, construyó el ejército, “muchas familias pudieron ir a las universidades como mi familia”; muchos integrantes de la familia dominicana ingresaron a las Fuerzas Armadas.

Destacó que en las recepciones de Trujillo no aparecía un negro, en los desfiles iban las caras blancas, las buenas presencias, Trujillo fortalece el prejuicio social en R.D. Se consolida la visión del racismo en ese esfuerzo, y se va construyendo que el blanco es el representante natural de la especie, el negro tiene que demostrar las condiciones intelectuales, habilidades para ser aceptado como persona.

Amplió que en RD se practica el endoracismo, racismo que es contra sí mismo y que aquí no era problema decirse que “tú eres más negro que yo”, o “dile al moreno que venga”, “mándame dos morenos…”.

El trujillismo se cuidó para hacernos creer que descendemos de la Madre Patria, “nosotros, refiriéndose a los afrodescendientes, aquí no existimos.

Los Silié vinieron de Curazao en 1929, acotó un poco en broma que según la resolución del Tribunal Constitucional, es posible que tampoco su familia sea dominicana.

Refirió que cuando se habla de racismo en RD  no está institucionalizado y decimos que no somos racistas y en verdad  es porque no somos conscientes de que lo somos.

Explicó que no podemos saltar del racismo porque lo negamos, si negamos que tenemos un lenguaje y una práctica racista vivimos en un estado de alienación sicótica. Donde prevalece la buena presencia, en un país que precisamente no tenemos un movimiento negro que impide la sistematización en la visibilidad en ser negro africano, el ser negro en RD no te identifica como un grupo étnico diferenciado.

El dominicano no quiere ser, no quiere que seamos negros y eso dificulta congregar un sentimiento, desvelar el racismo y aceptarnos.

Propuso que hay que lograr que se enseñe en las escuelas el no racismo. Porque no haya leyes raciales, expresó que el problema está ahí, que si lográramos que los libros de textos dejen de hablar de raza y terminar la racialización de los libros de texto, estaríamos en el camino de eliminar el racismo.


http://www.acento.com.do/index.php/news/138096/56/Embajador-Ruben-Silie-no-somos-conscientes-de-que-somos-racistas.html

Jurista Manuel Atienza: la sentencia 168-13 del TC de la R Dominicana no está bien fundamentada.

Manuel Atienza, jurista de Argentina

En el blog "LaMirada de Peitho" de Manuel Atienza se incluye una muy interesante reflexión titulada "Una oportunidad perdida", al considera que los y las juezas del Tribunal Constitucional de RD con la sentencia 168-13 no han estado a la altura de un rango de conocimientos y ética humanista para estar en un organismo así. Descalifica todos los argumentos del grupo que por mayoría redactó la sentencia. Destaca que sólo hay tres mujeres en ese Tribunal, y dos la cuestionaron. Excelente desempeño de las mujeres. ¡A leer el análisis! Se aprende.

http://lamiradadepeitho.blogspot.com.es/2013/11/una-oportunidad-perdida-la-lectura-hace.html?m=1
 
Del Blog: La Mirada de Peitho
miércoles, 6 de noviembre de 2013

UNA  OPORTUNIDAD  PERDIDA

Por Manuel Atienza
                                                                                                              
La lectura, hace unos días, de un artículo de Mario Vargas Llosa, “Los parias del Caribe”, me ha llevado a interesarme por una reciente sentencia del Tribunal Constitucional de la República Dominicana que está causando -y con razón- un considerable revuelo. La decisión del alto tribunal del pasado 23 de septiembre (168/13) niega la nacionalidad dominicana a los hijos de inmigrantes irregulares y ha merecido, por parte del gran escritor peruano, juicios de una extremada dureza. Así, califica la sentencia de “aberración jurídica”, “inspirada en las famosas leyes hitlerianas de los años treinta”, de “paralogismo jurídico”, etc. Y de quienes la dictaron afirma que “a la crueldad e inhumanidad de semejantes jueces se suma la hipocresía”; aunque señala también que “los dos jueces disidentes” del tribunal  “salvaron el honor de la institución y de su país oponiéndose a una medida claramente racista y discriminatoria”.

     ¿Tiene razón Vargas Llosa al descalificar de esa manera al tribunal y a la sentencia?  Mi respuesta, después de haber leído con detalle la justificación de la decisión (de unas 150 páginas), es que sí; lo que prueba, por cierto, una vez más, que el sentido común, el sentido de la justicia y la técnica jurídica no pueden ir por caminos muy separados. O sea, que no hace falta ser un experto en Derecho para darse cuenta de que ciertas decisiones de los tribunales, simplemente, no pueden tener cabida en nuestros ordenamientos jurídicos porque, si la tuvieran, el Derecho de los Estados constitucionales no podría ser considerado como una institución, una práctica, racional encaminada a la obtención de decisiones razonablemente justas. Hay, ciertamente, algunas cuestiones de detalle, de precisión jurídica, que podrían aducirse en relación con ese artículo, pero ninguna de ellas reviste verdadera importancia. Yo diría que la principal corrección a introducir es que los miembros disidentes del tribunal no fueron “dos jueces”, como afirma Vargas Llosa, sino “dos juezas”, lo cual podría tener algún significado cuando se advierte que, de los trece magistrados firmantes de la sentencia, sólo tres eran mujeres. Por lo demás, el voto disidente de una de ellas, Katia Miguelina Jiménez Martínez, es un notable ejemplo de argumentación jurídica: un modelo de buena técnica jurídica al servicio de una causa justa.  Lo que no puede decirse del voto mayoritario, por más que deba reconocerse en el mismo un  buen oficio jurídico pero, ay, encaminado a justificar lo injustificable. Y pasemos ya de las (des)calificaciones al análisis.
    
 El caso había sido planteado por una mujer, Juliana Deguis Pierre, hija de padres (braceros) haitianos, pero  nacida en la República Dominicana, en 1984, y que había vivido siempre en este último país; como escribe Vargas Llosa: “nunca ha salido de su tierra natal. Jamás aprendió francés ni créole y su única lengua es el bello y musical español de sabor dominicano”.  En el año 2008, provista de su acta de nacimiento, solicitó por primera vez su cédula de identidad y electoral, pero las autoridades (la Junta Central Electoral) no sólo le denegaron esa petición, sino que le quitaron el acta de nacimiento por entender que la misma se había expedido de manera irregular, “porque sus apellidos son haitianos”. Juliana Deguis Pierre recurrió entonces la decisión ante los tribunales alegando que la misma  vulneraba sus derechos fundamentales y solicitando en consecuencia que se le entregase el acta y la cédula, pero no consiguió su propósito. El caso llegó finalmente, en revisión de la sentencia de amparo, ante el Tribunal Constitucional que, en lo esencial, ratificó las anteriores decisiones por entender que Juliana Deguis Pierre no cumplía con las condiciones para obtener la cédula de identidad y electoral establecidas por el Derecho dominicano.
     Más en concreto, los pasos que constituyen el razonamiento central del tribunal vendrían a  ser estos: 1) La norma aplicable al caso es el artículo 11.1 de la Constitución de la República Dominicana de 1966 que establece que son nacionales dominicanos: “Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomática o los que estén de tránsito en él”. 2) Se plantea entonces un problema de interpretación en relación a cómo haya de entenderse la expresión “los que estén de tránsito en él”, y el tribunal acude, para resolverlo, a una ley de inmigración de 1939, que hace una clasificación de extranjeros entre inmigrantes y no inmigrantes; a su vez, dentro de esta última categoría, la ley incluye cuatro grupos de personas: los visitantes en viajes de negocios, estudio, recreo o curiosidad; las personas que transiten a través del territorio de la República en viaje al extranjero; las personas que estén sirviendo algún empleo en naves marítimas o aéreas; y los jornaleros temporeros y sus familias. La clasificación tiene una consecuencia muy importante, pues  los extranjeros inmigrantes “pueden residir indefinidamente en la República”, mientras que la ley establece que “a los no inmigrantes les será concedida solamente una admisión temporal”; es más, en relación con la última subcategoría de no inmigrantes, la de los jornaleros temporeros, la ley precisa que “serán admitidos en el territorio dominicano únicamente cuando soliciten su introducción las empresas agrícolas y esto en la cantidad y bajo las condiciones que prescriba la Secretaría de Estado de Interior y Policía, para llenar las necesidades de tales empresas y para vigilar su admisión, estadía temporal y regreso al país de donde procedieron”. 3) La expresión de la Constitución de 1966, “los [extranjeros] que estén de tránsito en él [en el país]” hay que entender entonces que significa los extranjeros “no inmigrantes”. 4) A esta última categoría pertenecen los  padres de Juliana Deguis Pierre, que eran unos de esos “jornaleros temporeros”. 5) Por lo tanto, Juliana Deguis Pierre cae dentro de la excepción señalada por el artículo de la Constitución de 1966: ella no es nacional dominicana.
     A ese argumento central, el tribunal añade algunos otros que juegan, por así decirlo, un papel de refuerzo. Los más importantes parecen ser los siguientes: 1) En el caso de las niñas Yean y Bosico contra República Dominicana, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó, en 2005, a este país por haber violado el derecho a la nacionalidad y a la igualdad ante la ley (las niñas eran también hijas de haitianos a las que se había negado la nacionalidad dominicana), pero esa decisión se habría basado en una serie de errores: haber confundido la categoría de “extranjeros transeúntes” con la de “extranjeros en tránsito”; no haber tenido en cuenta que, en materia de nacionalidad, “los Estados deben contar con un nivel de discrecionalidad importante” o, dicho de otra manera, que aquí debería jugar el concepto de “margen de apreciación” (a favor de los Estados) introducido por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos; no haber tenido en cuenta tampoco que esa categoría de “extranjeros en tránsito” no es privativa del Derecho dominicano, sino que figura también en el Derecho colombiano y en el chileno. 2) La decisión del tribunal constitucional en el caso de Juliana Deguis Pierre (como en el de las niñas Yean y Bosico) no supone convertir a esas personas en apátridas, puesto que, según el Derecho haitiano, ellas tendrían derecho a obtener esa nacionalidad. 3) Tampoco se estaría aplicando retroactivamente el Derecho, esto es, lo que toma en cuenta el tribunal no es la categoría (que figura en una ley de 2004 y en la Constitución de 2010) de “extranjeros que residen ilegalmente en el territorio dominicano” sino, como hemos visto, la de “extranjeros en tránsito” de la Constitución de 1966. 4) Y menos aún podría aducirse que a Juliana Deguis Pierre se le estaría privando de un derecho (la nacionalidad dominicana) que se le habría reconocido en el acta de nacimiento, porque la misma se habría expedido irregularmente; como dice la sentencia recurrida en revisión: “los hechos ilícitos no pueden producir efectos jurídicos válidos a favor del promotor ni del beneficiario de la violación”.
     Empecemos entonces por examinar la solidez de estos últimos argumentos. El primero supone, por un lado, cometer la falacia de evadir la cuestión, puesto que la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos tiene fuerza vinculante para los tribunales (para todas las autoridades) de los países que han firmado la Convención, y éstos no pueden dejar de aplicarla porque discrepen de la misma, por más que sus discrepancias pudieran basarse en buenas razones. Pero es que además, y por otro lado, esas razones aducidas por el tribunal son realmente muy malas razones. La supuesta confusión entre “extranjeros transeúntes” y “extranjeros en tránsito”, de haber existido, no juega ningún papel relevante en la argumentación de la Corte interamericana. Lo que sí es relevante, y lleno de sentido,  es el criterio establecido por este último tribunal, según el cual, “para considerar a una persona como transeúnte o en tránsito, independientemente de la clasificación que se utilice, el Estado debe respetar un límite temporal razonable, y ser coherente con el hecho de que un extranjero que desarrolla vínculos en un Estado no puede ser equiparado a un transeúnte o a una persona en tránsito”. Por lo demás, el concepto de “margen de apreciación”, tal y como lo usa el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (y como lo usaría cualquier persona razonable), tiene, naturalmente, sus límites; para hablar claro, puede entenderse que un país establezca, amparándose en esa idea, medidas migratorias más estrictas que otros, pero no podría aceptarse que una de ellas consistiera, por ejemplo, en discriminar por razón de raza o de sexo. Y por lo que se refiere a la última de las razones, a la de que “otros también lo hacen”, parece obvio que no puede ser una buena razón si lo que hacen estuviera mal; pero es que, además, todo hace pensar que el Tribunal Constitucional dominicano se equivoca al pensar así y comete, ahora, una nueva falacia, la de la equivocidad: pues lo injustificado no es usar el criterio de estar de paso en un país o no estar domiciliado en él para negar la nacionalidad a alguien, sino entender que una persona que ha  nacido y vivido toda su vida (en el caso de la mujer de la sentencia, casi 30 años) en un país, esté “en tránsito” en el mismo o se le niegue la posibilidad de tener en él un “domicilio legal”; y, por lo que se puede leer en la sentencia, ni Colombia ni Chile (pero sí la República Dominicana) estarían en esa situación.
      En fin, el resto de los que he llamado “argumentos de refuerzo” no merecen tampoco mucho más crédito que el anterior. Por lo que se refiere a que las personas (varios cientos de miles) a las que se les estaría negando la nacionalidad dominicana no quedarían apátridas, es inevitable recordar lo que decía Vargas Llosa, respecto a la crueldad, inhumanidad e hipocresía que destila la sentencia. Pues, obviamente, no se trata aquí de una cuestión formal, de que a alguien se le pueda calificar de una u otra forma, sino de una cuestión sustantiva, de si a alguien se le coloca o no en una situación de vulnerabilidad; tiene por ello toda la razón una de las juezas disidentes cuando, en su fallo, escribe: “se promueve [con la sentencia de la mayoría] la condición de apátrida de la recurrente Juliana Deguis, por cuanto ésta tendría que someterse a un procedimiento cuya duración la dejaría desprovista de personalidad jurídica y vulnerable, situación que se agrava pues la recurrente no tiene ningún vínculo con Haití, y está siendo no sólo desnacionalizada, sino forzada a ser haitiana”. Sobre si se está aplicando o no retroactivamente el Derecho, el tribunal estaría también incurriendo en una especie de quid pro quo: pues lo importante, en materia de  derechos fundamentales, no es si el Derecho se está aplicando  retroactiva o irrretroactivamente, sino si se está aplicando el Derecho  (las normas -y la interpretación de las mismas-) más favorable para la protección y tutela del derecho de que se trate. Y sobre el uso del principio de que “nadie puede obtener provecho como consecuencia de un acto ilícito suyo” no queda de nuevo más remedio que volver a recordar la triada de los epítetos (crueldad, inhumanidad e hipocresía) traídos a colación por el escritor peruano: ni Juliana ni sus padres (que no habrían presentado sus cédulas de identidad al inscribirla en el registro) cometieron ningún ilícito sino que, en todo caso, la irregularidad habría que atribuírsela a las autoridades del país; de manera que el principio que en realidad se estaría aplicando aquí es el de que “los individuos son responsables por las irregularidades –se trate o no de actos ilícitos- cometidas por las autoridades”.
 
   Pero, con todo, lo peor, el punto más débil, de la sentencia no está ahí, sino en lo que he llamado el argumento principal. Y lo está porque, para interpretar el artículo 11 de la Constitución de 1966, el Tribunal Constitucional apela, como hemos visto, a las clasificaciones de extranjeros establecidas en una ley de 1939 sin darse cuenta, al parecer, de que las mismas implican una clara discriminación hacia las personas de una cierta condición, e integran un caso que podría denominarse “de libro” de lo que supone atentar contra el principio de dignidad humana. Un principio esgrimido en los dos fallos de las juezas disidentes que se refieren para ello a diversos artículos de la Constitución vigente en la República Dominicana, la cual considera  a este principio –o a este valor- como el fundamento de todos los derechos fundamentales. Pues bien, si el lector vuelve ahora a leer (quizás ni siquiera haga falta, pues lo recordará) lo que esa ley decía sobre las condiciones de admisión de los jornaleros temporeros en la República Dominicana no tendrá ninguna dificultad para darse cuenta, a sensu contrario, de lo que Kant entendía por respetar la dignidad humana, por reconocer a alguien como persona: tratarle como un fin en sí mismo y no como un simple instrumento al servicio de otros, en este caso, al servicio de las empresas agrícolas. Y ese atentado contra la dignidad se plasma –podríamos decir, normativamente- en el trato discriminatorio que supone incluir en una misma categoría, considerar como iguales a efectos de obtener la ciudadanía dominicana, a grupos de personas que están en condiciones muy distintas; o, mejor dicho, las tres primeras subcategorías de los “extranjeros no inmigrantes” obedecen a un mismo principio (son individuos que no tienen arraigo en el país), mientras que en relación con la cuarta (la de los jornaleros temporeros) la razón para incluirlos ahí es otra muy distinta: son individuos arraigados en el país (hasta el punto de que han podido nacer en él y haber vivido en el mismo durante décadas) pero a los que, simplemente, no se desea reconocer como ciudadanos, como iguales. El propósito de discriminación no podría estar más a las claras.

      Pues bien, si la República Dominicana es un Estado de Derecho, un Estado constitucional, parece obvio que no puede considerarse como Derecho válido de ese Estado a ninguna norma (o interpretación de una norma) que implique un trato discriminatorio e indigno. Dicho si se quiere de manera más técnica: la “regla de reconocimiento” del Derecho dominicano nos dice que es Derecho válido en ese país las normas contenidas en su Constitución (de 2010), las dictadas posteriormente de conformidad con lo ahí establecido, y las existentes con anterioridad, en la medida en que no hayan sido explícitamente derogadas o bien se opongan a lo establecido en la Constitución. Que una ley promulgada durante los ominosos gobiernos de Trujillo (gobernase formalmente él o alguien que obedeciese a sus dictados) y en un momento de auge de las leyes raciales en el mundo contenga elementos contrarios a los más elementales derechos humanos no puede constituir, desde luego, una sorpresa para nadie. Lo que sí resulta chocante es que eso no lo hayan advertido once magistrados de un tribunal constitucional cuyo rol fundamental es precisamente el de velar por la constitucionalidad de las leyes.

     Alguna vez he pensado que ser miembro de un tribunal constitucional supone tener una gran fortuna moral, pues sitúa a la persona que desempeña esa función en una posición privilegiada para hacer justicia. Es por ello triste constatar que once de los trece miembros del Tribunal Constitucional de la República Dominicana han dejado pasar esa oportunidad de actuar no de manera heroica, sino en conformidad con lo que el Derecho y la justicia requeriría. Toda una oportunidad perdida.


Manuel Atienza

Jorge Durand, antropólogo de México, analiza sentencia del TC en RD, que desnacionaliza a más de 200,000 dominicanas/os

Jorge Durand, antropólogo de México, especialista en migraciones, analiza la Sentencia del TC en RD, sept. 2013
Jorge Durand, antropólogo de México

Ya en el 2005, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le había dicho a RD que no podían negarle documentos a dos dominicanas nacidas acá (Sentencia Caso Dilcia Yean y Violeta Bosico),
apelando a que el tránsito era "esto o aquello", pues es hasta el 2010, que en RD se define en una Constitución  el "jus sanguini", antes existía el "jus soli", o derecho al suelo. Antes no se especifica que era estar en tránsito.

En tal sentido el antropólogo especialista en migraciones,  Jorge Durand, de México,  analiza y da informaciones sobre este hecho que hizo el Tribunal Constitucional (TC) de RD en estos días de septiembre 2013. Jorge Durand da informaciones frescas sobre el tema en varios países.  Pongo el link y el artículo completo:

http://www.7dias.com.do/destacada/2013/11/04/i151262_genocidio-civil.html#.UnlwXs7u2V4

Genocidio civil

Jorge DurandDesnacionalización04 nov 2013

Se estima que en República Dominicana han perdido su derecho a la nacionalidad cerca de 244 mil descendientes de extranjeros, de los cuales 86 por ciento son haitianos.

La historia está llena de decisiones aberrantes tomadas por los poderes judiciales de muchos lugares del planeta que la misma historia se ha encargado de corregir. Y aunque esto toma tiempo, no es posible aceptar lo inaceptable, como lo es la violación a un principio fundamental del derecho universal: las leyes no deben aplicarse de manera retroactiva.

Los habilidosos juristas dominicanos, especialistas en el retruécano, dictaminaron que los inmigrantes irregulares están en tránsito, por lo que sus hijos no pueden acogerse al principio de la nacionalidad por nacimiento, vigente hasta 2010.

Es por eso que todos los hijos de inmigrantes irregulares nacidos después de 1929, cuando se definió la modalidad de tránsito, deben regularizar su situación. Ahora existen personas que han estado en situación de tránsito por 84 años.

La sentencia de este tribunal pasará a la historia, como la del juez Roger B. Taney, quien decretó en 1847 que el gobierno federal de Estados Unidos no podía prohibir la esclavitud, que todos los negros esclavos o libertos no eran ciudadanos americanos, el esclavo era una propiedad privada y por tanto podía trasladarse de un estado a otro. Tal decisión fue la gota que derramó el vaso y dio pie a la Guerra de Secesión, entre los abolicionistas del norte y los esclavistas del sur.

El nacionalismo exacerbado en República Dominicana, que finalmente se independiza de Haití y no del yugo español o francés, ha sido abonado por más de un siglo de sentimiento antihaitiano. A esto se suma una condición de clase. Los negros haitianos son los que cortan la caña, limpian los baños, barren las calles y lavan los platos.

También pagan los platos rotos de una política migratoria que favorece la inmigración de mano de obra barata para los pingües negocios de políticos, funcionarios y empresas de capital privado. Hipocresía que se gesta durante el gobierno del dictador Trujillo y prosigue durante los sucesivos gobiernos del tres veces presidente y caudillo Joaquín Balaguer.

Pero el circuito migratorio va mucho más allá de la isla de Quisqueya. En realidad forma parte de un sistema de migración por relevos que involucra a cuatro países. El factor de atracción empieza en Estados Unidos, que se decide a importar mano de obra puertorriqueña en 1946 para el corte de caña en Florida. Esta emigración masiva generó un desequilibrio en el mercado de trabajo de la isla, que se vio compensado por la emigración de dominicanos a Puerto Rico que van a cortar caña, claro.

Pasa lo mismo en República Dominicana: nadie quiere cortar la caña y el puesto vacante lo cubren los haitianos. De este modo, el último eslabón de la cadena de explotación y discriminación racial es Haití. Con el tiempo, el flujo se redistribuye en otras áreas del mercado de trabajo y se consolidan y amplían los circuitos migratorios.

Y ahora los políticos y jueces dominicanos quieren retroceder la rueda del tiempo y arreglar un asunto que por sus propios negocios e intereses habían desatendido durante décadas. La migración irregular se soluciona regularizando a los migrantes, que superan el medio millón. Y tienen todo el derecho a hacerlo.

Lo que no hay derecho es a negar la nacionalidad ya adquirida a todos aquellos hijos de inmigrantes que nacieron antes de 2010, fecha en que cambió la constitución y se suprimió eljus soli o derecho de suelo. Paradójicamente, todos los países que han cambiado el jus soli, ponen ciertos límites a su legislación y tienen derecho a optar por la nacionalidad quienes han vivido cinco, ocho o más años en el país, dependiendo de los casos.

Incluso Alemania, que tenía el sistema más rígido y sólo admitía la nacionalidad por derecho de sangre, ha tenido que recular y ahora acepta que los hijos de inmigrantes opten por la nacionalidad después de haber residido de manera permanente por ocho años. La historia y el sentido común los hizo rectificar.

No obstante, hay que señalar que el argumento del migrante en tránsito para negar la nacionalidad se ha propagado por el planeta. En Chile se le negó la nacionalidad a la hija de una migrante peruana en 2007 con el argumento de que estaba en tránsito y en situación irregular. El asunto pasó a la corte y finalmente esta decisión de tipo administrativo fue recusada y se le concedió la nacionalidad. Lo que sienta un importante precedente.

En República Dominicana pasó lo mismo: en 2005, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió el caso de varios hijos de haitianos nacidos en República Dominicana a los que se les negaron administrativamente los documentos de identidad. Su argumentación fue clara y contundente: la ilegalidad de los padres no la heredan los hijos. Esta decisión que es vinculante, no la tomó en consideración la Corte Constitucional, que sacó a relucir el argumento de la migración en tránsito.

En Estados Unidos, los republicanos que propugnan la derogación de la Enmienda 14 que otorga la nacionalidad por nacimiento, también argumentan que los migrantes ilegales no están sujetos a la jurisdicción del país y que técnicamente están en tránsito, por lo que sus hijos no tienen derecho a la nacionalidad.

Finalmente, en Francia el movimiento UMP se suma a las posiciones del Frente Nacional y postula que se les niegue el acceso a la nacionalidad francesa a los hijos de clandestinos, refiriéndose directamente a los hijos de gitanos nacidos en Francia, de origen europeo y expulsados recientemente.

El genocidio civil, término acuñado en República Dominicana y utilizado por numerosos grupos de la sociedad civil que se oponen a la resolución de la Corte Constitucional, hace justicia al caracterizar correctamente lo que está sucediendo en su país.

Jorge Durand es antropólogo y profesor-investigador titular del Departamento de Estudios sobre los Movimientos Socioales (DESMoS) de laUniversidad de Guadalajara, en Jalisco, y codirector, con Douglas S. Massey, del Mexican Migration Project (desde 1987) y del Latin American Migration Project (desde 1996) auspiciado por Princeton University y la Universidad de Guadalajara

Publicado en el periódico mexicano La Jornada, el 3 de noviembre de 2013

Para criar las y los hijos sin violencia y con autoestima.


Niñas, niños, jugando...
Recibí esta oración como del Padre Francisco, me imagino hablan del Papa Francisco. Sea de quien sea creo que son pautas excelentes para relaciones sin violencia para con hijas e hijos.

Hay que aprender esta oración de memoria, meterla en las emociones, necesitamos mucho de estas capacidades de compartir con empatía, con hijas, hijos...La recomiendo, es oro.

ORACION QUE EL PADRE FRANCISCO PROPONE A LOS PADRES.

Ayúdame Señor a comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que quieren decirme, y a responderles todas sus preguntas con amabilidad.

Evítame que los interrumpa, que les dispute o contradiga.

Hazme cortés con ellos, para que ellos sean conmigo de igual manera.

Dame el valor de confesar mis errores, y pedirles perdón cuando comprenda que he cometido una falta. Impídeme que lastime los sentimientos de mis hijos.

Prohíbeme que me ría de sus errores, o que recurra a la afrenta y a la burla como castigo.

No me permitas que induzca a mis hijos a mentir o a robar.

Guíame hora tras hora para que confirme, por lo que digo y hago, que la honestidad es fuente de felicidad.

Modera, te ruego, la maldad en mí.

Evítame que los incomode, y cuando esté malhumorada, ayúdame, Dios mío, a callarme.

Hazme cieg@ ante los pequeños errores de mis hijos, y auxíliame a ver las cosas buenas que ellos hacen.

Ayúdame a tratar a mis hijos como niños de su edad, y no me permitas exigirles el juicio y convicciones de los adultos.

Facúltame para no robarles la oportunidad de confiar en sí mismos, pensar, escoger o tomar decisiones.

Oponte a que los castigue para satisfacer mi egoísmo.

Socórreme, para concederles todos los deseos que sean razonables, y apóyame, para tener el valor de negarles las comodidades que yo comprendo que les harán daño.

Hazme just@ y ecuánime, considerad@ y sociable para con mis hijos, de tal manera que ellos sientan todo mi amor.

Amén.

David Álvarez Martin. Rechaza la identidad nacional en oposición a otro pueblo.

David Álvarez Martin, filósofo, humanista, amigo.
 Me siento muy a gusto con reproducir este artículo del filósofo y amigo de la Red por la Gobernabilidad y la Gerencia Pública, militante religioso católico, humanista.

Analiza lo violento que es el querer construir la identidad de una nación a partir de estar en contra de otro pueblo. Le contesta a Manuel Núñez, quien le acusa de haitianofilia, por  rechazar el concepto de identidad dominicana a partir del antihaitianismo.

A leer! Les va a aclarar y fortalecer humanamente.

Mildred Dolores Mata.
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    Apología de la hatianofilia

     Por David Álvarez Martin.

Recientemente el Dr. Manuel Núñez afirmó en el programa radial “Dejando Huellas”, que produce Onorio Montás, con la participación de Waldis Pérez y Elizabeth D’Oleo, que un servidor era parte de un grupo que busca “…secuestrarle al pueblo dominicano la percepción del problema de las migraciones haitiana hacia el país”.
    Como parte de sus argumentos, señaló a seguidas que “este tipo de acción condiciona la percepción del problema, porque en este caso los dominicanos no recibían las informaciones reales sino propaganda pro haitiana y añade que esto es un objetivo totalitario, ya que no permiten que personas tengan otros puntos de vista”. Estos comentarios del Dr. Núñez lo tomé del portal Almomento.net.
    Al expresar sus comentarios me incluyó en un selecto grupo de ciudadanos y ciudadanas que menciono a continuación: María Isabel Soldevilla, Edwin Paraison, Telésforo Isaac, Alberto Despradel, Amantina Gonzáles, Pierre Phillipe y Pedro Ruquoy. No niego mi satisfacción de ser incluido entre este grupo de hombres y mujeres, con gran valía profesional y valores personales, especialmente en el compromiso con la defensa de los derechos humanos.
    Los argumentos de Manuel Núñez corresponden a una visión de la identidad dominicana que se define en confrontación con la identidad haitiana. Dicho de manera sencilla, somos más dominicanos en la medida que menos influencia tenemos de la sociedad haitiana. Esta concepción tiene en la historia dominicana varios antecedentes, lamentablemente dominantes en el siglo XX, donde el discurso del trujillismo –elaborado por sus intelectuales– es el paradigma.
    Esta forma de pensar no es hechura dominicana, gran parte de la historia de Europa en las primeras décadas del siglo XX estuvo signada por esta ideología. Recordemos que la doctrina nazi consideraba la presencia de los judíos como un tumor en su seno que ameritaba ser extirpado, Stalin procedió por igual con muchas etnias en el seno de la Unión Soviética, y más reciente está el caso de Ruanda o Yugoslavia. En gran medida el conflicto entre Israel y sus vecinos árabes ha sido alentado también por semejante doctrina.
    Hay un puente que vincula todas las doctrinas racistas o xenófobas con formas de genocidio, en nuestro caso ocurrió en el 1937. De predicar en contra de la presencia de hombres y mujeres de otras nacionalidades o alentar la hostilidad contra un vecino que se desprecia, a proceder a matarlos el camino es cuesta abajo. Usualmente vemos el rostro del militar o jefe civil que ordena el degüello o la masacre, y sobre el cual descargamos nuestra censura, pero ocultos, a la sombra del carnicero, se escurren intelectuales y periodistas, opinadores y voceros, que crean el clima previo a la sangre, el estado de ánimo violento, las justificaciones para matar. Luego que el campo se siembra de cadavares, desaparecen, incluso algunos pueden llegar a escandalizarse por lo ocurrido. ¿Quién es culpable? ¿El matón o quien puso esas ideas en su cabeza?
    La identidad dominicana es una expresión única y rica en el concierto de las identidades de los pueblos del mundo. Vale igual que la china o la catalana, la sueca o la haitiana, la etíope o argentina. Al igual que las demás es una entidad viva, que se nutre de las influencias de otras identidades y aporta a otras sus valores. ¡Que hermoso es ver japoneses bailando merengue en Tokio! ¡Gozar viendo a los norteamericanos admirar a nuestros peloteros en sus ligas de Beisbol! ¡Encontrar un restaurante de comida dominicana en Buenos Aires!
    Los dominicanos tenemos el privilegio de compartir esta isla con un pueblo heroico y con una cultura hermosa como el haitiano. Su lengua, su arte, su culinaria, su música, son una joya exclusiva en el concierto de las culturas de los pueblos. Muchos de sus hombres y mujeres trabajan arduamente aportando a nuestra sociedad en la agricultura, la construcción, el servicio y otras formas de producción. Nos compran millones de dólares en mercancía dominicana, sus hijos vienen a estudiar en nuestras universidades y la solidaridad del pueblo dominicano fue expuesta de manera hermosa con la tragedia del sismo que recientemente padecieron.
    Nos toca a los dominicanos y dominicanas de mente clara y corazón limpio contribuir al desarrollo de nuestro vecino al mismo tiempo que desarrollamos nuestra sociedad, es un movimiento virtuoso que a ambos nos beneficia. Debemos contribuir a que los haitianos y haitianas que viven en nuestro país sean tratados como personas, lograr que aquellos que nacieron aquí sean considerados como dominicanos y dominicanas, legal y socialmente. La influencia haitiana en nuestra sociedad es beneficiosa, nos enriquece, nos hace mejores dominicanos y dominicanas, al igual que lo mejor de nuestra cultura nutre a la sociedad haitiana.
    Los argumentos de Manuel Núñez están equivocados, corresponden a una visión de la cultura nacional estática y un culto a la xenofobia como medio de relacionarnos unos pueblos con otros. Me considero en las antípodas de su planteamiento. Trabajar en la solidaridad con el pueblo haitiano me hace mejor dominicano, yo que soy hijo de gallego y asturiana. Su enfoque sí conduce al totalitarismo, ya que todo régimen o sociedad que le niega a quienes son diferentes el derecho a expresar su manera de ser si es una expresión autoritaria. El odio contra quienes son pobres o negros o tienen otra lengua u otra creencia es la semilla de la muerte. Se opone a mi convicción cristiana y mi ideología bochista.
    El amor hacia Haití, hacia Cuba y Puerto Rico nos hace mejores dominicanos y dominicanas. Somos hermanos caribeños, nuestras historias se nutren mutuamente, no podemos entender quienes somos sin ellos, al igual que ellos tienen en su seno la semilla de lo dominicano de muchas formas diferentes. Nunca el odio ha engendrado vida, lucidez o prosperidad. El odio es estéril, seco, podrido, “sólo el amor engendra melodías”.

    David Alvarez Martín.

http://www.barrigaverde.net/?q=node/32282


   

Bernardo Vega. Estado dominicano trajo a las y a los haitianos: Asumir compromiso legal con nacidos/as aquí

Bernardo Vega, economista, historiador dominicano.
 Me encanta este razonamiento de Bernardo Vega.

Se necesita cariño, cariño, y pedir perdón a nuestros hermanas, hermanos de origen haitiano, por hacerlos sufrir: quitándole su libre desenvolvimiento, paralizándole la vida sin documentarle.

Mildred DM
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Bernardo Vega: RD tiene el compromiso moral con haitianos; fue quien los trajo y no los documentó
Por Joaquín Caraballo30/10/2013 SIN

SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El economista e historiador Bernardo Vega analiza la situación de los haitianos en el país desde la primera guerra mundial hasta nuestros tiempos.

Según Vega, los haitianos comenzaron a llegar a República Dominicana durante la primera guerra mundial cuando los campos de remolachas en Europa se habían acabado. Haití y República Dominicana estaban invadidos por infantes de la Marina de Estados Unidos, y fueron estos que autorizaron la entrada de los nacionales porque eran manos de obras baratas, ante los puertorriqueños y Los Cocolos, que eran los que cortaban la caña en el país.

Indicó que desde esa época los dueños de los ingenios de cañas en el país comenzaron a negociar con las autoridades de Haití para traer haitianos.

Dijo que con el tiempo Rafael Leonidas Trujillo compró los ingenios y eran los guardias dominicanos que negociaban con los haitianos para traer esos cortadores de cañas al país.

“Era el Estado dominicano que se encargaba de traer haitianos al país. El país tiene un compromiso moral con esas personas que se quedaron aquí”, enfatizó.

Al conversar para El Despertador, del Grupo SIN, Bernardo Vega apuntó que el Consejo Estatal del Azúcar (CEA) fue el que menos se preocupó por documentar a los haitianos, por lo que hoy en día no tienen documentos y tuvieron hijos y que tan poco tienen documentos.

“Es el estado que tiene un compromiso moral con esas personas por traerlos aquí”, reiteró

Link con entrevista:

http://www.noticiassin.com/2013/10/bernardo-vega-rd-tiene-el-compromiso-moral-con-haitianos-fue-quien-los-trajo-y-no-los-documento/?fb_action_ids=10151788078071185&fb_action_types=og.likes&fb_source=other_multiline&action_object_map={%2210151788078071185%22%3A442995632477814}&action_type_map={%2210151788078071185%22%3A%22og.likes%22}&action_ref_map=[]

La jueza Katia Miguelina Jiménez Martínez defiende institucionalidad del Tribunal Constitucional (TC)


La jueza Katia Miguelina Jiménez Martínez, corrige al Presidente del Tribunal Constitucional (TC), que no use el nombre del Tribunal para argumentar usando a Juan Pablo Duarte para dividir a las y a los dominicanos.

Se opuso a la decisión del TC del que forma parte para desnacionalizar a más de cien mil dominicanos, dominicanas, de origen haitiano.

Acá el periódico Hora Cero amplía la información.

http://horacero.com.do/katia-miguelina-critica-a-milton-ray-guevara-por-justificacion-de-sentencia/
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