Busca amar

Amar incondicionalmente es aceptar a alguien tal como es, sin juicio. Y no sucede así nada más. Es una montaña que debes escalar constantemente, mirando hacia la cima aún cuando hayas caído de rodillas. Eso es amor incondicional.

¿Quién necesita hoy tu amor?

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Fuente:
DOMINGO 4 DE ABRIL DE 2010
Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah:

La identidad y el destino, sus múltiples influencias determinantes: desde Mario Bunge

La identidad, el destino,... y sus múltiples influencias. Mario Bunge, ¡con sus 90 y tantos años! trata el tema con mucha gracia, ¡¡¡Buen relato!!!!

mildred d

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seminario sobre el destino

Los presos políticos de Perón

“¿Existe el destino?”, preguntó el militante textil. Esa pregunta disparó el seminario que organicé con los detenidos politicos en el sótano de la central policial de La Plata, a fines del verano de 1951. Las respuestas no se hicieron esperar.

Por Mario Bunge | 03.04.2010 | 04:00

“¿Existe el destino?”, preguntó el militante textil. Esa pregunta disparó el seminario que organicé con los detenidos politicos en el sótano de la central policial de La Plata, a fines del verano de 1951. Las respuestas no se hicieron esperar.

“Es claro que existe el destino”, dijo el ferroviario, y agregó: “Mi vieja siempre me decía que, si seguía actuando en la Unión Ferroviaria, estaba destinado a parar en la cárcel. Yo le retrucaba que ahora no es como antes, cuando el gobierno perseguía a los sindicatos: ahora, con Perón, gobierno y sindicato son carne y uña. Pero, por lo visto, la vieja tenía razón. Yo fui peronista desde el vamos, y aquí me ven junto con una manga de zurdos y gorilas. No hay vuelta que darle: al destino no se lo puede torcer”.

“No digás macanas, viejo”, terció el metalúrgico. “A vos te metieron aquí porque se te ocurrió torcer tu destino de peronista cuando te plegaste a la huelga de tu gremio. Como bien sabés, ésta fue la primera vez que un sindicato se rebeló contra tu partido. También sabés lo que dijo Evita: que los huelguistas son unos desagradecidos, que merecen palos por haber traicionado al líder, quien siempre les dio todo lo que habían pedido y aun más.”

“Muchachos, no nos vayamos por las ramas: volvamos a la pregunta del compañero textil que había preguntado si existe el destino”, dije yo. “La cuestión del destino es muy general: es científica y filosófica, no gremial ni política. Déjenme que les cuente algo al respecto.”

“Hay dos corrientes de opinión sobre el destino desde hace por lo menos dos mil años: la innatista y la ambientalista. Los innatistas afirman que nacemos buenos o malos, piolas o giles, dirigentes o dirigidos, etc. Los ambientalistas, en cambio, sostienen que la sociedad nos hace honestos o delincuentes, inteligentes o tarados, capos o subordinados, etc. O sea, unos creen que nacemos con sangre buena o mala; y otros creen que lo que importa no es la sangre sino el lugar que ocupa la familia de uno en la escala social.”

“¿Y usted qué cree, maestro?”, preguntó el obrero de la construcción.

“Yo creo que las dos opiniones son verdaderas a medias, y que para averiguar cuánto tienen de verdad hay que estudiar a la gente. Empecemos por nuestro amigo, el famoso carterista. ¿Qué te parece a vos, Dedos Brujos? ¿Naciste chorro, te hiciste o te hicieron?”

—Me hicieron, che, me hicieron chorro sin consultarme. Pero salí un experto, y esto es mérito personal.

—Contá, contanos cómo te iniciaste en la profesión.

—Yo era devanador. O sea, yo desenredaba el hilo del ovillo que alimenta al telar automático. El hilo viene desparejo, de modo que se enreda fácil, y hay que ir rápido de una máquina a otra para que no pare la producción, ¿entienden?

—¿Qué tiene que ver este trabajo con el otro?

—Mucho, ya que para los dos hacen falta dedos livianos y rápidos, y yo los tenía. Estaba orgulloso de ellos, tanto como un pugilista de sus puños. Y ganaba bien. Pero una vez, viajando en colectivo, me tenté y le saqué la billetera a un tipo. Me vio su mujer que empezó a los gritos. Total, que fui a parar a la comisaría.

—Eso pasa todos los días. No te pueden condenar a cadena perpetua por afanar una billetera.

—No, pero te pueden impedir ligar un conchavo permanente.

—¿Cómo?

—La policía visita periódicamente las empresas y revisa los ficheros de personal. En cuanto ven tu ficha te denuncian al patrón y le exigen que te despida. Eso me pasó tantas veces, que un buen día me cansé: agarré y me hice carterista profesional. Al fin y al cabo, tengo que mantener a la vieja y dos pibes. Pero tuve mala suerte y volvieron a chaparme.

—En resumidas cuentas, naciste con dedos largos, finos y ágiles, pero la ocasión te hizo ladrón aficionado y la policía te transformó en carterista de profesión.

—Y profesional célebre, como saben los que han visto mi carpeta llena de recortes de diarios, con fotos y todo.

“No hagamos autobiografías, compañeros”, dijo el militante bolche, y añadió con su tonito pedante habitual: “Los individuos no contamos, somos como hojas barridas por las tormentas de la historia. Y ahora estamos viviendo días históricos. Nuestro país está como una nuez en la pinza que forman el capitalismo moribundo y el comunismo victorioso. El gobierno peronista está en la pinza y por lo tanto es impotente. El que nos haya metido aquí es prueba de su debilidad”.

El médico y yo compartimos una sonrisa cómplice y pensamos que, si así fuera, los opositores tendríamos que afiliarnos en masa al partido gobernante, ya que un partido fuerte no encarcelaría a sus opositores.

Pero la ironía no afecta al fanático. Tampoco los hechos adversos. Se cuenta que, cuando alguien le dijo a Hegel que los hechos contradicen su filosofía, habría respondido: “¡Tanto peor para los hechos!”. Los opositores de esa época no éramos mejores que Hegel: maldecíamos al peronismo en lugar de estudiarlo objetivamente con esperanza de entenderlo y, con ello, vencerlo. Pero volvamos al seminario.

El textil se impacientó y dijo: “Ya hace como dos horas que pregunté si existe el destino, y todavía no lo sé. ¿En qué quedamos, Maestro?”

—Es verdad, nos hemos apartado del tema. Recordemos lo que nos contó Dedos Brujos: que su destino de carterista fue el resultado de su herencia, de su voluntad, y de la policía. No le echó la culpa a Dios, ni a su padre, ni al gobierno. Nos dijo, sin quererlo, que lo que cada cual termina siendo o haciendo es la resultante de muchos factores, unos biológicos y otros sociales, unos personales y otros colectivos. ¿Digo bien, Dedos Brujos?

—Sí, Maestro, aunque podrías haberlo dicho en cristiano.

—¿Qué querés? Fue culpa del textil, que hizo una pregunta difícil. La respuesta a la que llegamos es igualmente complicada. Los individuos cargamos con lo que nos legaron nuestros progenitores y lo que nos dio y nos quitó la sociedad. Por lo tanto, no somos totalmente libres de elegir lo que va a ser de nosotros, ni estamos totalmente a merced de otros. No tenemos la llave de esta prisión, pero cuando salgamos de ella podremos elegir entre quedarnos afuera y volver a ingresar.

“Yo te apuesto a que volveré a pesar mío”, opinó Dedos Brujos. “A mí no me agarrarán otra vez, porque emigraré”, anunció el médico. “Yo ya no sé a quién ni en qué creer”, confesó el ferroviario. “Todo dependerá de la relación de fuerzas”, sentenció el funcionario bolche. Y yo decidí estudiar en serio los problemas de la causalidad y del libre albedrío.

Nuestro estimulante seminario terminó cuando me soltaron. No volví a ver a ninguno de mis compañeros. Oí decir que algunos de ellos fueron “desaparecidos”. Evita murió el año siguiente, presumiblemente desilusionada de quienes habían sido sus queridos descamisados. Pero debe de haber estado orgullosa por haberse hecho su propia suerte, como la Gitanilla de Cervantes, aunque con una ayudita del Grupo de Oficiales Unidos y su providencial elegido.


*Filósofo.

Y recordé el amor

Quise palpar
suave
valorar
suave...

Y recordé lo tosco
esperando ser amado, amada,
me quedé sin programa
o volví a la realidad consciente
de lo mejor
que ensancha
el alma
el corazón
el cerebro
las arterias
la respiración
las vísceras
...

Grandeza
trascendencia
tocar lo suave
tocar lo tosco
programa con retorno
cierto.



mildred d
3.4.2010
Santiago, República Dominicana

Datos sobre diferencias en memoria entre mujeres y hombres a los 50 años

Comparar para disminuirnos no es bueno. Coloco esta información para edificación, para conocer más la relidad de los sexos en estos momentos de la humanidad y en este contexto cultural. Dice este estudio que ayuda a la memoria el hacer ejercicio y el no fumar.

mildred d
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Las mujeres de 50 años tienen mejor memoria que los hombres de la misma edad

11 de marzo de 2010

Agencia EFE

Londres.- La memoria de las mujeres de 50 años es mejor que la de los hombres de la misma edad, según un estudio del Instituto de Educación de la Universidad de Londres publicado hoy, jueves.

Para realizar el estudio, los investigadores realizaron diferentes test de memoria verbal a un total de 9,600 personas, hombres y mujeres de Inglaterra, Escocia y Gales.

Según Matthew Brown y Brian Dodgeon, autores de la investigación, los resultados de los hombres fueron "considerablemente peores" en los test de memoria retardada.

En uno de los test, los participantes escuchaban diez palabras de uso común y, dos minutos después, tenían que repetir tantas palabras como fueran capaces de recordar.

En el segundo test se les pedía que repitieran las mismas palabras, sólo que con una demora de cinco minutos.

Las mujeres consiguieron recordar un cinco por ciento más de palabras que los hombres en la primera prueba, una diferencia que crecía hasta el ocho por ciento en el segundo test.

Los hombres también obtuvieron peores resultados en una tercera prueba que consistía en subrayar la letra "P" y la "W" en una página llena de hileras de caracteres.

Aunque las mujeres conseguían localizar más "P" y más "W", también cometían más errores.

En una cuarta prueba, hombres y mujeres empataban al ser capaces de nombrar, por término medio, 22 especies de animales diferentes en tan sólo un minuto.

Los investigadores destacaron que, aunque otros estudios previos ya habían demostrado que la memoria de las mujeres es mejor que la de los hombres cuando tienen alrededor de 50 años, ésta es la primera vez que se realizan pruebas a un grupo tan amplio de personas de la misma edad.

Todos los encuestados participan en un estudio más amplio que, desde su fecha de nacimiento trata de evaluar el impacto de factores como el ejercicio físico, la dieta, el consumo de alcohol o tabaco y la depresión en su habilidad mental.

Los análisis iniciales apuntan a que aquellos que hacen ejercicio al menos una vez al mes, o son no fumadores, obtienen mejores resultados que los que no lo practican o fuman.

Aceptar, conocer, reconocer: libera, sana, mejora

Bernardo Vega, elite de elites cognitivas y de poder por prestigio social, económico y político, de nuevo nos analiza en aspectos que negamos. Es ejemplar la exquisitez con que se ha propuesto como tarea ciudadana, el ayudarnos a sanar y a superar la negación de nuestros prejuicios. La negación de prejuicios nos limita en bondad y objetividad.

mildred dolores mata

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Hoy.com

30 Marzo 2010, 10:31 PM

La acusación de la ONU de que somos racistas

Luce correcto que los países luchen contra la discriminación racial

Escrito por: BERNARDO VEGA


La agencia EFE reportó desde Ginebra el 17 de marzo que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU había recomendado “que nuestro país adoptara medidas para eliminar la discriminación racial y reconocer a los africanos y afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana”. También sugirió “la protección de las personas de origen haitiano”.

Nuestros periódicos reprodujeron ese cable sin averiguar más al respecto. Algunos editorializaron quejándose sobre esas recomendaciones, como también lo hicieron algunos políticos y hasta nuestra Cancillería se pronunció en contra de las mismas.

Pero yo me puse a averiguar. Resulta que en diciembre pasado una amplia delegación dominicana (21 personas), encabezada por el Ministro de Trabajo Max Puig y que incluyó a tres miembros de nuestra Junta Central Electoral (¡gente que le gusta viajar!), un subdirector de Migración, un subsecretario de Educación y el diputado Pelegrín Castillo, entre otros, escuchó a representantes de 38 países exponer sus quejas sobre nuestras violaciones a los derechos humanos en general (asesinatos cometidos por la policía, violencia contra las mujeres, niños que trabajan, etc.). Esos países nos hicieron 79 recomendaciones. De las mismas la delegación dominicana acogió 43 de ellas, pospuso su respuesta a 31 y sólo se opuso a cinco, tres de las mismas porque violaban nuestra Constitución.

Entre las sugerencias que la delegación acogió estuvieron las de Bélgica, Inglaterra y Ghana, países que plantearon que deberíamos combatir el racismo y la discriminación racial, sobre todo en el caso de los haitianos. Nigeria sugirió, y nuestra delegación aceptó, que reconociésemos a los africanos y a los afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana. Nuestra delegación también estuvo de acuerdo con la sugerencia norteamericana de que colaboráramos con el gobierno de Haití (esto fue antes del terremoto) para garantizar que los haitianos que viven entre nosotros pudiesen tener acceso adecuado a los mecanismos de registro civil a fin de acreditar los nacionales haitianos, es decir que los consulados haitianos en Santo Domingo pudiesen registrar a sus ciudadanos.

Todo esto tuvo lugar durante un “grupo de trabajo sobre el examen periódico universal” del caso dominicano. Esos mismos exámenes se hacen para todos los otros países del mundo.

Tres meses después, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU “analizó y adoptó” el “examen periódico universal” dominicano. El cable de EFE citó textualmente la recomendación de Nigeria sobre la eliminación de la discriminación racial y el reconocimiento de los afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana. Asimismo citó la recomendación de Bélgica, Inglaterra y Ghana sobre combatir el racismo y la discriminación racial, incluyendo la protección de las personas de origen haitiano. También citó la antes referida recomendación norteamericana sobre asegurar que los haitianos puedan registrar su nacionalidad dentro del territorio dominicano.

En resumen, que EFE citó sólo tres de las setenta y nueve recomendaciones y fueron precisamente tres que la delegación dominicana había aceptado. Habría sido inaceptable que se hubiesen citado algunas de las cinco recomendaciones que no contaron con el apoyo del gobierno dominicano.

Entonces, ¿por qué el escándalo entre nosotros, incluyendo la reacción de agencias del gobierno, como la Cancillería, si nuestra propia delegación gubernamental aceptó las recomendaciones que cita el cable de EFE?

Por otro lado, luce muy correcto que todos los países del mundo luchen contra la discriminación racial y el racismo y que los consulados entreguen la ciudadanía a sus nacionales. Sugiero que el lector busque en la Internet ese mismo informe del grupo de trabajo para Sudán y Zimbabwe, países de gran violencia racial.

Luces y sombras de la reforma sanitaria de Barack Obama y los demócratas: Vicenç Navarro

26 marzo 2009

Estados Unidos es el país del mundo que se gasta más en sanidad, nada menos que el 16% de su PIB, en atención sanitaria. Ningún otro país se gasta tanto en sanidad como EEUU. En comparación, Francia se gasta un 11%, Reino Unido un 8,4% y España un 8,5% (este porcentaje incluye gasto público y gasto privado). Y, a pesar de este enorme gasto, 47 millones de habitantes no tienen ninguna cobertura sanitaria (esta cifra es probable que sea, incluso, mayor al no incluir el gran número de personas en aquel país que no están censadas), provocando la muerte de 45.000 personas al año como consecuencia de no recibir atención sanitaria, resultado de no tener aseguramiento sanitario y no poder pagar la atención médica que necesitan. En realidad, esta cifra (estimada por el conservador Institute of Medicine) subestima la mortalidad prevenible que ocurre por no tener cobertura sanitaria. Un número más realista es el calculado por el profesor David Himmelstein, de la Universidad de Harvard, que ha calculado que el número de muertos debido a la falta de aseguramiento sanitario asciende a más de 100.000 al año.

Además de la falta de cobertura que afecta al 16% de la población censada, existen 62 millones de personas que tienen insuficiente cobertura sanitaria; es decir, su póliza sanitaria cubre un número muy reducido de servicios médicos, con lo cual, en caso de enfermedad, pueden llegar a pagar hasta un 10% o más de sus ingresos anuales, en facturas médicas a las compañías de seguros, a los hospitales o a los médicos que les atienden. En realidad, el 60% de las bancarrotas individuales que se dan en EEUU se deben a personas que se han arruinado como consecuencia de no poder pagar sus facturas médicas. La carestía en la cobertura sanitaria está tan generalizada, que el 42% de las personas que se están muriendo como consecuencia de tener una enfermedad terminal, indican estar preocupadas por cómo ellas o sus familias pagarán sus facturas médicas. Ningún otro país alcanza tal nivel de crueldad. Y utilizo este término con todo rigor. Insto al lector a que se imagine una situación semejante en su propia familia y que piense en la angustia de, incluso en los momentos en que la persona se está muriendo, tener que preocuparse por cómo pagar los servicios sanitarios que recibe. Esto es lo que ocurre en EEUU. Es el capitalismo duro, sin guantes.

LAS CAUSAS DE ESTOS ENORMES PROBLEMAS

¿A qué se debe esta situación? Pues precisamente a que aquel país tiene el sistema sanitario que las derechas en España están pidiendo: es decir, que el sistema sanitario se privatice, y que los ciudadanos y residentes, en lugar de pagar su atención primordialmente a través de impuestos, lo hagan a través de pólizas a las compañías de seguros sanitarios. El problema con el aseguramiento privado es que las compañías de seguros son empresas con afán de lucro, que tienen como objetivo optimizar sus beneficios. Este es el objetivo principal de cualquier empresa con afán de lucro. Para tales compañías, atender a las necesidades de la población no es su objetivo más importante. Es un objetivo secundario; esta función es sólo relevante en la medida en que les sirva para mejorar sus beneficios. Su objetivo es, pues, la comercialización de la medicina. Y sus beneficios se consiguen a base, por un lado, de que las personas que se aseguren en tales compañías de seguros privados paguen lo máximo posible en pólizas y sistemas de copago y, por el otro, que tales compañías provean los servicios (contratando a los proveedores de servicios, tales como médicos y hospitales) al mínimo número de personas, lo cual consiguen a base de seleccionar a la población excluyendo a aquellas personas, como ancianos y enfermos crónicos, que consumen más servicios y recursos. Incluso, en muchas ocasiones, cuando el paciente desarrolla una enfermedad crónica, las compañías de seguros les expulsan de su aseguramiento. De ahí derivan sus beneficios.

PROPUESTAS DE REFORMA: LAS ALTERNATIVAS

Un sistema gestionado mayoritariamente por tales compañías de seguros, como el de EEUU, es enormemente ineficiente. Sus gastos administrativos son enormes: 31% de todo el gasto sanitario en EEUU es por costes administrativos (400.000 millones de dólares al año), que incluyen las elevadísimas remuneraciones y salarios a los directivos de tales compañías, además de gastos de supervisión, inspección, marketing y otros. Pero además de insuficiente, este sistema gestionado por las compañías de seguros es muy impopular. Estados Unidos es el país de la OCDE que tiene un porcentaje mayor de la población que está insatisfecha con el sistema de financiación del sistema sanitario. Y el 62% desearían que hubiera un sistema nacional sanitario financiado públicamente, que cubriera a toda la población. Esta propuesta, que significaría la extensión del Medicare (el programa de financiación federal que cubre a los ancianos, que es sumamente popular) a toda la población, se llama single payer (el pagador único) o Medicare for all. En este sistema, el gobierno federal pagaría la mayoría de las facturas y negociaría directamente con los proveedores (médicos y hospitales) el precio de los servicios. Tal propuesta es la más popular (dos terceras partes de la población la apoyan), observación que requiere ser subrayada, pues Antonio Caño, corresponsal de El País en EEUU (que frecuentemente idealiza el sistema político estadounidense) atribuye la ausencia de un programa sanitario universal en EEUU a que la ciudadanía no lo desea, asumiendo erróneamente que el Congreso de EEUU representa el sentir de la población estadounidense (el 68% de la población no cree que el Congreso representa sus intereses). La evidencia de que la población desea un cambio y que la financiación del sistema sea responsabilidad del Estado, es abrumadora (Ver artículo “La cobertura errónea de EEUU en los mayores medios de información españoles”. El Plural. 04.01.10). El mismo Presidente Obama cuando fue Senador en Illinois apoyó tal alternativa, abandonándola después.

Esta propuesta (que era la propuesta de los sindicatos y de la izquierda del Partido Demócrata), de aprobarse, hubiera significado que con un gasto mucho menor que el actual se podría haber proveído a toda la población de cobertura sanitaria. Así ocurrió en Canadá, país que tenía un sistema de financiación de su sanidad idéntico al estadounidense hasta que decidió eliminar las compañías de seguros y dejar que fuera el estado federal, junto con los gobiernos provinciales (homologables a las CCAA en España), el que contratara tales servicios. A partir de entonces, el gasto sanitario creció más lentamente en Canadá que en EEUU, a la vez que la cobertura sanitaria aumentaba en Canadá, siendo hoy mucho más completa que la de EEUU.

A pesar de la popularidad del single payer (o Medicare for all) y de su lógica, no ha sido posible ni siquiera que se considerase tal opción en los debates del Congreso y ello como consecuencia del enorme poder que las compañías de seguros (que quedarían excluidas en este sistema single payer) tienen sobre el Congreso de EEUU. La privatización del proceso electoral en EEUU ha significado que las compañías de seguro den millones y millones de dólares a políticos del Congreso (incluyendo a los candidatos Barack Obama, Hillary Clinton i John McCain) para que se opongan a que tal opción se considere. Y no se consideró. Lo máximo que legó a considerarse fue que hubiera un aseguramiento público (la opción pública) que compitiera con el aseguramiento privado, lo cual también contó con la enorme hostilidad de las compañías de seguros que terminaron por eliminarla, y ello a pesar de que era otra alternativa también enormemente popular.

LA REFORMA DE OBAMA

Lo que sí se consiguió fue que se limitaran algunos de los abusos más extremos de las compañías de seguros, prohibiéndoles que excluyeran a personas con enfermedades crónicas, forzándolas a que aceptaran a todo tipo de personas y patologías, a lo cual las compañías se opusieron, pero la presión popular sobre el Congreso forzó a que éste aprobara tales limitaciones. Por otra parte, la reforma también significó una extensión notable del aseguramiento privado, pues cubrirá a treinta millones más de asegurados, que hoy no tienen ninguna cobertura, pagando pólizas que estarán subvencionadas, con ventajas fiscales (como también proponen las derechas –tanto centrales, como periféricas- en España), con lo cual sus beneficios aumentarán considerablemente. De ahí que el precio de las acciones de las mayores compañías de seguros sanitarios, como AETNA, subieran de precio –de 20 a 35 dólares- al día siguiente de que el Presidente Obama firmara la Ley de Reforma Sanitaria.

La ley obliga a toda la población a que se asegure, de la misma manera que cualquier persona que tenga un coche tiene que asegurarlo. No es cierto, por lo tanto, que la ley universalice la atención sanitaria en EEUU (tal como, erróneamente, El País presentó con el titular, en primera página, l “La Ley ofrece cobertura universal por primera vez en EEUU”. 23.03.10). Universalizar quiere decir que el gobierno garantiza el derecho de que todo ciudadano tenga acceso a los servicios sanitarios. Con esta ley el Estado no garantiza, lo que hace es obligar a que todos los ciudadanos compren una póliza de seguros. No es, por lo tanto, comparable (como, también erróneamente, se ha dicho) a la Seguridad Social o al Medicare, donde el gobierno federal asegura y financia las pensiones públicas (en el primer caso) y la atención sanitaria (en el segundo caso) a los ancianos. Es más, excluye a 23 millones de habitantes, personas que debido a su situación legal (inmigrantes sin papeles) o nivel de pobreza no pueden acceder a tales pólizas. Ello significará (utilizando la metodología del Institute of Medicine) que continuará habiendo veintitrés mil muertos por falta de atención sanitaria en EEUU). Tampoco resuelve el problema de la limitada cobertura, de manera que cabe la posibilidad de que los individuos continúen pagando hasta un 10% de sus ingresos para cubrir la atención sanitaria que no entra en el aseguramiento obligatorio, pudiéndose arruinar en este proceso.

No es, por lo tanto, universalización de la sanidad, sino una expansión importante del sistema de aseguramiento privado, con subsidios federales que facilitarán la compra de las pólizas de seguro, en un sistema fiscal regulado, en el que habrá cuatro tipos de aseguramientos con precios de pólizas distintos según su nivel de cobertura. Y también existirán limitaciones en cuanto al enorme diferencial de precios (como que las pólizas de los ancianos no podrán ser más de tres veces superiores que las de los jóvenes). Toda esta regulación supondrá un enorme crecimiento de los costes administrativos y un elevado coste para las arcas del estado federal, hecho que ha utilizado el Partido Republicano para oponerse a la reforma, argumento que tiene escasa credibilidad proviniendo de ellos, puesto que la alternativa más eficaz en reducción de costes hubiera sido la generalización de Medicare a toda la población, que es precisamente el enemigo número uno de los Republicanos (los costes administrativos de Medicare son el 6%, comparado con el 31% de las compañías de seguros sanitarios privados)

Otro elemento importante de la Ley es la expansión de la cobertura, permitiendo que los jóvenes estén cubiertos con el aseguramiento de los padres hasta que tengan 26 años (hasta ahora sólo 22).

La financiación se hará primordialmente a base de:

- Un crecimiento de los impuestos sobre las pólizas de seguros, que sean superiores a 10.200 dólares por individuo (32.000 millones de dólares).

- Un aumento de los impuestos sobre la industria farmacéutica (16.000 millones de dólares). Esta cantidad no equivale ni al 2% de los beneficios de tal industria.

- Un aumento de los impuestos sobre las compañías de seguros (47.000 millones de dólares).

- Un aumento de los impuestos sobre las industrias de equipamientos sanitarios (un impuesto semejante al IVA, incrementándose un 2.9%).

- Una reducción muy notable de la contratación de Medicare con compañías de seguros sanitarios (que aprobó el Presidente Bush).

- Un aumento de los impuestos sobre las rentas superiores.

Una última observación. La victoria de Obama ha sido una noticia positiva para el Partido Demócrata pues, en caso contrario, se hubiera debilitado enormemente. Pero, el deseo del Presidente Obama de pactar con los republicanos, tal como indiqué en otro artículo “Los problemas con el pactismo: El caso de Obama” (Revista Sistema, 15/01/10), llevó a toda una serie de concesiones que debilitaron las propuestas iniciales y que crearon una protesta (liderada por la dirigente del Partido Demócrata en la Cámara Baja del Congreso, Nancy Pelosi) por parte de la izquierda del Partido Demócrata, que se enfrentó frontalmente a Obama, exigiéndole que se movilizara para aprobar la Ley sin apoyo Republicano (lo cual era fácil de ver que nunca se hubiera dado). Las grandes ausencias de la Ley que la mayoría de la población desea –como la opción pública- (y que incluso la mayoría del Partido Demócrata aprobó en su primera propuesta) fue una concesión a las compañías de seguro que no era necesaria y debilitó la Ley. El pactismo de Obama debilitó las reformas, bajo un argumento de “realismo”, detrás del cual está el conservadurismo de algunos de sus asesores principales. De ahí que siendo un paso positivo, la reforma sea todavía muy limitada. Los mejores planes de aseguramiento propuestos están a años luz de los derechos que cualquier ciudadano o residente tiene en España. De ahí que sería un error que en España se vieran estas reformas como relevantes para nuestro país. No lo son, pues su aplicación significaría un enorme retroceso para la población española.

Ahora bien, para EEUU, significa una expansión de un sistema que es claramente deficiente y poco equitativo. Así y todo, el punto de partida es tan deficitario que puede percibirse como un paso positivo. Y así lo percibe la población estadounidense. Según la encuesta más reciente (U.S. Today, 23/03/10) el 46% de la población considera la Ley un paso adelante, aunque aclaran seguidamente que deben hacerse reformas más profundas. El 40% se oponen (y dentro de este 40%, el 20% se oponen por creer que es insuficiente).

El proceso de reforma ha empezado. Y como se desarrolle dependerá de la correlación de fuerzas en aquel país donde las derechas están supermovilizadas y hasta ahora las izquierdas estaban decepcionadas. Veremos cual es el próximo paso.

Vicenç Navarro

Catedrático de Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy, The Johns Hopkins University

El significado progresista de la Reforma en la salud de Barack Obama: Pedro Luis Castellanos

La reforma del aseguramiento sanitario en USA

Lunes, 29 de marzo de 2010, 08:21 a.m.

La capacidad y habilidad política del presidente Obama ha logrado la aprobación por los Representantes, de una importante reforma del aseguramiento en salud. Una de sus principales propuestas electorales. Pocos dudan la necesidad de reformar el sistema de salud. Sin embargo desde Roosevelt todos los presidentes demócratas lo intentaron y fracasaron, incluyendo los Clinton, probablemente el proyecto más ambicioso.

USA invierte en salud entre el 15% y el 17% del PIB. Francia, el de segundo mayor gasto y uno de los mejores sistema de salud, invierte el 11% del PIB y el Reino unido el 8.4%. Pero la Esperanza de Vida en USA es de 78.1 años, mientras que en Francia e Inglaterra son de 81 y 79.1 respectivamente. La mortalidad infantil en USA es de 6.7 por mil nacidos vivos, mientras es de 4.8 y 3.8 en los mencionados países. USA es el único país desarrollado sin un sistema de salud con cobertura universal. Más del 15% de la poblacion (entre 35 y 46 millones sin contar los indocumentados) está excluida, y cerca de 100 millones están subasegurados. Entre 45,000 y 100,000 mueren anualmente por carecer de seguro adecuado.

¿Cómo lo logró Obama?. A nuestro entender hizo varias cosas muy bien, incluyendo permitir al Congreso jugar su papel, descollando la figura de la Sra. Pelozi como hábil componedora. Un acierto fue dividir desde el comienzo el formidable frente que contra la propuesta Clinton habían conformado el complejo médico industrial (industria farmacéutica, la Asociación Medica AMA y los consorcios de atención médica) con el complejo médico financiero (aseguradoras lucrativas). En esta oportunidad las aseguradoras no contaron con sus tradicionales aliados y solo recibieron el respaldo de algunos predicadores religiosos, académicos neoliberales, medios de comunicación y políticos ultra conservadores, de esos que consideran terrorista a todo quien mencione la palabra solidaridad. También de los “Tea Party” promovidos por la Sra. Palin como respiradero de los nostálgicos “neocons” y de las ideas con mas fuerte olor a naftalina.

Cuando después de la derrota electoral en Massachusetts, muchos pedían y esperaban que Obama se replegara, y afinara su violín en clave defensiva, puso su capital político en el asador y movilizó las redes informales de base social que le aseguraron su elección presidencial, para explicar casa por casa, y teléfono por teléfono, los beneficios de la reforma. Obama logró oxigenar su tesis de la necesidad de relanzar el capitalismo norteamericano sobre la base de mejor calidad de vida para los pobres y la clase media, retomó la ofensiva política y nuevamente concitó el apoyo entusiasta de grandes sectores de la sociedad norteamericana.

En consecuencia, fue evidente para el norteamericano común, que quienes se oponían a la reforma eran los sectores más acomodados y conservadores, mientras que quienes la impulsaban eran “gente como uno”. Esta presión desde abajo fue esencial para “convencer” a algunos parlamentarios demócratas cuyo voto resultaba clave y estaban temerosos ante el desafío electoral que tendrán que enfrentar este año.

¿Quiénes han ganado?. Aunque todavía falta que el Senado la apruebe y, por supuesto, falta que se desarrolle la experiencia en la práctica, todo indica que los principales ganadores directos son quienes no tenían aseguramiento de salud y ahora podrán tenerlo, incluyendo a los de mayor edad y los más pobres, que verán incrementar considerablemente sus oportunidades de acceso a atenciones, exámenes complementarios y medicamentos. Pensamos que también los empresarios, sobre todo pequeños y medianos, que podrán asegurar sus trabajadores y recibir un subsidio que no sacrificará su competitividad.

Gana la clase media que no solo vera menos alzas y exclusiones en sus seguros, sino además no sufrirán ver que sus hijos quedan sin aseguramiento a los 19 años, a la edad de ir a la universidad, cuando más lo necesitan y justamente más gastos tiene la familia. Ganan las comunidades que podrán fortalecer los centros primarios comunitarios. También las empresas farmacéuticas, e incluso las aseguradoras, aunque no lo admitan, en la medida que se incrementara considerablemente el mercado de aseguramiento y el consumo de medicamentos. Algunos han estimado que los ingresos de las “Big Pharma” podrían elevarse en unos US$ 10,000 millones en los próximos 10 años. También han ganado los médicos (que no es lo mismo que los consorcios de la atención médica), no solamente porque aumentará el consumo de atenciones, sino porque su imagen ha sido fortalecida e igualmente el liderazgo de la AMA. Gana el liderazgo demócrata ahora luce repotenciado y unificado, con aroma de triunfadores.

Entonces, ¿Quiénes han sido derrotados?, y ¿cuáles son las limitaciones?. Esto amerita ser reflexionado en otros artículos. Por ahora, reconozcamos el importantísimo paso de avance que esta reforma significa, y mérito político del Presidente Obama que se la jugó…. y ganó.


http://clavedigital.com/App_Pages/opinion/Firmas.aspx?Id_Articulo=17253