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Mujeres luchando por la igualdad: Lo que hay detrás de quienes cuestionan el análisis de género. Por Estefanía Vela Barba

Grupos tradicionales patriarcales trabajan para el retroceso de los derechos humanos de las mujeres, atacando el análisis de género que devela el cómo roles y divisiones sociales-económicas y políticas como construcción social que se enseña y se puede cambiar a favor de la inclusión de grupos discriminados, como las mujeres, y la comunidad LGBTQ.

En defensa de un orden "natural" que justifica la exclusión, roles segregados, y todo lo que sabemos sobre el "ningunear" a las mujeres y mantenerlas en categorías de "segundonas".

En una rueda de prensa uno de sus integrantes tocó a una mujer, y le impidió hablar con el acto de violencia de callarle la boca. Esto ocurrió en Tepatitlán, el Presidente del Consejo Mexicano de la Familia, Juan Dabdoub, le tapa la boca a u ena mujer para que no hable. Lean todo el artículo, pues explica que hay detrás de estos movimentos anti comunidad LGBTIQ, anti libertad e igualdad de las mujeres. ¡A leer!

https://www.nytimes.com/es/2017/07/11/la-verdadera-ideologia-de-genero/?smid=wa-share-es

Lo reproduzco más abajo.
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La verdadera ideología de género
Estefanía Vela Barba


Por ESTEFANÍA VELA BARBA. 11 de julio de 2017

CIUDAD DE MÉXICO — Hay un movimiento internacional que lucha por preservar la familia “tradicional” y combatir lo que llaman la “ideología de género”, una corriente de pensamiento que supuestamente lleva a negar las “diferencias naturales” que existen entre hombres y mujeres y que está permeando las leyes de múltiples países. Está conformado por organizaciones sociales, políticas y religiosas, como CitizenGo en España, el Centro Democrático en Colombia y el Consejo Mexicano de la Familia y la Iglesia Católica en México.

Tienen una agenda concreta que incluye el rechazo del matrimonio entre personas del mismo sexo y de la adopción homoparental, los derechos de las personas trans, la educación sexual en las escuelas y el aborto, todo bajo el estandarte de los derechos de los niños y niñas, y de la protección de la familia “natural”.

Este movimiento ha sido entendido como un antagonista de los derechos de las personas LGBT. La realidad, sin embargo, es que sus estrategias y políticas no solo tienen el potencial de afectar a este grupo. Lo que este movimiento busca es reinstaurar, ahí donde se ha debilitado, un orden de género que ha servido históricamente para negarle principalmente a las mujeres una variedad de derechos.

Y nada lo ilustra mejor que el escándalo en el que se ha visto envuelto uno de sus representantes en México, Juan Dabdoub, el presidente del Consejo Mexicano de la Familia.

Antes de proseguir, aclaremos: los grupos que conforman el movimiento han sido sumamente cuidadosos con los mensajes que comunican. No proponen reformar las leyes para restringir los derechos políticos o laborales de las mujeres, ni buscan negarles a los hombres, por ejemplo, el derecho a cuidar a sus hijos. Pero sí buscan reinstaurar la lógica que históricamente justificaba ese tipo de restricciones. La base del pensamiento de grupos así es que los hombres y las mujeres simplemente son diferentes: “física, sexual y psicológicamente”. Algo que quizá puede parecer inofensivo, pero que no lo es.

En México, esta idea sobre las diferencias entre los hombres y las mujeres era la que se utilizaba para negarles a ellas el derecho al voto. Como llegó a argumentar el secretario del Congreso Constituyente de 1917 para justificar esta exclusión: “La diferencia de los sexos determina la diferencia en la aplicación de las actividades”. En otras palabras: dado que el hombre y la mujer son diferentes, les toca desarrollar actividades diferentes.

¿En qué se consideraba que eran diferentes los hombres y las mujeres? La Ley del Matrimonio Civil de 1859, que sobrevivió de una u otra forma hasta el siglo XXI, ofrece una respuesta: los hombres tenían “como dotes sexuales” “el valor y la fuerza”, mientras que las mujeres tenían “la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura”. Por lo mismo, a ellos les correspondía darle a la mujer “protección, alimento y dirección”, mientras que a ellas les tocaba ofrecer “obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo”. A ellos les correspondía votar; a ellas cuidar a la familia. Ellos debían trabajar fuera de casa; ellas solo excepcionalmente, y no en cualquier trabajo.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando la concepción de que los hombres y las mujeres son desiguales pero complementarios.


Este trato diferenciado no era considerado discriminatorio. Quienes sostenían esta visión, consideraban que el hombre y la mujer eran iguales en dignidad. No era que el hombre valiera más que la mujer, ni viceversa: valían lo mismo. Simplemente tenían diferencias absolutas que les impedían hacer a una lo que el otro hacía, y viceversa. Eran desiguales, si bien complementarios.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando esta concepción del orden jurídico. No solo porque restringe injustificadamente derechos, sino porque también está detrás de mucha de la violencia que viven las mujeres y las personas LGBT.

Pero es justo esta visión la que, en México, el Consejo Mexicano de la Familia está tratando de reinstaurar, a través de una iniciativa de reforma que busca agregar al artículo 4 de la Constitución Federal la idea de que “el varón y la mujer, siendo diferentes y complementarios entre sí, son iguales ante la ley”. Como en el siglo XIX, la diferencia a la que se refieren no es solo “biológica”.

Creen que los hombres y las mujeres son diferentes “física, sexual y psicológicamente”. Y si bien hoy utilizan esta lógica para negar los derechos de las personas LGBT, sientan las bases para legitimar restricciones más amplias. Esto es lo que se pudo entrever la semana pasada.

Por iniciativa de CitizenGo, la estrategia más reciente de estos grupos ha sido la de pasear por decenas de ciudades un autobús naranja que muestra, dependiendo del contexto, diferentes mensajes afines a su agenda. El martes pasado, el autobús visitó Tepantitlán, Jalisco, después de haber pasado por Ciudad de México, Puebla, Bogotá, Nueva York y Madrid.

Como en otras visitas, los organizadores se tomaron el tiempo para platicar con los medios de comunicación. Dabdoub era uno de ellos. Todo parecía ir conforme a lo planeado, hasta que una mujer del público los comenzó a cuestionar. Dabdoub intentó silenciarla… tapándole la boca con la mano.

La fuerte discusión pública sobre las violencias machistas que afectan a las mujeres en México disparó la indignación contra Dabdoud. Se entiende: no solo estamos frente a un hombre que se atrevió a tocar a una mujer sin su consentimiento, sino que la tocó para callarla cuando lo cuestionó.

Esta doble transgresión, una materialización casi perfecta del machismo, me hizo recordar el ensayo escrito por la clasicista Mary Beard sobre la voz pública de las mujeres. O, más bien: sobre los momentos, en la literatura clásica y en la actualidad, en los que los hombres han privado a las mujeres de su voz pública.

El ejemplo principal que da Beard es el de Telémaco en la Odisea. Luego de que su madre, Penélope, le pide a un bardo en la fiesta en la que estaban que cambie de melodía, el joven le dice: “Madre mía, marcha a tu habitación y cuida de tu trabajo, el telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se ocupen del suyo. La palabra debe ser cosa de hombres, de todos, y sobre todo de mí”.
Según esta óptica, el acto de Dabdoub se inscribe en una tradición antigua, en la que los hombres se reservan el derecho de hablar en público y también el de asegurarse que las mujeres no lo hagan, recordándoles que cada uno tiene su función y su lugar.

Por eso, no fue difícil para muchas personas conectar el acto de Dabdoub con la visión más amplia de su movimiento. Su gesto dejó entrever lo que está en el fondo de su mensaje. Ese mismo día circuló en las redes sociales una imagen en la que se muestra a una pareja en la que un hombre aparece tapándole la boca a una mujer. Luego otra en la que aparece el padre tapándole la boca a la madre y el hijo tapándole la boca a su hermana. El mensaje, entre ambas, es claro: “Esta es la familia tradicional que buscan reinstaurar. Ese es el orden natural de las cosas en el que creen. Esa es la verdadera ideología de género”.

Y tienen razón.
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Estefanía Vela Barba estudió Derecho y se especializó en la relación entre el derecho y la sexualidad. Es investigadora y docente de Derechos Sexuales y Reproductivos del Centro de Investigación y Docencia Económicas. Actualmente es columnista de El Universal en México.

La ¿"mujer chapiadora” ? y la cosificación sexual en la campaña política

Cosificación sexual de las mujeres en los actos de campañas 
Mujer en labores agrícolas

Durante  algunos actos políticos de una parte de los partidos de la República Dominicana se presentan números, dentro de la programación, de  mujeres con vestuarios muy ceñidos, dando golpes de barriga, remeneos con las pubis muy sexualizados. Se trata de un tipo de erotismo que parte de la sociedad dominicana rechaza,  se  siente un bailar vulgar, cosificador sexual, de las mujeres.

Ante esta realidad alguien con indignación dijo: mujeres “chapiadoras”, y en una conversación entre compañeras, le argumentaba a quien así se expresó, que esto es subjetivo, podría ser que las mujeres que bailan así fuesen pagadas por bailar, o que ellas lo hicieran como parte de su ciudadanía política como integrante del partido. El caso es que aproveché la ocasión para externar mi visión sobre este fenómeno de “la chiapadora”. Y muchas personas del grupo estuvimos de acuerdo en que puede ser útil colocar las consideraciones en mi blog. Acá va:

Sobre “la chiapadora”.

Lo que pasa es, que el patriarcado con la división de roles, subjetividades estereotipadas: Mujeres Vs. Hombres, tradicionalmente ha definido a la mujer como dependiente, mantenida, a la que le brindan, le pagan cuando se sale a divertir, etc. ¡En fin! en muchos aspectos dependientes, y también se le ha venido perfilando como  sumisa, subordinada, inferior...
Aunque ella tenga dinero, se espera que  ella dependa. Esto es lo tradicional... Aunque de manera desigual,  esto está cambiando…

Sobre el hombre machista tradicional  en el patriarcado

En lo tradicional, a parte de los hombres, entonces, se les define, se les socializa... como proveedores, proactivos, los de las decisiones...
El concepto de "chapiadora" para la mujer es un poco incoherente en el marco del patriarcado, pues se educa al hombre para que "le dé", la provea, la seduzca por lo que tiene, por lo que gasta,...en ella, y hasta en la familia de ella...
Mientras más él provee más dependiente es ella...Y él se siente con más derechos al control, más se asienta la idea de que es su dueño...

Con el tiempo estas situaciones van degenerando.

Antes, la mujer se entregaba en una relación de pareja, de manera afectiva, social, espiritual, entregaba su libertad, renunciaba a tener proyectos de vida propios...Y el hombre solía ser el proveedor, incluso hasta de varias mujeres en relaciones estables, con cortejos...

Actualmente se dan algunas relaciones puntuales, con una seducción basada principalmente en el dinero. Suelen ser relaciones desiguales, principalmente en la edad, diferencias económicas, se da un  apresuramiento para la actividad sexual, y se le elige por características corporales de mujeres a exhibir como trofeos, o de cuerpos "apetecibles" de acuerdo a gustos culturales. A veces estas relaciones se suelen hacer estables, relativamente, por un tiempo. Ahora la mujer negocia eso, de los afectos, el encierro... Más bien parece una transacción mercantil. La mujer mantiene más áreas de autonomía, no entrega su vida, una relación sin límites. A veces los recursos que la mujer obtiene los usa para capacitarse, estudiar. La mujer se da cuenta que es un intercambio desigual, y más bien vende juventud, compañía, sexo...

Ante este cambio, de "entrega"  sin dominio, con reservas, no tan ingenua, desde la mujer...el hombre, a veces, pierde la perspectiva de que se ofertó, de que recreó la relación en base al dinero, y se hace ilusiones, de que podría ser de otra forma.  Es un intercambio más entre iguales... Está un poco ausente el amor, y la devoción, está la mujer con más autonomía... Es un trueque de relaciones más descarnado... Y el concepto de "chapiadora" es de castigo a esa autonomía... Pues él busca una pareja que se le entregue, pero comprándola... con contradicciones...y eso ya no funciona. La subjetividad de la mujer ha cambiado... Más bien se hace una transacción donde sabe que hay un acuerdo un poco mercantil...

“Las mujeres tongonéandose y con golpes de barriga en las actividades políticas no son “chapiadoras”

En el caso de las bailadoras en los actos políticos quizás les paguen, quizás  sea su aporte ciudadano... No creo que se trate de un intercambio sexual por dinero.

Más bien revela la manera como algunos sectores políticos de los partidos ven a la mujer, como objeto sexual erotizador, y en eso la política se llena de vulgaridad... Y envuelve en degeneración, tanto a los hombres que tienen poder en diseñar y aceptar esas estrategias de campaña y en degeneración de las las mujeres que hacen esos papeles.

La alternativa a relaciones mercantiles en la vida de las mujeres y la superación del machismo cosificador sexual

Si para las mujeres hubiesen mejores condiciones sociales, oportunidades, una educación espiritual, ciudadanía plena, sentido de trascendencia... La vida de la mujer sería menos de ser proveída, de pretender ser encasillada como supuestamente mantenida, y como ente convertida en objeto sexual...

Conceptos de Género: Paridad, igualdad y equidad. Por Monserrat Barba Pan


Equidad son las políticas que favorecen al que está en desventaja para alcanzar la igualdad, con políticas diferenciadas.

Por ser humanos tenemos derechos inherentes ante la ley sin discriminaciones. A eso se le llam igualdad.

La paridad es un política de garantizar la representatividad de las mujeres en la ciudadanía política.

Acá más ampliado, por Monserrat Barba Pan.

¡A leer!

Mildred D Mata
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Diferencia entre paridad, igualdad y equidad

Marzo 26, 2015  |  Sección: Artículos de interés
Monserrat Barba Pan, feminista, filósofa


 Por Montserrat Barba Pan

Aunque a menudo se confundan y utilizan indistintamente, hay diferencias en el significado de los términos igualdad, paridad y equidad de género, que exponemos a continuación:

1. Igualdad: Es el derecho inherente de todos los seres humanos a ser reconocidos como iguales ante la ley sin discriminación por su género, condición sexual, raza, creencia, nacionalidad o clase social o cualquier otro motivo.

Se traduce en la igualdad de trato de individuos, grupos sociales o comunidades sin condiciones en la representación pública, la educación, la sanidad, las empresas públicas y privadas. Un ejemplo de la reivindicación de la igualdad es la salarial: la demanda de que mujeres y hombres cobren lo mismo por el mismo trabajo realizado y las mismas capacidades demostradas.

La igualdad de género, como principio jurídico universal, está recogido en diversas declaraciones de derechos humanos y forma parte de los principios fundamental de la Constitución europea, así como de normas nacionales, como la Constitución española.

Una inadecuada interpretación de este concepto es el que lleva a grupos antifeministas a criticar las leyes que proponen cuotas o medidas especiales para las mujeres, como la Ley Integral contra la Violencia de Género o la Ley de Igualdad 3/2007 española.


2. Paridad: Es concepto de paridad está relacionado con corregir la falta de representatividad de las mujeres en la esfera pública, sobre todo en la política.

Según Alicia Miyares, “garantiza el derecho civil de las mujeres a ser electas y también a representar políticamente a la ciudadanía”. La paridad en la representación establece por ley en España un 60%-40%, es decir, ningún género puede estar representado en una proporción menor a un 40% ni mayor a un 60%, siempre entre candidatas y candidatos de igual valía y méritos para un puesto.

La paridad tiene que ver con las llamadas cuotas de género que siguen generando rechazo por algunos sectores. Así, el Gobierno alemán acaba de aprobar que haya como mínimo un 30% de mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas alemanas para superar el “techo de cristal” que impide a muchas trabajadoras ostentar puestos de poder y dirección.

3. Equidad: Se utiliza más en Latinoamérica, en ocasiones como sinónimo de igualdad pero va más allá de ésta y articula tanto los derechos individuales como la justicia social. Tiene en cuenta las condiciones de partida y las necesidades específicas y diferenciadas de las mujeres de forma que la igualdad de condiciones y oportunidades pueda ser efectiva y no androcéntrica.

Las feministas latinas, tras la Conferencia de Pekín de 1995, prefirieron utilizar el término equidad frente a igualdad, ya que entendían la igualdad como el querer equiparar a las mujeres con los hombres para poder gozar de los mismos derechos que ellos.

(Fuentes: Alda Facio. Americalatinagenera.org y Alicia Miyares. La paridad como derecho. Mujeresenred.org).

Fuente:
http://www.wim-network.org/2015/03/diferencia-entre-paridad-igualdad-y-equidad/#more-12677

¿Por qué a través de los siglos se mantiene la violencia contra la mujer? Por Miguel Lorente Acosta

Miguel Lorente Acosta, doctor, especialista forense, y en igualdad de género, adscrito al Departamento de Igualdad, de España

Acá el artículo de Miguel Lorente Acosta,  un hombre especialista en igualdad de género, de España. Analiza los porqué no se enfrenta la violencia contra la mujer de manera eficaz durante siglos.

Hay una acusación de que los hombres quienes se benefician de ella no quieren abordar sus causas, y la normalizan, en esa normalización las mujeres son socilizadas en su papel muchas veces acrítico y no perspicaz de desnudarla, salirse del guión.

Ofrece estadísticas sobre las desigualdades intentando poner en los ojos hechos, para quien tenga etica suficiente y sensibilidad para romper con el patriarcado, androcentrismo o machismo.

Muy interesantes las estadísticas, pues nos faltan, y él las recopila, son fundamentales, y toma el ejemplo de lo que pasa en España.


Lunes, 29 Diciembre 2014 10:12

Violencia de Género S.A
Miguel Lorente Acosta, especialista español en Igualdad de Género, aborda las causas de la violencia contra las mujeres y porqué esta se mantiene


Miguel Lorente Acosta

Miguel Lorente Acosta, es Doctor en medicina y cirugía y médico forense desde 1988. Fue delegado del Gobierno para la violencia de género desde 2008, adscrito al Ministerio de Igualdad. Profesor titular habilitado de medicina legal de la Universidad de Granada, es especialista en medicina legal y forense.

http://women360congress.com/blog/item/68-violencia-de-genero-s-a


Anónima es la sociedad que calla ante la desigualdad que favorece a una parte de ella, que mira hacia otro lado para no verse reflejada en el espejo de cada día, que camina a tientas entre los obstáculos que alguien sitúa para que sólo avancen quienes disponen de la linterna que les da su condición de “serenos” de la normalidad, o de la luz del re-conocimiento negado a otras personas.

La realidad es objetiva, aunque se niegue: las mujeres sufren discriminación en cualquier ámbito de la vida, padecen una mayor tasa de analfabetismo, la pobreza les impacta con más intensidad, el paro alcanza cotas más altas en el hemisferio femenino de la vida, y por si todo ello fuera poco, la violencia de género aparece como una forma exclusiva de agredirlas al amparo de una cultura construida a imagen y semejanza de los hombres…

Pero a pesar de esta objetividad real y manifiesta, la sociedad sigue sin reaccionar frente la injusticia que supone, y sin acercarse lo suficiente a las causas que la originan, lo cual más que un sinsentido demuestra el sentido y el significado de toda esta construcción basada en la desigualdad; construcción que en las aulas y centros de análisis se ha denominado patriarcado, androcentrismo, desigualdad de género… y que en la calle se conoce como “machismo”.

Esa es una de las claves para entender por qué si la violencia contra las mujeres y la discriminación que la precede han estado presentes a lo largo de la historia, no ha habido una reacción que acabara con esa injusticia que representa y, al contrario, se ha integrado  como parte de la normalidad al justificarla dentro de determinadas circunstancias,  criticando sólo los resultados que superaban el umbral de lo aceptado en cada momento histórico. Es lo que de manera muy gráfica me decían muchas mujeres víctimas de violencia al inicio de mi trabajo como Médico Forense, a finales de los 80; “mi marido me pega lo normal… pero hoy se ha pasado”, referían. Entendían que había una “normalidad” en la violencia que sufrían por parte de sus parejas porque la cultura les había dicho que la relación de pareja podía conllevar esa violencia, y sólo la cuestionaban  cuando entendían que el marido “se había pasado”.

Las palabras de las propias mujeres que viven la violencia (y el silencio de muchos hombres que no han reaccionando contra aquellos hombres violentos que utilizan el argumento de la hombría para ejercerla), reflejan cómo es la normalidad de la desigualdad quien actúa como guardián del orden, y cómo el control social es el instrumento más eficaz para conseguir perpetuarlo. Es lo que otra mujer me dijo al finalizar una conferencia. Se trataba de una mujer mayor que después de saludarme y agradecerme la charla, me comentó un poco inquieta: “no piense usted que he venido a escucharlo porque mi marido me maltrata, a mí mi marido nunca me ha puesto la mano encima”… y continuó segundos después, “claro que yo tampoco le ha dado motivos para hacerlo”.

Esa es la clave de la desigualdad: hombres y mujeres desarrollando funciones diferentes en tiempos y espacios distintos, y con la posición de los hombres como referencia para darle más valor y trascendencia a lo que ellos hacen, y para otorgarse la potestad de controlar a las mujeres y de corregir lo que para ellos esté mal. Desde esta organización de las relaciones, si las mujeres “hacen lo que tienen que hacer como mujeres”, no habrá violencia contra ellas, idea que refuerza el mensaje de que las mujeres maltratadas han hecho algo mal que “ha obligado al hombre” a utilizar la violencia para restaurar el orden alterado.

Los datos sobre violencia de género resumen muy bien esta realidad. En España, según la Macroencuesta de 2011, cada año 600.000 mujeres sufren la violencia de género, de todos esos casos sólo se denuncia un 22%, y entre 60-70 mujeres de media son asesinadas por sus parejas o exparejas. A pesar de la gravedad que revelan los datos, escasamente un 1% de la población considera que se trata de un problema grave (Barómetros del CIS), y sólo un 1’5% de los familiares y entornos de las víctimas denuncian la violencia que sufren sus hijas, hermanas, madres, amigas, compañeras… (Informe CGPJ, 2013). Y si nos vamos a la actitud de la sociedad ante la violencia, el Eurobarómetro de 2010 recoge que un 2% de la Unión Europea y de España considera que la violencia de género está justificada en algunas ocasiones, y un 1% que es aceptable en cualquier circunstancia.

La cultura se presenta como una Sociedad Anónima en la que nadie en apariencia es responsable de la realidad, y en la que la violencia de género actúa como una especie de Departamento de Recursos Humanos para decidir los criterios sobre los que reconocer a hombres y mujeres, y decidir quienes han de ser recompensados o castigadas según se ajusten a los criterios y objetivos definidos. No hay casualidad en la realidad, ésta siempre es el resultado de lo que se haga o deje de hacer en un sentido u otro. La realidad no es un accidente, y cuando sucede la violencia de género, la discriminación de las mujeres, el acoso, la brecha salarial, la precariedad laboral, la pobreza, el paro… con mayor incidencia en las mujeres, y ocurre año tras año, no es el azar ni la mano inocente de nadie, sino la voluntad y las acciones de una mano invisible, pero culpable.

La empresa y las mujeres empresarias y trabajadoras no son ajenas a esta realidad porque forman parte de ella, y desde la discriminación que supone que prácticamente el 90% de los consejos y la alta dirección de las empresas cotizadas sean ocupados por hombres, hasta el acoso que sufren antes de llegar a los puestos directivos, un acoso en la UE que el informe sobre violencia de género realizado por la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) cuantificó en el 70%, reflejan la violencia que implica enfrentarse al orden y romper las referencias que limitan los tiempos, espacios y funciones de las mujeres al hogar y al rol de “esposa, madre y ama de casa”.

Por eso la desigualdad interesa a quien se beneficia de ella, y por ello se defiende incluso con violencia. El Barómetro del CIS de marzo de 2014 puso de manifiesto que las mujeres prácticamente dedican el mismo tiempo que los hombres al trabajo fuera de casa (un 6´5% más los hombres), pero dentro del hogar las mujeres dedican un 97’3% más de tiempo a las tareas domésticas y un 25’8% más al cuidado de hijos e hijas; a cambio los hombres disponen un 34’4% más de tiempo de ocio. Y todo ello ocurre cada día.

El éxito del sistema no está en su rigidez y su imposición, sino en su aparente flexibilidad. De este modo no se obliga a ninguna mujer a quedarse en casa, pero las trampas y el reconocimiento harán que su camino hasta las posiciones y espacios tradicionalmente ocupados por los hombres transcurra por senderos completamente diferentes, en los que no faltarán las emboscadas en forma de violencia, dentro y fuera de casa, que harán difícil o imposible alcanzar las metas y lograr cumplir sus sueños y deseos.

Mientras la realidad se vea como un accidente y no como la construcción interesada de quien se beneficia de ella, será muy difícil erradicar una violencia que nace de la propia estructura que nos hemos dado para convivir, y que cuenta con la normalidad como cómplice. Conseguir erradicar la violencia de género debe ser nuestra empresa, una “sociedad ilimitada” en Paz e Igualdad.






Webs oficiales:

- Autopsia: http://miguelorenteautopsia.wordpress.com Los posts de este blog los publica El Huffington Post varios días después de subirlos yo a mi blog.

- Cardiopatía Poética: http://miguelorenteacosta.wordpress.com Este es un blog de poesía que me da el aire que me quitan por otros

Perfil en Twitter: @Miguel__Lorente

Otros artículos de interés:

"Ultramachismo" Publicado en El Huffington Post

"El blues de la violencia" Publicado en El Huffington Post



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http://women360congress.com/blog/item/68-violencia-de-genero-s-a

Interpretación con perspectiva de Género ne la Justicia. Por Adela Asúa Batarrita, del Tribunal Constitucional de España

Adela Asúa Batarrita, integrante del Tribunal Constitucional de España
Participa de una entrevista sobre la perspectiva o enfoque de género en la justicia.

Acá el link de la revista donde está la entrevista a Adela Asúa Battarrita, sobre el tema sobre las desigualdades económicas en la justicia.

http://numero23.conlaa.org/

 Chévere está leer la entrevista. Escribe sobre la diferencias por razones económicas en la administración de justicia.

Acá una entrevista a la abogada Adela Asúa Batarrita fue lo que más me atrajo de inmediato. Busqué referencias sobre quien es y da gusto que una mujer con tan alto nivel de poder en lo judicial tenga tanta claridad sobre tener el enfoque de género en la justicia. Ella es, a decir de wikipedia:

"Adela Asúa Batarrita (Bilbao, 1949) es una jurista y catedrática española, desde enero de 2011, magistrada y Vicepresidenta del Tribunal Constitucional tras ser elegida por el Senado el 1 de diciembre de 2010 a propuesta del Parlamento Vasco. "

Acá comento los contenidos principales de la entrevista pensando en los ejemplos de cómo ella explica qué es tener perspectiva de género en la justicia.

Me gusta que ella aclara que la pobreza es lo que más afecta a los derechos humanos. Y dice que la condición económica de las personas es determinante en la calidad de la aplicación de la justicia.

Dice que lo más difícil para el patriarcado es llevar a la práctica las doctrinas de igualdad que excluya el sexismo, es decir el componente cultural-ideológico-subjetivo traiciona en la aplicación de justicia. Dice que predominan los códigos, las figuras,...ya derogadas por el sexismo. Acá coloco una pregunta y la respuesta para animar a la lectura de la entrevista completa.  Abrazotes. Mildrillita DoloresM.

Un pedacito:
Pregunta de la editora a Adela Asúa Batarrita:

Buena parte de sus trabajos de investigación se han desarrollado en torno a temas como los delitos y agresiones sexuales aplicando la perspectiva de género ¿Qué supone implementar un enfoque de género en este tipo de investigaciones?

El enfoque de género es una metodología de interpretación que permite reconocer cuándo una determinada ley consolida conceptos o imágenes que responden a las antiguas estructuras patriarcales. Por ejemplo, cuando las leyes agrupan, en una misma previsión, los malos tratos infantiles y a menores junto a los malos tratos a mujeres adultas. Lo cual supone ignorar las diferencias de ambos supuestos y eludir la valoración de la autonomía de la mujer manteniendo, sutilmente, la evocación de las imágenes de la mujer como ser débil/inferior, necesitado de tutela protectora. En relación a delitos sexuales, el cambio de paradigma -lo decisivo es la libertad que se transgrede, no la "honestidad" de la mujer-, conduce a que la ponderación de la gravedad del delito se centre en la imposición contra la voluntad de la mujer -sin tener que probar el uso de una violencia "irresistible"-, voluntad que se transgrede mediante la amenaza presente o mantenida como clima situacional. Desde la perspectiva de género la crítica se extiende a la tendencia a divagaciones, que aun persisten en algunas sentencias, sobre la "satisfacción de la libido masculina", o sobre el "ánimo libidinoso", que recrean antiguas representaciones culturales o religiosas, como si la clave del delito se basara en el desordenado deseo sexual del agresor."

Acá toda la entrevista:

 http://numero23.conlaa.org/index.php?option=com_content&view=article&id=54&Itemid=54



El Género como instrumento de interpretación Pregunta a Adela Asúa Batarrita, integrante del Tribunal Constitucional de España


P: La escasa presencia de mujeres comporta una ausencia de representación de las percepciones y valoraciones sociales que las mujeres aportan singularmente.
De los doce miembros que integran el Tribunal Constitucional, en el que usted fue nombrada magistrada, en 2010, sólo dos son mujeres... A su juicio ¿Por qué cuando la elección de un magistrado responde a criterios subjetivos las mujeres apenas aparecen en las candidaturas, no digo ya como sujetos electos?
Más que criterios "subjetivos" digamos criterios facultativos, o margen de discrecionalidad para valorar "el prestigio profesional" que se requiere para acceder a la magistratura del TC, además del dato objetivo de los 15 años de ejercicio. Si la elección de candidaturas dependiera de los datos objetivos del currículo, probablemente habría un número parecido de mujeres y hombres entre los candidatos.

En la situación actual, el hecho de que apenas se propongan candidatas mujeres, indica que quienes deciden los nombres de las candidaturas no conceden importancia a la presencia de mujeres en todos los niveles profesionales y en los órganos de decisión. Todavía hay muchos sectores de la clase política y en particular del mundo jurídico que no comparten la idea de la paridad. Y no porque sean contrarios al principio de igualdad, sino porque una cosa es la teoría y otra la práctica. Y para cambiar las prácticas, y superar la secular exclusión de la mujer en tantos ámbitos, es necesario ser consciente de que las inercias culturales en las que estamos insertas dificultan los cambios. Y que nos compete, personalmente, romper con esas inercias.

Aparte de la deficiente promoción de la igualdad efectiva que todo esto supone, pocas veces se subraya que la ausencia, o la escasa presencia de mujeres, en tantos ámbitos, comporta una ausencia de representación de las percepciones y valoraciones sociales que las mujeres aportan singularmente.

P: Como penalista, reconocerá que los códigos penales españoles han sido discriminatorios para las mujeres tanto en la consideración como autoras de delitos como a la falta de consideración como víctimas... Estoy pensando, por ejemplo, en la penalización del adulterio y en los casos de abusos sexuales en la otrora famosa y escandalosa sentencia de la "minifalda"... ¿El código penal actual ha dejado de ser sexista, o el hecho de que haya sentencias claramente discriminatorias por razón de sexo obedece a la ideología sexista de quienes interpretan las leyes?

Las leyes son reflejo de la sociedad que las produce y de las concepciones dominantes en cada época histórica sobre la distribución de poderes y derechos. En relación a los patrones de subordinación de la mujer, acorde con los roles culturalmente asignados a su sexo, las leyes penales reproducían y consolidaban la desigualdad conforme a los estereotipos de género. Aunque en 1977 ya se derogaron las figuras más anacrónicas, hubo que esperar hasta los años 90 para que se entendiera que no es la honestidad de la mujer lo que está en juego cuando es agredida sexualmente, sino su autonomía personal y su dignidad. Pero es que por mucho tiempo no podía concebirse que una mujer fuera autónoma o libre salvo que se dedicara a profesiones "deshonestas". El código penal actual titula ahora aquellos delitos como "delitos contra la libertad sexual", y no hay duda de que las definiciones legales han cambiado de forma importante. No obstante, todavía subyacen en algunas sentencias determinadas apreciaciones que resultan vejatorias para la víctima; o puede constatarse que la interpretación judicial de lo que es "violencia" en una agresión sexual se acomoda más a la antigua jurisprudencia, sin integrar los criterios específicos de la violencia de género aun cuando se trate de violencia en la pareja.

P: Buena parte de sus trabajos de investigación se han desarrollado en torno a temas como los delitos y agresiones sexuales aplicando la perspectiva de género ¿Qué supone implementar un enfoque de género en este tipo de investigaciones?

El enfoque de género es una metodología de interpretación que permite reconocer cuándo una determinada ley consolida conceptos o imágenes que responden a las antiguas estructuras patriarcales. Por ejemplo, cuando las leyes agrupan, en una misma previsión, los malos tratos infantiles y a menores junto a los malos tratos a mujeres adultas. Lo cual supone ignorar las diferencias de ambos supuestos y eludir la valoración de la autonomía de la mujer manteniendo, sutilmente, la evocación de las imágenes de la mujer como ser débil/inferior, necesitado de tutela protectora. En relación a delitos sexuales, el cambio de paradigma -lo decisivo es la libertad que se transgrede, no la "honestidad" de la mujer-, conduce a que la ponderación de la gravedad del delito se centre en la imposición contra la voluntad de la mujer -sin tener que probar el uso de una violencia "irresistible"-, voluntad que se transgrede mediante la amenaza presente o mantenida como clima situacional. Desde la perspectiva de género la crítica se extiende a la tendencia a divagaciones, que aun persisten en algunas sentencias, sobre la "satisfacción de la libido masculina", o sobre el "ánimo libidinoso", que recrean antiguas representaciones culturales o religiosas, como si la clave del delito se basara en el desordenado deseo sexual del agresor.

P: ¿Qué diferencia puede haber en los resultados de los trabajos que se realizan desde la perspectiva de género y los que no lo hacen?

La metodología de género se adentra en el análisis del significado de las leyes y en el examen de su compatibilidad con un entendimiento de la igualdad, que no sea meramente formal, y que no discrimine las diferencias de sexo. Si no se tiene en cuenta esta perspectiva, pueden quedar ocultos los casos en los que una regla general pretendidamente igualitaria -"el que realice ..., acepte..."- resulte de hecho desigual y desfavorable para las mujeres, o para determinado grupo de personas. El enfoque de género se sitúa en la misma línea de análisis de los estudios antidiscriminatorios.

P: ¿Las y los miembros de la judicatura tienen formación en género e igualdad? ¿Deberían tenerla? ¿Por qué?

Deberían tener esa formación básica sobre derechos humanos y, dentro de éstos, la perspectiva de género ofrece instrumentos conceptuales de conocimiento de la historia social de la construcción de las desigualdades entre los seres humanos por razón de sexo; lo cual facilita una mejor comprensión de determinadas situaciones.

P: Otro de los temas en los usted es experta es en la corrupción... Corruptos siempre ha habido, pero ¿Es que el sistema carece de mecanismos de detección o el sistema propicia la acción de los corruptos o...? Porque la situación a la que estamos asistiendo nos tiene a la ciudadanía un tanto perpleja, la verdad.

La corrupción va unida a la falta de control y de transparencia. A mayor fortaleza de una democracia, mayor claridad de los límites del poder, mayor transparencia, mayor sentido de servicio al bien general, menor corrupción. Conclusión: nuestra democracia está débil.

La impunidad de las prácticas abusivas es una cuestión que interpela a todos los que conocen tales prácticas y no las denuncian o las impiden. Hasta que no se extienda la tolerancia cero a la corrupción, mal camino llevamos.

Pese a todo, creo que asistimos a un importante destape de la corrupción, lo que es muy bueno. Lo escandaloso de la corrupción no es únicamente la perversión de intereses que supone, sino el hecho de que haya sido encubierta y tolerada. Es el momento de la justicia, para fijar responsabilidades y para reforzar la confianza en el sistema judicial

P: Usted, que ha pertenecido a la Asociación pro Derechos Humanos ¿considera que la crisis que estamos padeciendo propicia la vulneración de estos Derechos?

La vulneración de los derechos humanos comienza con el desprecio a la dignidad de quienes han quedado empobrecidos a niveles alarmantes, y no digamos a nivel global de este mundo sin fronteras para la economía. Como ha alertado el propio Tribunal de Derecho Humanos de Estrasburgo recientemente, con ocasión de la celebración del 50 aniversario de su creación, la pobreza afecta a lo que constituye el fundamento de los derechos humanos, a la dignidad básica, afectación a la que no deben dejar de atender los tribunales.

Pero no se trata ya sólo de los efectos de la presente crisis económica y social. La propia crisis ha sido posible por la corrupción de quienes debieron prevenirla, organismos bancarios estatales e internacionales, que desactivaron los controles que debían haber impedido los excesos, favoreciendo los intereses de entidades orientadas al enriquecimiento sin límite, en lugar de atender al cometido obligado de protección del interés general de la ciudadanía; la corrupción de cargos políticos, las decisiones que se han plegado a la voracidad de las "élites extractivas", todo ello constituyen en sí mismas actuaciones que revelan el máximo desprecio a la humanidad de quienes se convierten en víctimas de esta. Como hace tiempo se denuncia, la corrupción a gran escala, asociada a los grandes poderes económicos, constituye un ataque frontal a los derechos humanos básicos de la ciudadanía que a la postre resultan seriamente afectada: personas que, de forma indirecta pero evidente, se convierten en víctimas de extrema pobreza, en nuestro derredor y en países menos cercanos pero con los que nos encontramos cada vez más en clara interdependencia.

¿Las mujeres son menos corruptas que los hombres o es que tienen menos oportunidades de serlo?
Corrupción gramaticalmente significa trastocar o echar a perder la función o el sentido de algo, es decir pervertir una cosa o función de manera que ya no sirve para lo que debería servir. En sentido jurídico nos referimos a la perversión de cargo o función, abuso para provecho propio o de terceros, o para favorecer o perjudicar a otra persona (cohecho, tráfico de influencias, prevaricación...).

La corrupción como mala práctica o abuso profesional, que podría incluir pequeñas corruptelas, y que cuenta con cierta tolerancia social en la "picaresca" -el listillo o la listilla que se aprovecha- creo que se da por igual en hombres y mujeres. Y esta es parte de una cultura nuestra de la que no tendríamos que estar orgullosos. Y creo que no es ajena a la permisibilidad social con prácticas de corrupción de mayor envergadura. Es un problema que tenemos que afrontar seriamente como sociedad.

Respecto a la corrupción de mayor gravedad, dada la menor presencia de las mujeres en puestos de poder decisivos a estos efectos, no puede aventurarse una respuesta sobre su posible mayor resistencia frente a tentaciones de corrupción.

P: ¿Por qué tendemos a judicializar los problemas en lugar de utilizar la mediación? ¿Es que nuestra cultura es pendenciera o nos falta formación/información al respecto?
Creo que la tendencia a judicializar cualquier problema es reciente; a mí, cuando empecé a ejercer la abogacía, me enseñaron que lo primero que había que hacer era hablar con el abogado de la otra parte para intentar llegar a un acuerdo, y acudir a los tribunales como último remedio. En los litigios entre grandes empresas sin duda la práctica del acuerdo, la mediación, o en todo caso el arbitraje ha sido, y creo que sigue siendo, la forma más frecuente de resolver los conflictos. Incluso cuando ha habido conductas posiblemente delictivas por medio.

Tal vez se ha dado una cierta influencia de la cultura norteamericana de la litigación. Sí es evidente la creciente tendencia a la judicialización en el ámbito de la política, donde la utilización mediática para dar mayor difusión a la propia posición parece ser, por desgracia, bastante determinante.

No obstante, el Consejo General del Poder Judicial, numerosos Colegios de Abogados, y el propio Consejo General de la Abogacía Española vienen promoviendo programas de mediación y conciliación en todos los ámbitos del derecho; lo cual es de esperar que comience a dar sus frutos porque las prácticas de mediación y conciliación no son ajenas a nuestra cultura, y son instrumentos que propician la resolución adecuada, -y en muchos casos- más pacífica, de los conflictos, siempre que se garantice el equilibrio de las posiciones de las partes.

En el ámbito penal, en relación a infracciones no graves, también se están llevando a cabo experiencias de mediación con buenos resultados, con la garantía de la aprobación judicial del acuerdo al que se llegue. Sí creo que falta información al respecto.

P: El desarrollo de la carrera profesional de juezas y magistradas ¿a qué se asemeja más: a la carrera de una corredora de fondo o a un deporte de equipo?

Creo que es más una carrera de fondo, por lo que conozco; en el mundo académico de la universidad sí se requiere más trabajo de equipo.

P: ¿El Poder Judicial es realmente independiente?
La judicatura, en su ejercicio jurisdiccional cotidiano, sin duda. Y la excepción confirma la regla.

P: ¿La Justicia es igual para todas y todos?

Las solemnes declaraciones de igual dignidad de todos y de la igualdad de derechos sigue chocando con la estrepitosa realidad de la desigualdad real, porque las diferencias y las distintas situaciones de partida inciden en la desigualdad de oportunidades. La cláusula del estado social del art 9,2 de la Constitución española, no puede quedar desactivada.

En este marco, aunque en principio la justicia es igual para todos, no hay duda de que quien tiene más medios económicos se encuentra en mejor posición para defender sus derechos o sus intereses. Aunque no faltan en la Abogacía quienes saben defender los derechos de sus clientes con excelente técnica jurídica y dedicación, aun cuando se trata de defensa de "oficio".

Entrevista realizada por: Redacción

    REFERENCIA CURRICULAR

    Adela Asua Batarrita es Catedrática de Derecho Penal en la Universidad del País Vasco desde 1994. Desde enero 2011 magistrada del Tribunal Constitucional por elección del Senado, correspondiente al tercio de magistrados propuestos por los parlamentos de las CC AA. Ha liderado varios proyectos de investigación competitivos, del Gobierno Vasco y del MEC, y un grupo de investigación reconocido con profesorado de la Universidad del País Vasco junto con la colaboración de colegas de otras universidades europeas. Además, ha realizado estancias de investigación en otras universidades fuera de España: Cambridge (1980, 2000), Munich (1984, 2002), Friburgo (1989), Bayreuth (1993), México DF (UNAM, 2004), Bolonia (2005). Así mismo, ha realizado numerosas publicaciones sobre distintos aspectos de la política criminal, en relación al sistema de penas, a los criterios de individualización de las penas o de su ejecución: reincidencia, régimen penitenciario abierto, la expulsión del extranjero en situación irregular como pena sustitutiva. Más recientemente ha dedicado especial atención a la individualización de la pena respecto a factores post-delictivos: problemática de las dilaciones indebidas y su incidencia en la mitigación de la pena; aspectos críticos sobre la formulación legal de la atenuante de reparación del daño. Así mismo, tiene varias publicaciones sobre delitos de fraude de subvenciones, en consonancia con proyectos de investigación de finales de los años 90. A partir de 2002, sus publicaciones giran en relación al terrorismo y la tensión ente las garantías individuales y los objetivos de prevención del delito. Respecto a la violencia de género, ha trabajado sobre la evolución de la regulación legal y el significado de los cambios legales y de la jurisprudencia, tanto en relación a la violencia en la pareja como en la violencia sexual.

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    ASUA BATARRITA, ADELA: "La violencia sexual y maltrato habitual en la pareja. Líneas de evolución del discurso jurisprudencial", en Discriminación y género. Las formas de violencia. Ministerio Público de la Defensa, Buenos Aires, 2011, p. 76-102

    ASUA BATARRITA, ADELA: "EL caso Nécora", en SANCHEZ-OSTIZ, P. (Coord.): Casos que hicieron doctrina en derecho penal. Ed. La Ley/Wolters Kruwer, Madrid, 2011, p. 459-484.

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Lesión del derecho a un juicio sin dilaciones indebidas y proceso penal: disfunciones de la atenuación de la pena como compensación sustitutiva", en Revista Vasca de Administración Pública n. 88 2010, p. 149-187

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Dilaciones indebidas e individualización de la pena: insuficiencias de lege lata y de la praxis jurisprudencial", en ASUA BATARRITA, A. / GARRO CARRERA, E. (Eds.): Hechos postdelictivos y sistema de individualización de la pena. Bilbao, Universidad del País Vasco, 2009, p. 197-263.

    ASUA BATARRITA, ADELA: "El significado de la violencia sexual contra las mujeres y la reformulación de la tutela penal en este ámbito. Inercias jurisprudenciales", en LAURENZO COPELLO, P. / MAQUEDA ABREU M.L. / RUBIO CASTRO, A.M. (Coords.): Género, Violencia y Derecho. Tirant lo Blanch, Valencia, 2008, p. 131-170.

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Das Verhältnis zwischen Subventionsbetrug und allgemeinem Betrug im spanischen StGB: Ist der Betrug öffentlicher Förderungen unter 80.000 € straffrei?", en Strafrecht und Wirtschaftsstrafrecht - Dogmatik, Rechtsvergleich, Rechtstatsachen - Festschrift für Klaus Tiedemann zum 70. Geburtstag, Carl Heymanns Verlag. Köln, München, 2008, p. 675-687

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Atenuantes Post-delictivas: necesidad de reformulación desde una racionalidad jurídico penal y consecuencias en la individualización de la pena", en GARRO CARRERA / ASUA BATARRITA: Atenuantes de reparación y de confesión. Equívocos de la orientación utilitaria. Tirant lo Blanch, Valencia, 2008, p. 145-191.

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Terrorismo y conductas periféricas. La tensión de los principios penales en los límites del derecho", en GARCIA RAMIREZ, S. / ISLAS DE GONZALEZ MARISCAL, O. (Coord.): Panorama internacional sobre la justicia penal. Política criminal, derecho penal y criminología. Culturas y sistemas jurídicos comparados. Séptimas Jornadas sobre justicia penal. Editorial: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, México DF, 2007, p 35-67.

    ASUA BATARRITA, ADELA: "El discurso del enemigo y su infiltración en el derecho penal. Delitos de terrorismo, "finalidades terroristas", y conductas periféricas", en CANCIO MELIÁ/GOMEZ JARA DÍEZ (Coord.): Derecho penal de enemigo. El discurso penal de la exclusión. Editoriales BdeF y Edisofer Madrid / Buenos Aires / Montevideo, 2006, T. 1, p. 235-276.

    ASUA BATARRITA , ADELA: "Las recientes medidas de prevención de la violencia de género en el ámbito de la pareja en la legislación española", en ALVAREZ DE LARA, R. Mª (Coord.): Panorama internacional de derecho de familia. Culturas y sistemas jurídicos comparados. Universidad Nacional Autónoma de México, México DF, 2006, T. II, p. 913-936

    ASUA BATARRITA, ADELA / ALVAREZ VIZAYA, M.: "La repression du terrorismo en Espagne", en Archives de Politique Criminelle, n. 28, 2006, p. 215- 236

    ASUA BATARRITA, ADELA: "Los nuevos delitos de "violencia doméstica" tras la reforma de la LO 11/2003, de 29 de septiembre", en Cuadernos Penales José María Lidón. Bilbao, 2004, p. 99-121.








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El concepto de Género en el feminismo y el lenguaje no sexista

María Jesús -Susi-, encantadora y erudita, de los mundos de de los movimientos sociales a partir de los años 70, conceptualiza sobre el lenguaje no sexista y sobre el concepto político-filosófico-científico-social de "Género".

Parte del personal jerárquico de la La Real Academia de la Lengua en RD desconoce el uso del concepto "Género" en su versión sociopolítica desde los 70. Susi explica el concepto a propósito de las declaraciones del Profe mocano y parte del Ateneo Insular, Bruno Rosario Candelier.

Fuente:  http://quisqueyadigital.com/www/index.php?go=Display&act=display_article&aid=19715

mildred dolores mata
Veamos:


María Jesús -Susi-  Pola, feminista de República Dominicana

El lenguaje y su referencia sexuada


El lenguaje transmite ideas y las ideas se concretizan en acciones y ese es el miedo por el que se resisten las personas conservadoras que, a pesar de todo, pasarán como pasó el sometimiento de la esclavitud y la brutalidad del feudalismo medieval

Por Susi Pola el 23/06/2012
         
 Esta semana el director de la Academia Dominicana de la Lengua, puso un huevo de avestruz, como dicen en el argot popular, cuando declaró rechazar el uso del lenguaje inclusivo, enfatizando que “las palabras tienen género, pero no sexo; en cambio, los seres vivos tienen sexo, pero no género”, e ignorando todo el trabajo científico social realizado en los últimos 70 años.

Para Rosario Candelier, “El concepto de género no es de naturaleza biológica, sino gramatical, se aplica a sustantivos y adjetivos masculino/femenino”, y la fórmula del doble género “es promovida por grupos feministas para promover a la mujer”, un descubrimiento que nos deja atónita por la simpleza y por su rechazo visceral al supuesto de inclusión.
Bruno Rosario Candelier, presdiented e al Real Academia de la Lengua de República Dominicana


De acuerdo a la CEPAL, el movimiento de mujeres ha puesto en la agenda pública global el tema del género, lo que ha representado potenciales de cambio social en cuanto amplían y enriquecen las formas de hacer política, la concepción de la ciudadanía, de los derechos y la relación entre los Estados y órganos supranacionales con la sociedad civil.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud, dice que el concepto de género hace referencia a los estereotipos, roles sociales, condición y posición adquirida, comportamientos, actividades y atributos apropiados que cada sociedad en particular construye y asigna a hombres y mujeres. Todos ellos pueden llevar a desigualdades y, a su vez, estas desigualdades pueden causar inequidad entre hombres y mujeres en el estado de salud y el derecho a la salud.

Es probable que el director de la Academia Dominicana de la Lengua no se sienta en ánimo de que a las mujeres se nos incluya en la agenda “humana” universal, contando a sus hijas, a sus nietas, si las tuviera, y a su madre, que la tuvo. Para él posiblemente, las mujeres somos cosas reutilizables y desechables y la carga misógina de su intelecto reconocido, llega hasta ahí. No más.

Hay que recordarle a este señor que el “tan vapuleado tema del sexismo gramatical y sexismo lingüístico, como consecuencia del uso abusivo del doble género gramatical”, es una necesidad para el desmonte de una cultura autoritaria, androcéntrica y depredadora, que no solo mata un número escandaloso de mujeres y niñas, sino que también acaba con la humanidad.

El lenguaje transmite ideas y las ideas se concretizan en acciones y ese es el miedo por el que se resisten las personas conservadoras que, a pesar de todo, pasarán como pasó el sometimiento de la esclavitud y la brutalidad del feudalismo medieval, porque la dinámica de la historia es de avance y el retroceso, aunque puede suceder, nunca es proporcional al progreso.

En el reciente debate “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”, por una docena de personalidades españolas de la cultura, la política y la educación, planteado por Ignacio Bosque, gramático de la lengua española y miembro electo de la Real Academia Española, RAE, desde 1995, Adelaida De La Calle, Presidenta de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas, dijo que “La sociedad española ha funcionado normalmente con un lenguaje muy sexista y hay que cambiarlo, igual que hemos cambiado montones de actuaciones. La mujer debe contar en todo, y eso incluye el lenguaje. Es cierto que la lengua es algo vivo y se va adaptando a las circunstancias en cada momento y características, y que, hasta hace relativamente poco, la mujer no formaba parte de muchos aspectos y era difícil que contase en una estructura lingüística diferente a la que se había ido generando a lo largo del tiempo. Ahora somos conscientes y lo estamos intentando. Hay que poner a la mujer en valor y hacer el esfuerzo de cambiar el lenguaje, aunque no se puede lograr de la noche a la mañana. Debemos trabajar desde los primeros niveles de la enseñanza. También tengo claro que el genérico se debe seguir utilizando porque no se hace con tono discriminatorio”. Una postura sin radicalidad y razonada.

La deuda histórica con la mitad de la humanidad también comprende el lenguaje, a través del cual se sostienen las diferencias del imaginario social patriarcal que con ellas se recicla. Pobre intervención la del Director de la Academia Dominicana de la Lengua, que para la próxima, deberá informarse por donde andan las expresiones para despegarse de la tradición que tanto les gusta a las personas conservadoras como él.

susipola@gmail.com


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Género y prevención a la violencia contra la mujer

En las ciencias sociales, desde la década de los 70 hacia acá, se viene utilizando la palabra género para nombrar las situaciones construidas en la sociedad que diferencian a hombres y mujeres, en las oportunidades, en las posiciones, y en todo lo referente al poder.

Se trata de una enseñanza y un aprendizaje sostenidos en la cultura en todas sus vertientes: creencias, normas, costumbres, lengua, roles, división de espacios, identidades, participaciones que se facilitan, o que se niegan,…entre otros aspectos, psicológicos, sociales, políticos y económicos.

La cultura de género varía en cada sociedad, y es influenciada por cambios tecnológicos, niveles de desarrollo, por los cambios en los sistemas ideológicos, en las capacidades organizativas y por las luchas para conquistar dignidad, autonomía, libertad y respeto.

En estos últimos meses en la República Dominicana se percibe un aumento de la sensibilidad ante la violencia contra la mujer, y se siente la desolación por las y los huérfanos, y en los traumas en que viven quienes están alrededor de las personas violentas, que mayormente son hombres exageradamente machistas, y mujeres con situaciones de mucha dependencia. Es una cifra que parece tener alcance mundial la de que un 25% de mujeres ha vivido o vive en violencia de género en sus relaciones familiares y/o de pareja.

Ante la violencia intrafamiliar y contra la mujer, la gente se está sintiendo más alarmada, más herida, y se está cuestionando, y está buscando culpables: ¿Qué se hace, qué no se hace, quiénes son los culpables? ¿Es que van dejar que se siga matando a las mujeres por parte de hombres violentos?

A propósito de esta situación se espera un trabajo conjunto para cambiar todo el sistema de creencias, prácticas, actitudes que sostienen discriminaciones y tratos diferenciados que perjudican a las mujeres y sostienen su dependencia económica, socio-cultural y política, que las arroja y hace que permanezcan en relaciones violentas.

Para enfrentar la violencia de género se espera acción contundente desde los medios de comunicación, desde salud pública, desde los ayuntamientos, desde la educación a todos los niveles, y desde toda la sociedad civil. Debemos superar la cultura un poco de hacer como el avestruz de esconder la cabeza en la arena para no ver los problemas, de creer que esto es un tema del Ministerio de la Mujer, al cual casi no se le otorgan recursos, o de la Policía, o de la Procuraduría de la República. Hay mucho trabajo que hacer. Son miles de creencias, mitos, actitudes y comportamientos a desmontar.

De manera un poco sucinta voy a exponer tres factores de riesgo a tomar en cuenta en la prevención, que creo importante y apremiante destacar:

1) Debe cuestionarse la cosificación en las relaciones al tener la creencia que las personas nos pertenecen, Fomentar más intereses, y lazos sociales y espirituales.
2) Cuidarnos de la excesiva presión.
3) Cuidar de no hacer cambios bruscos durante la ruptura, ésta genera más celos, envidia y disminuye la autoestima.

Con respecto a la situación número 1) sobre la creencia de que las personas son cosas que nos pertenecen, decía en una capacitación que se hacía a un segmento de servidores públicos dentro del sistema de justicia, en meses pasados, que una de las pautas culturas e idea que debemos asimilar para que se siembre la paz en la sociedad es que debemos criar, y aún ya en la adultez, debemos aprender a vivir solas/os, y acompañados/as, y que se nos debe enseñar a todas y todos a tener la capacidad de soltar a las personas con las que tenemos relaciones cuando se quieran ir de nuestro lado.

Alguien preguntó: ¿Vivir solos? ¿Y la Eva que se nos ha prometido? Y la respuesta fue: Debemos saber vivir solos/as o acompañados/as, según se pueda, por la Constitución, por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por las Convenciones Internacionales, por las leyes 24-97 y la 136-03 que instituyen la no violencia en la familia, en las ex parejas, hacia las mujeres, el respeto a niñas, niños y adolescentes, la libertad de las personas, y la protección…, Todas son normativas y compromisos que hemos asumido como país. Pero también en las distintas creencias religiosas existe el valor del libre albedrío, y de la dignidad humana. Apelar a creencias religiosas para sostener la cosificación y la dependencia emocional no debe ser aceptado como manipulación y que nos genere culpa.

Sobre el factor número 2) de ejercer presión excesiva; debemos ser capaces de darnos cuenta que si ejercemos mucha presión podemos tener resultados de violencia grave. Ejemplo, he visto padres presionar a adolescentes de manera exagerada que han terminado las y los adolescentes ejerciendo violencia contra sí mismos. Y esto también ha detonado algunos feminicidios conocidos con cierta profundidad en mi ejercicio profesional. La pauta de prevención es el de no ejercer excesiva presión, que se haga sentir a la persona acorralada, y pierda la perspectiva, la clarividencia y el equilibrio emocional, y sea la personada ganada por los impulsos violentos que el machismo exagerado ha cultivado desde la niñez.

La tercera pauta es que durante los primeros seis meses después de una ruptura se le incrementan los celos y la envidia a la persona que no quiere terminar la relación. También se le disminuye la autoestima, y la persona es más vulnerable. Cuidémonos durante esos primeros seis meses después de una ruptura, busquemos el mayor apoyo familiar, de amistades, de compañeros/as de grupos, laborales, de iglesias,..Tratemos de no hacer cambios muy bruscos en áreas que hagan despertar dosis letales de celos, de envidia, y demás emociones negativas asociadas al ego.

Construir actitudes de paz es tarea de todos y todas. La Prevención y la Atención a la violencia de género contra la mujer exigen un compromiso colectivo.


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Éste. mi artículo, también ha sido publicado en:
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=448

Se pide destitución de juez en Santiago, RD, que liberta feminicida mata mujer, sólo pide fianza

Movimiento Vida sin Violencia
MOVIDA
(Nota para las autoridades y la Prensa)

El jueves 16 de junio pasado, Pedro Luis Báez Sánchez, de 49 años, asesinó a Gleiry María Muñoz Báez, de 25 años, madre de tres menores de edad, hijos no comunes, a los que el feminicida encerró en una habitación diferente a la que ellos ocuparon, en las Cabañas Turísticas El Palmar, donde cometió el crimen.

El feminicida Báez Sánchez había sostenido relaciones extramaritales con la víctima y también, amenazado de muerte al esposo de ella. Luego de matarla de una puñalada en el corazón, llamó a un taxista de su confianza y en el camino le contó lo que había hecho. A insistencia del taxista, regresaron al lugar de los hechos donde fue apresado, en flagrante delito, actuando la policía nacional y el ministerio público, de forma inmediata.

El caso, inmediatamente instrumentado por el fiscal adjunto investigador, Osvaldo Bonilla, no fue conocido en audiencia preliminar hasta el sábado, cuando la Fiscalía solicitó medida de coerción de prisión preventiva por 12 meses, contra el imputado, al Juez Gabriel Marchena Adames, del Juzgado de la Instrucción en funciones de Atención Permanente, decidió a través de la Resolución No. 939, lo siguiente:
“Considerando que la prisión preventiva es para casos graves; que la conducta del imputado, luego de perpetrar los hechos, que le contó al taxista sobre lo que había hecho y considerando también, que la prisión preventiva es excepcional y para casos graves, se impone al imputado una garantía económica a través de una fianza, por RD$1,500,000.00, impedimento de salida y la presentación periódica, todos los viernes, por ante el Depto. De Violencias Físicas”.

Se resalta la ligereza en la apreciación de que un feminicidio comprobado no es un hecho grave, por parte del juez.

Esta decisión no solo estremece el cuerpo de fiscales del Distrito Judicial de Santiago, encabezado por la Mag. Yeni Berenice Reynoso Gómez, si no también al Movimiento Vida sin Violencia, MOVIDA, organización intersectorial e interinstitucional que funciona en esta ciudad desde 1994, para apoyar el sistema de atención a la Violencia Contra la Mujer.

Precisamente, las organizaciones que integran MOVIDA, manifiestan lo siguiente:

La violencia feminicida y la Violencia de Género, Intrafamiliar y/o Sexual, contra la mujer, no es comprendida por un buen número de operadores/as del sistema de justicia, demostrado en la decisión del juez Marchena Adames, ignorando escenarios, causas y consecuencias. En el presente caso, hasta la presencia de tres menores de diez años que aunque no vieron el crimen, sintieron miedo, impotencia y mucho dolor al ser encerrados mientras se mataba a su madre.

La Constitución dominicana, reformada en enero de 2010, consagra en el artículo 42, el derecho a la integridad física, psíquica y moral de las personas y su derecho a vivir sin violencia, condenando la violencia contra la mujer y obligando al Estado a adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, sancionar y erradicar este tipo de violencia..

El elemento “adulterio”, borrado del Código Penal dominicano como delito y como agravante, no debe confundir a ninguna autoridad ni a la ciudadanía, como justificación para la comisión del feminicidio, ya que nada disculpa la muerte violenta de una persona, lo que es de total responsabilidad de quien la comete..

La medida de coerción aplicada a personas imputadas por feminicidio, debe ser necesariamente de privación de libertad, por las consecuencias sociales que desencadena este crimen, más allá del dolor del entorno mediato e inmediato de la víctima, en toda la comunidad nacional. Además, por tratarse de un crimen especial, dirigido unilateralmente del hombre a la mujer, dentro de una complejidad de elementos socio culturales de difícil comprensión, que mata una dominicana cada día y medio.

Apoyamos a la Magistrada Yeny Berenice Reynoso, Procuradora Fiscal de Santiago, en su decisión de no acatar la resolución No. 939, del Juez Marchena Adames.

Solicitamos a la Jueza Presidenta de la Corte Penal de Santiago, Magistrada Josefina Disla, a la Magistrada Eglis Esmurdoc Castellanos, Jueza Segunda Sustituta del Presidente de la Corte de Justicia y Coordinadora de la Comisión de Género del Poder Judicial, y a través de ellas, al Magistrado Jorge Subero I., la suspensión del Juez Gabriel Marchena Adames, del Juzgado de la Instrucción en funciones de Atención Permanente, de Santiago, y que su caso sea sopesado como cancelación posible, por la ligereza con que actuó en el caso presente.

Las instituciones y organizaciones que constan al pie, así lo consideran.
En Santiago, el 20 de junio de 2011


Núcleo de Apoyo a la Mujer, NAM
Profamilia
Oficina Provincial de la Mujer
Viceministerio de la Mujer
Mujer e Iglesia
Coordinadora de Mujeres del Cibao, CMC
Acción Callejera

Violencia de Género contra la mujer: Definiciones Generales

¿Por qué se llama violencia de género?

Porque no es natural, es una construcción cultural.

“En Viena, en el año 1993, la ONU reconoció los derechos de las mujeres como derechos humanos y declaró que la violencia contra las mujeres es una violación de los derechos humanos”.

A partir de la Conferencia de Beijing de la ONU en el 2005 la violencia contra la mujer se reconoce a nivel internacional como un problema social, en el contexto de los derechos humanos y de la igualdad entre hombres y mujeres.

Definición de violencia de género contra la mujer: “…cualquier acto que suponga el uso de la fuerza o la coacción con intención de promover o perpetuar relaciones de poder y de sumisión entre hombres y mujeres”. Página 10.

Esta necesidad de los hombres de controlar a las mujeres es una características del sistema social que conocemos por patriarcado.

¿Por qué muchas veces no la vemos?

Depende de si es o no condenada social y legalmente.

¿Cómo se veía antes la violencia contra las mujeres?

Las legislaciones europeas han pasado a considerar delitos contra la libertad individual muchas de las conductas que anteriormente se situaban entre los delitos contra el honor de la familia o se dejaban sin castigar por considerarse asuntos de la vida privada. P.12

Los que se denuncian son “la punta del iceberg” de un fenómeno mayor.

Se le culpabiliza porque al considerarse en condición de servidumbre e inferioridad se consideraba que si cometía faltas debía ser castigada.

“En los casos de violencia sexual no solo se le responsabiliza de haberse colocado en situación de riesgo, sino que, una vez cometidos los abusos, el concepto del honor y la sobrevaloración de la virginidad conllevan al desprecio y la marginación social de la víctima.” Página 12.

¿Cómo la podemos identificar?

Definición de violencia contra la mujer de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el año 1995 es “todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psíquico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada”. Página 12.

Se reconoce como violencia las pautas culturas que perpetúan la condición inferior de la mujer que se manifiestan en prácticas que asignan a las mujeres una posición secundaria en la familia, en el lugar de trabajo, en la comunidad y en la sociedad. Página 13.

Inés Alberdi. (2005) “Cómo reconocer y cómo erradicar la violencia contra las mujeres”. En Violencia: Tolerancia Cero ( Programa de prevención de la Obra Social “la Caixa”) Compilación de Obra Social Fundación “la Caixa”. España.

Día de la No violencia a la Mujer, de Susi Pola: Patria, Minerva y Teresa, con Magaly, Ángela y Gladys

A casi 30 años de la primera conmemoración del Día de la No Violencia contra las Mujeres, las dominicanas organizadas e independientes que componemos un colectivo en camino constante hacia el reconocimiento de nuestros derechos, nos unimos hoy al país entero para recordar a las tres Muchachas.
Por Susi Pola el 25/11/2010
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Susi Pola


Cincuenta años después del fatídico 25 de noviembre en que fueron asesinadas las Hermanas Mirabal, el mundo entero las conoce y recuerda en este día, instituido internacionalmente como el de la No Violencia Contra las Mujeres. Sin embargo, no toda la R. Dominicana sabe la historia del reconocimiento internacional dado a la fecha, por lo que la compartimos como un tributo especial a todas las dominicanas.
 
En el año 1981, en ocasión del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y de El Caribe, celebrado en Bogotá Colombia, las compañeras Magaly Pineda y Ángela Hernández, reconocidas activistas feministas y con trabajo permanente por el reconocimiento de los derechos de las dominicanas, ante el acuerdo de crear una conmemoración que visibilizara las violencias contra las mujeres en la región, contaron al cónclave del encuentro, la historia de Patria, Minerva y Teresa, proponiendo el 25 de noviembre como la fecha para recordar.
 
Y las feministas latinoamericanas allí presentes, conmovidas por el triple asesinato, vieron la forma como sucedieron los hechos, los acontecimientos que los desencadenaron y la trayectoria de estas dominicanas que rompieron el esquema femenino y conservador y consideraron que todo esto, las elevaba al grado de mártires.
 
Desde que Magaly y Ángela volvieron de aquel encuentro, las feministas dominicanas cada año nos congregamos a recordar a las Mirabal queridas, en un homenaje de inicio temeroso, porque mucha gente no quería hablar de violencia contra la mujer y entonces, convocadas por el Centro para la Investigación y Acción Femenina, CIPAF, que aún dirige Magaly Pineda, se hizo una semana de denuncia, incorporando las violencias sociales, dedicando un día a la violencia sexual y otro a la violencia doméstica, una acción que rompió el hielo para siempre.
Para las que somos mayores, nos es grato recordar aquellos días en que, aquí en Santiago, marchábamos hasta el Puente Hermanos Patiño y con un derroche de flores despertábamos el Yaque dormilón, para rendir homenaje a Patria, Minerva y Teresa. Siempre coordinando con las compañeras de la capital las acciones, en tiempo y acción, recordamos ese día, a las dominicanas asesinadas por ser mujeres.
 
Luego, cuando Gladys Gutiérrez era diputada, junto al movimiento de mujeres dominicanas, presentó la propuesta de un día de la No Violencia para el 25 de noviembre y la Cámara Baja unánimemente así lo declaró. Hasta que, en 1999, la República Dominicana, con el apoyo de 60 países más, sometió la fecha a la Asamblea de las Naciones Unidas, en 1999, quienes la aprobaron para todo el mundo.
 
A casi 30 años de la primera conmemoración del Día de la No Violencia contra las Mujeres, las dominicanas organizadas e independientes que componemos un colectivo en camino constante hacia el reconocimiento de nuestros derechos, nos unimos hoy al país entero para recordar a las tres Muchachas de Salcedo y su sacrificio.
 
susipola@gmail.com

25 de noviembre, día de la No violencia a la mujer. Escribe Minou Tavárez Mirabal,

 En este artículo, Minou Tavárez Mirabal, política, militante feminista dominicana, destaca el carácter político de la lucha de su madre Minerva, y de sus tías Patria y María Teresa por la democracia, por la libertad y por la igualdad y equidad social, trascendiendo a lo tradiconal de su época, y aún hoy día, donde las mujeres no se acercaban mucho a los partidos, y mucho menos a las causas peligrosas dentro de una dictadura. Por este motivo las tres hermanas Mirabal fueron  asesinadas por la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo un 25 de noviembre del 1960. Militaron en el Movimiento 14 de Junio, un partido de izquierda, contestario de la dictadura.

Leamos a Minou, como hija y sobrina agradecida del valor de Minerva, Patria y María Teresa y reconociendo la trascendencia de sus gestos.

Mildred Dolores Mata

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En directo-Medio siglo para colocarte en tu sitio


Han hecho falta 50 años para colocarte en tu sitio, Minerva Mirabal. Medio siglo para que a ti y a mis tías, Patria y María Teresa, se les reconociera su papel de activistas políticas, de luchadoras concienzudas por la libertad y por la democracia de su tiempo. Por la calidad de la democracia de todos los tiempos.

Hicieron falta 50 años para que las Hermanas Mirabal dejaran de verse sólo como tres mujeres "y entonces madres" y esposas abnegadas que sacrificaban sus vidas y las de sus familias por enfrentar el círculo de represión y oprobio que vivía la República Dominicana con Rafael Leonidas Trujillo. Tuvo que pasar medio siglo para que tú, Minerva Mirabal, por ejemplo, no fueras vista sólo como la muchacha irresistiblemente bella a la cual el tirano echó más que el ojo e, insultado por tu categórico rechazo, te mandara a apalear junto a todo lo que tuvieras al lado.

50 años y todavía cuesta colocarte en el sitio donde tú -por tus propios pies y sabiendo clarividentemente lo que hacías- estabas, cuando Trujillo mandó a asesinarte.

El tiempo es sabio, pone todo en su sitio, pero también -sobre todo cuando se trata de asuntos de mujeres- hay que ayudarlo. Justo lo que hizo tu hermana Dedé desde aquella madrugada del 26 de noviembre de 1960 cuando llegó a nuestra casa la noticia terrible. En lugar de derrumbarse, Dedé puso el primer y más definitivo ejemplo. Marcó, sin medidas ni treguas, el único paso que debíamos seguir: el de la desobediencia.

Medio siglo de heroico trabajo ininterrumpido. Dedé, viva de milagro e inmortalmente herida por el asesinato de ustedes tres de golpe, un mismo día. Dedé, primero gritando "¡asesinos!" frente al cuartel de la policía desde donde siguió por la calle con el telegrama en la mano repitiéndolo sin que nadie se atreviera a detenerla o a callarla; a trocha y mocha repitiendo "¡Las mataron!" entre médicos y enfermeras aterrados en la morgue donde tú, tía Teté y Nina Patria yacían apaleadas; gritando "¡asesinos!" mientras inútilmente procuraba acicalarlas un poco; luego vociferando "¡asesinos!" sobre la cama de la camioneta que llevaba los féretros y que a ella nadie -convertida en un trueno de búfalo como estaba- pudo impedirle que subiera para, tentando sus ataúdes como quien intenta planchar con la mano un tachón mal hecho, voceara más fuerte todavía "¡asesinos!" durante todo el recorrido hasta el cementerio.

Sí, sí, definitivamente, es invaluable que Dedé, rota para siempre y para siempre viva con su misión heroica de contar lo que había sucedido y por qué había sucedido, durante 50 incesantes años nos arrancara la más mínima posibilidad de olvidarlo.

Así iniciamos este medio siglo de esfuerzos para mantenerlas eternamente vivas en el querer y en el hacer del pueblo: una tras otra, causas plurales que desencadenaron los juicios, los reconocimientos formales, la declaración de Heroínas Nacionales, nuestra casa convertida en Casa Museo extensión del Panteón Nacional, la Resolución del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los libros, los murales, las películas, las entrevistas, los seminarios... Todo lo que nos ha servido, madre, durante estos últimos 50 años, para aproximarnos -más ahora que entonces- a comprenderte como lo que realmente eras y te mereces: una líder política de tu tiempo y de todos los tiempos a la que hoy, apenada, le confieso que, en estos 48,000 kilómetros cuadrados en los que descansas sin paz a 50 años de tu desaparición, siguen vivitos y coleando los miedos, los autoritarismos, las nostalgias dictatoriales, las impunidades públicas, las complicidades privadas, la dedocracia... Los estertores del trujillismo, en fin.

Porque, y no me eximo de culpas, no hemos podido sostener en la mira la democracia como único norte. No hemos podido construir la República Dominicana que tú, mi papá, mis tías y toda tu generación tenía en mente. Una República Dominicana como el jardín donde insistimos en anunciar que ustedes tres siguen vivas: el jardín que se supervisa a diario, se barre a diario, se libra de malezas a diario, se recorta a diario, se riega a diario, se siembra a diario, se le dedica tiempo de calidad a diario. Porque así y sólo así serán buenos sus hijos y sus cosechas; porque sólo así mariposearán la igualdad, la tolerancia y la justicia; sólo así la democracia contará con prácticas sociales, económicas y políticas que la harán lucir bien de cara al presente y al futuro.

Precisamente por todo esto, mami, nuestros propios y actualísimos retos son cada vez más los mismos tuyos: más democracia, más democracia, más democracia. Y aunque te empeñaste en ello para que todas las dominicanas y dominicanos saliéramos de la violenta opresión en que nos encontrábamos, tu esfuerzo, tu legado, medio siglo después, sigue quedándonos grande. Porque continuamos negándonos a aceptar que bastaría con, un día a la vez, actuar comprometidos con una conducta éticamente bella, como la tuya.

Así estarán ustedes sanas y salvas de la indiferencia y del olvido. Vivas para siempre en donde único pueden ser eternas: en el ámbito universal de nuestro pacto con la dignidad de nuestro desarrollo, de nuestros hombres y mujeres, de nuestras democracias.

Vivas en el compromiso, vivas en la memoria, vivas en nuestros corazones.

Ahora más que nunca estás en tu sitio, Minerva Mirabal, a la cabeza de la lucha política por los derechos humanos de las humanas, en la primera fila de la lucha a nivel internacional de la democracia que todos y todas en el mundo entero todavía estamos necesitando.

Porque sus muertes no fueron en vano, sus vidas, ahora oficiales, públicas, seguirán iluminándonos todos los días como un norte común, corriente. Y abonarán el jardín de la patria toda. Te lo juro.
De Minou Tavárez Mirabal

¡¡¡Felicidades padres y abuelos!!!

¡¡¡¡Felicitaciones!!!!! a todos estos padres sociales con capital social y político, preocupados por sus hijas e hijos y nietos/as en un sentido amplio, por militar en estas redes. Y a los padres, esposos, ex esposos, pero padres, de las miembras de estas redes virtuales.

A los sanguíneos y a los filiales de crianza, o desvelos.

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TRIBUNA: SINEAD O'CONNOR exige justicia ante abusos sexuales hacia infantes desde algunas cúpulas católicas

Una variante brutal del catolicismo

Para la cantante, las disculpas del Papa por los abusos sexuales a menores en Irlanda son huecas. No asume ninguna responsabilidad. ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en el ocultamiento de estos delitos?

SINEAD O'CONNOR 07/04/2010

Cuando era niña, Irlanda era una teocracia católica. Si se acercaba un obispo por la calle, la gente se apartaba para dejarle paso. Si asistía a un acontecimiento deportivo, el equipo se aproximaba a arrodillarse y besarle el anillo. Si alguien cometía un error, en vez de decir "Nadie es perfecto", decíamos "Podría pasarle hasta a un obispo".

Hace unos días, el papa Benedicto XVI escribió una carta personal en la que pedía perdón -por decir algo- a Irlanda por los decenios de abusos sexuales a menores que cometieron unos sacerdotes en los que se suponía que debían confiar esos niños. Para muchos irlandeses, esa carta del Papa es un insulto no sólo a nuestra inteligencia, sino a nuestra fe y a nuestro país. Para entender por qué, hay que tener en cuenta que los irlandeses hemos sufrido una variante brutal del catolicismo basada en la humillación de los niños.

Yo lo viví en persona. Cuando era niña, mi madre -una madre maltratadora y todo lo contrario de lo que debe ser una buena madre- me animaba a que robara en las tiendas. En una ocasión me atraparon y pasé 18 meses en el Centro de Formación An Grianán, una institución para niñas con problemas de conducta en Dublín, por recomendación de una trabajadora social. An Grianán era una de las hoy tristemente famosas "lavanderías de las Magdalenas", patrocinadas por la Iglesia, que albergaban a adolescentes embarazadas y jóvenes poco dóciles. Trabajábamos en el sótano, lavando la ropa de los curas en fregaderos con agua fría y pastillas de jabón. Estudiábamos matemáticas y mecanografía. Teníamos poco contacto con nuestras familias. No cobrábamos ningún sueldo. En mi caso, por lo menos, una de las monjas fue buena conmigo y me regaló mi primera guitarra.

An Grianán era un producto de la relación del Gobierno irlandés con el Vaticano; la Iglesia gozó de una "posición especial" recogida en nuestra Constitución hasta 1972. Todavía en 2007, el 98% de los colegios irlandeses estaba en manos de la Iglesia católica. Pero los colegios para niños difíciles han estado siempre plagados de castigos corporales salvajes, maltratos psicológicos y abusos sexuales. En octubre de 2005, un informe encargado por el Gobierno identificó más de 100 acusaciones de abusos sexuales cometidos por sacerdotes entre 1962 y 2002 en Ferns, un pueblo a unos 100 kilómetros al sur de Dublín. La policía no investigó a los sacerdotes acusados; se dijo que padecían un problema "moral". En 2009, un informe similar involucró a los arzobispos de Dublín en la ocultación de varios escándalos de abusos sexuales entre 1975 y 2004.

¿Por qué se toleraba esa conducta criminal? Según el informe de 2009, el "importantísimo papel que ha desempeñado la Iglesia en la vida irlandesa es el motivo por el que se consintió que no se pusiera fin a los abusos cometidos por una minoría de sus miembros".

A pesar de la larga relación de la Iglesia con el Gobierno irlandés, la carta en la que el papa Benedicto pide teóricamente perdón no asume ninguna responsabilidad por las infracciones de los curas irlandeses. Dice que, "antes, la Iglesia en Irlanda debe reconocer ante el Señor y ante otros los graves pecados cometidos contra unos niños indefensos". ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en esos pecados?

En su texto, Benedicto da la impresión de que se ha enterado hace poco de los abusos y se presenta como una víctima más: "No tengo más remedio que compartir la desolación y la sensación de traición que habéis experimentado tantos de vosotros al saber de estos actos pecaminosos y criminales y de cómo se ocuparon de ellos las autoridades eclesiásticas en Irlanda". Sin embargo, la carta de infausta memoria que envió Benedicto en 2001 a los obispos de todo el mundo les ordenaba guardar secreto sobre las acusaciones de abusos sexuales so pena de excomunión, es decir, actualizaba una perniciosa política de la Iglesia, expresada en un documento de 1962, que establecía que tanto los sacerdotes acusados de delitos sexuales como sus víctimas debían "observar el más estricto secreto" y "atenerse a un silencio eterno".

Benedicto, entonces Joseph Ratzinger, era cardenal cuando escribió esa carta. Hoy, cuando ocupa el sillón de San Pedro, ¿vamos a creer que su opinión ha cambiado? ¿Y vamos a conformarnos ante las recientes revelaciones de que en 1996 se negó a destituir a un sacerdote acusado de haber abusado de hasta 200 niños sordos en el Estado norteamericano de Wisconsin?

La carta de Benedicto afirma que su preocupación es "sobre todo ayudar a sanar a las víctimas". Sin embargo, les niega lo que podría sanarles: una confesión inequívoca del Vaticano de que ocultó los abusos y ahora está tratando de ocultar el ocultamiento. Asombrosamente, el Papa invita a los católicos a "ofrecer vuestro ayuno, vuestras oraciones, vuestra lectura de las Escrituras y vuestras obras de misericordia para obtener la gracia de la curación y la renovación de la Iglesia de Irlanda". Y sugiere, cosa aún más asombrosa, que las víctimas irlandesas pueden sanar acercándose más a la Iglesia, la misma Iglesia que exigía votos de silencio a los niños víctimas de los abusos, como ocurrió en 1975 en el caso del padre Brendan Smyth, un sacerdote irlandés que más tarde acabó en la cárcel por delitos sexuales repetidos. Muchos irlandeses, cuando se nos pasó la risa, nos dijimos que la idea de que necesitamos la Iglesia para aproximarnos a Jesús es una blasfemia.

Para los católicos irlandeses, lo que insinúa Benedicto -que los abusos sexuales en Irlanda son un problema irlandés- es arrogante y blasfemo. El Vaticano está actuando como si no creyera en un Dios que todo lo ve. Quienes dicen ser los guardianes del Espíritu Santo se dedican a aplastar todo lo que el Espíritu Santo representa. Benedicto es culpable de dar una imagen falsa del Dios al que adoramos. Todos sabemos, en el fondo de nuestro corazón, que el Espíritu Santo es la verdad. Por eso sabemos que Cristo no está con esos que le invocan con tanta frecuencia.

Los católicos irlandeses tienen una relación disfuncional con una organización que comete abusos. El Papa debe hacerse responsable de las acciones de sus subordinados. Si hay sacerdotes católicos que abusan de los niños, es Roma, y no Dublín, la que debe responder de ello, con una confesión inequívoca y sometiéndose a una investigación criminal. Mientras no lo haga, todos los buenos católicos -incluidas las ancianitas que van a misa todos los domingos, no sólo los cantantes protesta como yo, a quienes el Vaticano puede ignorar sin problema- deberían dejar de acudir al templo. Ha llegado la hora de que en Irlanda separemos a nuestro Dios de nuestra religión y nuestra fe de sus supuestos dirigentes.

Hace casi 18 años, rompí una fotografía del papa Juan Pablo II en un episodio de Saturday night live. Muchos no entendieron la protesta; la semana siguiente, el presentador invitado del programa, el actor Joe Pesci, dijo que, si hubiera estado presente, me "habría dado una bofetada". Yo sabía que mi acción iba a causar problemas, pero quería provocar un debate necesario; ese es uno de los ingredientes de ser artista. Lo único que lamenté fue que la gente pensara que no creía en Dios. No es verdad, en absoluto. Soy católica de nacimiento y cultura, y sería la primera en presentarme a la puerta de la iglesia si el Vaticano ofreciera una reconciliación sincera.

Mientras Irlanda soporta la ofensiva carta con la que Roma pide perdón y un obispo irlandés dimite, pido a los estadounidenses que comprendan por qué una mujer católica irlandesa que sobrevivió a los malos tratos de niña pudo querer romper la foto del Papa. Y que piensen si a los católicos irlandeses, por no atrevernos a decir "merecemos algo mejor", se nos debe tratar como si mereciéramos algo peor.

© Sinead O'Connor, 2010

Datos sobre diferencias en memoria entre mujeres y hombres a los 50 años

Comparar para disminuirnos no es bueno. Coloco esta información para edificación, para conocer más la relidad de los sexos en estos momentos de la humanidad y en este contexto cultural. Dice este estudio que ayuda a la memoria el hacer ejercicio y el no fumar.

mildred d
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Las mujeres de 50 años tienen mejor memoria que los hombres de la misma edad

11 de marzo de 2010

Agencia EFE

Londres.- La memoria de las mujeres de 50 años es mejor que la de los hombres de la misma edad, según un estudio del Instituto de Educación de la Universidad de Londres publicado hoy, jueves.

Para realizar el estudio, los investigadores realizaron diferentes test de memoria verbal a un total de 9,600 personas, hombres y mujeres de Inglaterra, Escocia y Gales.

Según Matthew Brown y Brian Dodgeon, autores de la investigación, los resultados de los hombres fueron "considerablemente peores" en los test de memoria retardada.

En uno de los test, los participantes escuchaban diez palabras de uso común y, dos minutos después, tenían que repetir tantas palabras como fueran capaces de recordar.

En el segundo test se les pedía que repitieran las mismas palabras, sólo que con una demora de cinco minutos.

Las mujeres consiguieron recordar un cinco por ciento más de palabras que los hombres en la primera prueba, una diferencia que crecía hasta el ocho por ciento en el segundo test.

Los hombres también obtuvieron peores resultados en una tercera prueba que consistía en subrayar la letra "P" y la "W" en una página llena de hileras de caracteres.

Aunque las mujeres conseguían localizar más "P" y más "W", también cometían más errores.

En una cuarta prueba, hombres y mujeres empataban al ser capaces de nombrar, por término medio, 22 especies de animales diferentes en tan sólo un minuto.

Los investigadores destacaron que, aunque otros estudios previos ya habían demostrado que la memoria de las mujeres es mejor que la de los hombres cuando tienen alrededor de 50 años, ésta es la primera vez que se realizan pruebas a un grupo tan amplio de personas de la misma edad.

Todos los encuestados participan en un estudio más amplio que, desde su fecha de nacimiento trata de evaluar el impacto de factores como el ejercicio físico, la dieta, el consumo de alcohol o tabaco y la depresión en su habilidad mental.

Los análisis iniciales apuntan a que aquellos que hacen ejercicio al menos una vez al mes, o son no fumadores, obtienen mejores resultados que los que no lo practican o fuman.