Esta meditación de Kabbalah es bastante orientadora. En cómo desafiar la adversidad cada vez logrando ampliar la espiritualidad.
Mildred D
Encontrar la espiritualidad
Lunes, 24 de marzo de 2014
¿Cuántas veces la vida nos presenta una dificultad y lo primero que hacemos es decir una variante de: "¿Por qué? ¿Por qué yo? Yo soy una persona espiritual, ¿no? ¿Entonces cómo es posible que mi negocio fallara? ¿Cómo es posible que mi relación fallara?".
Muchas veces enfrentamos nuestro día como una serie de tareas que completar: despertarse, ir al trabajo, hacer lo que sea que tenemos que hacer para seguir con nuestra vida. Si completamos estas tareas estamos felices y nos sentimos productivos; si no lo hacemos porque hay un obstáculo en nuestro camino, quedamos sintiéndonos insatisfechos.
Abraham, de la Biblia, se enfrentaba a su día de una manera distinta. Cada vez que se le presentaba una agresión, cada vez que conocía personas que pretendían hacerle daño, cada vez que chocaba con una pared, decía: "Acepto esta situación como es, y en vez de permitir que me victimice, la transformaré en algo positivo".
Abraham vivió para encontrar la espiritualidad en cada día, en cada prueba, en cada frustración que enfrentaba. No somos Abraham, pero podemos y deberíamos seguir su ejemplo.
Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
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¿Qué es la espiritualidad? De: Padre Rogelio Cruz
Es uno de mis grandes temas, la unidad, y el amor entre todas las personas sin importar las religiones. Acá el sacerdote Rogelio Cruz nos habla de esto.
mildred dolores mata
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Religión y espiritualidad
Padre Rogelio Cruz
Amigos quiero compartir con ustedes algo que he recibido y que creo de vital importancia, pues me ha hecho reflexionar mucho.
La religión no es sólo una, sino cientos.
La espiritualidad es una.
La religión es para los dormidos.
La espiritualidad es para los despiertos.
La religión es para aquellos que necesitan que alguien más les diga qué hacer, quieren ser guiados.
La espiritualidad es para los que prestan oídos a su voz interior.
La religión tiene un conjunto de reglas dogmáticas.
La espiritualidad te invita a razonarlo todo a cuestionarlo todo.
La religión amenaza y amedrenta.
La espiritualidad te da paz interior.
La religión habla de pecado y de culpa.
La espiritualidad te dice levántate y aprende del error.
La religión lo reprime todo, te vuelve falso.
La espiritualidad lo trasciende todo, te hace verdadero.
La religión no es Dios.
La espiritualidad es el Todo y por lo tanto es Dios.
La religión inventa.
La espiritualidad descubre.
La religión no indaga ni cuestiona.
La espiritualidad lo cuestiona todo.
La religión es humana, es una organización con reglas.
La espiritualidad es Divina, sin reglas.
La religión es causa de división.
La espiritualidad es causa de unión.
La religión te busca para que creas.
La espiritualidad la tienes que buscar tú.
La religión sigue los preceptos de un libro sagrado.
La espiritualidad busca lo sagrado en todos los libros.
La religión se alimenta del miedo.
La espiritualidad se alimenta de la confianza.
La religión te hace vivir en el pensamiento.
La espiritualidad te hace vivir en la conciencia.
La religión se ocupa del hacer.
La espiritualidad se ocupa del Ser.
La religión te alimenta el ego.
La espiritualidad te hace trascenderlo.
La religión te hace renunciar al mundo.
La espiritualidad te hace vivir en Dios, no renunciar a Él.
La religión es adoración.
La espiritualidad es meditación.
La religión sueña con la gloria y el paraíso.
La espiritualidad te hace vivirlo aquí y ahora.
La religión vive en el pasado y en el futuro.
La espiritualidad vive en el presente.
La religión es un encierro en tu memoria.
La espiritualidad es libertad en conciencia.
La religión cree en la vida eterna.
La espiritualidad te hace consciente de ella.
La religión te da promesas para después de la muerte.
La espiritualidad es encontrar a Dios en tu interior
Leer también en:
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=488
mildred dolores mata
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Religión y espiritualidad
Padre Rogelio Cruz
Amigos quiero compartir con ustedes algo que he recibido y que creo de vital importancia, pues me ha hecho reflexionar mucho.
La religión no es sólo una, sino cientos.
La espiritualidad es una.
La religión es para los dormidos.
La espiritualidad es para los despiertos.
La religión es para aquellos que necesitan que alguien más les diga qué hacer, quieren ser guiados.
La espiritualidad es para los que prestan oídos a su voz interior.
La religión tiene un conjunto de reglas dogmáticas.
La espiritualidad te invita a razonarlo todo a cuestionarlo todo.
La religión amenaza y amedrenta.
La espiritualidad te da paz interior.
La religión habla de pecado y de culpa.
La espiritualidad te dice levántate y aprende del error.
La religión lo reprime todo, te vuelve falso.
La espiritualidad lo trasciende todo, te hace verdadero.
La religión no es Dios.
La espiritualidad es el Todo y por lo tanto es Dios.
La religión inventa.
La espiritualidad descubre.
La religión no indaga ni cuestiona.
La espiritualidad lo cuestiona todo.
La religión es humana, es una organización con reglas.
La espiritualidad es Divina, sin reglas.
La religión es causa de división.
La espiritualidad es causa de unión.
La religión te busca para que creas.
La espiritualidad la tienes que buscar tú.
La religión sigue los preceptos de un libro sagrado.
La espiritualidad busca lo sagrado en todos los libros.
La religión se alimenta del miedo.
La espiritualidad se alimenta de la confianza.
La religión te hace vivir en el pensamiento.
La espiritualidad te hace vivir en la conciencia.
La religión se ocupa del hacer.
La espiritualidad se ocupa del Ser.
La religión te alimenta el ego.
La espiritualidad te hace trascenderlo.
La religión te hace renunciar al mundo.
La espiritualidad te hace vivir en Dios, no renunciar a Él.
La religión es adoración.
La espiritualidad es meditación.
La religión sueña con la gloria y el paraíso.
La espiritualidad te hace vivirlo aquí y ahora.
La religión vive en el pasado y en el futuro.
La espiritualidad vive en el presente.
La religión es un encierro en tu memoria.
La espiritualidad es libertad en conciencia.
La religión cree en la vida eterna.
La espiritualidad te hace consciente de ella.
La religión te da promesas para después de la muerte.
La espiritualidad es encontrar a Dios en tu interior
Leer también en:
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=488
La espiritualidad y el universalismo. Nelson Castillo
Nelson Castillo es un forista de Clave Digital, muy apreciado y profundo. Acá explica su visión de espiritualidad, se aleja de religiones y de ateísmo. ATEODOM es una organización de ateos/as que se ha organizado en República Dominicana, a eso hace referencia en su artículo. El link del foro aparece más abajo.
mildred d mata
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Por Nelson Castillo
Espiritualidad y Universalismo
o por qué no me adhiero a ATEODOM o a la RELIGIÓN
Evito en lo posible usar el término espiritual, porque su uso tan manoseado, por cierto, más que aclarar confunde la mayoría de las veces. Y es que nuestra mente o psiquis intenta siempre catalogar y dividir las cosas para poder comprenderlas de mejor manera a falta de mayor capacidad de abstracción.
Primero, debiéramos hacer una precisa distinción de lo que entendemos por espiritual. Y creo, sin temor a equivocarme, que lograr una definición definitiva es imposible. Ríos de tinta han corrido en ese intento.
Muchas veces cuando las personas hablan de “experiencias espirituales” más bien se refieren a fenómenos que catalogan de “milagrosos”, excepcionales, sin explicación racional a la luz de los conocimientos de algún momento. No falta aquel, que dentro de su contexto socio/cultural al que pertenece, interpreta estos fenómenos como causados por la “divinidad” de turno imperante en un momento y lugar determinado. Pero esto pasa en oriente y en occidente; en el norte y en el sur.
Aquí recuerdo la cita de San Agustín: “Los milagros no ocurren en contra de las leyes de la naturaleza, sino en contra de lo que a un momento dado suponemos saber de ésta”. El verdadero milagro es poder ver literalmente un Universo en todo cuanto existe, desde aquello que consideramos lo más insignificante hasta lo más relevante…
Por ello, en lo que a mi respecta, todo es espiritual en diferentes grados de expresión y manifestación. Y con esto me alejo y ubico en las antípodas de los ateístas materialistas, como ya bien les he criticado en más de una ocasión. Y cuando digo esto, no lo digo desde una perspectiva religiosa, más bien lo digo desde una perspectiva quizás lo más holística posible.
Partiendo de estas premisas, tenemos pues que lo material es tan sólo una manifestación, entre tantas, de una realidad espiritual trascendental, amplia, totalizadora, universal. Aquí reitero que la acepción que le doy al término espiritual es más cercana al término “principio”, para así alejarme de concepciones religiosas, fantásticas y confusas.
Visto el asunto de esta manera, podríamos decir que toda experiencia, toda vivencia indistintamente de que las clasifiquemos de buenas o males, es un acto espiritual intrínseco. Catalogarlas de tales, de espirituales, sale sobrando. Es una redundancia. Vivir, existir -manifestado o no- es simplemente un acto espiritual por excelencia.
Ahora bien, alguien podría por ejemplo objetar que el asesinato, robo u otro crimen bien no tendrían nada de espiritual. Y a sabiendas de que lo siguiente es muy debatible y sensible, para mí aquí hay un error de conceptos, ya que se confunde espiritual con ética o moral.
Por otra parte la ética es relativa, algo que es un bien supremo para mi, puede que sea el más nefasto de los males para otros. Un acto execrable en su momento puede dar inicio a una acción sin parangón, emancipadora y derechamente positiva. Si aquello no se hubiese dado, esto último no se hubiese manifestado. Entonces el juicio de lo que es malo o bueno es relativo. Si Fernando no hubiese perdido sus miembros en aquel terrible accidente, hoy, 10 años después, el Centro de Rehabilitación que fundó no se hubiera manifestado.
Pero no nos confundamos, con esto no estoy hablando de “relativismo moral”, término muy en la boca de ciertos religiosos.
El “correcto discernimiento” de lo que en un momento dado pertenece a lo bueno o malo, como señalan los budistas, es un órgano espiritual que hay que desarrollar. En términos más “profanos” esta habilidad podríamos catalogarla de un alto sentido común.
Por otra parte, cuando hablo de experiencias y vivencias me refiero entre líneas a la necesidad de ser conscientes de las mismas, en una especie de acto introspectivo de observar, primeramente, nuestros pensamientos y emociones que surgen en nuestro continuo devenir. Este es el camino de lo que denominaríamos esotérico, término tan desprestigiado al ser más bien reemplazado y confundido por otro similar: exotérico.
Las religiones y ciertas filosofías son en realidad un camino exotérico. Y de hecho, en el caso de las religiones, éstas apelan a la devoción a través de la exacerbación emocional de sus cultores. Nada más hay que ver tantísimas imágenes, ritos y rezos para darse cuenta de ello. Esotérico es sinómino de espiritual, interior, esencialidad. Exotérico es sinónimo de superficial, exterior, vacuidad.
Por ello, lo fundamental es atenerse a la vivencia y experiencia inmediata, desechando de la mente toda idea fantástica y fabulosa que nos han inculcado las religiones y otras extrañas filosofías, muchas de ellas inútiles e imprácticas. Esto es, vivir en el presente atendiendo nuestras necesidades inmediatas tanto mentales y emocionales, así como materiales. Muchas personas intentan afanosamente dominar su entorno y las circunstancias que les rodean. ¿Cómo pretender realizar con éxito ese esfuerzo si aun no sabemos como aquietar nuestros pensamientos y emociones? Estamos, al contrario de lo que quisieramos creer, dominados por las emociones y pensamientos la mayoría de las veces confusos y difusos. ¿En esas condiciones es que pretendemos ser dominadores cuando somos dominados y esclavos de nuestras propias pasiones?
Además, quien siembra la semilla de la felicidad en las circunstancias externas que le rodean, está condenado a ser vapuleado como veleta al viento por el eterno ir y venir de realidades multifactoriales, algunas favorables, otras desfavorables, según sea el juicio aplicado.
Quien siembra apostando al desarrollo continuo de sus capacidades internas permanece digno, a pesar de cuales sean las circunstancias. La serenidad, o bien, el vencimiento del miedo en todas sus formas, es el estado por el cual se manifiesta toda la potencia y fuerza de lo Espiritual. Por cierto, al final y en ulterior análisis, todos los miedos se reducen a uno sólo: miedo a la muerte.
Para ser bondadoso, sólo se requiere practicar la bondad.
Para ser paciente, sólo se requiere practicar la paciencia.
Para ser amable, sólo se requiere practicar la amabilidad.
Para ser tolerantes, sólo se requiere practicar la tolerancia.
Para ser pacíficos, sólo se requiere practicar la paz.
Para ser amorosos, sólo se requiere practicar el amor.
En estas vivencias, como se ve, salen sobrando las cosmogonías, los dioses, los demonios y los mesías.
La espiritualidad es un simple y sencillo acto creativo de la voluntad, que actualiza las fuerzas vivificadoras de la naturaleza en tiempo presente y que desecha creencias complejas, obtusas y fantásticas; prejuicios y concepciones siempre limitados. Su estado es la Inocencia.
La Espiritualidad no conoce de limitaciones de tiempo y de espacio, de sectarismos y partidismos, de discriminación racial, política, filosófica… y religiosa.
La Espiritualidad se manifiesta con caracteres de Universalidad.
Afectos.
Nelson Castillo tiene una página donde coloca su portafolio de trabajos, y tiene su blog.
www.nelsoncomics.com
Acá la discusión en el foro:
http://foros.clavedigital.com/forum_posts.asp?TID=6628&PID=157925#157925
mildred d mata
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Por Nelson Castillo
Espiritualidad y Universalismo
o por qué no me adhiero a ATEODOM o a la RELIGIÓN
Evito en lo posible usar el término espiritual, porque su uso tan manoseado, por cierto, más que aclarar confunde la mayoría de las veces. Y es que nuestra mente o psiquis intenta siempre catalogar y dividir las cosas para poder comprenderlas de mejor manera a falta de mayor capacidad de abstracción.
Primero, debiéramos hacer una precisa distinción de lo que entendemos por espiritual. Y creo, sin temor a equivocarme, que lograr una definición definitiva es imposible. Ríos de tinta han corrido en ese intento.
Muchas veces cuando las personas hablan de “experiencias espirituales” más bien se refieren a fenómenos que catalogan de “milagrosos”, excepcionales, sin explicación racional a la luz de los conocimientos de algún momento. No falta aquel, que dentro de su contexto socio/cultural al que pertenece, interpreta estos fenómenos como causados por la “divinidad” de turno imperante en un momento y lugar determinado. Pero esto pasa en oriente y en occidente; en el norte y en el sur.
Aquí recuerdo la cita de San Agustín: “Los milagros no ocurren en contra de las leyes de la naturaleza, sino en contra de lo que a un momento dado suponemos saber de ésta”. El verdadero milagro es poder ver literalmente un Universo en todo cuanto existe, desde aquello que consideramos lo más insignificante hasta lo más relevante…
Por ello, en lo que a mi respecta, todo es espiritual en diferentes grados de expresión y manifestación. Y con esto me alejo y ubico en las antípodas de los ateístas materialistas, como ya bien les he criticado en más de una ocasión. Y cuando digo esto, no lo digo desde una perspectiva religiosa, más bien lo digo desde una perspectiva quizás lo más holística posible.
Partiendo de estas premisas, tenemos pues que lo material es tan sólo una manifestación, entre tantas, de una realidad espiritual trascendental, amplia, totalizadora, universal. Aquí reitero que la acepción que le doy al término espiritual es más cercana al término “principio”, para así alejarme de concepciones religiosas, fantásticas y confusas.
Visto el asunto de esta manera, podríamos decir que toda experiencia, toda vivencia indistintamente de que las clasifiquemos de buenas o males, es un acto espiritual intrínseco. Catalogarlas de tales, de espirituales, sale sobrando. Es una redundancia. Vivir, existir -manifestado o no- es simplemente un acto espiritual por excelencia.
Ahora bien, alguien podría por ejemplo objetar que el asesinato, robo u otro crimen bien no tendrían nada de espiritual. Y a sabiendas de que lo siguiente es muy debatible y sensible, para mí aquí hay un error de conceptos, ya que se confunde espiritual con ética o moral.
Por otra parte la ética es relativa, algo que es un bien supremo para mi, puede que sea el más nefasto de los males para otros. Un acto execrable en su momento puede dar inicio a una acción sin parangón, emancipadora y derechamente positiva. Si aquello no se hubiese dado, esto último no se hubiese manifestado. Entonces el juicio de lo que es malo o bueno es relativo. Si Fernando no hubiese perdido sus miembros en aquel terrible accidente, hoy, 10 años después, el Centro de Rehabilitación que fundó no se hubiera manifestado.
Pero no nos confundamos, con esto no estoy hablando de “relativismo moral”, término muy en la boca de ciertos religiosos.
El “correcto discernimiento” de lo que en un momento dado pertenece a lo bueno o malo, como señalan los budistas, es un órgano espiritual que hay que desarrollar. En términos más “profanos” esta habilidad podríamos catalogarla de un alto sentido común.
Por otra parte, cuando hablo de experiencias y vivencias me refiero entre líneas a la necesidad de ser conscientes de las mismas, en una especie de acto introspectivo de observar, primeramente, nuestros pensamientos y emociones que surgen en nuestro continuo devenir. Este es el camino de lo que denominaríamos esotérico, término tan desprestigiado al ser más bien reemplazado y confundido por otro similar: exotérico.
Las religiones y ciertas filosofías son en realidad un camino exotérico. Y de hecho, en el caso de las religiones, éstas apelan a la devoción a través de la exacerbación emocional de sus cultores. Nada más hay que ver tantísimas imágenes, ritos y rezos para darse cuenta de ello. Esotérico es sinómino de espiritual, interior, esencialidad. Exotérico es sinónimo de superficial, exterior, vacuidad.
Por ello, lo fundamental es atenerse a la vivencia y experiencia inmediata, desechando de la mente toda idea fantástica y fabulosa que nos han inculcado las religiones y otras extrañas filosofías, muchas de ellas inútiles e imprácticas. Esto es, vivir en el presente atendiendo nuestras necesidades inmediatas tanto mentales y emocionales, así como materiales. Muchas personas intentan afanosamente dominar su entorno y las circunstancias que les rodean. ¿Cómo pretender realizar con éxito ese esfuerzo si aun no sabemos como aquietar nuestros pensamientos y emociones? Estamos, al contrario de lo que quisieramos creer, dominados por las emociones y pensamientos la mayoría de las veces confusos y difusos. ¿En esas condiciones es que pretendemos ser dominadores cuando somos dominados y esclavos de nuestras propias pasiones?
Además, quien siembra la semilla de la felicidad en las circunstancias externas que le rodean, está condenado a ser vapuleado como veleta al viento por el eterno ir y venir de realidades multifactoriales, algunas favorables, otras desfavorables, según sea el juicio aplicado.
Quien siembra apostando al desarrollo continuo de sus capacidades internas permanece digno, a pesar de cuales sean las circunstancias. La serenidad, o bien, el vencimiento del miedo en todas sus formas, es el estado por el cual se manifiesta toda la potencia y fuerza de lo Espiritual. Por cierto, al final y en ulterior análisis, todos los miedos se reducen a uno sólo: miedo a la muerte.
Para ser bondadoso, sólo se requiere practicar la bondad.
Para ser paciente, sólo se requiere practicar la paciencia.
Para ser amable, sólo se requiere practicar la amabilidad.
Para ser tolerantes, sólo se requiere practicar la tolerancia.
Para ser pacíficos, sólo se requiere practicar la paz.
Para ser amorosos, sólo se requiere practicar el amor.
En estas vivencias, como se ve, salen sobrando las cosmogonías, los dioses, los demonios y los mesías.
La espiritualidad es un simple y sencillo acto creativo de la voluntad, que actualiza las fuerzas vivificadoras de la naturaleza en tiempo presente y que desecha creencias complejas, obtusas y fantásticas; prejuicios y concepciones siempre limitados. Su estado es la Inocencia.
La Espiritualidad no conoce de limitaciones de tiempo y de espacio, de sectarismos y partidismos, de discriminación racial, política, filosófica… y religiosa.
La Espiritualidad se manifiesta con caracteres de Universalidad.
Afectos.
Nelson Castillo tiene una página donde coloca su portafolio de trabajos, y tiene su blog.
www.nelsoncomics.com
Acá la discusión en el foro:
http://foros.clavedigital.com/forum_posts.asp?TID=6628&PID=157925#157925
La Sabiduría del Silencio Interno - Texto Taoista, traducido por Oscar Salazar
Para mí espiritualidd es la cualidad que tengo de abrazar todas las creencias animadas por el amor; por eso de cada religión abrazo la parte de la bondad, y de cada filosofía, o doctrina política, abrazo la parte de la bondad; y amo de cada persona, grupo, partido, corriente, movimiento: eso, la bondad. No me importa si sean personas agnósticas, ateas o religiosas.. De ahí que espiritualidad para mí significa unidad, amor, respeto, tolerancia, solidaridad, libre albeldrío,.... Respeto y unidad para todo lo que permita la dignidad humana, la sobrevivencia del planeta, y de toda naturaleza.
Milito para que sean superadas todas las creencias de sistemas políticos, económicos, sociales, culturales, filosóficos, y doctrinales, que quieran justificar la pobreza, o la marginación, o la exclusión, o la visión de seres superiores, inferiores, perseguidos, y que no disfruten de plenos derechos, solamente por eso de ser personas. Por eso soy feminista, para defender los derechos de una femeneidad y de una masculinidad libres, y donde hombres y mujeres sean iguales, y sean tratados con equidad, y sin arbitrariedades culturales que limiten su pleno desarrollo conforme a su interioridd, y sin consecuencias dañinas ni para la propia persona ni para las demás personas y el universo.
Acá coloco un contenido sobre la filosofía del Tao que trato de llevar a la práctica y enseñar.
mildd
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La Sabiduría del Silencio Interno - Texto Taoista
Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.
De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.
Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.
No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.
Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.
Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.
Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.
Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera.
Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida.
No te dés mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.
No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos.
Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente.
Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.
No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones.
La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen “sí”, porque saben que ese famoso “sí” no es sólido y le falta valor.
Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.
Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal.
En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades.
El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.....
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo.
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo.
Practica el arte de no hablar. Toma un día a la semana para abstenerte de hablar. O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio.
Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno.
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.
Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.
Texto taoísta traducido por Oscar Salazar
Milito para que sean superadas todas las creencias de sistemas políticos, económicos, sociales, culturales, filosóficos, y doctrinales, que quieran justificar la pobreza, o la marginación, o la exclusión, o la visión de seres superiores, inferiores, perseguidos, y que no disfruten de plenos derechos, solamente por eso de ser personas. Por eso soy feminista, para defender los derechos de una femeneidad y de una masculinidad libres, y donde hombres y mujeres sean iguales, y sean tratados con equidad, y sin arbitrariedades culturales que limiten su pleno desarrollo conforme a su interioridd, y sin consecuencias dañinas ni para la propia persona ni para las demás personas y el universo.
Acá coloco un contenido sobre la filosofía del Tao que trato de llevar a la práctica y enseñar.
mildd
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La Sabiduría del Silencio Interno - Texto Taoista
Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi.
De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.
Nunca hagas promesas que no puedas cumplir.
No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.
Si no tienes nada bueno, verdadero y útil qué decir, es mejor quedarse callado y no decir nada.
Aprende a ser como un espejo: Escucha y refleja la energía.El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado, porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Si te identificas con el éxito, tendrás éxito.
Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos.
Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.
Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios.
Porque siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera.
Con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permite una comunicación sincera y fluida.
No te dés mucha importancia, y sé humilde, pues cuanto más te muestras superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensión e ilusiones.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable como el Tao.
No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre, que nos da lo que necesitamos.
Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, a percibir sus virtudes, a brillar.
El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente.
Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.
No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar conciencia profunda de la situación, te vas a crear complicaciones.
La gente no tiene confianza en aquellos que muy fácilmente dicen “sí”, porque saben que ese famoso “sí” no es sólido y le falta valor.
Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después.
Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría.
Si realmente hay algo que no sabes, o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo.
El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal.
En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad.
Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido.
Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades.
El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.....
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de ti mismo.
Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas.
Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión.
Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz.
Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo.
Practica el arte de no hablar. Toma un día a la semana para abstenerte de hablar. O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao.
Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio.
Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente.
Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio.
Si tu ego se impone y abusa de este poder el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno.
Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo.
No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.
Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.
Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.
Texto taoísta traducido por Oscar Salazar
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