Mostrando las entradas con la etiqueta equidad e igualdad para las mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta equidad e igualdad para las mujeres. Mostrar todas las entradas

Mujeres luchando por la igualdad: Lo que hay detrás de quienes cuestionan el análisis de género. Por Estefanía Vela Barba

Grupos tradicionales patriarcales trabajan para el retroceso de los derechos humanos de las mujeres, atacando el análisis de género que devela el cómo roles y divisiones sociales-económicas y políticas como construcción social que se enseña y se puede cambiar a favor de la inclusión de grupos discriminados, como las mujeres, y la comunidad LGBTQ.

En defensa de un orden "natural" que justifica la exclusión, roles segregados, y todo lo que sabemos sobre el "ningunear" a las mujeres y mantenerlas en categorías de "segundonas".

En una rueda de prensa uno de sus integrantes tocó a una mujer, y le impidió hablar con el acto de violencia de callarle la boca. Esto ocurrió en Tepatitlán, el Presidente del Consejo Mexicano de la Familia, Juan Dabdoub, le tapa la boca a u ena mujer para que no hable. Lean todo el artículo, pues explica que hay detrás de estos movimentos anti comunidad LGBTIQ, anti libertad e igualdad de las mujeres. ¡A leer!

https://www.nytimes.com/es/2017/07/11/la-verdadera-ideologia-de-genero/?smid=wa-share-es

Lo reproduzco más abajo.
---

La verdadera ideología de género
Estefanía Vela Barba


Por ESTEFANÍA VELA BARBA. 11 de julio de 2017

CIUDAD DE MÉXICO — Hay un movimiento internacional que lucha por preservar la familia “tradicional” y combatir lo que llaman la “ideología de género”, una corriente de pensamiento que supuestamente lleva a negar las “diferencias naturales” que existen entre hombres y mujeres y que está permeando las leyes de múltiples países. Está conformado por organizaciones sociales, políticas y religiosas, como CitizenGo en España, el Centro Democrático en Colombia y el Consejo Mexicano de la Familia y la Iglesia Católica en México.

Tienen una agenda concreta que incluye el rechazo del matrimonio entre personas del mismo sexo y de la adopción homoparental, los derechos de las personas trans, la educación sexual en las escuelas y el aborto, todo bajo el estandarte de los derechos de los niños y niñas, y de la protección de la familia “natural”.

Este movimiento ha sido entendido como un antagonista de los derechos de las personas LGBT. La realidad, sin embargo, es que sus estrategias y políticas no solo tienen el potencial de afectar a este grupo. Lo que este movimiento busca es reinstaurar, ahí donde se ha debilitado, un orden de género que ha servido históricamente para negarle principalmente a las mujeres una variedad de derechos.

Y nada lo ilustra mejor que el escándalo en el que se ha visto envuelto uno de sus representantes en México, Juan Dabdoub, el presidente del Consejo Mexicano de la Familia.

Antes de proseguir, aclaremos: los grupos que conforman el movimiento han sido sumamente cuidadosos con los mensajes que comunican. No proponen reformar las leyes para restringir los derechos políticos o laborales de las mujeres, ni buscan negarles a los hombres, por ejemplo, el derecho a cuidar a sus hijos. Pero sí buscan reinstaurar la lógica que históricamente justificaba ese tipo de restricciones. La base del pensamiento de grupos así es que los hombres y las mujeres simplemente son diferentes: “física, sexual y psicológicamente”. Algo que quizá puede parecer inofensivo, pero que no lo es.

En México, esta idea sobre las diferencias entre los hombres y las mujeres era la que se utilizaba para negarles a ellas el derecho al voto. Como llegó a argumentar el secretario del Congreso Constituyente de 1917 para justificar esta exclusión: “La diferencia de los sexos determina la diferencia en la aplicación de las actividades”. En otras palabras: dado que el hombre y la mujer son diferentes, les toca desarrollar actividades diferentes.

¿En qué se consideraba que eran diferentes los hombres y las mujeres? La Ley del Matrimonio Civil de 1859, que sobrevivió de una u otra forma hasta el siglo XXI, ofrece una respuesta: los hombres tenían “como dotes sexuales” “el valor y la fuerza”, mientras que las mujeres tenían “la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura”. Por lo mismo, a ellos les correspondía darle a la mujer “protección, alimento y dirección”, mientras que a ellas les tocaba ofrecer “obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo”. A ellos les correspondía votar; a ellas cuidar a la familia. Ellos debían trabajar fuera de casa; ellas solo excepcionalmente, y no en cualquier trabajo.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando la concepción de que los hombres y las mujeres son desiguales pero complementarios.


Este trato diferenciado no era considerado discriminatorio. Quienes sostenían esta visión, consideraban que el hombre y la mujer eran iguales en dignidad. No era que el hombre valiera más que la mujer, ni viceversa: valían lo mismo. Simplemente tenían diferencias absolutas que les impedían hacer a una lo que el otro hacía, y viceversa. Eran desiguales, si bien complementarios.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando esta concepción del orden jurídico. No solo porque restringe injustificadamente derechos, sino porque también está detrás de mucha de la violencia que viven las mujeres y las personas LGBT.

Pero es justo esta visión la que, en México, el Consejo Mexicano de la Familia está tratando de reinstaurar, a través de una iniciativa de reforma que busca agregar al artículo 4 de la Constitución Federal la idea de que “el varón y la mujer, siendo diferentes y complementarios entre sí, son iguales ante la ley”. Como en el siglo XIX, la diferencia a la que se refieren no es solo “biológica”.

Creen que los hombres y las mujeres son diferentes “física, sexual y psicológicamente”. Y si bien hoy utilizan esta lógica para negar los derechos de las personas LGBT, sientan las bases para legitimar restricciones más amplias. Esto es lo que se pudo entrever la semana pasada.

Por iniciativa de CitizenGo, la estrategia más reciente de estos grupos ha sido la de pasear por decenas de ciudades un autobús naranja que muestra, dependiendo del contexto, diferentes mensajes afines a su agenda. El martes pasado, el autobús visitó Tepantitlán, Jalisco, después de haber pasado por Ciudad de México, Puebla, Bogotá, Nueva York y Madrid.

Como en otras visitas, los organizadores se tomaron el tiempo para platicar con los medios de comunicación. Dabdoub era uno de ellos. Todo parecía ir conforme a lo planeado, hasta que una mujer del público los comenzó a cuestionar. Dabdoub intentó silenciarla… tapándole la boca con la mano.

La fuerte discusión pública sobre las violencias machistas que afectan a las mujeres en México disparó la indignación contra Dabdoud. Se entiende: no solo estamos frente a un hombre que se atrevió a tocar a una mujer sin su consentimiento, sino que la tocó para callarla cuando lo cuestionó.

Esta doble transgresión, una materialización casi perfecta del machismo, me hizo recordar el ensayo escrito por la clasicista Mary Beard sobre la voz pública de las mujeres. O, más bien: sobre los momentos, en la literatura clásica y en la actualidad, en los que los hombres han privado a las mujeres de su voz pública.

El ejemplo principal que da Beard es el de Telémaco en la Odisea. Luego de que su madre, Penélope, le pide a un bardo en la fiesta en la que estaban que cambie de melodía, el joven le dice: “Madre mía, marcha a tu habitación y cuida de tu trabajo, el telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se ocupen del suyo. La palabra debe ser cosa de hombres, de todos, y sobre todo de mí”.
Según esta óptica, el acto de Dabdoub se inscribe en una tradición antigua, en la que los hombres se reservan el derecho de hablar en público y también el de asegurarse que las mujeres no lo hagan, recordándoles que cada uno tiene su función y su lugar.

Por eso, no fue difícil para muchas personas conectar el acto de Dabdoub con la visión más amplia de su movimiento. Su gesto dejó entrever lo que está en el fondo de su mensaje. Ese mismo día circuló en las redes sociales una imagen en la que se muestra a una pareja en la que un hombre aparece tapándole la boca a una mujer. Luego otra en la que aparece el padre tapándole la boca a la madre y el hijo tapándole la boca a su hermana. El mensaje, entre ambas, es claro: “Esta es la familia tradicional que buscan reinstaurar. Ese es el orden natural de las cosas en el que creen. Esa es la verdadera ideología de género”.

Y tienen razón.
---
Estefanía Vela Barba estudió Derecho y se especializó en la relación entre el derecho y la sexualidad. Es investigadora y docente de Derechos Sexuales y Reproductivos del Centro de Investigación y Docencia Económicas. Actualmente es columnista de El Universal en México.

Mujeres empoderadas para paz y desarrollo. Política exterior Canadá

El gobierno de Canadá decide el 80% de su apoyo internacional será para el empoderamiento de las mujeres, priorizando, además las mujeres más pobres de África Subsahariana, en un 50%. Es una política anunciada el 9 de junio del 2017.

Pero el enfoque de la igualdad de género de alcanzar para las niñas y mujeres: poder, igualdad, políticas de equidad, democracia paritaria, se va haciendo claro para el mundo entero. Dice la nota de prensa:
"El desarrollo sostenible, la paz y el crecimiento que funciona para todos, no son posibles a menos que las mujeres y las niñas sean valoradas y empoderadas".


Chrystia Freeland, Ministra de Relaciones Exteriores en Canada
Ministra  de Asuntos Exteriores Chrystia Freeland
9 de junio 2017
http://www.cbc.ca/news/politics/liberal-feminist-aid-policy-1.4153126

Un testimonio de la certeza de la interrelación entre la ciudadanía plena de todas y todos y el desarrollo sostenible y la paz.

Mildred D Mata
---
Liberales lanzan política de ayuda externa centrada en las feministas

La ministra Marie-Claude Bibeau dice que el plan posicionará a Canadá como líder en igualdad de género

El gobierno liberal está lanzando una política de asistencia internacional que tiene como objetivo posicionar a Canadá como líder de igualdad de género en la escena mundial.

El plan, denominado Política de Asistencia Internacional Feminista, invertirá 150 millones de dólares en cinco años para ayudar a las organizaciones locales de los países en desarrollo que están trabajando para promover los derechos de las mujeres.

Para 2021-22, al menos el 80% de la asistencia internacional del Canadá se centrará en el avance de la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas.

"Centrar la ayuda internacional de Canadá en el empoderamiento total de las mujeres y las niñas es la forma más efectiva para que nuestra asistencia internacional haga una diferencia en el mundo", dijo la ministra de Desarrollo Internacional, Marie-Claude Bibeau, en un comunicado de prensa. "El desarrollo sostenible, la paz y el crecimiento que funciona para todos, no son posibles a menos que las mujeres y las niñas sean valoradas y empoderadas".

La política fue anunciada por primera vez por la ministra de Asuntos Exteriores Chrystia Freeland el martes durante su discurso de política exterior en la Cámara de los Comunes.

Viene después de una revisión que incluyó 300 consultas en 65 países.

El plan de ayuda del gobierno dirigirá al menos el 50% de la asistencia bilateral a los países del África subsahariana.
----
En Inglés

Liberals launch feminist-focused foreign aid policy
Minister Marie-Claude Bibeau says plan will position Canada as gender equality leader

The Liberal government is launching an international assistance policy that aims to position Canada as a gender equality leader on the world stage.

The plan, called the Feminist International Assistance Policy, will invest $150 million over five years to help local organizations in developing countries that are working to promote women's rights.

By 2021-22, at least 80 per cent of Canada's international assistance will target the advancement of gender equality and the empowerment of women and girls.

"Focusing Canada's international assistance on the full empowerment of women and girls is the most effective way for our international assistance to make a difference in the world," International Development Minister Marie-Claude Bibeau said in a news release. "Sustainable development, peace and growth that works for everyone, are not possible unless women and girls are valued and empowered."

The policy was first announced by Foreign Affairs Minister Chrystia Freeland on Tuesday during her foreign policy speech in the House of Commons.

It comes after a review that included 300 consultations in 65 countries.

The government's aid plan will direct at least 50 per cent of bilateral assistance to sub-Saharan African countries.





La violencia del machismo, aún en Suecia: ¿Qué hacen?. Por Silvia Blanco

Linus Lindberg, abogado de 33 años, cuida a su hijo durante su baja paternal. / EVAN PANTIEL

Este artículo trata de un reportaje sobre lo que en Suecia se experimenta para disminuir la agresividad machista que aún queda en el país. En Suecia, al año, 2016 por ejemplo, ocurren aún 13 feminicidios, y ellas/os son 10 millones de habitantes, aproximadamente. 

 (Para el caso de RD los feminicidios íntimos mensuales promedio son 8, al año hacen 96, y los ampliados son una suma similar, (feminicidios no íntimos) suman una cifra  para un dato anual de alrededor de 200 feminicidios anualmente, en promedio.)

En Suecia, el personal especializado en políticas de igualdad, equidad y no violencia contra la mujer, cree que aún hay rigidez y machismo, en hombres que no se toman a bien, aún, los logros de la igualdad de la mujer. También comenta que puede afectar el patrón de consumo de alcohol, esto no siendo relevante.

Hay áreas donde aún hay un machismo estructural como en las empresas, en las empresas de la bolsa de valores, apenas un  22% de la gerencia administrativa, y en los Consejos de dirección un 32%.

También existe la practica del mansplaining en las empresas, y el sindicato Unionen tiene una línea abierta de denuncia, que consiste, que hombres le dan explicaciones no solicitadas, ni necesarias, a expertas, en una actitud  condescendiente, y hay una campaña para explicar cómo se da esto, un ejemplo es, que un hombre le pregunta a una mujer que va a ser la conferencista principal que si es la persona que limpia.

También vienen trabajando los temas de la igualdad, equidad, no violencia, con 200,000 refugiados.

Y se trabajan programas de concientización con los jóvenes sobre el problema del machismo.
---
Todo estos obstáculos aún ocurren a pesar de que Suecia tiene paridad 40/60% en el gobierno y en el Parlamento. Es el 4to. país del mundo  con más niveles de igualdad con I=0.81, y el número 1 en la Unión Europea; se comparten los quehaceres domésticos, la familia es más importante que la economía, el gobierno es feminista; a hombres y mujeres se le paga un 90% cuando se dan de baja para el cuidado de las y los niños, entre otras medidas y políticas.

La tasa de empleo de las mujeres es de un 78% (para comparar la de RD es de un 50%). La superior de la Iglesia Luterana es una mujer, de Upsala.

Para ver más aspectos y detalles sobre lo que pasa en Suecia, sobre equidad e igualdad de género, invito a leer el artículo.

Mildred D Mata
---

Suecia: ¿Paraíso de la Igualdad?

DOMINGO 05 DE MARZO DE 2017

 Por Silvia Blanco
Los suecos llevan décadas experimentando políticas para reducir la brecha de género. Tienen un Gobierno feminista y el esfuerzo por la equidad se extiende por escuelas, casas y oficinas. Pero el país nórdico encierra una paradoja: presenta una de las mayores tasas de violencia machista de la Unión Europea.

Ese MEDIODÍA y Linus Lindberg, abogado de 33 años, ya ha hecho todas las tareas: ha recogido la casa, ha jugado con su hijo Henri, de 13 meses, le ha dado de comer y ha fregado los platos. Luego irá a comprar y cocinará la cena para él y su pareja, una psiquiatra de 35 años que vuelve a las seis a casa. El piso que comparten, en un silencioso barrio de bloques y parques a las afueras de Estocolmo, lo limpian entre los dos. Ella estuvo de baja los primeros meses. Él ha terminado unas prácticas pagadas de dos años y ahora, durante seis meses, pasa el día con el niño y cobra del Estado una asignación proporcional a sus ingresos. “Compartir nuestro tiempo con Henri es la única opción que contemplamos. Sería muy raro que solo ella se quedara en casa”, dice mientras toma en brazos al bebé.
/
Los muñecos sin sexo de la escuela infantil Egalia, en Estocolmo / EVAN PANTIEL

James cuida de su hija Lily. / EVAN PANTIEL

James Pearse, de 41 años, no conoce a ningún padre que no se haya cogido la baja por cuestiones laborales o por temor a lo que piensen en su empresa. “Si vas por la calle cualquier lunes por la mañana, ves a muchísimos hombres con niños”, asegura. Él es británico, tiene un negocio de publicidad y trabaja fuera de casa dos días a la semana. El resto del tiempo cuida de Dylan, de año y medio, y de Lily, de cinco. “En este país la familia es siempre más importante que el trabajo”, cuenta en el barrio donde vive con su pareja, Jessica Engstrom, de 39. Ella también es publicista y asegura que en las grandes compañías suecas, como el banco para el que trabaja, hay incentivos para que los empleados cuiden de sus hijos. “Completan con un 10% más la asignación que da el Estado cuando estás de baja. Así cobras el 90% del sueldo”, explica.

Pese a que el sistema sueco empuja a los hombres a compartir la crianza, todavía son las mujeres las que utilizan el 74% de los días de baja frente al 26% que emplean ellos. Por eso el Gobierno introdujo en 2016 la medida correctora de los 90 días intransferibles, en vez de los 60 de años anteriores. “En un mundo ideal”, dice James, “cogería los mismos días que Jessica, pero siendo autónomo, si me tomo un año entero, perdería a mis clientes. Necesito un mínimo contacto con ellos”, cuenta. No es perfecto, pero es mejor que, por ejemplo, en España, donde han vivido un tiempo. Aquí los padres hasta ahora solo han tenido dos semanas y a partir de este año son cuatro; en Suecia se introdujo el concepto en 1974. “¡La diferencia es como entre la noche y el día!”, exclama ella. James lo compara con Reino Unido, donde ausentarse de una reunión porque el hijo está enfermo o tomarse el resto del día para ir a cuidarlo es todavía extraño. Para los suecos es todo lo contrario.

Después de Finlandia, Suecia es el país más igualitario de la UE y el cuarto del mundo tras Islandia, Finlandia y Noruega, según la clasificación anual del Foro Económico Mundial. Si 1 es la igualdad teórica social, Suecia se sitúa en el 0,81 –España, por ejemplo, figura en el puesto 29º de la tabla, con 0,73–. El Ejecutivo es paritario, y el 44% del Parlamento, femenino. El país nórdico posee la tasa de empleo de mujeres más alta de la UE (78%) y hasta la Iglesia sueca (luterana) tiene como primada a una mujer, la arzobispa de Upsala.
Jessica cuida a sus hijo Dylan. / EVAN PANTIEL
Pero estos datos conviven con otro preocupante: Suecia registra uno de los mayores niveles de violencia de género en la UE. Es lo que dos investigadores españoles, el psicólogo social de la Universidad de Valencia Enrique Gracia y el epidemiólogo de la Universidad de Lund Juan Merlo, llaman la paradoja nórdica. En un trabajo publicado en marzo en la revista Social Science and Medicine, utilizan de base una encuesta europea sobre violencia machista de 2014, en la que Dinamarca, Finlandia y Suecia encabezan el porcentaje de agresiones (físicas y sexuales) a mujeres dentro de la pareja, muy por encima de la media europea. Esa encuesta es la primera en ofrecer datos comparables en el ámbito europeo, al emplear la misma metodología y las mismas preguntas, muy específicas, en todos los países.
Asa Regnér, de 52 años, ministra de Igualdad, admite que, pese a la conciencia social y a las medidas correctoras impulsadas por el Estado sueco durante mucho tiempo, la violencia contra las mujeres sigue siendo una lacra. “No somos un paraíso ni hemos alcanzado la igualdad”, afirma en el español que aprendió en Bolivia, donde fue directora de UN Women, la rama de la ONU que trabaja por la equidad de las mujeres. “Los niveles de agresiones no han bajado en la última década. En su expresión más extrema, los asesinatos, las cifras sí están descendiendo, pero tenemos 13 muertes al año en un país de 10 millones de habitantes”. En España, con una población de 46,5 millones, en 2016 fueron asesinadas 44 mujeres.

La ministra de Igualdad descarta que esa violencia tenga que ver con factores culturales o con la sólida tradición de acogida de Suecia, donde el 20% de la población es de origen inmigrante. “Hay que decir que los niveles de igualdad que tenemos los hemos alcanzado con todas las personas que viven aquí”.

 Los investigadores plantean varias líneas de trabajo para comprender qué ocurre. La primera hipótesis es que en los países nórdicos las mujeres han logrado más poder y eso suscitaría una reacción violenta del mundo más rígido y machista. La segunda sería que en estos países se denuncia más, pero eso, de ser cierto, no rompería la paradoja. Otra posibilidad tiene que ver con un factor de riesgo que comparten los nórdicos, y consiste en un patrón de consumo de alcohol diferente al de otras regiones. “No tenemos respuesta, hay que investigar”, afirma Gracia.
Asa Regnér cree que una de las herramientas más efectivas para combatir la violencia contra la mujer es la pedagogía. “Hemos presentado una estrategia con mucho énfasis en la prevención, sobre todo para trabajar con los hombres jóvenes, dialogando con ellos sobre alternativas a la violencia”, explica. También acaban de poner en marcha programas de educación en la igualdad que incluyen a los cerca de 200.000 refugiados recién llegados a Suecia.

El combate contra el sexismo impregna la vida cotidiana de los suecos, desde la escuela a las empresas. Es una sociedad donde surgen debates como el del mansplaining, esa situación en la que un hombre da una explicación condescendiente y no solicitada a una mujer, a menudo sobre materias en las que ella es experta. La idea de montar una línea de teléfono para denunciar esta práctica en las oficinas, aunque solo durara una semana del pasado noviembre, es un ejemplo del nivel de reflexión sobre género de los suecos. La impulsó uno de los principales sindicatos del país, Unionen. Christina Knight, una publicista especializada en el tema, respondió a decenas de llamadas en tres días. “Muchas mujeres estaban agradecidas de que se hablara de esto. Les aliviaba saber que el mansplaining que habían experimentado una y otra vez no eran imaginaciones o paranoias suyas; también les ocurría a otras”, cuenta. Por ejemplo, recuerda a una treintañera que decía sentirse anulada por sus jefes porque no la escuchaban. Si intentaba expresar sus iniciativas, la neutralizaban dándole explicaciones innecesarias, o bien diciéndole que se calmara. “Mi consejo fue que no abordara el asunto en grupo, sino uno a uno y que les contara cómo se sentía”, explica Knight.

Pero no todo fue tan constructivo en este experimento telefónico. El responsable de políticas de género del sindicato, Peter Tai Christensen, asegura que, en las tres primeras horas de llamadas, todas las que atendió fueron masculinas: “Algunos estaban enfadados con la campaña. Hubo una especie de ataque organizado contra la línea”, cuenta. “Otros decían que ya se había logrado la igualdad, que basta ya de hablar del tema, y hubo varios que nos criticaron porque decían que hay problemas más importantes”. La campaña del sindicato se completa con unos cómics en las redes sociales. Entre el catálogo de situaciones, está la titulada Tú debes de ser la ayudante –un hombre confunde a una mujer con la limpiadora, aunque es la ponente de la conferencia que está a punto de empezar–. “El sexismo se ha vuelto más sutil, y el humor es una forma de ayudar a reconocer los mecanismos que emplea”, explica Christensen. “Nos inspiramos en experiencias personales”, añade la guionista Ana Werkell, de 29 años. “Queríamos subrayar cómo se trata a las mujeres de un modo diferente en el trabajo. Es algo estructural”, cuenta.
 En otra parte de la ciudad, la sede de la Fundación Albright está en un lujoso piso con enormes ventanales sobre el mar. Su directora, Amanda Lundeteg, de 32 años, cuenta que empezó a darse cuenta de la brecha de género desde que estudiaba Economía, y decidió hacer algo al respecto. Algo polémico y provocador. Junto a su reducido equipo, se dedica ahora a hacer una lista negra anual. En ella aparecen las empresas que cotizan en Bolsa en las que no hay mujeres en el equipo directivo ni en el consejo de administración. Figurar en esa clasificación no es cómodo en Suecia. “Claramente las empresas notan la presión”, afirma. “Vamos a las universidades y les decimos a los estudiantes: ‘Eh, mirad, estas son las compañías en las que no querréis trabajar’. Eso enfada a los empresarios, que nos llaman para convencernos de que les quitemos de la lista, porque invierten mucho dinero en promocionarse como empleadores. Empezamos hace cinco años con 100 compañías en la lista negra y ahora son 77 de un grupo mayor de empresas analizadas”, explica. En el país nórdico, el 20% de los equipos directivos y el 32% de los consejos de administración incluyen a mujeres. “A este ritmo, no habrá paridad en los puestos ejecutivos hasta 2040. Pero por ejemplo en Alemania, donde acabamos de abrir una delegación, están en el 6%. Suecia le saca 10 años”, asegura.
Son las tres de la tarde y varios padres esperan para recoger a sus hijos de la escuela infantil Egalia, en el barrio de tiendas de diseño y restaurantes cool del distrito de Södermalm, situado en una de las islas que componen Estocolmo. El centro, para niños de entre uno y seis años, es conocido como una escuela de género neutro, una experiencia aún minoritaria incluso en Suecia. Es público –lo financia el Ayuntamiento, y a los padres les cuesta al mes unos 100 euros incluyendo comida– y en él se refuerzan –de forma exagerada, para algunos– los principios de igualdad que se enseñan en todos los colegios. En Egalia, los muñecos no tienen sexo. Son de trapo, blancos y negros, y sus caras tienen muecas de risa, llanto o ira para trabajar las emociones. En otra sala hay un póster con distintos grupos familiares: unos tienen dos padres y dos madres, otro es una madre y un niño; otro más un padre, una madre y dos bebés… Con ese cartel juegan a familias en vez de a papás y mamás. Los baños no tienen puerta y no son ni de niños ni de niñas. La directora, la finlandesa Lotta Rajalin, de 58 años, empezó esta experiencia en 1998. “No solo trabajamos con género”, aclara en la sala de reuniones. “Incluimos todos los valores democráticos. Las piezas de Lego que usamos tienen viejos, jóvenes, personas de distintas etnias, con diferentes habilidades”, cuenta.

 A la salida aguardan los padres, como Mikael, de 24 años. Es estudiante de Medicina y en un mes relevará a su mujer en la baja parental. “La igualdad es importante para nosotros, refleja nuestra mentalidad y los roles de cada uno, y queremos empezar pronto”, explica. Otra madre, Kristine, de 42 años y agente de policía, cuenta que cada mañana hace un trayecto de 30 minutos para traer a su hijo de dos años. “Es una elección, no es la guardería más cercana”, afirma. Aquí hay, dice, diversidad, y niños con varios tipos de familia. “El mío tiene dos madres, y es que así es el mundo de hoy”.

Generala Gina Reque Terán, jefa de las Fuerzas Armadas en Bolivia, gobierno de Evo Morales. Por Miguel Sang Ben

Miguel Sang Ben destaca como un logro feminista el ascenso a máxima jefa militar a una mujer en Bolivia.

Ha sido nombrada la militar General Gina Reque Terán como Jefa del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas en Bolivia. Un logro en la equidad e igualdad de género. Buen ejemplo de coherencia feminista del gobierno que preside Evo Morales.

Generala Gina Reque Terán, jefa de las Fuerzas Armadas de Bolivia.

El patriarcado va decayendo y va cediendo en sus temores y egoísmos. Esste es un ejemplo de ompartir el poder con justicia con las mujeres

Mildred Mata
----

DIVAGACIONES
¿UNA PRIMICIA FEMINISTA?

Por Miguel Sang Ben
Miguel San Ben



La GeneralGina Reque Terán, generala y recién nombrada jefa del las Fuerzas Armadas en Bolivia, gobierno de Evo Morales

            En una noticia impresionante, no por su valor como noticia del presente sino por su valor testimonial del pasado, El País, de Madrid, España presentó con grandes titulares La hija del militar que capturó al Che, jefa del Ejército boliviano”.  Para ver la noticia ir al enlace siguiente:  http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/31/america/1451518713_963402.html
            Digo lo que afirmé en el párrafo anterior porque es un avance del feminismo porque no me llega a la memoria ningún ejército que haya asumido la jefatura máxima de un ejército. Me llega a la memoria el caso de Juana de Arco, quien dijo que la “voz de Dios” le ordenó ir en contra de la ocupación inglesa del norte de Francia, siendo condenada a la hoguera, y  ejecutada el 30 de mayo de 1431 en la plaza del mercado viejo de Ruán.  Su biografía sucinta la encontramos en el siguiente enlace: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/juana_dearco.htm

            Para mayor complicación, “Gina Reque Terán, la primera mujer boliviana que ha llegado al grado de general del Ejército, el pasado marzo, continúa representando su papel de pionera militar con su reciente nombramiento como Jefa de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el segundo cargo de más importancia de la jerarquía militar.”

            Para conocer su pensamiento como militar, transcribo íntegramente la entrevista con Alejandro Terrazas, en el periódico El Día de Santa Cruz de la Sierra, disponible en el siguiente enlace:  https://www.facebook.com/notes/bolivianos-en-usa/gina-reque-ter%C3%A1n-general-y-madre/10152846836700627/

P. Por primera vez en Bolivia, una mujer es ascendida a general del Ejército ¿Cómo se ha sentido en los últimos días con su nuevo grado y cómo está cambiando su vida?
G.R.T: Después de recibir el sable de manos del presidente Evo Morales, capitán general de las Fuerzas Armadas, mi teléfono no ha dejado de sonar para recibir felicitaciones de mis familiares, amigos y solicitudes de la prensa. Como mujer me siento muy agradecida de que me den esta oportunidad y también muy orgullosa. Es el logro, es una aspiración a la que todos los militares queremos llegar.

P. ¿Cómo nace su vocación para entrar  a las filas del Ejército?
G.R.T: Desde niña tenía la visión de seguir la carrera militar de mis padres. Ellos me dieron el ejemplo, mi padre fue general y mi abuelo coronel y excombatiente. De sus anécdotas y de sus experiencias, me hice la ilusión de formar parte de los militares, de ahí es que nace la ilusión de hacer la carrera militar. Por esa razón, a mis 17 años, ingresé al Colegio Militar de Aviación de La Paz.

P. ¿Alguna vez se ha sentido discriminada por ser mujer?
G.R.T: No, desde el momento en que elegí la carrera militar yo sabía que estaba entrando a una nueva carrera. Todo lo que emprendí lo vi como un desafío y un reto y día a día los fui superando.

P. ¿Cómo hace para combinar las actividades del Ejército y con la de su hogar?
G.R.T: Tengo dos hijos ya mayorcitos, uno está en la universidad y el otro está en la secundaria. Cuando ellos eran pequeños tuve mucho apoyo de mis padres. Cuando necesitaba por algún motivo quedarme en el cuartel y no tenía oportunidad de quedarme en la casa, mis padres me ayudaban con el cuidado de mis hijos.

P. Y ¿Cómo explica la disciplina del cuartel con la de su hogar?
G.R.T: En el cuartel como en cualquier otra carrera militar se cumplen las normas y reglamentos. Y en mi casa, las mismas normas que tiene cualquier mamá, papá, mamá e hijos y cada quien con su responsabilidad. El hecho de que mi esposo sea coronel y yo general no influyen en el mando de mi hogar.

¿Cuál cree que ha sido su aporte como mujer para los soldados?
G.R.T: He trabajado con ellos, los eduqué y ayudé en sus problemas, identificándome con ellos. Hay que vivir en el cuartel para saber lo que se siente. Uno hace amistades y recibe el respeto de ellos. Ahora ya no tengo un contacto cercano con ellos como antes, pero les dejé el amor que se tiene que sentir por el país.

P. ¿Qué les diría a las mujeres que desean seguir sus pasos?
G.R.T: Deberían sentirse orgullosas de enfrentar sus desafíos y retos y que todas son triunfadoras en lo que hacen o emprenden, no solamente porque son mujeres, sino porque también forman hogares, son madres y tienen que trabajar día a día.

A propósito ¿tiene planes a favor de las mujeres militares?
G.R.T: En mi opinión, las mujeres están totalmente incluidas. Siempre se ha tratado de mantener equidad y ahora la estamos plasmando en los reglamentos.

P. Con su designación de general ¿Cree que hay una evolución y una apertura al Ejército?
G.R.T: No creo que sea una evolución propiamente, es confirmar una vez más que todas las actividades que desarrollamos los militares durante la carrera, se ven coronados con el grado cuando uno cumple con todos los requisitos que impone esta carrera militar. La apertura que se ha dado desde el 2006 en las Fuerzas Armadas, es evidente que todos los institutos de formación de las tres fuerzas están abiertos a que las mujeres hagan la carrera que deseen.

P. A propósito de apertura ¿Estaría de acuerdo con la admisión de homosexuales en el Ejército?
G.R.T: ...mmmm... no puedo darle una respuesta. En este momento tengo que subir al avión, dijo y colgó el teléfono.
El Perfil
Gina Reque Terán
General de las Fuerzas Armadas (FFAA)
Cumpleaños:
22 de marzo
Hijos:
Dos
Estudios:
Egresó del Colegio Militar del Ejército en 1982. Fue comandante de sección y de compañía y profesora de institutos militares.

Trayectoria:
Fue instructora en el CITE, en la Policía Militar, en las diferentes escuelas, comandante en el Regimiento 19 de Infantería en Tolata y comandante del Comando y Estudio Mayor. Es miembro del Estado Mayor. (El Día).

            Para terminar, nos preguntamos: ¿Qué razones tendría el Presidente Evo, Capitán General de las Fuerzas Armadas Bolivianas, para designar a la hija del  comandante de la tropa que persiguió, capturó y fusiló al Ché? Como parte de la ironía de la vida, el Presidente Evo mantiene un afiche del Che en su Despacho…