Trabajo Social Profesional: Una experiencia desde la prevención y atención a la violencia de Género, contra la Mujer e Intrafamiliar



Mildred Dolores Mata.

Santiago, República Dominicana, 2014

 Abordaje del profesional de Trabajo Social en situaciones de Violencia de Genero, Intrafamiliar y Sexual desde la Fiscalía de Santiago de los Caballeros

 Mildred Dolores Mata, Licenciada en Trabajo Social, egresada de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en enero del año 1977. Egresada de Maestría en Género y Desarrollo, CEG-INTEC, RD.

Actualmente labora en la Procuraduría General de la República, ejerce como Trabajadora Social de la Unidad de Atención a la Violencia de Género, Intrafamiliar y Sexual de la Fiscalía de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, labor que inició en mayo del 2005.

Situación y contexto

 El abordaje profesional desde la investigación. Una de las funciones  del profesional de Trabajo Social  es realizar los  informes  técnicos de carácter social que servirán de sustentación  para la toma de decisiones en los tribunales de la judicatura. Se trata de levantar informaciones significativas desde la Fiscalía de Santiago, para presentar ante la judicatura, informaciones que permitan tomar decisiones fundamentadas en la mayor objetividad posible, para una justicia que respete la realidad y los derechos humanos de tener un juicio justo.
La investigación desde el Trabajo Social ubica el ámbito familiar y del entorno más próximo a los/as implicados/as y los datos sociodemográficos de la víctima; a partir de lo cual   se enfoca  y contextualiza el  caso. Estas informaciones se levantan en un contexto de flexibilidad, intimidad y discrecionalidad, permitiendo a  las personas que son entrevistadas,  no necesariamente  ser testigos/as del proceso.
 En el desempeño de sus funciones el/la profesional debe garantizar el  rapport, la empatía y una interacción fluida que permite generar  informaciones, recrear situaciones, puntualizar realidades…permite liberar la conciencia, facilitar una visión analítica…que también va sanando y aclarando sentimientos, supuestos, mitos…que a la vez sirve para fortalecer la víctima, empoderarla, quitar visiones de culpas incorrectas, y que se eviten retaliaciones que incremente la violencia, y enfermen, alarguen los procesos de duelo, rupturas, ante situaciones de dependencia emocional, vulnerabilidades, incluyendo crear la conciencia sobre la búsqueda de apoyo social y apoyo emocional de  otros profesionales, como personal de salud o  psicología, si así se requiere. La perspectiva que prevalece es la visión integral del proceso.

Un caso de feminicidio como contexto

 El caso que tomamos como referencia para este abstrac se basa  en un feminicidio  de una menor de edad de 15 años, hecho ocurrido en la Provincia de Santiago, la menor tenía algunos meses trasladada viviendo en Santiago y procedía de un municipio del país,  lejano de Santiago.
 Apareció muerta como producto de recibir un tubazo y habiendo sido violada de manera brutal.
La familia de la menor era un poco disfuncional: una pareja desigual y separada. La menor era buena estudiante, amistosa, socialmente apreciada y cognitivamente considerada como “muy buena”.
 El contacto entre la víctima y el imputado se origina cuando este último junto a un colega abogado, haciendo  servicios para una empresa, visitan el municipio y entran en contacto con la menor y con su madre. Esta última establece una relación de pareja con el abogado imputado mudándose  a Santiago, y además hace un acuerdo laboral de cuidar la madre enferma del referido abogado. Los testimonios y declaraciones generan la  percepción de que el imputado estaba interesado en la niña  y  establece la relación con la madre como medio  para cercar y seducir a la niña.
 Diferentes situaciones referidas en el informe determinan el retorno de  madre  a su lugar de origen, pero ya la niña que se había ido a Santiago  simula tener una relación con un abogado amigo del imputado, el cual le sirve para encubrir que  el imputado sostenía una relación de pareja con una menor, lo cual es penado por las leyes 136-03 de Código de Protección al menor y la ley 24-97 del Código Penal, que condena la violencia de género e intrafamiliar.
 Durante meses la familia de la menor occisa siente que algo ocurre…  que hay falta de transparencia en la situación que vive su hija…comunicaciones interrumpidas… y el padre se traslada a Santiago, y al día siguiente de este llegar  la niña aparece muerta y violada en la casa del imputado.
El arrestado está detenido en un recinto penitenciario tipo Corrección y Rehabilitación, fruto del proceso de reforma del sistema de justicia.

Ámbito de abordaje profesional

Nos trasladamos al pueblo de donde procedía la menor  así como el entorno donde la menor vivió antes de su muerte, se entrevistó a su familia, se visitaron y entrevistaron personas significativas en las comunidades,  junta de vecinos/as, líderes y relacionados/as  con quien  ella convivió.
 Se identificaron las condiciones que limitaran el levantamiento de la información, las condiciones de riesgos para los/as informantes y se tomaron medidas para resolverlas, incluyendo apoyo económico para traslado  de una persona  significativa con la que convivió la menor que si conocía la relación de pareja que existía entre la menor y el imputado, la cual él mantenía oculta, informante que también conocía  el socio que se hacía  pasar como pareja de la menor ante la familia de la occisa. En el levantamiento de información dicho socio parece tener una relación de dependencia con el imputado.
 Se entrevistó el imputado en el recinto carcelario.
 Mediante  la confianza generada y la seguridad de que sería respetado el secreto profesional, desde el abordaje del Trabajo Social se obtuvieron informaciones relevantes que aclararon los hechos  desde  una perspectiva integral, sobre todo tomando en cuenta los aspectos culturales que limitan la decisión y  participación de muchas personas para declarar como testigos. Con estas entrevistas bajo la responsabilidad del/ de la profesional de Trabajo Social, los informantes presentan  mucha apertura en sus diálogos y se aclaran percepciones, las cuales son  presentadas de manera completa  en el informe que se eleva al tribunal correspondiente,  las cuales, juntas con otras informaciones, permite manejar hipótesis más complejas sobre lo ocurrido y develar situaciones ocultas.
 Para lo anterior, después de conocer el caso,  se seleccionaron los informantes clave,  se organizaron y aplicaron entrevistas pertinentes no estructuradas y se elaboró el informe técnico.

Estructura del informe técnico:

 Primera parte: Introducción. El informe contiene una introducción que ubica el tipo de violencia, fecha de los hechos, fecha del informe, personas entrevistadas, los objetivos, la metodología y técnicas de abordaje.
 Se identifican las personas entrevistadas  dando un pequeño resumen de las posiciones y vínculos de estas personas en el escenario del hecho.
 Segunda parte: Descripción de percepciones sobre los hechos. Se presenta la información de manera contradictoria según versiones, percepciones, de las diferentes partes. Lo anterior se enriquece  con el cúmulo de informaciones que permite ver la complejidad de  los intereses, ideologías, parcialidades de las partes, y va recreando una visión compleja, que permite facilitar datos, que van esbozado caminos, posibles hipótesis.

Se presenta patrones de conducta y la historia de la violencia que pueden ayudar a ver más allá de lo que la gente quiere decir, construyéndose con las informaciones de diferentes fuentes.
 Tercera Parte. Se hace una descripción sociodemográfica de las partes, de las familias, de la comunidad, liderazgo, entre otros.
 Cuarta Parte. Se presentan conclusiones y recomendaciones del profesional.

 Resultados  logrados

 Con la investigación se pudo develar  detalles que echan por la borda la estrategia de simulación del imputado para no ser identificado como pareja de la menor, haciendo creer que fue un asalto sexual de un extraño  y su posterior muerte,  el responsable del hecho. Fue condenado.

Reflexión general

 El / la profesional de  Trabajo Social debe hacer todo lo necesario para  garantizar un abordaje adecuado, empático y  respetuoso de las partes entrevistadas. Hay personas que pueden no haber sido tocadas sensiblemente durante el estudio, para ser un factor de cambio, liberador de la conciencia; no tener claridad crítica sobre las opresiones y los derechos humanos y en el área, tales como las discriminaciones y violencia de género, convirtiéndose entonces en parte del problema. Hay mucha ideología en el patriarcado, justificadores  de la subordinación de las mujeres, que dificultan el reconocimiento de las causas de los problemas.
 Los conocimientos sobre el tema, el dominio teórico, la ética, la curiosidad, la intuición, el tiempo para lograr diálogos con análisis, comprensión, preguntas oportunas, que la persona se vaya abriendo requieren un alto concepto ético,  una relación de calidad con la persona entrevistada, flexibilidad, y sosiego. Pues si alguien no gusta de la gente, y se hace el trabajo mecánicamente, puede ser que no se consiga información significativa.
Todo esto puede ser discutible, porque existen corrientes de una supuesta asepsia y lejanía con las personas, según corriente epistemológica que oriente las entrevistas y en general, el levantamiento de la información.
 No siempre el informe es valorado por otras partes del sistema, pues a veces no sostiene las hipótesis de quien dirige la investigación. El peritaje es independiente, aunque es parte del personal de la Fiscalía. El/ la profesional no tiene dominio del uso que se le dará al mismo  y si es usado para presentar el caso.
 Como conclusión y para los fines del ejercicio  profesional en este ámbito de intervención, la síntesis del caso reseñado, orienta un quehacer que no es indiferenciado, que requiere dominio de conocimientos, paradigmas epistemológicos y enfoques metodológicos, sin embargo, tampoco es suficiente, hacen falta visiones, actitudes, asunción de riesgos y compromisos que nos hagan parte de la solución, no parte del problema. Convencida estoy que la profesión del Trabajo Social permite generar, con más facilidad que cualquier otra, Ser parte de la Solución.
 Nota: Este documento fue extraído del informe presentado por Mildred Mata, Trabajadora Social profesional  de la Procuraduría General de la República. Para los fines de lugar tanto  los espacios como las personas que intervienen en dicho informe aparecen  con  pseudónimos.


Sobre la Marcha Verde en RD: Análisis social y político. Por Domingo Matías

Un buen análisis sociológico y político sobre el Movimiento social de la Marcha Verde en República Dominicana: sus causas, sus características, sus retos.


Es un momento importante para fortalecer la democracia, la conciencia, la participación social, la justicia, la institucionalidad, la transparencia, en los partidos, el Estado, la sociedad civil... con una mirada favorable a la igualdad, a la dignidad, a la libertad y la ética en la sociedad de República Dominicana.

Un buen aporte de Domingo Matías para una visión  analítica crítica en favor de la bondad y de tejidos sociales y políticos saludables e inclusivos de todas y todos.

Mildred D Mata

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Marcha Verde y liderazgo: ¿hacia un partido político?
 
Domingo Matías, sociólogo, municipalista

Escrito por  Domingo Matías 

Lunes, 24 Julio 2017 22:48

La Marcha Verde es el movimiento social que más alcance movilizador ha provocado en la sociedad dominicana en más de 30 años. La anestesia social colectiva está cerrando un ciclo. Por vez primera en la historia de los movimientos sociales de República Dominicana aterriza una estrategia de alcance e integración territorial y multisectorial, que aporta a superar una deuda con la esperanza y la perspectiva de provocar movilización de gran calado. Se ha pasado de la presión social de la clase media de los grandes centros urbanos y metropolitanos (Gran Santo Domingo y Santiago) y de las acciones barriales por el bienestar material y de sobrevivencia hacia la articulación, combinación e integración de sujetos sociales de barrios populares, estudiantes, comunicadores, pequeños y medianos empresarios, políticos… Hacia la interacción intergeneracional o de ciudadanos y ciudadanas de diferentes generaciones.

Marcha Verde, aunque sociológicamente es el continuum de procesos de movilización social de ambientalistas, feministas, grupos anticorrupción, por la educación, por la transparencia electoral y por la superación de la deuda en bienestar territorial; es el mayor fenómeno socio-político, sostenido en 6 meses, capaz de movilizar a cientos de miles de dominicanos. La marea verde, como agencia y huracán humano, ha puesto a repensar a los dominicanos y por efecto a los agentes de la impunidad y controladores de los asuntos públicos. En las peñas entre políticos, intelectuales, académicos, empresarios, trabajadores, etc. se inserta el tema de la Marcha Verde.

El vacío de contrapeso político de los partidos de oposición, los cuales han operados como zombis y con brújulas defectuosas, la alta concentración del poder político en el manejo del Estado como negador de la gobernabilidad democrática, la desigualdad salarial y la ostentación antiética de funcionarios públicos, la pérdida de expectativa y de confianza en el liderazgo oponente, junto con el hartazgo social constituyen incentivos para la movilización social. El amplio menú internacional de los sobornos de Odebrecth, delatado por Estados Unidos con propósitos de superar su déficit en el monopolio de adjudicación de mega obras públicas, y la implicación de políticos se convirtieron en una oportunidad para la ampliación de la base de sustentación del movimiento social.

El impacto público y en el imaginario social, la Marcha Verde encantó a la sociedad, y de ahí se desprenden interrogantes y propuestas sobre si es factible o no convertir el movimiento verde en un partido. También, la interrogante sobre quiénes son los líderes de la Marcha Verde.

Apostar a la conversión de Marcha Verde en un partido sería un suicidio, su autodestrucción. También, no apostar a la construcción y posicionamiento de un nuevo liderazgo político sería una gran frustración. No es lo mismo que Marcha Verde sea un partido político, que este movimiento aporte liderazgo social a una nueva opción partidaria, o que provoque algunas rebeliones en el interior del actual sistema de partidos. El adversario de Marcha Verde, en su propósito o fines, también está dentro de este movimiento. Aunque en mayores dimensiones, no sólo el partido de Gobierno tiene responsabilidad en el descalabro institucional de la transparencia, también, dentro de Marcha Verde hay sectores partidarios que han irrumpidos o penetrados, que son poseedores de conductas políticas alineadas con el cuestionamiento a la corrupción y la impunidad. Este embrollo, enredo o maraña, bastante complejo, es obstáculo para pensar en crear una estructura de magnitud política.

Por su parte es necesario indicar que existen factores de la cultura política que limitan la trascendencia hacia la conjugación partidaria y hacia el nacimiento de un liderazgo político renovado, que se pueden convertir en ingredientes para alcanzar la concreción de una nueva opción política. También hay causales para explotar como oportunidad, a saber:

La coherencia. Esta, como principio que se decanta o pondera por la consistencia y alineamiento entre la manera de pensar, decir y actuar, podría ser un factor que crearía resistencia, animadversión y oposición para crear una estructura partidaria y un liderazgo catalizador del descontento. La fortaleza, por ahora, podría residir en que Marcha Verde está enfocada en el ataque a la corrupción del Gobierno Central. El momento de cuestionamiento a congresistas por los beneficios ilegítimos e ilegales que disfrutan, y de autoridades municipales por corrupción y malos gobiernos, prácticas comunes en algunos de los participantes de la esfera política, que son militantes de partidos que apoyan a Marcha Verde traería, por un lado, consecuencias de crispación en su interior o de huida de sujetos políticos aferrados al poder, y, por otro lado, de fortalecimiento y consolidación de la credibilidad del movimiento, forjando esto último su sostenibilidad. La permanencia de Marcha Verde tendría como base la coherencia en el discurso y en la práctica.

Trascendencia del debate.El debate asambleario es oportunidad para posicionar liderazgo social, pero no debe limitarse a este ámbito. Marcha Verde ha calado lejos cuando ha podido posicionar el descalabro de la ética y la honestidad, en la cuestión de la corrupción e impunidad del caso Odebrecht. No obstante, es observable el vació de liderazgo referencial. El liderazgo social que emerja, y con rostro visible y reconocible, está compelido a incorporar una agenda de ideas, que, sin abandonar el caso de la multinacional de los mega sobornos, toque la cuestión del poder político y económico como causales de la crisis estructural de los sectores populares y de la pérdida de bienestar de la clase media. Por su lado, la territorialización de la Marcha Verde aporta a forjar liderazgos sociales con dimensiones futuras para la participación política, sin obviar la referencia socio-política nacional.

Apertura política partidaria. Todo movimiento social tiene una base política para la movilización, y, toda movilización aporta capital social a las estructuras partidarias que compiten por el poder político. Los partidos políticos, sean conservadores, liberales o de izquierda, han estado interviniendo en los procesos movilizadores. Marcha Verde a oxigenado a la oposición político, y esta ha aprovechado aportando militancia. Una parte del éxito de la masificación de la participación es aportada por las estructuras partidarias. Sin embargo, la cultura política dominante ha sido el desacuerdo para articularse en un proyecto común para ganar el poder político. La estructuración de un proyecto común será posible en la medida que los actores partidarios de Marcha Verde pacten en función de una agenda política, económica y social alineada con los fines de Marcha Verde, fines que deberán definir; fumiguen las malas prácticas de quienes siendo parte de la oposición tienen poder político en el Congreso y los municipios, asuman la democratización de los partidos y sus procedimientos para la toma de decisiones y que abandonen el autoritarismo que cuestionan. La debilidad de los partidos de oposición será su fortaleza en la medida que tomen decisiones radicales sobre el predominio de la cultura clientelistas, rentista y de acomodarse con los ilícitos públicos; temas de la agenda de Marcha Verde.

La agenda de Marcha Verde, a futuro inmediato, debe mantener el espíritu del procedimiento de toma de decisión asambleario, sin dejar de lado que la propuesta social necesita del soporte político, y los actores de soporte político entender que de abandonar la agenda de Marcha Verde su futuro será mucho más incierto en torno a ganar el poder político. Un movimiento social se crea para ganar poder social, transformarlo en poder político y  no en un partido político.

Respeto a inmigrantes haitianas/os y sus aportes a la economía de la República Dominicana. Por José Manuel Guzmán Ibarra

Respeto a la población inmigrante haitiana, a las y los trabajadores más pobres de la República Dominicana: es una gran lucha en la cual me he inscrito durante unas 4 décadas de mi vida.

En este artículo,  José Manuel Guzmán Ibarra, economista e integrante del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), con una mística favorable a los derechos humanos, cuestiona que se use el tema haitiano desde sectores políticos dentro de la derecha dominicana como tema de propaganda política.

Muy importante aporte analítico en esta cruzada de xenofobia  contra las y los inmigrantes haitianas/os. ¡A leer!

Mildred Mata
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El tema haitiano como propaganda

http://hoy.com.do/el-tema-haitiano-como-propaganda/

Publicado el: 18 julio, 2017
José Manuel Guzmán Ibarra
Por: José Manuel Guzmán Ibarra

A la derecha dominicana se le ha hecho difícil tener un discurso abiertamente económico o transparente en cuanto a sus objetivos de acumulación. Así que recurre a una propuesta ideológica que parezca altruista. Es por eso por lo que de manera consistente y desde hace décadas recurren al nacionalismo xenofóbico para lograr conectar con amplios sectores de la población.

El tema favorito es la migración haitiana. Es mentira que la presencia haitiana haya aumentado en este año, lo que sí subió a niveles de histeria colectiva fue la propaganda por todos los medios, desde los medios tradicionales hasta las redes sociales: exagerando, manipulando, mintiendo y tergiversando el fenómeno social.

Se sabe que nuestra frontera es porosa desde los tiempos de la fundación de la República. Un xenófobo como Balaguer nos dejó Los Carpinteros para poner como ejemplo que el trasiego fronterizo con pocos controles de lado y lado de la isla datan de hace al menos cien años. En ciertos momentos, desde entonces, se exagera los efectos negativos que el fenómeno migratorio tiene en lo social y económico para lograr fines políticos o electorales.

Movilizar los sentimientos nacionalistas no tiene mucho que ver ni con objetivos patrióticos ni con principios históricos. El único objetivo es la propaganda.  Logrando con ella una vigencia tras la que se escudan, y que les permite en el juego democrático, una vigencia discursiva que de otra manera no tendrían.

Nadie niega que la migración haitiana pone presión al gasto público, impacta los índices de pobreza, y pone un reto a las políticas públicas y a los servicios de educación, salud y salariales. Sin embargo, es asombroso, por la importancia que la derecha le otorga, que no haya estudios serios que sostengan el discurso y la manipulación mediáticas. Incluso la cita de estadísticas, cuando verificables y
veraces, carecen de contexto o explicación lógica. No hay interés en entender, sí lo hay en manipular.

En la contraparte, ignorada por esta manipulación ideológica, está el aporte en valor agregado que significa la mano de obra haitiana en la producción nacional. También el efecto positivo de consumo de esa migración, mayormente flotante, y su efecto virtuoso en incentivar la demanda agregada. Se sabe que el trabajador de origen haitiano se ocupa de las actividades laborales peor pagadas y más
odiosas para el dominicano.

Aunque hay, en ambos lados del argumento una ausencia de investigación social y económica recientes, es obvio que del lado de los sectores más radicalmente nacionalistas hay una intención de manipulación ideológica antes que de entendimiento del fenómeno migratorio. No hay nada más arrogante que la ignorancia.

Esta última invasión no de mayor migración, sino mediática, busca arrinconar a las autoridades. No solo con miras al 2020, sino en el corto plazo. La derecha dominicana, así como es carente de encantos discursivos seductores es ambiciosa, voraz y poco paciente. Quieren aprovechar la moda discursiva imperante en contra de la corrupción para hacer creer, y creerse, que tienen en sí misma capacidad de movilización y legitimidad democrática.

El fenómeno migratorio sigue siendo esencialmente desconocido en sus causas y efectos. Su impacto invisible (positivo y negativo) impide políticas y controles efectivos, porque no se puede controlar lo que no se conoce. Vale dejar de lado el prejuicio y la superstición para entrar ya con la madurez institucional necesaria a ser un país con instituciones justas.

Mujeres luchando por la igualdad: Lo que hay detrás de quienes cuestionan el análisis de género. Por Estefanía Vela Barba

Grupos tradicionales patriarcales trabajan para el retroceso de los derechos humanos de las mujeres, atacando el análisis de género que devela el cómo roles y divisiones sociales-económicas y políticas como construcción social que se enseña y se puede cambiar a favor de la inclusión de grupos discriminados, como las mujeres, y la comunidad LGBTQ.

En defensa de un orden "natural" que justifica la exclusión, roles segregados, y todo lo que sabemos sobre el "ningunear" a las mujeres y mantenerlas en categorías de "segundonas".

En una rueda de prensa uno de sus integrantes tocó a una mujer, y le impidió hablar con el acto de violencia de callarle la boca. Esto ocurrió en Tepatitlán, el Presidente del Consejo Mexicano de la Familia, Juan Dabdoub, le tapa la boca a u ena mujer para que no hable. Lean todo el artículo, pues explica que hay detrás de estos movimentos anti comunidad LGBTIQ, anti libertad e igualdad de las mujeres. ¡A leer!

https://www.nytimes.com/es/2017/07/11/la-verdadera-ideologia-de-genero/?smid=wa-share-es

Lo reproduzco más abajo.
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La verdadera ideología de género
Estefanía Vela Barba


Por ESTEFANÍA VELA BARBA. 11 de julio de 2017

CIUDAD DE MÉXICO — Hay un movimiento internacional que lucha por preservar la familia “tradicional” y combatir lo que llaman la “ideología de género”, una corriente de pensamiento que supuestamente lleva a negar las “diferencias naturales” que existen entre hombres y mujeres y que está permeando las leyes de múltiples países. Está conformado por organizaciones sociales, políticas y religiosas, como CitizenGo en España, el Centro Democrático en Colombia y el Consejo Mexicano de la Familia y la Iglesia Católica en México.

Tienen una agenda concreta que incluye el rechazo del matrimonio entre personas del mismo sexo y de la adopción homoparental, los derechos de las personas trans, la educación sexual en las escuelas y el aborto, todo bajo el estandarte de los derechos de los niños y niñas, y de la protección de la familia “natural”.

Este movimiento ha sido entendido como un antagonista de los derechos de las personas LGBT. La realidad, sin embargo, es que sus estrategias y políticas no solo tienen el potencial de afectar a este grupo. Lo que este movimiento busca es reinstaurar, ahí donde se ha debilitado, un orden de género que ha servido históricamente para negarle principalmente a las mujeres una variedad de derechos.

Y nada lo ilustra mejor que el escándalo en el que se ha visto envuelto uno de sus representantes en México, Juan Dabdoub, el presidente del Consejo Mexicano de la Familia.

Antes de proseguir, aclaremos: los grupos que conforman el movimiento han sido sumamente cuidadosos con los mensajes que comunican. No proponen reformar las leyes para restringir los derechos políticos o laborales de las mujeres, ni buscan negarles a los hombres, por ejemplo, el derecho a cuidar a sus hijos. Pero sí buscan reinstaurar la lógica que históricamente justificaba ese tipo de restricciones. La base del pensamiento de grupos así es que los hombres y las mujeres simplemente son diferentes: “física, sexual y psicológicamente”. Algo que quizá puede parecer inofensivo, pero que no lo es.

En México, esta idea sobre las diferencias entre los hombres y las mujeres era la que se utilizaba para negarles a ellas el derecho al voto. Como llegó a argumentar el secretario del Congreso Constituyente de 1917 para justificar esta exclusión: “La diferencia de los sexos determina la diferencia en la aplicación de las actividades”. En otras palabras: dado que el hombre y la mujer son diferentes, les toca desarrollar actividades diferentes.

¿En qué se consideraba que eran diferentes los hombres y las mujeres? La Ley del Matrimonio Civil de 1859, que sobrevivió de una u otra forma hasta el siglo XXI, ofrece una respuesta: los hombres tenían “como dotes sexuales” “el valor y la fuerza”, mientras que las mujeres tenían “la abnegación, la belleza, la compasión, la perspicacia y la ternura”. Por lo mismo, a ellos les correspondía darle a la mujer “protección, alimento y dirección”, mientras que a ellas les tocaba ofrecer “obediencia, agrado, asistencia, consuelo y consejo”. A ellos les correspondía votar; a ellas cuidar a la familia. Ellos debían trabajar fuera de casa; ellas solo excepcionalmente, y no en cualquier trabajo.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando la concepción de que los hombres y las mujeres son desiguales pero complementarios.


Este trato diferenciado no era considerado discriminatorio. Quienes sostenían esta visión, consideraban que el hombre y la mujer eran iguales en dignidad. No era que el hombre valiera más que la mujer, ni viceversa: valían lo mismo. Simplemente tenían diferencias absolutas que les impedían hacer a una lo que el otro hacía, y viceversa. Eran desiguales, si bien complementarios.

La lucha por la igualdad de género ha ido erradicando esta concepción del orden jurídico. No solo porque restringe injustificadamente derechos, sino porque también está detrás de mucha de la violencia que viven las mujeres y las personas LGBT.

Pero es justo esta visión la que, en México, el Consejo Mexicano de la Familia está tratando de reinstaurar, a través de una iniciativa de reforma que busca agregar al artículo 4 de la Constitución Federal la idea de que “el varón y la mujer, siendo diferentes y complementarios entre sí, son iguales ante la ley”. Como en el siglo XIX, la diferencia a la que se refieren no es solo “biológica”.

Creen que los hombres y las mujeres son diferentes “física, sexual y psicológicamente”. Y si bien hoy utilizan esta lógica para negar los derechos de las personas LGBT, sientan las bases para legitimar restricciones más amplias. Esto es lo que se pudo entrever la semana pasada.

Por iniciativa de CitizenGo, la estrategia más reciente de estos grupos ha sido la de pasear por decenas de ciudades un autobús naranja que muestra, dependiendo del contexto, diferentes mensajes afines a su agenda. El martes pasado, el autobús visitó Tepantitlán, Jalisco, después de haber pasado por Ciudad de México, Puebla, Bogotá, Nueva York y Madrid.

Como en otras visitas, los organizadores se tomaron el tiempo para platicar con los medios de comunicación. Dabdoub era uno de ellos. Todo parecía ir conforme a lo planeado, hasta que una mujer del público los comenzó a cuestionar. Dabdoub intentó silenciarla… tapándole la boca con la mano.

La fuerte discusión pública sobre las violencias machistas que afectan a las mujeres en México disparó la indignación contra Dabdoud. Se entiende: no solo estamos frente a un hombre que se atrevió a tocar a una mujer sin su consentimiento, sino que la tocó para callarla cuando lo cuestionó.

Esta doble transgresión, una materialización casi perfecta del machismo, me hizo recordar el ensayo escrito por la clasicista Mary Beard sobre la voz pública de las mujeres. O, más bien: sobre los momentos, en la literatura clásica y en la actualidad, en los que los hombres han privado a las mujeres de su voz pública.

El ejemplo principal que da Beard es el de Telémaco en la Odisea. Luego de que su madre, Penélope, le pide a un bardo en la fiesta en la que estaban que cambie de melodía, el joven le dice: “Madre mía, marcha a tu habitación y cuida de tu trabajo, el telar y la rueca, y ordena a las esclavas que se ocupen del suyo. La palabra debe ser cosa de hombres, de todos, y sobre todo de mí”.
Según esta óptica, el acto de Dabdoub se inscribe en una tradición antigua, en la que los hombres se reservan el derecho de hablar en público y también el de asegurarse que las mujeres no lo hagan, recordándoles que cada uno tiene su función y su lugar.

Por eso, no fue difícil para muchas personas conectar el acto de Dabdoub con la visión más amplia de su movimiento. Su gesto dejó entrever lo que está en el fondo de su mensaje. Ese mismo día circuló en las redes sociales una imagen en la que se muestra a una pareja en la que un hombre aparece tapándole la boca a una mujer. Luego otra en la que aparece el padre tapándole la boca a la madre y el hijo tapándole la boca a su hermana. El mensaje, entre ambas, es claro: “Esta es la familia tradicional que buscan reinstaurar. Ese es el orden natural de las cosas en el que creen. Esa es la verdadera ideología de género”.

Y tienen razón.
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Estefanía Vela Barba estudió Derecho y se especializó en la relación entre el derecho y la sexualidad. Es investigadora y docente de Derechos Sexuales y Reproductivos del Centro de Investigación y Docencia Económicas. Actualmente es columnista de El Universal en México.

Por la vida de las mujeres el aborto no es materia de dogma y eliminar la despenalización es dignidad. Por Zobeyda Cepeda

Zobeyda Cepeda explica porqué es ver la mujer como persona "de segunda" lo que está de base en oponerse a la despenalización del aborto  de parte de algunas de las partes de la jerarquía religiosa.

El aborto no es materia de dogma en la religión Católica u otras, porque nunca ha habido consenso sobre el tema.. ¡A leer!

Mildred D Mata
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Defensa de Dogma o manipulación de la Masculinidad Violenta

Zobeyda Cepeda, feminista, abogada


Por Zobeyda Cepeda

https://zobeydacepedadotcom.wordpress.com/2017/07/06/defensa-de-dogma-o-manipulacion-de-la-masculinidad-violenta/

La oposición a la despenalización del aborto por causales se argumenta en posiciones religiosas negadoras de derechos. Un análisis a los mecanismos que resisten la aprobación acerca a posturas y actuaciones semejantes a la masculinidad violenta.

A pesar de los avances de la neurociencia en concebir la formación humana a partir de la autonomía cerebral, y de las determinaciones jurídicas que asignan personalidad a la capacidad de viabilidad, las presiones religiosas desautorizan las leyes y la ciencia en nombre de sus creencias, empeñados en explicar la administración de la vida exclusivamente a la imagen de divinidad por ellos promovida.

Cabe aclarar que el aborto no es un dogma de la iglesia católica. Por dogma se entiende aquello que no encuentra contradicción, ejemplo, la Virgen María concibió por obra y gracia del espíritu santo. Este hecho no tiene narrativas contradictorias ni subjetivas dentro de esta iglesia, se entiende como tal y punto. El aborto, por el contrario, ha tenido diferentes abordajes, basta leer las disposiciones del Código Canónico en el cual se establecen excepciones a la sanción con la excomunión, dentro de estas la falta de conciencia y la minoría de edad.

La resistencia a que el aborto sea despenalizado cuando la vida de la mujer corre peligro, por violación sexual o incesto, o por mal formación incompatible con la vida asemeja sus actuaciones a los mecanismos de control y posesión de la masculinidad violenta, provocada por la crisis a la oposición de aceptar las transformaciones sociales y el empoderamiento de las mujeres a nivel individual, educativo, económico o sobre sus cuerpos.

Precisamente ese empoderamiento femenino es percibido como una amenaza a la pérdida del control colectivo masculino que sostiene la ideología de inferioridad femenina. Apoyados en esa identidad institucional y grupal se organizan los sectores anti derechos opuestos a la despenalización del aborto por causales, utilizando las amenazas y la tergiversación de información, mecanismos por excelencia de la masculinidad violenta, con rotunda resistencia a ceder los privilegios que han disfrutado históricamente en su vinculación con los sectores políticos, gubernamentales y de la población.

Desde privilegios colectivos instituciones masculinizadas disfrazan narrativas y ejercen violencias, encontrando complicidades asociativas y presas del miedo, pero a la vez fuerte determinación en transformaciones de justicia social y de género que impacten a mujeres y niñas.

El dolor tiene sentido

Esta calma que se necesita todos los días
es impugnada para evitar ser objeto
cosa de dominios
y se cuestiona para no caer en la pasividad
esta suavidad
ante los sinsentidos que nos roban ser
ante la violencia
irrita este quedar de pie en calma
cuando la vida exige explosión.

Comprensión
duele ante el desamor y la envidia
la serenidad ante la adversidad es enigma
yace el cuerpo sin energía sin rumbo
la pasividad se impone a la indignación
la reflexión es oro que  aleja a los impulsos.

Respirar hondo y continuo
el dolor nos deja exhaustas/exhaustos
lejos de la perfección.

Evasión
lejanía
construcción
espejos de cercanía que hacen amor,
imaginación.

¿Qué es la persona?
retazos
unidad
devoción
asumir el dolor.

20.6.2017
Santiago, RD

"El feminismo implica no estar en contra de otras mujeres." Juliet Mitchell, feminista británica

Juliet Mitchell, feminista inglesa

Me encantó esta lectura de esta entrevista a Juliet Mitchell, feminista de Inglaterra, británica. Es muy orientadora sobre el principio de la solidaridad entre las mujeres como un elemento fundamental del feminismo.

Con muy buenos ejemplos,  ilustra el porqué avanza y retrocede la lucha por la igualdad de las mujeres.  Cualquier ventaja que tiene una mujer con respecto a las otras es temporal, pues el patriarcado la reconoce por situaciones que priorizan como: la belleza, la juventud, el poder económico, pero la mujer debe sentirse aliada y solidaria con la situación de las mujeres excluidas, que viven desigualdades, objetivizadas (o como objetos), subordinadas...

Invito a leer, se aprende mucho para animar la dignidad y la lucha por la igualdad de las mujeres. Mildred Dolores Mata
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Género

Mujeres contra mujeres, la trampa del patriarcado

17 Junio, 2016

 Juliet Mitchell  (Theclinic hizo la entrevista y P-Cuarto Poder Salta la reproduce)

Juliet Mitchell es psicoanalista y feminista, dos frentes que no terminan de amigarse pero cuya relación es inevitable para comprender la situación de las mujeres en la cultura.

Fundadora del Centro de Estudios de Género de la Universidad de Cambridge, hace ya cincuenta años escribió el artículo que la ubicó entre las voces protagónicas de la segunda ola feminista: “Mujeres, la revolución más larga”. Y el tiempo le dio la razón, pues la igualdad de género sigue siendo una tarea pendiente que da pasos adelante y hacia atrás. Juliet visitó el país invitada por el Doctorado en Psicología y el Instituto de Humanidades de la UDP –con el patrocinio de Fondecyt– y Theclinic conversò con ella sobre los aciertos y errores de un feminismo que, según cree, necesita pasar a una nueva fase.

El feminismo ha rechazado al psicoanálisis debido a conceptos como la envidia al pene, la supremacía fálica, la anatomía como destino predeterminado. ¿Qué validez tendrían hoy estos conceptos?

–Son conceptos que hay que mirar de manera crítica, no como hace cuarenta años. Por ejemplo, la envidia al pene no es al pene, sino una representación de la envidia al poder. Y aunque se trate de una representación, desde el feminismo no se usa mucho. ¿Acá se usa esa expresión?

Como una ofensa se usa mucho. Bajo la expresión “te falta pico”, para acusar que una mujer está haciendo algo motivada por la amargura o la envidia.

–En ese caso se trata de mujeres haciendo lo que les place. Lo que ocurre es que cuando una mujer hace cosas que la igualan a los hombres, son ellos los que ven envidia.

¿Y de qué manera crees que el saber del psicoanálisis sobre el deseo inconsciente podría aportar al feminismo?

–Ayuda a comprender la repetición compulsiva por la cual, sea lo que sea que las mujeres ganamos, volvemos siempre a la posición de segundo sexo. Los seres humanos tenemos, junto a la tendencia de movernos hacia delante, una tendencia regresiva representada por la pulsión de muerte, esta pulsión conservadora de ir hacia atrás. Y el psicoanálisis sirve para comprender este impulso que nos lleva a mantener el statu quo y hace del cambio algo tan difícil.

¿La idea de que el psiquismo femenino se orienta hacia la pasividad es una forma de empuje hacia atrás? ¿O habría placer en el sometimiento?

–Esa posición femenina es algo disponible para ambos géneros, pero el problema es que siempre ha sido devaluada, denigrada. La segunda ola feminista apuntaba a que los hombres también pudieran disponer de su lado pasivo. La pasividad tiene un rol positivo en las relaciones, para poder comprender al otro. Por ejemplo, ¿cómo comprender el llanto de un bebé si no es a través de la pasividad frente a esa acción?

Pero a las mujeres nos cuesta seguir viendo la pasividad como algo tan positivo. ¿Se puede aspirar a un amor sin pasividad?

–Todos queremos ser sujetos y no objetos, es legítimo que las mujeres queramos estar del lado de la actividad y no del objeto pasivo. Ahora, si ninguno de los géneros tiene apertura a ponerse del otro lado, se pierden la posibilidad y los beneficios de entender al otro, y se cae en mirarse sólo a uno mismo. Necesito pasividad para entender cómo te sientes, es importante para el amor. Pero ha sido devaluado por asociarse a un grupo social oprimido, las mujeres.

¿Crees, por ejemplo, que las mujeres para acceder al poder necesitamos masculinizarnos?

–Sería muy interesante que nadie tuviera que tener poder. Porque el poder siempre se ejerce sobre otro, nunca es algo neutral. Por eso es que nunca logramos estar demasiado felices. Es una lástima que todos busquemos poder.

Sobre mujeres con poder se dicen cosas como que Dilma es una inepta, Cristina K. una histérica, Bachelet alguien que se mueve por intuiciones.

–Son típicas denigraciones sexistas, que no tienen que ver con ellas como mandatarias. Es decir, las tres pueden cometer faltas como cualquiera, pero ese tipo de críticas son de género. Por lo demás, usar la intuición no es algo negativo. La intuición no es algo que caiga del cielo, viene de la experiencia.

¿No serán víctimas de explotar justamente esas habilidades blandas, cercanía, empatía?

–¿Y por qué no? ¿Cuál es el problema con eso? Si esas habilidades permiten entender ciertas situaciones, está bien. Pero se las atribuyen como faltas por el hecho de ser mujeres. ¿Has visto el nuevo gabinete de Brasil? ¡Compuesto sólo de hombres, como el de Corea del Norte!

Al mismo tiempo, se ponen de moda las nuevas primeras damas, como la Sra. Macri, la mujer de Temer en Brasil o la esposa de Trump. Todas mujeres bellas y jóvenes que se muestran subordinadas a los deseos masculinos.

–Es triste y es de cierta forma una traición al género. Porque ellas permiten ser usadas, objetivizadas, para ponerse en contra de otras mujeres. Es como un esclavo usado para atacar a otros esclavos.

¿Crees que el deseo de jugar a ser objeto de deseo, por ejemplo en la seducción, sería algo criticable?

–Hace muchos años tuve una intensa discusión sobre eso. El punto es cómo ser irónica en usarlo. Si necesitas cambiar la rueda del auto, pues usa tu encanto si eres una bella chica. Pero si eres una mujer sin encanto, ¿qué vas a usar? Es decir, sólo un pequeño grupo de mujeres puede usar eso. No digo que sea algo malvado, pero de todos modos es una forma de jugar en contra de otras mujeres.

Algunas mujeres dicen temerles a las feministas, se sienten criticadas si juegan a sexys o se depilan, porque las acusan de “regalonas del patriarcado”.

–Eso es profundamente antifeminista. El feminismo implica no estar en contra de otras mujeres. Definir cómo tiene que ser una mujer cierra el futuro. Y en esta revolución no sabemos qué va a ser un hombre y una mujer, es un futuro abierto. No podemos definir una posición ideal.

De hecho, a los transgénero se les permite jugar más con el imaginario femenino. Pero el rechazo a las mujeres parece venir tanto de hombres como de nosotras mismas.

–Ese es mi punto principal, y por eso la revolución de las mujeres es la más larga: la definición de ser una mujer, socialmente, es una definición oprimida en sí, es una definición negativa con relación al hombre. Se la define como objeto, por tanto no puede ser sujeto de su propia historia. Como el caso de la mujer agredida a la que le sacan los ojos: ahí se trata de que su cuerpo le pertenece al hombre. Ese es el corazón de la misoginia y de que lo que se entiende como “diferencia entre los sexos”: la objetivización de las mujeres entre los límites de una definición. Habría igualdad si todos pudiéramos ser sujetos activos y pasivos dependiendo del contexto, pero el punto es que para las mujeres parece algo definicional. Por eso las mujeres también denigramos a otras mujeres.

¿Cómo se entiende que algunas mujeres rechacen un movimiento a favor de ellas?

–Estuve hablando con una mujer exitosa, joven, atractiva, que decía no ser feminista. Pero al preguntarle qué haría en determinadas situaciones que no eran las suyas, reconocía que entonces lo sería. Ella no necesitaba ser feminista porque para ella la liberación ya estaba dada. Pero estaba en una posición temporal que pocas mujeres pueden tener, y si fuera vieja y fea, seguramente pensaría distinto. Entonces lo importante es que, si vas a ser parte de una élite por sólo cinco minutos, mejor no uses tu posición en contra de otras mujeres.

DE VUELTA A LA CASA

Se habla de una tendencia a la hipermaternidad. Una que lleva al extremo la “teoría del apego” del psicoanalista John Bowlby, promoviendo la lactancia extendida y el colecho. ¿Podría ser una nueva trampa o es una apropiación de la maternidad?

–¡Es un trampa total! Pobre de esa madre y de ese hijo. Probablemente nunca Bowlby estuvo tanto tiempo con sus hijos. Es idealizar una maternidad enloquecedora, nadie puede desear estar con un hijo las 24 horas, el bebé llora, no deja dormir. Esto empuja a negar lo que una mujer realmente puede sentir en la maternidad. Se trata de nuevo de la mujer como objeto, en este caso a través de esa maternidad idealizada. Naturalizar la maternidad es una cuestión ideológica. Es interesante, porque esto va y viene. En los tiempos del Flower Power apareció esto mismo, incluso en una parte progresista del movimiento.

Pero, al menos acá, parece políticamente incorrecto criticar a unas madres que defienden este ideal con furia. ¿Por qué esta tendencia retorna?

–Puede estar relacionado con la economía. La historia muestra que se promueve que las mujeres salgan a la calle a trabajar en tiempos de recesión o de transición económica, porque son mano de obra barata. Luego pasan a ser reserva trabajadora y se las devuelve al hogar. Bowlby planteó sus ideas en la posguerra, en tiempos donde las mujeres volvieron a casa. Hay que mirar siempre a la economía para ver qué está pasando con las mujeres.

¿Y por qué lo aceptamos, incluso gratamente?

–Porque para la mayoría la experiencia laboral no es demasiado grata: malos sueldos, malos trabajos. No hay igualdad en el trato, ni en los honorarios, ni en el trabajo. El hogar resulta un lugar más idealizado. Pero toda idealización tiene su contraparte, la denigración. Seguramente estas madres ideales del apego son la imagen de una élite, en cambio a la mujer pobre se le diría que salga a trabajar ya que mientras amamanta a uno tiene a otros hijos muriendo de hambre. Es una posición peligrosa, de un grupo reducido que es usado en contra de otras mujeres. Es la misma lógica que describíamos a propósito de las nuevas primeras damas.

Tenemos un gran problema si las mujeres actuamos en contra de nosotras mismas.

–Si el feminismo se trata de algo, es de decirles a las mujeres que no permitan ser usadas en contra de otras. Y esto ocurre cada vez que las mujeres usan su posición de privilegio olvidando que la mayoría no son eso. Mira en el metro cuántas calzan con la madre de Bowlby o con el tipo de amante de Trump. El patriarcado opera no sólo con la oposición de hombres contra las mujeres, sino también, de manera crucial, poniendo a mujeres contra mujeres. Tal oposición socava cualquier posibilidad de protesta de las mujeres contra su posición. El feminismo debe ir en esa vía: incluso las que no lo necesitan, las mujeres aún bellas y jóvenes, deben apoyar a las oprimidas. Es decir, el feminismo se trata fundamentalmente de promover la solidaridad entre mujeres. No se trata de querer a todas las mujeres, sino de solidarizar. No atacar, pero sí mostrar cuando una mujer permite ser usada por el patriarcado en contra de otras. Allende en su último discurso agradece en primer lugar a las mujeres, como grupo oprimido que apoya a otros grupos, esa es una señal muy potente. Pienso que se requiere de un nuevo movimiento.

¿Otro movimiento?

–Falta teorizar las posiciones de hombres y mujeres en esta nueva fase, en la que se ha incrementado la igualdad y esto parece ser una amenaza. Y la situación estructural de la mujer como objeto resiste. Necesitamos entender las repeticiones que vivimos. Por ejemplo, entender por qué los femicidios. Este punto es muy importante, y siempre aumenta cuando hay una situación económica complicada. Engels ya hacia esta observación por ahí por 1840: cuando la clase dominante, en este caso los hombres, pierde su estatus, ataca a las mujeres, ya que suponen que éstas no pueden estar en una mejor posición que ellos. Hombres humillados, sin trabajo, vuelcan su violencia hacia las mujeres. Es muy importante que exista una legislación fuerte en estas materias, ya que a mayor crisis, más violencia de género. Debiéramos estar muy atentos a eso, porque está empeorando. En este momento hay una muy mala posición para las mujeres, y quizás por eso viene esta compensación de las madres de Bowlby: volver a casa como señal de la precaución que debemos tener ante el aumento de la violencia. La idealización del hogar es sólo la distracción. En la historia esto pasa una y otra vez. Estaba presente en los años 50 y 60 y ahora está volviendo.

fuente: www.theclinic

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