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Huelga sindicatos por trabajos pesados en Francia: Nicolás Sarkozy

A los que hacen los muy pesados trabajos, a algunas personas e instituciones se les hace difícil pagrales, apreciarles, meterlos en planes decentes de seguridad social, en facilitar su movimiento, documentos,...

En Francia, el adorado Nicolasito Sarkozy tiene una huelguita, por culpa de que quiere eliminar medidas de seguridad social para ellos, y mira que no se toca el tema de inmigrantes...¡Ay los trabajos pesados que tan suaves son para no querer reconocer esa dureza, pesadez, de parte de los que viven del bla bla bla, parejeramente, vamos a ver que pasa y que seguirá pasando en Francia.

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BBCMundo.com

Una huelga clave contra Sarkozy

Gerardo Lissardy,
BBC Mundo, París

Francia vive este jueves el primer gran duelo de los sindicatos con el presidente Nicolás Sarkozy, un pulso que determinará las reformas que el gobierno pueda implementar en el país en los próximos tiempos.

La huelga nacional de 24 horas fue convocada por los trabajadores de los sectores de transporte y energía, en protesta por los planes de Sarkozy de reformar sus sistemas de pensiones.

Servicios estratégicos como los trenes, metros, buses y electricidad han sido paralizados, mientras otros gremios se sumaron a la protesta y se organizaron manifestaciones callejeras en cerca de 60 puntos de Francia.

La huelga es vista como la primera prueba para la voluntad reformista de Sarkozy, pero al mismo tiempo representa un examen del poder real que tienen en estos días los sindicatos franceses.

"Vamos a ver qué tipo de relación se va a establecer entre el gobierno y los sindicatos. Esto tiene una gran importancia para el resto de la presidencia (de Sarkozy)", explicó Olivier Dabene, profesor del Instituto de Estudios Políticos de París, en diálogo con BBC Mundo.

"Firmes"

Sarkozy llegó al poder hace cinco meses con la promesa de aplicar reformas estructurales que devuelvan dinamismo a la economía francesa, y ahora asegura que mantendrá los planes, confiado en que goza de apoyo popular.

"Hay reformas que todos saben que debieron haberse implementado pero que nunca se hicieron", dijo Sarkozy este martes. "Nosotros lo haremos, en calma pero firmes".

En particular, lo que ha desatado la huelga de este jueves es su anuncio de que terminará los regímenes "especiales" en las pensiones de los trabajadores de transporte y energía (por ejemplo, retiros anticipados), concebidos en el pasado para resarcirlos por tareas que se consideraban pesadas.

Esos regímenes benefician a cerca de un millón y medio de empleados y se consideran el primer paso hacia una transformación general del sistema de pensiones prevista por el gobierno.

Pero muchos recuerdan que un plan similar de reformas en 1995 se desplomó tras una serie de huelgas masivas que paralizó Francia durante tres semanas.

¿Hora de conflictos?

Hasta ahora, Sarkozy ha logrado poner en duda los augurios de una alta conflictividad durante su mandato, en parte porque incorporó a figuras de la izquierda en su gobierno.

Pero la huelga de este jueves podría marcar el fin de la luna de miel.

"Ahora viene el tiempo de las decisiones más difíciles y los franceses se dan cuenta de que (Sarkozy) no va a dar marcha atrás, entonces el carácter un poco contradictorio o conflictivo de las decisiones va a generar una serie de conflictos sociales", pronosticó Dabene.

Algunas encuestas marcan un descenso en la alta popularidad del presidente francés, pero son contradictorias sobre el apoyo que tiene la huelga de este jueves.

Un sondeo de IFOP indicó que 61% de los franceses considera que la protesta "no está justificada", pero otra encuesta de CSA para el periódico comunista L'Humanité indicó que 54% está a favor.

Prueba de fuerza

La apuesta de los sindicatos es que el caos en el sistema de transporte de este jueves contribuya a crear un clima de conflictividad.

"Esta prueba de fuego nos va a servir para medir la capacidad de movilización de todos los sectores y a partir de ahí, si vemos que esto va en aumento, iremos apretando más las tuercas nosotros", dijo a BBC Mundo Andrés Fada, dirigente de la central sindical CGT.

Sin embargo, la estrategia también supone riesgos para los sindicatos franceses, que han perdido masivamente afiliados en las últimas décadas y ahora se proponen demostrar que pueden torcer el brazo a un nuevo gobierno.

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/international/ne wsid_7050000/7050371.stm

Publicada: 2007/10/18 09:29:38 GMT

© BBC MMVII


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Faltan políticas integrales sobre seguridad para que la gente no se derechice

A propósito de este análisis de Alain Badiou he estado leyendo sobre la situación de Francia y porque ese ascenso de la derecha que representa Sarkozy, prácticamente como continuador de la ideología represiva de ultraderecha de Le Pen.

Se destaca que hay votos de inmigrantes franceses nacionalizados como una contradicción, pues Zarkozy es conservador antinmigrantes.

Dicen algunas personas inmigrantes que votaron por él que lo hicieron para llamar la atención de los políticos sobre la inseguridad por actos delicuenciales comunes.

A veces me siento metida un poco en ese saco conservador cuando defiendo la presencia de la MINUSTAH en Haití contra algunos sectores de izquierda que piden que se vayan.

Cuando se usan pocas categorías de análisis para explicar el mundo puede la realidad puede verse como caótica.

¿Por qué fue derrotada la izquierda en Francia?

¿Qué es lo que dice Alan Badiou? ¿Dice que los intelectuales de izquierda desaparecerán? Alain Badiou cuestiona la adhesión de gente de izquierda en Francia a Zarkozy y los acusa de antimigrantes pobres. Sería interesante leer el libro.

El filósofo Alain Badiou afirma que el sarkozysmo y la recreación de
antiguas figuras de la militancia no abren otra alternativa que la
del radicalismo político o la adhesión reaccionaria. Y denuncia el
uso que hacen ciertos intelectuales franceses de la referencia a
Israel y al término "judío" para justificar la opción "reaccionaria"
.

NICOLAS WEILL.

Las conferencias que Alain Badiou brindó cuando se presentó por
primera vez en Rosario, en 2004, invitado por la Escuela de Filosofía
de la UNR, se publicaron recientemente bajo el título Justicia,
filosofía y literatura (Homo Sapiens). En el último bimestre de este
año, se editará, por otra parte, Lógicas de los mundos (Manantial),
texto en el que el filósofo y profesor emérito de la Escuela Normal
Superior de París trabaja desde hace unos quince años, continuación
de su gran libro El ser y el acontecimiento (1988), y donde
problematiza, por ejemplo, qué es el cuerpo visible, u objetivo, de
una verdad. "Dentro del campo de la izquierda europea, el gesto
intelectual de Badiou ha estado siempre inspirado en un intento por
trascender las más conocidas rutinas políticas, conmemorativas o
meramente identitarias", señala Silvana Carozzi en Justicia,
filosofía y literatura. Bajo esas premisas y entre esos dos hechos
editoriales, Badiou responde sobre las derivas de la relación entre
intelectuales y política en Francia.

¿De qué modo interpreta los cambios políticos y electorales recientes?

Como el verdadero fin de la forma francesa de la posguerra: un
sistema derecha-izquierda al que le había tocado en suerte un balance
muy particular de la guerra, del petainismo y la Resistencia. El
sistema gaullo-comunista. Jacques Chirac era el Brezhnev del
gaullismo, vale decir, quien conserva un sistema en ruinas y cuya
idea prudente es que conviene no hacer nada. La elección de Nicolas
Sarkozy y el hecho de que personas supuestamente de izquierda
ingresen en su gobierno señalan la muerte de esa posguerra. Mientras
tanto, ¿cuál es esa nueva derecha que, no siendo ya gaullista, es
capaz de transvasar los votos de la extrema derecha? Digamos las
evidencias: capitalismo simplificado y rehabilitación a la vez
ficticia y agresiva del significante nacional. Más allá de las viejas
máximas de la reacción -"Es bueno ser rico" y "Que los pobres
trabajen más y nos obedezcan"-, el contenido positivo del sarkozysmo
es incierto. Su contenido negativo es bien conocido: persecución de
los extranjeros, sobre todo si son obreros y/o pobres; ministerio
especial para "ocuparse" de los asuntos de esa gente; ordenamiento
represivo de la juventud popular. La verdadera campaña de Sarkozy no
fue la elección presidencial sino su acción como ministro del
Interior. Su ley sobre los extranjeros -tan perversa como poco
conocida por el público- y las baladronadas policiales hicieron
entrar abiertamente el lepenismo en el Estado y enterraron
la "excepción francesa". De ahí la derrota total de la izquierda y la
extrema izquierda, aferradas al consenso de posguerra.