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Ciudadanía activa: Una misión trascendente

Esta meditación Kabbalah ayuda bastante a entender el sentido de la vida como mejoramiento, transformación, propia y de la sociedad que nos rodea. La pasividad, el conformismo, el evitar compromisos...¡no es bondad ¡A poner nuestro granito de arena en un esfuercito para mejorarnos y ayudar a la sociedad a mejorar!

mildred D mata
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"Existe una historia acerca de un hombre que muere y conoce a un ángel guardián quien fue enviado para prepararlo para que probase que era digno de ser aceptado en el cielo. El hombre explicó que todos lo amaban y que nunca había entrado en conflicto con ninguna persona. El ángel le informó que ese argumento le daría un boleto en primera clase al infierno.

Stanley Ann Dunham (1942-1995), madre de Barack Obama, una mujer sensible, multicultural, adoraba las razas diferentes


Vinimos a este mundo a crear cambios y transformaciones positivas en nuestro interior, y en el mundo a nuestro alrededor. Los cambios positivos siempre encuentran resistencia, conflicto y obstáculos. Debemos abrazar las dificultades y las situaciones calientes en la vida ya que ése es el método para encender nuestras reacciones para transformarlas."  Meditación Kabbalah.

Participaciones

En estos días hay un pequeño auge en la sociedad dominicana en la participación: en movimientos sociales, en espacios políticos, redes virtuales, desde lo local, lo nacional, y siguiendo los grupos con agendas globales.

Parece que tiene cierta continuidad la ampliación de la voluntad y de la lucha por la mejoría de la calidad de vida de todas y todos, desde una ciudadanía con un poquito más de compromiso y de civismo.

En tal sentido, motivando esa visión de compromiso, se ha venido comentando el libro del fenecido Tony Judt, que lleva el título: “Algo anda mal”, bajo la iniciativa del amigo y compañero de red virtual, Ramón Tejada Holguín.

El intelectual Tony Judt murió hace poco; y hasta el final, trabajó en sus sueños laboriosamente, con temple, pues vino usando su cerebro en medio de un cuerpo paralizado, afectado por una enfermedad poco común: Murió joven y lleno de vibraciones en el alma y en el intelecto.

En medio de su enfermedad, hizo el esfuerzo de mostrar su preocupación por la pasividad y la dispersión de las personas ante la militancia política partidaria. Le inquietaban: la crisis financiera, las debilidades que viene sufriendo el planeta, y las distintas crisis que han estado sacudiendo en estos días, ecológicas, de represiones, de valores, terrorismo, guerras, productivismo sin miramientos sociales, de seguridad,... En su libro, exhortó a que en la humanidad predomine la racionalidad.

Para analizar las ideas de Tony Judt, estuvimos en un encuentro, en Librería Cuesta, el 25 de mayo del 2011, en Santo Domingo. Estuvo presente una parte de la membresía de la Red por la Gobernabilidad y la Gerencia Pública. Y juntos, también, estuvieron participando, el sello editorial Taurus, de Santillana, y la Librería Cuesta.

Se comentaba en la reunión de análisis y discusión sobre este texto, la posición de Tony Judt, hoy fenecido, porque a las y los dominicanos nos viene como anillo al dedo, dado que en nuestro país urge el que asumamos más compromisos de todos tipos, y sobretodo en la política, como reivindica este autor, desde una militancia ética, y altruista.

En estos días también hemos estado leyendo y admirando a la gente siguiendo a Stéphane Hessel en algunas partes del mundo, con su solicitud de: ¡Indignaos! Seguimos los ejemplos de los frentes amplios, en Uruguay, en Brasil, y vemos a los peruanos moviendo sus consciencias con pujantes debates, y decidiendo dentro de la tensión. En fin:…vemos algunas participaciones, y profundidad en las mismas, para salir de la masificación y de los clichés.

En lo local, con gran satisfacción, también venimos militando en la consolidación del Foro Feminista, una organización, dentro de otras de las que militamos como movimiento de mujeres, en la cual, un puñado de mujeres la hemos conformado, un sábado 11 de septiembre del año 2010. Y quisiéramos seguir hablando de las tradiciones y liderazgos que emulamos desde las mujeres con la creación de este espacio, y de sus definiciones…Pero será en otra entrega. Para la próxima semana seguiremos ampliando sobre esfuerzos de militancias colectivas, e intentando crear más consciencia sobre la necesidad de mayores compromisos sociales y políticos, con las múltiples militancias que nuestro mejoramiento exige.

También está en este link:

http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=305

La permisividad ciudadana instala las dictaduras: el caso de Silvio Berlusconi en Italia

Umberto Eco es un filósofo, semiótico (estudio del significado de los códigos, símbolos en el lenguaje como parte de la cultura), profesor, escritor italiano. Trabaja en la Universidad de Bolonia desde el 1979. Tiene 79 años, escribió su novela más famosa, En el nombre de la rosa, que fue llevada al cine, con Sean Cornery actor protagonista, como el investigador de crímenes en la época medieval, por muertes en un convento, fruto de la represión de la cultura dominante, en el plano religioso.


Analiza que la aceptación de la sociedad italiana de la arbitrariedad y la falta de respeto del presidente de Italia, Silvio Berlusconi, sucede porque  mayoría de la sociedad italiana así lo permite. A veces, las y  los liberales, se vuelven permisivos con las dictaduras personalistas, bonapartitas, y son estas actitudes de impropias de un Estado de derecho por el pobre jercicio y compromiso ciudadanos, lo que permite que una persona narcisista, caprichosa y autoritaria, se meta a toda la sociedad en el bosillo.

Veamos con más detenimiento cómo explica Umberto Eco, este fenómeno, a propósito de persecuciones a la a parte de la prensa en Italia. El periódico semanario Le'Espresso le cuestiona sobre medidas represivas de Berlusconi, en Italia, contra la prensa. Y el responde acá. Y el NY Times reproduce la entrevista. Dice U Eco, que no es Silvio Berlusconi que está enfermo, es la sociedad que se lo permite. Me encanta coincidir con este enfoque. Por eso cuando nos quejamos de inconductas, centrándonos en las personas caprichosas, autoritaria, monopolistas, sin límites para con los derechos de las demás personas, digo:  --Tenemos mucho que trabajar para crear consciencia libertad, ciudadanía plena. Pongo en negritas lo que quiero destacar en la entrevista a Umberto Eco. (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eco.htm)


mildre dolores mata

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El enemigo de la prensa

Umberto Eco
De The New York Times

Será el pesimismo de la edad tardía, será la lucidez que la edad conlleva, la cuestión es que siento cierta perplejidad, mezclada con escepticismo, a la hora de intervenir para defender la libertad de prensa acogiendo la invitación del semanal L'Espresso. Lo que quiero decir es que cuando alguien tiene que intervenir para defender la libertad de prensa eso entraña que la sociedad, y con ella gran parte de la prensa, están enfermas. En las democracias que definiríamos "vigorosas" no hay necesidad de defender la libertad de prensa porque a nadie se le ocurre limitarla.

Esta es la primera razón de mi escepticismo, de la que desciende un corolario. El problema italiano no es Silvio Berlusconi. La historia (me gustaría decir desde Catilina en adelante) está llena de hombres atrevidos y carismáticos, con escaso sentido del Estado y altísimo sentido de sus propios intereses, que han deseado instaurar un poder personal, desbancando parlamentos, magistraturas y constituciones, distribuyendo favores a los propios cortesanos y (a veces) a las propias cortesanas, identificando el placer personal con el interés de la comunidad. No siempre estos hombres han conquistado el poder al que aspiraban porque la sociedad no se lo ha permitido. Cuando la sociedad se lo ha permitido, ¿por qué tomársela con estos hombres y no con la sociedad que les ha dado carta blanca?

Recordaré siempre una historia que contaba mi madre: cuando tenía veinte años, encontró un buen empleo como secretaria y dactilógrafa de un diputado liberal, y digo liberal. El día siguiente al ascenso de Mussolini al poder, este hombre dijo: "En el fondo, vista la situación en que se encuentra Italia, quizá este Hombre encuentre la manera de poner un poco de orden". Así pues, lo que instauró el fascismo no fue la energía de Mussolini (ocasión y pretexto) sino la indulgencia y relajación de este diputado liberal (representante ejemplar de un país en crisis).

Por lo tanto, es inútil tomársela con Berlusconi puesto que hace, por decirlo de alguna manera, su propio trabajo. Es la mayoría de los italianos la que ha aceptado el conflicto de intereses, la que acepta las patrullas ciudadanas, la que acepta la Ley Alfano con su garantía de inmunidad para el primer ministro, y la que ahora aceptaría con bastante tranquilidad si el Presidente de la República no hubiera movido una ceja la mordaza colocada (por ahora experimentalmente) a la prensa. La nación misma aceptaría sin dudarlo (y es más, con cierta maliciosa complicidad) que Berlusconi fuera de velinas, si ahora no interviniera para turbar la pública conciencia una cauta censura de la Iglesia (que se superará muy pronto porque desde que el mundo es mundo los italianos, y los cristianos en general, van de putas aunque el párroco diga que no se debería).

Entonces ¿por qué dedicar a estas alarmas un número de L'Espresso, si sabemos que esta revista llegará a quienes ya están convencidos de estos riesgos para la democracia, y no lo leerán los que están dispuestos a aceptarlos con tal de que no les falte su ración de Gran Hermano y que, además, en el fondo saben poquísimo de muchos asuntos político-sexuales porque una información mayoritariamente bajo control ni siquiera los menciona?

Ya, ¿por qué hacerlo? El porqué es muy sencillo. En 1931, el fascismo impuso a los profesores universitarios, que entonces eran 1200, un juramento de fidelidad al régimen. Sólo 12 (un 1 por ciento) se negaron y perdieron su plaza. Algunos dicen que fueron 14, pero esto nos confirma hasta qué punto el fenómeno pasó inobservado en aquel entonces, dejando recuerdos vagos. Muchos, que posteriormente serían personajes eminentes del antifascismo post-bélico, aconsejados incluso por Palmiro Togliatti o Bendetto Croce, juraron fidelidad para poder seguir difundiendo sus enseñanzas. Quizá los 1.118 que se quedaron tenían razón, por motivos diferentes y todos respetables. Ahora bien, aquellos 12 que dijeron que no salvaron el honor de la Universidad y, en definitiva, el honor del país.

Este es el motivo por el que a veces hay que decir que no aunque, con pesimismo, se sepa que no servirá para nada. Que por lo menos, algún día, se pueda decir que lo hemos dicho.

Fundación Solidaridad por una ciudadanía activa en la gestión local



Un jueves 9 de febrero del 2011, en horas de la noche, en Alianza Cibaeña, Santiago República Dominicana, la Fundación Solidaridad presentó su Proyecto sobre Participación de la ciudadanía en la gestión local municipal. Este se desarrollará en los nueve (9) municipios de la Provincia de Santiago.

Expusieron el municipalista Domingo Matías y Víctor de Aza, ex alcalde de Villa González, y director de la Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU) enfocando el cómo a nivel local los ayuntamientos junto a la sociedad civil puedan hacer políticas sociales que aumenten capacidades productivas, de bienestar y de compromiso cívico hacia la igualdad y la equidad.

Se amplió sobre cómo lograr que los ayuntamientos aporten al desarrollo sostenible, democrático y con equidad a través de políticas sociales creativas, que impliquen autonomía de la ciudadanía, y aumentar capacidades sin asistencialismo y clientelismo. Muy bonita noche, allá nos encontramos Gregoria, Alfredo Matías, Juan AlejandroCastillo, Carmen, Cuty, Anny Vásquez, Elizabeth Vélez, Juan Carlos, Manuel Arturo (Arturito), Alice Auroudu, Miguel Angel Cid, ...Y mucha gente amigas y ciudadanas/os activos. ¡¡¡Muchos exitos!!!!


http://www.desarrollomunicipal.org/2011/02/fundacion-solidaridad-presenta-proyecto/

El compromiso con lo político partidario para incidir en las políticas públicas: Tony Judt

Acá una síntesis del llamado de este autor, fallecido, al compromiso, mediante la participación en los partidos políticos:


"Pero las repúblicas y las democracias solo existen en virtud del compromiso de sus ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.


Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales."  Tony Judt.


FRAGMENTO LITERARIO: LECTURA

El legado de Tony Judt

Admirado tanto por su talla intelectual, como por su valiente respuesta a la enfermedad que le llevó a la muerte, el historiador defiende en un libro póstumo la necesidad de ser críticos con quienes nos gobiernan y mantiene que la disconformidad es la savia de la vida social

TONY JUDT 26/09/2010
Quienes afirman que el fallo es del "sistema" o quienes ven misteriosas maniobras detrás de cada revés político tienen poco que enseñarnos. Pero la disposición al desacuerdo, el rechazo o la disconformidad -por irritante que pueda ser cuando se lleva a extremos- constituye la savia de una sociedad abierta. Necesitamos personas que hagan una virtud de oponerse a la opinión mayoritaria. Una democracia de consenso permanente no será una democracia durante mucho tiempo.
Es tentador hacer como todos: la vida en comunidad es mucho más sencilla cuando cada uno parece estar de acuerdo con los demás y la disconformidad es adormecida en aras de las convenciones del compromiso.
Las sociedades y las comunidades en que estas faltan o se han desintegrado no prosperan. Pero la conformidad tiene un precio. Un círculo cerrado de opiniones o ideas en el que nunca se permiten ni el descontento ni la oposición -o solo dentro de unos límites circunscritos y estilizados- pierde la capacidad de responder con energía e imaginación a los nuevos desafíos.
Estados Unidos es un país fundado sobre comunidades pequeñas. Como puede atestiguar cualquiera que haya vivido durante algún tiempo en uno de esos lugares, el instinto natural siempre es imponer una uniformidad normativa al comportamiento público de sus miembros. En Estados Unidos, esta disposición en parte es contrarrestada por la predisposición individualista de los primeros colonos y por la protección constitucional que otorgaron a la disconformidad individual y minoritaria. Pero este equilibrio, observado por Alexis de Tocqueville entre muchos otros, hace tiempo que se ha inclinado hacia la conformidad. Las personas siguen siendo libres de decir lo que quieran, pero si sus opiniones contradicen las de la mayoría, son marginadas de la sociedad. Como mínimo, el impacto de sus palabras es silenciado.
Gran Bretaña solía ser diferente: una monarquía tradicional gobernada por una élite hereditaria que mantenía su control del poder permitiendo e incluso incorporando la disconformidad y anunciando su tolerancia como una virtud. Pero el país se ha hecho menos elitista y más populista; la vena no conformista en la vida pública ha sufrido una descalificación constante -como Tocqueville habría previsto-. Actualmente, el desacuerdo enérgico con la opinión generalmente aceptada sobre cualquier cosa, desde la corrección política hasta los tipos impositivos, es casi tan poco frecuente en el Reino Unido como en Estados Unidos.
Hay muchas fuentes de disconformidad. En las sociedades religiosas, particularmente en aquellas que tienen un credo establecido -catolicismo, anglicanismo, islamismo, judaísmo-, las tradiciones de disconformidad más efectivas y duraderas están enraizadas en diferencias teológicas: no es casualidad que el Partido Laborista británico naciera en 1906 de una coalición de organizaciones y movimientos en la que las congregaciones no conformistas tuvieron gran protagonismo.
Las diferencias de clase también son un terreno abonado para la disconformidad. En las sociedades divididas en clases (o, en algunos casos, en las comunidades organizadas en castas), los que están abajo suelen tener una fuerte motivación para oponerse a su condición y, por extensión, a la organización social que la perpetúa.
En décadas más recientes, la disconformidad ha estado estrechamente relacionada con los intelectuales: un tipo de persona que primero se identificó con las protestas de finales del siglo XIX contra el abuso de poder por parte del Estado, pero que en nuestro tiempo es más conocido por hablar y escribir a contrapelo de la opinión pública.
Por desgracia, los intelectuales contemporáneos han mostrado muy poco interés en aspectos clave de la política pública, mientras que han intervenido o protestado sobre temas definidos éticamente en los que las opciones parecen más claras. Esto ha dejado los debates sobre la forma en que debemos gobernarnos en manos de especialistas políticos y think tanks, en los que rara vez tienen cabida opiniones no convencionales y el público queda prácticamente excluido.
El problema no es si estamos de acuerdo o no con un acto legislativo determinado, sino la forma en que debatimos nuestros intereses comunes. Por tomar un ejemplo evidente (por ser muy conocido): en Estados Unidos, a cualquier conversación sobre el tema del gasto público y las ventajas o desventajas de un papel activo del Gobierno enseguida se le aplican dos cláusulas de exclusión. De acuerdo con la primera, todos estamos a favor de que los impuestos sean tan bajos como sea posible y de que el Gobierno se entrometa lo mínimo en nuestros asuntos. La segunda -en realidad, una variación demagógica de la primera- afirma que nadie quiere que el "socialismo" sustituya nuestra forma de vida y de gobierno tradicional y eficiente.
A los europeos les gusta creerse menos conformistas que los estadounidenses. Les hacen sonreír los corrales religiosos a los que se retiran tantos ciudadanos estadounidenses, renunciando así a la independencia mental para adoptar el lenguaje del grupo. Señalan las consecuencias perversas de los referendos locales en California, donde unas iniciativas legislativas populares bien financiadas han destruido la base fiscal de la séptima economía mundial.
Sin embargo, en un reciente referéndum en Suiza se prohibió la construcción de minaretes en un país en el que solo hay cuatro y donde casi todos los residentes musulmanes son refugiados bosnios laicos.
Y los británicos han aceptado sumisamente todo, desde las cámaras de televisión de circuito cerrado hasta la vigilancia más invasora de la intimidad, en lo que ahora es la democracia más autoritaria y "sobreinformada" del mundo. En muchos aspectos, la Europa actual es mejor que los Estados Unidos contemporáneos, pero está lejos de ser perfecta.
Hasta los intelectuales han doblado la rodilla. La guerra de Irak vio cómo la gran mayoría de los comentaristas británicos y estadounidenses abandonaban toda apariencia de pensamiento independiente y se alineaban con el Gobierno. La crítica al ejército y a quienes ostentan la autoridad política -que siempre es más difícil en tiempo de guerra- se marginó y se trató casi como si fuera una traición. Los intelectuales de la Europa continental tuvieron más libertad para oponerse a la precipitada campaña, pero solo porque sus propios líderes eran ambivalentes y sus sociedades estaban divididas. (...)
Pero, al menos, la guerra, como el racismo, ofrece opciones morales claras. Incluso hoy, la mayoría de la gente sabe lo que piensa acerca de una acción militar o de los prejuicios raciales. Pero en el ámbito de la política económica, los ciudadanos de las democracias contemporáneas nos hemos vuelto demasiado modestos. Se nos ha aconsejado que dejemos esas cuestiones a los expertos: la economía y sus implicaciones políticas están mucho más allá del entendimiento del hombre o la mujer corrientes, de lo que se encarga el lenguaje cada vez más arcano y matemático de la disciplina.
No es probable que muchos "legos en la materia" se opongan al ministro de Economía o a sus asesores. Si lo hicieran, se les diría -como un sacerdote medieval podría haber aconsejado a su grey- que son cosas que no les incumben. La liturgia debe celebrarse en una lengua oscura, que solo sea accesible para los iniciados. Para todos los demás, basta la fe.
Pero la fe no ha bastado. Los emperadores de la política económica en Gran Bretaña y Estados Unidos, por no mencionar a sus acólitos y admiradores del resto del mundo desde Tallin hasta Tiflis, están desnudos. No obstante, como la mayoría de los observadores comparten desde hace mucho sus gustos sartoriales, no están en condiciones de decir nada. Tenemos que volver a aprender cómo criticar a quienes nos gobiernan. Pero para hacerlo con credibilidad hemos de librarnos del círculo de conformidad en el que tanto ellos como nosotros estamos atrapados.
La liberación es un acto de la voluntad. No podemos reconstruir nuestra lamentable conversación pública -lo mismo que nuestras ruinosas infraestructuras físicas- si no estamos lo bastante indignados por nuestra condición presente. Ningún Estado democrático debería poder lanzar una guerra ilegal sustentada en una mentira deliberada y no tener que responder de ello. El silencio que rodea la vergonzosa respuesta de la Administración Bush al huracán Katrina delata un cinismo deprimente hacia las responsabilidades y competencias del Estado: en realidad, esperamos que Washington no esté a la altura. La reciente decisión del Tribunal Supremo estadounidense de permitir el gasto ilimitado de las empresas en los candidatos electorales -y el escándalo de las "dietas" en el Parlamento británico- ilustra el papel incontrolado del dinero en la política actual. (...)
Entretanto, la vertiginosa pérdida de apoyo del presidente Obama, en gran medida debida a su torpe defensa de la reforma sanitaria, ha contribuido más todavía a la desafección de la nueva generación. Sería fácil retirarse en un hastío escéptico ante la incompetencia (y peor) de aquellos que actualmente tienen encomendado gobernarnos.
Pero si dejamos el desafío de la renovación política radical a la clase política existente -a los Blairs, Browns, Sarkozys, Clintons y Bushes y (me temo) Obamas-, solo acabaremos más decepcionados.
La disconformidad y la disidencia son sobre todo obra de los jóvenes. No es casual que los hombres y mujeres que iniciaron la Revolución Francesa, lo mismo que los reformadores y planificadores del new deal y de la Europa de la posguerra, fueran bastante más jóvenes que los que los precedieron. Ante un problema, es más probable que los jóvenes lo afronten y exijan su solución, en vez de resignarse. Pero también tienen más probabilidades que sus mayores de caer en el apoliticismo: como la política está tan degradada, debemos desentendernos de ella. (...)
Por consiguiente, lo primero que se le ocurre a un joven que quiere "comprometerse" es afiliarse a Amnistía Internacional o a Greenpeace, o a Human Rights Watch o a Médicos Sin Fronteras. El impulso moral es irreprochable. Pero las repúblicas y las democracias solo existen en virtud del compromiso de sus ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.
Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales. La Cámara de los Comunes británica ofrece actualmente un espectáculo penoso: un reducto de enchufados, subordinados serviles y pelotas profesionales -al menos, tan lamentable como en 1832, la última vez que fue asaltada y sus "representantes" expulsados de su sinecura-. El Senado estadounidense, en el pasado un bastión del republicanismo constitucional, se ha convertido en una parodia pretenciosa y disfuncional de su carácter original. La Asamblea Nacional francesa ni siquiera aspira al visto bueno del presidente del país, que la soslaya cuando quiere.
Durante el largo siglo del liberalismo constitucional, de Gladstone a Lyndon B. Johnson, las democracias occidentales estuvieron dirigidas por hombres de talla superior. Con independencia de sus afinidades políticas, Léon Blum y Winston Churchill, Luigi Einaudi y Willy Brandt, David Lloyd George y Franklin Roosevelt representaban una clase política profundamente sensible a sus responsabilidades morales y sociales. Es discutible si fueron las circunstancias las que produjeron a los políticos o si la cultura de la época condujo a hombres de este calibre a dedicarse a la política. Políticamente, la nuestra es una época de pigmeos.
Sin embargo, es todo lo que tenemos. Las elecciones al Parlamento, al Senado y a la Asamblea Nacional siguen siendo nuestro único medio de convertir la opinión pública en acción colectiva dentro de la ley. Así que los jóvenes no deben perder la fe en nuestras instituciones públicas. (...)
El fracaso democrático trasciende las fronteras nacionales. El vergonzoso fiasco de la Cumbre del Clima de Copenhague en diciembre de 2009 ya se está traduciendo en cinismo y desesperanza entre los jóvenes: ¿qué va a ser de ellos si no nos tomamos en serio las implicaciones del calentamiento global? El desastre sanitario en Estados Unidos y la crisis financiera han acentuado la sensación de impotencia incluso entre los votantes con mejor voluntad. Hemos de actuar guiándonos por nuestra intuición de una catástrofe inminente. (...)
La mayoría de los críticos de nuestra condición presente comienzan con las instituciones. Dirigen su atención a los parlamentos, los senados, los presidentes, las elecciones y los grupos de presión, y señalan las formas en que se han degradado o han abusado de la autoridad que se les ha confiado. Cualquier reforma, concluyen, debe comenzar ahí. Necesitamos leyes nuevas, sistemas electorales distintos, restricciones a los grupos de presión y a la financiación de los partidos; debemos dar más (o menos) autoridad al ejecutivo y hallar la forma de que las autoridades, elegidas o no, escuchen y respondan a quienes son su base y les paga: nosotros.

Ante el 34 % de pobreza, ciudadanía comprometida para una democracia con equidad social y para las mujeres

Tenemos un 34% de pobreza en la República Dominicana. Un amigo de la Red por la Gobernabilidad y Gerencia Pública le llamó la atención que el  Ministro de Planificación, Economía  Desarrollo dice que es un poblema que viene de 40 años atrás. 

Hubo un Congreso de Municipalistas del 16 al 18 (JUEVES-SÁBADO pasado, Sept.),   y conocí a ese Ministro, seño, Juan Temístocles Montás (Temo), éste estuvo presente en la tarde del viernes durante varias horas, lo cual me agradó, e impresionó muy favorablemente.

También me agradó que mandó a subir a Magdalena (creo que apellido Lizardo) para que interactuara a su mismo nivel con los y las foristas municipalistas presentes  (Foro Municipalistas es un Foro virtual). No conocía a ese señor,  me alegré que alguien del Poder fuese así (sencillo, con pocas poses, o simulaciones).

El señor está claro de todo eso, de la pobreza, y de que la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) será realidad, sí nos activamos como ciudadanía, en eso no hubo demagogia. El juego del cambio, como dice Ramón Tejada Holguín, está en manos de que dejemos el personalismo, y seamos unitarios, que deseemos mejorar nuestro país con impuestos directos a las ganancias (digo yo), que militemos por un pacto para un gasto público con calidad,  que busquemos los mecanismos para ser efectivos en la fiscalización del gasto, de lo público, y para una cultura de la honestidad (como dice Pedro Luis Castellanos) y de la sensatez.

Así que todas y todos sabemos que hay un 34 % de pobreza,  que la pelota está en la cancha de la ciudadanía consciente, desinteresada,  unitaria para empujar la agenda,  y hay que hacer eso, con dominicanas/os de partidos, ciudadanía civil,  algunas/os empresarias/os conscientes (o que comprenden una democracia social, con impuestos directos),  con la pequeña y  mediana empresa.

Por eso nos felicito a todas las personas que compartimos en organizaciones, virtuales, o presenciales. por en  Celebro ese Congreso de Municipalistas, el recién grupo Foro de Mujeres que se ha creado. Me parece que los últimos artículos escritos por Ramón Tejada  Holguín están encaminados en esta onda de una ciudadanía más efectiva, unitaria,  comprometida.   Más adelante reproduzco los artículos de Ramón Tejada Holguín.

Y celebro la vinculación de domicanas  dominicanos que están lejos, están buenos, buenas ciudadano /as dominicano-canadiense, en Miami,  fin,....interesados/as,  activo/as...

Amor unitario, queriendo superar el personalismo.

¿Por qué escribo en este blog, y participo de Redes virtuales?

Como parte del núcleo de foristas activos de Clave Digital (www.clavedigital.com.do) he recibido el pequeño reconocimiento como la mujer forista favorita más votada. Somos unos/as 20 y pico activos/as. Acá externo mi opinión sobre la importancia de la participación activa de la ciudadanía en el mundo del conocimiento y de intercambio de ideas para sembrar con firmaza la democracia y el entendimiento humano. Acá van mis palabras en el foro, link:

http://foros.clavedigital.com/forum_posts.asp?TID=6339&PN=2

Bueno,

como que parece que somos 20 y pico las y los foristas activos, parece que se acabarían las votaciones.

Me siento digna de recibir este reconocimiento como forista más votada.

Estoy consciente de estar a veces una forista "difícil de bien valorar", y muchas más veces "de bien valorar", eso obliga a sopesar. Las mujeres participantes en el foro somos pocas, y por eso es fácil sentirnos reinas, "a sigún" nuestras posiciones diversas, reinas para nuestros afines, y a veces reinas para todas y todos; por eso, inmensamente somos grandes foristas, pues andamos por acá como ciudadanas activas, participando; y es ahí donde descansaría un presente y un futuro de abundancias de todo tipo para nuestro país, y para el mundo.

Participo de cuatro grupos de discusión virtuales donde estoy activa: éste, la Red por la Gobernabilidad y las políticas públicas, y el Núcleo de Apoyo a la Mujer, además de mi blog, que es más solitario, pues aunque me leen diariamente, se intercambia poco. Ese trajinar por distintos grupos me ayuda a mantenerme curiosa, ayuda a la pasión y al aprendizaje; trato de intercambiar pareceres en estos distintos grupos para enriquecernos. Creo firmemente que la civilización humana como democracia, libertad, compañerismo solidario y bienestar, descansa en poder mirarnos todos con nuestras diversidades, aceptar y comprender la diversidad. Y la comunicación abierta para recibir y ser recibidos es la zapata más sólida.

Me siento extraña y un poco vanidosa cuando alguien piensa que nada en mí es inocente, pues la verdad es que me voy construyendo un poco a cieguitas, y creo que no tengo mucho petrificado; voy leyendo con mucho respeto, voy reflexionando, y la verdad que ni yo misma puedo preveer las percepciones y posiciones que externo. Trato siempre que mi norte sea mirarlo todo y poner por encima la dignidad, el bienestar y la libertad de todo ser humano; por eso no me es posible andar apandillada, y sé que eso puede a veces tener el agridulce sabor de no poder contar conmigo. No creo que los humanos debemos vivir de nidos estables; en nombre de la justicia, del respeto, y del amor, deberíamos saber mudarnos de nido cada vez que miramos una realidad, o a una persona en sus inmensa diversidad hasta en un solo día.

La vanidad es porque me creo algunas veces una persona aburrida y desinformada, y poco incisiba, y quiero ser sanamente incisiba y aguda. Si alguien me percibe "nada inocente" entonces quiere decir que no siempre se me percibe tan boba como a veces me autopercibo, pues quiero ser más perspicaz, pero en equilibrio.

Gracias a quienes votaron por mí. Gracias a Falz por crear encuestas.

Gracias y felicidades a las demás foristas mujeres porque andamos acá poniendo en alto la ciudadanía de las mujeres, y gracias a todos los foristas y a Clave Digital (con nuestro webmaster que va bien democrático), por fortelecer la democracia domininicana y el mundo, por permitir este periodismo de base de manera gratuita.

Ciudadanía responsable en Holanda

BBCMundo.com

Por mal comportamiento, pagarás...


Inder Bugarin
BBC Mundo, Benelux

Con un ejército de unas 900 personas, la agencia concentra todas las infracciones emitidas en el país y se encarga de hacerlas llegar vía correo postal al infractor.

Holanda promueve el buen comportamiento cívico amenazando con pegarle al ciudadano donde más le duele: el bolsillo.

Para evitar que algún aspecto de la sociedad quede fuera, en los últimos años Holanda ha ido desarrollado una de las mayores regulaciones de conducta ciudadana de toda Europa y que ha tenido como resultado un extenso listado de multas.

De acuerdo con el Ministerio Fiscal, la instancia encargada de diseñar los criterios para emitir una multa, nadie está exento de una medida coercitiva cuando viola la ley, ni siquiera cuando se pasea al perro por la calle.

Según el libro de multas, en caso de que una persona sea sorprendida llevando su mascota sin cadena o se desentienda y no levante en el preciso momento los excrementos, será penalizada sin titubeos con una multa de US$93 a US$140.

Pero los criterios para pasear una mascota es sólo un capítulo del extenso paquete de reglas públicas que contemplan, entre otros objetivos, guardar la armonía entre los vecinos.

Por ejemplo, si una persona es atrapada espiando al vecino con binoculares; o si se recuesta en el muro de una casa ajena, o si interrumpe la tranquilidad de la noche haciendo ruido, recibirá una multa de US$140.

Altos costos

También hay infracciones diseñadas para proteger el medio ambiente. Está el castigo de aproximadamente US$280 por hacer una fogata, y entre US$93 y US$140 por pescar sin licencia o en un lugar no autorizado.

La quema de cohetes no está prohibida, pero la regla es precisa: se multará con US$93 la quema fuera del período autorizado de las 22:00 horas del 31 de diciembre a las 02:00 del 1 de enero, y si se sorprende a un menor de 12 años usando estos artefactos, los padres serán multados con US$1.404.

La cuestión de la identificación está igualmente reglamentada, la multa por usar una credencial falsa es de US$358 y US$93 por ir a un partido de fútbol sin identificación.

Tampoco se escapa el pequeño delincuente.

Si el robo en un comercio es menor a los US$78, la infracción es de US$234, y si el botín es de un máximo de US$187 el castigo será de US$343.

Peso de la ley

"No es como en México, aquí cumples las reglas o recibes en casa un bonito sobre con el monto a pagar por no comportarte bien", dice a BBC Mundo Hans Le Clercq, veterano de la marina holandesa y quien vivió varios años en la capital mexicana.

Según el último reporte del Ministerio Fiscal, en 2005 la policía emitió 11 millones de infracciones.

Las más comunes fueron de tránsito: 72% por exceso de velocidad, 10% por no pagar estacionamiento, y 3.5% por no respetar el semáforo en rojo.

El resto fueron multas por diversos conceptos, como por ejemplo, US$195 por no darle paso a un invidente, US$93 por curiosear en alguna unidad habitacional donde no hay motivo para estar y US$93 por pasarse el semáforo en rojo en patines.

Pago

Expertos del Ministerio Fiscal y oficiales de policía coinciden que las infracciones no tendrían ningún efecto disuasivo sin un efectivo sistema de cobro.

En el caso de Holanda, la piedra angular del esquema para hacer valer las normas cívicas es la Agencia Central de Cobro Judicial (CJIB), un exitoso aparato de ejecución de multas creado en 1990.

Con un ejército de unas 900 personas y usando sofisticados sistemas informáticos, la agencia concentra todas las infracciones emitidas en el país y se encarga de hacerlas llegar vía correo postal al infractor, así como del seguimiento de cada uno de los casos.

El mecanismo consiste en enviar al domicilio un recibo con el monto de la infracción, de no pagarse en la fecha indicada enviará recordatorios aumentando la cifra.

En los casos de los infractores reincidentes, en su mayoría conductores irresponsables que violan constantemente los límites de velocidad, el contencioso se libra en los tribunales, donde recibirá una dolorosa multa y eventualmente le quitarán la licencia, pues en Holanda casi nadie escapa de la justicia.

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/misc/newsid_7428 000/7428237.stm

Reflexiones sobre la unidad y el trabajo en equipo: vivencias en un Refugio Iglesia Alto de Rafey, Santiago, República Dominicana

Ante el desarrollo desigual y las limitaciones de los recursos humanos (de todo tipo, políticos, sociedad civil, económicos, empresariales, técnicos...) en el mundo, y las muchas más limitaciones de diversos tipos en nuestros países pobres.


Con el paso de la tormenta Olga por el Cibao, Santiago, en específico; el río Yaque del Norte se desbordó, y varios barrios fueron afectados, con desalojos masivos. Los barrios más afectados fueron Rafey, Baracoa, La Joya, Bella Vista...Como empleada de la Fiscalía de Santiago de la Unidad de Atención a la Violencia de Género e Intrafamiliar, participé en el apoyo a refugiados en la Parroquia Alto de Rafey, refugio provisional hasta colocarlos el día 12 de diciembre en la tarde en el Club GUG del Ensanche Libertad.

Se comenta sobre un inadecuado manejo de las aguas de los embalses de la Presa de Tavera, como una de las causas.

Ante esta realidad, y otras muchas limitaciones, las experiencias en el refugio...propongo esta reflexión para que las debilidades no nos llenen de negativismo, y aprendamos a aprender de los errores y mantener un espíritu de equipo. Acá van las reflexiones.

Quiero hacer la observación de que debemos cuidar la forma de relacionarnos, juzgarnos, comprendernos, como ir mejorando, de una forma que podamos quedar sin más sabores amargos de los necesarios, sin defraudarnos, y quedar inhibidos, lejanos al espíritu grupal, colectivo, por traumas en las relaciones grupales, opiniones públicas...sin el equilibrio necesario, que nos permita perdonarnos, continuar, reconocer incapacidades a superar, negligencias conscientes, inconscientes, semi-conscientes.


La tormenta Olga y Santiago. Experiencias vividas, impresiones.

1. Puede ser que como técnicos, no tengamos las vivencias para quedar bien parados. También pueden haber incapacidades, algo de negligencia. Pienso en el INDRHI, y lo de los embalses de las presas. Entonces...¿Qué aprender? Debemos ser abiertos, buscar trabajar en equipo, unirnos como país, en algunos mecanismos de asesorías públicos, para quedar bien parados entre todos.

2. Antes de ayer en Fiscalía nos despacharon a las 2:30 PM, había tormenta, Santiago zona de alerta. Se decidió que no fuésemos al día siguiente por la misma razón. Yo no me enteré de este aviso, y fuí a la Unidad de Atención Vioencia de Género, Intrafamiliar. Me uní a los fiscales adjuntos, y diversos organismos en la Iglesia de Alto de Rafey. ¿Qué podía hacer? No tenía poder, no dominaba intríngulis básicas de decisiones. ¿Qué hice? Primero, aporté mi forma serena de mirar, de caminar, de hablar,...sin importar las circunstancias. Anotaba las personas como hacían otras/os compañeras/os. Ahí fuí detectando gente temblando mucho. Entonces de las mismas personas que he atendido en la Unidad (víctimas de violencia que estaban ahí con agresores), fuí uniendo personas para que abrazáramos, y confortáramos. No me quedé sola, haciendo eso, los equipos son vitales. Luego, y al mismo tiempo, las/os enfermos. Detectamos sólo tres casos: un señor joven que le dolían los riñones, una niña de 9 años que se le había clavado un clavo y tenía el pie hinchado y mucho dolor, y una señora acompañada de su hijo de unos 11 años, que tenía jaqueca, dolor de cabeza, náuseas y temblores. Eran las 8:30 AM, teníamos medicinas, aún no habían médicos, no sabíamos que administrar sin "meter la pata". Ahí, detectamos la necesidad de llamar a Salud Pública.

Y aquí quiero hacer un alto. Eso es incapacidad, no haber pensado en eso, pero si no nos tenemos un poco de ternura, en nuestras limitaciones, nos podemos ir anulando, unos con otros/as. Llamamos una doctora amiga. Ella tenía algunas limitaciones para acudir. Estaba sin reaccionar a la altura. ¿Qué hacer con ella? Buscar las teclas adecuadas para que se moviese. No creo en detenernos mucho en las debilidades, no dañar inadecuadamente. Cuando esta amiga llegó le dimos calidez, le transmitimos espíritu de acción, de sentido práctico, y la sumamos al trabajo en equipo.

Mientras... fuimos con los enfermos al Hospital periférico del Ensanche Libertad, Dr. José de Jesús Jiménez, en mi infeliz carro, (cero centralizar buscando un "carrote" de arriba). Me agradó que a nadie se le ocurriese ir al central Hospital Regional Dr. José María Cabral y Báez. Allá en el hospital periférico nos atendieron de inmediato en emergencia.

Acá otra parada sobre limitaciones. Resulta que al joven señor del dolor de los riñones le dieron una medicina que no se podía, porque era alérgico a la misma. A la doctora, caribeña, quizás un poco impulsiva, quizás muy sensible, se le olvidó preguntarle si era alérgico, y a él de decirlo. ¿Qué hacer con todos nosotros, cuando "metemos la pata"? A veces, no podemos dar más porque no somos más de lo que damos.

De inmediato, le dieron algo antialérgico, se durmió en el camino, y le llevamos desde al carro, prácticamente cargado.

En algún momento alguien comenzó a notar las personas ausentes, pues parte del personal de psicología llegó no sé como, ni bajo qué información. Acá de nuevo, esa limitación hacia juzgar sin objetividad, a disminuir, y en consecuencia a ensalzar. De inmediato las actitudes sanas se adueñaron del ambiente: " No están porque o no saben, o no pueden, o..., porque para ellos no hay trabajo. Y ahí quedó restablecida el tejido social de no disminuirnos innecesariamente.

Hasta acá lo dejo.

Hoy, mi carro está dañado, sucio. Hoy hay más gente en acción, mi espalda no sirve, y retorné temprano. He leído los mensajes, y quise entregar esta reflexión. La dialéctica de los cambios culturales hacia la eficiencia, las reacciones a la altura de las circunstanicias, las críticas necesarias, establecer responsablidades, aprender... requiere de cierta complejidad, de matices, de actitudes de distancias ante la ineficiencia, la incapcidad, los límites posibles, la comprensión
necesaria. Creo que en todos esos movimientos, debe oler lo más que se pueda, a firmeza, a seriedad, pero a una ternura que nos deje en los puestos adecuados, pero no fuera de combate. La humanidad necesita de tejidos sólidos constructivos, en lo que nos vamos capacitando, reorganizando, en lo que vamos madurando...Esto va para los aburridos,
bostezantes del gobierno y de la sociedad civil, y para el pueblo llano, y para la "multitud", que ni siquiera son de los que llegan a formar parte del pueblo, como decía Toni Negri, en una entrevista.

Hasta la victoria siempre, sin muerte, con seriedad, y ternura.

Quiero que nos movilicemos lo más que podamos, por un mundo en construcción, con
muchas limitaciones.

ONG Cívica promueve Banco del Tiempo que comparte servicios entre vecinas/os


BBCMundo.com

Chile: abren "Banco del Tiempo"

Andrea Henríquez
BBC Mundo, Chile

La Junta de Vecinos nunca logró lo que está logrando el Banco del Tiempo: que los vecinos se conozcan y puedan hacerse favores entre ellos.
Homero Sepúlveda, agente del Banco del Tiempo
Hace pocos meses comenzó a funcionar en Santiago de Chile el primer Banco del Tiempo de Sudamérica. A diferencia de un banco tradicional, aquí el dinero no vale y lo que los clientes depositan en sus cuentas son "favores y servicios".

Trabajos de plomería, reparaciones eléctricas, costura, maquillaje, gastronomía, clases de guitarra, animaciones de fiestas o cuidado de ancianos son algunos de los servicios que ya han depositado los vecinos de los barrios donde operan las sucursales.

Según los impulsores de esta iniciativa, el fin es fomentar la solidaridad y la participación ciudadana.

Cadena de favores

Seis veces por mes Flora le corta el pelo a algunos de sus vecinos. El favor que ella hace tiene un valor en tiempo y a cambio puede obtener otro favor o servicio que necesite.

Las personas me pagan con un cheque del Banco del Tiempo. Se trata del tiempo que uno quiera dar como un favor. Con los mismos favores uno va pagando.
Flora, peluquera

"Las personas me pagan con un cheque del Banco del Tiempo. Se trata del tiempo que uno quiera dar como un favor. Con los mismos favores uno va pagando", explicó a BBC Mundo mientras peinaba a una de sus vecinas en la pequeña peluquería que instaló en su hogar, en la municipalidad de Peñalolén.

El Banco del Tiempo funciona dentro de la dinámica de los propios barrios y son los mismos vecinos quienes lo administran.

"Los vecinos han participado y han entendido que el Banco del Tiempo es una herramienta efectiva para mejorar su propia calidad de vida pero también la calidad de vida de la comunidad en la cual están insertos en los barrios donde viven", explica a BBC Mundo Mauricio Dorfman, director ejecutivo de Cívica, organización no gubernamental ejecutora de este proyecto en Chile.

Y añade: "También ha sido importante el apoyo de la municipalidad".

Principio de igualdad


En cada una de las dos sucursales instaladas en el sector sur oriente de la capital ya hay casi cien personas inscritas y se han venido realizando transacciones que en promedio suman 60 horas por mes.

Homero Sepúlveda es presidente de la Junta de Vecinos de su barrio y a la vez, se desempeña como agente del Banco del Tiempo. Mientras le abría una cuenta corriente a una de sus vecinas conversó con BBC Mundo.

"Fue una campaña bien larga, puerta a puerta; la gente se entusiasmó y ha tenido mucho auge. La Junta de Vecinos nunca logró lo que está logrando el Banco del Tiempo: que los vecinos se conozcan y puedan hacerse favores entre ellos", afirmó.

Es mediodía en el sector de Peñalolén y Jeannette Cortés le toma la presión a un grupo de vecinas. "Es una iniciativa fabulosa y nos sirve para comunicarnos", dijo a BBC Mundo.

A su lado estaba Patricia. "Ha resultado muy favorable a la comunidad, en varios sentidos. Para poder unir más a los vecinos y además, no hay que salir a buscar afuera un favor que lo hacen al lado", agregó.

En el Banco del Tiempo rige el principio de la igualdad y todos los trabajos que realizan los habitantes del barrio valen lo mismo.

Proyecciones

Si en Chile la gente es más solidaria y comparte con sus vecinos y con las comunidades con las cuales vive, eso se va a traducir en un país más feliz.
Mauricio Dorfman, director ejecutivo de Cívica

Este proyecto forma parte de una red mundial de bancos del tiempo y en sus pocos meses de funcionamiento en Chile ha tenido una muy buena acogida.

Según sus impulsores, la clave es utilizar la fórmula bancaria para crear un círculo virtuoso y por eso se han planteado abrir más sucursales con el fin de generar una red nacional de intercambio de favores.

"Si en Chile efectivamente la gente es más solidaria y comparte con sus vecinos y con las comunidades con las cuales vive, eso necesariamente se va a traducir en un país más feliz", dijo Dorfman a BBC Mundo.

Este banco diferente busca reemplazar el individualismo extremo para generar un espacio de cooperación donde lo que vale son las habilidades de las personas, su tiempo y no el dinero.

Nota de BBCMundo.com:
http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/business/newsid_ 7098000/7098422.stm

Publicada: 2007/11/17 09:40:12 GMT

© BBC MMVII

Distancia entre Estado y Ciudadanía: Padre José Luis Alemán

ECONOMÍA

Límites del poder político
José Luís Alemán S.J.


Comienzo con un catálogo de acciones políticas ilícitas en una democracia entresacado por Hortal de un libro de Michael Walzer sobre “Pluralismo e Igualdad. Una defensa del Pluralismo y la Igualdad”. Veamos.

Funcionarios y Políticos:

1. No deben apropiarse de las personas, forzar sus servicios, encarcelarlas o matarlas arbitrariamente;
2. No deben violar las nociones compartidas de culpa e inocencia;
3. No deben corromper el sistema judicial ni convertir el castigo en un medio de represión política;
4. No deben vender el poder político ni subastar decisiones;
5. tampoco pueden usar su poder para beneficiar a sus familias o distribuir cargos entre parientes y amigos;
6. No pueden actuar de forma discriminatoria contra grupos raciales, étnicos o religiosos;
7. No pueden confiscar arbitrariamente propiedad privada ni imponerle cargas tributarias abusivas;
8. No pueden ejercer el control sobre la vida religiosas de sus nacionales;
9. No pueden interferir en la enseñanza y libertad académica de los maestros,
10. Deben garantizar el discurso libre, la prensa libre y las libertades civiles comunes.

Este listado condensa varios de los principios formales básicos de la democracia norteamericana que el mismo Walzer publicó hace ya quince años en su famoso artículo ¿Qué significa ser un “Americano”? (Social Research 1990).

Aunque estas limitaciones y normativas del poder político probablemente sean aceptadas por la mayor parte de nuestra ciudadanía “ilustrada” y por el parecer de las personas significativas de la globalización occidental, habría que estar muy infectado de un súper virus nacionalista-patriótico para afirmar que el listado es cordialmente compartido por gran parte de nuestro pueblo, especialmente por los más pobres.

Igualmente surrealista sería la suposición de que en todas partes del mundo predominan valores que separan taxativamente las funciones del Estado de las de la economía, la educación o la justicia (Estado Islámico fundamentalista, Cristiandad). En realidad el ideal del Estado tiránico que aboga por interferencia directa y principial (no sólo por regulación general) en la educación, el derecho, la economía, los medios de comunicación, la religión y la economía está bien vivo en República Dominicana y en otros muchos países. De ahí el filtro selectivo aplicado a nuestras indelicadezas, las disimulamos, y a las de otros, las condenamos sin apelación. Distamos décadas de la aceptación sincera de derechos políticos universalmente válidos y de la necesaria neutralidad del Estado en su papel de distribuidor del poder. Busquemos algunas raíces de esta asimetría.

1. Sobre asimetrías de posición ante derechos políticos universales

a) El caso anglosajón.

No exagera quien dice que los derechos políticos universales orientados a limitar el poder del Estado Central nacieron de la rebelión de los barones feudales contra Juan sin Tierra cuando éste intentó imponerles tributos sin respetar las costumbres que exigían previa aprobación de los barones. Décadas más tarde el popularmente venerado como beato Simón de Montfort dirigió la sangrienta revuelta de los ciudadanos “comunes” que culminó en el nacimiento de una Cámara de los Comunes con atribuciones especiales en temas de impuestos y nombramientos de jueces.

También en la España de principios de los Austrias los comuneros de las ciudades de Castilla se alzaron contra las pretensiones financieras del joven Carlos V y medio siglo antes la unión dinástica de Castilla y Aragón sólo fue posible al aceptar Castilla la independencia fiscal de Aragón. También Cataluña exigió en sus fueros la exención de impuestos.

No importa que los reyes absolutos pudieran imponer después su poder fiscal. De hecho por lo menos de tarde en tarde para aprobar nominalmente nuevos préstamos con aval impositivo se reunían las Cortes o los estados para lograr un acuerdo mínimo. La revolución francesa muestra la tirantez de las relaciones Estados-Cortes (estados).
Todos conocemos el historial de independencia de las colonias norteamericanas respecto a una Corona inglesa adversa a súbditos no conformistas de origen calvinista y el papel jugado en la independencia de las trece colonias por tasas a las exportaciones de té. El caso de Inglaterra y Estados Unidos, y en mucho menor grado el de España y Francia, nos enseñan el origen de los derechos políticos: los ciudadanos rechazaban la pretensión de poder fiscal absoluto de los Gobiernos.

En ese caldo de cultivo los ciudadanos han ido imponiendo límites crecientes a las pretensiones absolutistas de los Gobiernos Centrales.

b) El caso latinoamericano y dominicano.

España nunca pudo imponer en tierras latinoamericanas poderes administrativos y fiscales efectivos en la enorme amplitud espacial y baja densidad poblacional de sus provincias de ultramar.

Por esas entre otras razones, como la imposibilidad de acceso de la plutocracia criolla a cargos públicos, forjamos una cultura política basada en la importancia de lazos afectivos de familia, de riqueza y de amistad y no de principios neutrales de una economía de mercado administrada con pretensiones de neutralidad.

En la América Latina independiente el pobre necesitaba del rico y éste del pobre. Aun hoy en día si preguntamos a los realmente pobres cuáles son sus valores políticos podemos oír frases como los familiares y amigos tienen que ayudarnos por el hecho de serlo, mis hijos presos son inocentes aunque hayan violado a la vecina, ir a la “justicia” (los tribunales) o ser acusado ante ellos es una deshonra, el ladrón y el asesino merecen morir sin más averiguaciones, no hay que pagar impuestos que hacen ricos a los políticos, hay que hacerse cuando uno logra estar arriba en el gobierno y tonto es quien no lo hace, todos los políticos son falsos y corruptos, coger lo del rico no es robar, hay que saber vivir, hay que saber nadar y esconder la ropa, no hay que contradecir al rico y al poderoso, la ley la hicieron los ricos etc., etc.

La ética de presión impuesta por la vida a pobres sin posibilidades en una sociedad consumista y en un sistema de apreciable precariedad económica y desamparo político no puede caracterizarse por el carácter universal y neutral de derechos políticos universales. Allí sólo la familia, la amistad, la limosna interesada y el oportunismo permiten la supervivencia o la riqueza.

Los derechos políticos universales son esgrimidos cuando conviene e ignorados y ridiculizados cuando imponen sacrificios y limitan el campo de las libertades utilitaristas.

Los moralistas laicos a ultranza no entienden los principios políticos de los pobres, los religiosos tampoco pero la mayor proximidad al pobre les ha enseñado que existe una auténtica religiosidad y una comprensible moral popular. Todos los moralistas “sabemos” que tenemos razón al pedir el cumplimiento de derechos políticos universales pero partimos del discutido supuesto de que el camino para cambiar el oportunismo general de nuestra cultura es educar en el sentido de dar a conocer sus virtudes cuando en realidad sería más honesto confesar que esos derechos universales y neutrales son hoy por hoy enemigos de su actual supervivencia.

Entonces ¿cómo cambiar la cultura política de la pobreza?

2. Determinantes del cambio de cultura política
Conviene distinguir entre cambios macro y micro sociales de cultura política.

A nivel micro social muchos programas de formación y promoción -grupos de género, locales, barriales, gremiales, profesionales, sindicales, parroquiales- han logrado cambios apreciables de cultura política en sus miembros aunque han chocado con una organización macro social que ofrece ayudas técnicas, administrativas y financieras a cambio de lealtad siempre y cuando las relaciones dominantes grupo-gobierno sean “cooperativas” y no “contestatarias”, no necesariamente en el sentido de buscar la aniquilación de la contraparte sino de modificar actitudes y prácticas desconocedoras de los límites del poder político.

De ahí nace la importancia de revisar algunos cambios macro sociales importantes de cultura política en los últimos dos siglos.

A) Cambios macro sociales impuestos

Entiendo por cambios impuestos aquellos en los que la fuerza, no el consenso, forzó grandes y radicales formas de cultura política, casi siempre por las armas, y contrarias a las ideologías e intereses dominantes. Entre ellos destacan la revolución francesa y la soviética.

Ambas revoluciones se inspiraron en movimientos intelectuales contestatarios fuertemente críticos de las estructuras sociales existentes. Las dos encontraron tenaz resistencia durante algunos años lo que posibilitó y facilitó su radicalización.

Podemos hablar en la revolución francesa del liderazgo de intelectuales y funcionarios libre pensadores -no atados a una dogmática religiosa- y concientes de que la Iglesia Católica y la nobleza terrateniente impedían la implementación de un sistema político de separación de poderes similar al que de hecho se daba en Inglaterra. Obviamente sin el descontento de las masas parisinas y el apoyo y liderazgo gremial (“pequeños burgueses urbanos”) el cambio hubiera sido más difícil.

En el campo simbólico tan importante para la política hay que añadir a la división de poderes la capacidad convocatoria de la divisa “igualdad, fraternidad y legalidad” que empujó a cientos de miles de franceses a luchar bajo las banderas de la revolución institucionalizada de Napoleón contra toda Europa.

Prescindiendo de su motivación social la revolución francesa fue simbólicamente política: hizo de Francia una nación de ciudadanos urbanos portadora de los ideales cívicos y del Estado una institución legalizadora de los derechos de aquellos y sometidos los Gobiernos a aprobación electoral.

La revolución rusa de Lenín maduró igualmente a la sombra de una lectura de Marx condenatoria de los abusos económicos y sociales que la propiedad privada de los medios de producción imponía a los obreros. El camino era la estatización de la producción y la meta su abolición por una propiedad social no estatal sino obrera.

Al igual que de la revolución francesa la soviética arrolló a sus enemigos pero abrumada por la complejidad de la gestión social de la economía acabó perdiendo credibilidad. Tal parece que la gestión de toda economía nacional, Lange no obstante, presenta dificultades intrínsecas de coordinación y flexibilidad diferentes de las visualizadas en la empresa.

Si la revolución francesa pudo exhibir algunas muestras innegables del cambio prometido (régimen republicano con gobernantes elegidos por el pueblo, eliminación progresiva de fueros privilegiados, radical separación de la Iglesia, rendición de cuentas, aprobación de presupuestos), la soviética no logró aproximarse al cumplimiento de la promesa económica de mayor riqueza (sí de menores brechas) y de más rápida llegada a la sociedad comunista, ni ofreció nunca los logros políticos de la revolución política francesa. Había prometido administración colectiva estatal como medio de crecimiento económico y social pero, como dicen los ingleses, “it did not deliver”, no pudo ofrecer lo esperado. Probablemente erró en la elección del medio elegido, propiedad estatal de los medios de producción.

b) La economía como partera de cambios de cultura política.

Cuando hablo de cambios de cultura política originados por el desarrollo económico no me refiero a su potencialidad dialéctica de derribar Gobiernos sino a su capacidad de provocar cambios sustanciales favorables en el modo de gobernar. Dos breves ejemplos: cambios de comportamiento estatal por la globalización y cambios por negociación.

La globalización impone un nuevo modo de gobernar caracterizado por la renuncia a decisiones políticas voluntaristas (controles de precios, de intereses, de tipo de cambio) y a la adopción de instituciones legales ordenadoras válidas para nacionales y extranjeros (derechos de propiedad, neutralidad en la distribución del gasto publico, tribunales efectivos para la solución de conflictos entre partes contratantes, licitación de obras y contratas, derechos a información transparente, control de abuso de poder oligopólico, normas ecológicas…)

Brevemente: el Estado acepta, si aspira a aumentar el bienestar económico, que existe una esfera económica con dinámica y con “leyes” propias. En realidad estamos no sólo ante cambios culturales económicos sino ante cambios de cultura política.

El cambio por “negociación” supone un “doy para que des” entre el Estado y los principales actores sociales. Ejemplos: la oferta de seguridad social de Bismark a los sindicatos a cambio de la aceptación del régimen político; la “economía social de mercado” en la que la producción está en manos de los mercados pero la distribución en acuerdos tripartitos: Estado, sindicatos y empresarios.

3. Conclusión

Los límites del poder del Estado, la enunciación de lo que no le está permitido hacer legalmente, se achican o agrandan por necesidades de la sociedad cuando se toman en concreto, es decir cada uno por su lado. Tal vez, sin embargo, la tendencia a largo plazo en la formulación de esos límites apunta a un creciente mutuo respeto entre Estado y ciudadanos.

Lo importante a largo plazo no es la pregunta sobre el tamaño o la esfera de acción legítima del Estado sino la de saber si éste acepta la autonomía ejecutiva del ciudadano y si este último reconoce la importancia reguladora y social del Estado.

Finalmente: confesemos que la cultura política de los pobres no es la de los “ilustrados”. Coincidirán cuando los pobres estén interesados en que la economía funciones, “deliver”, para ellos.