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Cándido Mercedes, análisis sobre los partidos políticos en RD

http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=567

Acá un artículo un poco largo, pero muy bien documentado, con mucha riqueza de contenido sobre la sociedad dominicana y la política, sobre los fundamentos de la democracia, y sobre las tareas para mejor nuestros partidos, y el sistema electoral. Es de Cándido Mercedes, no sé de que partido es él, ni conozco bien su background político, lo comparto, y sentí me alimentó, por eso lo coloca acá.

En la semana pasada escribí sobre la democracia, y lo hice de manera muy consciente, aunque parecía un tema insulso. Como Autoconvocada, estoy participando de reuniones de diferentes partidos, movimientos, todos "pequeninos", y he notado unos análisis, que asimilan la democracia con el capitalismo.

Hace un tiempecito ya que la democracia está tomando autonomía sobre ese sistema económico, y más del capitalismo neoliberal hegemónico que viene dominando la política, los partidos, las academias, los Estados, hace unos 50 años.

Para mí ser democrática integral es ser una gran revolucionaria. Porque para mí la democracia ante todo es la participación social, económica y política, de todas las clases sociales lidiando con las contradicciones sin la guerra como método, es un método de construir la vida en sociedad, en lo interpersonal, en el vecindario, en la familia, en el trabajo, en el Estado, en la sociedad civil, incluyendo nuestras redes virtuales. Por eso me entusiasma mucho nuestros debates sobre lo que creemos y hacemos en las redes.

Entonces, para nada me dejo ningunear, ni disminuir, ni reducir, por análisis de izquierda, derecha, centro, reformadora,...como señal de virtudes, ni de deméritos. Siento conservadurismo total en la sociedad dominicana, como mujer que siente en el alma cada segundo como no duele lo suficiente nuestra marginalidad, que seamos sombras en los hogares, en las calles, en lo social, en lo económico, y en lo político; seamos objetos sexuales en los medios de comunicación, y en las calles; y que no estén matando por el predominio del fundamentalismo religioso, que limita la educación sexual, los derechos sexuales y reproductivos, que ningunea a las adolescentes que tienen relaciones sexuales, y que ha decidido que es mejor que las mujeres mueran ante un conflicto de un embarazo con el producto del mismo y la mujer, que es secundona, que no existe como ser con plenos derechos a decidir sobre su vida.

Siento conservadurismo total en la sociedad dominicana, cuando en todos los partidos, incluyendo mis pequeños, están llenos de hombres, y las mujeres casi no están, y que no militan con suficiente sensibilidad para superar en nuestras propias estructuras esa ausencia de la mujer en la política.

No hay suficiente sensibilidad con las descriminaciones de todo tipo contra las mujeres, la violencia de género por el hecho de ser mujeres que no aceptan el sistema patriarcal en la pareja, ex pareja, y los nefastos feminicidios que son vistos con indiferencia y parece que no quitan el sueño a las elites de todo tipo en RD. Hoy el Congreso nos quiere reducir conquistas, o no quiere reconocer nuestras demandas, en estos sentidos, con lo del Código Penal.

Entonces, la democracia es compleja, y ser revolucionario pasa por muchos filtros, según los valores. A una gran parte de los varones políticos sólo le suele interesar los temas económicos, las clases sociales, pero no hay sensibilidad para los temas del relacionamiento, del poder, de la igualdad en todo de cada ser humano en un tú auténtico con cada compañera, y porque no duelen suficiente las discriminaciones a minorías, como la que sufre Sonia Pierre, que está siendo hostigada por defender de la JCE a unos 1,500 dominicana y dominicanos que se le quiere dejar sin documentos aplicando una ley de manera ilegal con retroactividad,...en fin, las simplificaciones de reducir lo que es revolucionario, chocan de frente con lo que es la democracia como paradigma, y como sistema de relacionamiento perfectible, pero que es una opción a la violencia política armada. Es mi humilde opinión, que suelo estar dispuesta a mejorar y a enriquecer.

Hoy la ETA anunció decidió deponer del método de lucha de las armas, y parte del mundo celebra el asesinato de un líder de Libia, que es lamentable su guerrerismo, pero que el asesinato no es la alternativa civilizatoria, para conseguir estatura ética para enamorar un cambio de sus desaciertos.

Bueno, me encanta la democracia como paradigma revolucionario, y me encanta este artículo de Cándido Mercedes. Pues busca hacer la democracia más perfectible.

Democracia es…

En la política nos movemos en base a valores, subjetividades…Y luego vienen los adjetivos.

Para mí, los máximos valores hacia la sobrevivencia de nuestra especie, bien adaptante, como humanidad, son: la consciencia, el realismo, la humildad, la felicidad, la paz, la libertad, la justicia, la igualdad, la equidad, la participación, la confianza, la seguridad, la preservación del planeta y el respeto…Y a todo eso le llamo desarrollo y democracia participativos y de paz, en lo social, en lo económico y en lo político, con equidad de género, sin discriminaciones a minorías, y con autosostenibilidad.

La igualdad es el disfrute, de todas y todos: de bienes; es la participación en la toma de decisiones, es el disfrute de la libertad. Son los valores que me acercan a lo que llamo democracia.

Y la equidad y la justicia son el esfuerzo de distribuir, y hacer distribuir más, a las y a los que tienen menos, menos bienestar, menos participación, menos libertad, menos poder, menos plenitud espiritual y menos autorrealización. Por eso, las Acciones Afirmativas, la Discriminación Positiva, o las Cuotas, son políticas de Equidad para construir la Igualdad. Un ejemplo, de cómo ir construyendo una sociedad igualitaria en democracia.

La equidad busca favorecer a quienes menos tienen. Por ejemplo: si una institución tiene seis (6) millones de pesos; y en base a sus valores de justicia, libertad e igualdad, se hace un diagnóstico sobre lo que genera más sufrimiento, más malestar, más violencia, más pobreza, más opresión; puede llegarse a la conclusión de que las mujeres son las más pobres, son las que están más desempleadas, tienen más miseria, menos participación, menos poder, y hasta casi seguro, que tienen violencia doméstica. Pueden decidir usar esos seis (6) millones de pesos en préstamos con intereses blandos para mujeres pobres, con asesoría técnica, acompañamiento y capacitación psico-social de empoderamiento con enfoque de género, para emprender iniciativas económicas, y conquistar poder e independencia para esas mujeres.

Muchas personas hemos decidido dedicar nuestras vidas a la construcción de la igualdad, de la felicidad, del bienestar integral humano. Para una parte de quienes hemos decidido dedicar esfuerzos en ese sentido, eso se puede hacer con distintos métodos, distintas estrategias, tácticas, estructuras, estilos de vinculaciones, alianzas, objetivos…Y he aquí donde las aguas se dividen, y salen categorizaciones, como: reformistas, centristas, progresistas, izquierdistas, y dentro de la izquierda, hay sucesivas subdivisiones.

Superar la desigualdad social y económica es el gran norte, es el gran objetivo. Pero… ¿Cómo? ¿Cuáles desigualdades? ¿Cuáles sujetos? ¿Con cuáles fuerzas? ¿Con cuáles roles, relaciones, estilos de vida? Y entonces hay que valorar fuerzas, y a partir de esa percepción: buscar recursos, alianzas, definir acciones,…Y vincularse en movimientos sociales, y no sólo validar partidos, o viceversa, y también podríamos ver que un país no es un todo homogéneo, y que usar recursos de fondos de cooperación internacional de países más ricos no significa ser menos crítico, o no ser partidista, o no poder ser independiente.

Cada quien, cada agrupamiento, a desarrollar, pues: estrategias, a evaluar fuerzas, desarrollar capacidades, vincularse, luchar, y acorde con todo esto, avanzar; o de a poco, o de a mucho, según capacidades diversas, creatividad, identidades, subculturas, ethos culturales, y gustos, para como mejor vivir, por como se dan procesos y decisiones colectivas y según contextualizaciones, en nuestros grupos, en nuestra nación, y en el resto del mundo.

Hay gente que para estos esfuerzos les gusta el adjetivo de “de izquierda”. Más, en parte de los valores que definí en el primer párrafo, como son la consciencia, la paz, la seguridad, el respeto, y la participación, que son mis valores prioritarios, me gusta más bien el adjetivo de “democrática, o “de izquierda democrática”.

Porque para mí, la democracia es igualdad y equidad social, es un método de construcción de sistemas y modelos, en un relacionamiento con empatía, inteligencia emocional, asertividad, y es navegar en océanos, adecuando políticas y estrategias a nuestras capacidades para acumular fuerzas diversas en diversos espacios con articulaciones diversas, según objetivos y posibilidades para la cooperación y la sinergia grupal.

Abrazar la democracia, y a partir de ahí, ir construyendo con vinculaciones como sujetos sociales e intereses diversos, con el pecho y los brazos abiertos: dialogando, moldeando, cediendo, marchando, caminando de a poco, con pocas, con pocos, o con muchas, muchos, o casi aparentemente a solas, solos, a veces, según los objetivos, y el contexto, la historia. Y todo vale con el respeto.

Entonces, para mí ser democrática es:

1) Poder mirarlo todo y luchar por la igualdad, la equidad de las mujeres y la participación plena de las mujeres en el poder en todo lo que concierne a su vida, y a toda la sociedad. Esto como ejemplo desde mi sujeto social mujer.

2) Es, estar con la gente, consultar a la gente, vincularse con la gente, y hacer dentro de lo posible real que logramos como fuerzas, para definir el modelo de sociedad que queremos, que hacemos, y eso va, sobre los sistemas de propiedad, si el cooperativismo, si autogestión grupal, el comunitarismo, la inversión mixta Estado-individuos-sociedades, colectivismo, etcétera.

3) Privilegiar la seguridad y la paz de las personas. Privilegiar los métodos blandos de lucha, a los duros, a la guerra, de cualquier tipo, o desde cualquier sector.

4) No perseguir por razones ideológicas de fe, o de no fe.

5) Poder hacer diferentes alianzas, con diferencias organizativas, de objetivos de incidencia, y de movilizaciones.

6) No perseguir por preferencias sexuales diversas.

7) Democracia es desarrollar las oportunidades con equidad para las personas discapacitadas.

8) Es preservar el medio ambiente.

9) Es defendernos de contratos onerosos, redefinir deudas.

10) Democracia es decidir sobre lo público, y poder desmantelar, reformar, construir, crear, instancias, estructuras, relaciones…acordes con nuestras decisiones como pueblo, con decisiones democráticas, de mayoría, o si es posible, con pactos, o contratos sociales, de consenso.

11) Es construir desde lo local municipalista que se potencializa con el dominio sano y justo del espacio, de los planes, del desarrollo, acorde con las capacidades, y relaciones locales inclusivas y respetuosas.

12) Democracia es…

Siga usted…porque la democracia es una construcción permanente y perfectible.

Leer también en:
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=560

Coalición de Movimientos llama a construir una alternativa democrática con igualdad social y honestidad.

Acá les coloco el contenido de la política de la Coalición de Movimientos y Personas Independientes; la sociedad dominicana está mostrando deseos y militancia con un cambio en la política partidaria hacia la igualdad, la equidad de género, elrespeto de las difeencias sexuales, la institucionalidad sin clientelismo, ni corrupción. Veamos.

Mildred Dolores.
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Estas son las palabras centrales del acto celebrado el día 20 de Mayo de 2011, pronunciadas por Miguel Medina, en representación de la Coalición de Movimientos, que está integrada por
Alianza por Villa Altagracia (ALVA)
Frente Renovador Socialista
Movimiento Se Puede
Movimiento de Liberación Los Trinitarios
Frente Popular Aniana Vargas
Coordinadora Patriótica
Movimiento Los Unitarios  de San Francisco de Macorís
Fuerza Laboral Dominicana
Movimiento Independiente de Los Cacaos
Movimiento Febrerista
Movimiento Político Autoconvocad@s
Partido Boschista Dominicano


Buenos días damas y caballeros, amigas y amigos, compañeros y compañeras:
A casi dos años de un rico proceso de reflexión y articulación, La Coalición de Movimientos Políticos y Personas Independientes, realizó su segundo encuentro taller los días 29 y 30 de marzo de este año, donde, entre otros temas, abordamos la situación política del país y nuestra postura frente a la coyuntura electoral.
En ese encuentro acordamos impulsar una política unitaria para la participación conjunta de las fuerzas democráticas y alternativas en las elecciones de mayo del 2012, con el propósito de presentarle al pueblo una opción competitiva y diferenciada del PLD, del PRD y los demás partidos responsables de la crisis que padece la República Dominicana.
Esa opción política, unitaria y alternativa, deberá contar con un programa básico que contenga las necesidades prioritarias que la sociedad ha venido demandando durante las últimas décadas. También con una candidatura presidencial representativa y comprometida con las aspiraciones de todos los sectores y actores que necesitan el cambio estructural en lo político, lo económico, lo social y lo cultural.
Otra decisión adoptada en el encuentro de marzo fue que nuestra participación en las elecciones del próximo año constituye un preámbulo de compromiso como clave de la generación de confianza y de la creación de condiciones para competir en mejores condiciones en las elecciones de 2016. Por primera vez en mucho tiempo asumimos el compromiso de practicar la política teniendo en cuenta el mediano y el largo plazo, dejando atrás el inmediatismo y la improvisación que nos caracterizó en el pasado.
La decisión de participar en las próximas elecciones en el marco de un amplio abanico de fuerzas motivadoras del cambio estructural, está acompañada del compromiso de impulsar la movilización social y ciudadana para que sea modificado el sistema político antidemocrático y excluyente, que impide la competencia política en igualdad de condiciones como lo consagra la Constitución de la República.
Abogamos por un cambio profundo en las reglas democráticas, que incluya la distribución equitativa de recursos entre los actores participantes, igual acceso a los medios de promoción, la supresión de privilegios como el barrilito y los “programas sociales” de los legisladores, la penalización del uso de recursos públicos en proselitismo personal y clientelar, la regulación de los tiempos de campaña y la flexibilización de las normas para la participación de los movimientos independientes y locales en las elecciones.
Compañeros y compañeras, ciudadanos y ciudadanas, ha llegado el momento de decirle No a la clase política corrupta que nos desgobierna. Está en nuestras manos que este sistema injusto y decadente cambie para beneficio de toda la sociedad.
La amplia unidad que plantemos incluye la lucha por más y mejores empleos, por mejores condiciones de vida para el pueblo, contra los corruptos de ayer y de hoy, por los derechos de la ciudadanía a la salud y a la educación, por la protección de los recursos naturales y el medio ambiente, por la igualdad de género y el respeto de los derechos sexuales de las personas, por una política de seguridad coherente y respetuosa de los derechos humanos, por una política migratoria responsable y coherente que reconozca y defienda los derechos de los trabajadores inmigrantes, por cuerpos policiales que protejan a la ciudadanía, por la rendición de cuentas y la transparencia de los funcionarios que ocupan posiciones en las instituciones del Estado.
En el marco de lo anterior, la Coalición de Movimientos Políticos y Personas Independieres ha asumido la tarea de tocar las fibras sensibles de todos los sectores y personas que queremos un país mejor. Hemos hecho contactos y reuniones con el partido Alianza País, con el Frente Amplio por la Dignidad Nacional, con Dominicanos por el Cambio, con Alternativa Revolucionaria, con el Movimiento Caamañista, con Patria para Todos, entre otros, con quieres hemos realizado decenas de reuniones conjuntas y bilaterales en aras de ir perfilando esa opción alternativa.
Obviamente que, si vemos los espacios señalados, estos son limitados e insuficientes. Estamos persuadidos de que son más las expresiones orgánicas y no orgánicas con deseos y aspiraciones de transformaciones sociales y políticas que es posible articular en el vigoroso movimiento que debe y puede asumir la noble tarea de materializar, de una vez y para siempre, los objetivos inconclusos de nuestro padre de la patria y de los demás héroes y mártires de nuestra República Dominicana.
La Coalición de forma modesta y sincera ha dado un paso al frente por una alianza país porque somos dominicanos por el cambio. Estamos claros en los obstáculos que debemos superar. Probablemente había otra forma de iniciar este proceso de articulación, pero este es el que a nosotros nos ha sido posible y viable.
Nosotros y nosotras queremos responder con la acción el reto que se nos presenta, el de apostar por una alternativa democrática y unitaria para transformar nuestra realidad por otra de prosperidad, justicia social y libertad para todos y todas.
La Coalición de Movimientos Independientes nada la detendrá en su firme propósito de derribar todos los obstáculos que se interpongan para tratar de impedir la unidad del pueblo dominicano y de las organizaciones y personas que históricamente han luchado desde distintas trincheras y posiciones por su bienestar, la independencia y soberanía nacional.
La situación por la que atraviesa el país exige la unidad, no hay ninguna excusa válida para mantener la dispersión de las fuerzas del cambio, la división sólo favorece a las cúpulas políticas corruptas y los sectores poderosos que acumulan enormes riquezas a costa del sufrimiento y empobrecimiento extremo de las inmensas mayorías nacionales.
El momento nos exige acción, no observación desde las gradas. Tenemos que participar en la política para poder cambiarla a favor de la mayoría del pueblo.
Es evidente que dos personajes, Hipólito Mejía del PRD y Danilo Medina del PLD, serán los competidores principales en las próximas elecciones, ambos con promesas repetidas que fueron incumplidas en el pasado. El pueblo no tiene razones para creer en sus viejas y nuevas promesas demagógicas.
La competencia electoral entre estas personas y partidos se encamina a quién de los dos tiene más figuras corruptas a su lado, quién ha sido más permisivo con la impunidad, y quién ha estado o está más vinculado con el narcotráfico y el lavado de dinero proveniente del narcotráfico y del crimen organizado.
Lo cierto es que los dos son más de lo mismo. El pueblo, con su sabiduría natural, lo identifica como iguales, como representantes de los mismos intereses. Hasta hoy esos personajes y partidos han estado solos en el escenario político dominicano, la emergencia de una alternativa democrática y crítica del neoliberalismo puede marcar la diferencia y el inicio del ocaso de esas cúpulas políticas corrompidas y corruptoras.
El fracaso de los partidos de la Liberación Dominicana, Revolucionario Dominicano y sus iguales en la gestión de la cosa pública queda evidenciado en los ridículos y reprochables indicadores sociales y económicos que de manera vergonzosa publican periódicamente los organismos internacionales.
Dentro de esos indicadores podemos señalar:
1.- Una tasa de mortalidad materna de 159 fallecidas por cada 100 mil nacidos vivos.
2.- Una tasa de mortalidad infantil de 31 defunciones por cada mil nacidos vivos.
3.- Unos de los países de Latinoamérica, el Caribe y el mundo que menos invierte en la educación básica y general (menos del 2 por ciento del PIB).
4 El sexto país más corrupto del mundo, dentro de los 139 estudiados en este año. Nos correspondió el numero 134.
4.- Más de 200 mil niños (as) a lo largo del país deambulan en las calles y grandes avenidas, pidiendo, trabajando, para sobrevivir.
5.- Un país hipotecado económicamente con más de 20 mil millones de dólares en deuda global.
6.- Un país militarizado con más de 400 efectivos de la mal recordada 4ta flota aéreo transportada de los EEUU, bajo el engaño de operativos humanitarios.
7.- Un país controlado por el narco tráfico y el crimen organizado, donde están involucrados funcionarios y militares de las más altas esferas.
8.- Un país donde muchos funcionarios reciben salarios y beneficios colaterales que sobrepasan el millón de pesos, mientras la mayoría de los servidores públicos devengan sueldos de miseria.
9.- Un país donde los empleadores y el Estado le niegan al trabajador un salario que le permita cubrir sus necesidades básicas.
10.- Un país donde el empresariado con la complicidad del Estado obstaculiza la libre sindicalización de los trabajadores.
11.- Un país donde a 10 años de seguridad social, el pueblo pobre está y el trabajador están más desprotegidos. Pacientes con enfermedades mal llamadas catastróficas pasan las de Caín para poder sortear la muerte, los pacientes con VIH/SIDA exigen inclusión de su tratamiento en los seguros médicos, los pacientes psiquiátricos exigen su inclusión. Apenas algo más del 40 por ciento están asegurados y aun eso tiene dificultades para recibir los servicios de salud, pensión y riesgo laboral.
12.- Un país que está a oscuras, con el kilowatt de luz más caro del planeta, donde hay contratos de plantas eléctricas que aun apagadas hay que pagar sumas millonarias en dólares al mes y todo sigue como si no pasara nada.
13.- Un país donde unos diputados aprueban contratos para explotación minera sin molestarse en leerlo, y le regalan el oro del país a compañías como la Barrick Gold, cuestionadas en todas partes del mundo por sus malas prácticas corruptas y de daños irreparables al medio ambiente.
14.- Un país donde hay una ley de hidrocarburos que sobre beneficia al gobierno y a sectores empresariales asociados a prácticas extorsionadoras del Estado.

15.- Un país sin seguridad ciudadana, done la Policía se ha convertido en una amenaza para la población.
16.- Un país donde más de un 60 por ciento de la población expresa desconfianza en esos partidos que nos han desgobernado en función de sus intereses particulares y personales.
Frente a este panorama degradante y deprimente debemos levantar la bandera de la unidad, unidad, unidad de todas las organizaciones, sectores y personas progresistas, democráticas y revolucionarias hasta crear el torrente indetenible de los cambios y trasformaciones estructurales que demanda la sociedad dominicana como única vía para poder vivir con dignidad y orgullo humano.
Debemos rechazar toda tentación que conduzca a la división, al fraccionamiento de las organizaciones que proponemos el cambio. Llego la hora de despojarnos de intereses particulares y grupales y poner en alto el interés supremo de la nación como lo hizo Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios, Luperón y los Restauradores, Cayo Báez y Gilbert enfrentando la afrenta de la primera intervención norteamericana, los mártires de la dictadura trujillista, Manolo, Caamaño, Otto Morales, Amín y Orlando Martínez, entre otros.
Es compromiso y tarea de todos los integrantes de esta Coalición, impulsar sin desmayo y con firmeza todo tipo de acciones que conduzcan al pueblo a desplazar las cúpulas corruptas que nos desgobiernan y que mantienen secuestrada la democracia y la dignidad de todo un pueblo.
Quienes aquí estamos y los cientos de mujeres y hombres que nos acompañan en este proceso tenemos la convicción de que es posible lograrlo, porque confiamos en la sabiduría popular y tenemos la esperanza renovada de que entre todos y todas podemos lograr un país más justo, más solidario, más transparente, más equitativo, más democrático.
¡La victoria será nuestra! ¡Viva la unidad del glorioso pueblo dominicano!
Muchas gracias

Empleos decentes, participación, seguridad social,... para superar el clientelismo político en los partidos políticos

Radhamés Martínez, miembro de la Red por la Gobernabilidad y Gerencia Pública, trabaja en  CONARE, República Dominicana, propone una serie de acciones, en su artículo sobre enfrentar esa lacra del clientelismo político: Acá reseño lo que estimo más importante:

1. Una estrucura socio-económica que privilegie el empleo decente, un elemento entre otros, que combatan la pobreza, la dependencia económica de los "daos" para sobrevivir, y así el mercado se adecentaría, la gente podría trascender a eso.

2. Sanciones sociales y punitivas para esa práctica.

3. Habla de participación consistente, y alianzas sociales para enfrentar esto.

4. La ley de Partidos que se meta con esto.

5. Que la ley de la organización del empleo público, la carrera administrativa impida esto de querer "buscar lo mío" por medio de la política.

Hago énfasis en el primer punto, más solvencia generalizada, menos dependencia social-económica, haría una ciudadanía más digna. Son clave las políticas sociales de educación, seguridad social, las guarderías, cobertura total de salud, cambio de la estructura impositiva, impedir que el sector financiero siga sangrando al pueblo, más impuestos directos  (resdistribución ingresos), que la acumuluación favorita no sea por salarios bajos, apoyar la micro-mediana empresa, etcétera.

mildred dolores mata

Acá el artículo de Radhamés Martínez:

 http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=199

La izquierda como cultura. Escrito por: Wilfredo Lozano



Críticas a izquierda son extensibles a buena parte de la clase política

La izquierda dominicana no existe como  fuerza política, es cierto, pero la pregunta que inquieta es: ¿existirá, entonces, como una cultura política? Es decir ¿es posible que la izquierda exista hoy sólo como un cuerpo de ideas, valores y estilos de vida?
Pienso que esa cultura de alguna manera existe, pero muchas de sus ideas rotuladas como de izquierda no lo son y otras han dejado de serlo. Pongo algunos ejemplos. Casi todos los grupos definidos como de izquierda tienen un nacionalismo trasnochado en el tema de la inmigración haitiana en el país, no proponen una política de derechos humanos  consecuente con la dolorosa realidad de los inmigrantes, se tapan los oídos cuando deben reclamar políticas migratorias responsables al Estado y se niegan a admitir que los organismos de derechos humanos tienen razón, en cuanto a que en el país son muchos los casos donde se violan los derechos de esos trabajadores. Otro ejemplo: en el tema del género izquierda y derecha comparten un mismo marco cultural de exclusión, reflejado claramente en el débil peso femenino en la dirección de la política dominicana. Finalmente, pensemos el tema de la igualdad: la izquierda tradicional no admite que de lo que se trata es de dotar a la gente de capacidades e iguales oportunidades, ambas como condiciones de una justa distribución de la riqueza.
También es cierto que a la izquierda no le preocupa, y posiblemente entienda muy poco, la centralidad del estado de derecho en la construcción democrática. En gran medida esto es el producto de una visión instrumental de la democracia: en la cultura de nuestra izquierda la democracia se asume como un recurso para alcanzar el objetivo final, tomar el poder del Estado. La democracia no se ve como un valor intrínseco que en sí mismo constituye un bien civilizatorio que debe defenderse y sostenerse.
La preocupación por la izquierda debe conducirnos a otro asunto: que en realidad muchos de los señalamientos críticos que se hacen a la izquierda son extensibles a buena parte de la clase política dominicana. Lo que diferenciaría a la “élite política” de la izquierda diezmada y hoy organizativamente inexistente o falsa, es quizás que esa élite acepta la competencia democrática, pero dudo que su gran mayoría asuma en serio los valores democráticos y su correlato ético, como tampoco creo que los asuma la izquierda.
 Aquí la diferencia entre ambos grupos es que en un caso hay un instrumentalismo orientado a un objetivo falso y, estoy de acuerdo, peligroso para la democracia: pensar que tomar el poder y controlar el Estado resuelve el problema de la democracia.  Pero la élite tradicional realmente existente no resulta menos peligrosa, en muchos aspectos, para la democracia: también la usa como medio, instrumentaliza sus valores y persigue en este caso simplemente perseverar en el poder.
Queda en el tintero el complejo problema de la existencia de un grupo humano que puede ser real como cultura, pero se invisibiliza como organismo social, me refiero a la izquierda falsa o inexistente.

 9 Octubre 2010, 12:06 AM

Ante la corrupción, Minú Tavárez Mirabal escribe: El que se preocupa, no se ocupa



"De vez en cuando hay que hacer

una pausa

contemplarse a sí mismo

sin la fruición cotidiana

examinar el pasado

rubro por rubro


etapa por etapa

baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras

sino cantarse las verdades."


Mario Benedetti


Lo que no queremos que se sepa es mejor, simplemente, no hacerlo. Esto aplica a todos y cada uno de los aconteceres del diario vivir. E incluye por supuesto -y yo diría que sobre todo- al hurto, el robo y la corrupción. Porque corrupción viene de la palabra corromper, que no es otra cosa que alterar, trastocar, echar a perder, seducir la forma y el fondo de algo, de alguien. Por lo mismo, sólo tiene lugar si la voracidad de quien toma lo ajeno cuenta con la complicidad de otros que en lugar de denunciar el hecho, callan, otorgan.

Mi reflexión de esta semana está motivada no sólo por la gravedad del problema o los problemas que abordamos en momentos en que nuestro partido avanza hacia su VIII Congreso sino también, y en este contexto, por las oportunas declaraciones a un periódico del compañero José Joaquín Bidó Medina, miembro del Comité Político, del Comité Central y también Presidente del Tribunal Nacional de Disciplina y Ética del PLD, a propósito de la corrupción administrativa: "Yo dije hace más de un año, cuando comenzó el escándalo de robo de las parrillas, tapas de hidrantes y desagües, alambres del tendido eléctrico y telefónico, que esto se producía por la voracidad de algunos y la complicidad de otros". (Bidó Medina, El Caribe, 5 de Octubre 2010)

Ante la proximidad del VIII Congreso Norge Botello del PLD, y cerca de cumplir nuestros doce años en la administración del Estado, la corrupción debe ser abordada institucionalmente en nuestro partido. A ello nos obliga la insoslayable percepción ciudadana de que nuestro partido no responde adecuadamente ante las acusaciones de comportamientos poco éticos o ilegales de una parte de sus militantes, teniendo los instrumentos y organismos para reparar tales faltas.

Hace un tiempo un funcionario reconoció la imposibilidad de sancionar a "los políticos" cuando actúan fuera de la norma esperada. Deducimos entonces que ante una legislación impotente el problema debe abordarse desde la ética. Esto significa que la responsabilidad de los comportamientos de la militancia que cumple funciones en el Estado es responsabilidad del Partido. Este debe, en su organismo especializado, sancionar las conductas impropias y atentatorias al patrimonio de todos y todas las dominicanas y dominicanos.

Todo se sabe: "La debilidad consiste en no vigilar lo que sucede en su entorno. Cuando una persona actúa mal, aunque sea una sola vez, queda la impronta entre las personas que lo conocen de que esa persona no es confiable" (Idem).

La pregunta es: ¿Qué hacemos con lo que sabemos?

En la entrevista que concedió a El Caribe esta semana, dice el compañero Bidó Medina "Los bienes del Estado son sagrados" y lo son muy especialmente para quienes hemos jurado servir al pueblo. Y remata afirmando que no sirve al partido -ni al pueblo, digo yo- la "... gente que cree que los puestos son para encumbrarse y que están por encima de los demás".

Si ante la apropiación de bienes ajenos se cometen delitos que parecen imposibles de sancionar, el Partido tiene la obligación de sancionar moral y orgánicamente a quienes muchas veces se escudan en la militancia para conseguir apoyos que terminan siendo malhechoras camaraderías, complicidades de mala muerte.

Otro importante aspecto tratado por el compañero Bidó Medina y al que es sabio ponerle mucho ojo es el de las diferencias en el comportamiento ético entre la nueva y la vieja militancia de nuestra organización: "En el Partido hay mucha gente, es posible que algunos de los viejos pudiera degenerar, y lo que están haciendo eso está mal, pero hay mucha gente buena que ha venido al Partido, pero otros vienen frente al auge de que el Partido ha llegado al poder, no vienen para compartir ideas y principios con la filosofía bochista del poder."

Y ese es el partido que hoy tenemos. Un partido de militantes tradicionales y militantes nuevos a quienes tenemos el desafío de no desechar sino de ganar. Ese es el partido que vivirá su VIII Congreso Norge Botello. Un partido casi con el mismo número de integrantes que el Partido de los Trabajadores de Lula, sin olvidar que en Brasil los electores son ciento treinta millones. !Qué curioso! Razón de más para prestar atención a la cita anterior del Presidente del Tribunal Nacional de Disciplina y Ética del PLD.

Insisto: ¿Qué debe hacer el partido con lo que sabe? ¿Qué hacer con la voracidad de algunos que goza de la complicidad de muchos, muchos otros? Como militante, aspiro a que en este congreso dejemos de preocuparnos por la corrupción y demos el giro a ocuparnos militante y rigurosamente de ella.

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El compromiso con lo político partidario para incidir en las políticas públicas: Tony Judt

Acá una síntesis del llamado de este autor, fallecido, al compromiso, mediante la participación en los partidos políticos:


"Pero las repúblicas y las democracias solo existen en virtud del compromiso de sus ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.


Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales."  Tony Judt.


FRAGMENTO LITERARIO: LECTURA

El legado de Tony Judt

Admirado tanto por su talla intelectual, como por su valiente respuesta a la enfermedad que le llevó a la muerte, el historiador defiende en un libro póstumo la necesidad de ser críticos con quienes nos gobiernan y mantiene que la disconformidad es la savia de la vida social

TONY JUDT 26/09/2010
Quienes afirman que el fallo es del "sistema" o quienes ven misteriosas maniobras detrás de cada revés político tienen poco que enseñarnos. Pero la disposición al desacuerdo, el rechazo o la disconformidad -por irritante que pueda ser cuando se lleva a extremos- constituye la savia de una sociedad abierta. Necesitamos personas que hagan una virtud de oponerse a la opinión mayoritaria. Una democracia de consenso permanente no será una democracia durante mucho tiempo.
Es tentador hacer como todos: la vida en comunidad es mucho más sencilla cuando cada uno parece estar de acuerdo con los demás y la disconformidad es adormecida en aras de las convenciones del compromiso.
Las sociedades y las comunidades en que estas faltan o se han desintegrado no prosperan. Pero la conformidad tiene un precio. Un círculo cerrado de opiniones o ideas en el que nunca se permiten ni el descontento ni la oposición -o solo dentro de unos límites circunscritos y estilizados- pierde la capacidad de responder con energía e imaginación a los nuevos desafíos.
Estados Unidos es un país fundado sobre comunidades pequeñas. Como puede atestiguar cualquiera que haya vivido durante algún tiempo en uno de esos lugares, el instinto natural siempre es imponer una uniformidad normativa al comportamiento público de sus miembros. En Estados Unidos, esta disposición en parte es contrarrestada por la predisposición individualista de los primeros colonos y por la protección constitucional que otorgaron a la disconformidad individual y minoritaria. Pero este equilibrio, observado por Alexis de Tocqueville entre muchos otros, hace tiempo que se ha inclinado hacia la conformidad. Las personas siguen siendo libres de decir lo que quieran, pero si sus opiniones contradicen las de la mayoría, son marginadas de la sociedad. Como mínimo, el impacto de sus palabras es silenciado.
Gran Bretaña solía ser diferente: una monarquía tradicional gobernada por una élite hereditaria que mantenía su control del poder permitiendo e incluso incorporando la disconformidad y anunciando su tolerancia como una virtud. Pero el país se ha hecho menos elitista y más populista; la vena no conformista en la vida pública ha sufrido una descalificación constante -como Tocqueville habría previsto-. Actualmente, el desacuerdo enérgico con la opinión generalmente aceptada sobre cualquier cosa, desde la corrección política hasta los tipos impositivos, es casi tan poco frecuente en el Reino Unido como en Estados Unidos.
Hay muchas fuentes de disconformidad. En las sociedades religiosas, particularmente en aquellas que tienen un credo establecido -catolicismo, anglicanismo, islamismo, judaísmo-, las tradiciones de disconformidad más efectivas y duraderas están enraizadas en diferencias teológicas: no es casualidad que el Partido Laborista británico naciera en 1906 de una coalición de organizaciones y movimientos en la que las congregaciones no conformistas tuvieron gran protagonismo.
Las diferencias de clase también son un terreno abonado para la disconformidad. En las sociedades divididas en clases (o, en algunos casos, en las comunidades organizadas en castas), los que están abajo suelen tener una fuerte motivación para oponerse a su condición y, por extensión, a la organización social que la perpetúa.
En décadas más recientes, la disconformidad ha estado estrechamente relacionada con los intelectuales: un tipo de persona que primero se identificó con las protestas de finales del siglo XIX contra el abuso de poder por parte del Estado, pero que en nuestro tiempo es más conocido por hablar y escribir a contrapelo de la opinión pública.
Por desgracia, los intelectuales contemporáneos han mostrado muy poco interés en aspectos clave de la política pública, mientras que han intervenido o protestado sobre temas definidos éticamente en los que las opciones parecen más claras. Esto ha dejado los debates sobre la forma en que debemos gobernarnos en manos de especialistas políticos y think tanks, en los que rara vez tienen cabida opiniones no convencionales y el público queda prácticamente excluido.
El problema no es si estamos de acuerdo o no con un acto legislativo determinado, sino la forma en que debatimos nuestros intereses comunes. Por tomar un ejemplo evidente (por ser muy conocido): en Estados Unidos, a cualquier conversación sobre el tema del gasto público y las ventajas o desventajas de un papel activo del Gobierno enseguida se le aplican dos cláusulas de exclusión. De acuerdo con la primera, todos estamos a favor de que los impuestos sean tan bajos como sea posible y de que el Gobierno se entrometa lo mínimo en nuestros asuntos. La segunda -en realidad, una variación demagógica de la primera- afirma que nadie quiere que el "socialismo" sustituya nuestra forma de vida y de gobierno tradicional y eficiente.
A los europeos les gusta creerse menos conformistas que los estadounidenses. Les hacen sonreír los corrales religiosos a los que se retiran tantos ciudadanos estadounidenses, renunciando así a la independencia mental para adoptar el lenguaje del grupo. Señalan las consecuencias perversas de los referendos locales en California, donde unas iniciativas legislativas populares bien financiadas han destruido la base fiscal de la séptima economía mundial.
Sin embargo, en un reciente referéndum en Suiza se prohibió la construcción de minaretes en un país en el que solo hay cuatro y donde casi todos los residentes musulmanes son refugiados bosnios laicos.
Y los británicos han aceptado sumisamente todo, desde las cámaras de televisión de circuito cerrado hasta la vigilancia más invasora de la intimidad, en lo que ahora es la democracia más autoritaria y "sobreinformada" del mundo. En muchos aspectos, la Europa actual es mejor que los Estados Unidos contemporáneos, pero está lejos de ser perfecta.
Hasta los intelectuales han doblado la rodilla. La guerra de Irak vio cómo la gran mayoría de los comentaristas británicos y estadounidenses abandonaban toda apariencia de pensamiento independiente y se alineaban con el Gobierno. La crítica al ejército y a quienes ostentan la autoridad política -que siempre es más difícil en tiempo de guerra- se marginó y se trató casi como si fuera una traición. Los intelectuales de la Europa continental tuvieron más libertad para oponerse a la precipitada campaña, pero solo porque sus propios líderes eran ambivalentes y sus sociedades estaban divididas. (...)
Pero, al menos, la guerra, como el racismo, ofrece opciones morales claras. Incluso hoy, la mayoría de la gente sabe lo que piensa acerca de una acción militar o de los prejuicios raciales. Pero en el ámbito de la política económica, los ciudadanos de las democracias contemporáneas nos hemos vuelto demasiado modestos. Se nos ha aconsejado que dejemos esas cuestiones a los expertos: la economía y sus implicaciones políticas están mucho más allá del entendimiento del hombre o la mujer corrientes, de lo que se encarga el lenguaje cada vez más arcano y matemático de la disciplina.
No es probable que muchos "legos en la materia" se opongan al ministro de Economía o a sus asesores. Si lo hicieran, se les diría -como un sacerdote medieval podría haber aconsejado a su grey- que son cosas que no les incumben. La liturgia debe celebrarse en una lengua oscura, que solo sea accesible para los iniciados. Para todos los demás, basta la fe.
Pero la fe no ha bastado. Los emperadores de la política económica en Gran Bretaña y Estados Unidos, por no mencionar a sus acólitos y admiradores del resto del mundo desde Tallin hasta Tiflis, están desnudos. No obstante, como la mayoría de los observadores comparten desde hace mucho sus gustos sartoriales, no están en condiciones de decir nada. Tenemos que volver a aprender cómo criticar a quienes nos gobiernan. Pero para hacerlo con credibilidad hemos de librarnos del círculo de conformidad en el que tanto ellos como nosotros estamos atrapados.
La liberación es un acto de la voluntad. No podemos reconstruir nuestra lamentable conversación pública -lo mismo que nuestras ruinosas infraestructuras físicas- si no estamos lo bastante indignados por nuestra condición presente. Ningún Estado democrático debería poder lanzar una guerra ilegal sustentada en una mentira deliberada y no tener que responder de ello. El silencio que rodea la vergonzosa respuesta de la Administración Bush al huracán Katrina delata un cinismo deprimente hacia las responsabilidades y competencias del Estado: en realidad, esperamos que Washington no esté a la altura. La reciente decisión del Tribunal Supremo estadounidense de permitir el gasto ilimitado de las empresas en los candidatos electorales -y el escándalo de las "dietas" en el Parlamento británico- ilustra el papel incontrolado del dinero en la política actual. (...)
Entretanto, la vertiginosa pérdida de apoyo del presidente Obama, en gran medida debida a su torpe defensa de la reforma sanitaria, ha contribuido más todavía a la desafección de la nueva generación. Sería fácil retirarse en un hastío escéptico ante la incompetencia (y peor) de aquellos que actualmente tienen encomendado gobernarnos.
Pero si dejamos el desafío de la renovación política radical a la clase política existente -a los Blairs, Browns, Sarkozys, Clintons y Bushes y (me temo) Obamas-, solo acabaremos más decepcionados.
La disconformidad y la disidencia son sobre todo obra de los jóvenes. No es casual que los hombres y mujeres que iniciaron la Revolución Francesa, lo mismo que los reformadores y planificadores del new deal y de la Europa de la posguerra, fueran bastante más jóvenes que los que los precedieron. Ante un problema, es más probable que los jóvenes lo afronten y exijan su solución, en vez de resignarse. Pero también tienen más probabilidades que sus mayores de caer en el apoliticismo: como la política está tan degradada, debemos desentendernos de ella. (...)
Por consiguiente, lo primero que se le ocurre a un joven que quiere "comprometerse" es afiliarse a Amnistía Internacional o a Greenpeace, o a Human Rights Watch o a Médicos Sin Fronteras. El impulso moral es irreprochable. Pero las repúblicas y las democracias solo existen en virtud del compromiso de sus ciudadanos en la gestión de los asuntos públicos.
Si los ciudadanos activos o preocupados renuncian a la política, están abandonando su sociedad a sus funcionarios más mediocres y venales. La Cámara de los Comunes británica ofrece actualmente un espectáculo penoso: un reducto de enchufados, subordinados serviles y pelotas profesionales -al menos, tan lamentable como en 1832, la última vez que fue asaltada y sus "representantes" expulsados de su sinecura-. El Senado estadounidense, en el pasado un bastión del republicanismo constitucional, se ha convertido en una parodia pretenciosa y disfuncional de su carácter original. La Asamblea Nacional francesa ni siquiera aspira al visto bueno del presidente del país, que la soslaya cuando quiere.
Durante el largo siglo del liberalismo constitucional, de Gladstone a Lyndon B. Johnson, las democracias occidentales estuvieron dirigidas por hombres de talla superior. Con independencia de sus afinidades políticas, Léon Blum y Winston Churchill, Luigi Einaudi y Willy Brandt, David Lloyd George y Franklin Roosevelt representaban una clase política profundamente sensible a sus responsabilidades morales y sociales. Es discutible si fueron las circunstancias las que produjeron a los políticos o si la cultura de la época condujo a hombres de este calibre a dedicarse a la política. Políticamente, la nuestra es una época de pigmeos.
Sin embargo, es todo lo que tenemos. Las elecciones al Parlamento, al Senado y a la Asamblea Nacional siguen siendo nuestro único medio de convertir la opinión pública en acción colectiva dentro de la ley. Así que los jóvenes no deben perder la fe en nuestras instituciones públicas. (...)
El fracaso democrático trasciende las fronteras nacionales. El vergonzoso fiasco de la Cumbre del Clima de Copenhague en diciembre de 2009 ya se está traduciendo en cinismo y desesperanza entre los jóvenes: ¿qué va a ser de ellos si no nos tomamos en serio las implicaciones del calentamiento global? El desastre sanitario en Estados Unidos y la crisis financiera han acentuado la sensación de impotencia incluso entre los votantes con mejor voluntad. Hemos de actuar guiándonos por nuestra intuición de una catástrofe inminente. (...)
La mayoría de los críticos de nuestra condición presente comienzan con las instituciones. Dirigen su atención a los parlamentos, los senados, los presidentes, las elecciones y los grupos de presión, y señalan las formas en que se han degradado o han abusado de la autoridad que se les ha confiado. Cualquier reforma, concluyen, debe comenzar ahí. Necesitamos leyes nuevas, sistemas electorales distintos, restricciones a los grupos de presión y a la financiación de los partidos; debemos dar más (o menos) autoridad al ejecutivo y hallar la forma de que las autoridades, elegidas o no, escuchen y respondan a quienes son su base y les paga: nosotros.

Prensa independiente, burocracia eficiente y facilidad de acceso a candidaturas políticas, tres pasos para superar la corrupción: Víctor Lapuente

El País.es

La paradoja de la corrupción

¿Por qué políticos y partidos relacionados con la corrupción mantienen en España altos niveles de aplauso popular? Podría evitarse con burocracia meritocrática, cambio del sistema electoral y prensa independiente.


VÍCTOR LAPUENTE 04/05/2010

Tres historias diferentes en tres países muy distintos (Haití, Afganistán y Grecia) han atraído gran parte de la atención internacional en el último año. En Haití, la interpretació n dominante es que la pobreza extrema del país hizo que un terremoto terrible se convirtiera en una tragedia humana sin precedentes; en Afganistán, que una ocupación extranjera en aumento es incapaz de frenar la violencia y traer estabilidad; y en Grecia, que la conjunción de una mala política fiscal junto a la imposibilidad de recurrir a una política monetaria propia le está llevando al borde del colapso económico. Sin embargo, si preguntamos a expertos, miembros de los Gobiernos y ciudadanos de esos países qué causa señalarían como la principal responsable de sus problemas, la respuesta sería sorprendentemente bastante similar.

En documentos anteriores al terremoto, como Por qué la ayuda internacional a Haití ha fallado, tanto observadores externos como funcionarios implicados durante décadas en la ayuda a Haití admiten que si el problema hubiera sido la pobreza lo habrían podido afrontar. Pero con lo que sistemáticamente se estrellaban sus esfuerzos era con una corrupción endémica creciente. En Afganistán, el estudio de opinión pública más exhaustivo, llevado a cabo recientemente por Naciones Unidas, señala que la corrupción es considerada como el principal problema del país, por encima de la violencia. Por su parte, el primer ministro griego, Papandreu, ha reconocido en una cumbre europea, provocando el estupor entre sus homólogos, que la corrupción es la principal causa de los problemas económicos.

Haití, Afganistán y Grecia son casos extremos de lo que expertos, como Simon Kurer, llaman la "paradoja de la corrupción". Por una parte, la corrupción es una actividad impopular en todo el mundo, pero, por otra, los políticos corruptos resultan populares en muchos sistemas políticos y sobreviven en sus cargos, ganando en numerosas ocasiones elecciones democráticas. Otros ejemplos vienen de países como Italia, India, Tailandia o México, donde, en determinadas elecciones, estar procesado por corrupción no daña o incluso aumenta las probabilidades de reelección de un político. Otros estudios -como algunos en EE UU o en Brasil- muestran que estar involucrado en actividades corruptas reduce, modesta, pero significativamente, tus probabilidades de reelección. Por supuesto, en los países menos corruptos del mundo estos estudios no se pueden llevar a cabo porque no hay un número suficiente de casos como para extraer conclusiones.

En España, mientras vamos cayendo año a año en las comparativas internacionales de "buen gobierno" y los ciudadanos están crecientemente preocupados por la corrupción, nuestras instituciones parecen tener problemas para eliminar a los políticos corruptos. Por un lado, más del 70% de los alcaldes envueltos en escándalos de corrupción mantuvieron la alcaldía tras las últimas municipales. Por el otro, las encuestas muestran cómo partidos con numerosos dirigentes procesados en algunas autonomías mantienen (o aumentan) su ventaja electoral sobre la oposición.

La causa de que nos encontremos cada vez más hundidos en la paradoja de la corrupción hay que buscarla en la ausencia de tres mecanismos que, en otros países de nuestro entorno, facilitan que los políticos corruptos sean castigados en las urnas.

El primero, y que he mencionado ya en otras ocasiones aquí, es la adopción de una burocracia meritocrática impermeable al clientelismo. Los políticos corruptos sobreviven en sus cargos gracias a que ofrecen bienes particularizados a miembros de redes clientelares, ya sean legales, como puestos en la Administració n pública, o ilegales, como tratos de favor en contratos públicos. Los países donde los políticos corruptos se consolidan a perpetuidad en el cargo suelen tener términos específicos -padrino, cacique, o jao pho (en Tailandia)- reservados para designar a los cabecillas de las redes clientelares que distribuyen trabajos en la Administració n, accesos preferenciales a servicios públicos, contratos públicos o licencias de negocios. Los políticos corruptos exitosos electoralmente son aquellos que, cuando llegan al poder, no llegan solos sino que son capaces de colonizar la Administració n pública con los miembros de una red clientelar. Y en España es bastante sencillo. Por el contrario, la fortaleza de los cuerpos de la Administració n central del Estado impiden que ésta pueda ser politizada. Esto explicaría el misterioso caso de la trama Gürtel, que se gesta al comienzo de la era Aznar y que extiende sus tentáculos en numerosos municipios y comunidades autónomas, pero que no logra contaminar una sola institución de la Administració n central del Estado. Las diferencias entre la relativamente incorruptible Administració n central española y la relativamente corruptible italiana, tradicionalmente mucho más politizada, podrían explicarse también por la ausencia en esta última de una burocracia central resistente al clientelismo político.

El segundo mecanismo sería el sistema electoral. Por una parte, votar a candidatos individuales es mejor que a listas de partido cerradas, porque aumentan los incentivos a comportarse honestamente. Si los votantes te pueden echar a ti directamente, intentarás mantener tu reputación intacta. Esta es una característica buena de los sistemas electorales denominados "mayoritarios" (como los anglosajones) y que nosotros no tenemos, pues votamos a una tribu entera. Por otra parte, la falta de responsabilidad individual se compensa en muchos países europeos -que, como nosotros, tienen sistemas electorales denominados "proporcionales"- con un instrumento para limpiar la política de partidos corruptos: diseñar circunscripciones electorales que elijan simultáneamente a muchos representantes. En otras palabras, en esos países hay pocas "barreras de entrada" para que una opción política nueva pueda entrar en la vida política, pues incluso un modesto porcentaje de voto te garantiza representació n. Esa característica está muy limitada en España, donde abundan las circunscripciones electorales minúsculas y los incentivos para favorecer el bipartidismo. En resumen, a la hora de limpiar las instituciones de políticos corruptos tenemos lo peor de cada sistema electoral: ni candidatos a los que podemos castigar individualmente (como sucede en los sistemas mayoritarios) ni la opción de dirigir el voto hacia alternativas nuevas o minoritarias (como sucede en los sistemas verdaderamente proporcionales) .

En tercer lugar, disponer de medios de comunicación independientes juega un papel clave para que la corrupción tenga efectos electorales. En España tenemos una gran pluralidad externa (entre medios de comunicación) , pero la pluralidad interna (dentro de cada medio) es limitada. El extremo opuesto sería el mundo anglosajón, donde la pluralidad externa es mucho menor, pero a costa de una mayor pluralidad interna. Así, nosotros podemos elegir entre un mayor número de medios, pero estos medios ofrecen un mensaje más monolítico. El mayor paralelismo entre medios de comunicación y partidos políticos que existe en España hace que, al contrario que en otros países, las noticias de corrupción se perciban como el resultado de intereses políticos encubiertos. Podemos discutir cuáles son las causas -aunque, la alta discrecionalidad política que tienen los Gobiernos, sobre todo autónomos, para moldear a su imagen y semejanza canales públicos regionales y para asignar subvenciones, licencias de radio y televisión u otras vías de subsistencia a grupos privados de comunicación es una seria candidata-.

Por tanto, si los dirigentes políticos españoles estuvieran realmente interesados en eliminar la corrupción, deberían proponer tres acciones opuestas a las que han estado implementando en los últimos años y que, en un ejercicio de ignorancia o de cinismo, siguen postulando hoy día como solución. En lugar de "prestigiar la política", deberían aspirar a prestigiar la Administració n. Y enfatizo que eso no nos acercaría al franquismo, sino a las democracias más avanzadas. En lugar de dar más fuerza a los partidos, deberían dar más peso a los políticos individuales. Y en lugar de fomentar una pluralidad externa y sectaria de los medios de comunicación, deberían mimar la pluralidad interna. O esto o, sin ánimo de ser Casandra, nos deberíamos ir preparando para una tragedia griega.

Víctor Lapuente Giné es profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Gotemburgo, Suecia.

La creatividad y las campañas políticas: Grisbel Medina

El Norte

REPORTAJE

Creatividad en la política

Grisbel Medina R. - 3/12/2010

EXPERTA. MILDRED MATA DICE QUE PROMOVERSE INGENIOSAMENTE ESTIMULA LA INTELIGENCIA DE LA GENTE

“Yo salí de allá por la puerta de atrás, pero con las manos limpias”, dijo la aspirante a síndico, Petrouschka Muñoz.
Vallas citadinas. Contrario a Sued, en los letreros de Coraasan nunca está la foto de Hamlet Otáñez.

Santiago.- El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, las redacciones de los diarios y televisión florecieron en regalos cuya envoltura reflejaba la pasión política del destinatario. Del morado y rojo eran la mayoría. Los obsequios de aspirantes a repetir o estrenarse en cargos municipales y congresuales forman parte de la estrategia de promoción de quienes aspiran a los 4,036 puestos en el Congreso y municipalidad.

Quien gane el próximo 16 de mayo ocupará posición, manejará recursos y un séquito de gente durante seis años. Tentadora oferta, ¿verdad? Pues en estas elecciones, 6.1 millones de dominicanos y dominicanas pueden ejercer el voto y elegir entre la legión de aspirantes distribuidos en 28 partidos asentados en actas de la Junta Central Electoral.

Pero ¿cómo se promueven los candidatos? ¿Cómo atraen la mirada del electorado? Desde antes de que el PLD formalizara la alianza con el PRSC, el actual y cuasi eterno síndico de Santiago, José Enrique Sued, había armado una maquinaria de repostulación que incluye decenas de reconocimientos a cuanto sector reciba placas, bautizo de calles con nombres de héroes muertos y vivos, desvelización de bustos (el último en honor a las Mirabal) y una avalancha diaria de notas de prensa enviadas puntualmente a cubículos periodísticos. Mensajes masivos a través de correo electrónico y propaganda vía redes sociales incitan a hacerte “amiga Facebook” por ejemplo del otra vez aspirante a diputado Demóstenes Martínez.

Sea creativo

Las prácticas actuales superan el tradicional mano a mano y el constante ensuciar la ciudad con afiches que sólo promueven un rostro ultrarretocado por el photoshop. Mildred D. Mata, especialista en trabajo social, reconoce que la creatividad implica esmero y dedicación, o sea, arte. A su juicio, lo más creativo debe envolver los sentidos: visual, sonido, movimiento y contacto corporal. La experta sugiere que quienes promueven un candidato o candidata realicen actividades educativas, pongan películas, coordinen con organizaciones para elevar los conocimientos y capacidades de las personas, con temas afines al ideario político.

Elogia a la diputada Magda Rodríguez porque utiliza spots educativos que estimulan la cultura de paz. Mata informa que en Estados Unidos, los grupos de mujeres hacen campañas para promover, potenciar aquellas que reúnen condiciones para ser candidatas, y cuando lo son realizan actividades recaudativas como subastas y ferias.

En Sosúa, municipio de Puerto Plata, brilla un ejemplo de ingenio y agudeza. La candidatura de la aspirante a la sindicatura por el PRD, Ilana Newman, está matizada de valores. Tanto los artes de la campaña externa como los videos en Youtube (http://www.youtube.com/watch?v=qifWkRMFmnI) hablan de sentimientos, compromiso, esfuerzo, anhelos.

La comunidad que casi siempre es noticia en hechos trágicos y citada como sujeto de muertes, prostitución y drogas (opacan sectores progresistas de la zona) tiene en la oferta electoral a una candidata que, a juicio de Adolfo Faringthon, apela a la sensibilidad y se propone activar los valores de Sosúa, así como crear una plataforma adecuada de desarrollo que erradique estigmas y sirva para enfrentar retos. “Ilana es una mujer con visión de desarrollo, inteligente. Su propuesta es novedosa, las imágenes hablan de solidaridad, de respeto, de arte, de deporte, de servicio comunitario”, explica el artista visual Faringthon, ideólogo del concepto publicitario de Ilana.

En Santiago, el diputado Abel Martínez (el más votado del país), se enfoca en la juventud. Su campaña navega en facebook y twiter.

DATOS ELECTORALES

En la provincia de Santiago hay 693,808 personas inscritas. En mayo se escogerá un senador entre Orlando Jorge Mera y Julio César Valentín. Además 18 diputados entre Abel Martínez, Ulises Rodríguez, Magda Rodríguez, Dilepcio Núñez, Víctor Suárez, Bélgica Espaillat, Máximo Castro, Bernardo Colón, Demóstenes Martínez, Raúl Martínez, Francisco Matos, Marino Collante, Víctor Mencía, Adalberto Rosa, Santiago Rodríguez, Jovanny Tejada, José Ricardo Taveras, Angel Acosta, Pedro Agustín Castillo, Francisco -Nave- Santos, Aida de León.y Dense Llaverías. La alcaldía entre el actual José E. Sued, Gilberto Serulle, Petrouschka Muñoz hasta el momento.
En total hay 4,036 puestos del Congreso Nacional (Senado y Cámara de Diputados) y gobiernos municipales (alcaldes y regidores). En estas elecciones se escogerán 32 senadores, 178 diputados, 155 alcaldes, 155 vicealcaldes, 1,149 regidores, 1,149 suplentes de regidores y 229 directores de distritos.

La campaña que estimula la gente

Juan Tomás Taveras Rodríguez, el general separado de la fila policial por atreverse a publicar lo que entendía no era correcto en la PN, regresó a su terruño, Licey al Medio y aceptó la diputación del Partido Dominicanos por el Cambio (DxC)

Columnista de El Nacional y Clave Digital, Juan Tomás compite en la circunscripción número 3 de la provincia de Santiago. Comunicador nato, sus estrategias se enmarcan en reuniones con sectores progresistas, priorizando el roce con la gente, el tú a tú. En su afán por motivar un voto de conciencia, toca puertas y cuenta con apoyo voluntario de muchas personas. Taveras transmite un mensaje de transparencia, de voluntad y servicio. Conduce el programa televisivo “Sin pelos en la lengua” a través de Virus TV.

Ex-General

A Juan Tomás le llaman el “General del pueblo” porque nunca está distante de la gente. Donde quiera esboza su apego a constitucionalidad, la institucionalidad y defensa de los derechos de las personas especialmente el de las libertades ciudadanas y la expresión del pensamiento. Fundó a Justicia y Bien Común, entidad dedicada a defender derechos y libertades ciudadanas.

Expulsada por José Enrique Sued, síndico de Santiago, porque simpatizaba por el ex candidato presidencial, Eduardo Estrella, la médica Petrouschka Muñoz, aspira la sindicatura por el Partido Dominicanos por el Cambio. Su rostro y melena rubia se aprecia en vallas gigantes. La dama, mientras estuvo en el Ayuntamiento se involucró en trabajos contra la violencia de género, infancia en riesgo social y ancianidad, que le granjearon afectos en distintos sectores.

La presentación de su candidatura fue a pocas cuadras del Palacio Municipal en un acto donde no faltó música, estética y recursos tecnológicos. Impecable, como siempre, Muñoz, habló desde una platea con pantalla y micrófono portátil. “Estamos aquí para librar una batalla que nos libre de tanto ladrón y sinvergüenza. Se acabó la fiesta de esa partidocracia absurda, sucia, e interesada que nos gobierna. De una vez por todas, cambiaremos el Ayuntamiento de amigos y familiares por uno de personas capaces y preparadas”, expuso a boca llena.

Antes de que el PLD, su partido, sacrificara los aspirantes por la cuadra morada, para priorizar un “remake” con Sued, Hamlet Otáñez Tejada, actual director de CORAASAN, desarrolló una campaña súper creativa identificada por una impecable línea gráfica, cero afiches y spot publicitario donde insistía en que “lo que somos es porque trabajamos en equipo, para servir a Santiago, siempre pensando en que se puede hacer mejor”.

POR UNA CULTURA DE PAZ

La diputada Magda Rodríguez apela a la educación y a contagiar a la gente con la cultura de paz. Por eso el spot de su campaña es un canto de prevención contra la violencia, así como la distribución de su programa de gestión y rendición de cuentas.

Su discurso de campaña visibiliza los derechos de las mujeres y la solidaridad hacia las almas con discapacidad, así como respeto al ambiente. Su afiche, creación de Juan Manuel Sosa, es llamativo y tanto ella como su equipo entienden que la actividad política debe centrarse en la promoción de valores que fortalezcan la democracia dominicana y contribuyan a mejorar la sociedad. “Creo en la política como servicio”, declaró.


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