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Objetivos Sostenibles en España

 Helena Santos, de España, nos facilita información sobre la Situación de los Objetivos del Desarrollo Sostenible ODS en España.

Acá la compartimos y agradecemos su colaboración, en aras de la universalidad del conocimiento.

Objetivos de Desarrollo Sostenible


En el año 2015, los líderes mundiales establecieron una serie de objetivos globales con tal de proteger el planeta, erradicar la pobreza y asegurar la prosperidad para todos. Así se creaba una nueva agenda de desarrollo sostenible.


Estos 17 objetivos tienen en común el desarrollo humano, cuyo objetivo principal es el poder expandir las oportunidades de todas las personas y permitir que éstas sean dueñas de su propia vida.


Actualmente, en España, se está trabajando en mejorar estos objetivos y casi todos siguen una tendencia positiva pero aún queda mucho camino por recorrer con tal de que la situación sea la ideal.


https://www.companias-de-luz.com/objetivos-de-desarrollo/


España: Educación Ciudadana sexual y otros, y las religiones

BBCMundo.com
España, dividida por una materia escolar

Elva Narcia
BBC, Madrid

Una nueva y polémica asignatura, Educación para la Ciudadanía, incorporada en el ciclo escolar que dio inicio esta semana en España, ha enfrentado a la Iglesia y a los sectores más conservadores de la sociedad con el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

Se trata de una materia de carácter obligatorio que al momento forma parte del plan de estudios en escuelas de siete de las 17 comunidades autónomas del país, pero que a partir del próximo ciclo escolar deberá ser incorporada a nivel nacional.

En ella se abordan conceptos como libertad, amistad, amor, sexualidad, solidaridad, convivencia en democracia y tolerancia.

Según el ministerio de Educación el objetivo de esta asignatura es "promover una sociedad libre, tolerante y justa" pero algunas organizaciones de padres de familia y alumnos y la Conferencia del Episcopado Español consideran que es "inaceptable en la forma y el fondo".

Temas delicados

"En la forma, porque impone legalmente a todos una antropología que sólo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona" argumenta en un comunicado la Conferencia Episcopal.

El ciudadano no puede dejar que el Estado le imponga la formación ética de sus hijos, que sea el Estado quien diga lo que está bien o lo que está mal
Luis Carbonel, presidente de CONCAPA

Esta nueva asignatura aborda temas polémicos como la homosexualidad y el aborto, y los libros de texto presentan distintas posturas dependiendo de la editorial.

En algunos se rechaza el aborto y el matrimonio homosexual mientras que en otros se habla por ejemplo de una sexualidad libre y del uso adecuado de la píldora del día después.

Pero la variedad de posturas morales en los libros de texto no parece suficiente para algunos padres de familia que creen que la materia debe cursarse de manera voluntaria, ya que los "valores no se pueden imponer, se pueden proponer".

Luis Carbonel, presidente de la Confederación Católica de Padres de Familia (CONCAPA) sostiene que esta asignatura "pretende adoctrinar y pretende imponer una serie de valores que son de este gobierno".

"No puede confundirse lo legal con lo moral. Aunque haya leyes que han sido aprobadas en España, como es el matrimonio homosexual, nosotros consideramos que van en contra de nuestros principios y no estamos de acuerdo con las mismas".

"El ciudadano no puede dejar que el Estado le imponga la formación ética de sus hijos, que sea el Estado quien diga lo que está bien o lo que está mal" explica Carbonel quien, junto con otras organizaciones, está promoviendo que los alumnos no asistan a esta clase argumentando su derecho a la objeción de conciencia.

En algunos medios de prensa se describe ya esta reacción como un "acto de rebeldía" o un "acto de desobediencia civil.

Guerra ideológica

Quienes apoyan la nueva asignatura porque creen necesario "formar personas libres, participativas y críticas" exigen que se cumpla la ley.

Los que están promoviendo la objeción de conciencia están utilizando a sus propios hijos y a sus propios alumnos en una guerra política, más que en una situación educativa
Carlos López Cortiñas, Federación de Trabajadores de la Enseñanza.

"En una democracia las leyes se cumplen y en estos momentos lo que dice la ley es que para tener un título de educación secundaria es necesario cursar una serie de asignaturas y entre ellas está Educación para la ciudadanía", dijo a la BBC Carlos López Cortiñas, secretario general de Federación de Trabajadores de la Enseñanza.

"Los que están promoviendo la objeción de conciencia están utilizando a sus propios hijos y a sus propios alumnos en una guerra política, más que en una situación educativa" agregó.

El ministerio de Educación espera que para el ciclo escolar de 2008 todas las escuelas primarias y secundarias incluyan esta asignatura.

Sin embargo, la última palabra la tendrá quien gane las próximas elecciones generales programadas para dentro de seis meses, porque hay quienes aseguran que en Educación para la Ciudadanía se libra una batalla de tintes electorales.

Nota de BBCMundo.com:

http://news.bbc.co.uk/go/pr/fr/-/hi/spanish/international/newsid_6993000/6993667.stm

Publicada: 2007/09/13 21:17:55 GMT

© BBC MMVII

Racismo, violencia e impunidad en Alcalá de Henares: España

Hay desamor en cualquier lugar.

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"Estoy en silla de ruedas por ser negro"

D. BORASTEROS / A. IZQUIERDO - Toledo / Alcalá - 06/09/2007

Varón, 1,80 metros, de raza blanca, con 29 veranos tras sus anchas espaldas embutidas en un polo. Antecedentes por robo con fuerza y atentado contra la autoridad. Su pelo: muy corto, casi rapado y con vistosas patillas que pisan sus mandíbulas. Así se dibuja el perfil de Roberto Alonso de la Varga, acusado de agredir al congoleño Miwa
Buene Monake la noche del 10 de febrero en Alcalá de Henares. Miwa está en silla de ruedas desde la paliza. Así, de repente. Según él, por un solo motivo: "Ser negro".

* Un testigo reconoce a un vecino de Alcalá como autor del ataque

Un congoleño de 42 años se queda tetrapléjico a consecuencia de la paliza que recibió en Alcalá de Henares

El presunto agresor sigue libre y la justicia actúa con lentitud, denuncia el Movimiento contra la Intolerancia.

"Nos han quitado todo de un día para otro. ¡Y lo peor es que nadie hace nada! ¿Sería igual si el agredido fuera blanco?"

La instrucción del caso sigue abierta. Avanza a pasitos muy cortos desde hace siete meses. El presunto agresor, en libertad, declaró el pasado martes en el Juzgado de Instrucción número 6 de Alcalá. Entre los folios dispersos sobre la mesa del juez, un informe de la
policía. Los agentes que recogieron el cuerpo ya insensible de Miwa describieron sus lesiones como "leves". Después, rectificaron. Miwa aún está esperando a declarar ante el juez.

La víctima tiene 42 años. Es de piel casi azulada y sus huesos, plegados sobre la silla de ruedas, son largos, escurridizos. Pesa menos de 50 kilos. Llegó a España en 2000 y tiene dos hijos aún en Kinshasa, de 10 y 12 años. Ningún músculo por debajo de la barbilla le responde. Vive en el Centro Nacional de Parapléjicos de Toledo.

Roberto Alonso confiesa en su reciente declaración que es inocente.

Mientras lo dice, dispara la mirada distraída por el techo del juzgado. Que él sólo estaba recogiendo su coche... "Y punto". Pero un testigo le ha reconocido.

Indignado ayer por el relato de Alonso, Miwa necesita que su mujer, Mirella, le oculte los ojos del sol moviéndole el cuello, como si fuera un muñeco. Están en el jardín exterior del hospital de Toledo. Sólo la boca le responde a los estímulos del cerebro. Suficiente para decir lo que piensa: "¡Somos monos y por eso no tenemos derecho a vivir!". Un diagnóstico basado en varias denuncias: nadie del juzgado sabe cuál es el estado real del congoleño y nadie del Ayuntamiento de Alcalá ha respondido a sus peticiones de SOS. Ninguna llamada. Eso
dicen.

Mirella, bolso cargado de ansiolíticos, se desploma con su gorrita sobre el césped. Un ataque de ansiedad. No puede dormir y no puede comer. Además "las pastillas no funcionan". Da vueltas por el suelo llorando. Entre hipido e hipido se le entiende una misma idea repetida: "Nos ha pasado por ser negros, nos han quitado todo de un
día para otro. ¡Y lo peor es que nadie hace nada, ese asesino está en la calle!". Ahora se pone de rodillas, levanta la visera de la gorra y pregunta: "¿Sería igual si el agredido hubiese sido blanco?".

Miwa no tiene muchas ganas de vivir. Casi ninguna. Economista, traductor accidental en España, dice que está solo y que todo es "difícil, muy difícil". Dejó de alimentarse durante buena parte de agosto. "¿Para qué?", argumenta con la poca expresividad a la que le tiene condenada la inmovilidad. No asiste a las clases de
rehabilitación. "Es difícil, difícil", repite con el exclusivo acompañamiento de los tendones, finísimos, de la mano derecha. "Y el tiempo pasa", sentencia antes de advertir de que se está mareando. Su mujer manipula la silla de ruedas y reclina la parte en la que descansa el cuello de su marido, un peso muerto que cae hacia atrás
sin resistencia.

Miwa a veces ve hombrecillos amenazantes que descienden desde el techo de su habitación en el centro de parapléjicos. Pero la mayor parte del tiempo conserva la lucidez. La suficiente como para sorprender a su auditorio con un análisis pesimista sobre la
evolución del Euríbor, el índice de referencia de la mayoría de los créditos hipotecarios. "¡Para colmo otra subida más de los tipos!", interrumpe el torrente de cuestiones sobre su estado . "Se nos va a poner el préstamo en más de 600 euros", advierte con los ojos muy
abiertos. "Piso, coche, electricidad... ¿qué vamos a hacer?", enumera con alma de contable.

Pero eso no es lo peor. La calculadora de Miwa cruza ese dato con otro aún peor: "A Mirella se le acaba el contrato en octubre y no la van a renovar". Mirella trabaja desde la tarde hasta muy entrada la
madrugada en un almacén apilando cajas. Estudió enfermería. Una experiencia que le es muy útil a la hora de atender a Miwa. Pero que compite con algunos inconvenientes. Por ejemplo, que tarda tres horas
en trasladarse desde Alcalá hasta Toledo en el tren. O, por ejemplo, que los días de diario duerme durante el día y no puede visitarlo.
Llega al centro los viernes por la tarde y se queda hasta el domingo por la noche. Después, desvelada, regresa a su piso en una cuarta planta sin ascensor. "Ideal para el estado de Miwa", ironiza.

La pareja quería regresar este año a la República del Congo. "Ya no puede ser", sentencian, mientras suplican que al menos se tramite la llegada a España de la hermana de él. El deseo de reunirse con sus hijos, lo descartan como "un imposible".

El Movimiento contra la Intolerancia, a través de su cara más visible, Esteban Ibarra, denuncia otras "particularidades del caso".

Según ellos, la fiscalía de Madrid aún "no se ha dignado a darse por enterada de la situación". Un hecho que ha motivado una dura carta de esta organización, que actúa como acusación particular, para protestar.

Mientras, Roberto Alonso, hijo de un jardinero, hace su vida. El martes acudió al juzgado a declarar de nuevo: "Yo no vi nada", afirma. Miwa, antes de desmayarse y caer al suelo, sí se acuerda de la cara de Roberto. Es su último flash. El resto se ha perdido junto a la movilidad sus articulaciones. De la barbilla hasta los dedos de
los pies.