Mostrando las entradas con la etiqueta políticas públicas y mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta políticas públicas y mujeres. Mostrar todas las entradas

La violencia del machismo, aún en Suecia: ¿Qué hacen?. Por Silvia Blanco

Linus Lindberg, abogado de 33 años, cuida a su hijo durante su baja paternal. / EVAN PANTIEL

Este artículo trata de un reportaje sobre lo que en Suecia se experimenta para disminuir la agresividad machista que aún queda en el país. En Suecia, al año, 2016 por ejemplo, ocurren aún 13 feminicidios, y ellas/os son 10 millones de habitantes, aproximadamente. 

 (Para el caso de RD los feminicidios íntimos mensuales promedio son 8, al año hacen 96, y los ampliados son una suma similar, (feminicidios no íntimos) suman una cifra  para un dato anual de alrededor de 200 feminicidios anualmente, en promedio.)

En Suecia, el personal especializado en políticas de igualdad, equidad y no violencia contra la mujer, cree que aún hay rigidez y machismo, en hombres que no se toman a bien, aún, los logros de la igualdad de la mujer. También comenta que puede afectar el patrón de consumo de alcohol, esto no siendo relevante.

Hay áreas donde aún hay un machismo estructural como en las empresas, en las empresas de la bolsa de valores, apenas un  22% de la gerencia administrativa, y en los Consejos de dirección un 32%.

También existe la practica del mansplaining en las empresas, y el sindicato Unionen tiene una línea abierta de denuncia, que consiste, que hombres le dan explicaciones no solicitadas, ni necesarias, a expertas, en una actitud  condescendiente, y hay una campaña para explicar cómo se da esto, un ejemplo es, que un hombre le pregunta a una mujer que va a ser la conferencista principal que si es la persona que limpia.

También vienen trabajando los temas de la igualdad, equidad, no violencia, con 200,000 refugiados.

Y se trabajan programas de concientización con los jóvenes sobre el problema del machismo.
---
Todo estos obstáculos aún ocurren a pesar de que Suecia tiene paridad 40/60% en el gobierno y en el Parlamento. Es el 4to. país del mundo  con más niveles de igualdad con I=0.81, y el número 1 en la Unión Europea; se comparten los quehaceres domésticos, la familia es más importante que la economía, el gobierno es feminista; a hombres y mujeres se le paga un 90% cuando se dan de baja para el cuidado de las y los niños, entre otras medidas y políticas.

La tasa de empleo de las mujeres es de un 78% (para comparar la de RD es de un 50%). La superior de la Iglesia Luterana es una mujer, de Upsala.

Para ver más aspectos y detalles sobre lo que pasa en Suecia, sobre equidad e igualdad de género, invito a leer el artículo.

Mildred D Mata
---

Suecia: ¿Paraíso de la Igualdad?

DOMINGO 05 DE MARZO DE 2017

 Por Silvia Blanco
Los suecos llevan décadas experimentando políticas para reducir la brecha de género. Tienen un Gobierno feminista y el esfuerzo por la equidad se extiende por escuelas, casas y oficinas. Pero el país nórdico encierra una paradoja: presenta una de las mayores tasas de violencia machista de la Unión Europea.

Ese MEDIODÍA y Linus Lindberg, abogado de 33 años, ya ha hecho todas las tareas: ha recogido la casa, ha jugado con su hijo Henri, de 13 meses, le ha dado de comer y ha fregado los platos. Luego irá a comprar y cocinará la cena para él y su pareja, una psiquiatra de 35 años que vuelve a las seis a casa. El piso que comparten, en un silencioso barrio de bloques y parques a las afueras de Estocolmo, lo limpian entre los dos. Ella estuvo de baja los primeros meses. Él ha terminado unas prácticas pagadas de dos años y ahora, durante seis meses, pasa el día con el niño y cobra del Estado una asignación proporcional a sus ingresos. “Compartir nuestro tiempo con Henri es la única opción que contemplamos. Sería muy raro que solo ella se quedara en casa”, dice mientras toma en brazos al bebé.
/
Los muñecos sin sexo de la escuela infantil Egalia, en Estocolmo / EVAN PANTIEL

James cuida de su hija Lily. / EVAN PANTIEL

James Pearse, de 41 años, no conoce a ningún padre que no se haya cogido la baja por cuestiones laborales o por temor a lo que piensen en su empresa. “Si vas por la calle cualquier lunes por la mañana, ves a muchísimos hombres con niños”, asegura. Él es británico, tiene un negocio de publicidad y trabaja fuera de casa dos días a la semana. El resto del tiempo cuida de Dylan, de año y medio, y de Lily, de cinco. “En este país la familia es siempre más importante que el trabajo”, cuenta en el barrio donde vive con su pareja, Jessica Engstrom, de 39. Ella también es publicista y asegura que en las grandes compañías suecas, como el banco para el que trabaja, hay incentivos para que los empleados cuiden de sus hijos. “Completan con un 10% más la asignación que da el Estado cuando estás de baja. Así cobras el 90% del sueldo”, explica.

Pese a que el sistema sueco empuja a los hombres a compartir la crianza, todavía son las mujeres las que utilizan el 74% de los días de baja frente al 26% que emplean ellos. Por eso el Gobierno introdujo en 2016 la medida correctora de los 90 días intransferibles, en vez de los 60 de años anteriores. “En un mundo ideal”, dice James, “cogería los mismos días que Jessica, pero siendo autónomo, si me tomo un año entero, perdería a mis clientes. Necesito un mínimo contacto con ellos”, cuenta. No es perfecto, pero es mejor que, por ejemplo, en España, donde han vivido un tiempo. Aquí los padres hasta ahora solo han tenido dos semanas y a partir de este año son cuatro; en Suecia se introdujo el concepto en 1974. “¡La diferencia es como entre la noche y el día!”, exclama ella. James lo compara con Reino Unido, donde ausentarse de una reunión porque el hijo está enfermo o tomarse el resto del día para ir a cuidarlo es todavía extraño. Para los suecos es todo lo contrario.

Después de Finlandia, Suecia es el país más igualitario de la UE y el cuarto del mundo tras Islandia, Finlandia y Noruega, según la clasificación anual del Foro Económico Mundial. Si 1 es la igualdad teórica social, Suecia se sitúa en el 0,81 –España, por ejemplo, figura en el puesto 29º de la tabla, con 0,73–. El Ejecutivo es paritario, y el 44% del Parlamento, femenino. El país nórdico posee la tasa de empleo de mujeres más alta de la UE (78%) y hasta la Iglesia sueca (luterana) tiene como primada a una mujer, la arzobispa de Upsala.
Jessica cuida a sus hijo Dylan. / EVAN PANTIEL
Pero estos datos conviven con otro preocupante: Suecia registra uno de los mayores niveles de violencia de género en la UE. Es lo que dos investigadores españoles, el psicólogo social de la Universidad de Valencia Enrique Gracia y el epidemiólogo de la Universidad de Lund Juan Merlo, llaman la paradoja nórdica. En un trabajo publicado en marzo en la revista Social Science and Medicine, utilizan de base una encuesta europea sobre violencia machista de 2014, en la que Dinamarca, Finlandia y Suecia encabezan el porcentaje de agresiones (físicas y sexuales) a mujeres dentro de la pareja, muy por encima de la media europea. Esa encuesta es la primera en ofrecer datos comparables en el ámbito europeo, al emplear la misma metodología y las mismas preguntas, muy específicas, en todos los países.
Asa Regnér, de 52 años, ministra de Igualdad, admite que, pese a la conciencia social y a las medidas correctoras impulsadas por el Estado sueco durante mucho tiempo, la violencia contra las mujeres sigue siendo una lacra. “No somos un paraíso ni hemos alcanzado la igualdad”, afirma en el español que aprendió en Bolivia, donde fue directora de UN Women, la rama de la ONU que trabaja por la equidad de las mujeres. “Los niveles de agresiones no han bajado en la última década. En su expresión más extrema, los asesinatos, las cifras sí están descendiendo, pero tenemos 13 muertes al año en un país de 10 millones de habitantes”. En España, con una población de 46,5 millones, en 2016 fueron asesinadas 44 mujeres.

La ministra de Igualdad descarta que esa violencia tenga que ver con factores culturales o con la sólida tradición de acogida de Suecia, donde el 20% de la población es de origen inmigrante. “Hay que decir que los niveles de igualdad que tenemos los hemos alcanzado con todas las personas que viven aquí”.

 Los investigadores plantean varias líneas de trabajo para comprender qué ocurre. La primera hipótesis es que en los países nórdicos las mujeres han logrado más poder y eso suscitaría una reacción violenta del mundo más rígido y machista. La segunda sería que en estos países se denuncia más, pero eso, de ser cierto, no rompería la paradoja. Otra posibilidad tiene que ver con un factor de riesgo que comparten los nórdicos, y consiste en un patrón de consumo de alcohol diferente al de otras regiones. “No tenemos respuesta, hay que investigar”, afirma Gracia.
Asa Regnér cree que una de las herramientas más efectivas para combatir la violencia contra la mujer es la pedagogía. “Hemos presentado una estrategia con mucho énfasis en la prevención, sobre todo para trabajar con los hombres jóvenes, dialogando con ellos sobre alternativas a la violencia”, explica. También acaban de poner en marcha programas de educación en la igualdad que incluyen a los cerca de 200.000 refugiados recién llegados a Suecia.

El combate contra el sexismo impregna la vida cotidiana de los suecos, desde la escuela a las empresas. Es una sociedad donde surgen debates como el del mansplaining, esa situación en la que un hombre da una explicación condescendiente y no solicitada a una mujer, a menudo sobre materias en las que ella es experta. La idea de montar una línea de teléfono para denunciar esta práctica en las oficinas, aunque solo durara una semana del pasado noviembre, es un ejemplo del nivel de reflexión sobre género de los suecos. La impulsó uno de los principales sindicatos del país, Unionen. Christina Knight, una publicista especializada en el tema, respondió a decenas de llamadas en tres días. “Muchas mujeres estaban agradecidas de que se hablara de esto. Les aliviaba saber que el mansplaining que habían experimentado una y otra vez no eran imaginaciones o paranoias suyas; también les ocurría a otras”, cuenta. Por ejemplo, recuerda a una treintañera que decía sentirse anulada por sus jefes porque no la escuchaban. Si intentaba expresar sus iniciativas, la neutralizaban dándole explicaciones innecesarias, o bien diciéndole que se calmara. “Mi consejo fue que no abordara el asunto en grupo, sino uno a uno y que les contara cómo se sentía”, explica Knight.

Pero no todo fue tan constructivo en este experimento telefónico. El responsable de políticas de género del sindicato, Peter Tai Christensen, asegura que, en las tres primeras horas de llamadas, todas las que atendió fueron masculinas: “Algunos estaban enfadados con la campaña. Hubo una especie de ataque organizado contra la línea”, cuenta. “Otros decían que ya se había logrado la igualdad, que basta ya de hablar del tema, y hubo varios que nos criticaron porque decían que hay problemas más importantes”. La campaña del sindicato se completa con unos cómics en las redes sociales. Entre el catálogo de situaciones, está la titulada Tú debes de ser la ayudante –un hombre confunde a una mujer con la limpiadora, aunque es la ponente de la conferencia que está a punto de empezar–. “El sexismo se ha vuelto más sutil, y el humor es una forma de ayudar a reconocer los mecanismos que emplea”, explica Christensen. “Nos inspiramos en experiencias personales”, añade la guionista Ana Werkell, de 29 años. “Queríamos subrayar cómo se trata a las mujeres de un modo diferente en el trabajo. Es algo estructural”, cuenta.
 En otra parte de la ciudad, la sede de la Fundación Albright está en un lujoso piso con enormes ventanales sobre el mar. Su directora, Amanda Lundeteg, de 32 años, cuenta que empezó a darse cuenta de la brecha de género desde que estudiaba Economía, y decidió hacer algo al respecto. Algo polémico y provocador. Junto a su reducido equipo, se dedica ahora a hacer una lista negra anual. En ella aparecen las empresas que cotizan en Bolsa en las que no hay mujeres en el equipo directivo ni en el consejo de administración. Figurar en esa clasificación no es cómodo en Suecia. “Claramente las empresas notan la presión”, afirma. “Vamos a las universidades y les decimos a los estudiantes: ‘Eh, mirad, estas son las compañías en las que no querréis trabajar’. Eso enfada a los empresarios, que nos llaman para convencernos de que les quitemos de la lista, porque invierten mucho dinero en promocionarse como empleadores. Empezamos hace cinco años con 100 compañías en la lista negra y ahora son 77 de un grupo mayor de empresas analizadas”, explica. En el país nórdico, el 20% de los equipos directivos y el 32% de los consejos de administración incluyen a mujeres. “A este ritmo, no habrá paridad en los puestos ejecutivos hasta 2040. Pero por ejemplo en Alemania, donde acabamos de abrir una delegación, están en el 6%. Suecia le saca 10 años”, asegura.
Son las tres de la tarde y varios padres esperan para recoger a sus hijos de la escuela infantil Egalia, en el barrio de tiendas de diseño y restaurantes cool del distrito de Södermalm, situado en una de las islas que componen Estocolmo. El centro, para niños de entre uno y seis años, es conocido como una escuela de género neutro, una experiencia aún minoritaria incluso en Suecia. Es público –lo financia el Ayuntamiento, y a los padres les cuesta al mes unos 100 euros incluyendo comida– y en él se refuerzan –de forma exagerada, para algunos– los principios de igualdad que se enseñan en todos los colegios. En Egalia, los muñecos no tienen sexo. Son de trapo, blancos y negros, y sus caras tienen muecas de risa, llanto o ira para trabajar las emociones. En otra sala hay un póster con distintos grupos familiares: unos tienen dos padres y dos madres, otro es una madre y un niño; otro más un padre, una madre y dos bebés… Con ese cartel juegan a familias en vez de a papás y mamás. Los baños no tienen puerta y no son ni de niños ni de niñas. La directora, la finlandesa Lotta Rajalin, de 58 años, empezó esta experiencia en 1998. “No solo trabajamos con género”, aclara en la sala de reuniones. “Incluimos todos los valores democráticos. Las piezas de Lego que usamos tienen viejos, jóvenes, personas de distintas etnias, con diferentes habilidades”, cuenta.

 A la salida aguardan los padres, como Mikael, de 24 años. Es estudiante de Medicina y en un mes relevará a su mujer en la baja parental. “La igualdad es importante para nosotros, refleja nuestra mentalidad y los roles de cada uno, y queremos empezar pronto”, explica. Otra madre, Kristine, de 42 años y agente de policía, cuenta que cada mañana hace un trayecto de 30 minutos para traer a su hijo de dos años. “Es una elección, no es la guardería más cercana”, afirma. Aquí hay, dice, diversidad, y niños con varios tipos de familia. “El mío tiene dos madres, y es que así es el mundo de hoy”.

Mujeres y presupuesto para políticas públicas inclusivas.

Mildred Dolores Mata, junto a Alfredo Matías, Nelsón Suárez y Alice Aurudou en planel sobre Presupuesto e inclusión social.

Este panel se hizo el  jueves 29 de marzo del 2012 en Alianza Cibaeña, Santiago. Se habló sobre Presupuesto y políticas Inclusivas. Yo hablé sobre cómo hacer posible la igualdad y la equidad de las mujeres en todos los espacios y relaciones en la sociedad Dominicana.

Acá el reporte de la actividad: realizado por la Fundación Solidaridad.

Conferencia “Presupuestos y políticas públicas inclusivas”

de Fundación Solidaridad, el Viernes, 30 de marzo de 2012 a la(s) 10:38 ·
Con el interés de reflexionar sobre la intervención del Estado mediante políticas públicas inclusivas plasmadas en el presupuesto nacional y comprender la necesidad del accionar del Estado mediante presupuestos con enfoque de género para materializar políticas inclusivas, fue realizada la Conferencia Presupuesto Público y Políticas Inclusivas organizada por la Fundación Solidaridad.

En la conferencia realizada este jueves 29 de marzo en la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña de la ciudad de Santiago participó como expositor Nelson Suárez, economista, experto en Finanzas, Presupuesto Público y Política Tributaria. En tanto que los comentarios fueron  realizados por Mildred Dolores Mata, destacada feminista dominicana y  trabajadora social con especialidad en género.

En su intervención Nelson Suárez realizó una caracterización de la administración financiera del Estado y el Sistema Presupuestario Público Dominicano, mostrando  la estructura de los ingresos, los gastos y las fuentes financieras del Presupuesto General del Estado, para a seguidas reflexionar sobre la función del presupuesto como instrumento para procurar la inclusión social, la equidad y la convergencia territorial.

Por su parte Mildred Dolores Mata hizo énfasis en los aspectos que hacen comprender al público la necesidad del accionar del Estado mediante presupuestos con enfoque de género para concretar real y efectivamente políticas inclusivas que permiten materializar la igualdad entre los sexos y como éstas se pueden reflejar en la estructura del presupuesto nacional.

Nelson Suárez, conferenciasta principal; Alice Aurudu, encargada del Proyecto; Juan Castillo, coordinador ejecutivo de la Fundación Solidaridad; Mildred Mata comentarista especializando el tema de inclusión y género, y un funcionario del Ministerio de Administración Pública (MAP).

La conferencia “Presupuestos y políticas públicas inclusivas” se desarrolló como parte del proyecto “Participando para una Gestión Pública Transparente y de Calidad” que ejecuta la Fundación Solidaridad con fondos de la Unión Europea y de la Dirección General de Cooperación Multilateral (Digecoom). Esta iniciativa se enmarca en el Programa de apoyo a la reforma de la Administración Pública (PARAP), cuya contraparte gubernamental es el Ministerio de Administración Pública (MAP).

EL proyecto tiene como objetivo “mejorar los niveles de conocimiento de organizaciones de la sociedad civil de la Provincia de Santiago sobre la administración pública y fortalecer su capacidad de incidencia en mejorar la transparencia y la calidad de los servicios públicos”. Para alcanzar el mismo se prevé la implementación de una serie de actividades, entre las cuáles esta el monitoreo y observación ciudadana a 15 administraciones públicas basadas en los municipios de la Provincia y el Curso “Ciudadanía y Administración Pública”.


Santiago de los Caballeros
30 de marzo del 2012.

 http://www.solidaridad.org.do/expertos-debaten-sobre-presupuesto-publico-y-politicas-inclusivas/


 http://diariode3.com/expertos-debaten-sobre-presupuesto-publico-y-politicas-inclusivas/

Más protección para las madres solteras de clase media

Pedro Luis Castellanos nos facilita datos sobre la mayor vulnerabilidad de la mujer madre de clase media, única cabeza de familia; plantea la necesidad de una política pública de exoneración de impuestos, atendiendo a la carga económica grande que este suele llevar.

Y se hace eco de una mujer que ya a analizado y vivido esta situación.

Es conocida la mayor pobreza de las madres únicas jefas de familia, de las madres solteras, porque afrontan casi siempre solas los gastos de la familia.

 ¡Apoyamos esta propuesta!

mildred Dolores Mata

----

Protejamos las madres solteras de clases medias

Pedro Luis Castellanos

El pasado viernes 25 de noviembre conmemoramos el asesinato de las hermanas Mirabal quienes, junto a Rufino, fueron asesinadas con tal vileza y crueldad que este acto de terrorismo de Estado contribuyó significativamente al deterioro de la imagen y al aislamiento nacional e internacional del régimen trujillista. Esta fecha ha sido señalada por Naciones Unidas como el Día Mundial de la No Violencia contra la Mujer.

Lamentablemente los episodios de violencia intrafamiliar contra mujeres y sus hijos, incluso con resultados fatales, aún son frecuentes en nuestro país. En otro momento y circunstancias he afirmado que aborrezco la violencia, más aun cuando se ejerce con manifiesta superioridad de fuerzas y mucho más cuando se le pretende justificar por arrebatos de amor y apasionamiento por la pareja.

Pero hay muchas otras formas de violencia contra las mujeres, más sutiles pero no por eso menos dañinas, como por ejemplo n la discriminación, el rechazo o segregación por razones de maternidad en los ambientes familiares, laborales o escolares, pago de salarios menores respecto a similares ejercidos por hombres, y el abandono por los maridos que no asumen responsabilidad económica ni afectiva con los hijos procreados en común. La subordinación en la interacción sexual, ha sido señalada como uno de los factores para comprender el incremento porcentual de las mujeres afectadas por Infecciones de Transmisión Sexual y VIH, a nivel nacional e internacional.

Quiero hacerme eco públicamente de la inquietud que en privado me expresó hace pocos días una abnegada madre soltera de clase media, a quien llamaré Reina para proteger su identidad. La comparto con la esperanza que sus reflexiones puedan ser incorporadas a los debates y consideraciones sobre políticas públicas.

La inquietud de Reina, madre de dos hijos, es lo que considera injusto trato del sistema impositivo. Las madres solteras de clases medias, dice, trabajan jornadas laborales muchas veces superiores a las de los hombres, para tratar de completar el presupuesto familiar, además de atender domésticamente a los hijos y velar por su educación y salud, y otras responsabilidades y gastos básicos del hogar. Sin embargo, sus ingresos son pechados impositivamente en forma similar a cualquier otro ciudadano o ciudadana. Reina considera que una buena forma en que la sociedad podría reconocer la doble y triple jornada de trabajo y los aportes de las madres solteras, sería un sistema impositivo más justo que proteja el ingreso familiar de los hogares de madres solteras.

Es conocido que entre los años 2000 y 2004 las clases medias fueron diezmadas por las bribonerías bancarias, y malas políticas económicas y de protección social del gobierno de turno, reduciéndose del 50% (2000) al 35% (2004) de la población total. Aunque para el 2010 se habíarecuperado hasta el 44%, aun no alcanza los niveles del 2000 y está lejos de los requeridos y deseable (R. Guzmán y MEPyD 2011).

Si queremos reducir la pobreza, ampliar y defender la clase media, habrá que considerar formas de fortalecer el presupuesto familiar y estimular la incorporación al trabajo productivo de las mujeres. Una buena forma de hacerlo podría ser incluir másespecíficamente exenciones por gastos básicos familiares en el caso de madres solteras o algunas otras formas de proteger el poder adquisitivo y el presupuesto familiar de esos hogares.

De acuerdo con la encuesta ENDESA 2007, el 38% de los hogares urbanos y el 30% de los rurales, tienen mujeres como jefas de hogar. Esta proporción llega al 43.5%5 en el Distrito Nacional.

De acuerdo con la encuesta ENIGH 2007, alrededor del 90% de los hogares más empobrecidos del país reciben algún tipo de asistencia social por parte del Estado. Sin embargo, no es así con los hogares menos empobrecidos y de clase media que deben sufragar de su presupuesto familiar la casi totalidad de sus necesidades y tienen alta vulnerabilidad. Según algunos estudios, basta el nacimiento de un nuevo hijo para que se desequilibren las finanzas familiares de muchos hogares de clase media y comiencen a deslizarse hacia la pobreza. Lo mismo ocurre cuando la inflación se dispara o cuando se reducen los ingresos hogareños por la pérdida de empleo o del valor real de la remuneración.

Según esta ENIGH, el 38% de la Población Económicamente Activa (PEA) son mujeres (39.2% en 2010 según R. Guzmán y MEPyD 2011), el 94% de ellas entre 18 y 64 años de edad,. De ellas el 26% tiene educación universitaria y el 27% educación secundaria,probablemente en su mayoría forman parte de las clases medias en diferentes segmentos de ingreso. Proporción, por cierto, muy superior a la de los hombres de la PEA. Es destacable que, según el estudio de Guzmán y MEPyD, el 42.4% de los hogares encabezados por personas divorciadas o separadas, el 47% d encabezados por personas viudas y el 40% de los encabezados por personas solteras, corresponden a las clases medias.

Pocos dudan que el fortalecimiento y protección de las clases medias tenga un alto impacto favorable en la producción y consumo de bienes y servicios y en la cohesión social y felicidad. Es claro que nuestra sociedad necesita valorar y proteger los aportes de las madres solteras de clases medias. Necesitamos pensar creativamente mecanismos que permitan beneficiar aquellas que no son sujeto de los programas asistenciales. Tal vez revisar el sistema impositivo sea una de las vías posibles.

Comentarios( 2 )
Mildred Dolores Mata    Gracias Pedro luis por tan buen documentado artículo, y por la visión amplia sobre el tema, acerca de la diversidad de formas de violencia contra la mujer.
Mildred Dolores Mata    Muy específica forma de analizar y proponer una política pública para el problema de las mujeres madres, únicas cabezas de familia, de clase media, que no suelen ser incluidas en planes de protección. Claro que se justifica esta política, pues en esos hogares hya mayor pobreza. Muy buena propuesta de política pública.


http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=641