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No tener sentimientos negativos hacia nadie: Meditación No.7. Anthony de Mello

Recomiendo para la autonomía interior y las relaciones constructivas la lectura del libro Una llamada al amor (Conciencia, libertad y felicidad). 1996. Por Anthony de Mello, editorial Sal Terrae. España.

Acá hay un link con un resumen de las 31 meditaciones

Resumen Mildred Mata: http://acariciando.blogspot.com/2007/01/meditaciones-de-anthony-de-mello-para.html

Meditación No. 7. No albergar sentimientos negativos hacia nadie.

Meditación 7

"Airado, el dueño de la casa dijo a su siervo:
'Sal en seguida a las calles i. plazas de la ciudad
y tráete a los pobres y lisiados y ciegos y cojos' "
(Lc 14.21)

Piensa en alguien que te desagrade: alguien a quien sueles tratar de evitar, porque su presencia te produce sentimientos negativos. Imagina que estás ahora mismo en presencia de esa persona y observa cómo surgen las emociones negativas... Es perfectamente posible que imagines a alguien pobre, lisiado, ciego o cojo.

Comprende ahora que, si invitas a tu casa a esa persona, a ese mendigo que anda por plazas y calles, es decir, si la invitas a estar en tu presencia, ella te ofrecerá algo que ninguno de tus encantadores y amables amigos. por muy rico que sea, puede ofrecerte. Te revelará a ti mismo tu propio ser y la naturaleza humana: una revelación tan valiosa como cualquiera de las que pueden hallarse en la Biblia, porque ¿de qué te vale conocer todas las Escrituras si no te conoces a ti mismo y. consiguientemente, vives como si fueras un "robot" La revelación que ese mendigo va a hacerte servirá para ensanchar tu corazón hasta que haya espacio en él para toda criatura viviente. ¿Puede haber mejor regalo?

Trata de verte ahora reaccionando negativamente y hazte la siguiente pregunta: "(Tengo yo el control de esta situación o, por el contrario, es la situación la que me domina a mí?" Esta es la primera revelación. Y a continuación viene la segunda: la manera de controlar esta situación consiste en que tengas el control de ti mismo, cosa que en realidad no sucede. ¿Cómo se logra ese dominio? Todo lo que tienes que hacer es comprender que hay personas en el mundo que, si estuvieran en tu lugar, no se verían afectadas negativamente por esa persona, sino que controlarían la situación y estarían por encima de ella, no sometidas a ella como tú lo estás. Así pues no es esa persona la que origina tus sentimientos negativos, como equivocadamente crees, sino tu "programación": ésta es la tercera y principal revelación. Observa lo que ocurre cuando logras realmente comprender esto.

Una vez recibidas estas revelaciones acerca de ti mismo, presta atención a la revelación relativa a la naturaleza humana: ¿sabes si esa otra persona es o no responsable de ese comportamiento o esa característica suya que te hace reaccionar negativamente? Sólo puedes persistir en tus sentimientos negativos si crees, equivocadamente, que esa persona es perfectamente libre y consciente y por lo tanto, responsable. Pero ¿acaso hay alguien que haga el mal con pleno conocimiento de causa? La capacidad de hacer el mal o de ser malo no tiene que ver con la libertad, sino que es una enfermedad, porque supone una falta de conciencia y de sensibilidad.

Los que son verdaderamente libres no pueden pecar, como tampoco Dios puede hacerlo. Esa pobre persona que tienes ante ti es una persona lisiada, ciega. coja, no la persona terca y malévola que tú, neciamente, creías. Trata de comprender esta verdad; considérala detenida y profundamente, y verás cómo tus emociones negativas dan paso a la ternura y la compasión. De pronto se hará espacio en tu corazón para quien había sido ignorado y despreciado por los demás... y por ti mismo.

Ahora constatarás cómo en realidad era ese mendigo el que te ofrecía a ti la verdadera limosna de ensanchar tu corazón con la compasión y darle a tu espíritu las alas de la libertad. Ahora, en lugar de estar sometido tú a esas personas (que tenían la virtud de producirte emociones negativas, lo cual te obligaba a desviarte de tu camino para evitarlas), posees la libertad de no evitar a ninguna de ellas e ir adonde quieras.

Una vez que lo hayas visto, comprobarás cómo al sentimiento de compasión se ha añadido en tu corazón el sentimiento de gratitud hacia ese mendigo que de hecho, es tu benefactor. Y experimentarás también un nuevo e inusitado sentimiento: del mismo modo que el que ha aprendido a nadar desea encontrar agua donde poder hacerlo, así anhelarás también tú la compañía de esos seres lisiados, ciegos y cojos. Porque siempre que estás con ellos en lugar de experimentar como antes la opresión y la tiranía de los sentimientos negativos, ahora puedes verdaderamente sentir una compasión cada vez mayor y una inefable libertad. Y apenas puedes reconocerte a ti mismo saliendo a las calles y plazas de la ciudad, obediente al mandato del Maestro, en busca de los pobres. lisiados, ciegos y cojos.


Relaciones humanas y los desacuerdos

Relaciones, desacuerdos y empatía



En las relaciones humanas
 somos dos, o tres, o cuatro, o…
…muchas, muchos…muchísimos…
…pocos…muchos…


No estamos de acuerdo algunas partes con otras
y seguimos validándonos, respetándonos…
…autoafirmadas, autoafirmados…
…sin hacernos daño…enriqueciéndonos…


Santiago, República Dominicana, lunes, 14 septiembre, 2015


"No seamos víctimas": ¿Cómo evitarlo? Meditación Kabbalah de Karen Berg

Me encanta esta meditación Kabbalah promoviendo el valor, la entereza, ante las dificultades.

Mildred Dolores Mata

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Felíz cada día

Jueves 30 de mayo de 2013

Esta semana me gustaría que te preguntes lo siguiente: “¿Cuál es el bien que deseo compartir con el mundo?”. Quizás nunca has pensado sobre esto anteriormente o quizás ya tienes la respuesta, en tal caso, esta es una oportunidad para recordarla. Nunca olvides que todos somos una chispa del Creador y todo tenemos algo bueno, grande o pequeño, para entregar.

Y cuando la oscuridad llega (y llega para todos nosotros) no podemos ser víctimas. Tenemos que controlarnos y decir: “Ok, esta es la situación ¿Cómo salgo de ella sin desmoronarme?”. La verdad es que, sin importar cuán terribles puedan parecer las cosas, no podemos desmoronarnos ya que la Luz nunca nos abandona. En los días más oscuros, bajo la lluvia y escuchando los truenos, el sol sigue brillando. Sí, por lo general no lo vemos, pero el sol está allí. La razón por la cual no lo vemos es que no tenemos la certeza para verlo dentro de un panorama negativo.

Cuando mi esposo, el Rav, y yo comenzamos nuestro camino, dijimos que enseñaríamos Kabbalah a las personas y salimos y enseñamos. Muchas personas pensaron que estábamos locos. Otros querían destruirnos. Pero ¿sabes qué ocurrió al final? Para nuestra sorpresa, un número creciente de personas dijeron que lo que estábamos haciendo no era malo, y ahora puedes aprender Kabbalah en prácticamente cualquier rincón del mundo. Pero esto sólo ocurrió porque dijimos que esta sabiduría es buena y quisimos entregarla.

Siempre existe algo positivo que podemos compartir con alguien más. Y si recibimos una bofetada en el proceso, está bien, pero no somos víctimas. Algunas veces la vida simplemente nos dice: ¿Recuerdas cuando tú hiciste eso? Ahora lo estás recibiendo de vuelta.

Cuando aprendemos a aceptar la vida bajo esos términos podemos ser felices cada día.

Con amor
Karen