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Discriminación por clase social (pobreza) y por raza en las aulas

Zobeida Cepeda, abogada, feminista de Rep.Dominicana
Zobeyda Cepeda nos comenta la existencia de discriminación por peinados, tipo de pelo, situación de las vestimentas, etcétera en las aulas dominicanas.

Mildred Dolores Mata
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Identidad nacional y discriminación en las escuelas

Escrito por  Zobeyda Cepeda


Las prácticas discriminatorias sobre racismo pasan a diario desapercibidas en las aulas dominicanas. El sistema de educación no está preparado para identificarlas, rechazarlas y formar en su eliminación.

En conversaciones con integrantes de asociaciones de madres y padres, confirman como prácticas asiduas en las escuelas la selección de niñas y niños de color claro y pelo lacio para asistir a los actos de representación escolar. La correcta hechura del uniforme, los zapatos y medias en buenas condiciones también son criterios que definen la participación. Reiteran que siempre son los mismos porque aquellos en mayores condiciones de pobreza no se les pueden comparar.

Maestros y maestras han delatado la percepción de identificar el pelo crespo y alborotado de las niñas y adolescentes con la falta de higiene o aseo corporal.

La antropóloga Tahira Vargas señalaba en un artículo de recién publicación la tendencia a expulsar de las aulas a los jóvenes adolescentes por asistir a la escuela con peinados de trenzas o aretes. El sistema no está preparado en lo más mínimo para acompañar esta población en el proceso de conformación de su identidad hacia la adultez. Las perspectivas de permanecer en su condición de pobreza se agudizan ante el rechazo y poca preparación del personal docente.

Dentro de las justificaciones que plantean maestros y maestras es que esos peinados no forman parte de “nuestra cultura”.

Al preguntarles sobre la historia de resistencia de negros esclavos o el cimarronaje, muy pocos supieron contestar y mucho menos señalar nombres de alguno de ellos.

En una investigación del Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF) se les pidió a niños y niñas dibujarse a partir de su origen étnico o racial, ninguno se identificó con las raíces africanas.

El abordar estos temas en esos espacios denota molestia e incomodidad. El sistema está diseñado para operar desde relaciones verticales jerárquicas e impositivas que reproducen su permanencia. La discriminación no solo es racial hacia niños, niñas y adolescentes dominicanos, sino también de clase por la situación de pobreza; prácticas que se agravan por el origen migratorio, especialmente el haitiano.

El currículum oculto del sistema educativo dominicano es amplio, imperceptible y poco abordado como tema que requiere seriedad en las políticas educativas. Su invisibilidad genuflexa la autoestima ciudadana al servilismo de culturas hegemónicas en desprecio de la nuestra.

Para terminar con el ciclo de artículos sobre la educación no sexista y antidiscriminatoria, me referiré a la necesidad e importancia de fomentar la identidad nacional desde enfoques integrales desde nuestros reales antecedentes históricos.


http://www.elmunicipio.com.do/index.php/reflexiones/item/785-identidad-nacional-y-discriminación-en-las-escuelas

José Carlos Hernández Hernández, joven asesinado, músico de rock, una muerte ejemplo de la brutalidad y el irrespeto a la individualidad en República Dominicana. Por Margarita Cordero

Margarita Cordero ilustra las banalidades y la violencia por discriminación en la sociedad dominicana con este crimen del joven José Carlos Hernández, quien fue asesinado de 27 puñaladas.

José Carlos Hernández Hernández,  joven asesinado, cuya muerte ha develado la brutalidad y los prejuicios existentes en la sociedad dominicana, y la intolerancia ante las individualidad no hegemónicas y ante la diferencia.

Destaca que debemos respetar la individualidad de las personas, y respetar su dignidad, libertad, integralidad de poder usar tatuajes, ropa negra, pírsines, la música que le gusta.

Se cuestiona que los médicos forenses se hayan dedicado a describir esos detalles como una especie de  morbo...distracción...más condena los dos periodistas que desde el periódico del Listin Diario hicieron la nota irrespetando al fenecido, y a la familia doliente; más el cómo en las redes sociales comenzaron a maltartar al joven tristemente asesinado por la intolerancia y la brutalidad en que venimos convirtiéndonos en la sociedad dominicana. Necesitamos superar los prejucios, y amar a todas las personas y a todas las cosas en sus derechos humanos a la diferencia.

Mildred Dolores Mata


Lunes 3 de Septiembre, 2012

Frente al espejo de José Carlos Hernández


Por Margarita Cordero

La fiscal Yeni Berenice Reynoso aventuró la hipótesis de que el crimen de José Carlos Hernández es un crimen de odio. Su premisa es la imposibilidad absoluta del error o la confusión. Quizá tenga razón la fiscal. Veintisiete puñaladas testimonian un ensañamiento que no pudo ser movido por otra cosa que una incontenible rabia contra la víctima, por el deseo sádico de hacerla sufrir al máximo.
Margarita Cordero, analiza las debilidades exhibidas por la sociedad dominicana de violencia y discriminación frente a este crimen del joven José Carlos Hernández Hernández


 Bajo la apariencia amable de una parte considerable de los dominicanos bulle el sedicioso  volcán de los prejuicios contra los diferentes.  En política no hay adversarios, sino enemigos. El haitiano, nuestra imagen especular, nos envenena de xenofobia. El pobre es por definición un delincuente que merece la ejecución extrajudicial. El homosexual, un pervertido. La mujer que se apropia de su sexualidad, una puta. El que se tatúa, un drogadicto… De prejuicio en prejuicio, hemos colocado nuestra convivencia social al ras del suelo. Nuestra humanidad repta.
El hoy tristemente fenecido José Carlos Hernández Hernádez, músico de rock, junto a su madre, María del carmen Hernández, presentadora de TV y del canatante Jochy Hernández
Radiografía de estas conductas que ponen en entredicho nuestro proceso civilizatorio no es solo el horror de la muerte del joven artista, sino también una nota publicada en el periódico Listín Diario –reproducida viralmente por una caterva de digitales plagiarios—  donde los pírsines, los tatuajes, el barniz negro de las uñas y el largo del pelo se convirtieron en protagonistas del crimen. Peor aún, en su justificación subliminal.

No conozco a los dos periodistas autores de la nota, pero que destacaran  estos datos puede deberse a la incapacidad, en ocasiones rayana en la estupidez, de separar el grano de la paja a la hora de redactar la información. O a una combinación de esta incapacidad  con la carga de prejuicios que lastran el etos dominicano, y esto ya es más grave. En cualquier caso, una prueba más de la minusvalía crítica del periodismo dominicano de hoy.

La relativamente rápida enmienda del Listín Diario no evitó la conversión de la nota en pasto de las críticas, fundamentalmente en las redes sociales. Al espanto del crimen se sumó el de su banalización por dos periodistas para los cuales las

- Margarita Cordero
   
 http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=125158