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Loor a la justicia social, la vida de Pengsien Rafael Sang Ben. Por Mukien Adriana Sang Ben

Mukien Adriana Sang Ben nos  ofrece parte de su sentir más íntimo para comunicar su amor y admiración a su hermano, mi pareja, Pengsien Rafael Sang Ben a propósito de sus 62 años en este 2 de enero del 2016.

Pengsien Rafael Sang Ben


Destaca como en Pengsien, Pincholo es lo mismo que hacer de la vida un accionar, un pensar y un sentir amando de manera inclusiva, buscando la participación, el desarrollo de las capacidades de todas y todos, para dignificar nuestra condición  humana, para sobrevivir, pero también vivir con calidad, con seguridad, y protección mutua...


Su sencillez se desarrolla y florece en el espíritu gregario por el bien común, sin dudas, siempre...

Mildred Mata


Mukien Adriana Sang Ben


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Un segundo paréntesis necesario


Por MU-KIEN ADRIANA SANG

Te acordás hermano qué tiempos aquellos
cuando sin cortedades ni temor ni vergüenza
se podía decir impunemente pueblo?… 
ahora el requisito indispensable
para obtener curules en los viejos partidos
y algunos de los nuevos
es no pronunciar pueblo
es no arrimarse al pueblo
no soñar con el pueblo…
de vez en cuando surge un erudito
que descubre que Engels dijo pueblo…
que Mariátegui y Marx y Pablo Iglesias
dijeron pueblo alguna que otra vez…
y claro los muchachos que absorben como esponjas
se levantan sonámbulos en mitad de la noche
y trotan por los blancos corredores
diciendo pueblo saboreando pueblo…
ya nadie grita ni murmura pueblo
hay en las calles y en plazoletas
en los clubes y colegios privados
en las academias y en las autopistas
una paz algo densa/ a prueba de disturbios
y un silencio compacto/ sin fisuras
algo por el estilo del que encontró Neil Amstrong
cuando anduvo paseando por la luna sin pueblo.
Mi hermano Peng Sien Rafael, Pincholo, como le decimos de cariño, es el hijo No. 5 de los 9 hermanos Sang Ben. Le sigo en número porque soy la No. 6 de las hermanas. Hoy cumple 62 años. Y por esta razón le escribo hoy esta carta pública para simplemente decirle que lo amo.
Por su excesiva timidez, sumada a una larga y activa vida política cuando al lado de los jóvenes soñadoras que daban lo mejor de sí, Peng Sien se convirtió en un ser solitario y silencioso, comprometido con sus ideales y solidario con todos.
Su vida siempre ha estado siempre supeditada a sus actividades. Sin embargo, en medio de sus silencios, tenía formas concretas de decirnos cuánto nos amaba. Durante los almuerzos familiares le gustaba enormemente molestarnos a Suk Yien y a mí, quitándonos lo que teníamos en las bocas o sencillamente pasando por nuestras narices todo su brazo. El pleito que se armaba era terrible. Era su muestra de cariño, su manera de decir que nos amaba.
Hijo de un padre migrante chino, que salió huyendo despavorido de la guerra, por el mar de la China hacia el desconocido mundo utópico del sueño americano, Peng Sien tuvo que enfrentarlo. Dos hombres que se amaban profundamente, pero con pensamientos diferentes. Sin embargo, al momento de papá enfermar, aprendió a inyectar, y cada noche lo acompañaba y lo atendía. Lo hizo cada noche hasta el último aliento de nuestro padre. Así lo escribí en mi obra autobiográfica “De donde Vengo”, publicada por la Editorial Norma en el año 2007:
Uno de los sucesos más hermosos de su final fue que su hijo Peng Sien el comunista, el que lo desafío abiertamente con sus concepciones ideológicas lo cuidó con esmero, amor y dedicación. El enfermero improvisado lo cargaba, lo inyectaba, le daba medicinas o simplemente lo acompañaba. Papá lo miraba complacido y sonriente. Esos dos hombres, que se amaban profundamente, que se habían distanciado por posiciones políticas, se reencontraron e hicieron las paces sin mediar palabras…”
Economista por profesión básica, informático por estudios y pasión, lector, trabajador incansable, poco ambicioso a nivel económico, Peng Sien ha trabajado por dinero solo para sobrevivir. La posesión de bienes no ha sido nunca ni será su objetivo ni el sentido de su vida. Una decisión que ha sido acompañada de manera militante al lado de Mildred Dolores, otra activista social, feminista hasta en los tuétanos de sus huesos. Juntos han procreado dos hijos. Mi hermano no posee riquezas materiales. Pero es millonario en sueños, en sacrificios, en convicciones, en ideas novedosas. Le sobra el amor a la humanidad para repartirlo a todos y cada uno de los planetas de esta tierra.
Me pregunté si debía escribir este artículo nacido desde el alma de una hermana agradecida, que siempre ha admirado su coherencia existencial, su compromiso con las mejores causas y su ausencia de ambición intelectual. Siempre he admirado su sencillez extrema en todos los sentidos, su falta de poses, sus reflexiones profundas y sus palabras precisas.
Decidí hacerlo, porque quería hacerle este sencillo, muy mío, regalo de cumpleaños. Para el hermano callado, que en la niñez jugábamos a los mineros, y era siempre el rescatista exitoso, quien su poderosa e imaginaria linterna, nos alumbraba por los abruptos y estrechos caminos de las butacas colocadas en líneas simulando los sinuosos caminos de las minas.
Este regalo muy mío, al hermano que físicamente más nos parecemos en versión masculina y femenina: pelo blanco, labios carnosos, manos grandes, pies casi idénticos, y esto claro está, sin decir lo obvio: pelo lacio y ojos alargados.
Este regalo muy mío, al hermano que habla, dice mucho, sin emitir palabras. De gestos lentos. De mirada profunda. Honesto hasta la inconsciencia. Y coherente hasta la irracionalidad en su forma de vida.
Este regalo muy mío, al hermano que admiraba en secreto por su devoción apasionada a sus ideas. Al hermano comprometido contra las injusticias. Al Quijote humano que vivió a mi lado por más de veinte años cuando las opciones vitales nos hicieron abandonar el nido familiar. Al Quijote que con Dulcinea o sin ella, con espada o sin ella, con armadura o sin ella, cabalgó, cabalga todavía y cabalgará hasta que muera por el camino que llevan hacia los molinos, buscando la ínsula donde reinará por siempre la ley y la justicia.
Feliz 62 año Peng Sien Rafael. Alcanzaste ya la edad en que el homenaje, el reconocimiento a una vida digna es el mejor de todos los regalos.
Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra
ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en los cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra. Mario Benedetti, cuando 
éramos niños

Política de Vivienda de interés Social en el Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros

El Ayuntamiento de Santiago, acompañado por Habitat de la Humanidad, se fajan a dominar el tema, y se identifican, aprueban una Resolución dotando al cabildo de Santiago de los Caballeros, con una política de vivienda de interés social.
Alcalde de Santiago, Gilberto Serulle; Directora Habitat para la Humanidad en RD, Cesarina Fabián; Presidente del Concejo, Rolando Sánchez; Secretario General del Ayuntamiento, Ramón Pichardo; Pengsien Sang Ben, como consultor externo de Habitat; Secretario de Planificación del Ayuntamiento, Víctor Brens.
La parte administrativa encabezada por el Alcalde Gilberto Serrulle y el  Concejo de Regidores fueron acompañados en el proceso por Pengsien Sang  junto a Habitad de la Humanidad, en el proceso de elaboración de esta política municipal, de gran trascendencia en el desarrollo de las políticas públicas locales.
Gilberto Serrulle, alcalde del Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros
Pengsien Sang, con la asesoría desde Habitat de la Humanidad, una ONG internacional.

Carta a Mamá. A Ana Dionocia Ben de Sang. Por Mukien Sang Ben

Tía Mukien Adriana Sang Ben escribe a su madre, Ana Ben de Sang. Acá coloco este hermoso escrito. De Doña Ana pude disfrutar y aprender pues vivimos juntas durante unos diez años, en su casa, en Santiago (1985-1995. Disfruten!!!

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ENCUENTROS

Por Mukien Adriana Sang Ben

CARTA A MAMA



Impregnada llevo en mi memoria

la nostalgia permanente de tu mirada.

Es ahora, adulta,

cuando extraño

más que nunca

tu ternura.

Añoro

mi miedo terrible a tu cólera.

Tus gestos y muecas

que objetaban

o aprobaban sin palabras.

Recuerdo

cuando,

a mi lado,

comunicabas

inquietudes y problemas.

Era entonces

inmensamente feliz

al sentirte

madre-amiga

y  no

madre-juez implacable.

Recuerdo como ahogabas

penas y desilusiones

pedaleando sin cesar

tu vieja máquina singer.

Remendando,

cosiendo no se qué.

He querido ofrendarte,

mamá,

estas simples

-muy mías-

palabras de amor.

No sé,

si son tardías mis palabras,

quizás pronunciadas

un poco antes,

nos hubiésemos ahorrado

algunas lágrimas.

Mu-Kien, 1983.



Mi siempre querida y adorada mamá:

Decidí escribirte después de las fiestas de celebración de tu día, convertida por esta sociedad de mercado, en una vulgar mercancía.  Es increíble, mamá, ver cómo la ley de la oferta y demanda ha llegado tan lejos que ha mercantilizado los sentimientos, incluso el más bello y noble, como es el que los hijos sentimos hacia las mujeres que nos regalaron la vida.

Han transcurrido 13 largos años de tu súbita partida.  Desde que te fuiste, la vida tuvo que seguir su agitado curso. A pesar del dolor que nos dejó tu ausencia, tus nueve extensiones de vida, tuvimos que levantarnos, como lo hiciste tú cuando algún suceso te golpeaba. Seguimos caminando por los senderos de nuestras vidas, llevando el peso de las ausencias tuya y de papá. Tus nietos han crecido y algunos ya han procreado sus propios hijos.  Muchos ya son adultos y comienzan a construir sus vidas.  Tus hijos, para emularlos a  ustedes, a ti  y a papá, decidimos  continuar con la obra de la unidad.  A pesar de lo numerosa que se ha convertido tu descendencia (¿sabes que somos más de 50?), intentamos sembrar en ellos el sentido de pertenencia al universo familiar, como forma de forjar sus identidades sobre la base de valores tan importantes como preciados: la comprensión de la diversidad y la presencia incondicional en el dolor y la alegría.

Tus hijas, las cinco mujeres que cubriste con tus alas protectoras, compartimos nuestras preocupaciones y nos apoyamos, a pesar de nuestras diferencias temperamentales.  A veces nos preguntamos ¿Qué habría hecho mamá en esta situación?  Confieso que en mis  momentos de mayores dificultades, te llamo con mi corazón acongojado y te pregunto insistentemente. ¿Mamá que hago? ¿Qué puedo hacer? ¿Qué me aconsejarías?  Y, después de atormentarme con las preguntas que te formulo, encuentro la paz en el camino.

Tus nueve hijos viven y vivirán eternamente agradecidos por tus desvelos, por tu sabiduría de mujer pueblo, sabia por naturaleza y no por instrucción , por tus abrazos, tus atenciones, por tu capacidad de cada uno se sintió especial e importante en tu vida,  por tu silencio cómplice, por tu ejemplo de trabajo incansable, por tus consejos atinados y hasta por tus errores.  Te sabíamos con orgullo que eras humana, producto de una sociedad que te excluía, y que sin embargo, gracias a que luchaste por romper el círculo vicioso de la exclusión, rompiste los moldes de una sociedad conservadoramente tirana.

Mucho ha cambiado la sociedad que dejaste.  Ya nuestro Santiago natal no es tan pueblerino. Poco a poco va configurándose en una pequeña urbe.  Los santiagueros, sin embargo, todavía conservan el orgullo ancestral de pertenecer a la ciudad más importante del Cibao y se enorgullecen (nos enorgullecemos) de formar parte de una región que ha crecido para contrarrestar el peso de la capital.

Mucho he cambiado yo.  Cuando te fuiste, aunque ya me había abierto  camino como historiadora,  ensayista y maestra; ya hoy con más de medio siglo vivido, sigo en el mismo trayecto, pero sin la aprehensión ni la presión de antes.  He comprendido que el verdadero motor de las cosas se sustenta en el amor,  la pasión y el trabajo constante.  Amar lo que deseamos ser y hacer, solo puede lograrse con la constancia y la pasión que le pongamos a las cosas.  He aprendido, a fuerza de desventuras, tropiezos y reflexiones, que la vida es una oportunidad y un regalo y que el secreto está en el  equilibrio: la familia, (nuclear y ampliada), la amistad sincera, el trabajo y el disfrute de las pequeñas cosas.

Te cuento que sigo amando la poesía.  Todavía recuerdo el momento difícil que pasé contigo, cuando descubriste mi vieja mascota con poemas de adolescente enamorada.  Lo encontraste, me preguntaste y te respondí con mentiras piadosas, porque no podía soportar que supieras que buscaba con ansias la materialización del amor.  Me preguntaste sobre los libros que leía. Solo te enseñé los de poesía.  Te mostré los libros pequeños de la Editorial Lozada que había publicado las obras de Neruda. Me preguntaste sobre los otros y te respondí con el silencio.  No tenía la fuerza para decirte que leía libros que incentivaban mi deseo de luchar por una sociedad mejor.  Hoy recuerdo con nostalgia ese episodio dramático de nuestra relación.

Mi vida adulta a tu lado fue maravillosa.  Te disfruté, al igual que todos tus hijos, como compañera de aventuras.  Al faltar papá, tu amor eterno, llenaste tus días con los nuestros.  Eras asiduas a nuestras fiestas. Nuestros amigos fueron tuyos, y hasta nos sorprendiste con tu sentido de libertad, de amplitud de pensamiento y tu tolerancia amorosa a la diversidad.

Gracias de nuevo mamá. No me alcanzarán los días de mi existencia para agradecerte todo y cuanto hiciste por nosotros, tus hijos, nietos, yernos y nueras.  De nueve hijos tuviste 17, porque nuestros compañeros de vida, se sintieron bendecidos con tu bondad y con tu amor. Los nietos que no te conocieron físicamente, te conocen bien porque nos hemos encargado de hacerlo.  Todos te disfrutamos y todavía añoramos tu risa, tus llamadas, tu frase permanente de "Hola Amore". 

Así quería celebrar tu día.  En la declaración de verdadero amor, sin regalos caros ni baratos, sin la premura del mercado. Me hacía daño convertir en vulgar mercancía un amor tan puro, sincero y eterno.



mu-kiensang@hotmail.com

Ana Dionicia Ben Rodríguez de Sang

Mukien Adriana Sang Ben escribió un artículo sobre su madre Ana Dionicia Ben Rodríguez de Sang apropósito del día de las madres. Aprovecho su artículo para complementar visiones sobre  Ana Dionicia a partir  de mis vivencias múltiples conviviendo con ella en su casa, en Santiago, República Dominicana, desde 1985 hasta que se fue a SD, creo que en el 1995. Lo cual me permite aquilatarla y describirla como una mujer con actitudes y una práctica de:

    respeto,

    prudencia,

    solidaridad,

    lealtad,

    consideración

    comprensión,

    trabajo infatigable,

    disciplina

    ética,

    coquetería y cuidado personal (siempre bien cuidada),

    austera pero llevaba una vida con placer, esmero y calidad equilibrados,

    servicio social, ciudadanía activa,

    diplomática,

    unitaria,

    considerada,

    amorosa,

    políticamente corrrecta,

    abierta, mentalidad amplia, asimilaba las realidades que contradecían la estrechez y el conservadurismo de la sociedad dominicana y se transformaba continuamente, porque el amor en ella era superior a los prejuicios y a la discriminación.

    buena madre, buena hija, buena hermana, buena tía, buena suegra, buena abuela, buena ciudadana, ciudadana democrática real...


Amor inmenso y reconocimiento a Ana Dionicia Ben Rodríguez de Sang

3 de junio 2012

Fiesta 60 aniversario de la China Popular, escrito por: Miguel Sang Ben

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La Comisión de la comunidad de domínico-chinos/a que asistieron al sexto aniversario de la Revolución de la República Popular China. Acá Miguel Sang Ben (segundo), Rosa NG, y otros líderes de esa comunidad en República Dominicana durante su estadía en China.

A continuación el Primer artículo de Miguel Sang sobre su experiencia. Llama la atención el espíritu sereno y sabio de amor a la longevidad, tanto de Miguel Sang como de la cultura china.

Mildred D Mata
______

10 Octubre 2009,

Fiesta 60 aniversario de la China Popular

Escrito por: MIGUEL SANG BEN

Julio Verne tiene una novela titulada “Las tribulaciones de un chino en China”, una lectura de juventud que me viene a la memoria porque estando en la celebración del sexagésimo aniversario de la instauración de la República Popular China, me encontraba como “pez en el agua” porque, en cierta manera, el conflicto entre las dos chinas lo viví en niñez con el entusiasmo que don Miguel Sang, mi progenitor, nos mantuvo con la presentación en la sociedad santiaguera de los documentales que la Embajada de la República de China le facilitaba.

Era un ambiente de ensoñación, porque la China que vivíamos, sin comprenderlo, era la propaganda de la “Guerra Fría” de entonces. Con el paso del tiempo surgió la Gran Revolución Cultural Proletaria, aquel movimiento que en 1966, el “Gran Timonel”, Mao Ze Dong (como se escribe ahora) quiso darle la experiencia revolucionaria a una generación que no hizo la guerra. Esta experiencia termina con la “Pandilla de los Cuatro” y toda la algarabía que produjeron los pro-chinos del Pacoredo en los alrededores de la UASD. En ese momento, 1978, terminé economía y comencé a buscar las diferencias entre los dos mundos de la “Guerra Fría” en una disciplina ya desaparecida: Sistemas Económicos Comparados.

Por ello, desde una base económica, conocí cuándo Deng Xiaoping fue rehabilitado y, en una conversación con el Dr. Antonio Abreu (quien estuvo en China y conoció personalmente a Mao) se mostró la importancia de este personaje que iba a poner “patas arriba” la concepción marxista-leninista-pensamiento Mao Ze Dong.

Con estos antecedentes, quiero reseñar la experiencia de conocer “prima facie” el cambio en lo material y en lo espiritual que encontré en la celebración del sexagésimo aniversario de la instauración de la República Popular China, conjuntamente con la delegación invitada por el Ministerio de Chinos de Ultramar compuesta por Rosa Ng Báez, presidenta de la Fundación Flor para Todos (cuyo reconocimiento por las autoridades chinas fue evidente a todos en la delegación); Juan NG, presidente de la Colonia China, y Miguel Sang Ben, Darío Sang, Santos Ng, Pony Chen y Juan Sang, líderes de las Asociaciones chinas en la República Dominicana.

¿Por qué el 60 aniversario es tan importante en el imaginario chino? Es una extrapolación de la visión china de la vida: la vida madura luego de alcanzar 60 años de vida.

Entonces comienza la dignidad de la longevidad y cada década a partir de este hito se convierte en mayor honor.

Por ello, el imaginario chino comprende que la República Popular China había alcanzado el nivel de dignidad que en el plano humano le dedican a cada persona. Evidentemente, la celebración comenzó, para los dos mil invitados chinos de ultramar (de los que éramos parte los seis domínico-chinos), el 29 de septiembre con un doble homenaje: al mediodía un encuentro organizado por el Ministerio de Chinos de Ultramar y en la noche una cena de honor en el Gran Palacio del Pueblo, frente a la famosísima Plaza de Tian An Mein.

La noche terminó con un película de muy buena factura sobre “la fundación de una República”, donde presentaron los antecedentes históricos de la Guerra Civil anterior y posterior a la Guerra Sino-Japonesa (la parte china de la Segunda Guerra Mundial).

La película termina con el discurso de Mao en Tian An Mein el 1º de octubre de 1949. Está claro que el 30 lo íbamos a dedicar a la gran obra de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, por lo que visitamos el “Cubo de Agua” y el “Nido de Pájaro”, y agregaría una obra que se inauguró en ocasión de los juegos, la Terminal 3 del Aeropuerto de Beijing, una majestuosa obra que quiere idealizar la figura del dragón.

Esperemos para narrarle las grandes fiestas del 1º de octubre, en otro artículo.

http://www.hoy.com.do/el-mundo/2009/10/10/297223/Fiesta-60-aniversario-de-la-China-Popular

La familia (im)perfecta: Escrito por Mu-Kien Adriana Sang Ben

Dentro de unos días, las empresas del país, buscando reactivar el comercio, empezarán a anunciar las ofertas y las rebajas con motivo del día de Las Madres. Ofrecerán a buenos precios juegos de comedor, juegos de sala, juegos de cocina, artículos para el hogar. Todo para mamá… Las revistas especializadas, la parte rosa de la prensa dominicana tomarán las tradicionales fotos con sus sonrientes miembros. Las entrevistas y opiniones, serán repetitivas: todos aconsejando y diciendo lo perfecta que es su familia y el ejemplo que son para sus descendientes. El padre y la madre sentados en sillones altos, los hijos a los lados sonrientes y bien vestidos, son inmortalizados por el lente de un periodista gráfico.

Cada año, cuando veo el despliegue que ofrecen los medios, reflexiono y me hago muchas preguntas. En esta oportunidad, me atreví a escribir y comunicar mis viejas reflexiones para compartirlas con mis lectores. Muchas inquietudes me atormentan ¿Cuál es la familia perfecta? ¿Existen familias perfectas? ¿Qué es la perfección? ¿Para qué la perfección? Y después de buscar respuestas, llegué a la hermosa conclusión que la familia más perfecta es aquella que asume la imperfección como su maravilloso designio. No puede existir una familia perfecta, sencillamente, porque no existe un ser humano que sea perfecto.

Lo he dicho otras veces y no me cansaré de repetirlo: la familia es el soporte básico de una sociedad. Es el lugar donde se forjan los valores y se desarrolla y enredan las raíces que cuando creces, alzas vuelo y buscas construir tu propia vida, siempre te llevan al mismo lugar: la infancia, matizada por las enseñanzas y los recuerdos de tus padres y los juegos de niños con tus hermanos y hermanas.

Tuve los mejores padres que una persona puede soñar tener. Pero eran los mejores en su maravillosa imperfección. Papá era un hombre del pueblo, nacido en China continental, que decidió romper con su círculo de pobreza, zarpando a la gran aventura marina. Llegó al país sin saber hacia dónde llegaría. Añoraba, como muchos despavoridos de la vida, llegar a los Estados Unidos, y allí, en la tierra prometida, construir su sueño americano. Por azar y por recomendación de un tío, llegó al Caribe y, aquí, en esta media isla, inició su trayectoria personal. Construyó su familia, y de la mejor manera posible, de la forma más responsable, legó a sus hijos una fortuna inmensa de recuerdos y gratos momentos. Hoy, adulta, sus palabras y su figura acuden a mi memoria cada día. Mi madre, la madre que supo acunar en su vientre a 9 hijos, era una mujer trabajadora, dura, disciplinada y amorosa. Era la que imponía el orden. Juntos se complementaban maravillosamente. Hoy, sus hijos y nietos hemos construido nuestro presente, futuro entonces, con nuestros dramas, amores, desamores, duelos y lazos fraternos; pero, y es lo más importante, hemos sabido mantenernos unidos a pesar de los pesares.

Entonces me pregunto. ¿Qué puede ser más perfecto que la madre que acuna a su hijo por las noches, y presurosa lo prepara para dejarlo con la tía o la madre, para salir a buscarle el pan de cada día? ¿Qué puede ser más perfecto que la devoción de un padre y una madre por un hijo con problemas de limitaciones físicas? ¿Qué mayor perfección existe en la familia uniparental por necesidad o circunstancia, donde los hijos, a pesar de las carencias, se sienten amados? No, no son necesarias las fotos lindas posadas. Ellas no reflejan el drama, los temores y las ansiedades de las familias inmortalizadas en el lente del fotógrafo.

Creo que la perfección solo se logra con el amor y el perdón. No puede existir mayor perfección que el perdón cuando un hijo es acogido con amor por sus padres porque después de haber sucumbido a la tentación del alcohol y las drogas, regresa al camino del hogar en búsqueda de ayuda. Es una verdadera perfección imperfecta, cuando un padre irresponsable decide llegar al seno familiar suplicando volver a ser recibido.

La familia perfecta es aquella que sostiene su verdadero valor en el amor profundo e incondicional. La familia perfecta es aquella que se reconoce limitada por sus propios sueños inconclusos, pero que se sostiene en los lazos de confianza y amor de todos sus miembros. La familia perfecta acepta los problemas de sus hijos como un desafío, como una oportunidad para demostrar el amor y el apoyo.

La familia perfecta es la que reconoce que sus hijos son hijos de la vida. Los padres perfectos son los que acompañan y permiten que tomen sus propias decisiones, aun a sabiendas de que puedan ser equivocadas. La familia perfecta es la que está presente cuando el hijo vuelve a su seno para sufrir juntos las consecuencias de sus opciones. La familia perfecta es la que está cuando debe estar, sin aspavientos ni estridencias. Concluyo entonces, que la familia imperfecta es la que en aparenta ser perfecta.

Deseo terminar estas reflexiones con unas sabias palabras de la Madre Teresa de Calcuta.

"Enseñarás a volar,

pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,

pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,

pero no vivirán tu vida.

Sin embargo...

en cada vuelo,

en cada vida,

en cada sueño,

perdurará siempre la huella

del camino enseñado."

Jus soli y jus sanguini en República Dominicana: Mu Kien Adriana Sang Ben

Primera Parte en este link:

http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=11737657&postID=422974712852111990


ENCUENTROS

Y ahora ¿quién podrá defendernos? A propósito del Jus Solis y el Jus Sanguini (II)

¿Cuál es el apellido dominicano? Más aún, ¿existe algún apellido dominicano?



martes, 13 de diciembre de 2005


Nací española

Al atardecer fui francesa

Por la noche africana

¿Qué será de mí?

Anónimo


Contaba en el pasado Encuentro sobre un incidente que le ocurrió a mi hermana Mu Yien cuando fue a renovar su pasaporte. Poseedora de dos apellidos de origen chino, Sang Ben, fue objeto un amplio interrogatorio de parte de la recepcionista, mandándola incluso a la oficina de naturalización. Tuvo la suerte de que una persona de la oficina la conocía y defendió sin más su nacionalidad.

Tal vez algún lector pueda pensar que me siento en peligro, vejada o cuestionada. Es posible que así sea. Después de haber vivido toda la vida aquí, de haber nacido en esta tierra, cincuenta años después, una medida política absurda genere este tipo de conflictos. Por demás, si hacemos una proporción matemática de la sangre nuestra se verá que el 75% es china y el 25% dominicana, gracias a nuestra hermosa abuela mulata. Quizás ella nos salve y se nos pueda aplicar el jus sanguini. ¡Gracias Güela Andrea!

Lo bueno del caso es que aplicar la medida significaría poner en cuestionamiento “la dominicanidad de algunos grandes hombres”. Por ejemplo, Jacobo Majluta Azar era hijo de padres libaneses que migraron al Caribe en busca de mejor vida. Juan Bosch Gaviño era hijo de españoles. Joaquín Balaguer era hijo de puertorriqueña, y dicen algunos que incluso descendiente de haitianos. El insigne escritor Federico García Godoy era cubano, pero lo asimilamos y nos enorgullecemos que es nuestro. La familia Castillo Selimán es de origen libanés.

Norberto James, poeta dominicano, es de origen cocolo. ¿Y de dónde es el apellido del queridísimo Milton Ray Guevara? ¿De dónde es el apellido Selman? ¿Bonnetti? Armenteros es un apellido español, Vicini es italiano, y si seguimos descifrando nos preguntaremos de nuevo ¿cuál es el apellido dominicano? Más aún, ¿existe algún apellido dominicano?

Todo este debate del Jus solis y el jus sanguini no es más que una verdadera hipocresía. El problema de fondo es con Haití y la migración haitiana. Hipocresía general. Por un lado tenemos un discurso nacionalista radicalmente preocupante, pero por el otro, mismo sector se beneficia de la migración haitiana ilegal, a través de la sobreexplotación de la mano de obra.

Hipocresía generalizada. Por un lado el Estado desarrolla campaña de repatriaciones “masivas”, atropellando la dignidad de esos hombres y mujeres, pero por otra parte no enfrenta valientemente las mafias existentes en migración y en el ejército que son los que más se benefician con las entradas de ilegales.

Hipocresía general. Muchas voces se levantan para criticar a los curas que por labor humanitaria desarrollan pastorales para ayudar a ese sector el más pobre entre los pobres, pero son los primeros que emplean mano de obra haitiana en las construcciones, las plantaciones agrícolas o en el sector servicios a bajos salarios para obtener altos márgenes de ganancia.

Hipocresía general de los organismos internacionales y los grandes países desarrollados. La ONU, la instancia internacional que debía tomar acciones contundentes en Haití, se ha sumado al coro de voces que habla y hace poco. Las agencias internacionales, bilaterales y multilaterales, se vanaglorian que desarrollan políticas y programas de desarrollo, pero en verdad no han diseñado un plan macro ni una estrategia global para ayudar a Haití.

Hipocresía general. Los gobiernos representados en el llamado grupo de los 8, se han definido como los paladines de la democracia política en el mundo, después de decir públicamente que se comprometían con la construcción de la democracia en Haití, quieren salir cuanto antes, a sabiendas que el problema en vez de haber sido solucionado, está peor. ¡Cuánta hipocresía!

Creo que ha llegado el momento de definir la situación de una vez por todas. El Estado Dominicano debe exigir una solución internacional al tema de Haití. Exigir a los organismos internacionales asumir el compromiso de verdaderas políticas para enfrentar la miseria de ese país hermano.

Exigir a los países desarrollados verdaderos programas de ayuda. El Estado Dominicano debe combatir directamente las mafias que se nutren de la migración ilegal. Debe también definir una política migratoria, expresada en una verdadera Ley de Migración.

El Estado Dominicano debe propiciar un verdadero diálogo con Haití: con el sector industrial, comercial, académico para desarrollar programas conjuntos. En fin, sentarse sobre la mesa de la negociación con el Estado Haitiano para definir soluciones conjuntas a los problemas comunes.

Dejen ya de ladrar, aullar y gritar con el tema del jus solis y jus sanguini. Eso no resuelve nada, sino que genera más problemas.

Feria del Mueble del Cibao dedicada a Miguel Sang

Sábado 8 de Diciembre, 2007

Asonaimco abre su X Feria en Ayuntamiento Santiago

Peng Sang Ben, Mildred Mata y Miguel Sang Ben. J. M. Rodríguez.

Santiago. La Asociación Nacional de Industriales de Muebles, Colchones y Afines inauguró la décima versión de la Feria del Mueble y el Hogar, en los salones del Ayuntamiento.

La exposición fue dedicada a Miguel Sang como homenaje póstumo a quien fuera pionero en la fabricación de muebles en mimbre y ratán.

El gremio entregó un donativo al síndico José Enrique Sued, para la construcción de la cede central del Cuerpo de Bomberos de esta ciudad, y a seguidas se presentó un resumen en Power Point de las últimas diez ferias realizadas. “En nuestra asociación estamos dando pasos firmes y decididos, al procurar la alianza estratégica entre las pequeñas y medianas empresas, ya hemos conformado cuatro grupos de eficiencia colectiva”, manifestó Díaz.

- Mercedes Guzmán

Mukien Adriana Sang Ben y el Jus soli y el jus sanguinis

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Mu-kien Adriana Sang Ben



Gracias a Mu-kien por permitirme reproducir este artículo. Consecuencias de la posición anti-migrantes. mildred d mata

ENCUENTROS

Y AHORA ¿QUIEN PODRA DEFENDERNOS?

A propósito del Jus Solis y el Jus Sanguini.

Dedicado a mi padre Miguel Sang, un migrante chino que no solo se nacionalizó dominicano, sino que amó esta tierra como su verdadera patria.

A mis 8 hermanos, dominicanos porque amamos esta patria. Y ¿por Jus sanguini?

Si alguien quiere saber cuál es mi patria

No la busque,

No pregunte por ella.

Siga el rastro goteante por el mapa

Y su efigie de patas imperfectas.

No pregunte si viene del rocío

O si tiene espirales en las piedras

O si tiene sabor ultramarino

O si el clima le huele a primavera.

No la busque ni alargue las pupilas

No pregunte por ella….

¡Tanto arrojo en la lucha irremediable

Y aun no hay quien lo sepa!

¡Tanto acero y fulgor de resistir

Y aún no hay quien lo vea!

No la busque.

Si alguien quiere saber cuál es mi patria,

No pregunte por ella,

No quiera saber si hay bosques, trinos,

Penínsulas muchísimas y ajenas,

O si hay cuatro cadenas de montañas,

Todas derechas,

O si hay varios destinos de bahías

Y todas extranjeras

Siga el rastro goteando por la brisa

Y allí donde la sombra se presenta,

Donde el tiempo castiga y desmorona,

Ya no lo busque,

No pregunte por ella.

Su propia sangre, su órbita querida,

Su instantáneo chispazo de presencia,

Su funeral de risa y de sonrisa,

Su potrero de espaldas indirectas,

Su puño de silencio en cada boca,

Su borbotón de ira en cada mueca,

sus manos enguantadas en la fábrica

y sus pies descalzos en la carretera …

Nadie pregunte por la patria de nadie,

Por encima de nuestras cordilleras y las líneas

Fronterizas, más rejas y alambradas que carácter,

O diferencia o rumbo de perfil,

El mismo drama grande,

El mismo cerco impuro el ojo vigilante.

Veinte patrias para un solo tormento.

Un solo corazón para veinte fatigas nacionales.

Un mismo amor, un mismo luego para nuestras tierras

Y un mismo desgarramiento en nuestra carne.

No pregunte

Nadie por la patria de nadie

Tendría que mudar de pensamiento

Y llorar solamente sangre…

Pedro Mir, Si alguien quiere saber cuál es mi patria…

(fragmento)

Mi patria siempre ha sido esta. No tengo recuerdos de mi infancia que no hayan sido correteando por las calles de Santiago, en aquel barrio llamado el Pantalón, porque una isleta de cemento dividía las dos calles, asemejando esa vestidura occidental. Hija, como ya lo he dicho antes, de un padre chino que zarpó y atravesó los mares huyendo despavorido de la miseria. Llegó al Caribe en 1936 y se estableció en Santiago formando con nuestra madre, Ana Ben, una dominicana hija de padre chino y madre mulata, una familia de 9 hijos.

Nueve hijos engendrados, de los cuales, solo uno, Miguel, nació en China en 1948, cuando papá, junto a su joven esposa, Ana, decidió hacer la aventura inversa. Regresó de nuevo en 1949. Y a partir de entonces tomó la decisión de hacerse dominicano, naturalizándose algunos años después. Desde la ciudad norteña formó su amplia familia. En Santiago fuimos a los colegios, compartimos con amigos y amigas. Participamos en los grupos sociales. Vivimos nuestros primeros desamores y desilusiones. Y cada uno ha organizado su vida de acuerdo a sus propios criterios y vivencias. Del núcleo de 9 hermanos, hoy se ha ampliado a un número mayor de 40, sumando a sus hijos y compañeros y compañeras.

Somos dominicanos gracias al jus solis. Y desde siempre hemos llevado una existencia normal con la marcada conciencia de tener la riqueza de una identidad hermosamente híbrida, llevando ese designio divino como uno de nuestros mayores orgullos. Pero quieren cambiar las cosas, solo por hipocresía e interés político.

La perorata política ha tenido sus implicaciones en la vida cotidiana. Mi hermana Mu-Yien, 53 años de edad, casada hace más de 25 años con Simón Suárez, madre de dos hijas, abogada comercial, fue como una ciudadana cualquiera a renovar su pasaporte hace cosa de dos o tres semanas. Al presentar sus papeles, especialmente el acta de nacimiento, la secretaria de turno, le dijo con desparpajo y desdén que debía pasar a la oficina de naturalización. Ella sorprendida le preguntó por qué. La empleada sin más le respondió que tenía dos apellidos chinos y que en el acta de nacimiento no se especificaba la nacionalidad de los padres. Según me cuenta, al principio trató de ser amable y explicarle que ha tenido pasaporte por más de cuarenta años, más aún que lo que solicitaba era una simple renovación. La joven secretaria especificó que había recibido “instrucciones superiores”. Mi hermana aludió que además de haber nacido en la República Dominicana, estaba casada con un dominicano. La joven entonces le ripostó diciendo que debía además ir a Interior y Policía, porque su nacionalidad era por matrimonio. Entonces mi hermana sintió que la sangre le hervía. Le dijo: “Soy dominicana por nacimiento, no por matrimonio. Que quede bien claro.” La sangre no llegó al río, porque en medio de la discusión apareció un joven funcionario de pasaporte, y al ver el conflicto se acercó a Mu-Yien y le preguntó ¿usted es una de los hermanos Sang Ben? Al obtener la respuesta afirmativa, le dijo a la secretaria. ¡Esa gente es más dominicana que tú!

Me enteré del incidente porque Mu-Yien, diligente como es, envió un correo interno al grupo familiar ampliado, indicando que había tenido el problema. Sugería que chequeáramos las actas de nacimiento, pues en algunos casos se especifica la nacionalidad de los padres. El revuelo familiar no fue pequeño. Algunos de los hermanos se indignaron con el incidente. En lo particular pensé que era oportuno volver a tocar el tema una vez más en este Encuentro.

Días después, en una reunión de amigos, conté el caso de mi hermana Mu-Yien. Ahí estaba presente Lina Arzeno Douce, viuda Latorre, la esposa del buen amigo Eduardo Latorre. Ella también fue a renovar su pasaporte. En la oficina le ocurrió un incidente similar. Tuvo que explicar que su abuelo materno era alemán, que ella era dominicana. Argumentó también que era una renovación, que ella tenía pasaporte por más de 50 años. Para suerte de ella, le creyeron, pudiendo hacer su transacción.

Pensé mucho. ¿Tendrán todas las personas de apellidos raros demostrar su “dominicanidad”? Por demás, ¿cuál es el apellido “dominicano? ¿Nadie ha pensado en lo absurdo de la situación? Tomé la guía telefónica y me di cuenta que hay apellidos de origen italiano, francés, americano, judío, chinos, japoneses, árabe y por supuesto, español. Me pregunté ¿Tendrán ellos el mismo problema? En todo caso, serán muchas las personas que a la hora de renovar su pasaporte tengan que demostrar “su nacionalidad”. Pero el espacio se ha agotado. Sobre el mismo tema seguiré en el próximo Encuentro. Hasta la próxima.

msang@pucmm.edu.do

mu-kiensang@hotmail.com

Retorno a ustedes o mi blog,

¡Hola pueblo!. He andado en estos días perdida en debates por Clave Digital. En foros, y firmas claves. Los contenidos de los debates tienen que ver con el tema del antihaitianismo, la defensa de los derechos humanos, ciudadanos y laborales de los/as migrantes y de sus descendientes dominicanos/as.

Acá de nuevo.

Estoy interesada en reproducir un artículo que escribió Mu-kien Adriana Sang Ben en el periódico Hoy del sábado 2 de diciembre, sobre la experiencia de Muyien Altagracia Sang Ben, que al querer renovar su pasaporte, la querían mandar a naturalización porque tiene un apellido raro. Acá tenemos las consecuencias a las que nos lleva un ccaraeado "nacionalismo", de muchas personas, que como pavos reales inflados, andan proclamando valores como limpieza de sangre (jus sanguinis) para ser dominicano o dominicano.

En mi familia, con mis hijos llegamos a la conclusión, que entodo caso sólo serían de esta tierra los taínos y taínas. ¿Los demás?: sangre sucia. Hitler nos está quedando chiquito.

Les debo la reproducción del artículo de Mu-kien Adriana Sang Ben.