Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
Pepe Mujica, presidente de Uruguay, en visita a Venezuela, explica cómo se construye un compartir en igualdad en el socialismo
"Compatriotas de cualquier rincón de América, compañeros (…) ¿Porqué hemos venido a Venezuela una vez más? No sé cuántas, y por qué fuimos a Perú –hacía 25 años que no iba un presidente uruguayo. Al lugar de la papa, al lugar del sol, que simbolizan muchas cosas de América Latina. Lugar donde hubo un imperio formidablemente organizado, donde cuando tú eras mayor pedías un solar a Estado y cuando te casabas pedías otro, y cuando tenías un hijo pedías otro y pagabas metiendo horas en las obras públicas, y cuando te ibas de este mundo los solares otra vez se iban a la bolsa, y otra vez volver a comenzar…
Glorioso imperio con un grado de organización que muchas sociedades contemporáneas no han logrado y cometimos la barbaridad de pasarles por arriba. Como nos pasó con México, tirando multitud de conocimiento acumulado con esa soberbia propia de los hombres de occidente, que mil veces se han creído un poco superiores.
Y digo estas cosas porque ésta es una sociedad efervescente, como toda América Latina, y a pesar de estar comiendo conviene confesar las ideas que uno tiene adentro: soy un viejo luchador social, pero el tiempo no pasa en vano, tampoco en el campo de las ideas. Y han pasado muchas cosas en el mundo, muchísimas lecciones por los rincones del mundo y hoy sabemos cosas que no sabíamos. Sabemos que la personalidad de un hombre o una mujer se gesta –es casi decisivo- en los dos primeros años, que es vital el pasaje por el útero, es vital lo que pase o no pase para el carácter de la futura criatura.
Sabemos cosas: que hasta cierto punto podemos incidir en el manejo del pensamiento y de la conciencia, hasta cierto punto, pero el hombre, la mujer que tenemos son un parto histórico que debemos considerar el 90 por ciento arriba de la Tierra en el marco de la prehistoria, apenas un 10 por cierto para las otras edades.
Y ésta, nuestra edad con temporánea, la del desarrollo, engreído, tumultuoso, atropelladores de la Naturaleza, apenas tiene 300, 400 años y nos creemos los reyes, o el ombligo de la Tierra.
Nos olvidamos de algunas cosas ancestrales que están puestas allí. Creo que los hombres - y lo digo con tono casi religioso, pero no tomen las cosas al pie de la letra, tienen que sutilizarlas en la cabeza- creo que el homo sapiens es un animal eminentemente gregario, no puede vivir en soledad. No es un felino, depende del grupo humano, no hay peor condena que soledad, aunque el hombre moderno suele llevar la soledad en el medio de la multitud.
Y creo que en esa larguísima etapa de la historia el hombre no conocía la propiedad, que nos divide después, la propiedad era parte de la grey, del conjunto: a ningún cazador primitivo se le ocurría comerse él el venado que cazaba; el venado era parte de su deber para con el grupo humano. Todavía los tiempos de lo mío y lo tuyo no separaba a los hombres, eso que señala el Quijote en el Discurso de los Cabreros.
El transcurrir del tiempo fue creado las diferencias sociales, apareció el comercio, el intercambio, y con el intercambio la idea de valor, y detrás del valor las clases sociales y la construcción del Estado. La aparición del Estado es el triunfo de la existencia de clases sociales, algunas dominadoras y otras dominadas. Mientras no hubo clases sociales no se precisaba Estado.
Del primer ejército profesional del cual tenemos noticia se inventó en la Mesopotamia para cobrarle impuestos a los campesinos.
¿Cuál es mi credo? Soy profundamente socialista. Convencido que el hombre puede crear sociedades donde lo mío y lo tuyo no los separe. No creo que se pueda crear socialismo en sociedades pobres e ignorantes. Se precisa mucha cultura, mucho conocimiento y mucha riqueza. La gente soporta igualar para arriba y no para abajo y esto significa un esfuerzo colosal de la fuerza productiva. Y tal no tendríamos que poner la carreta delante de los bueyes.
Creo en la autogestión, los hombres y las mujeres tienen que aprender a ser previamente gobernantes de sí mismos, de su familia, de su trabajo, no acatadores de una disciplina sino generadores de la propia disciplina. Una sociedad mejor implica masificar la conciencia y el sentido del compromiso.
No renuncio ni renunciaré en incentivar en todo lo posible la multiplicación de la economía de mercado a un tiempo, porque no puede repartir los agujeros, la falta de trabajo y la sumisión y además no tendría el derecho de sacrificar a una generación, porque eso sería polpotiano.
Tengo que procurar el mayor bienestar posible en estas circunstancias y no perder la confianza de la gente. Ello significa sí de hecho la explotación del hombre por el hombre, sí, es cierto, pero el homo sapiens que conozco hoy no va a laburar porque le gusta, sino empujado por la ley de la necesidad.
Ya vendrá otro tiempo cuando el trabajo sea mucho más intelectual y con una sociedad mucho más calificada, donde cada vez más las máquinas van a trabajar para el hombre y el hombre debe ser manejador de la inteligencia. Pero todavía tienen que laburar las manos, no nos da la nafta. Y no estoy para poner la carreta delante de los bueyes.
Por eso me siento en la mesa de cualquier patrón, pero no soy patrón: soy amigo de los patrones porque necesito multiplicar la riqueza de mi país, porque a mi pueblo no le voy a dar solo discursos. Y si tranco la economía la gente me contesta con la espalda. Porque no tiene por qué tener en la cabeza un programa finalista, tiene la cuenta de la luz que paga mañana, el puchero, la contribución y está sometida a las peripecias materiales
Pero hay que levantar la cabeza y tener rumbo, hay que multiplicar la enseñanza y el conocimiento. No debe quedar nadie analfabeto, no debe quedar un cristiano que no sepa manejar una computadora, que no tenga la sensibilidad educada y poder sentir, interpretar una música superior, porque los bienes superiores de la cultura son para pocos. La inmensa mayoría de la gente tiene que bancarse a Tinelli o la frivolidad porque no ha desarrollado la sensibilidad para los altos bienes culturales que la humanidad ha construido.
Porque los pobres no tienen derecho a gozar a Beethoven o a Mozart, porque no han tenido educación, formación, sensibilización. Hay que luchar por todo eso, pero al mismo tiempo no hay que abandonar la noria, por eso peleamos por la autogestión.
Allí donde haya compañeros que están dispuestos a juntarse a pelear por un proyecto que lo van a manejar ellos -no para enriquecerse ni para tener peones que trabajen para ellos-, no, para ser responsables pero no para vivir de garrón en costos de la otra sociedad que paga impuestos.Esos van a ser patrones de sí mismo, van a aprender el dolor, las urgencias y los compromisos que significa llevar adelante cualquier proyecto.
Porque el socialismo es responsabilidad. La verdadera solidaridad tiene que costar algo, hay que poner algo para ser solidario, porque solidario de garrón ¡qué negocio!, eso es una viveza.
No se puede pasar una eterna vida, desde los 15 años, por lo menos sin ganarse el derecho a pensar, decir lo que uno piensa, y sembrar las cabezas de las generaciones que van avenir. El mejor dirigente no es el que hace más, sino el que es capaz al final de su partido de dejar una barra que lo suplante con ventaja, porque la vida y la lucha continúan.
Pero esto significa valores, algunos muy simples. El primero, el más fundamental de todos, querer a la vida, adorar la vida. Estar vivos es un milagro, es una aventura, son tantas los chances en contra, es tan corta y tan finita la vida que se va, que hay que tener la sabiduría fina de darle un sentido de existencia.
La única diferencia que tiene el bicho humano es que hasta cierto punto puede ser autor del rumbo de su propia vida, para que la vida no sea solo la consecuencia de haber nacido: esa la diferencia que tenemos con el resto de los bichos. Nuestra vida puede ser fruto de nuestro propio camino, de nuestra libertad, de nuestra libre elección, aunque nos cueste mucho sacrificio, pero no significa el final de partido.
Ese conformismo, de gritarle gracias a la vida, no por no haber errado, por no haberse equivocado, sino haberse equivocado mucho, haber sentido muchas derrotas, pero tener siempre el coraje de levantarse y volver a empezar. Porque qué es la vida, sino eternamente luchar por empezar de nuevo, por amanecer, por soñar en una primavera, por darle contenido de existencia.
Por eso somos de izquierda, queridos compañeros.
Enfoque del Informe sobre Desarrollo Humano República Dominicana 2010: Miguel Ceara Hatton
(20 de mayo de 2010)
El desarrollo humano es una cuestión de derechos y para ello las políticas sociales deben orientarse a hacerlos efectivos y a crear capacidades en las personas para que puedan ser lo que quieren, aspiran y valoran en la vida. Ese el tema que trata el informe “Política social: capacidades y derechos”, que fue solicitado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo a la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD y es uno de los documentos de apoyo a la Estrategia Nacional de Desarrollo.
“Sin embargo, en República Dominicana, el desarrollo humano es una cuestión de poder, y no de derechos” afirma Miguel Ceara-Hatton, Coordinador de la Oficina de Desarrollo del PNUD.
El informe aborda el cómo pasar de una cuestión de poder a una cuestión de derechos; del clientelismo a las capacidades; del corto plazo al largo plazo, de la coyuntura al proyecto de país; del individualismo a la cohesión social; y propone qué y cómo lograrlo en los ámbitos de educación, salud, empleo, seguridad y asistencia social, asentamientos humanos, justicia, inmigración haitiana y cohesión social.
Miguel Ceara-Hatton indica que el nuevo informe, que ha sido resultado de más de dos años de trabajo, consta de tres tomos con un alto nivel de detalle sobre la situación social del país. Ceara-Hatton insiste en que el nivel de privación con que vive gran parte de la población dominicana no se debe a que no existan leyes que las protejan, sino que las mismas no se cumplen. Subraya además que las políticas públicas deberían evaluarse por el impacto en la calidad de vida de las personas, y éstas deberían ser deliberadas, equitativas, descentralizadas y universales.
El informe será presentado el miércoles 9 de junio del 2010 a las 6:00 pm en el Auditorio Manuel del Cabral de la Biblioteca Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Aprendamos de la educación en Finlandia
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Marzo 7 de 2008
¿Por qué los estudiantes finlandeses son tan listos?
A pesar de tener menos tarea y presión, obtienen los puntajes más altos según una prueba internacional
Por Ellen Gamerman Helsinki, Finlandia.
Los estudiantes de secundaria en esta ciudad rara vez reciben más de media hora de tarea para llevarse a casa. No usan uniformes, no tienen cuadros de honor, el día escolar no inicia con un timbre y no hay cla ses para alumnos avanzados. Hay pocos exámenes estandarizados, pocos padres se preocupan por la universidad de sus hijos y los niños no entran a la escuela sino hasta los 7 años. Sin embargo, según una medida internacional, los adolescentes finlandeses están entre los más inteligentes del mundo. Han obtenido algunos de los puntajes más altos entre estudiantes de 15 años de 57 países que presentaron una prueba de conocimientos. Los jóvenes de Estados Unidos tuvieron un desempeño regular, pese a que los educadores de ese país elevaron sus asignaciones, estándares y reglas. La juventud finlandesa, al igual que sus contrapartes estadounidenses también desperdician horas en Internet, se pintan el pelo y escuchan rap. Pero para el noveno grado tienen un rendimiento avanzado en matemáticas, ciencia y lectura, lo que prepara a los finlandeses a ser los trabajadores más productivos del mundo.
Los finlandeses llamaron la atención con su desempeño en las pruebas trienales aplicadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, un grupo fundado por 30 países que supervisa tendencias sociales y económicas. En la prueba más reciente, que se concentró en ciencias, los estudiantes finlandeses terminaron en primer lugar en ciencia y segundos en matemáticas y lectura entre 400.000 adolescentes.
En comparación, Chile se ubicó en el puesto 40 en ciencias, México en el 48 y Brasil y Argentina en el 50. En matemáticas Chile ocupó el puesto 44, México el 46, Colombia el 52 y Brasil el 53.
Si se suman los tres puntajes de Finlandia, el país queda en primer lugar, dice Andreas Schleicher, quien dirige el Programa de Evaluación para Estudiantes Internacionales, (PISA por sus siglas en inglés). En los últimos años, la destreza académica de los estudiantes finlandeses ha atraído a educadores de más de 50 países que buscan descubrir el secreto del país. Lo que han encontrado es simple pero no sencillo: maestros bien entrenados y niños responsables. Desde temprana edad, los menores hacen mucho sin supervisión de los adultos. Además, los profesores crean lecciones ajustadas a los estudiantes. "No tenemos petróleo u otras riquezas. El conocimiento es lo que los finlandeses tenemos", dice Hannele Frantsi, directora de una escuela.
Los visitantes y los maestros en entrenamiento pueden ver el sistema en acción desde un balcón que domina una clase en el colegio Norssi, en Jyväskylä, una ciudad en el centro de Finlandia. Lo que ven es un modelo relajado, básico. La escuela, que es un campus modelo, no tiene equipos deportivos, bandas musicales o fiesta de graduación. Fanny Salo, una joven de 15 años que estudia en Norssi, ofrece una imagen de este currículo sin adornos. Fanny es una efervescente alumna de noveno grado a la que le encantan los libros de la serie Gossip Girl, el programa de TV Amas de Casa Desesperadas y mirar ropa en los estantes de las tiendas con sus amigas.
Fanny saca las mejores calificaciones y como no hay clases para estudiantes avanzados, a veces garabatea en su diario mientras espera que los demás la alcancen. A menudo ayuda a sus compañeros de clase que se retrasan. Los educadores finlandeses creen que obtienen mejores resultados si se concentran en los estudiantes más débiles en vez de impulsar a los más dotados. La idea es que los estudiantes brillantes pueden ayudar a los alumnos promedio sin afectar su propio progreso.
Los profesores finlandeses tienen libertad para escoger libros y ajustar las lecciones a medida que moldean a sus estudiantes según los estándares nacionales. Una explicación del éxito de los finlandeses es su amor por la lectura. Los padres de los recién nacidos reciben un paquete de regalo pagado por el gobierno que incluye un libro con ilustraciones. Algunas bibliotecas están pegadas a centros comerciales y un bus con libros viaja a los barrios más remotos, como un camión de helados.
http://www.portafolio.com.co/proy_porta_online/finsemana_porta/porta_wsj_online/2008-03-08/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-3801291.html
Gregory Clark, genetista, nueva hipótesis sobre sobre el origen de la Revolución Industrial
REPORTAJE
El origen de la Revolución Industrial
Una teoría da una explicación biológica al hito que cambió el mundo al principio del siglo XIX
NICHOLAS WADE - Nueva York - 12/09/2007
Durante miles de años, la mayoría de los habitantes de la tierra vivió en la miseria, primero como cazadores y recolectores y luego como campesinos o jornaleros. Pero con la Revolución Industrial, al principio del siglo XIX, algunas sociedades cambiaron esta pobreza ancestral por una afluencia increíble.
El desfase en el nivel de vida entre los países más ricos y más pobres ha pasado de 4 a 1 a 50 a 1.
La gente desarrolló las extrañas conductas necesarias para una economía moderna
LOs genetistas están encontrando ejemplos de selección natural humana muy reciente
Historiadores y economistas han intentado comprender durante mucho tiempo cómo se produjo esta transición y por qué sólo se dio en determinados países. Un erudito que ha pasado los últimos 20 años estudiando archivos medievales ingleses ha propuesto respuestas asombrosas.
Gregory Clark, historiador de la economía en la Universidad de California en Davis, cree que la Revolución Industrial -el aumento del crecimiento económico que se produjo por primera vez en
Inglaterra en torno a 1800- tuvo lugar debido a un cambio en la naturaleza de la población humana. En esa transformación, la gente desarrolló gradualmente las nuevas y extrañas conductas necesarias para hacer que funcione una economía moderna. Clark sostiene que
los valores de clase media, como la no violencia, la
alfabetización, unas jornadas laborales prolongadas y la voluntad de ahorro, no afloraron hasta recientemente.
Debido a que estos valores se volvieron más habituales en los siglos anteriores al XIX, ya fuera por transmisión cultural o por adaptación evolutiva, la población inglesa por fin fue lo bastante productiva como para escapar de la pobreza y pronto la siguieron otros países con un pasado agrícola igualmente dilatado.
Las ideas de Clark han circulado en artículos y manuscritos durante varios años, y ahora se plasman en el libro A Farewell to Alms (Princeton University Press)
[que se podría traducir por Adiós a las limosnas]. Los
historiadores de la economía han elogiado su tesis, aunque muchos discrepan en algunos aspectos. "Éste es un libro fantástico que merece atención", señala Philip Hoffman, historiador del California Institute of Technology. Lo describe como "maravillosamente provocador" y un "auténtico desafío" para la escuela de pensamiento predominante, según la cual, son las instituciones las que moldean la historia de la economía.
Samuel Bowles, que estudia la evolución cultural en el Santa Fe > Institute, dice que el trabajo de Clark es "una excelente sociología histórica y, a diferencia de la sociología del pasado, se inspira en la teoría económica moderna".
La base del trabajo de Clark es recabar datos a partir de los cuales puede reconstruir numerosas características de la economía inglesa del siglo XIII al XIX. Con estos datos, Clark demuestra, con mucha más claridad de lo que ha sido posible hasta la fecha, que la economía se encontraba encerrada en una trampa maltusiana:
cada vez que una nueva tecnología incrementaba un poco la eficiencia de la producción, la población crecía, esas bocas adicionales consumían los excedentes y los ingresos medios caían a su nivel anterior.
Estos ingresos eran lamentablemente bajos en lo que respecta a la cantidad de trigo que podían costear. En 1790, el consumo medio por persona en Inglaterra todavía era de 2.322 kilocalorías diarias, y los pobres ingerían sólo 1.508. Las sociedades cazadoras- recolectoras vivientes llevan dietas de 2.300 kilocalorías o más.
"El hombre primitivo comía bien en comparación con una de las sociedades más ricas del mundo en el siglo XIX", observa Clark.
La tendencia de la población a crecer con más rapidez que el suministro alimentario, lo cual mantiene a la mayoría al borde de la inanición, fue descrita por Thomas Malthus en su libro Ensayo sobre el principio de la población, de 1798. Esta trampa maltusiana, según demuestran los datos de Clark, gobernó la economía inglesa desde el siglo XIII hasta la Revolución Industrial y, a su parecer, probablemente haya constreñido a la humanidad durante toda su existencia. La única tregua llegó con desastres como la peste negra, cuando la población cayó en picado y durante varias generaciones los supervivientes tuvieron más para comer.
El libro de Malthus es célebre porque dio a Darwin la idea de la selección natural. Tras leer acerca de la lucha por la existencia que pronosticaba Malthus, Darwin escribió en su autobiografía: "Me di cuenta de que, en estas circunstancias, las variaciones favorables tenderían a preservarse y las adversas a ser destruidas... Aquí tenía por fin una teoría con la que trabajar".
Dado que la economía inglesa funcionaba según las limitaciones maltusianas, ¿no habría respondido de algún modo a las fuerzas de la selección natural que Darwin había vaticinado que aflorarían en esas condiciones? Clark empezó a preguntarse si la selección natural realmente había transformado la naturaleza de la población > en algún sentido y, de ser así, si esto podía constituir la explicación faltante para la Revolución Industrial.
La Revolución Industrial, la primera huida de la trampa maltusiana, se produjo cuando la eficiencia de producción aceleró por fin, y creció lo suficientemente rápido como para superar al desarrollo de la población y permitir que aumentaran los ingresos medios. Se han ofrecido numerosas explicaciones para este brote de eficiencia, algunas económicas y otras políticas, pero ninguna es del todo satisfactoria, según los historiadores.
La primera idea de Clark era que la población tal vez había desarrollado una mayor resistencia a las enfermedades. La idea provenía del libro de Jared Diamond Armas, gérmenes y acero, en el que afirma que los europeos pudieron conquistar otras naciones en parte debido a su mayor inmunidad a las enfermedades. En apoyo a la idea de la resistencia, ciudades como Londres eran tan mugrientas y estaban tan azotadas por enfermedades que moría un tercio de la población de cada generación, y las pérdidas eran compensadas por inmigrantes del campo. Eso indicó a Clark que la población superviviente de Inglaterra podía ser descendiente de campesinos.
Reparó en que una manera de probar la idea era mediante el análisis de testamentos antiguos, que tal vez revelarían una > conexión entre la salud y el número de la progenie. Así ocurrió, pero en la dirección opuesta a la que esperaba.
Generación tras generación, los ricos tenían más hijos
supervivientes que los pobres, según demostró su estudio. Eso significaba que debió de producirse una movilidad social descendente de forma continua mientras los pobres no lograban reproducirse y la progenie de los ricos asumía sus ocupaciones. "Buena parte de la población moderna de Inglaterra desciende de las clases altas de la Edad Media", concluye.
Debido a que la progenie de los ricos dominaba todos los niveles de la sociedad, considera Clark, las conductas que contribuían a la riqueza tal vez se propagaron con ellos. Clark ha documentado que varios aspectos de lo que ahora podría denominarse los valores de la clase media, cambiaron significativamente desde los tiempos de las sociedades cazadoras-recolectoras hasta el siglo XIX. Aumentaron las jornadas laborales, crecieron la alfabetización y las nociones elementales de cálculo, y el nivel de violencia interpersonal disminuyó.
Otro cambio importante en la conducta, aduce Clark, fue un incremento de la preferencia de la gente por el ahorro en lugar del consumo instantáneo, que él ve reflejado en el declive permanente de los tipos de interés del siglo XIII al XIX.
"El ahorro, la prudencia, la negociación y el trabajo duro estaban convirtiéndose en valores para unas comunidades que antes habían sido derrochadoras, impulsivas, violentas y amantes del ocio",
escribe Clark.
Resulta desconcertante que la Revolución Industrial no se produjera primero en las poblaciones mucho más numerosas de China o Japón. Clark ha hallado datos que demuestran que sus clases más ricas, los samuráis en Japón y la dinastía Qing en China, eran > sorprendentemente estériles y, por tanto, no habrían generado la movilidad social descendente que propagó los valores en Inglaterra.
Tras la Revolución Industrial, el desfase en el nivel de vida entre los países más ricos y más pobres empezó a acelerarse y pasó de una disparidad de 4 a 1 en el siglo XVIII a más de 50 a 1 en la actualidad. Al igual que no existe una explicación consensuada sobre la Revolución Industrial, los economistas no pueden dilucidar la divergencia entre países ricos y pobres; de lo contrario,
tendrían mejores remedios que ofrecer.
Muchos analistas apuntan a un fracaso de las instituciones políticas y sociales como el motivo por el que los países pobres siguen siendo pobres. Pero la medicina propuesta de la reforma institucional "no ha conseguido curar al paciente", escribe Clark. Compara "centros de culto" como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional con los médicos precientíficos que recetaban sangrías para afecciones que no comprendían.
Los historiadores solían aceptar las transformaciones en la conducta de la gente como explicación para acontecimientos económicos, como la teoría de Max Weber que relacionaba el auge del capitalismo con el protestantismo, pero muchos se adhieren ahora a la idea de los economistas de que todo el mundo se parece y responderá igual a los mismos incentivos. De ahí que pretendan explicar sucesos como la Revolución Industrial en relación con cambios en las instituciones y no en la gente. Para Clark, las instituciones y los incentivos han sido prácticamente los mismos en todo momento y no explican gran cosa.
Gran parte de los historiadores ha dado por sentado que el cambio evolutivo es demasiado gradual como para haber afectado a las poblaciones humanas en el periodo histórico. Sin embargo, los genetistas, que ahora cuentan con información del genoma humano, han empezado a detectar ejemplos cada vez más recientes de transformación evolutiva en el ser humano, como la propagación de la tolerancia a la lactosa en los pueblos ganaderos del norte de Europa hace sólo 5.000 años. Un estudio publicado en la última edición de The American Journal of Human Genetics ha hallado pruebas de selección natural activa en la población de Puerto Rico desde 1513.
Bowles, el economista de Santa Fe, no es "contrario a la idea" de que la transmisión genética de los valores capitalistas es importante, pero cree que todavía no se dispone de pruebas de ello.
"Simplemente, no tenemos ni idea de qué es, y todo lo que
estudiamos acaba siendo tremendamente pequeño", asegura. Las pruebas sobre la mayoría de las conductas sociales demuestran que son escasamente hereditarias.
La evolución y la historia
Si la Revolución Industrial estuvo motivada por cambios en la conducta de la gente, como propone el historiador Gregory Clark, entonces las poblaciones que no han tenido tiempo para adaptarse a las limitaciones maltusianas de las economías agrícolas no podrán
alcanzar la misma eficiencia de producción.
Según Clark, los valores de la clase media necesarios para la productividad pudieron transmitirse cultural o genéticamente, pero parece inclinarse por la evolución como explicación. "Durante el largo periodo agrícola previo a la Revolución Industrial, el hombre se estuvo adaptando biológicamente al mundo económico moderno", escribe. "Por tanto, el triunfo del capitalismo en el
mundo moderno podría radicar tanto en nuestros genes como en la ideología o la racionalidad".
Lo que se estaba heredando, en su opinión, no era una inteligencia > más elevada: el ser cazador en una sociedad recolectora requiere unas habilidades considerablemente mayores que las acciones
> repetitivas de un trabajador agrícola. Se trata más bien de "un repertorio de aptitudes y disposiciones muy distintas de las del mundo preagrícola".
La reacción a la tesis de Clark entre sus colegas parece
mayoritariamente favorable, aunque pocos coinciden con ella en su totalidad y muchos se muestran escépticos con el aspecto más novedoso: que el cambio evolutivo es un factor a ser considerado en la historia.
© The New York Times.