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Datos sobre la economía de República Dominicana: Año 2012. Por Eduardo J. Tejera

En este artículo hay muchas informaciones económicas actualizadas recomiendo su lectura.

Recomienda que en la actualidad  "El gasto corriente primario (sin intereses de la deuda) debe ser cerca del 10 % del PIB."

Acá completo:
http://ejtejera.wordpress.com/2012/10/16/colapso-y-fraude-fiscal-consecuencias/

 COLAPSO Y FRAUDE FISCAL: CONSECUENCIAS

Eduardo J. Tejera, economista dominicano


Dr. Eduardo J. Tejera

octubre 16, 2012

Finalmente, después de diez meses el gobierno informó sobre la real situación económica que había heredado y la ruda realidad de un gran colapso de las finanzas públicas. Durante la campaña electoral se secuestró la información y se engañó el país, para un partido mantenerse en el poder. Leyes de información pública de cada Ministerio fueron violadas y no ofrecieron datos fiscales sobre la realidad hasta ahora. Es evidente para todos, que el fue objetivo de mantenerse en el poder, seguir con el continuismo y proteger la impunidad de muchos corruptos y hechos delictivos en las obras del Estado. Esa es la verdad. Tal desinformación y engaño, se le puede llamar el Fraude Fiscal, cometido a la nación.

Fraude en español directo es mentir, distorsionar información, engañar, y falsear la verdad. Eso es lo que ha sucedido. En un día, el 4 de octubre el Gobierno ante el CES pasamos desde la versión del PLD de una economía blindada y súper estable y sana, a una terrible crisis fiscal, que el mismo Presidente Danilo Medina calificó de “muy difícil” y hasta argumentó, que se aprueba el paquete tributario, o se cae la economía. Por supuesto, que es una gran hipérbole. Con singular desdén algunos Ministros ahora están diciendo exactamente lo contrario de lo que dijeron durante un año y en la campaña. La misma gente co-responsable del enorme déficit fiscal, del derroche y descalabro, ahora repiten que tenemos una grave crisis económica, y desesperadamente urgen e insisten con provocación, que el país tiene que aceptar más sacrificios y aprobar el parche tributario, tal como ellos desean, sin reales recortes del gasto clientelista.

El Déficit Fiscal y Sus Responsables.

El Gobierno y su Equipo Económico al fin agobiado por las presiones y falta de dinero, dijo la verdad. El Gobierno explicó, lo que ya se conocía, que el déficit fiscal del Gobierno Central para 2012 se estima en 6.5 % del PIB o RD$ 148,000 millones y el déficit del Gobierno consolidado de 8 % del PIB, o RD$ 188,000 millones. El misterio quedó desvelado; la economía anda muy mal con un precario equilibrio macroeconómico. Hubo, pues, un silencio engañoso, un fraude moral contra la ciudadanía, que ha puesto en evidencia la falta de institucionalidad y las violaciones legales en materia de finanzas públicas. Se cometió, pues, un fraude fiscal.

Quienes son los responsables de este desastre auto infligido? Por qué se actuó de manera tan irresponsable, solo por malas políticas económicas, para ganar las elecciones o también por la corrupción en las obras públicas y más de US$ 2,000 millones que el Congreso aprobó de octubre 2011 a julio de 2012 de múltiples proyectos de las ambiciosas empresas brasileñas que se prestaron a toda sobrevaloración e indirectamente afectaron los resultados de las elecciones. Mucho dinero corrió de estos contratos de obras. Todos estos contratos vigentes y aprobados por el Congreso deben ser abiertos y revisados por el actual Gobierno. Se podría ahorrar dinero y con esos fondos realizar más obras públicas necesarias.

El Gobierno, el ex presidente Fernández y el PLD, sabían esta situación, la planearon, por eso dejaron caer el Stand-by con el FMI, pues deseaban manos libres en el gasto presupuestario que se elevó en 44 % en este año, por encima de los ingreso fiscales que aumentaron un 12 % sobre lo ejecutado en el 2011, violando las Ley de Presupuesto, Ley de Contraloría, Ley de Crédito Público y la Constitución. El aumento del gasto en 44 % fue extravagante. No cumplieron a propósito con la programación presupuestaria de 2012, aprobada por el Congreso, de ingresos y gastos mensuales. La meta fue ganar las elecciones a todo costo. Pero esto lo sabe todo el país, de ahí la indignación y rechazo al paquete tributario. Simplemente, no hay confianza y credibilidad, y el país, empresarios, obreros y sociedad civil se oponen a pagar con impuestos los excesos de una élite política.

Y ahora, para colmo, nos quieren vender la idea, que no es importante investigar ni saber la verdad y los pormenores de los gastos. Por qué no son importante, en una sociedad abierta? Ocultan algo más? No será importante para el Gobierno y los mismos Ministros, pero si es muy importante para la sociedad civil, los empresarios, sindicatos y la nación, como ente pensante y moral. Hay que investigar y buscar lo culpables y deben responder, como servidores públicos, por sus hechos, como todos los ciudadanos, en un estado de derecho.

Que no aleguen que buscar e investigar corruptos, es percusión política, no aleguen que investigar los causante del enorme déficit, es para dañar imágenes. Eso es justificar su auto impunidad. Eso es ser anti democrático y considerarse por encima de las leyes. Nadie alegó esos argumentos cuando persiguieron al ex presidente Jorge Blanco en 1986 y a un grupo de excelentes profesionales, y un verdugo los metió en la cárcel, solo por razones políticas. Por eso, los representantes del Gobierno anterior deberían responder y explicar por qué y cómo se produjo este desastre. La mayoría de tecnócratas del Gobierno, están dispuestos a informar y cumplir su deber, salvo una minoría política, comprometida. Debe haber sanciones a los responsables, pues violaron la Ley de Presupuestos y la Constitución.

Consecuencias del Paquete Tributario.

Este fraude fiscal, de ocultar el déficit de RD$ 188,000 o 8 % del PIB millones es tres veces peor y más fuerte y duradero que la crisis del fraude bancario del 2003. Durante tres o cuatro años o más sufriremos el aumento del costo de la vida, más impuestos, menos ganancias-dividendos, disminución del salario real, pérdidas de empleos y un durísimo golpe a la clase media y a los pobres del país. Con esta grave crisis fiscal y la reforma de parche tributario propuesta, se auto liquidó las esperanzas de un Gobierno con un deseo de mayor inclinación social.

El insensible paquetazo de más impuestos, sin ningún sacrificio del Gobierno, de recortes de gastos, reducción de salarios y cancelaciones de botellas, es una bofetada a la nación. La propuesta tributaria del Gobierno aspira a recaudar RD$ 55,000 o el 2.2 % del PIB en nuevos impuestos sin cambiar nada de la política de gastos superfluos, clientelistas y populistas. Esto es anti democrático y socialmente injusto. Creemos que tendrá más ingresos con todos los impuestos propuestos. Podría recaudar entre RD$ 55,000 a RD$ 70,000 millones del sector privado y del pueblo. Por otro lado, este gran ajuste tributario es de hecho una política de recorte, pues le quitas y transfieres esta cantidad de recursos de los creadores de riqueza, lo que generan empleos y del pueblo consumidor, y se los pasas al Gobierno y su Presupuesto. ¿Quién crea más riquezas el sector privado, o la burocracia gubernamental?

Los economistas oficiales deben recordar la teoría del multiplicador de inversiones, con su tesis de propensidad marginal de consumo y la propensidad marginal de la inversión, de los enlaces hacia de adelante o hacia atrás. Partiendo de un nivel de personas empleadas 4.0 millones y una población económica activa (PEA), de 4.6 millones, no es lo mismo que el Gobierno mantenga un alto gasto en nóminas que alcanzan 650,000 burócratas, que representan el 15 % de la población empleada, en contra de 3.4 millones de la población activa, que representan ahorradores y el consumidores. Hay que preocuparse además por los 14.8 % sin empleos o, 653,000 personas buscando trabajo. Es mejor dejar más dinero y no penalizar con más impuestos a los 3.4 ciudadanos empleados que ahorran más, invierten más y crean más riquezas, que con el multiplicador, aumentarán más la demanda efectiva, el ingreso nacional, y crearán más empleos. Eso es Economía I y Macroeconomía I.

Según el Informe del Primer Semestre del Banco Central, señala; “Dentro de los componentes de la demanda agregada, el consumo privado, variable que representa 87.7% del PIB, presentó una reducción en su ritmo de crecimiento, al expandirse 2.2% durante los primeros seis meses del año. El consumo público, se incrementó en 13.3% en comparación con igual periodo del año anterior”. No es esta caída del consumo privado preocupante, y una señal clara que un monto total de impuestos del 2.2 % del PIB, afectará aún más al ahorro, consumo y la inversión, de la mayoría de la población y, por consiguiente, afectará negativamente a la economía, el costo de la vida, los costos de producción de bienes y servicios, perjudicará la competitividad, y la creación de empleos. El paquete de impuestos traerá recesión y mayor desempleo. No se crearán nuevas plazas de trabajo, como desea con razón el Presidente Medina. Recuerden como el paquete de impuestos de diciembre del 2000, golpeó a la economía y la sumergió en recesión por varios trimestres. Esa es una lección de nuestra historia reciente. No repitan lo mismo, salgamos del círculo vicioso de cometer el mismo error.

Esa transferencia enorme de fondos de los impuestos, es un recorte de gastos privados, para sostener el aparato del Estado menos productivo, sin reducción de nóminas, sin reducción de salarios, sin eliminar extraordinarias pensiones, auto liquidaciones, barrilitos millonarios de los Congresistas, y todo tipo de dispendio. Todos sabemos que la nómina pública aumentó de 420,000 en el 2009 a 650,00 empleados en la actualidad. Se puede justificar este hipertrofia del Estado? Acaso no van a reducir el gasto? Está obligado la sociedad civil pagar este aumento vertiginoso del gasto clientelista? Es justo, es ético, es por último, buena economía? Claro que no. Eso requiere cirugía y recortes, como realiza toda Europa.

Subir el ITBIS del 16 % al 18 % es un abuso al consumidor y es regresivo (porque los pobres, trabajadores y clase media baja gasta el 100 % de sus ingresos en productos gravables) y afecta y sube el costo de la vida y penaliza el consumo, imponer un 10 % de ITBIS a los bienes y servicios exonerados también afectará al trabajador y la clase media. Un 10 % a los dividendos, más el 29 % del ISR sube la tasa efectiva al 36 %, que afectará negativamente a los inversionistas y los modelos de negocios, más el 10 % sobre los intereses de depósitos. Aplicar un 10 % a las zonas francas en momentos que se recuperan gradualmente es pésima política, igual que eliminar incentivos a la incipiente industria del cine, cargar con más impuestos al turismo es muy negativo y reduce la competitividad cuando debe hacerse lo contrario, y la estabilidad contractual con los operadores de tours.

Igual aumenta los bolsillos del contribuyente el aumento el impuesto selectivo al consumo a todas las bebidas alcohólicas que consume el pueblo, cervezas y ron, es otro golpe a su estilo de vida y de consumo. Aumentar los impuestos a ciertos combustibles y gasolina penaliza más al consumidor. Eliminar los incentivos a la energía renovable, es simplemente un error garrafal, contrario a lo que hacen todos los países, y así con otros impuestos. Todo el paquete tributario, sin ajuste y racionalidad de gastos, es inflacionario, lo pagará el pueblo consumidor, clase media, los pobres y ricos, todos por igual. Los industriales, la constructores, los hoteleros, todos tendrán un aumento de sus costos, por tanto sus productos se venderán más caros.

Hay Ministros, Senadores y Diputados del PLD que para colmo de la tontería y desfachatez, han señalado, que nadie de debe preocuparse, que ningún impuesto afectará a los pobres, ni al turismo, ni a las zonas francas, ni al productor o los industriales. La reforma perfecta y única en el mundo, será neutral. Eso es una provocación irritante, que radicaliza más al pueblo y la sociedad civil y empresarios en contra del paquetazo. Por eso ha recibido el rechazo general del país. Después acusaron al FMI del problema eléctrico y fiscal, y este organismo se disgustó y su subdirector Miguel Savastano, lo desmintió, y declaró, que es” La absoluta responsabilidad de las autoridades dominicanas” También dijo sobre el déficit “resulta que fue más alto, pues el gobierno anterior decidió recaudar menos y gastar más, y eso fue lo que el nuevo gobierno se encontró”. Por último en una reciente expresión infeliz, el ex presidente Fernández, expresó que hasta la crisis del fraude bancario del 2003 tiene la culpa.

Parece que los funcionarios y congresistas del PLD embriago en el poder han perdido contacto con el pueblo y la realidad. Que escuchen el clamor popular, que escuchen a la sociedad civil, pues sino un día se van a encontrar un pueblo indignado en un otoño dominicano. Confío en la prudencia del Presidente Medina, su innata cautela, para que revisen el paquete con ánimo de cambiarlo vía consenso, con sacrificios reales de ambas partes, con mayor equilibrio. Todos deseamos que el país se recupere, marche bien y regrese a una senda de crecimiento sano, con estabilidad. Aquí nadie desea lo malo para la nación, ni la oposición política ni nadie. Todos deseamos que Medina tenga éxito.

La Supuesta Austeridad.

El Gobierno no se plantea seriamente disminuir el gasto y desea seguir con los mismos niveles de este año. Sin embargo, si desea equilibrio y contrapeso debe ajustar y reducir sus gastos en 2.0 % a 2.5 % del PIB y mostrar real austeridad de gastos superfluos y clientelistas. Debe reducir los diferentes gastos en alrededor de RD$ 50,000 millones. Tiene, pues, que realizar recortes de gastos, manteniendo el 4 % o poco menos, para la inversión pública y mantener el 4 % a la educación. Debe programarse un Presupuesto Nacional, alrededor de un 10 % superior al Presupuesto del 2011. Es obvio que los niveles que se ejecutarán en el 2012, no se pueden usar de referencia, porque están viciados, por el enorme déficit de 6.5 % del PIB del Gobierno Central y 8 % del Gobierno consolidad. El 2012 no sirve de ejemplo o parámetro.

Hay varios ejemplos de cómo bajar el gasto, no la inversión. Congelar las nóminas, no es una política de recortes. Eso lo hizo Balaguer doce años. Se deben reducir los salarios en forma escalonada, los más altos salarios con una quita de 30 %, le sigue otra escala de 20 %, y así hasta 10 % de descuento por dos años. Ninguno de estos niveles es pobre. Esto lo hizo el Jorge Blanco por Decreto al mes de subir al poder y lo fiscalizó el eficiente, pulcro y severo Controlador, Lic. Bienvenido Brito. Recomiendo que le pidan consejos al Lic. Brito. Debe eliminarse como 100,000 nominillas y botellas. El Estado no puede, y menos, sin dinero, mantener una fuente de clientelismo del PLD y sus alianzas.

Eliminar en el Congreso los millonarios barrilitos y las dos exoneraciones de vehículos para que den el ejemplo, sino cómo se justifica quitar incentivos y gravar al turismo, la energía renovable, a la industria cinematográfica, al combustible, y no a los legisladores. Esas exoneraciones son el peor sacrificio o gasto fiscal, además de ser una barbaridad, que no existe en ningún país. Que los legisladores se bajen un 20 % sus sueldos. Con todo este ahorro, por lo menos que suban en un 10 % o 15 % el salario mínimo de los empleados públicos. Corten arriba y suban abajo. Eso es justo y buena economía.

En aspectos de política económica, sugiero que negocien con el FMI modificar la Ley de Capitalización de 10 a 25 años, para sí bajar el gasto den cubrir el déficit cuasi fiscal de RD$ 25,000 millones anuales, a transferencias quizás no más de RD$ 10,000 millones. Ahí se produciría un ahorro de RD$ 15,000 en gastos de transferencias al año. El FMI había aceptado extender a 15 años la ley, ahora con este hoyo fiscal, es necesario 25 años. Esto es muy factible. Creo que se deben reestructurar algunos préstamos de la deuda externa y algunas emisiones de la deuda interna.

Es inviable el alto servicio de la deuda externa de capital e intereses de US$ 1,908 millones y de la deuda interna US$ 1,476 millones en el 2013. Ambos un 5 % del PIB y absorben el 45 % de los ingresos ordinarios del Presupuesto. Altísimo. Hay que enfocar este tema de la renegociación parcial y deferidos reestructurados del 2013-14. No entro en el tema de la crisis financiera del sector eléctrico y subsidio, porque en sí es más complejo y escapa el alcance de este artículo. Pero el Gobierno debe ponerle un tope al subsidio de US$ 800 millones, y de ahí para adelante el sector busque su auto solución.

Como hemos señalado el presupuesto del 2013 no puede ser expansivo, debe ser similar al de 2011 o un 10 % de aumento. No más. El plan de estímulo que lo desarrolle y ejecute el sector privado, y el sector público que se sanee y equilibre, que ponga su casa en orden. El gasto corriente primario (sin intereses de la deuda) debe ser cerca del 10 % del PIB. Hasta ahora el Gobierno solo ha señalado algunas medidas administrativas que le podría ahorrar RD$ 7,600 millones al año, pero en verdad muy pocos confían en el real cumplimiento de las medidas de topes de gastos en viajes, teléfonos y gastos representación. En caso que se cumpla, es realmente una gota de arena.

Credibilidad del Gobierno.

Uno de los mayores problemas que tiene el Gobierno y el PLD, sino el mayor, es la absoluta falta de credibilidad. No hay confianza en el país en la capacidad y voluntad de realizar una reducción de gastos y un reparto equilibrado del dracónico ajuste fiscal. Cuando no existe credibilidad, el país no le va a brindar su apoyo a un oneroso paquete fiscal, que afectará los bolsillos de todos los ciudadanos y que repercutirá negativamente contra la producción, la competitividad y la justicia social. Los pobres, la clase media y la clase media baja, pagarán más caro todos los bienes y servicios, menos la canasta familiar. Pero todo lo demás será más caro, televisores, radios, ron, cerveza, motocicletas, bicicletas, tractores, electrodomésticos, carros, viviendas, cigarrillos, computadoras, trasporte urbano, gasolina, la electricidad y toda la comida en general. La lista es de 295 bienes y servicios que serán gravados con un ITBIS del 10 % y la mayoría del 18 %, más los aumentos de los impuestos selectivos al consumo.

Porque no es cierto que los pobres solo viven de plátanos, víveres y carne fresca. Ellos también tienen y desean más los bienes y servicios de una vida moderna. Es que van a condenar a los pobres a comer, plátanos, víveres y carnes frescas y ellos no tiene derecho al consumo de bienes esenciales y rutinarios de una sociedad en movimiento y crecimiento. Dejar sin ITBIS a la canasta familiar, es lo mínimo que se puede hacer. Pero no es ni por asomo, lo que aspiran los pobres, los trabajadores y los distintos niveles de la clase media. Esto no es política social. Los pobres y trabajadores aspiran también a subir, a ser clase media, o pequeños burgueses y burgueses en la vieja jerga peledeísta, como han subido en toda la escalera, los militantes y funcionarios del PLD. Todo son dominicanos, con los mismos anhelos. No desean ver limitados, sus ya limitados presupuestos familiares.

La sociedad civil, de pequeños y medianos empresarios será golpeada, los trabajadores, los profesionales, los empleados públicos, los empleados privados, que son la gran mayoría en el país, todos desconfían de la falta de trasparencia, institucionalidad, de la alta corrupción rampante y de la forma que usan los recursos de los impuestos. Hay un sentir nacional en contra de este paquetazo, por el rechazo al abuso y despilfarro del presupuesto y por las obras sobres valorados y la corrupción. No hay confianza, simplemente. Este clamor lo tiene que escuchar el Gobierno, el Presidente, sus Ministros y los Congresistas oficiales. Se les fue la mano fiscal y por mucho, después de seis reformas o parches tributarios, como resultado nadie quiere más impuestos y pagar con su dinero la maquinaria ineficiente e hipertrofiada del Estado. Como políticos deben oír el sentir del país. Por qué es un abuso anti democrático que 32 Senadores y parte de 186 diputados, decidan por 11 millones de dominicanos. Ellos representan al pueblo y deben escuchar y votar de acuerdo al sentir de sus votantes, no a su clan corporativo político. Escuchar al pueblo es democracia.

El ciudadano no desea pagar jubilaciones de RD$ 651,000 mensuales, los millonarios barrilitos regalados, exoneraciones de carros, lujosos sueldos, extravagantes jubilaciones y 200,00 excesos de empleomanía pública y botellas clientelistas. Y ese funcionario que se auto adjudicó una jubilación tres veces mayor que un ex Primer Ministro españoles o francés o cualquier congresista norteamericano o canadiense, no es el único. Existen cientos de altísimos sueldos, jubilaciones, liquidaciones y privilegios. Entiendo que si el Gobierno y el Presidente Medina desean un apoyo del país, deben cambiar todo estos excesos y reformular sus conciencias y su política económica y fiscal. Sin credibilidad, no creo que habrá apoyo, y tendrán que imponer este oneroso paquetazo, con su mayoría mecánica en el Congreso, pero solos, sin la complicidad ni apoyo de las clases vivas del país. Esa es mi interpretación de la historia y del latido del alma nacional.

Conclusiones.

Recomiendo al sector privado en el CES, a los académicos y sindicalistas y asociaciones, postergar toda decisión sobre este paquete tributario, hasta que se conozca tres hechos o negociaciones; una, hasta que se sepan y expliquen las condiciones y facilidades de un nuevo Acuerdo con el FMI, hasta que se conozca y se negocie la magnitud y monto del próximo Presupuesto del 2013, y tres, hasta que anuncien y consensuen, la política de endeudamiento externo e interno para el 2013. Negociar y pactar solamente un parche tributario como el presentado, no tiene sentido. Hay que negociar todo simultáneamente. Las tres patas de la mesa, de un mismo problema fiscal, externo y económico. Se debe negociar y pactar todo a la vez, y que el Gobierno se ajuste y baje gastos clientelistas y superfluos en más de 2 % del PIB. Que de él ejemplo primero. La credibilidad está en el suelo para pedir más sacrificios. Hay que recordar que los pueblos tienen límites a su paciencia y tolerancia.

Eduardo J. Tejera

Ante el 34 % de pobreza, ciudadanía comprometida para una democracia con equidad social y para las mujeres

Tenemos un 34% de pobreza en la República Dominicana. Un amigo de la Red por la Gobernabilidad y Gerencia Pública le llamó la atención que el  Ministro de Planificación, Economía  Desarrollo dice que es un poblema que viene de 40 años atrás. 

Hubo un Congreso de Municipalistas del 16 al 18 (JUEVES-SÁBADO pasado, Sept.),   y conocí a ese Ministro, seño, Juan Temístocles Montás (Temo), éste estuvo presente en la tarde del viernes durante varias horas, lo cual me agradó, e impresionó muy favorablemente.

También me agradó que mandó a subir a Magdalena (creo que apellido Lizardo) para que interactuara a su mismo nivel con los y las foristas municipalistas presentes  (Foro Municipalistas es un Foro virtual). No conocía a ese señor,  me alegré que alguien del Poder fuese así (sencillo, con pocas poses, o simulaciones).

El señor está claro de todo eso, de la pobreza, y de que la Estrategia Nacional de Desarrollo (END) será realidad, sí nos activamos como ciudadanía, en eso no hubo demagogia. El juego del cambio, como dice Ramón Tejada Holguín, está en manos de que dejemos el personalismo, y seamos unitarios, que deseemos mejorar nuestro país con impuestos directos a las ganancias (digo yo), que militemos por un pacto para un gasto público con calidad,  que busquemos los mecanismos para ser efectivos en la fiscalización del gasto, de lo público, y para una cultura de la honestidad (como dice Pedro Luis Castellanos) y de la sensatez.

Así que todas y todos sabemos que hay un 34 % de pobreza,  que la pelota está en la cancha de la ciudadanía consciente, desinteresada,  unitaria para empujar la agenda,  y hay que hacer eso, con dominicanas/os de partidos, ciudadanía civil,  algunas/os empresarias/os conscientes (o que comprenden una democracia social, con impuestos directos),  con la pequeña y  mediana empresa.

Por eso nos felicito a todas las personas que compartimos en organizaciones, virtuales, o presenciales. por en  Celebro ese Congreso de Municipalistas, el recién grupo Foro de Mujeres que se ha creado. Me parece que los últimos artículos escritos por Ramón Tejada  Holguín están encaminados en esta onda de una ciudadanía más efectiva, unitaria,  comprometida.   Más adelante reproduzco los artículos de Ramón Tejada Holguín.

Y celebro la vinculación de domicanas  dominicanos que están lejos, están buenos, buenas ciudadano /as dominicano-canadiense, en Miami,  fin,....interesados/as,  activo/as...

Amor unitario, queriendo superar el personalismo.

Situación social y económica en República Dominicana 2009: Ramón Tejada Holguín

La aceleración y crecimiento de la desigualdad en la República Dominicana: qué se ha hecho y qué se puede hacer para reducirla

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Ramón Tejada Holguín

Respuestas a las preguntas del Ranier Maldonado, de la sección Economía y Negocios del periódico Listín Diario.


Ranier Maldonado: Concepto de la brecha económica.


Ramón Tejada Holguín: La “brecha económica” se refiere a la distancia que existe entre los muy ricos y los pobres. Mientras más grande es la brecha económica mayor es el nivel de desigualdad América Latina es una de las regiones más desiguales del planeta. Según datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el 10% de las personas más ricas recibe alrededor del 40 de los ingresos totales generados por la región, mientras que el 20% más pobre recibe entre 2 y 4%.

Esto datos demuestran que hay un sector pequeño de la población con gran capacidad de consumo de bienes y servicios, y un sector muy grande que sufre niveles de desnutrición, no tiene acceso a los servicios básicos, ni siquiera a educación y salud de calidad.

Ranier: ¿Cuál es su visión del estado de la brecha económica en el país?

Ramón:
Somos uno de los países más desiguales de América Latina. En el informe de desarrollo humano del 2005, la República Dominicana se ubicó entre los primeros 13 países (de un grupo de 177) que menos han aprovechado el ingreso por habitante para mejorar el nivel de desarrollo humano.

Eso significa que si bien el Producto Interno Bruto (PIB) ha ido creciendo en los últimos años, esto no se ha traducido en beneficio para la mayoría de las personas del país, sino que los muy ricos han salido beneficiados. Y el beneficio para los más pobres ha sido muy poco o casi nulo.

Según la CEPAL en su informe del 2006, en el país el 10% más rico recibía alrededor de la mitad de los ingresos, mientras que el 40% más pobres recibía apenas el 10.4%. Esto significa que nuestro país tiene un modelo económico que estimula la desigualdad. No se trata de una situación coyuntural. El combate a la desigualdad y la reducción de la pobreza han sido relegados a la última fila en las prioridades de los sucesivos gobiernos y partidos.

Según las últimos cálculos realizados por la Secretaría de Economía Planificación y Desarrollo (SEPYD), usando las encuestas del Banco Central (BC) se ha evidenciando una muy leve reducción de la desigualdad entre el 2006 y el 2007. Lo cual se asocia a la puesta en ejecución de Ley de Seguridad Social y a los programas de transferencia monetarias como Solidaridad. Pero, los datos para el 2008 parecen que están revirtiendo esa tendencia, lo que significa que la misma no es sostenible en el tiempo. Además, los programas asistenciales a menos que no creen la capacidades para que los pobres se valgan por sí mismos, terminan creando pobres profesionales y siendo mínimo su impacto en la reducción de la desigualdad.

Imagínate lo que pasaría si se cumpliera cabalmente con la Ley de la Seguridad Social, si con todas las limitaciones que ha tenido la puesta en marcha del sistema, con las cortapisas que le han puesto y aun así ha logrado un mínimo nivel de reducción.

Ranier: ¿Cuáles factores sociales han influido en esta, quizá desde un punto de vista histórico?

Ramón
: Los factores son diversos, y van desde el poco énfasis en políticas sociales universales (o sea la inversión en salud y educación de calidad para todas las personas), el poco énfasis en la creación de empleo y su protección, por el lado del gasto que hace el gobierno. Por el lado de los ingresos tenemos la existencia de impuestos indirectos generalizados que afectan a los “artículos de primera necesidad”, además la base de los impuestos del país descansa en el impuesto sobre la renta que pagan principalmente los asalariados, hay pocos impuestos a los altos niveles de ganancias, y existen niveles importantes de evasión.

Es decir, el presupuesto nacional no ha sido usado como una herramienta de desarrollo, que estimule el acceso a la salud, la educación y la vivienda de los más pobres, de manera que estos sean capaces de participar en el mercado de trabajo, de producir riquezas y obtener ingresos propios.

Una mención especial ha de tener el llamado Consenso de Washington. Sí, desde finales de los ochentas creció la visión de que si se desarrollaba el sector privado, se desregulaba la economía y se dejaba el desarrollo a las fuerzas del mercado, las riquezas gotearían, o caerían como cataratas hacia los pobres. La actual crisis mundial y el crecimiento de los niveles de desigualdad han evidenciado que no es así, ya que la escasa intervención estatal para reducir las inequidades provocadas por el mercado han provocado mayores niveles de desigualdad. Si bien el tema de la desigualdad viene de lejos, no cabe duda que las políticas del consenso de Washington lograron profundizarla.

Ranier: ¿Qué porcentaje del país se encuentra sumido en la pobreza? ¿Crece esta?

Ramón
: Aquí los pobres se cuentan mal. Porque a veces se define la pobreza como el que carece de recursos económico, solamente. Pero, además se cambian las formas de medición y cambiando las formas de medición se nos dice que se reduce la pobreza.

De todas maneras las cifras oficiales sugieren que la pobreza tuvo un pico de crecimiento significativo durante la crisis bancaria del 2002-2003, para comenzar a reducirse a partir del 2004. En la actualidad el número de pobre se calcula en 3 millones 219 mil 194 personas, es decir un 35% de la población dominicana. De estos un millón 64 mil 12 personas son pobres extremos, es decir indigentes, personas que no tienen para comer diariamente, y 2 millones 155 mil 183 personas son pobres.

Estos datos son según las cifras oficiales, provienen de la SEPYD usando las encuestas del BC. Pero hay una proporción de personas no contabilizada que si bien no es pobre según ingreso y necesidades insatisfechas, se encuentra en el borde, o sea es casi pobre. Estamos hablando que posiblemente casi el 50% de la población dominicana o es pobre o se encuentra en ese borde que lo hace vulnerable y proclive de caer en la pobreza.

Ranier: En este marco. ¿En qué pie estamos parados y qué futuro nos espera?

Ramón
: Tomando en cuenta que no se han “blindado a los pobres y a los que son vulnerables a la pobreza” contra los efectos de la crisis económica podemos decir que existe la probabilidad de que este año crezca la pobreza en el país. Sobre todo porque los programas sociales dirigidos a los pobres no están logrando crear la capacidades para que estos se valgan por sí mismos, sino que dependen de los ingresos del gobierno, y como sabemos el gobierno ha reducido sus ingresos en este año.

No estamos bien parados, y se demanda más acción y consciencia del problema de parte de las élites políticas y económicas del país. En cuanto al futuro, y sin querer ser alarmista te digo que o redefinimos el modelo de desarrollo, colocando el énfasis en estimular la capacidad de las personas para trabajar, insertarse en el mercado de trabajo, y ser un ente productivo a la sociedad, o no sólo nos veremos afectados por la crisis económica, sino que la crisis podría provocar un quiebre en lo social, un sentido de frustración en las personas más pobres y de los sectores medios, creando descontento y estallidos sociales que afectan más la productividad del país.

Ranier: ¿Cómo logramos mejorar? ¿Con cuáles medios contamos?

Ramón:
La nación necesita una reorientación de los gastos, y una reorientación de la estructura impositiva. Aquí para muchos es una mala palabra hablar de reforma fiscal, pero es necesaria. No hablamos de una reforma mediatizada, sino una reforma real que no siga penalizando a los sectores medios y siendo una base para el crecimiento de la desigualdad. Se necesita mayor participación y comprensión del empresariado en este aspecto.

Al mismo tiempo el gobierno debe reorientar sus prioridades, invertir mejor el dinero en los ingresos, fortalecer los programas anticorrupción, hacer rendición de cuenta, ser más transparente y castigar el dispendio, además se debe elaborar y respetar un autentico plan de austeridad.

El país tiene recursos para poder hacer frente a la adversidad que representa la crisis mundial, si todos los sectores son capaces de cumplir con su deber. Y el principal recursos somos los dominicanos y las dominicanas, nuestras capacidades, nuestras responsabilidades, nuestra honestidad, nuestro esfuerzo. Lo malo es que unos pocos quieren aprovecharse de esas capacidades colectivas, y es ahí donde el estado debería jugar un papel de primer orden.


19 de Marzo 2009

Links donde aparece el artículo:


http://desdeelpaisdealicia.blogspot.com/2009/03/la-desigualdad-los-fraudes-bancarios-y.html


http://www.listin.com.do/app/article.aspx?id=95431






Datos sobre situación social y económica de la República Dominicana, 2008: Fabricio Gómez Mazara

Otra advertencia sobre el desempleo

Fabricio Gómez Mazara

martes, 23 de diciembre de 2008
Durante los últimos años un grupo de profesionales del ámbito de la economía y las finanzas estuvimos advirtiendo a la sociedad las terribles consecuencias que tendría sobre el empleo la política económica que el segundo gobierno de Leonel Fernández venía aplicando en materia de las políticas fiscal, monetaria y comercial.

Luego de tres reformas tributarias, una reducción impresionante de los agregados monetarios que ha duplicado la tasa de interés en los últimos seis meses y la invasión indiscriminada de productos agropecuarios provenientes del exterior gracias a los permisos de importación otorgados por la Secretaria de Agricultura, el aparato productivo nacional se encuentra en una situación precaria e insostenible.

Adicionalmente, apagones de más de quince horas y el aumento en los niveles de inseguridad ciudadana han provocando un incremento adicional en los costos de producción de las empresas que estas no pueden seguir soportando y se han visto precisadas a reducir su tamaño como única alternativa para seguir operando.

Esto ha provocado que se hayan perdido más de 120,000 empleos en los últimos veinticuatro meses de acuerdo con informaciones provenientes de la Secretaria de Trabajo. Esta cifra no incluye los miles de empleos que se han perdido en el sector informal, que actualmente representa más del 56% del mercado laboral, debido a que los despidos que se producen en dicho segmento usualmente no se reportan a la autoridad laboral.

Al agregar los despidos que se producen a diario en el sector informal las cifras de desempleo están llegando a niveles alarmantes. Actualmente, muchos ciudadanos en edad de trabajar no están en capacidad de llevar el sustento diario a sus familiares. Esta situación agrava las condiciones de pobreza y exclusión en la que viven entre el 38% y el 48% de los ciudadanos en el país de acuerdo con los datos que ofreció la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La sensación que padecen los ciudadanos de: Santiago, Bonao, La Vega, San Pedro de Macorís, La Romana, Puerto Plata, entre otros, es de angustia e incertidumbre respecto de un oscuro panorama en materia laboral y la ausencia de un gobierno que todavía no acude en auxilio de los desempleados ni tampoco genera políticas de promoción y protección del empleo necesarias para evitar que ocurran conflictos sociales.

Sin embargo, la situación actual es el resultado de una concepción en materia de políticas públicas más preocupada por mostrar cifras macroeconómicas coyunturales que por generar una estrategia de desarrollo económico sostenible sobre la base de un aumento en la inversión en capital humano.

A pesar de haber triplicado las recaudaciones con relación al anterior gobierno, la inversión en educación y salud aún se encuentra por debajo de los niveles alcanzados en el año 2002. Dicha inversión era inferior a los niveles requeridos, pero se encontraba en una prometedora senda de crecimiento producto de las presiones de los distintos actores sociales que advertían la necesidad de incrementar el nivel de vida de la población más vulnerable.

La Estrategia Nacional de Competitividad Sistémica, un estudio diagnostico y propositivo sobre cómo se podía agregar valor a las actividades productivas en el territorio nacional aprovechando las ventajas competitivas con el objetivo de mejorar la inserción del país en materia de política comercial, encontró una fuerte oposición de los principales funcionarios del gobierno que la vieron como una amenaza a la insaciable vocación recaudatoria de la actual administración.

Y es que el desempleo es la otra cara de la voracidad fiscal gubernamental que ha reducido a su mínima expresión la competitividad de las empresas establecidas en el territorio nacional limitando su capacidad de expansión y de creación de empleos.

Durante los últimos años el incremento del gasto corriente y el aumento de la nomina pública fue posible gracias a la extraordinaria cantidad de recursos que el gobierno extraía a los contribuyentes. La crisis de las materias primas a principios de año y el afán del gobernante por mantenerse en el poder a cualquier precio produjeron estragos en las finanzas públicas a tal punto que en sólo seis meses las finanzas públicas pasaron de un ligero superávit a un profundo déficit.

En medio de un año electoral, se otorgaron subsidios insostenibles al consumo de bienes y servicios convirtiendo a la expansión del gasto público en una amenaza para la estabilidad cambiaria. Para contrarrestar esta situación el Banco Central tuvo que duplicar la tasa de interés aumentando fuertemente el costo de financiamiento de las empresas.

El gasto público es la principal amenaza que hoy enfrentan las empresas debido a que el mismo no se ha concentrado en actividades consideradas prioritarias para mejorar la competitividad de las mismas y mejorar el bienestar de los trabajadores.
Si el gobierno no reduce drásticamente el gasto público no prioritario de tal forma que otorgue al Banco Central cierta holgura que le permita reducir la tasa de interés en el corto plazo las empresas seguirán cerrando y el desempleo seguirá aumentando de forma exponencial.

Además, esto está ocurriendo en medio de un enorme huracán que nos impactará fuertemente producto de la recesión económica en Estados Unidos, Europa y Japón del cual sólo comienzan a sentirse las primeras ráfagas. La caída en el envió de las remesas, así como de las actividades del sector turismo remesas reducirán los niveles de consumo interno y del empleo agravando aún más la situación existente.

Al igual que en otras ocasiones, advertimos a la sociedad sobre la necesidad de un cambio radical en la política económica del gobierno que permita minimizar los efectos de la crisis que se avecina y que pone en peligro la gobernabilidad democrática.

Reiteramos que el desafío actual no es alcanzar altos niveles de crecimiento económico, sino minimizar el impacto de la crisis sobre los sectores más vulnerables a través de un aumento en el gasto social manteniendo relativamente bajo el déficit fiscal.
Para lograrlo, es necesario reducir la tasa de interés y minimizar la desaceleración de la economía mediante una reducción significativa del gasto público no prioritario. Esto permitirá que el sector privado pueda, sino expandirse, al menos mantener los niveles actuales de desempeño económico.

De lo contrario, seremos testigos de una crisis económica y social sin precedentes en nuestra historia democrática. Esta es otra advertencia.

Situación social y económica en República Dominicana

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Pedro Luis Castellanos



POR LA SALUD

Aún es tiempo: afrontemos la crisis con mayor proteccion social

Pedro Luis Castellanos


lunes, 21 de julio de 2008

La crisis que se avecina no será temporal. Nuestra economía deberá ajustarse. ¿Cómo se distribuirá socialmente los costos del ajuste?. ¿Cuál será la situación social en la sociedad dominicana después del ajuste?. Son preguntas clave que deberíamos plantearnos.

Una de las mas importantes razones de vulnerabilidad de nuestra economía es la vulnerabiliad social de nuestra población. Esto traduce dos hechos:

a) Nuestra economía crece a base de concentrar la riqueza y mantener la mayoría de la población en condiciones de exclusión social. Alrededor del 60% del ingreso nacional es apropiado por el 20% mas rico, mientras el 20% mas pobre apenas capta el 4% del mismo. Necesitamos desarrollar las redes de protección social, mediante mayor y mas calidad del gasto publico, para reducir la exclusión social.

b) El limitado gasto publico social, incluido el gasto publico en salud que es el mas bajo del continente, sumado a problemas en la calidad del gasto, determinan problemas de calidad y efectividad del sistema de salud, público y privado e impulsan el gasto familiar. Este representa una mayor proporción del presupuesto familiar mientras mas pobre es la familia, con un fuerte efecto de empobrecimiento y de reproducción de la pobreza.

Reajustar la economía no debería ser asumido con medidas exclusivamente coyunturales y asistenciales, aunque estas sean necesarias. Tampoco debería considerarse solamente los márgenes de ganancia de algunos sectores productivos. Necesitamos aumentar la calidad de vida y la productividad sistémica, esto requiere elevar el gasto publico en salud (y también en educación), y la calidad de dicho gasto.

El 60% del gasto nacional en salud proviene del llamado “gasto familiar de bolsillo”, arruinando las microempresas y emprendimientos de los pobres.

Las medidas coyunturales y asistenciales no cambiaran esta situación y podrían incluso reproducirla. Tenemos la oportunidad de aplicar las leyes de salud (42-01) y seguridad social (87-01). Incorporar en dos años al menos 3.5 millones de personas al régimen subsidiado, 3 a 4 millones en el régimen contributivo, por lo menos 3 millones de trabajadores por cuenta propia en el régimen contributivo-subsidiado u otra solución equivalente, no elevaría significativamente el gasto total en salud, pero el gasto familiar disminuiría hasta alrededor del 20% del mismo.

Si al mismo tiempo se desarrolla el Sistema Único de Servicios Públicos de Salud, para que por la vía de la descentralización, de cambios en la gestión de personal, fortaleciendo la participación social y sobre todo las funciones de rectoría, para que sea mas efectivo y asegurar su calidad, se reduciría aun mas el gasto familiar actual en salud.

Estas medidas tendrían un gran efecto inmediato y de alta calidad sobre el presupuesto familiar. Su impacto sobre la reducción de la pobreza sería considerable. Además, emergeríamos a una sociedad mas equilibrada, con mas equidad y menos conflictos sociales, y también con mayor productividad social.

http://www.clavedigital.com/App_Pages/opinion/Firmas.aspx?Id_Articulo=11734&Id_ClassArticulista=284

La industria de bienes de lujo: JOSÉ LUÍS ALEMÁN S.J.

El Padre José Luis Alemán, economista, llama a combatir a los hiperricos en RD. Veamos todo el artículo:

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Hoy Digital

Viernes 20 de Julio del 2007

La industria de bienes de lujo

POR JOSÉ LUÍS ALEMÁN S.J.


Entre los cambios que experimenta la economía global destaca la creciente importancia de la industria de bienes de lujo, aun si excluimos de ella los mercados de bienes raíces y de autos exóticos. La industria clásica de bienes de lujo se limita, sin embargo, a joyas, perfumes, ropas y calzado de los grandes diseñadores, artículos electrónicos, relojes, carteras y maletas; bienes todos ellos portátiles o nómadas.

Los consumidores de estos bienes, del conjunto de todos ellos y no de sólo algunos, reciben el nombre de “superricos”, aquellos que tienen ingresos superiores a 32 millones de pesos o un millón de dólares anuales. En el mundo su número total es el de la población de la República Dominicana.

Obviamente otros muchos más millones de personas con ingresos rápidamente ascendentes aunque sin llegar al millón de dólares tienen acceso a varios de esos bienes de lujo aunque no al conjunto de todos ellos. Por esos caminos andan bastantes dominicanos aunque no lleguen al millón de dólares anuales. El número de Mercedes, BMW, Porsches, Jaguars, AUDI que se arrastran por nuestras atestadas calles muestra la fuerza del “efecto demostración” que los superricos ejercen sobre los meramente “ricos” de los países pobres. Lo mismo podemos decir de marcas exclusivas de relojes que se anuncian en nuestros semanarios sociales por precios de 15,100, 22,200 y 28,200 dólares.

Las industrias de bienes de lujo vuelven menos relevante la supuesta importancia de los precios en Economía mientras acentúan la de los ingresos. Antes de adentrarnos en esa reflexión aprovechemos una visión global que ofrece The Economist del 14 de abril sobre la situación de las empresas productoras de los clásicos bienes de lujo.

1. Visión global de las industrias de bienes de lujo

a) Las ventas de bienes de lujo se estiman en unos 180,000 millones de dólares anuales de los cuales la tercera parte se vende en Japón, la cuarta parte en los Estados Unidos al igual que en la Unión Europea. La tierra prometida, sin embargo, es China. Los mercadólogos creen que la demanda se dispara en aquellos países cuyo producto por cabeza alcanza un promedio, al menos en sus grandes ciudades de unos 7,000 US $ dólares anuales, China con un mercado potencial enorme y creciente es el destino de numerosas empresas especializadas en artículos de lujo.

Estas inversiones en el extranjero más que orientadas a la producción buscan la promoción y mercadeo. Pocas partes del mundo exigen, sin embargo, inversiones tan altas y en menos países aún se ha creado una industria tan amplia de imitación de bienes de lujo. Relojes, carteras, zapatos, estilográficas y hasta equipos electrónicos son producidos por oportunistas empresarios y hábiles imitadores. En un ambiente de todavía poca lealtad a la firma, de rápida maximización de beneficios y de confusas reglas de propiedad intelectual orientadas a favorecer empresas nacionales es poco menos que inevitable que las inversiones extranjeras tomen la forma de agencias de venta y publicidad parcialmente en manos de nacionales chinos. La misma diversidad lingüística y milenarias culturas de complacencia externa en el trato y gran independencia de los socios agravan las eternas dificultades de confianza en las relaciones agencia-principal.

b) Contra una primera e ingenua impresión el mercado de empresas de producción de bienes de lujo ofrece una pasmosa riqueza de bien conocidas marcas. Francia es el país líder e Italia su competencia. Tenemos entre muchas Hermès, Moët Hennesey Louis Vitton (LVMH), Gucci que adquirió seis establecimientos de alta costura: Yves Saint Lourent, Balenciaga, Alexander McQueen, Stella McCartney, Bottega Veneta y Sergio Rosi, Cartier, Tiffany, Bulgari, Versace, Dolce & Gabanna (D&G), Arman, Roberto Cavallli, Ermenegildo Zegna, Prada, Diesel, Ferragamo y Hubert de Givinchy. A estas habría que añadir las empresas especializadas en la producción de relojes de marca.

Hasta hace poco tiempo la mayor parte de estas empresas, nacidas de una larga tradición artesanal y protegidas nacionalmente, eran familiares. El nacimiento de una economía global con poco proteccionismo y fuerte competencia obligó a estas empresas a internacionalizarse. Siendo el lujo “capital intensivo” y necesitando las empresas tiempo para construir un buen nombre en un mundo tan exigente, no bastaron las ganancias acumuladas por las familias para financiar las nuevas inversiones y tuvieron que convertirse en compañías por acciones o fusionarse con otras.

La ampliación del mercado pone a prueba la capacidad de las firmas para contratar nuevos diseñadores y hasta administradores y gerentes fieles a la marca.

c) El auge de las industrias de lujo ha sido factible por la multiplicación de millonarios en el mundo global. Sin duda la ampliación y desregulación de los mercados ha permitido que empresas de calidad usen sus competencias para buscar el eterno nicho de los millonarios asentados en países diversos al propio. A esta explicación económica de la teoría del comercio exterior hay que añadir el énfasis dado por la Economía como Ciencia a la desregulación como medio de estimular la oferta global más que la nacional.

Maslow añade a esta visión económica otra de tipo psicosocial que enfatiza el cambio de priorización de la urgencia de necesidades del ser humano en función del ingreso y de la riqueza. Cuando el ingreso es tan bajo que la gente no logra satisfacer las necesidades básicas en términos fisiológicos la demanda se centra en la obtención de comida primero y habitación después. Al mejorar el ingreso la demanda se reorienta a satisfacer necesidades de seguridad.

Al aumentar más el ingreso predice Maslow que las personas se centran en actividades que las hacen sentir miembros de su pequeña sociedad. Alcanzado un nivel satisfactorio de pertenencia incurrimos en gastos orientados a incrementar la autoestima y la estimación social y finalmente a dar sentido a su vida.

Lux y Lutz (1986) arguyen que llegadas las personas a esos altos niveles de ingreso el supuesto convencional del actor económico maximizador pero restringido por su presupuesto parece inapropiado. Esas personas son mejor modeladas si las presentamos como maximizadotes restringidos por sus más íntimos valores personales generalmente articulados por preferencias morales elevadas como el altruismo.

En forma similar Keynes hipotetizaba que al subir fuertemente el nivel de ingreso dentro de “cien años” la población británica demandaría con preferencia servicios de interés intelectual y de ocio

Aun si aceptamos que la dirección de la demanda cambia con el ingreso, algo ya observado por Menger y von Wieser a fines del siglo XIX, no parece realista postular tendencias generales, salvo en algunos casos, de tipo “altruista” a altísimos niveles de ingreso.

Tal parece que las tendencias al despliegue del lujo como instrumento de distinción social y a competir por esta última fueron minusvaloradas por Maslow y Keynes y que tendremos que convivir con un predominio creciente de las industrias de lujo. Consolémosnos diciendo que la industria de lujo es menos peligrosa que la de armas o de “guerras espaciales”.

2. Reingeniería de la Economía

a) El impresionante edificio teórico de la Economía se levanta sobre tres pilares: los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas son escasos, las necesidades ilimitadas y los precios indicadores de la relación entre la escasez de recursos para producir bienes y la urgencia de la demanda de esos bienes. De ahí la importancia extrema de los precios y del ingreso factor limitante de la demanda.

En principio los bienes de lujo están más allá del dominio de los precios. Los ingresos de los superricos, casi por definición, no operan como restricción al menos en cuanto se refiere a bienes de consumo (yates, helicópteros, aviones, mansiones, etc.). Acepto que para muchos que califican como superricos y al menos para algunos de esos lujos el ingreso sí puede convertirse en restricción. La tendencia, sin embargo vale para la mayor parte de los bienes que llamamos, y que son, de lujo.

La desconexión entre precios de recursos escasos y precios de los bienes producidos con ellos hace depender la demanda en primerísimo lugar del ingreso, Se rompe así el principio económico de la eficiencia. Esta habrá que definirla como arte de presentar bienes y servicios de calidad llamativa. Adiós a la teoría de los precios, adiós al equilibrio general.

Aunque esta situación valga sólo para un uno por mil de la humanidad no debemos olvidar que esta ejerce una desproporcionada importancia sobre el volumen de consumo y consiguientemente sobre la asignación de recursos controlada por precios.

b) Si, además, con Leibenstein y su famosa productividad “X”, aceptamos como empíricamente probado el efecto demostración (el efecto vagón arrastrado por la locomotora de la opinión pública) , y con Dueseneberry la inclinación patológica del consumidor norteamericano (¿solamente de él?) a conquistar y superar el nivel de vida de sus conocidos, debemos concluir que una parte significativa de la producción se desplaza de los bienes generalmente necesarios a bienes cuya importancia sólo se hace evidente cuando uno logra satisfacer los primeros.

Encontramos en el afán chino por imitar productos de marca a “buen precio” pero muy por encima del costo de los recursos empleados en ellos una prueba indirecta y curiosa de la tendencia a reducir el papel de los costos en una economía en la cual lo superricos -medidos con la vara de la pobreza- son conocidos y admirados.

La inclusión de los bienes de lujo nos puede ayudar también a comprender la orientación de los sindicatos y de las personas que no estamos sindicalizados a reclamar aumentos salariales aun a costa de perder empleo. La prestancia social de los ricos (no hablemos de los superricos aunque ya sabemos que en una sociedad global su consumo influye determinantemente sobre el de los meramente ricos) en una sociedad democrática en la que se alaban la igualdad de derechos de todos y el poder de todos para confirmar o rechazar gobiernos, no podía menos de propiciar aumentos anuales sustanciales de salarios sea cual sea la situación financiera de la empresa.

Pretender que los obreros y empleados acepten mesura en sus exigencias salariales fiados en la palabra de los empresarios cuando el estilo de vida de éstos transpira lujo y arrogancia es pecado manifiesto contra la lógica empírica del pensar humano. Lo mismo sucede cuando un Gobierno reclama congelación de salarios de sus servidores pero evidentemente dispone de recursos financieros para sus más altos funcionarios e invierte en proyectos nuevos que no tienen absolutamente nada que ver con la actuación de pasadas Administraciones. En esas circunstancias hay que admirar más bien la frugalidad y disciplina obrera aun cuando ambas sean impuestas por la lógica de su actual impotencia.


Pero no nos engañemos: esta sumisión que no es resultado de amor a la austeridad y al sufrimiento puede ser engañosa.

c) Caemos así en el tópico de la gobernabilidad y sustentabilidad de sociedades con economías no duales sino triples: los ricos, los asalariados y empleados, y los pobres hijos de machepa de Juan Bosch con abundancia de prole (proletarios) y sin empleo en sociedades donde muchos ricos y algunos superricos lo son por narcotraficantes, lavadores de dinero, cultores de prácticas comerciales dolosas o de favoritismo de gobiernos.

A pesar de que el Estado ha perdido prestigio y credibilidad ante una buena parte de la opinión pública y a pesar de la coexistencia de superricos y de superpobres (más interesados en imitarlos que en llevarlos a los tribunales) sería una ilusión creer que por fuerzas dialécticas corre el Estado o mejor el Gobierno un riesgo inminente de ingobernabilidad. Cosas distintas son desprestigio y rebelión.

Hace años perdimos la ilusión que los carlistas navarros del siglo XIX expresaron en su himno: “por la patria y el rey moriremos nosotros también”.

Pocos están dispuestos a morir por ideales sociales.

d) Sería injusto, sin embargo, atribuir la durabilidad de regímenes desprestigiados a solamente la falta de profetas-mártires. Hay dos maneras de plantearse en términos más económicos esa durabilidad. Oigamos el parecer de Gallbraith y el de los defensores de la economía social de mercado.

Gallbraith, plenamente conciente de la brecha creciente de ingresos y de riqueza entre superricos identificados por él como fuertes accionistas y poderosos administradores de las grandes corporaciones y de la notable estabilidad sistémica de los Estados Unidos, cree poder señalar que la pasividad obrera americana se debe a que a pesar de la brecha ellos están recibiendo de manera constante aunque marginal mayores ingresos y mejores servicios públicos.

La estabilidad fundamental se mantendrá mientras obreros, empleados y pobres participen aunque mínimamente del crecimiento económico de la Unión.

Innegablemente esta intuición tiene cierto poder explicatorio. Interesante será ver si la disminución del salario real de los “cuellos azules” documentada desde hace ya unos años, el aumento del desempleo industrial por el “outsourcing” de empresas emigrantes a países de menores costos, y la oleada de inmigrantes ilegales del Sur conmoverán la robusta estructura social norteamericana empujándola a una política más social y menos pro rica que no vacila en suprimir programas sociales y exonerar de impuestos las herencias y los altos ingresos de empresas e individuos.

e) La receta europea de economías sociales de mercado en las cuales la economía produce y el producto se distribuye a través de gigantescos planes de seguridad social y ecológica parece más eficaz. El hecho de que los sectores populares hayan sido incorporados al doble ideal de eficiencia y de equidad social y de que en las grandes y medianas empresas tengan obreros y sindicatos una visión sobre sus resultados y sus proyectos ha creado “pobres” concientes, defensores de su trabajo, de sus beneficios y de su eficiencia.

Por verse está saber en qué medida la competencia global pueda agrietar tan magnífica fábrica social. Por lo pronto luchan con bastante éxito tratando de compensar sus altos costos laborales y ecológicos con mejores y más refinadas técnicas.

3. Conclusión

Solemos ponderar razones humanitarias y sociales para combatir la pobreza. Con toda razón.

Creo que también hay justificación para combatir la superriqueza. Tiende a crear personas aburridas y ciegas al mundo exterior que les permitió llegar tan alto. Hay razones de peso para combatir social y económicamente la superriqueza. Quizás sea demasiado hablar de una guerra contra ella; no lo sería promover una guerrilla social y política de “baja intensidad” pero aceptable eficiencia.

Reconozco que las guerras de baja intensidad son tan difíciles como la fidelidad con excepciones.



Seguro Familiar de Salud: Pedro Luis Castellanos

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Pedro Luis Castellanos

PORTADA DE CLAVE DIGITAL EL DIA jueves, 31 de mayo de 2007



Afirma algunas ARS mantienen campaña 'terrorista' contra el Seguro Familiar de Salud


Nicanor Leyba/Clave Digital

SANTO DOMINGO, D. N.- Aún con debilidades y distorsiones, la entrada en vigencia del Seguro Familiar de Salud (SFS), en su régimen contributivo, constituye un logro para la ciudadanía, opina Pedro Luis Castellanos, consultor en seguridad social.

Ex delegado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el país, Castellanos, niega que el nuevo régimen quede en desventaja frente a las pólizas privadas vigentes. Alega que se trata de "una campaña terrorista” de desinformación, en la que algunas aseguradoras (ARS) buscan ganancias de pescadores.

El experto forma parte de la coalición Foro Social y ofreció una entrevista a CLAVE antes de que el presidente Leonel Fernández anunciara la posposición del plan por un período de 90 días.

¿Qué participación tiene el régimen subsidiado en el Seguro Familiar de Salud?

El Seguro Nacional de Salud (Senasa) es la aseguradora pública y tiene responsabilidades con los tres regímenes; de hecho, consideramos que para que el sistema funcione es muy importante el fortalecimiento de Senasa, porque es la opción para evitar que haya abuso de parte de las aseguradoras privadas, que son muchas las posibilidades, como ha ocurrido en otros países.

El actual sistema es un paso adelante. En el país sólo el 21% de la población tiene hoy pólizas que irían al régimen contributivo, el resto tendría que ir al régimen subsidiado o al contributivo subsidiado. Pero de ese 21% hay un 6% ó 7% que lo cubre el Instituto Dominicano de Seguro Sociales (IDSS) y hay alrededor un 1% que cubriría Senasa en el régimen contributivo.

En realidad, estamos hablando de alrededor de un 13% del mercado que es cubierto por la aseguradoras privadas, estamos hablando de minorías, cuando hablamos de la necesidad de que el régimen contributivo se inicie y arranque estamos hablando de minorías, minoría muy importante, pero son minorías.

La realidad es que la gran mayoría del país necesita de que se desarrolle el sistema público, y eso no es novedad, estamos hablando de que Alemania cubre el 87.7%, en Chile, a raíz de los esquemas que se intentó privatizar, cubre el 68%.

Pero es importante decir que de ese 21% que tiene seguro pesa mucho en la opinión pública, tiene capacidad de compra.

¿Comparativamente, cómo evalúa la participación del Estado en el Sistema Dominicano de Seguridad Social?

El Estado tiene varias responsabilidades, y una de ellas es la de financiar el 100% del régimen subsidiado, el 100% del costo de cada afiliado; ahí es donde están los más pobres, es la primera responsabilidad del Estado, su principal responsabilidad no es con ese 21%, por más importante que seamos.

En estos momentos el Estado ha impuesto recursos para que este año se pueda llegar a un millón de afiliados; esto no es suficiente, para que en 2011, cuando termine la transición, el sistema tenga cobertura universal, el régimen subsidiado debería haber llegado según nuestra estimación, por lo menos a tres millones de personas y el régimen contributivo subsidiado debería estar cubriendo alrededor de 15 ó 20% de la población.

Porque el régimen contributivo, en ningún caso, va a pasar del 35%, máximo 40%, ¿por qué? porque el grueso de nuestra población está en el sector informal de la economía, el sector formal sólo está el 46% pero de ese hay un 16% de desempleados, y entre los empleados está el tema de la evasión, que hace que sólo el 21% tenga seguro.

Hay una responsabilidad directa del Estado de garantizar que el régimen subsidiado, por lo menos, duplique cada año su número de afiliados hasta lograr que efectivamente cubra a todos los que les corresponde, además son los más importantes porque están en peores condiciones, que necesitan más que el seguro familiar de salud funcione.

Por otra parte, el Estado tiene la responsabilidad de desarrollar la red pública de servicios de salud, que no es sólo el pago del régimen subsidiado, el régimen subsidiado es uno de los mecanismos de financiamiento, pero no el único, porque en el país siempre habrá gente que no esté en el seguro familiar de salud, por ser indocumentados, por ser ilegales, por no cumplir con los requisitos de documentación, por cualquier razón.



Carmen Suárez/Clave Digital.
¿Pero cómo usted evalúa los trabajos realizados hasta el momento para el establecimiento de la red pública?

Esa es una de las cosas que están más lentas, lamentablemente ese es un ejemplo de algo que está en la Ley y que no se cumplió por seis años, de algo que se volvió a manejar en los acuerdos del 19 de diciembre del año pasado y que otra vez está siendo dejado de lado. ¿Qué es desarrollar la red pública?, eso implica que la PSS del IDSS y los servicios que ahora son de la Secretaría de Salud Pública y Asistencia Social se articulen en una red única, una red única que hay que reestructurarla, que hay que reorganizarla para que funcione de manera eficiente. A la vez, a esa red hay que darle financiamiento adecuado para que funcione, tiene que ser gerenciada profesionalmente, no puede ser sujeto de las decisiones del gobernante de turno; esa parte está establecida en las dos leyes, en la 87-01 y en la 42-01, básicamente está definida en la ley 42-01 y su reglamento; la 87-01 sólo se refiere a cómo se financia.

Otra responsabilidad del Estado es como patrón, como empleador. Frente a sus empleadores tiene la responsabilidad de incorporarlos al régimen contributivo y de pagar la cuota patronal que le corresponde. La Ley establece que los trabajadores del Estado deben ir al régimen contributivo a través del Senasa. Lamentablemente, y esto es parte de los incumplimientos que se dan por complacer intereses particulares, el Consejo Dominicano de Seguridad Social (CDSS) decidió congelar el sistema hasta el primero de junio del próximo año; eso sin dudas es un error, que además sólo favorece a dos aseguradoras privadas, me imagino que eso fue parte de las concesiones que tuvo que hacer el gobierno para lograr que las aseguradoras aceptaran la vigencia del régimen contributivo.

La otra responsabilidad del Estado es financiar parte del sistema contributivo subsidiado, al que van aquellos que, no teniendo un empleador público o privado, tienen ingresos estables superiores al salario mínimo, y eso es un sector importante de la población, ahí estamos todos los profesionales liberales, médicos, ingenieros. Pero como hay un rango tan amplio de ingresos, ahí están el taxista, muchos de los que tienen pequeños negocios, hasta grandes contratistas.

Entonces, se establece que para cubrir su aporte al Seguro Familiar de Salud (SFS), el Estado debe cubrir una parte que puede ir de 0% hasta 99,99%, es muy probable que para la mayoría de los que están allí, su subsidio sea relativamente pequeño.

Pero una de las responsabilidades más importantes del Estado, pero que se ve poco, es regular el sistema, hacer que funcione, que es una de las que menos se han cumplido.

Si el Estado no asume su rol de regulador, a través de sus superintendencias correspondientes, si no lo asume con firmeza, es muy difícil que el sistema funcione, porque el sistema está atravesado por muchos intereses particulares y si esos intereses particulares predominan. Si el Estado no asume su responsabilidad de hacer que predomine el interés público, colectivo, no hay manera de que el sistema funcione.

¿Esa será una de las razones por las que el régimen contributivo del SFS se acerca a su puesta en vigencia en medio de tantos conflictos e incertidumbres?

Sí, sin dudas; la principal razón es porque hay muchos intereses particulares en juego y nadie quiere cambiar, muy pocos sectores están dispuestos a entender que el país necesita un sistema más equitativo y entonces se utilizan diferentes argumentos y, lamentablemente, el Gobierno ha asumido la actitud de tratar de conciliar todos los intereses y eso es muy loable, pero no es la responsabilidad del Gobierno. La responsabilidad del Gobierno, la más importante, es lograr que el sistema funcione. Eso sin dudas es una de las razones por las que el régimen contributivo no funciona.

Entre tantos intereses se dice que son las aseguradoras privadas las que se están llevando la mayor tajada.

Eso es así, porque justamente, por cinco años no se adoptaron las decisiones que tenían que adoptarse y para poder llegar a un acuerdo que permitiera dar inicio al régimen contributivo, el Gobierno hizo muchas concesiones; pero peor, después de los acuerdos de diciembre, el Gobierno ha hecho muchas más concesiones para las aseguradoras privadas, por ejemplo, el congelamiento de la cartera y la eliminación a los empleadores de la responsabilidad del pago de lo correspondiente para el subsidio de maternidad. Las aseguradoras privadas no tienen ninguna razón para decir que con el inicio del régimen contributivo no van a estar en buenas condiciones para cumplir con su responsabilidad, pero esa realidad es muy válida para los otros sectores.

Mire, la ley se aprobó en 2001, con todos los sectores gremiales, sindicales, profesionales, empresariales, las igualas médicas, como se llamaban las aseguradoras privadas; todos se pusieron de acuerdo después de tantas dificultades, ahora nadie lo quiere cumplir. Incluso el año pasado, fue muy difícil, nueve meses de trabajo para lograr que hubiera acuerdo, y después de firmados los acuerdos no se cumplen, el propio Gobierno es el primero que empezó a trabajar para no cumplir.

Es fundamental que haya una función fuerte de regulación firme y comprometida con el interés público de parte del Gobierno.

¿Le parecen apropiadas las exigencias de los médicos en lo relativo a las tarifas?

Desde abril hasta diciembre de 2006 trabajaron tres comisiones, una de reestructuración del IDSS, que la presidían el vicepresidente Rafael Alburquerque y monseñor Agripino Núñez Collado. Había otra comisión que estudió el tema financiero, que era presidido por el gerente general del sistema de seguridad social, que entonces era Arismendy Díaz Santana. Y había una tercera, que trabajó el tema de tarifas y honorarios, además del costo del plan básico, que era presidida por quien dirigía la Sisalril que era el doctor Bernardo Defilló y una persona que representaba a la PCMM.

En las otras dos comisiones hubo acuerdos en prácticamente todo. En los honorarios y tarifas no hubo acuerdo total, sin embargo, los desacuerdos fueron sólo en dos o tres puntos. Hubo dos o tres en que no hubo acuerdo, en el grueso la gran mayoría de las prestaciones, incluido el plan básico, hubo acuerdo entre todos los sectores.

De manera que es sorprendente que aparezcan divergencias posteriores en esos temas. Sin embargo, hay dos cosas que es bueno destacar. La discusión sobre salarios, honorarios y tarifas es una discusión entre los prestadores y las aseguradoras privadas, que son las que tienen que contratarlos, sería completamente injusto el que no hubiera acuerdos entre esos dos sectores y que esto se tradujera en problemas para el resto del sistema que tiene que ver con el 80% de la gente.

El segundo elemento es que los honorarios y tarifas que se establecen son los mínimos, no los máximos, ese es el piso para que empiecen a negociar los prestadores y las ARS, cuando te dice RD$300 es de RD$300 para arriba que van a negociar. Yo estoy seguro que vamos a ver renegociaciones en los próximos meses, porque es totalmente legítimo que los trabajadores de la salud aspiren a tener buena remuneración pública.

Ahora, el costo de la atención prestada por los profesionales de la salud, es parte del costo del plan básico y las aseguradoras privadas establecieron un costo que por cierto es superior al que estimamos los sectores sindicales, el propio gremio médico y la sociedad civil. En ese costo estaba incluido, por supuesto, el pago de los profesionales, porque ese es el costo principal. De manera que no pueden esgrimir ahora el argumento de que esos costos no fueron incluidos, esa es una responsabilidad de la ARS de asegurar pago de honorarios justos.

Pero existen muchas dudas sobre el primer nivel de atención

Bueno, es comprensible que haya sectores de los profesionales de la salud que no estén de acuerdo, que piensen que hay que encontrar un mecanismo de transición. Pero lo que no es comprensible que ahora descubramos que hay un primer nivel de atención, seis años después de qu4¿e la ley fue aprobada. Ese es el artículo 159 de la Ley, que fue aprobada con la firma de todos, cuando el Congreso de la época hizo un esfuerzo por lograr consenso, porque no pasaba.

Estamos hablando de algo que se pasó casi nueve años de discusión en el Congreso, incluyendo los cuatro años del Gobierno de Leonel Fernández, gestión que presentó tres proyectos en tres oportunidades distintas. El Congreso buscó consenso hasta que se logró.

Que aparezca ahora la preocupación de que la ley establece que haya un primer nivel de atención, suena como extraño. Sobre todo porque eso no apareció tampoco como preocupación en los nueve meses de trabajo del año pasado. Lo que dicen los acuerdos es que se cumpla la ley.

Ahora, ¿cuál es la preocupación? Lo que se dice es, y es lamentable, pero creo que ha habido una campaña de terrorismo hacia la clase media, o sea, una campaña de desinformación.

¿Por qué dice terrorismo?

Porque ha habido mucha desinformación y esa es una responsabilidad también del Gobierno y las entidades responsables del sistema, que debieron asumir su responsabilidad de informar a la población. No es justo que a pocos días de iniciarse el régimen la mayoría de la población sienta dudas, desinformación, etcétera.

Esa situación de desinformación, de falta de comprensión, fue el caldo de cultivo en el cual se desarrolló una campaña dirigida a aterrorizar a la población y las líneas básicas de desinformación tienen que ver con que el afiliado pagará más y recibirá menos; las dos cosas son falsas. La otra versión es que no podrá seguir viendo al médico que tradicionalmente veía. Las dos son medias verdades, exageraciones o mentiras.

¿Quiénes son los responsables de esta campaña?

No, no sé, yo veo los hechos, no sé quiénes están por detrás, pero creo que en el país no es tan difícil.

¿Usted cree que quieren anular algunas conquistas?

Nosotros pensamos que el Plan De Servicios de Salud (PDSS) tendrá que mejorarse, tendrá que mejorarse porque ese plan tiene exclusiones que son muy importantes para la población. Por ejemplo, ahí están excluidos los medicamentos antirretrovirales para las personas con VIH y estaban excluidos desde el principio; ahí nosotros pensamos que los argumentos de octubre de 2002 hoy no existen porque en aquella época un tratamiento con antirretrovirales costaba entre US$1,500 y US$3,500 por año y hoy hablamos de que un tratamiento por año perfectamente puede estar entre los US$200 y US$250 dólares.

Hay cosas mucho más costosas que están incluidas en el PDSS, también están incluidas algunas prestaciones básicas para personas discapacitadas, algunas son tontas, por ejemplo, no están incluidos los bastones ni los anteojos, ¿y cuánto cuestan estas cosas?, con producción masiva cuestan minucias.

Esa es una de las razones por las cuales pensamos que es indispensable que comience el régimen contributivo, porque una vez que comience, a los seis meses, legalmente, hay que revisar su contenido. Nosotros pensamos que hay que prepararse para eso, para mejorar el PDSS, una vez que se demuestre, como estamos seguros que se va a demostrar, que los RD$4,757 dan de sobra para cubrir las prestaciones y más. Eso ya se sabe, porque con el mismo monto Senasa está en capacidad de dar muchísimas prestaciones de las que están ofreciendo las ARS en el régimen contributivo.

Lo que no es cierto es que ese PDSS dé menos prestaciones que los seguros privados actuales, eso es una media verdad o una exageración.

¿Pero no entiende que bajan los beneficios?

Prácticamente ninguna póliza privada cubre enfermedades catastróficas, hay algunas, una minoría muy pequeña y son tan costosas que prácticamente nadie tiene esa cobertura. El plan que comienza cubre 17 enfermedades catastróficas, las más frecuentes e importantes.

Otro punto es el de las exclusiones. Si una persona es diabética, hipertensa, tiene cáncer o problemas mentales, cualquier patología crónica, y va a comprar una póliza privada, esa patología queda excluida de esa cobertura, porque forman parte de las enfermedades precedentes. Y no estamos hablando de pocas personas, estamos hablando de un país donde más del 20% de las personas son hipertensas, donde más del 10% es diabética. En el PDSS no hay exclusiones, no hay enfermedades precedentes. El mismo día que comienza el sistema, ese mismo día comienza el derecho del afiliado a ser cubierto, no puede haber exclusión por la patología que tenga.

Si una señora está embarazada o sale embarazada en el primer mes después de haber comprado su póliza privada, ese embarazo no está cubierto; eso no existe en el nuevo plan, esa persona está cubierta desde el momento en que comienzan sus servicios, independientemente de cuándo haya comenzado su embarazo.

El reglamento dice que tiene que haber cotizado durante los últimos doce meses.

No, no hay exclusión, puede entrar al sistema de inmediato. Si se afilia está cubierto por el sistema

Como tampoco hay exclusiones por edad. Todo el que tenga un pariente por encima de los 65 años de edad, sabe que es prácticamente imposible conseguir una póliza, al menos que esté dispuesto a pagar alrededor de 30 mil pesos por año. Bueno, se acabó, no hay exclusión por edad.

Particularmente hay casos con empleados con hasta 10 mil pesos de cobertura en medicinas.

Cuatro mil es el promedio, hay algunas, muy pocas, que tienen por encima de eso. De hecho muy pocas incluyen medicamentos. De las que los incluyen la mayoría tiene un promedio de RD$4,000 y ahora será de RD$3,000. Esa es una de las cosas que disminuyen. Hay dos cosas que disminuyen para un grupo muy pequeño, para las personas que tenían medicamentos por encima de tres mil les disminuye (el mínimo obligatorio, no el máximo, pero la propia ley establece que todos aquellos derechos adquiridos de los trabajadores automáticamente quedan reconocidos).

La otra cosa que disminuye es la siguiente: la pólizas cubren hasta RD$1,500 diarios de internamiento pero tienen topes de días al año; dependiendo del costo de la póliza, unas tienen 10 días, 20 días, 30 días, una vez que se cumple ese número de días, el empleado paga el 100%.

En el nuevo plan el mínimo que cubre son RD$1,000,; eso significa que quienes tenían más de RD$1,000 se verán afectados, pero a cambio de eso no hay mínimo de días. Claro, si eso se prolonga, seguramente, entra en función la evaluación de decir que es una discapacidad y entonces lo tiene que cubrir también el sistema, pero de otra fuente, el seguro de discapacidad.

Otra ventaja, y te repito que creemos que hay que mejorar el contenido, es que una vez que arranque el régimen contributivo, automáticamente queda cubierto por el seguro de riesgos laborales, que lo paga el empleador en un 100%, es gratis para el afiliado. El seguro de riesgos laborales le cubre enfermedades en accidentes de trabajo, incluyendo los accidentes que ocurran en el trayecto desde que salió de su casa para dirigirse a su empleo. Eso suena como una tontería ¿pero cuántos accidentes ocurren en el trayecto y cuántas enfermedades ocupacionales hoy hay que el afiliado ni siquiera sabe que las tiene?

La primera conclusión importante es que si bien es cierto que el PDSS tiene que ser mejorado para reducir la exclusión de algunos grupos sociales importantes, no es cierto que el PDSS incluya prestaciones menores que las pólizas actuales.

Como parte del terrorismo que se ha desatado, se dice que, como el régimen contributivo tiene menos prestaciones, el afiliado debe comprar un plan complementario. Nuestro mejor consejo es que antes de decidir comprar un plan complementario, exija a su asegurador que le diga cuáles son las prestaciones que están en el PDSS y entonces compare.

Ya hay ofertas, incluso en los periódicos, de ARS que están ofertando planes complementarios que en realidad son el plan básico, con dos o tres cositas adicionales.

La segunda sugerencia es que le exijan a su aseguradora que les demuestren que el plan complementario está aprobado por la Sisalril, porque parte de la responsabilidad de esta antidad es evitar que los afiliados sean estafados, aprobando incluso las tarifas.

Carmen Suárez/Clave Digital.
¿Por qué dice que no se pagará más de lo que se recibirá?

De acuerdo con las informaciones registradas en la Tesorería, aquellos que ganan de cuatro salarios básicos o menos en realidad van a recibir igual o más de lo que pagan.

Quiénes van a pagar más de lo que van a recibir son los que ganan de cinco salarios básicos hacia arriba. Porque lo que van a recibir es un paquete que está costeado en 4,757 pesos per cápita al año. Lo que le van a cobrar es un 2.56% de su salario. Asumiéndo que no cubriera a otro familiar, (acuérdate que le va a cubrir todo su núcleo familiar, ahora si son más de uno los que trabajan los dos van a tener que contribuir), que fuera el sólo RD$4,757 al año, el afiliado va a recibir un paquete por un costo que mensualmente equivaldría alrededor de menos de 300 pesos.

Aquel que gane cinco mil va a estar pagando 2.56% de cinco mil, el que gane 10,000 va a pagar también 2.56% de su salario y así llegamos hasta el que gana cuatro salarios, que es el que más o menos va a pagar lo mismo (un costo similar a los RD$4,757). De ahí para arriba va a pagar más de lo que recibe y con eso es que se puede cubrir a los que pagan menos de lo que reciben, es la solidaridad.

Cuando uno mira la distribución, más del 70% de los trabajadores empleados del país ganan dos salarios mínimos o menos y de cuatro salarios mínimos para abajo está casi el 100%.

Hay un sector que gana más, y se lo gana con todo su esfuerzo, pero hay que reconocer que estamos hablando de una proporción muy pequeña, que por cualquier razón tenemos acceso a unos ingresos que son muy superiores y tenemos que hacer un esfuerzo por contribuir que los temas tengan mejor situación. Pero a cambio de eso estamos ganando el seguro de riesgos laborales y todos los demás puntos.

La verdad es que más del 80% de la población va a pagar menos de lo que va a recibir.

¿Puede ampliar más sobre el primer nivel de atención y el hecho de que la gente no puede asistir a su especialista de siempre?

Ese es un tema un poco delicado, pero ese no es un asunto de aquí, en todos los países los sistemas de salud se organizan por niveles de atención. Ahora, en ningún lado dice la Ley que ese primer nivel de atención tenga que ser con médicos de bajo nivel de calificación.

Al contrario, lo que nos interesa a todos, tanto a la población, como a las aseguradoras, como a los prestadores es que ese primer nivel de atención tenga el más alto nivel de resolución.

La tendencia internacional, y es la tendencia hoy aquí, es que en los últimos meses ha habido una invasión a nivel privado de establecimiento de instituciones llamadas de primer nivel de atención para entrar a competir en esto, pero ninguna tiene eso que están diciendo de médicos de baja calificación.

Todas están poniendo pediatras, cirujanos, internistas, gineco obstetras. El primer nivel de atención es un paquete básico de atenciones que se organiza para más o menos responder al 80 ó 85% de las necesidades y demandas de la población, mientras el otro nivel se organiza para responder a espera de la demanda espontánea.

Las especialidades de primer nivel son medicina interna, gineco obstetricia, cirugía general, medicina familiar…

Pero no quedó claro si el afiliado puede ir al especialista de siempre

Ese tema del acceso a las sub especialidades, del especialista de segundo nivel es un tema delicado, complejo, que va a tener que resolverse negociando de alguna manera, hasta tanto haya un proceso de transición y la población incorpore nuevos comportamientos, lo que no puede hacerse es imponerse a la población si no lo entiende.

Lo que va a ocurrir es que la gente va a ir descubriendo las ventajas y progresivamente va a progresivamente va a ir derivando sus demandas. Es lo que ha ocurrido en todas partes y no tenemos razones para suponer que los dominicanos somos distintos a los alemanes, los suecos, los chilenos o los costarricenses.

Ahora, hay soluciones técnicas de transición para todas esas cosas, que no tienen por qué implicar posponer el inicio del régimen.

Lo que sería justo es que el gobierno asumiera subsidiar al régimen contributivo. En un país con el nivel de inequidades sociales que tenemos, con la baja cobertura que tenemos en el régimen subsidiado y con el bajo financiamiento a la red pública, sería muy difícil de defender éticamente que los recursos del Estado se dedicaran a subsidiar las aseguradoras y las clínicas privadas.

Todo el mundo tiene derecho a defender su sus intereses pero hasta cierto punto.

En resumen ¿usted para nada está de acuerdo en una posposición?

No, de ninguna manera. Posponer el inicio oficial sin que haya una decisión clara de cómo será la estructura, eso prácticamente es tirarlo, es posponerlo indefinidamente, es decir no habrá régimen contributivo mientras no se modifique la ley, y eso si sería inaceptable, eso sería una derrota del Gobierno y de la ciudadanía.

Carmen Suárez/Clave Digital.
¿Es cierto que en el primer nivel de atención hay centros que todavía tratan de adaptarse técnica y logísticamente?

Eso es verdad, lo que pasa es que aquí estamos acostumbrados a poner candado después que nos roban; pero señor, esa ley está vigente desde 2001, ¿En 5 años no se pudo hacer el esfuerzo de las aseguradoras y las prestadoras privadas de desarrollar sus niveles de atención?, Lo que pasa es que nos dedicamos a sabotear el cumplimiento. Entonces ahora que está por comenzar se argumenta que no están listos.

¿Y cuando van a estar listos?, esta sería la décima posposición, porque se ha suspendido nueve veces, y ¿para qué han sido las posposiciones si no era para que la gente se preparara? Es evidente que hay cosas que habrá que resolver progresivamente en la transición, pero esto que comience.

Este país no soporta una posposición más, yo estoy de acuerdo en eso con el Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

¿Si la mayor tajada se la llevan las aseguradoras, entonces hay alguien que lleva las de perder?

Lo que pasa es que hay cosas de ganar-ganar, no necesariamente estas cosas suman cero, todos ganamos si se desarrolla el sistema de seguridad social, con todas las deficiencias y limitaciones que tiene.

Es verdad, ganan las ARS, por supuesto, las ARS son un negocio y hacen todo lo posible por obtener las mayores ganancias. De hecho, uno de los problemas actuales es que por no haberse iniciado el régimen contributivo están como chivo sin ley y los márgenes de ganancia son superiores al 30% de lo que recolectan.

Los reglamentos, una vez que entre en vigencia, dicen que no pueden ser superiores al 10%, son ganancias que estarán reguladas por el sistema.

Ganan en el sentido de que se amplía el mercado, será obligatorio que todo el que esté en el mercado laboral formal tienen que afiliarse o al Senasa o a alguna de las aseguradoras privadas.

Unos 217,000 empleados y sus familiares, empleados del sector formal registrados, no tienen hoy en día seguro, esos automáticamente van a tener seguro, estamos hablando de por lo menos cerca de 800,000 ó 900,000 personas.

El actual IDSS sólo cubre al trabajador, a la compañera cuando está embarazada y al niño hasta el año, cuando arranque el plan automáticamente esas 370,000 afiliadas al IDSS y sus familiares pasan a ser cubiertas.

Además, ganan los que tienen pólizas privadas, por las que dijimos que el PDSS les da más prestaciones y más protección y ganan con el seguro de riesgos laborales.

Pero ganan también los pobres, la mayoría que debe ir al régimen subsidiado y debe ir al desarrollo de la red pública, porque una vez que se inicie y el sistema esté funcionando, entran en funcionamiento todos los mecanismos regulatorios del sistema; entonces la lucha para que mejore la red pública y aumente la afiliación al régimen subsidiado tiene un canal donde se puede llegar a oír. Entonces ganamos todos.

Y los profesionales de la salud ganan, porque va a aumentar el mercado laboral, y si se desarrolla la red pública aumentará la posibilidad de que quienes hasta hoy tienen que trabajar en cinco lugares y andar cruzando la ciudad de un lado para otro para poder tener ingresos dignos, podrán tener una carrera sanitaria y tener un salario digno en una sola institución.

Por supuesto que eso no va a ocurrir en una semana, que tiene que desarrollarse, pero se abre la posibilidad de que el ejercicio de las profesiones de la salud en las instituciones públicas se dignifique.

Unos ganan más que otros pero todos ganamos.

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