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¡A fortalecer los partidos! con personas consecuentes con los derechos humanos: José Manuel Guzmán Ibarra

José Manuel Guzmán Ibarra, primero de la izquierda, en el centro Patricia Solano, su esposa. Aspira al Comité Central del Partido de la Liberación Dominicana (PLD)
El  Partido Liberación Dominicana (PLD) está fortaleciendo la democracia interna con la ampliación del Comité Central y de su Comité Político, y está en un proceso de elección de la membresía de esos organismos.

Como compañera de José Manuel Guzmán Ibarra de la Red por la Gobernabilidad y la Gerencia Pública; puedo testimoniar sobre su calidad humana y política, por compartir con él largos años de debates, y en las redes sociales.

Soy ciudadana que cree en la participación política y formo parte de diferentes colectivos en ese sentido,  como parte del movimiento social feminista y otros espacios sociales y de espacios en construcción desde la política. Creo que todas las personas reflexivas con defensa de la democracia y de los derechos humanos debemos reconocernos y apoyarnos, hacer alianzas, independientemente del partido en que ese esté.

José Manuel Guzmán Ibarra es economista, muy reflexivo y amante de la filosofía. Es compañero de la periodista, amiga, feminista, Patricia Solano: buen padre, buen esposo, buen amigo.

De José Manuel Guzmán Ibarra reseño lo siguiente:

1)      Comparte una visión más liberal dentro del Partido Liberación Dominicana (PLD). En el concepto filosófico y ligado al s XIX. Por lo que cree en la libertad individual como punto de partida.

2)      Suele expresar sus opiniones de forma abierta. Es constante en sus ideas.

3)      Se identifica y defiende un país de ciudadanas/os con todo su alcance e implicaciones. La Ciudadanía como ejercicio consciente de la democracia mediante la participación en las definiciones, de las garantías de un Estado de Derecho, derechos humanos, en lo civil,  con protección social  y ejercicio de la libertad.

4)      En lo económico cree en una sociedad de social mercado con total equilibrio entre el poder del Estado y las fuerzas del mercado. Entiendo que la responsabilidad social última es del Estado y el guía del desarrollo también…Cree que el mercado es el mejor vehículo para el desarrollo.

5)      Representa  e impulsa una visión crítica al patriarcado defendiendo los derechos de la mujer, en el tema de género. Destaca en lo político y promueve  mayores cuotas para la mujer. Siendo activo en la lucha contra la violencia contra la mujer, tanto a niveles individuales como a niveles públicos. Promueve desde antes de entrar al PLD el derecho a decidir de la mujer, o lo que se llama priorizar la vida de las mujeres en caso de una colisión de derechos en caso de un embarazo, y la vida y la salud de las mujeres esté en peligro.

6)      No es una persona sectaria.

7)      No tiene una visión de antagonismo con Haití en materia internacional y defiende un diálogo abierto con Haití.

8)      En materia de DDHH promueve la igualdad ante la ley de los seres humanos. Siendo crítico, abiertamente, de la sentencia 168-139 y reconociendo el derecho de aquellos nacidos antes del 2010 de padres haitianos, muy especialmente los que obtuvieron documentos. Siempre he tenido posiciones críticas (y públicas) ante la política del “intercambio de disparos”.

9)      Es consecuente defendiendo la libertad de expresión.

Paz de Género y Escuelas de Formación en los Partidos

En días recién pasados se han destapado dos casos de dos dirigentes de los partidos del PLD y del PRD, de cierto nivel, que han incurrido en actos de violencia de género contra dos mujeres con las que han venido sosteniendo relaciones afectivo-sexuales.

Se trata de los señores 1) José Acevedo Trinidad, ex diputado, ex viceministro de Industria y Comercio, y miembro de relevancia del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) contra Arianny Yabala Lara Hernández, y en contra de su hijo y su hija, de 11 y 9 años. Se le acusa de violencia psicológica y física grave, ejercida de manera continua, y denunciada durante más de nueve (9) meses, y en crescendo.


José Acevedo Trinidad

Y ha sido sometido también, 2) Tonty Rutinel Domínguez, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ex senador, y dirigente de la campaña actual, por haber agredido a la señora Leidy Dayanara Caraballo de los Santos, con la que tenía seis (6) años de Unión Libre, o Consensuada y con la que había procreado un hijo de dos años. La señora le acusa de haberla golpeado, propinarle un trompón que la tiró al suelo, y por la que se le abrió la frente, habiéndole causado este hecho una herida que requirió de doce (12) puntos en la frente.

Tonty Rutinel Domínguez


Los partidos están en campaña reñida para el 20 de mayo del 2012. Y hay gente que no trasciende a este hecho, de que dentro de cinco meses son las elecciones, y nisiquiera por “conveniencia” les llega la motivación para adecentar sus conductas y controlar los impulsos violentos con perfil de discriminación de género contra mujeres; hoy, siendo éste, un perfil, profundamente cuestionado por toda la sociedad.

Militantes, dirigentes, del PRD, se acercaron en grupo a defender a la persona agresora el día de una de las comparecencias ante el Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional.

No es buena motivación para el cambio y para el desarrollo de la inteligencia emocional de personas que estimamos, el reforzar la negación, actitud que suele acompañar a las personas con conductas impulsivas violentas contra mujeres, a las cuales suelen percibir como personas que creen que deben someterse a sus designios, fruto de un concepto machista de las relaciones con mujeres, y en la familia.

Como nota que retrata un poco la situación de la violencia y la complicidad social de la misma en el patriarcado, está el dato que el padre de Leidy Dayanara, la señora violentada por Rutinel, fue al Palacio de Justicia a defender al señor Tonty Rutinel.

Necesitamos como sociedad entender, que la formación en relaciones interpersonales con inteligencia emocional debe irse generalizando, y más en el reforzamiento a dirigentes sociales, políticos, sobre el cómo desarrollar las condiciones de la autoridad con credibilidad, legitimidad, dominio emocional, empatía, y con responsabilidad social.

En estos meses un grupo de hombres están recogiendo un millón de firmas de sus pares para exigir voluntad política desde el Estado, y desde la sociedad civil, para prevenir y atender la violencia desde parte de la masculinidad con problemas de autoritarismo, y de machismo exagerado contra las mujeres, que no están preparados para la democracia y para los derechos humanos en relaciones de parejas.

Miles de hombres y mujeres venimos capacitándonos y capacitando, en inteligencia emocional, control de impulsos violentos, comunicación asertiva, liderazgo democrático, empatía, persuasión, perspectiva de género en las relaciones interpersonales y en las políticas públicas, estrategias de comunicación, autoestima, credibilidad, cohesión, gobernabilidad, capital social y desarrollo local, etcétera…

Todo en un contexto de la preocupación generalizada que hay en toda la sociedad para que se superen la inseguridad ciudadana, y la criminalidad, y se establezca una cultura de paz, de inteligencia emocional, comunicación asertiva, igualdad, equidad, y democracia, entre los sexos, entre otros factores que originan este problema de la violencia.

En los partidos políticos hay personas que encarnan interés, experiencias, y tradiciones en la labor de formación política. Se necesita aceptar con humildad, el que todos y todas nos pongamos en esa onda, de desarrollar todas las áreas de la formación ciudadana y política. La sociedad civil se está poniendo en eso; los partidos deben agilizar los procesos generalizados de formación en democracia de género, derechos humanos y habilidades de comunicación asertiva.

Las escuelas de formación política eran una tradición en el pasado de los partidos políticos, esto hay que retomarlo, de manera generalizada; es esta una tarea a impulsar, con premura y consistencia.

La autora es Trabajadora Social y ciudadana.

http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=682

Construir alternativas, de Radamés Martínez

Cómo hacer política consecuente de lo pequeño a lo grande para una democracia que incluya a las personas excluidas. Y que supere los vicios actuales del personalismo, y de la corrupción, del clientelismo en la política. Muy útiles reflexiones pata estimular el vínculo y la dedicación orgánica y natural para las colectividades, día a día, no por coyunturas.

Radamés trabaja en CONARE, es municipalista y sensible al género, trabaja con Alma Josefina, compañera del Foro Feminista.


http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=320

mildred dolores mata

Cultura política en la República Dominicana: Diógenes Céspedes

Muy buena síntesis histórica crítica sobre las debilidades de la cultura política dominicana. Diógenes Céspedes básicamente señala que no se ha construído un Estado nacional dominicano con el pueblo, y que aún predominan en la política el patrimonialismo, el clientelismo y los intereses particulares, teniendo nosotros/as, una sociedad débil institucionalmente, y excluyente de los pobres del pueblo.

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Cultura política dominicana, 2009

Por DIÓGENES CÉSPEDES | © mediaIsla

No niego que me ilusioné un poco con la reforma constitucional de 1994 cuando estatuyó la separación de las elecciones presidenciales de las congresuales y municipales, el 50 más un voto para ganar en primera vuelta y si no, una necesaria segunda vuelta, la creación del Consejo de la Magistratura (aunque coja), pero que nos alejaba de la facultad del Senado controlado siempre por el Poder Ejecutivo para nombrar a los jueces.

Muy pronto, la cultura política de las clases sociales dominicanas comenzó a desmentir esa pequeña ilusión de que al fin se iniciaba el largo proceso de institucionalización del país (algún día tenía que comenzar). Mis desilusiones no se hicieron esperar cuando Balaguer puso en el poder al minoritario Partido de la Liberación Dominicana al agenciarle el apoyo político del empresariado, la Iglesia, los militares, la inmensa masa de pobres y clase media que el viejo caudillo había mantenido enfeudados a través del clientelismo y el patrimonialismo.

Esta alianza política la creó Balaguer para impedir que José Francisco Peña Gómez alcanzara la presidencia de la República. Aunque fuera un engendro, en razón de los manejos con que semejante Frente Patriótico se produjo, ambas fuerzas estaban en su derecho de aliarse, pero el etnocentrismo y el racismo exacerbados donde desembocó, me llevaron a iniciar el estudio de la psicología de las clases sociales desde el siglo XVIII hasta el XX y a examinar cómo habían surgido los diferentes movimientos sociales, levantamientos de esclavos, cesión de la parte oriental a Francia en 1795, guerra de Juan Sánchez Ramírez para expulsar a los franceses y volver al dominio español; y, finalmente, las invasiones haitianas de Louverture, Dessalines y la ocupación de Boyer en 1822 que dio al traste con la llamada independencia efímera de José Núñez de Cáceres.

Luego me adentré el estudio de la composición de las clases sociales durante el período de ocupación y el movimiento que estas produjeron para separarse de Haití en 1844 y volver, con la reacción conservadora de Pedro Santana y los hateros, al dominio español con la Anexión de 1861. Afinqué los ojos en la Restauración iniciada en Guayubín con los antecedentes de José Contreras en Moca y los mártires de San Juan para comprobar cómo la guerra de guerrillas y la carga del machete inventadas por Mella condujeron a las fuerzas restauradoras a expulsar a los españoles en 1865.

Pero mi sorpresa más grande se produjo cuando todavía el olor a pólvora no se había desvanecido y los patriotas restauradores perdieron en 1866 el poder político. A través del mismo tipo de combinaciones políticas imperiales que llevaron a Balaguer al poder en 1966, de igual manera llegó al gobierno Buenaventura Báez. Con el apoyo de su aliado el Cónsul del Imperio Español Español Antonio María Segovia, Báez aceptó de hecho su inscripción en el Libro de Matriculación como ciudadano español al aceptar su apoyo para llegar al poder en 1858. En esa virtud, amigo y aliado de Segoria,durante toda la guerra restauradora se mantuvo alejado de la contienda y aceptó los dineros que le agenciaba el cargo de Mariscal de de Campo de los Ejércitos Españoles.

Todas esas acciones caricaturescas y rocambolescas me condujeron a preguntarme qué había sucedido con la República Dominicana de los Trinitarios y Restauradores; qué había ocurrido con todos esos principios y Constituciones altisonantes que proclamaban los derechos humanos de 1789 en una nación y un Estado nacidos en 1844 desvanecidos en 1861, acogotados durante casi 17 años por la mano férrea de Ulises Heureaux, el autoritarismo de Cáceres, el desorden de Concho Primo, la intervención militar norteamericana de 1916-24 y la larga dictadura de Trujillo, el golpe contra Bosch y el surgimiento del Triunvirato.

Ese panorama grotesco me condujo a rastrear las causas y las consecuencias del drama dominicano y cómo los libros de historia "patria" e historia "nacional" las habían maquillado en nombre de ideologías, mitos y leyendas de un pasado glorioso cuyas familias ancestrales se remontaban al Descubrimiento, pero más específicamente a la prosperidad de la Colonia desde Nicolás de Ovando hasta su colapso en 1577 con la caída de la producción azucarera debido a las leyes proteccionistas del Imperio Español.

Pero ahí estaban los textos escondidos, camuflados, olvidados y sus autores satanizados; ahí estaban, aunque dispersos, los textos que explicaban la psicología y la cultura política de los dominicanos desde la Colonia y desde 1844 hasta hoy. Ahí estaban los textos de Américo Lugo, Hostos, Mariano Cestero, Rafael Augusto Sánchez, Juan Isidro Jimenes-Grullón, Galíndez, Pérez Cabral, José Cordero Michel, Luis Felipe Mejía y, finalmente, los de Juan Bosch, quien a partir de la publicación de "Composición social dominicana" en 1971 no cejará en su empeño de desmontar la saga novelesca de los historiadores dominicanos acerca del glorioso pasado de la fundación de la república en 1844 convertida por arte de birlibirloque en Estado nacional burgués a la moda europea o norteamericana por los llamados espíritus liberales del siglo XIX y repetida, por conveniencia política, por los politiqueros de turno.

Ahí está el maestro Américo Lugo, el primero en demostrar que la incultura política y la falta de conciencia nacional del pueblo dominicano le impidieron, desde 1844, crear una nación y que nuestro Estado, surgido con Santana, fue fundado sobre el pueblo, no sobre una nación, el cual resultó una caricatura de nación y una caricatura de Estado sostenidos por la única cultura política que han conocido hasta hoy los dominicanos y dominicanas: el clientelismo y el patrimonialismo.

Basado en este clientelismo y patrimonialismo es que tanto Lugo como Bosch y los demás autores serios que han tratado el tema concluyen en que por más Constituciones liberales o conservadoras, por más reformas constitucionales que se den las clases sociales que en un momento detentan el poder de ese Estado, estas serán siempre un fracaso. Y se realizan tales reformas para fingir que somos un país moderno, a la altura de las mayores democracias del mundo, pero estas, como decía Martí cuando analizaba el constitucionalismo latinoamericano, no traducen otra manifestación que la incongruencia con la realidad a través de la exclusión total del indio, del negro, del mulato, en fin, de todos los pobres, sin los cuales no existe el pueblo y no hay Estado nacional.

Las Constituciones surgidas sin la participación del pueblo son letra muerta y sus modificaciones son la revelación de las pretensiones sociales de sus autores, quienes al poseer un poder mayor que el de las clases sociales excluidas, legislan para el mantenimiento y reproducción de sus intereses particulares, edulcorados y mixtificados a través de la manipulación de los medios, el uso de la demagogia y la retórica barata como sinónimo de la voluntad popular. [Diógenes Céspedes: escritor dominicano, Premio Nacional de Literatura 2007]

http://acariciando.blogspot.com
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¿Qué explica los resultados electorales del 2008 en RD. Estemos atentos, pronto saldrá un interesante análisis.

Próximo está a publicarse un análisis sobre el sistema de partidos en República Dominicana que hace énfasis para explicar los resultados electorales del 2008 en la realidad dominicana a partir del año 1994 y cómo los partidos asumieron la transición en sus liderazgos y cómo lo manejaron a nivel interno. Ya lo publicaremos cuando salga.