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Turismo y pobreza en República Dominicana: Estudio de OXFAM

ESTUDIO DE INTERMÓN OXFAM

El Estado Dominicano no aprovecha los beneficios del turismo para disminuir la pobreza


El Estado dominicano no invierte recursos de la actividad turística en políticas sociales que beneficien a las comunidades cercanas a los hoteles y demás instalaciones de la industria del recreo y los viajes.

Argénida Romero/Clave Digital

SANTO DOMINGO, DN. (República Dominicana).- A pesar de los beneficios a nivel macroeconómico que genera el turismo en la República Dominicana, uno de los sectores que más ingresos aporta a la economía constituyendo el 7%
del PIB (2003), los mismos no han repercutido en la disminución de la pobreza, según el estudio "Turismo sin desarrollo: Los intereses creados como amenaza al sector turístico de República Dominicana”.

El estudio, realizado por experta María Dolores López del Departamento de Campañas y Estudios de Intermón Oxfam, y que pone de ejemplo al país como una nación pobre que apuesta a esta actividad como vía para el crecimiento
económico, sostiene que muchos aspectos relacionados con el desempeño de la industria turística dominicana “resultan particularmente lesivos”.

Entre los elementos negativos señala un dominio monopolístico de los turoperadores que vende “una imagen estereotipada de sol y playa” que impide la diversificación turística y provoca una mayor competencia interna de precios; un desarrollo turístico alejado de las comunidades que circundan los hoteles y la exclusión social y económica de las mismas en el reparto de beneficios.

Afirma que el tipo de gestión hotelera “Todo Incluido”, de mayor aplicación debido a las “carencias de infraestructuras y servicios turísticos complementarios”, tiende a dar ventajas para la cadena turística y
desventajas para la economía del país, sobre todo para las comunidades cercanas a las zonas hoteleras, lo que provoca “la aparición de núcleos de infraviviendas y la exclusión de estas comunidades en la participación de
los beneficios vinculados al gasto de los turistas”.

Asegura, además, que el poco respeto a las normas medioambientales de parte de los hoteleros ha provocado daños significativos en la flora y la fauna,
situación en la cual también influye el incumpliendo de estas normas por parte de las instituciones gubernamentales.

“Esto ejemplifican una política turística de aluvión consentida e incentivada por el Estado dominicano, a través de una política de desarrollo turístico y de inversión contraria a la sostenibilidad del sector, de la que se han beneficiado los inversionistas nacionales y extranjeros, y entre ellos, las cadenas hoteleras españolas, con perspectivas de rentabilidad fijadas a muy corto plazo”.

Poco provecho del turismo

La investigación, divulgada esta semana, indica que las consecuencias negativas de la actividad turística están relacionadas con la “escasa institucionalidad del Estado dominicano” que no invierte los recursos generados por el turismo en políticas públicas que beneficien a las
comunidades.

Señala que esta falta de aprovechamiento de los beneficios económicos del turismo está posiblemente vinculada a la “falta de transparencia interna” de
las instituciones públicas.

Sostiene que sólo así se explica que la República Dominicana haya sido un país líder en crecimiento económico en América Latina sin que esto haya
repercutido en la disminución de la pobreza.

Afirma que aunque el promedio de incremento anual del Producto Interno Bruto entre 1992 y el 2000 rondó cerca del 5 por ciento, superando el promedio de la región, esto no evitó que la República Dominicana descendiera 8 lugares en la clasificación del Índice del Desarrollo Humano, pasando de la posición 87 a la 94 según el Informe del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD) del 2005.