Me gusta que ampliemos el vocabulario.
Pazguata fue uno de los calificativos que usó Fernando Savater en su libro Ética para Amador, escrito en el 1991, para hablar de la sociedad española en el período de la dictadura de Francisco Franco Bahamonde (1939-1975). Fue el gobierno resultado de la guerra civil española. A ese período se le llama el franquismo, una dictadura.
Me chocó el término, no lo conocía. Y pensé en buscar equivalentes en el español dominicano, y eso viene siendo como lo que en estos días llamamos una persona “ñame”, un poco insulsa, bobota.
¿Persona o sociedad pazguata?
1. adj. Persona simple o que se sorprende con facilidad.
http://www.wordreference.com/definicion/pazguato
Otro diccionario define Pazguato, como:
• papanatas, bobo, cándido, ñoño..
Una persona como “De entendimiento extremadamente pobre y carente de experiencia mundana, de tal modo que se pasma con facilidad”.
http://www.sinonimos.org/pazguato
Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
Mostrando las entradas con la etiqueta fascismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta fascismo. Mostrar todas las entradas
La permisividad ciudadana instala las dictaduras: el caso de Silvio Berlusconi en Italia
Umberto Eco es un filósofo, semiótico (estudio del significado de los códigos, símbolos en el lenguaje como parte de la cultura), profesor, escritor italiano. Trabaja en la Universidad de Bolonia desde el 1979. Tiene 79 años, escribió su novela más famosa, En el nombre de la rosa, que fue llevada al cine, con Sean Cornery actor protagonista, como el investigador de crímenes en la época medieval, por muertes en un convento, fruto de la represión de la cultura dominante, en el plano religioso.
Analiza que la aceptación de la sociedad italiana de la arbitrariedad y la falta de respeto del presidente de Italia, Silvio Berlusconi, sucede porque mayoría de la sociedad italiana así lo permite. A veces, las y los liberales, se vuelven permisivos con las dictaduras personalistas, bonapartitas, y son estas actitudes de impropias de un Estado de derecho por el pobre jercicio y compromiso ciudadanos, lo que permite que una persona narcisista, caprichosa y autoritaria, se meta a toda la sociedad en el bosillo.
Veamos con más detenimiento cómo explica Umberto Eco, este fenómeno, a propósito de persecuciones a la a parte de la prensa en Italia. El periódico semanario Le'Espresso le cuestiona sobre medidas represivas de Berlusconi, en Italia, contra la prensa. Y el responde acá. Y el NY Times reproduce la entrevista. Dice U Eco, que no es Silvio Berlusconi que está enfermo, es la sociedad que se lo permite. Me encanta coincidir con este enfoque. Por eso cuando nos quejamos de inconductas, centrándonos en las personas caprichosas, autoritaria, monopolistas, sin límites para con los derechos de las demás personas, digo: --Tenemos mucho que trabajar para crear consciencia libertad, ciudadanía plena. Pongo en negritas lo que quiero destacar en la entrevista a Umberto Eco. (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eco.htm)
mildre dolores mata
____
Analiza que la aceptación de la sociedad italiana de la arbitrariedad y la falta de respeto del presidente de Italia, Silvio Berlusconi, sucede porque mayoría de la sociedad italiana así lo permite. A veces, las y los liberales, se vuelven permisivos con las dictaduras personalistas, bonapartitas, y son estas actitudes de impropias de un Estado de derecho por el pobre jercicio y compromiso ciudadanos, lo que permite que una persona narcisista, caprichosa y autoritaria, se meta a toda la sociedad en el bosillo.
Veamos con más detenimiento cómo explica Umberto Eco, este fenómeno, a propósito de persecuciones a la a parte de la prensa en Italia. El periódico semanario Le'Espresso le cuestiona sobre medidas represivas de Berlusconi, en Italia, contra la prensa. Y el responde acá. Y el NY Times reproduce la entrevista. Dice U Eco, que no es Silvio Berlusconi que está enfermo, es la sociedad que se lo permite. Me encanta coincidir con este enfoque. Por eso cuando nos quejamos de inconductas, centrándonos en las personas caprichosas, autoritaria, monopolistas, sin límites para con los derechos de las demás personas, digo: --Tenemos mucho que trabajar para crear consciencia libertad, ciudadanía plena. Pongo en negritas lo que quiero destacar en la entrevista a Umberto Eco. (http://www.biografiasyvidas.com/biografia/e/eco.htm)
mildre dolores mata
____
El enemigo de la prensa
Umberto Eco
De The New York Times
Será el pesimismo de la edad tardía, será la lucidez que la edad conlleva, la cuestión es que siento cierta perplejidad, mezclada con escepticismo, a la hora de intervenir para defender la libertad de prensa acogiendo la invitación del semanal L'Espresso. Lo que quiero decir es que cuando alguien tiene que intervenir para defender la libertad de prensa eso entraña que la sociedad, y con ella gran parte de la prensa, están enfermas. En las democracias que definiríamos "vigorosas" no hay necesidad de defender la libertad de prensa porque a nadie se le ocurre limitarla.
Esta es la primera razón de mi escepticismo, de la que desciende un corolario. El problema italiano no es Silvio Berlusconi. La historia (me gustaría decir desde Catilina en adelante) está llena de hombres atrevidos y carismáticos, con escaso sentido del Estado y altísimo sentido de sus propios intereses, que han deseado instaurar un poder personal, desbancando parlamentos, magistraturas y constituciones, distribuyendo favores a los propios cortesanos y (a veces) a las propias cortesanas, identificando el placer personal con el interés de la comunidad. No siempre estos hombres han conquistado el poder al que aspiraban porque la sociedad no se lo ha permitido. Cuando la sociedad se lo ha permitido, ¿por qué tomársela con estos hombres y no con la sociedad que les ha dado carta blanca?
Recordaré siempre una historia que contaba mi madre: cuando tenía veinte años, encontró un buen empleo como secretaria y dactilógrafa de un diputado liberal, y digo liberal. El día siguiente al ascenso de Mussolini al poder, este hombre dijo: "En el fondo, vista la situación en que se encuentra Italia, quizá este Hombre encuentre la manera de poner un poco de orden". Así pues, lo que instauró el fascismo no fue la energía de Mussolini (ocasión y pretexto) sino la indulgencia y relajación de este diputado liberal (representante ejemplar de un país en crisis).
Por lo tanto, es inútil tomársela con Berlusconi puesto que hace, por decirlo de alguna manera, su propio trabajo. Es la mayoría de los italianos la que ha aceptado el conflicto de intereses, la que acepta las patrullas ciudadanas, la que acepta la Ley Alfano con su garantía de inmunidad para el primer ministro, y la que ahora aceptaría con bastante tranquilidad si el Presidente de la República no hubiera movido una ceja la mordaza colocada (por ahora experimentalmente) a la prensa. La nación misma aceptaría sin dudarlo (y es más, con cierta maliciosa complicidad) que Berlusconi fuera de velinas, si ahora no interviniera para turbar la pública conciencia una cauta censura de la Iglesia (que se superará muy pronto porque desde que el mundo es mundo los italianos, y los cristianos en general, van de putas aunque el párroco diga que no se debería).
Entonces ¿por qué dedicar a estas alarmas un número de L'Espresso, si sabemos que esta revista llegará a quienes ya están convencidos de estos riesgos para la democracia, y no lo leerán los que están dispuestos a aceptarlos con tal de que no les falte su ración de Gran Hermano y que, además, en el fondo saben poquísimo de muchos asuntos político-sexuales porque una información mayoritariamente bajo control ni siquiera los menciona?
Ya, ¿por qué hacerlo? El porqué es muy sencillo. En 1931, el fascismo impuso a los profesores universitarios, que entonces eran 1200, un juramento de fidelidad al régimen. Sólo 12 (un 1 por ciento) se negaron y perdieron su plaza. Algunos dicen que fueron 14, pero esto nos confirma hasta qué punto el fenómeno pasó inobservado en aquel entonces, dejando recuerdos vagos. Muchos, que posteriormente serían personajes eminentes del antifascismo post-bélico, aconsejados incluso por Palmiro Togliatti o Bendetto Croce, juraron fidelidad para poder seguir difundiendo sus enseñanzas. Quizá los 1.118 que se quedaron tenían razón, por motivos diferentes y todos respetables. Ahora bien, aquellos 12 que dijeron que no salvaron el honor de la Universidad y, en definitiva, el honor del país.
Este es el motivo por el que a veces hay que decir que no aunque, con pesimismo, se sepa que no servirá para nada. Que por lo menos, algún día, se pueda decir que lo hemos dicho.
De The New York Times
Será el pesimismo de la edad tardía, será la lucidez que la edad conlleva, la cuestión es que siento cierta perplejidad, mezclada con escepticismo, a la hora de intervenir para defender la libertad de prensa acogiendo la invitación del semanal L'Espresso. Lo que quiero decir es que cuando alguien tiene que intervenir para defender la libertad de prensa eso entraña que la sociedad, y con ella gran parte de la prensa, están enfermas. En las democracias que definiríamos "vigorosas" no hay necesidad de defender la libertad de prensa porque a nadie se le ocurre limitarla.
Esta es la primera razón de mi escepticismo, de la que desciende un corolario. El problema italiano no es Silvio Berlusconi. La historia (me gustaría decir desde Catilina en adelante) está llena de hombres atrevidos y carismáticos, con escaso sentido del Estado y altísimo sentido de sus propios intereses, que han deseado instaurar un poder personal, desbancando parlamentos, magistraturas y constituciones, distribuyendo favores a los propios cortesanos y (a veces) a las propias cortesanas, identificando el placer personal con el interés de la comunidad. No siempre estos hombres han conquistado el poder al que aspiraban porque la sociedad no se lo ha permitido. Cuando la sociedad se lo ha permitido, ¿por qué tomársela con estos hombres y no con la sociedad que les ha dado carta blanca?
Recordaré siempre una historia que contaba mi madre: cuando tenía veinte años, encontró un buen empleo como secretaria y dactilógrafa de un diputado liberal, y digo liberal. El día siguiente al ascenso de Mussolini al poder, este hombre dijo: "En el fondo, vista la situación en que se encuentra Italia, quizá este Hombre encuentre la manera de poner un poco de orden". Así pues, lo que instauró el fascismo no fue la energía de Mussolini (ocasión y pretexto) sino la indulgencia y relajación de este diputado liberal (representante ejemplar de un país en crisis).
Por lo tanto, es inútil tomársela con Berlusconi puesto que hace, por decirlo de alguna manera, su propio trabajo. Es la mayoría de los italianos la que ha aceptado el conflicto de intereses, la que acepta las patrullas ciudadanas, la que acepta la Ley Alfano con su garantía de inmunidad para el primer ministro, y la que ahora aceptaría con bastante tranquilidad si el Presidente de la República no hubiera movido una ceja la mordaza colocada (por ahora experimentalmente) a la prensa. La nación misma aceptaría sin dudarlo (y es más, con cierta maliciosa complicidad) que Berlusconi fuera de velinas, si ahora no interviniera para turbar la pública conciencia una cauta censura de la Iglesia (que se superará muy pronto porque desde que el mundo es mundo los italianos, y los cristianos en general, van de putas aunque el párroco diga que no se debería).
Entonces ¿por qué dedicar a estas alarmas un número de L'Espresso, si sabemos que esta revista llegará a quienes ya están convencidos de estos riesgos para la democracia, y no lo leerán los que están dispuestos a aceptarlos con tal de que no les falte su ración de Gran Hermano y que, además, en el fondo saben poquísimo de muchos asuntos político-sexuales porque una información mayoritariamente bajo control ni siquiera los menciona?
Ya, ¿por qué hacerlo? El porqué es muy sencillo. En 1931, el fascismo impuso a los profesores universitarios, que entonces eran 1200, un juramento de fidelidad al régimen. Sólo 12 (un 1 por ciento) se negaron y perdieron su plaza. Algunos dicen que fueron 14, pero esto nos confirma hasta qué punto el fenómeno pasó inobservado en aquel entonces, dejando recuerdos vagos. Muchos, que posteriormente serían personajes eminentes del antifascismo post-bélico, aconsejados incluso por Palmiro Togliatti o Bendetto Croce, juraron fidelidad para poder seguir difundiendo sus enseñanzas. Quizá los 1.118 que se quedaron tenían razón, por motivos diferentes y todos respetables. Ahora bien, aquellos 12 que dijeron que no salvaron el honor de la Universidad y, en definitiva, el honor del país.
Este es el motivo por el que a veces hay que decir que no aunque, con pesimismo, se sepa que no servirá para nada. Que por lo menos, algún día, se pueda decir que lo hemos dicho.
Izquierdas, socialismos, fascismo, nazismo y Joaquín Balaguer
En un debate en Foros Clave Digital se discute si Adolf Hitler, en Alemania, fue socialista o si fue de izquierda. Se decía que si fuese por algunas características fascistas o de socialismo, entonces Rafael L Trujillo y Joaquín Balaguer en República Dominicana serían socialistas. Acá reproduzco mi posición e informaciones.
_____
Hay socialismos en plural. Izquierda significa internacionalismo, solidaridad entre los pueblos; no nacionalismo; lo que más se asemeja a la idea de la defensa de lo nacional es el enfrentamiento contra un vínculo abusivo y explotador colonialista e imperialista, que va más allá del concepto de nación, sino que privilegia la anti acumulación depredadora contra un colectivo o contra colectivos nacionales, de ahí las propuestas de frente coordinado de naciones, bloques regionales,.... Adolf Hittler era chauvinista, y creía en la superioridad del pueblo (volk), no como pueblo llamando a grupo de los humildes, sino como raza, como colectivo unido por un vínculo de sangre, no privilegiando la liberación de los oprimidos de clases sociales excluídas-explotadas, sino que se centraba en la raza alemana, y finalmente se "voltió" contra el mismo pueblo alemán cuando se vio derrotado; un narcisismo irracional: o mis ideas, o nadie; y como no se pudo, mejor que muera todo el mundo, y la autodestrucción, hasta de su cónyuge, y en consecuencia, el suicidio.
El capitalismo neoliberal bárbaro es fascista hacia los pobres, que no tienen posibilidades de consumo, ni de incidir en su bienestar.
Así como hay socialismos, hay capitalismos. El fascismo puede ser una característica tanto de izquierda como de derecha en término de libertades en áreas distintas.
Entre las corrientes de pensamiento y las propuestas políticas dentro de la izquierda y dentro de los socialistas, el único rechazo común a todos, es el de el capitalismo especulativo de la era de los monopolios financieros, pues los sindicalistas no han rechazado el capitalismo productivo.
Con la palabra fascismo no se va lejos. Pues el capitalismo es fascista contra los trabajadores y liberal en una participación cosmética. Para ser coherentes con la idea de un socialismo democrático hay que introducir las libertades políticas propias del parlamentarismo democrático y para ser coherente con la democracia participativa hay que darle poder a los trabajadores y al pueblo en los asuntos económicos, y no dejar la dictadura de los propietarios. Entonces no hay democracia real participativa sin liberdad y derechos sociales, y no hay democracia real y participativa si a los derechos sociales no se le añaden las libertades políticas y civiles; sin que la dictadura de la propiedad privada no pueda ser regulada por el interés de todos los agentes de la vida económica, y del conjunto de la sociedad; y ahí el capitalismo es fascismo puro, y más en su etapa monopolista y financiera.
El nazismo tiene su propia especificidad, y con usar la palabra fascismo no se llega a decir nada de él, pues es un fenómeno exclusivo de los alemanes y de su Fürher, Adolf Hitler.
Adolf Hitler utilizó todo tipo de propaganda y mantuvo posiciones socialistas coyunturalmente. Pero la esencia de su posición como tendencia y con persistencia era un odio irracional a los judíos, y puso este sentimiento y ese objetivo por encima de cualesquiera otros. Prefirió inclusive el exterminio de toda la sociedad alemana (de todas las clases} cuando se vio vencido.
Hitler era nazista, y el nazismo llegó a ser tan irracional, que se alejó de cualquier tipo de pragmatismo, de derecha o de izquierda. Además del odio a los judíos, que era un pensamiento de estratificación racial se complementa con el tema de la superioridad racial alemana. En esa época tenía arraigo el darwinismo, que es un pensamiento de exclusión contra los más "débiles", lo que no es la esencia del pensamiento de izquierda o de ningún tipo de socialismo.
¿Joaquín Balaguer, un Führer pragmático tanto de derecha como de izquierda?
Fuhrer en Alemán quiere decir el guía. ¿Fue coherente J Balaguer en alguna tendencia pargmática o ideológica?
a ideología de Balaguer tenía en común con el nazismo, la parte del Führer: que el Guía retenga el poder a cualquier precio. Joaquín Balaguer fue un incondicional de los militares en su parte jerárquica superior, de los grupos económicos que le eran incondicionales, favoreciendo el enriquecimiento de éstos mediante la corrupción desde el Gobierno.
Joaquín Balaguer ni era ideológico, ni era pragmático consistente, ni de derecha ni de izquierda, pues no era fiel a ningún valor o programa, más allá de su permanencia en el poder.
Lo más incoherente de Joaquín Balaguer es no haber sido devoto de la institucionalidad represiva con dignidad, fue más bien utilitarista de los militares y policías; ni fue coherente como un déspota ilustrado, pues no privilegió la dignidad del profesorado.
De Joaquín Balaguer heredamos dejar a los militares y policías prácticamente sin pagas, y dejarlos a que se defendieran mediante el soborno, o la mordida. En eso Adolf Hitler fue más coherente que él, pues Hitler cuidaba de las condiciones de los militares y policías.
Y de los maestros/as y del sistema educativo: cero consideración en asignación de recursos mínimamente dignos.
Como país, Joaquín Balaguer nos dejó un estiércol: una idea y una práctica de corrupción generalizadas en la empleomanía pública, pero sobre todo en los militares y policías.
Un policía y un militarn gana RD$6,000.00 y hasta RD$4,000.00 mensual.
Muchos se han sostenido con un empleo privado en el día y en la noche un servicio cómodo donde pueden dormir. Y el sueldo dentro de la institución se reparte: eso prolijó Joaquín Balaguer.
Por eso la seguridad (CESFRONT, anti drogas, anti robos...) tiene dificultades para ser ejemplo ético de autoridad mientras no se resuelva la asignación de recursos en esa área. Que aunque haya que disminuir el número de efectivos, se pague bien, se capaciten y se doten de recursos logísticos adecuados.
Bibliografía:
Eduardo Montoya de la Rica. Adolf Hitler: Grandes Biografías Ilustradas. Editorial Dastin Export. España.
_____
Hay socialismos en plural. Izquierda significa internacionalismo, solidaridad entre los pueblos; no nacionalismo; lo que más se asemeja a la idea de la defensa de lo nacional es el enfrentamiento contra un vínculo abusivo y explotador colonialista e imperialista, que va más allá del concepto de nación, sino que privilegia la anti acumulación depredadora contra un colectivo o contra colectivos nacionales, de ahí las propuestas de frente coordinado de naciones, bloques regionales,.... Adolf Hittler era chauvinista, y creía en la superioridad del pueblo (volk), no como pueblo llamando a grupo de los humildes, sino como raza, como colectivo unido por un vínculo de sangre, no privilegiando la liberación de los oprimidos de clases sociales excluídas-explotadas, sino que se centraba en la raza alemana, y finalmente se "voltió" contra el mismo pueblo alemán cuando se vio derrotado; un narcisismo irracional: o mis ideas, o nadie; y como no se pudo, mejor que muera todo el mundo, y la autodestrucción, hasta de su cónyuge, y en consecuencia, el suicidio.
El capitalismo neoliberal bárbaro es fascista hacia los pobres, que no tienen posibilidades de consumo, ni de incidir en su bienestar.
Así como hay socialismos, hay capitalismos. El fascismo puede ser una característica tanto de izquierda como de derecha en término de libertades en áreas distintas.
Entre las corrientes de pensamiento y las propuestas políticas dentro de la izquierda y dentro de los socialistas, el único rechazo común a todos, es el de el capitalismo especulativo de la era de los monopolios financieros, pues los sindicalistas no han rechazado el capitalismo productivo.
Con la palabra fascismo no se va lejos. Pues el capitalismo es fascista contra los trabajadores y liberal en una participación cosmética. Para ser coherentes con la idea de un socialismo democrático hay que introducir las libertades políticas propias del parlamentarismo democrático y para ser coherente con la democracia participativa hay que darle poder a los trabajadores y al pueblo en los asuntos económicos, y no dejar la dictadura de los propietarios. Entonces no hay democracia real participativa sin liberdad y derechos sociales, y no hay democracia real y participativa si a los derechos sociales no se le añaden las libertades políticas y civiles; sin que la dictadura de la propiedad privada no pueda ser regulada por el interés de todos los agentes de la vida económica, y del conjunto de la sociedad; y ahí el capitalismo es fascismo puro, y más en su etapa monopolista y financiera.
El nazismo tiene su propia especificidad, y con usar la palabra fascismo no se llega a decir nada de él, pues es un fenómeno exclusivo de los alemanes y de su Fürher, Adolf Hitler.
Adolf Hitler utilizó todo tipo de propaganda y mantuvo posiciones socialistas coyunturalmente. Pero la esencia de su posición como tendencia y con persistencia era un odio irracional a los judíos, y puso este sentimiento y ese objetivo por encima de cualesquiera otros. Prefirió inclusive el exterminio de toda la sociedad alemana (de todas las clases} cuando se vio vencido.
Hitler era nazista, y el nazismo llegó a ser tan irracional, que se alejó de cualquier tipo de pragmatismo, de derecha o de izquierda. Además del odio a los judíos, que era un pensamiento de estratificación racial se complementa con el tema de la superioridad racial alemana. En esa época tenía arraigo el darwinismo, que es un pensamiento de exclusión contra los más "débiles", lo que no es la esencia del pensamiento de izquierda o de ningún tipo de socialismo.
¿Joaquín Balaguer, un Führer pragmático tanto de derecha como de izquierda?
Fuhrer en Alemán quiere decir el guía. ¿Fue coherente J Balaguer en alguna tendencia pargmática o ideológica?
a ideología de Balaguer tenía en común con el nazismo, la parte del Führer: que el Guía retenga el poder a cualquier precio. Joaquín Balaguer fue un incondicional de los militares en su parte jerárquica superior, de los grupos económicos que le eran incondicionales, favoreciendo el enriquecimiento de éstos mediante la corrupción desde el Gobierno.
Joaquín Balaguer ni era ideológico, ni era pragmático consistente, ni de derecha ni de izquierda, pues no era fiel a ningún valor o programa, más allá de su permanencia en el poder.
Lo más incoherente de Joaquín Balaguer es no haber sido devoto de la institucionalidad represiva con dignidad, fue más bien utilitarista de los militares y policías; ni fue coherente como un déspota ilustrado, pues no privilegió la dignidad del profesorado.
De Joaquín Balaguer heredamos dejar a los militares y policías prácticamente sin pagas, y dejarlos a que se defendieran mediante el soborno, o la mordida. En eso Adolf Hitler fue más coherente que él, pues Hitler cuidaba de las condiciones de los militares y policías.
Y de los maestros/as y del sistema educativo: cero consideración en asignación de recursos mínimamente dignos.
Como país, Joaquín Balaguer nos dejó un estiércol: una idea y una práctica de corrupción generalizadas en la empleomanía pública, pero sobre todo en los militares y policías.
Un policía y un militarn gana RD$6,000.00 y hasta RD$4,000.00 mensual.
Muchos se han sostenido con un empleo privado en el día y en la noche un servicio cómodo donde pueden dormir. Y el sueldo dentro de la institución se reparte: eso prolijó Joaquín Balaguer.
Por eso la seguridad (CESFRONT, anti drogas, anti robos...) tiene dificultades para ser ejemplo ético de autoridad mientras no se resuelva la asignación de recursos en esa área. Que aunque haya que disminuir el número de efectivos, se pague bien, se capaciten y se doten de recursos logísticos adecuados.
Bibliografía:
Eduardo Montoya de la Rica. Adolf Hitler: Grandes Biografías Ilustradas. Editorial Dastin Export. España.
El Parlamento la Dieta en el Japón
En esta parte, para la ilustración de las instituciones e ideas políticas en el Japón desde 1864 hasta la segunda guerra mundial, se van a presentar informaciones de otras fuentes además de Barrington Moore Jr., libro Los orígenes sociales de la dictadura y de la democracia (El señor y el campesino en la formación del mundo moderno).
Consecuencias políticas: Naturaleza del Fascismo Japonés.
Una institución política propia de la democracia limitada que se fue formando en el Japón es el Parlamento La Dieta, otras prácticas más o menos democráticas del período restantes fueron la creación de la Constitución, el derecho a votar.
En el período de La Restauración, Era Meiji, a partir del 1864 las instituciones políticas tenían la siguiente dinámica:
"... para fortalecerse y mantener el status quo político, además de mostrar otra imagen hacia el exterior, era necesario crear una constitución. En 1889 finalmente se dicta la constitución, combinando la técnica política occidental con las idea políticas tradicionales japonesas. El emperador es a partir de allí el monarca absoluto y sagrado, superior al primer ministro y a la Dieta (parlamento). Es la personificación del Estado y todo el pueblo es súbdito suyo, debiendo servirle lealmente. El mecanismo de gobierno seguía altamente burocrático y centralizado, y el gobierno efectivo seguía siendo de la oligarquía triunfante en la revolución.(14) La Dieta permitía una pequeña participación popular, ya que los ciudadanos con derecho a voto se determinaban de acuerdo a los impuestos que pagaban, y las mujeres no podían votar. En la primera elección, solo podía hacerlo el 1 % del pueblo. De esta manera, sólo los mayores propietarios se veían representados.(15) El Estado se convertía entonces en el protector de los intereses de los capitalistas industriales y financieros que él mismo iba creando, legitimado por la autoridad tradicional y el aura mística que rodeaban al emperador."
http://ar.geocities.com/obserflictos/ponja.html
El derecho a votar se establece en el año 1928. (Moore, Jr.)
Consecuencias políticas: Naturaleza del Fascismo Japonés.
Una institución política propia de la democracia limitada que se fue formando en el Japón es el Parlamento La Dieta, otras prácticas más o menos democráticas del período restantes fueron la creación de la Constitución, el derecho a votar.
En el período de La Restauración, Era Meiji, a partir del 1864 las instituciones políticas tenían la siguiente dinámica:
"... para fortalecerse y mantener el status quo político, además de mostrar otra imagen hacia el exterior, era necesario crear una constitución. En 1889 finalmente se dicta la constitución, combinando la técnica política occidental con las idea políticas tradicionales japonesas. El emperador es a partir de allí el monarca absoluto y sagrado, superior al primer ministro y a la Dieta (parlamento). Es la personificación del Estado y todo el pueblo es súbdito suyo, debiendo servirle lealmente. El mecanismo de gobierno seguía altamente burocrático y centralizado, y el gobierno efectivo seguía siendo de la oligarquía triunfante en la revolución.(14) La Dieta permitía una pequeña participación popular, ya que los ciudadanos con derecho a voto se determinaban de acuerdo a los impuestos que pagaban, y las mujeres no podían votar. En la primera elección, solo podía hacerlo el 1 % del pueblo. De esta manera, sólo los mayores propietarios se veían representados.(15) El Estado se convertía entonces en el protector de los intereses de los capitalistas industriales y financieros que él mismo iba creando, legitimado por la autoridad tradicional y el aura mística que rodeaban al emperador."
http://ar.geocities.com/obserflictos/ponja.html
El derecho a votar se establece en el año 1928. (Moore, Jr.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)