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Datos sobre el sector público en la República Dominicana, 1994-2015. Por Cándido Mercedes

En este artículo Cándido Mercedes facilita datos sobre República Dominicana, sobre número de empleomanía, gastos burocráticos exagerados, crecimiento y subdivisiones del territorio con más municipios, distritos, regidores, diputaciones, etcétera comparando el año 1994 y el año 2015 como marco, o años cercanos.

Cándido Mercedes

Comenta la ausencia de una reforma fiscal que modifique sustancialmente el tipo de tributaciones y gastos más acorde con los intereses de la mayoría.

Yo amo los datos, acá comparto el artículo.

Mildred Dolores Mata
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Presión Tributaria, Blackout y Macrocefalia Estatal

Por Cándido Mercedes


Nos dicen que la presión tributaria es de 14.5%, la más baja después de Guatemala. No nos dicen que somos el país líder en más Reformas Tributarias; esto es, donde el Estado busca más ingresos pero no habla nada del gasto. Desde el 1992 no se ha hecho una reforma fiscal; en cambio, hemos tenido nueve reformas tributarias.

¿Qué hemos hecho a lo largo de estos últimos 19 años con tantas reformas tributarias, esto es, búsqueda de más dinero? Pero antes, ¿quién nos paga ese terrible blackout y los apagones de todos los días y la falta de agua y la necesidad de tener cisterna, tinaco, inversor, la casa llena de hierro?

Las reformas tributarias y la ausencia todavía, de una reforma fiscal (ingresos-gastos), a pesar de tener una Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo (1-12) que demanda la misma, tiene que ver con la pobre calidad de los líderes y dirigentes políticos, de su irresponsabilidad con el gasto público y del pobre compromiso societario, en el que sus decisiones se visualicen en el presente en una perspectiva conjugada de futuro.

Solo tenemos que ver como en la Reforma Constitucional, creamos un Tribunal Constitucional con 13 Jueces ganando promedio RD$400,000.00 mil pesos, donde en otros países la configuración es solo de 5 y máximo 7. En otros países la Suprema Corte se Justicia funge como Tribunal Constitucional. Aquí tenemos una Suprema Corte con 16 Jueces y con promedio salarial de RD$375,000.00 mil pesos. El Tribunal Superior Electoral, nueva creación, con 5 Jueces con promedio de RD$400,000.00 mil pesos mensuales. No estamos contando la estructura organizacional y el número de empleados que ha conllevado para la sociedad. La Junta Central Electoral que antes eran 3 miembros, luego 5, después 7, hasta terminar con 9. Se separa lo contencioso de lo administrativo, al final terminamos en 10. Todo esto sabiendo que el Tribunal Superior Electoral podía haber funcionado con jueces de carreras que se habilitaran para tal función en momentos específicos.

Como nos dice José Ángel Aquino Rodríguez, miembro titular de la Junta, en su artículo Complejidad electoral para el 1994, teníamos 30 provincias, hoy tenemos 32. Habían 107 Municipios, hoy tenemos 158; el número de distritos municipales ha pasado de 47 a 235. De 650 Regidores que teníamos en el 1994, pasamos ahora a 1,164. De 178 Diputados, llegamos a 190; más 20 Diputados para el Parlamento Centroamericano, con sus respectivos suplentes (no vamos a discutir lo que hacen para el país y el aporte hasta ahora a la sociedad).

Es como si observáramos de manera seria y honesta la problemática de los certificados financieros del Banco Central creados a partir de los fraudes bancarios en el 2003. Ese año los certificados llegaban a la suma de RD$59,523 millones de pesos y los intereses por el pago de los certificados representaron RD$12,403 millones de pesos. Hoy, los montos de los certificados son de RD$369,389 (trescientos sesenta y nueve mil, trescientos ochenta y nueve mil millones de pesos). Esto es, RD$309, 764 mil millones de pesos más que en el 2003. En doce años los certificados han ido creciendo a una tasa promedio de RD$25,814 millones de pesos anuales. El pago de los intereses anuales representan alrededor de 1.4 a 1.8% del PIB; esto es, entre RD$39,555 millones a RD$54,000 millones de pesos.

Para pagar esos fraudes el Estado creó la Ley 167–07 de recapitalización al Banco Central, donde el Poder Ejecutivo le debe transferir del presupuesto anual un porcentaje del mismo para ir reduciendo los certificados hasta llevarlo a cero. Sin embargo, los gobiernos que hemos tenido desde el 2007 no cumplen con la referida ley y el Banco Central se ve compelido a ampliar aun más los certificados. ¡Una verdadera bomba de tiempo que no logra verse su salida en el horizonte!

Todos los años la sociedad tiene que erogar un promedio de RD$46,000 mil millones de pesos en intereses; dinero que debió invertirse en salud, en vivienda, en agua potable, en seguridad; en el saneamiento básico (el manejo de las aguas residuales domésticas y el manejo de las aguas pluviales). Todo esto, por el poco ejercicio ético empresarial, de lo que se denomina hoy en día la delincuencia empresarial. Lo triste es que hoy a 12 años y 12 días de los fatídicos fraudes, no hay un solo banquero preso frente al fraude bancario más grande de la historia, en término relativo, dado el tamaño de nuestra economía. Desde el 2007 hasta hoy, los gobiernos solo han pasado al Banco Central un total de RD$79,960 millones de pesos. No obstante, el Banco ha tenido que pagar en intereses alrededor de RD$214,438 millones de pesos. La diferencia se asume con nuevos certificados la de nunca acabar. Asombroso para un país tan pobre.

El Estudio del CONEP “Análisis del Mercado Laboral en la República Dominicana y Lineamientos Generales para fomentar su formalización”, nos dice que de los 282,734 empleos formales creados desde el 2000 hasta el 2012, solo el 17% fue creado por el sector privado (48,000) y el 83% de estos empleos fue creado en el sector público (235,000). Registros actuales siguen esta tendencia, lo que nos indica que la macrocefalia estatal, vía el Estado como una verdadera agencia de empleo sigue su curso, siguiendo ocupando el tercer país de la Región con la Densidad Ocupacional Pública más alta.

Más allá de la Presión Tributaria lo que debemos es ver como gastamos lo mucho o lo poco que generamos y como mejoramos nuestro índice de inclusión social, que es uno de los más bajos, tomando en cuenta el crecimiento del PIB y la tasa de pobreza, las políticas públicas (inversión social), las condiciones de acceso a la vivienda, inscripción de los jóvenes en la escuela secundaria, el acceso a un empleo formal y las actitudes y el comportamiento público; como esencia de protección social efectiva y políticas verdaderamente institucionales que propicien el desarrollo.

Datos sobre municipios y distritos municipales de República Dominicana: Ley 176-07 y reforma

En este artículo aparece la canditad de municipios y distritos municipales, su densidad poblacional, y se argumenta sobre el porqué la subdivisión del territorio dificulta el desarrollo en RD.

Juan Bolívar Díaz, periodista de la República Dominicana, expone el cómo el Proyecto de Reforma a la ley 176-07 sobre los municipios, sometida por  los senadores Rafael Calderón, de Azua, y Charles  Mariotti de Monte Plata, plantea la autonomía de los distritos municipales de los municipios, y suma los gastos para personal y servicios, lo cual aumenta la disposición de recursos con menos límites. Se entiende que debe hacerse un proyecto previo una consulta del movimiento municipalista, a la sociedad y con una visión integral.

Mildred Dolores Mata
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Proyecto de ley establecería un minifundismo municipal

Por Juan Bolívar Díaz
Junio 2014
Juan Bolívar Díaz, periodista dominicano
"Un proyecto de ley aprobado en primera lectura por el Senado establecería un minifundismo municipal al declarar autónomos los 234 distritos municipales lo que les daría la misma categoría de los 156 municipios para un total de 390 ayuntamientos, de los cuales 117 tienen menos de 4 mil habitantes.

Se trata de una contra reforma que establece nuevos criterios para el gasto municipal, en lo que se configura como un festín clientelista, y que desconoce sin preaviso, en la forma y el fondo, el consenso de diez años de discusiones que concluyó en la actual ley municipal 176-07.



Autonomía a los distritos. 

Tras el informe favorable de su Comisión Permanente de Justicia y Derechos Humanos el Senado aprobó en primera lectura un proyecto sometido por los senadores Rafael Calderón, de Azua, y Charles Mariotti de Monte Plata, que reformaría la Ley 176-07 del Distrito Nacional y los Municipios, a fin de otorgarle plena autonomía administrativa y presupuestaria a los distritos municipales hasta ahora concebidos como subdivisión territorial dependiente del ayuntamiento municipal.

Los proponentes se basan en que “en ninguna de sus partes la Constitución de la República consigna que las funciones y actuaciones de los distritos municipales están sujetas a la autoridad del municipio al que corresponden, y que contrariamente le establece el derecho a patrimonio propio, autonomía presupuestaria, potestad normativa, administrativa y de uso de suelo”.

Otra consideración estima “justo el reclamo de los distritos municipales de eliminar el vínculo de dependencia administrativa entre el municipio y el distrito municipal en virtud de que constitucionalmente son territorios con la misma capacidad jurídica y sin subordinación entre uno y otro”.

El proyecto también modificaría la proporción en que la ley 176-07 distribuye el uso de los fondos de los municipios, hasta ahora 40 por ciento para infraestructuras, 31 para servicios, 25 para pago de personal, y el restante 4 por ciento para salud, educación y género. Se unifican las proporciones destinadas a servicios y personal en un global 56 por ciento, lo que permitiría mayores partidas para nóminas y nominillas de por sí ya abultadas en muchos de los ayuntamientos que no cumplen la ley.
Serían 390 ayuntamientos. La propuesta de ley abonaría el progresivo mini fraccionamiento del territorio nacional que se ha criticado hace décadas. En la actualidad rigen 155 municipios y hay otro por constituir y 232 distritos y 2 por ser establecidos para un total de 390 entidades que operarían todas con la misma categoría, como ayuntamientos autónomos y con presupuestos independientes y sin fiscalización del municipio, aunque con distintas denominaciones que solo se justifican en la concepción del distrito como subdivisión municipal. Si fueran entidades con igual rango, no habría explicación para que la Constitución mantenga las dos categorías.

Es relevante que hay 12 distritos con población menor de 2 mil personas, 40 con menos de 3 mil, 88 con menos de 4 mil y 117, justo la mitad, con población menor de 5 mil personas, y apenas 48, el 21 por ciento, pasan de los 10 mil habitantes. El Distrito Palo Alto, el menor de todos, apenas tiene 958 personas. Si se aprueba el proyecto de ley todos tendrían la misma autonomía que el Distrito Nacional, cuya población es de 965 mil habitantes, que Santiago con 983 mil, o Santo Domingo Este que registra 787 mil habitantes.

Redondeando la población nacional en 10 millones, si se divide entre 156 municipios, arroja un promedio de 64 mil 102, lo que ya se considera una fragmentación excesiva. Entre 390 ayuntamientos se reduciría a un promedio de 25 mil 641 personas.

La provincia de Azua, cuyo senador es uno de los proponentes de la reforma, es ejemplo del minifundismo territorial, pues es líder nacional en municipios con 10, uno más que Santiago que es 6 veces más poblada, y también en distritos municipales con 22. La provincia Santo Domingo, la más poblada del país, con casi dos millones de habitantes, solo tiene 7 municipios y 8 distritos.
Contra sentencia del TC. Domingo Matías, uno de los más reputados expertos municipalistas, sostiene que el proyecto choca con dos sentencias del Tribunal Constitucional sobre actos de la Junta del Distrito Municipal de Verón, la 67-13 que declaró nulo el establecimiento de impuestos y la 152-13 que le restó potestad de crear su propia Oficina de Planeamiento Urbano. “Los Distritos Municipales son órganos descentralizados y extensiones de los ayuntamientos, es la conclusión de la sentencia 67-13” especificó.

Matías no niega que el nuevo marco constitucional demande una revisión de la Ley de Municipios, pero también la Estrategia Nacional de Desarrollo, convertida en ley, así como la Ley de Regionalización y Plan Nacional de Reordenamiento Territorial y el Pacto Municipal en discusión con el presidente Danilo Medina.

Reivindicando la participación social, reclama “avanzar hacia una reforma municipal que sea viable, que conlleve más consecuencias para los actos de corrupción y promueva la cultura de la transparencia”.

Si la mayoría de los 155 municipios no cumplen las más elementales normas de contabilidad y contraloría, como ha certificado la Cámara de Cuentas, la más que duplicación al convertir los distritos en ayuntamientos autónomos auspiciará un mayor dispendio de los recursos municipales. Los vocales de los distritos querrán tener la remuneración que ya se da a los regidores de los municipios. Y serán 390 unidades reclamando un “palacio municipal” y el derecho a repartir entre su clientela política una proporción del presupuesto público.

La mezcla de la flexibilización de la proporción del presupuesto municipal destinado a pagos de personal y de servicios, englobándolos, con la homologación de los distritos con los municipios, tiene una clara marca de intención clientelar. En distritos de mil personas podrían distribuirse el presupuesto y alcanzar a más de la mitad y hasta a la totalidad de sus habitantes.


Contrarreforma municipal

El proyecto sometido al Senado sin previa discusión con nadie, constituye una contrarreforma, que desconoce en aspectos fundamentales el largo proceso de consenso que precedió la aprobación de la Ley 176 del 2007 sobre el Distrito Nacional y los Municipios, la cual se debatió durante una década con amplia participación de la Federación de Municipios, entidades gubernamentales, de las organizaciones sociales y expertos nacionales e internacionales. En todo el proceso hubo auspicios y financiamiento de organismos internacionales.

Aunque no se ha explicitado públicamente, se tiene entendido que el proyecto cuenta con apoyo de la Asociación Dominicana de Distritos Municipales. Tampoco ha fijado posición la Federación Dominicana de Municipios, pero se da por hecho que no auspiciará la reforma, al menos en cuanto al desprendimiento de los distritos.

El Foro de Municipalistas, que integra numerosas organizaciones de la sociedad civil y unos 300 alcaldes, alcaldesas y regidores, así como expertos en la materia, fue la que en los últimos días denunció el proyecto como una “contrarreforma regresiva” y se dirigió al Congreso el viernes reclamando consenso sobre la ley de los municipios.

Domingo Matías, vocero del Foro, adelantó “serias objeciones” al contenido del proyecto y al procedimiento: “tratar de pasar casi en secreto una reforma que abriría el riesgo de que los presupuestos municipales sean utilizado para incrementar la nómina de los gobiernos locales sin establecer criterios contraviene el proceso de reforma de la administración pública que viene impulsando el Poder Ejecutivo a partir de la Estrategia Nacional de Desarrollo”, sostuvo.

Previo a la aprobación de la Ley 176-07 ya existía la alarma por el minifraccionamiento territorial impulsado por el clientelismo político, por lo que se estableció que los nuevos municipios deberían tener por lo menos 15 mil habitantes, cifra a la que no llegaba la tercera parte de los ya establecidos. Todavía después se aprobaron algunos sin esa proporción poblacional."

Por Juan Bolívar Díaz

http://hoy.com.do/proyecto-de-ley-estableceria-un-minifundismo-municipal/