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Izquierda América Latina y desarrollo sostenible. Por Miguel Sang Ben

Se analizan las causas de cambios en América Latina con una tendencia de menos poder desde la izquierda, en algunos casos, en estos años, 2014-2017. Se cuestiona y se implica, en estos decaimientos, la influencia de la oligarquía,  sus medios de comunicación,  la agenda de gobiernos de derecha en países poderosos para controlar países de la región, entre otros aspectos.

Acá PK Miguel Sang Ben pone sobre la mesa el aspecto de las estrategias de desarrollo económico  y debilidades. Un punto de vista para complejizar la mirada y los retos en el ejercicio de gobierno político  desde el enfoque de cómo hacer para el desarrollo económico sostenible.

Mildred D Mata
PK Miguel Sang Ben


Divagaciones

¿La sostenibilidad del desarrollo y el error de la Izquierda Latinoamericana?                      

Por Miguel Sang Ben

El llamado “socialismo del siglo XXI” que apareció en América Latina como sucesor del enterrado socialismo del siglo XX por el derrumbe de los regímenes socialistas europeos ejemplificado por el muro de Berlín comienza –lamentablemente- a zozobrar con los reveses sufridos en Argentina con el ascenso de Mauricio Macri a la presidencia argentina, la deriva del tsunami brasileiro con toda la clase política incluyendo al Partido de los Trabajadores devorados por la corrupción, y las apetencias totalitarias surgidas en Nicaragua y Ecuador, a las que se agrega el deterioro del clima social en Venezuela. ¿Cómo ser candidato de izquierda en un ambiente tan enrarecido?

El candidato socialista a las elecciones presidenciales chilenas, Senador Alejandro Guiller, presenta crudamente el resultado de la miopía ideológica en materia económica que el “socialismo del siglo XXI” ha causado a las posiciones progresistas en América Latina, en una entrevistas servida por el El País, y disponible en el siguiente enlace: http://internacional.elpais.com/internacional/2017/04/21/america/1492740783_525136.html 

 A la pregunta de ¿Cree que la izquierda latinoamericana desaprovechó los años buenos de las commodities?, su respuesta es ilustrativa: “Lo que pasa es que yo creo que los Gobiernos de izquierda de América Latina no tuvieron un proyecto de desarrollo sustentable que generara una nueva dinámica política y económica, sino que aprovecharon los buenos precios del superciclo de las commodities y hubo más gasto público, pero sin transformar las estructuras sociales. Por lo tanto, quedaron endeudados, con altos compromisos, sin tener cómo financiarlos. Eso sí que tiene atisbos de populismo.”

Creo que debió explicitarlo más: el error de la izquierda fue que cayó en la trampa del populismo. Despilfarraron la época de las vacas gordas y ahora no saben cómo gobernar en el período de las flacas. Una crítica velada al chavismo, que ante los malos vientos actuales, reprime con vocación totalitaria unas protestas “alimentadas” por su desacertada política económica.

La respuesta a esta inadecuación de las economías del socialismo del siglo XXI no se adecúan a la economía de servicio, cibermotorizada y que funciona con un manual diferente. El senador Guiller respondió señalando la ignorancia de la izquierda: “Hay un libro que dice Por qué fracasan las naciones y te dice que los países que son basados en economías primaria-exportadoras, su élite está conforme con ese modelo, y es difícil que quieran abrir las estructuras económicas, la participación social y política, porque mueren en ese proceso. En Chile dar el salto hacia una economía moderna, con cadenas de valor, con una sociedad más libertaria y más participativa, es destruir ese modelo que ellos controlan.”

Es interesante que el Partido Socialista (el de Allende) escoja a un candidato independiente de la maquinaria de los últimos cincuenta años para postular a una figura de los medios (comentarista noticioso por las últimas décadas), que se decanta con una crítica a la izquierda gobernante en retirada y que propugna por un régimen de innovación económica.

Suena como una utopía o, por lo menos, como una contradicción en sus términos. Quizás, es lo que falte para romper el ciclo de desesperanza que vivimos los pueblos latinoamericanos, incluyendo a este pueblo dominicano que no sabe si luchar contra la impunidad o acomodarse a ella. No tenemos liderazgos que puedan ver más allá de sus narices: ser de izquierdas para gobernar como las derechas. La historia de la política dominicana.

La marcha contra la impunidad. Por Miguel Sang Ben

Miguel Sang Ben se pregunta sobre el poder de las redes sociales en la República Dominicana y la capacidad de convocatoria para esta marcha. Compara con países como Brasil y Corea del sur, que lograron cambios políticos en el liderazgo y hacer cumplir el ordenamiento institucional de enfrentar la corrupción y forjar una institucionalizad más transparente.

Mildred D Mata
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Divagaciones 


La marcha contra la impunidad 

Miguel Sang Ben



Por Miguel Sang Ben

Para el domingo 22 de enero, del año que recién comienza, se ha convocado una “Marcha contra la Impunidad”. La convocatoria se ha hecho, sustancialmente, por las redes sociales, lo que pone a prueba la tesis de Moisés Nain en su obra El fin del poder de que la nueva política se basa en la movilización ciudadana mediante la articulación de las redes sociales.

Veamos si en el caso dominicano existe suficiente conciencia ciudadana como para seguir el ejemplo brasileiro o de Corea del Sur. En el primero, las calles de todas las ciudades se abarrotaron exigiendo la persecución de los políticos corruptos que llevó a la  defenestración de la Presidenta Rousseff y, en la segunda, un millón de coreanos se lanzaron a las calles ante el abuso de confianza de una consejera espiritual de la suspendida Presidenta Pak.

Los lodos han salpicado a la República Dominicana por la confesión de que las coimas repartidas por Oderbrecht alcanzaron la cifra de 92 millones de dólares sólo a políticos dominicanos. Pero los dominicanos no tenemos una justicia independiente y vemos cómo desde el Ministerio Público se ofrece “bajaderos” al único implicado, el civil que dice que el dinero entregádole en su función de “hombre del maletín” para que distribuya a los políticos recipiendarios de tales coimas.

¿Existe en la práctica forense dominicana el incentivo de la pena negociada si hay una delación de tal calibre? Esta negociación es lo que ha llevado en Brasil a lograr el destape de la investigación llamada “Lava Jato” (Lavadero de carros). Aquí, sin más pena ni gloria, la maquinaria judicial pretende que el único sospechoso roce la gloria al mantenerse incólume diciendo que ese dinero lo recibió como sus beneficios al servicio del monstruo brasileiro. Por eso se necesita la presión de la ciudadanía “común y silvestre”, como en Corea y Brasil.

 Aquí, por más admirables servidores de la Justicia como la pléyade vigente de Jueces y Procuradores, no se destaca un Juez Sergio Moro, que sigue adelante ante los ardides que la clase política brasileira le antepone a sus diligencias. Me viene a la memoria el Juicio a los asesinos de las Hermanas Mirabal, por años posteriores al tiranicidio, donde apareció la tenacidad del Fiscal Rafael Valera Benítez, quien “arriesgó la faja” por perseguir la condena de los acusados.

Lo que debemos reclamar los dominicanos de a pie, quienes estamos convocados a la Marcha contra la Impunidad, es por la independencia del Poder Judicial, su adecentamiento, y que sirva de pivote para la renovación de la sociedad política. Como se cuenta que se pudo luchar contra la mafia en la Italia de los años de fin del siglo pasado. Allá se pagó el precio de Aldo Moro ajusticiado y de los jueces volados por los aires, aunque la sociedad tarde su tiempo, el proceso se inició.

Aquí, oportunidad se presenta y como dice el refrán, “calva y hay que agarrarla por los cabellos” pues podemos asestarle un golpe ejemplar a la corrupción y que inicie la renovación de la clase política, como parece que pasará en Brasil y Corea del Sur. Además, faltan los datos que produzca el caso de los Tucanos, también desarrollándose en Brasil. ¡Dios oiga nuestro reclamo!



Cuarteto del Diálogo en Túnez, recibe premio Nóbel de la Paz, 2015. Los premios y sus acertijos. Por Miguel Sang Ben

Acá hay información actualizada, de este año 2015, sobre los diferentes renglones de las premiaciones de los premios Nobel.
Miguel Sang Ben
La paz premiada por una interantísima alianza en Túnez por sus esfuerzos por la democracia integrada por cuatro instituciones muy disímiles en su composición social. Del artículo de Miguel Sang Ben destaco lo siguiente, comentando sobre esta alianza: 

"Cuarteto de Diálogo, como se conoció la entidad social establecida luego que un atentado yihadista puso en vilo a la única revolución exitosa de la Primavera Árabe, la de Túnez. El Comité formado por la Central Sindical de Túnez, la Patronal de Túnez, La Liga de los Derechos Humanos y la Orden de Abogados se merecen el máximo galardón por salvar a Túnez de las garras extremistas y evitando hacerlo mediante una dictadura. Es el mayor mentís que le podamos dar a extremismos como el Estado Islámico: los pueblos merecen vivir en democracia, como lo demuestra Túnez."

Leamos toda la información recopilada por Miguel Sang Ben sobre estas premiaciones de los Nobel del año 2015:

Mildred Dolores Mata

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Divagaciones

El lado más político de los Premios Nobel

Por Miguel Sang Ben

            Durante esta semana han ido apareciendo los premios Nobel en sus diferentes especialidades, hasta el último, el benjamín, el de economía. Pero me atrevo a reconocer a los premios más político dentro de los Nobel: el premio de la Paz y el de Literatura. Todo porque entre los dos se encuentran los líderes más controvertidos o los autores más radicales.

            Es más fácil ver un valor científico en la química, la física, y hasta en la misma medicina. Mutatis mutandi. Siempre podemos incluir la economía (¿Por qué premiar a un representante de cada escuela de pensamiento económico sucesivamente cada año?)
El Premio Nobel (En sueco, Nobelpriset, en noruego, Nobelprisen) es un galardón internacional que se otorga anualmente para reconocer a personas que hayan llevado a cabo investigaciones, descubrimientos o notables contribuciones a la humanidad en el año inmediatamente anterior, establecido por el inventor de la dinamita, Alfred Nobel, y entregándose por primera vez en 1901.

Parece curioso, pero el de Literatura y de la Paz son los dos no relacionados a la ciencia; tal vez por ello sean los más conflictivos. Es sabido que los noruegos (el Comité Noruego es el designado por el Testamento para elegir al merecedor del Nobel de la Paz y se entrega en el Parlamento Noruego) ha manifestado un punto de vista “izquierdista” antinorteamericano, por lo que entendemos el premio a Henry Kissinger y Le Duc Tho (quién lo rechazó) en 1973 por haber negociado la Paz en Viet Nam.

En este año se lo lleva una entidad de un nombre caprichoso: el Cuarteto de Diálogo, como se conoció la entidad social establecida luego que un atentado yihadista puso en vilo a la única revolución exitosa de la Primavera Árabe, la de Túnez. El Comité formado por la Central Sindical de Túnez, la Patronal de Túnez, La Liga de los Derechos Humanos y la Orden de Abogados se merecen el máximo galardón por salvar a Túnez de las garras extremistas y evitando hacerlo mediante una dictadura. Es el mayor mentís que le podamos dar a extremismos como el Estado Islámico: los pueblos merecen vivir en democracia, como lo demuestra Túnez.

Y le ganaron al mismísimo Papa Francisco (por la mediación entre Estados Unidos y Cuba) y Ángela Merkel (por su liderazgo frente a la crisis de las migraciones reciente en Europa), para el desconsuelo de los miles de católicos o de los miles de alemanes. Ver la noticia en El País “Premio Nobel de la Paz para la transición democrática en Túnez, disponible en el siguiente enlace: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/09/actualidad/1444377811_634974.html

El otro premio, el de Literatura es responsabilidad de la Academia Sueca. Y este año ha recaído en una autora desconocida para el occidente, pero con una labor titánica en sus hombros: desmantelar las grandes tragedias acaecidas en la antigua Unión Soviética, comenzando con Chernóbil. En su obra, Svetlana Aliéxevich es, ante todo, periodista. Pero se ha escudado en sus credenciales para buscar las verdades históricas más allá de las verdades cotidianas.

Sus títulos incluyen: La guerra no tiene rostro de mujer (1983), Los últimos testigos (Cien relatos no de niños) (1985), Hechizados por la muerte (1983), Los muchachos de zinc (1994), Voces de Chernóbil (1996) y El tiempo de segunda mano: el fin del hombre rojo (2013).

Marta Rebón, en El País (disponible en: http://cultura.elpais.com/cultura/2015/10/08/actualidad/1444324271_276912.html ) dice de la obra de obra: “En los últimos treinta y cinco años, Svetlana Alexiévich ha escuchado miles de testimonios del espacio postsoviético con el afán de dotar  de voces y de rostros a la utopía comunista y su traumática desmoronamiento. Acumula a sus espaldas numerosos viajes, horas de grabación y cuadernos garabateados. El resultado es un extenso catálogo de experiencias, recuerdos y confesiones que abarca casi un siglo de historias de los países que conformaron el Bloque del Este, detrás del Telón de Acero.”


Ya comentaré, como hago todos los años, al Nobel de Economía, y sin caen en mis campos de curiosidades, a los Física, Química y Fisiología (Medicina). Por hoy es suficiente sorpresa la que nos ha dado la Academia Sueca y el Comité Noruego del Nobel.