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MIGRACIÓN NO ES INVASION (Por Narciso Isa Conde)

"El poeta Pedro Mir, en su condición de dirigente del Partido Comunista Dominicano-PCD, abordando el tema de la revolución insular, escribió en 1966 en su Programa que cada vez que históricamente la clase dominante-gobernante dominicana se sentía insegura por el despertar, la indignación y la rebeldía de nuestro pueblo, esgrimía el peligro haitiano y recurría con renovada intensidad, al manoseado término de la “invasión pacífica” de nuestro territorio por el pueblo haitiano.

No es, pues, accidental que estos tiempos de verdes indignaciones y crecientes rebeldías, se recurra reiteradas veces a ese expediente.

Por eso entiendo necesario contribuir a desmontar esta nociva falacia con argumentos bien precisos.

Empecemos pues

La migración no es invasión.

Las migraciones son pacíficas y con fines humanamente justos.

Las invasiones, no.

Las invasiones son avasallantes, violentas, ejercidas con la fuerza militar para ocupar territorios, apropiarse de riquezas y zonas estratégicas apetecidas por los Estados y claques políticas y sociales que las emprenden para despojar, saquear, ejercer poder y matar o someter por la violencia a quienes se les resistan.

No es verdad que existan “invasiones” pacíficas, sino “procesos migratorios” pacíficos.

El término “invasión” en esos casos se usa para estigmatizar al que emigra por cuenta propia en busca de mejor vida o al que lo hace con igual propósito a través de mecanismos montados por la clase dominante, las partidocracias corruptas y sus Estados receptores para ampliar la sobre-explotación de la mano de obra “extranjera” y “criolla”, obtener mayores ganancias pagando salarios más bajos y logrando otras ventajas abusivas, o para ampliar la modalidades de corrupción que favorecen a los que detentan poder.

• MIGRAR NO ES DELITO, INVADIR SI.

Migrar para recuperar derechos negados, trabajar honestamente, sobrevivir y superar situaciones agobiantes, no es delito.

Ningún ser humano es ilegal en el planeta.

A lo sumo -en mundo dividido en “naciones” por los intereses de las burguesías locales enmarcados en su legalidad internacional- podrían considerarse indocumentados en su propio país o en otro territorio, que es otra cosa; esto, si carece de la documentación correspondiente, ya por limitaciones propias o por las ventajas que eso les ofrece a los que explotan, semi-esclavizan y trafican permanentemente con su vulnerable condición social.

En verdad no son pocas las burguesías de diversos calibres que se han forjados o han multiplicado fortunas a costa del trabajo en condiciones de semi-esclavitud o imponiéndole una extrema precariedad a numerosos componentes de las migraciones forzadas y del tráfico de seres humanos.

Abundan incluso sus socios políticos y militares dedicados a explotar mano de obra barata (adulta e infantil), sexo (“trata de blancas”) y poblaciones discriminadas fácil de maltratar bajo el mote de “seres inferiores”.

No son pocos los países constituidos por diversas migraciones sobre-explotadas en distintos periodos de su historia y proliferan las sociedades conformadas por diversas identidades, presentando características multiétnica y multinacionales.

La invasión implica el empleo de la fuerza para ocupar territorios y dominar seres humanos.

Implica matar, masacrar, saquear…

Los pueblos empobrecidos y oprimidos de África no están invadiendo a Europa Occidental. Ni los asiáticos, africanos, latino-caribeños… están invadiendo a EU.

Las potencias europeas, asiáticas y norteamericanas si que nos invadieron, nos colonizaron y convirtieron nuestras fronteras en negocios espurios. Y lo siguen haciendo con saña postmoderna.

En esa abusiva relación de poder los países periférico-dependiente hemos sido cruelmente maltratados y nuestros pueblos brutalmente empobrecidos.

• HAITÍ Y RD: VICTIMAS, NO VERDUGOS.

Haití y República Dominicana no pudimos escapar a esa dominación imperial degradante, de las que las elites locales son cómplices y beneficiarias

Al pueblo haitiano le ha ido peor por habitar el territorio más invadido, peor colonizado, más saqueado y mas empobrecido del Continente; víctima de la sádica revancha del imperialismo occidental que nunca perdonó su ejemplo contagioso plasmado en su temprana revolución independentista y antiesclavista de 1804.

Las vicisitudes acumuladas asumieron al paso de dos siglos características de tragedia social y humana.

Y en tales condiciones para una gran parte del pueblo haitiano, emigrar hacia acá (como destino o como puente) o hacia EEUU o Canadá (como destino), se ha tornado cuestión de vida o muerte.

No se trata ni por asomo de un fenómeno de invasión, agresión, ocupación… sino de un proceso migratorio ascendente e imperioso.

Más aun. República Dominicana, nunca ha sido invadida por Haití, porque realmente la denominada “ocupación haitiana” de esta parte oriental de la isla se hizo siendo ésta colonia de España y en su condición de presa codiciada por otros imperios; en el promisorio marco de la independencia y la revolución social antiesclavista en Haití, por lo que ese hecho tiene otro carácter y consecuencias distintas, unas positivas y otras negativas.

República Dominicana, se fundó en 1844, en un acto de separación de Haití y de independencia frente a todas las potencias colonizadoras.

Traicionada la independencia dominicana de 1844 (anexión al imperio español) y luego igualmente traicionada la Restauración de la misma lograda en 1863, nuestro país -pese a su definida identidad nacional- ha sido convertido en una semi-colonia o dependencia de EEUU, pese a los heroicos intentos posteriores por emanciparlo (1916-24 y 1965).

Esa es la verdad.

Pero igual y peor, repito, le ha pasado a Haití.

• DOS PAISES RECOLONIZADOS CON SUS RESPECTIVOS FLUJOS MIGRATORIOS

Ni uno ni otro somos soberanos y no porque uno someta al otro, presente sin embargo el recuerdo de la horrible y traumática matanza de haitianos en la zona fronteriza a cargo de la tiranía trujillista (no del pueblo dominicano); y también otros hechos parecidos –aunque más remotos- que de parte y parte son usados para envenenar los vínculos de dos pueblos llamados a compartir en hermandad la misma isla, todavía dominada por poderosos enemigos imperiales comunes y por pandillas locales asociadas a la recolonización.

Sí, una isla, dos república sin soberanía y dos pueblos cruelmente oprimidos.

Esa es otra verdad.

Ahora bien, la lucha por sobre-vivencia empuja muchas veces a los seres humanos hasta a abandonar su tierra, su patria, su familia… para entonces vivir más o menos sobre-explotados, discriminados, maltratados… A eso se le agrega el racismo con toda su crueldad.

El problema a resolver en las relaciones dominico-haitianas es fundamental migratorio, porque la negación de independencia y soberanía en ambos casos está a cargo de EEUU y otras potencias imperialistas.

Haití no tiene soberanía real, mucho menos posibilidad de afectar la nuestra.

República Dominicana-RD igual respecto Haití.

Por más de un siglo nadie puede probar que uno u otro país se haya dedicado a invadir al otro para conquistarlo y dominarlo.

La migración de RD a EEUU, Europa y otras partes del mundo la provoca la opresión, la explotación y el saqueo practicado por las potencias imperialistas.

La misma causa tiene la emigración haitiana hacia ese “primer mundo”.

Pero hay particularidades a ponderar: la emigración haitiana hacia acá no la causa RD, mucho menos el pueblo dominicano; sino fundamentalmente EEUU, Canadá y las potencias europeas, que saquean, explotan y empobrecen ese territorio y ese pueblo, en alianza con mafias políticas, empresariales y militares locales.

El o la haitiana que emigra hacia acá no lo hace por maldad, sino por necesidad. Es un ser humano, que en su dramática lucha por la vida decide cruzar por vía terrestre al país vecino, al más cercano, el cual tiene una situación económica relativamente menos mala. Y lo hace para trabajar duro por una baja remuneración, que influye intensamente también reduciendo el salario local. Todo esto a beneficio de los dominicanos ricos y muy ricos, no del pueblo en general.

Los poderosos de Haití y las potencias que lo colonizan le niegan derechos vitales al pueblo haitiano en su propia tierra, y lo convierten en mercancía barata generadora de ganancias fáciles con la que se nutre la corrupción fronteriza militar, policial y empresarial de allá y de aquí.

Trafican con sus componentes más empobrecidos de múltiples maneras y los exprimen con modalidades propias de la acumulación capitalista originaria.

La frontera pasa a ser un negocio soterrado, sucio, ilegal de jorocones dominicanos, que a su vez hacen campaña racista anti-haitiana; mientras los trabajadores y las familias haitianas radicadas aquí aportan miles de veces más que las migajas que reciben.

Pero esas inmensas riquezas van directo a los bolsillos de los ricachones de nuestro país y a las arcas de las empresas transnacionales.

La Gulf and Western, Alcoa, Falconbridge, Barrick, Vicini, Bonetti, compañías constructoras, latifundistas, políticos y generales mafiosos… son los grandes beneficiarios de esa migración.

• LOS VERDADEROS INVASORES DE ESTA ISLA

Los conquistadores españoles y de otras potencias europeas invadieron esta isla, esclavizaron y asesinaron a sus pacíficos pobladores, invadieron a África y trajeron esclavos de esas tierras lejanas para reforzar la esclavitud y practicar el genocidio. Civilizaciones blancas se impusieron a sangre y fuego para explotar y saquear.

En ambas parte de la isla los conquistadores y colonizadores exterminaron las poblaciones originarias (llamados indios).

Ambas terminaron pobladas por “extranjeros” o descendientes de “extranjeros”, unos pocos verdugos blancos y la mayoría víctimas negras, mestizas y mulatas.

Y así hasta el presente, con muchos otros ingredientes.

Las tropas yanquis que nos invadieron en 1916 y 1965, la CIA, el FMI, el BM, los bancos de negocios… son por tanto los verdaderos invasores, depredadores y saqueadores de este país y de nuestro pueblo. Las corporaciones mineras (Gold Quest, Uni-Gold… amenazan con invadir la Cordillera Central.

Ambas poblaciones hemos sido forzadas a emigrar por periodos.

Nuestro enemigo no es ni el emigrante haitiano, ni el humilde pueblo de ese país hermano.

Nuestros enemigos son los poderosos que dominan el mundo y esta isla, que oprimen a ambos pueblos y nos quieren enfrentar para ellos disfrutar con tranquilidad los frutos de sus fechorías.

Igual pasa en la vecina Haití, donde desde arriba se fomenta el odio contra nuestro pueblo.

Los pueblos dominicanos y haitianos son pueblos que desde sus respectivos países deben unirse para defenderse, para independizar realmente nuestras respectivas patrias, para liberarlas de la voracidad imperialista-capitalista y de los políticos, empresarios y jefes militares ladrones, déspotas y explotadores. Para desterrar el odio y sembrar amor entre pueblos liberados y naciones independientes.

Eso es imprescindible para establecer regulaciones migratorias mutuamente ventajosas y normas de cooperación justas en comunidad con todos los pueblos de Nuestra América, uniendo la diversidad y respetando la identidad de cada pueblo.

En fin, yo quiero a mi patria sin olvidar que patria, como dijo Martí, es humanidad.

narsoisa@gmail.com

Derechos inmigrantes haitianos en República Dominicana. Por Rosario Espinal

Rosario Espinal aclara el tema de los derechos de inmigrantes haitianos/as y el problema de la desnacionalización de haitianos/as

Rosario Espinal, socióloga 


http://acento.com.do/2015/opinion/8265004-los-inmigrantes-haitianos-y-cinco-estupideces/

Los inmigrantes haitianos y cinco estupideces

Por Rosario Espinal. 8 de julio de 2015 - 8:37 am -  28

La República Dominicana es una economía pequeña y abierta que depende en gran medida de la agricultura y el turismo para generar divisas, y tiene a Haití como segundo mercado de exportación. Tanta bravuconería de nacionalismo hueco es una estupidez (pregúntele a Donald Trump), y de proseguir tendrá efectos negativos para la economía del país.

Primero: en Haití hay más de 10 millones de habitantes, la mayoría pobrísima. Muchos se fueron o quieren irse de su país, pero nadie los quiere en el mundo por ser muy pobres y muy negros. Por décadas, el Gobierno Dominicano permitió y fomentó la migración de haitianos indocumentados  para explotar esa mano de obra barata en la agricultura, la construcción, y luego en el turismo. En vez de calificar la mano de obra dominicana, tecnificar y elevar salarios, la economía dominicana ha descansado en la explotación de la fuerza laboral haitiana indocumentada. En la frontera, los oficiales dominicanos han cobrado peaje para el tráfico ilegal. Por estas razones, y no por presión internacional, llegaron tantos haitianos a República Dominicana. Negar esta realidad culpando a terceros del problema migratorio es una estupidez que aísla este país.

Segundo: hace mucho tiempo debió iniciarse el proceso de regularización de inmigrantes. La Ley de Migración se aprobó en el 2004, pero Leonel Fernández la ignoró. Peor aún, algunos de sus poderosos funcionarios hicieron jugosos negocios con Haití. El Gobierno de Danilo Medina tampoco tenía en agenda enfrentar el problema migratorio haitiano. Con una pobreza recrudecida en Haití por el terremoto, República Dominicana debió reforzar la custodia fronteriza para evitar mayor tráfico ilegal de haitianos, pero no lo hizo. Fue una estupidez típica de la corrupción y el desorden en el Gobierno Dominicano.

Tercero: la Sentencia TC 168-13 tuvo como objetivo negar los derechos de nacionalidad a los descendientes de haitianos. Con una caprichosa interpretación, el Tribunal Constitucional declaró a todos los descendientes de inmigrantes indocumentados ilegales, aún tuvieran documentos legales.

Esta aberración desató un debate nacional e internacional, y por ser una legislación de mala fe, muchas acciones del Gobierno Dominicano son vistas ahora con recelos por la comunidad internacional.

Presentar como obra de bien haber reconocido la nacionalidad a 55 mil descendientes de haitianos, a quienes la Sentencia TC 168-13 despojó de nacionalidad teniendo documentos legales, no redime a República Dominicana. Por eso es una estupidez cacarear eso como una gran concesión a los haitianos.

Cuarto, hacer coincidir en el tiempo la implementación de la nefasta Sentencia TC 168-13 que se refiere a los descendientes de inmigrantes indocumentados, con el necesario Plan de Regularización de Inmigrantes, ha multiplicado las controversias y contaminó el proceso de regularización que debió haberse iniciado en 2005. Fue una estupidez desnacionalizar los descendientes y mezclar ambos procesos.

Quinto: Danilo Medina ha caído en la trampa de ser rehén de los ultra nacionalistas que tienen a Leonel Fernández como líder. La ultra derecha dominicana encuentra en el rechazo a la migración haitiana un tema de amplio apoyo, porque la inmensa mayoría de  los dominicanos no quiere los haitianos en el país.

El objetivo de la ultra derecha es enarbolar el nacionalismo para ganar apoyo político, y declara constantemente a los funcionarios del Gobierno de Medina incapaces de defender la soberanía dominicana. Pero por más que Medina y sus funcionarios asuman el radicalismo nacionalista, no podrán satisfacer las demandas de esa ultra derecha porque gobernar no es lo mismo que vociferar.

La República Dominicana es una economía pequeña y abierta que depende en gran medida de la agricultura y el turismo para generar divisas, y tiene a Haití como segundo mercado de exportación. Tanta bravuconería de nacionalismo hueco es una estupidez (pregúntele a Donald Trump), y de proseguir tendrá efectos negativos para la economía del país.

República Dominicana tiene absoluto derecho de regular la migración, pero debe hacerlo de manera ordenada y sin estridencias. El avispero actual es contraproducente.

Artículo publicado en el periódico HOY

Ante Haití: Aprendiendo a coexistir

Dice el psicólogo Alfred Adler que la vida humana es muy vulnerable, frágil. Lo que lleva a algunos humanos a tener complejo de inferioridad; y añade: que ese complejo de inferioridad, lo tratamos de sobrellevar buscando sentirnos importantes; resaltar, mediante el dominio, el poder, la fama,…entre otros estados de ánimo exteriores al valor y a las realizaciones internas.

Describen también personas socializados en la cultura occidental que se dedican a la filosofía, a la psicología, al misticismo, y que se han compenetrado con la cultura oriental, y de manera específica, con el budismo; que específicamente, la cultura occidental suele adolecer de vivir de las comparaciones, de prejuicios, de estereotipos, y de ideas tales como: triunfadores versus fracasados/as, disfrutar el vivir compitiendo, realizándose algunos humanos con sentir a otros/as como inferiores,… todas: maneras que se han constituido, con cierta frecuencia, en leitmotiv para algunas personas vivir.

El místico, sacerdote jesuita, y budista, Anthony de Mello, sostiene en su libro Una llamada al amor (Consciencia, libertad y felicidad) que estos rasgos competitivos y los apegos a la vanidad, al consumismo, a la dependencia del que dirán, etcétera, enferman de ansiedad y de angustia a parte de nuestro mundo occidental.

Mucha gente se está quejando de este modelo violento de vivir, que ha llevado a algunas/os a buscar la trascendencia a través de los sentimientos de sentirse superior a los demás, resaltando los defectos de los que consideran inferiores. Y que todo este patrón de vida ha degenerado en la destrucción del medio ambiente, y dificulta la armonía en las relaciones entre las personas, y entre los países.

En la República Dominicana cada determinado tiempo, unas varias veces al año, suelen destaparse algunas personas enumerando algunos defectos y perjuicios de las y los haitianos. Se quejan de que tienen el cólera, de que no han sabido administrar sus recursos, de que han sido y son racistas con los blancos (los franceses, por ejemplo, cuando lograron sublevarse contra la esclavitud), de que trabajan demasiados en determinadas áreas de la economía, de sus diferencias culturales (lengua, ideología religiosa), de que son muchos, de que son ilegales, de que usan nuestros servicios de salud, entre otras situaciones que consideran alarmantemente negativas para la República Dominicana.

Y para quien milita en la no violencia, en la paz, en la hermandad, en el realismo, en la objetividad, leer tanta petulancia, es un verdadero ejercicio de santidad y sanación, para cultivar la aceptación, y la comprensión, ante nuestras diferencias como sociedad dominicana, ante Haití y su pobreza y ante sus inmigrantes, y ¿porqué no?: ante nuestros emigrantes.

Este tipo de descripciones peyorativas no ofrecen un mínimo análisis de estos hechos. No hablan por ejemplo, de que nuestras capacidades productivas han venido descansando en la mano de obra barata, no explican sobre las causas del fenómeno mundial de las inmigraciones, no retienen el dato sobre nuestro millón de emigrantes, del estancamiento en aplicar nuestras leyes de migración, no se habla de los daños de la mentalidad productivista de las plantaciones al planeta; ni por asomo se cuestiona de la violencia de cazar personas y trasladarlas en barcos para que se forjaran las riquezas, ni se mencionan los países esclavistas, por ejemplo, y de que, en ese sistema, no fueron enriquecidas las personas explotadas, ni social, ni económica, ni política, ni espiritualmente. En fin, que el negativismo o el positivismo ante Haití, y sus inmigrantes, y sobre cuáles trapos tirar al sol, depende del lente que cada quien se ponga. Acostumbrémonos, y amémonos, con estas diferencias, hasta que nos sanemos de algunas facetas de ceguera parciales.

Una parte de la sociedad dominicana busca vencer ese complejo de inferioridad del que habla Adler, sintiéndose importante mediante la comunión entre iguales, el servicio, la cooperación y el comunitarismo; y no se suele poner distancia con las personas y con los países más pobres, ni con las culturas diferentes.

La cultura de la época colonial española, francesa, de las élites, no valoraban el trabajo manual, y aún en algunos/as, persiste el desprecio hacia quien hace el trabajo duro. Las y los africanos eran pobres, y fueron sometidos a la esclavitud. La mayoría de las y los haitianos son pobres, y son de la raza negra de los antiguos esclavos y esclavas.

Los y las haitianas, además de pobres, tienen una cultura diferente a la española (lengua, religión), y además en la República Dominicana se han inculcado pensamientos y sentimientos anti Haití, por parte de dictadores, como Rafael Leonidas Trujillo, y Joaquín Balaguer, con la ayuda de algunos intelectuales, como es el caso de Manuel Arturo Peña Batlle.

Algunas personas dicen que el rechazo a los haitianos y haitianas de una parte de los/as dominicanos/as se debe a los veinte y dos (22) años de colonización haitiana a nuestro territorio. Sin embargo, no tenemos ese sentimiento de rechazo hacia los españoles y norteamericanos, que nos han colonizado e invadido. Se sospecha que la pobreza de Haití es vital para ese rechazo.

Según Alfred Adler, para sentirse superiores, algunos no quieren estar cerca de lo que huela a limitaciones, a pobreza, porque algunos/as se les ha hecho difícil la humildad y la solidaridad; así como el análisis de cómo se interactúa económicamente, con ventajas, y el como nuestra mentalidad un poco anómica, refuerza inconductas éticas y sociales de inmigrantes haitianos/as y de emigrantes dominicanos.

Los dominicanos y dominicanas somos los vecinos de Haití, y viceversa. Compartimos una isla. Ir a Haití, y llegar desde Haití hasta aquí no es complicado: El Masacre se cruza a pie. Somos vecinos /as pobres, tenemos intercambios económicos: mano de obra, exportaciones. Pero también  tenemos los corazones divididos. Unos recitan defectos de las y los haitianos; otras, otros: nos dedicamos a cooperar, a aprender los idiomas mutuos, a sentirnos y a actuar como hermanos y hermanas, sin importar las circunstancias.

Ver, también en: 
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=280

Felizmente, no ha habido violencia y se va instalando con consciencia un Estado de Derecho

La República 29 Diciembre 2010, 11:30 PM
Comentarios 24 - último digitado en 30 Dic a las 11:10 PM
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HAITIANOS SIGUEN ABANDONANDO LA ZONA
Vecinos desisten de sacar a haitianos de dos sectores
EN LA REUNIÓN CON EL JEFE DE LA PN ACORDARON SOLUCIONAR EL PROBELMA



  • Vigilancia. Haitianos abandonaron los barrios San José y La Mina de Santiago tras la amenaza de expulsión. Desde tempranas horas de ayer una unidad de la Policía Nacional patrullaba constantemente esos sectores.
Ricardo Santana / Wanda Méndez
Santiago
El jefe de la Policía Nacional, mayor general José Polanco Gómez, se reunió ayer con los dirigentes de las juntas de vecinos de San José y La Mina, en Santiago, con quienes logró, mediante consenso, que dejaran sin efecto sus amenazas de expulsar el próximo lunes a los haitianos que viven de manera ilegal en esos lugares.
La juntas de vecinos de San José y La Mina esperan que Salud Pública y Migración organicen a los haitianos. Al regresar anoche de la capital donde se reunieron con el jefe policial, los directivos de las juntas de vecinos informaron que el oficial les prometió mediar para que Salud Pública y la Dirección de Migración busquen una solución a la problemática de los haitianos.
José Francisco Consuegra dijo que esos organismos oficiales pueden lograr que los extranjeros mejoren sus hábitos de higiene en la comunidad y que bajo esas condiciones estarían dispuestos a tolerar su presencia en la zona. El dirigente comunitario precisó que le darán un compás de espera hasta el próximo lunes para que se le busque una salida a la problemática que representa la insalubridad que mantienen los haitianos en el sector.
En tanto, ayer aumentó el flujo de haitianos que abandonaron esos barrios ante las amenazas de los comunitarios.
Haitianos abandonaron el lugar con ajuares, colchones y otras pertenencias.
Su intención era mudarse a otros barrios de la ciudad, porque según dijeron no está en su ánimo regresar a su país.
Organismos
Mientras funcionarios de Migración, de la Organización Internacional de las Migraciones y del Servicio Jesuita para los Refugiados Migrantes en el país, visitaron los referidos sectores y conversaron con sus vecinos que pretenden expulsar a los haitianos indocumentados de allí, al responsabilizarlos de la mayoría de actos delictivos que ocurren en sus comunidades y de defecar en fundas plásticas y luego lanzar sus heces a los patios de la escuela, casas, negocios y otros lugares.
En el encuentro estuvieron presentes el subdirector de Migración, Juan Isidro Pérez; el encargado de Asuntos Haitianos, Ramón Ureña; el coordinador en Santiago del Servicio Jesuita para los Migrantes Haitianos, padre Francisco Núñez; tres representantes de la Organización Internacional de las Migraciones y de organizaciones que aglutinan a los haitianos indocumentados.
El padre Núñez dijo que es responsabilidad de las autoridades de Migración, la Policía Nacional y Salud Pública, discutir con los pobladores de esos barrios y los grupos de haitianos la situación y no esperar que el problema llegue a una tragedia. El sacerdote estimó que es importante la intervención urgente del Estado, porque de sentarse un precedente de esa naturaleza, otras comunidades harían lo mismo y eso es peligroso.
Mientras que el subdirector de Migración dijo que fue lo mejor que las juntas de vecinos y sus comunitarios dejaran sin efecto sus amenazas de expulsar a los haitianos, porque esa dependencia junto a otros organismos del Estado jamás lo permitirían.
“Lo primero es que no todos son indocumentados, los que tienen documentos tienen el derecho de transitar por el territorio dominicano porque para ello se les ha dado una autorización, pero ninguna junta de vecinos puede tomarse la potestad de tomar justicia por su propia cuenta”, indicó el funcionario.
En cuanto a los haitianos indocumentados, que son la mayoría, Pérez explicó que se están estudiando mecanismos para buscar una solución a ello.
Sostuvo que Migración, la Policía, la Fiscalía y otros organismos están listos para actuar porque hay que resguardar vidas, y que tienen que evitar que hayan enfrentamientos con desenlaces lamentables. “Las juntas de vecinos tienen abogados que seguramente los van a asesorar y les dirán que en un Estado de derecho, en un país que tiene leyes y acuerdos protocolares, los mismos tienen que cumplirse dentro del marco de lo que se establece”, insistió.
ENTIDADES SE OPONEN A QUE SAQUEN HAITIANOS
Organizaciones del país rechazaron ayer las acciones que pretenden hacer juntas de vecinos de barrios de Santiago para desalojar a los haitianos que viven allí, con el pretexto de que son delincuentes o transmisores del cólera.
Representantes de entidades de los derechos humanos, sociales y que trabajan con migrantes, advirtieron que esa conducta puede generar un derramamiento de sangre que perturbaría las relaciones entre los dos países, por lo que pidieron la intervención de las autoridades para evitar esa práctica. El repudio fue externado por Manuel María Mercedes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos; el padre Mario Serrano, director del Servicio Jesuita para Refugiados y Migrantes, y del Centro Bonó, así como el padre Luis Rosario, coordinador de la Pastoral.
Objetaron que ciudadanos dominicanos estén dándose a la tarea de tratar de hacer justicia por sus propias manos ante supuestos actos delictivos y transmisión del cólera. El padre Rosario consideró que esa acción podría generar muchos problemas y provocar una “haitianofobia”, con el rechazo de los dominicanos a los haitianos o viceversa, además de la violencia que podría desatar.

http://listindiario.com.do/la-republica/2010/12/29/171815/Vecinos-desisten-de-sacar-a-haitianos-desectores

¿cuántos haitianos hay en República Dominicana?: Miguel Ceara- Hatton

¿Cuántos haitianos hay en RD? Para 2005, según el Banco Mundial había 834 mil haitianos viviendo fuera de Haití, técnicos asociados a CELADE calculan 1.4 millones, la OIM estimaba entre 1.5 y 2 millones fuera de Haití.

Según el Censo 2000 de EEUU, había 419 mil haitianos en EEUU, es razonable asumir alrededor de 500 mil en 2005, el Censo de Canadá registra 135 mil, en Francia habría unos 100 mil, y en las Bahamas se calcula alrededor de 20 mil.

En total se pueden ubicar 755 mil emigrados a estos destinos. Suponiendo un límite superior de 2 millones de emigrados, el 23% de la población haitiana, habría 1.25 millones de haitianos que se repartirían en demás destinos incluyendo a Dominicana. Tomando la media del rango de la OIM, había menos de un millón de haitianos repartidos en los demás destinos. Por lo tanto, parecería exagerado hablar de un millón de haitianos en RD, de hecho la ODH estimó que en el 2002 había alrededor 500 mil en RD.

Según los registros de la SEE en 2005-06 había 20.7 mil haitianos en las
escuelas dominicanas, es decir, el 0.9% de los 2.4 millones de estudiantes en inicial, básica y media. Según ENDESA 2007, los haitianos registran un patrón de salud y consulta parecido a los dominicanos, pero de todas las consultas el 1% era de haitianos y otros cálculos realizados por ODH estiman que de los servicios prestados por los hospitales públicos 2.16% fue a haitianos.

Las evidencias empíricas sugieren una presencia haitiana menor de la
precepción general y parecería que haber salido de los bateyes los ha hecho más visibles para la ciudadanía. Es imprescindible que el Estado disponga un estudio completo, lo más amplio posible para ponerle magnitudes a la cuestión haitiana en Dominicana y a los costos asociados por los servicios que cubre el Estado.

12/05/2009

El tema haitiano en la Asamble Revisora de la República Dominicana, 2009: ¿Triunfará la exclusión?

Algunos Asambleistas Revisores pretender seguir como si estuviésemos en el 1870. La exclusión en el siglo XXI anda rondando, en este tema los debates están fuertes; si esa tendencia a la exclusión se impone, me parece que estaremos de nuevo hablando de Constitución en el 2012. La estrechez de miras, la falta de sensibilidad para un sentimiento genuino de intergración, la falta de sentido común, de pensamiento propio, ha hecho que le entregaran a Pelegrín esa Comisión que elaboró la propuesta, dicen que con unos españoles, parece, un poco pobres de abundancia cognitiva y conciencia social; entonces, parece que comenzamos ahora a tener un poco de consciencia sobre el pasado en la Constitución, sobre el presente, el entorno internacional, etcétera. Me parece que estamos haciendo pininos en varios temas, y sus implicaciones. La Asamblea R, por lo menos ayuda a conocernos como poder legslativo, y como país.

Mildred D
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Tema haitiano irrumpe reforma constitucional

Los asambleístas aprobaron artículos sobre el derecho a la salud integral, al trabajo, a la libertad sindical y a la huelga, antes de la suspensión

Escrito por: PEDRO GERMOSÉN (p.germosen@hoy.com.do)

El tema haitiano irrumpió ayer en los debates de la Asamblea Revisora cuando se discutía el artículo sobre el derecho a la educación, el 52, que de forma explícita deja fuera a las personas que estén en territorio dominicano de manera ilegal. Esta exclusión empantanó los trabajos de la reforma mediante acaloradas discusiones a favor y en contra de los extranjeros. Rápidamente 34 legisladores se inscribieron para participar en los debates. Unos consideraron que la educación debe ser sólo para los dominicanos, y otros decían que para todos.

La exclusión indirecta de los haitianos que viven ilegalmente en el país del derecho a la educación pública, conforme al artículo 52 sobre la materia sometido por el Poder Ejecutivo, empantanó anoche los trabajos de la Asamblea Revisora mediante acaloradas discusiones a favor y en contra de los extranjeros.

Sin embargo, los asambleístas ya habían aprobado el artículo 50,sobre el derecho a la salud integral, y el 51, relativo al trabajo, la libertad sindical y la huelga.

El presidente de la Asamblea, Reinaldo Pared Pérez, suspendió la jornada a las 9:25 de la noche, luego de que las asambleístas Rudy María Méndez y Rafaela Alburquerque solicitaran el cierre de los debates.

El artículo que generó los debates en los que se inscribieron 34 expositores fue el 52, cuyo dispositivo reza de la manera siguiente:

“Los dominicanos y los extranjeros residentes legales en el país tienen derecho a una educación integral, de calidad, permanente, en igualdad de condiciones y oportunidades, sin más limitaciones que las derivadas de sus aptitudes, vocación y aspiraciones.”

El 4% para Educación. Al agotar un turno, el vocero reformista, Ramón Rogelio Genao, presentó, a nombre de su bancada, una reforma del texto a fin de que el Estado garantice una inversión mínima del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) en la educación, lo que también generó amplios debates.

Al intervenir, la perredeísta Fidelia Pérez recordó que miles de dominicanos se educan en otras naciones, donde residen irregularmente.

Por su lado, José Ricardo Taveras, de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), defendió que las inversiones en educación beneficien primero a los dominicanos.

Manifestó que el régimen de extranjería no obliga a ningún estado a asumir la calamidad que atraviesa un estado vecino.

“No podemos ejercer solos la solidaridad en el concierto de las naciones”, significó.

Sostuvo que con esta solidaridad se instaura el caos tanto aquí como en Haití.

Agregó que la educación debe ser garantizada a los dominicanos y a los residentes que vivan legalmente en el país.

Expresó que los niños haitianos constituyen un drama, como también los dominicanos.

Las claves

1. Tal cual

El asambleísta Elso Segura, del PLD, pidió la aprobación del texto del artículo 52, que excluye de la posibilidad de estudiar en el país a cientos de miles de haitianos indocumentados.

2. Oscurantismo

Por su lado, el perredeísta Jorge Frías dijo que impedir que los niños haitianos estudien aquí es condenarlos al oscurantismo.

RD vulnerable

El asambleísta Charlie Mariotti advirtió que si se excluye a los haitianos de la educación República Dominicana se convertirá en un estado vulnerable sometido al acoso internacional.

Se preguntó que, en tal caso, qué sería del país en función de los tratados internacionales, los pactos, el Estatuto de Roma y la Convención Americana de los Derechos Humanos.

Mariotti favoreció la propuesta de enmienda al texto presentada por el bloque peledeísta, a través de la asambleísta Cristina Lizardo.

El también peledeísta Teodoro Reyes rechazó el establecimiento en la Constitución del 4 por ciento del PIB para la educación y, asimismo, dijo que el derecho a la educación debe favorecer a los dominicanos primero.

Preguntó si Francia, por ejemplo, da la misma oportunidad de educación a los franceses que a los extranjeros.

Al intervenir, el asambleísta Rafael (Fiquito) Vásquez, del PRD, pidió la eliminación del término extranjeros ilegales del artículo a fin de que todos los extranjeros puedan estudiar aquí.

Recordó que el profesor Juan Bosch, cuyo ingenio prohijó al PRD y al PLD, se formó en gran medida en otras naciones, al igual, sostuvo, que el presidente Leonel Fernández.

Dijo que el mandatario no debió poner condicionantes a un derecho que, como la educación, debe otorgarse para todos, sin distinción de nacionalidad.




Situación inmigrantes y descendientes de haitianos en República Dominicana: Progressio

http://www.eldesafiodelaconvivencia.blogspot.com/

Invitación a actividad de Progressio para presentar un documental

A quien le interese participar acá la forma.

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viernes 15 de febrero de 2008

Nota de Prensa


Nuevos enfoques sobre la presencia haitiana en República Dominicana

Agencia internacional aglutina criterios de representantes de la sociedad civil dominicana sobre el proceso de integración de la inmigración haitiana.


La agencia de cooperación internacional Progressio presentará el próximo 3 de abril, a las 5:30 pm, en la sala de la cultura del Teatro Nacional, el documental El desafío de la convivencia, una mirada actual de la presencia haitiana en República Dominicana desde principios del siglo pasado hasta nuestros días.

Sonia Vásquez, directora ejecutiva de Progressio, informó que el documental, dirigido por el realizador brasileño Tigú Guimarães, recoge la opinión de destacadas personalidades del país sobre el complejo proceso de integración de la inmigración haitiana en República Dominicana y su repercusión en la vida socio-cultural, política y económica del país.

"Se trata de un documental hecho por dominicanos para dominicanos, que aborda la situación de la migración haitiana en República Dominicana y sus aportes, desde la visión de reputados intelectuales dominicanos y personalidades eclesiales, ofreciéndonos un análisis histórico, social, cultural, político y económico”, expresó la directora de Progressio.

Puntos de vista sobre los motivos del aumento migratorio mundial y en particular en República Dominicana; los aciertos y desaciertos de las continuas políticas migratorias por parte de los gobiernos de ambas naciones; el por qué de la presencia haitiana en territorio dominicano, las causas de su desplazamiento de zonas rurales a las ciudades; cómo viven, qué hacen y los prejuicios sociales son varios de los tópicos de este documento audiovisual, de poco más de 40 minutos.

Estos temas son abordados por reconocidos estudiosos de las relaciones entre Haití y República Dominicana a través de su historia. Entre otros, los sociólogos Rosario Espinal, Frank Báez, Wilfredo Lozano y Carlos Dore Cabral, el historiador Roberto Cassa, los religiosos Monseñor Tomás Abreu, Regino Martínez y José Núñez.
El documental que será presentado por Progressio incluye también testimonios de dominicanos y dominicanas que han emigrado a naciones desarrolladas económicamente, o convivido con familias haitianas en el país.

Progressio es una agencia de cooperación internacional sin fines de lucro que trabaja por el desarrollo sostenible de comunidades y personas en países del tercer mundo. "Colaboramos con grupos y organizaciones locales en Asia, África y en siete países latinoamericanos, incluyendo República Dominicana y Haití, aseguró Vásquez.

Representantes de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores y del Gobierno, legisladores, miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país, así como ejecutivos de medios de comunicación y otras personalidades públicas relacionadas con la problemática domínico-haitiana, son algunos de los invitados a la presentación del documental El desafío de la convivencia.

"Tenemos interés de que todos los sectores sensibles a la cuestión domínico-haitiana nos acompañen para hacer sus aportes al debate" dijo Vásquez, al anunciar que tras la exhibición del audiovisual se realizará un Panel con la intervención de sus expositores.



El desafío de la convivencia
Día: 3 de abril de 2008
Lugar: Sala de la cultura Teatro Nacional
Hora: 5:30 pm


Las personas interesadas en asistir deben procurar sus invitaciones en la sede de Progressio: Avenida Bolivar #215, casi esquina Lincoln,
Residencial Jardines Bolivar, Casa A-8."

Cómo superar la neoesclavitud en la industria azuarera en la República Dominicana

Acá Bernardo Vega hace recomendaciones a las autoridades, y a los azucareros de cómo organizar otro sistema para terminar con el sistema actual neoesclavista:

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PUBLICADO EN LA SECCION FIRMAS DE CLAVE DIGITAL EL DIA jueves, 07 de junio de 2007

EN LA COSA

La cuasi-esclavitud cañera


Bernardo Vega - Escritor, economista, historiador. Ha sido Gobernador del Banco Central, embajador en Washington y director del diario El Caribe.

Recientemente en Europa ha resurgido una serie de acusaciones que tratan de evidenciar que los cortadores de caña haitianos en nuestro país trabajan bajo condiciones de “cuasi-esclavitud”. No es un tema inédito, ni en el extranjero, ni entre nosotros.

Libros, artículos y películas, de factura local e internacional, han sido frecuentes sobre este asunto durante por lo menos los últimos 25 años.

Lo que sí ha cambiado son las condiciones bajo las cuales opera entre nosotros la contratación y el control de esos cortadores, y éstas cada día debilitan el argumento sobre la tal llamada “cuasi-esclavitud”.

En el pasado los cortadores eran contratados en Haití, con el apoyo del ejército haitiano y traídos por soldados dominicanos. Muchos creían que venían a dedicarse a otra actividad y una vez en el batey no podían salir de allí, pues se lo impedían los guarda-campestres. Bajo esas condiciones, la definición de un estado de cuasi-esclavitud se justificaba.

Para dar un golpe final a los viejos argumentos sobre “cuasi-esclavitud” sugiero que nuestro gobierno tome dos medidas:

Primero, que por medio de un decreto prohíba, tanto al Ejército Nacional como a los empleados de la Dirección General de Migración, involucrarse en el tráfico de cortadores desde Haití hacia nuestro país, ya sea directamente, o a través de los clásicos “buscones” dominicanos y haitianos.

Habiendo tantos haitianos aquí, no hay razones de peso para que los ingenios y los colonos paguen por esos servicios, pues bien pueden utilizar a haitianos que ya residen entre nosotros.

Tenemos entendido que un grupo azucarero se ha dado cuenta que hasta le sale más barato utilizar haitianos ya residentes en el país, que pagar a la cadena cívico-militar que los trae desde Haití.

Además, los “locales” tienen más experiencia cortando caña. Ese decreto debe sancionar muy fuertemente a los militares y empleados públicos que continúen con esa práctica.

Con esa medida nuestro gobierno, no sólo recibiría un gran apoyo popular, al eliminar una norma con cien años de vigencia, sino que también se evitaría acusaciones, no muy lejanas, de que está participando en “tráfico de personas”, una acción que Estados Unidos y la comunidad internacional, en esta época de terrorismo, cada día condena más. Es un concepto que va mucho más allá de la simple trata de blancas.
Picadores de caña

La importación de haitianos, bajo auspicio estatal, engañados en cuanto a la labor que van a desempeñar, es parte esencial de la definición de “tráfico de personas”, algo que bien podría hasta eventualmente afectar nuestro acceso a la cuota azucarera norteamericana.

En fin, que si entre nosotros hay, como algunos dicen, un millón de haitianos y los ingenios sólo necesitan 10,000, como afirman públicamente portavoces de la industria, no hay razón para que el Estado autorice que más picadores sean traídos desde Haití.

Lo segundo sería derogar la legislación, que data desde la ocupación norteamericana de 1916 y que fue fortalecida en 1930, el primer año de la dictadura de Trujillo, que otorga poder al guarda-campestre, un empleado privado de los ingenios, para que éste impida que un cortador pueda abandonar un batey.

Según la ley, los guarda-campestres tienen los mismos derechos y los mismos deberes que la policía y sus gestiones tienen la misma importancia. Hasta están autorizados a arrestar personas.

Al haitiano donde hay que atajarlo es en la frontera. Si se quiere ir del batey no debe nadie impedírselo. Los arroceros, cafetaleros, cacaotaleros e ingenieros no necesitan de guarda-campestres. Ese poder que tiene esa figura de la época de las plantaciones debe desaparecer.

Con esas dos medidas no podría en absoluto alegarse “cuasi-esclavitud”. Tan sólo podría argumentarse que en los bateyes se vive mal. Pero se llega y se queda allí voluntariamente.


WWW.CLAVEDIGITAL.COM

¿Por qué neoesclavitud en la industria azuacarera en República Dominicana

?

El tráfico de seres humanos es un elemento central de la esclavitud. Visité los mercados de mano de obra en los puntos fronterizos del Aguacate, el Manguito y Jimaní Viejo. Conozco a los militares dominicanos involucrados en la contratación de haitianos. También a los traficantes dominicanos y haitianos, los famosos “buscones”, y a los empleados de migración que intervienen en este lucrativo negocio. Supe de los barcos negreros que salían de Cabo Haitiano repletos de braceros destinados al Central Romana. Les puedo asegurar que es una práctica propia de la esclavitud: sin contrato definido, sin salario claramente establecido, transportados como animales y sin derecho a reclamar. Descubrimos que de 850 inmigrantes con quienes hablé, más de 300 habían recibido latigazos durante su transportación a República Dominicana... Pedro Ruquoy.

Neoesclavismo en la industria azucarera en la República Dominicana: Padre Pedro Ruquoy

El neoesclavismo en la industria azucarera dominicana sólo puede ser resuelto con cambios en el sistema laboral de esos emporios. Y presión desde las mismas elites económicas no-azucareras y desde el gobierno. Campollo, Vicini, Fanjul y demás, son neoesclavistas por rutina y poderosos políticamente por rutina, también.

Acá una entrevista al Padre Ruquoy describiendo la complejidad de la situación y por qué el tuvo que dejar la República Dominicana.

http://www.espacinsular.org/spip.php?article4229

Mercado laboral en la construcción, Puerto Plata, República Dominicana.

Datos sobre mercado laboral haitianos y dominicanos en la construcción independiente (no edificios) en Puerto Plata

¿Cómo andan los salarios en la construcción en Puerto Plata, y la situación laboral entre haitianos y dominicanos? En estas informaciones hay vacíos, que me doy cuenta quisiera llenar...Pero...acá van las informaciones.

En el día de hoy conversé con un señor, dominicano, del municipio de Tamboril. Él va hasta Puerto Plata a trabajar por contrata. Tiene 39 años, de condición humilde. Dice que para una persona como él que le gusta trabajar independiente, aparece más trabajo en esa zona, y que en el poblado donde vive reside su hermana, y con ella se hospeda. Él es pañetero. Informa que depende del tipo de trabajo para contratar haitianos y/o dominicanos.

Ofrece la información de que hay haitianos maestros, albañiles, a los que se le paga, el día por RD$1,000.00 y RD$700.00 respectivamente, a los operadores para tareas no tan especializadas se les paga RD$300.00 y RD$325.00. A todo el mundo le pagan igual, dominicanos y haitianos. No dan la comida, y no pagan horas extras. Dice que cuando se empañeta se deja de empañetar a las 3:00 PM, y a partir de esa hora es a suavizar, y que se suele prolongar el trabajo hasta la noche.

Es un hombre pobre, con seis hijos. Como trabaja por contratas no siempre tiene trabajo. Sentí que quizás tenga otras mujeres en Puerto Plata, pues su familia vive muy pobre.

Dice que cuando la contrata es grande le gusta mezclar trabajadores dominicanos y haitianos. Ante este dato le pregunté, ¿por qué? Me dijo que eso anima y hace producir más, pues estos de vigilan mutuamente por un poco de celos, y entonces se mueven más.

ciao.

Acuerdo entre Haití y RD para hacer deportaciones de inmigrantes haitianos indocumentados.

PUBLICADO EN LA SECCION FIRMAS DE CLAVE DIGITAL EL DIA
jueves, 30 de agosto de 2007

EN LA COSA

Deportaciones de haitianos


Bernardo Vega - Escritor, economista, historiador. Ha sido Gobernador del Banco Central, embajador en Washington y director del diario El Caribe.

Pocas personas recuerdan que ya los gobiernos haitiano y dominicano firmaron un protocolo de entendimiento sobre los mecanismos de repatriación de haitianos que se encuentren ilegalmente en nuestro país.

El 2 de diciembre de 1999, durante el primer gobierno de Leonel Fernández, y por iniciativa suya y del presidente haitiano René Préval, siendo Eduardo Latorre y Fritz Longchamps cancilleres de sus respectivos países, y en presencia del Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas Dominicanas y del Director General de la policía de Haití, se firmó un protocolo en torno a los mecanismos de repatriación, donde el gobierno haitiano reconoció “que el gobierno dominicano tiene legítimo derecho a repatriar a los ciudadanos haitianos ilegales en el territorio dominicano”. Para mejorar los procedimientos de repatriación se decidió lo siguiente:

1. Las autoridades dominicanas de migración se comprometieron a no realizar repatriaciones en horas de la noche y durante los domingos y días feriados; tan sólo por la mañana.

2. Las autoridades dominicanas de migración se comprometieron a evitar la separación de familias nucleadas, es decir padres e hijos menores, durante los procesos de las repatriaciones.

3. Las autoridades dominicanas de migración se comprometieron a realizar las repatriaciones exclusivamente a través de Jimaní, Dajabón, Elías Piña y Pedernales y el haitiano, por su parte, se comprometió a reforzar y/o establecer puestos de inspección migratorios en esos lugares fronterizos que recibirían a los repatriados.

4. Las autoridades dominicanas reconocieron los derechos humanos inherentes a los repatriados y se comprometieron a tomar medidas concretas para hacer acompañar a los repatriados de sus efectos personales, así como no retener los documentos personales de los repatriados, a no ser que evidencien vicios de ilegalidad, en cuyo caso serán retenidos para luego ser enviados a la embajada haitiana en Santo Domingo.

5. Las autoridades dominicanas se comprometieron a entregar a cada repatriado una copia del formulario individual que contiene su orden de repatriación.

6. Las autoridades dominicanas de migración se comprometieron a comunicar previamente a las autoridades diplomáticas consulares haitianas acreditadas en el país, dentro de un plazo razonable, la lista de personas en proceso de repatriación, y para esos fines las autoridades haitianas podrían ejercer su misión de asistencia consular, es decir tratar de impedir que se deporten a los que no están aquí ilegalmente.

Por otro lado, los haitianos se comprometieron a dos cosas muy importantes:

1. Al establecimiento de puestos de control migratorio a lo largo de la frontera, para evitar el flujo ilegal de sus ciudadanos hacia la República Dominicana.

2. A redoblar sus esfuerzos para dotar a sus nacionales de documentos de identidad, en el contexto de un flujo migratorio potencial hacia la República Dominicana.

La obligación más difícil para los dominicanos es la No. 6, ya que significa que los consulados haitianos, con todo derecho, como lo tienen los consulados dominicanos en Estados Unidos, pueden impugnar la deportación de personas que no son haitianas, sino dominicanas, así como de aquellos haitianos que residen legalmente en el país.

Las dos obligaciones para los haitianos son muy difíciles para ellos en estos momentos en que su administración pública es muy débil. Sin ejército, o policía efectiva, ¿cómo pueden establecer puestos de control migratorio a lo largo de la frontera para evitar el paso ilegal? Y sin recursos económicos, ¿cómo pueden cedular a todos sus ciudadanos adultos?

El problema está, pues, en nuestras manos, pero entre nosotros no hay voluntad política para repatriar. Donde esa voluntad sí está creciendo, lamentablemente, es en Estados Unidos.

WWW.CLAVEDIGITAL.COM

http://www.clavedigital.com/Firmas/Articulo.asp?Id_Articulo= 9398

Editado por mildred.d en 31/Agosto/2007 a las 5:08am

Una política integral de República Dominicana hacia Haití: Jesuitas demandan

Jesuitas piden política integral en la RD hacia Haití.

PUBLICADO EN LAS NOTICIAS DE PORTADA DE CLAVE DIGITAL EL DIA domingo, 05 de agosto de 2007

JESUITAS

Demandan política integral con migración haitiana
PL

SANTO DOMINGO, DN (República Dominicana).-El Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes (SJRM) demandó hoy al Gobierno dominicano la aplicación de políticas integrales sobre el tema migratorio con Haití y destacó la disminución del comercio bilateral.

Al respecto, le piden entre otros puntos ratificar la convención internacional de 1990 sobre migrantes trabajadores, la aplicación de la Ley de Migración con su respectivo reglamento y que la Comisión Mixta binacional cumpla su cometido.

En su nota de prensa, el SJRF reconoce los logros dominicanos en el incremento de su presencia activa en foros internacionales y la continuación de la política de involucrar a la comunidad internacional en la ayuda y solidaridad al vecino país.

"República Dominicana, afirma el SJRM, no ha realizado los esfuerzos necesarios para regularizar el comercio con Haití y señala una caída en sus exportaciones hacia esa nación de enero-mayo del 2007 en 7,91 por ciento respecto a igual período del 2006.

"De ser el tercer socio comercial de República Dominicana, agrega la nota, Haití ha pasado a un sexto lugar, después de Estados Unidos, Bélgica, Corea del Sur, Japón y Holanda, según datos del Centro de Exportación e Inversión (CEI-RD)".

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