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Bibiana Aido, Ministra española de la Igualdad

Jueves 5 de Marzo, 2009

Expertos proponen el aborto libre en las primeras 14 semanas


MADRID, 5 mar (EFE).- La ministra española de Igualdad, Bibiana Aido, presentó hoy el informe de un Comite de Expertos que propone el aborto libre en las primeras catorce semanas y hasta la 22 si peligra la salud de la madre o el feto presenta graves anomalías.

Después de seis meses de trabajos para modificar la actual ley de interrupcion del embarazo, las conclusiones de este Comite, integrado por juristas y ginecólogos, serán trasladadas mañana al Consejo de Ministros y previsiblemente en los próximos meses el Gobierno elaborará el anteproyecto de ley.

"No se trata de elaborar una norma más permisiva, sino más segura" que garantice el derecho de las mujeres, dijo Aido en una conferencia de prensa.

Los expertos recomiendan que no haya límite de semanas en aquellos casos en los que el feto presente malformaciones incompatibles con la vida y que a partir de la semana 22 -señalada por la OMS como periodo límite de viabilidad fetal- la interrupción del embarazo no se considere un aborto sino "un parto inducido".

El ginecólogo del Hospital Severo Ochoa Javier Martínez Salmeán, uno de los integrantes del Comité, dijo que la mujer debe ser informada sobre las ventajas y las ayudas de las que dispone si quiere continuar con el embarazo y debe contar con un periodo de reflexión de tres días.

En el plano jurídico, María Durán i Febrer señaló que una ley de plazos queda "dentro del marco de la Constitución" y abogó por que nunca se penalice a una mujer por abortar, aunque incumpla los requisitos legales para hacerlo.

En este sentido, Aído subrayó que el Gobierno tiene claro que "ninguna mujer que aborte pueda ser penada con la cárcel".

Para ello los expertos proponen la desaparición del artículo 418 del Código Penal, que contempla penas para las mujeres que abortan fuera de los supuestos que recoge la Ley de 1985: malformaciones, peligro para la salud física y psíquica de la mujer y violación.

A tenor de las conclusiones, las mujeres de entre 16 y 18 años podrían abortar sin consentimiento de sus padres.EFE.

Emigración de dominicanas/os en Haití

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Funcionarios de los dos países: República Dominicana y Haití


La República

MIGRACIÓN

Los dominicanos se asientan en el vecino Haití

Javier Valdivia - 3/4/2009

ENTRE 16,000 Y 20,000 INMIGRANTES DE REPÚBLICA DOMINICANA HAN DECIDIDO INSTALARSE EN PUERTO PRÍNCIPE Y EN OTRAS CIUDADES


PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- La voz de Doris Abraham se escucha por la radio cada sábado al mediodía y aunque no suena como la del común de los locutores haitianos, su programa es seguido casi con devoción y la farándula local se inclina ante su exitosa presencia.

“Esta es la música caliente”, dice Abraham, mientras se contonea al compás de un merengue sentada frente al micrófono que la ha acompañado en el mismo lugar durante los últimos dieciocho años.

En radio Caribe, la principal emisora de Puerto Príncipe, esta dominicana ha hecho lo que la diplomacia no ha podido en dos siglos de historia: A través de “Espacio Latino”, su programa radial, Abraham interactúa en español con ciudadanos haitianos y socava de paso la barrera que separa a República Dominicana y Haití y sus viscerales recelos.

“El trabajo se tiene que hacer desde las bases, comunicando a un haitiano con un dominicano”, resume “La Diva”, como se le conoce en el mundo del espectáculo a esta comunicadora que cruzó por primera vez la frontera en 1987. “Aquí el español era sólo para el dominicano, era una muestra de rechazo pero hemos ido quitando eso poco a poco”, comenta.

Aunque la presencia dominicana en pueblos cercanos a la línea divisoria, inclusive por parentesco, se ha mantenido por años, la llegada de dominicanos a Haití fue en realidad poco habitual hasta la década del setenta cuando se empezaron a asentar aquí los primeros inmigrantes del otro lado de la isla.

Así se mantuvo en la siguiente década cuando el desplazamiento Este-Oeste fue más permanente. Después del fin del embargo en 1994, otros se animaron a instalar negocios o a trabajar en Puerto Príncipe.

Hoy viven en Haití entre 16,000 y 20,000 dominicanos y sus lugares de residencia se encuentran en ciudades más allá de la capital como Cabo Haitiano y Gonaives.

“El flujo actual es mayor, sobre todo después del 2004 y con mayor fuerza desde el 2006, cuando el gobierno de René Préval inició el proceso para lograr la estabilización haitiana, sobre todo de las zonas más convulsas”, explicó a LISTÍN DIARIO el embajador dominicano en este país, José Serulle Ramia.

Ese factor, la inestabilidad política, sumada a la degradación de las condiciones de vida a lo largo del siglo XX impulsó en sentido inverso una migración de ciudadanos haitianos a territorio dominicano que actualmente es difícil de contabilizar, aunque los datos más cercanos cifran el número de ese conglomerado en 800 mil inmigrantes.

A esa masa humana, la mayoría pobre y sin identificación, se suman los casi dos millones de haitianos que empezaron a dejar su país, sobre todo desde 1930 cuando se asentaron primero en Cuba y en República Dominicana.

“Entonces había como una repartición del trabajo regional que usó fuertemente la mano de obra haitiana para hacer caminar la industria azucarera capitalista, eso creó un gran problema porque obligaba a trabajar por un período fijo, sin identidad y encima de todo eso había racismo”, comentó a LISTÍN DIARIO la primera ministra MichËle Pierre Louis a propósito del sensible tema de la migración.

Flujo de inmigrantes
El flujo de inmigrantes a territorio dominicano es evidentemente mayor del que se produce a la inversa, pero la violencia que en algún momento alejó también a los dominicanos de Haití, no espantó a algunos que asumieron el riesgo y decidieron quedarse.

Gloria Pérez Guzmán, una estilista dominicana de Las Matas de Farfán, llegó en 1987 por un fin de semana y no se marchó jamás.

“Nunca fui rechazada”, dice Pérez, que trabajó en varias empresas locales y en una de las misiones de la ONU en Haití antes de poner su salón de belleza en Petion Ville y dar clases de español en escuelas haitianas.

“Se podría decir que las relaciones entre los dos países son buenas, aunque existen fragilidades por casos aislados que ocurren en República Dominicana; en los últimos cuatro años las cosas fueron mejores”, dijo esta maestra y empresaria que también ayudó a fundar la Asociación de Dominicanos Residentes en Haití que preside Miguel Martínez.

“Mi gran orgullo es que la gente hable español”, dijo a LISTÍN DIARIO Doris Abraham, “La Diva”, la locutora que a finales de los ochenta decidió visitar la tierra de sus ancestros paternos y que ahora dirige su propio programa de radio y de televisión y está a punto de editar una revista en el castellano que aprendió en su natal República Dominicana.

Pero la prueba más palpable de integración podría estar en el caso de dos exitosos médicos, Roxana Cabral, de Azua, y Deslouche Domond, de Haití, que se conocieron en Europa en una maestría y decidieron unir sus vidas por el matrimonio.

En la rue Marcelin, en Puerto Príncipe, dieciséis años después de su primer encuentro, la pareja es ahora dueña de un próspero Centro de Diagnóstico Computarizado donde tienen la ventaja de hablar los dos idiomas.

“Fue difícil al comienzo pero me fui adaptando”, afirma la doctora Cabral mientras sonríe y mira a su marido. “Fue una buena decisión”, dice convencida.

http://www.listindiario.com/app/article.aspx?id=93161

A favor del embarazo terapéutico: Rosario Espinal

ENFOQUES

Embarazo constitucional forzado


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Rosario Espinal



martes, 24 de febrero de 2009

La propuesta de reforma constitucional depositada en el Congreso establece el embarazo forzado como uno de sus postulados.

Embarazo forzado es aquel que toda mujer está obligada a llevar a término porque de lo contrario estaría delinquiendo y sería sujeta de sanción penal junto a quienes hacen el aborto.

Actualmente, la República Dominicana es uno de los pocos países en el mundo occidental donde todo tipo de aborto está prohibido.

En Europa, Norteamérica y en casi todos los países de América Latina se permite en caso de violación sexual, incesto o riesgo de vida para la madre. En Europa, Canadá y Estados Unidos se permite también durante el primer trimestre del embarazo, independientemente de la causa.

En República Dominicana, por el contrario, las leyes recientemente depositadas en el Congreso, o en discusión, establecen la prohibición absoluta del aborto.

El Artículo 30 de la propuesta de reforma constitucional indica que: “El derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte”, y el proyecto de Código Penal instituye sanciones más fuertes que las actuales a las mujeres y el personal médico que aborten.

En la práctica, estas disposiciones constitucionales y legales contra el aborto impedirían que una niña de 11 años violada por su tío pueda interrumpir el embarazo que ella no escogió voluntariamente. También impediría que una mujer con un embarazo de alto riesgo pueda interrumpirlo para salvar su vida.

Distintas iglesias se movilizan activamente a favor de que se establezcan fuertes restricciones al aborto.

Prefieren que una madre muera, incluso con el feto, antes de aceptar que en esas condiciones es aconsejable médica y socialmente un aborto. También prefieren que una niña de 11 años lleve el resto de su vida la marca de una criatura producto de una burda violación sexual.

Confieso que nunca he comprendido la noción de Dios que promueven los religiosos que así piensan. Para mí, la razón humana de creer en Dios es asumir su fuerza compasiva, su misericordia y su sentido de justicia.

Ante las barbaridades que rodean la humanidad (y un ejemplo son las violaciones sexuales), un Dios compasivo dejaría abierta la posibilidad de resolver el problema de la manera menos perjudicial para la víctima; porque, que quede claro, el daño a una niña abusada sexualmente nunca se diluirá completamente.

Tener un sistema legal que permita el aborto cuando se presentan condiciones adversas para completar un embarazo no significa obligar a toda mujer a abortar; ni tampoco que las iglesias no puedan predicar sus doctrinas para convencer a sus feligreses de que no lo hagan.

Sólo significa que habría legalidad para que las mujeres que decidan hacerlo cuenten con las condiciones médicas adecuadas.

Un sistema legal así no atenta contra un Dios compasivo, aunque sí, contra la concepción teológica despótica, donde se promueve un Dios absolutista en las reglas que producen más dolor que alivio a los seres humanos.

El dilema histórico de las religiones ha sido cómo resolver el conflicto entre imponer el absolutismo dogmático por un lado, y ejercitar por otro la compasión humana que nos conduce a mitigar las injusticias y los abusos.

En República Dominicana domina actualmente una concepción religiosa de excesivo dogmatismo prohibitivo, que en el campo de los derechos ciudadanos, deja poco espacio para concebir leyes más acordes con la democracia.

La razón de esta situación es que los políticos dominicanos, obsesionados con el poder, son incapaces de trascender el miedo y la subordinación a los poderosos.

Por eso no legislan ni gobiernan en función de los derechos democráticos.

Los congresistas dominicanos enfrentan actualmente la disyuntiva de sucumbir ante el dogmatismo, aprobando una nueva Constitución y un nuevo Código Penal altamente restrictivos y punitivos del aborto, o alzar la frente respetuosamente y asumir la responsabilidad pública para la cual fueron democráticamente electos.

No se acobarden señores congresistas ante el tema del aborto; atrévanse a ser verdaderos legisladores para una sociedad democrática del siglo XXI.


http://www.clavedigital.com/App_Pages/opinion/Firmas.aspx?Id_Articulo=13760&Id_ClassArticulista=23

Donde estés


Ante las debilidades de nuestras culturas un poco persistentes en el desamor, y en valorar en función de poseer determinados patrones étnicos, y en tener determinada capacidad de consumo; he escrito esto:


(Dedicado a Elisa Veras, Jimmy Valdez, Leandro Piña Objío, Luis Fermín),

Está el amor
a veces
en largo
y temeroso
silencio
sin respuestas

pureza
semilla extraña
la anti cultura, esa; ahora tan escasa
a veces, permite, permitirá, quizás,
saborear lo dulce en todos los ojos.

Un pecho ancho
como petirrojo parado en nada
en un lugar lejano, hostil
pero una paloma, en un lugar cercano, también hostil;
oliendo
anti aromas
y fragancias
desagrable, paciencia,
fangeando en la sima
o en la cima a veces
repletos de los logros
de algunos sueños.

El amor está aquí
en el desencanto
espacios nítidos
códigos sencillos
paciencia;
el desamor
llega solo
y para él
se dibujan caminos
se olfatean las veredas, reconstruyendo;
vamos cantando, a veces
en el desierto
y en la soledad
no importa si heno o si piedra;
tú y yo, y ella, y él,
y siempre cada una, cada uno
orquesta y tono
en las tinieblas
o en la danza de colores

No se elije el salón, casi así no se puede,
la melodía, sólo ella, y el cantar, y el llorar, y el trajinear,
y quedar quedamente heridos, calmados, serenos,
en cualquier salón
nos levantamos para de nuevo mirar
creo que en eso hay un poco de amor.

md
Santiago, RD, 22.02.09

Erik Erikson: Segunda etapa del desarrollo psico-social humano: desde el primer año y medio hasta los tres años (1 año1/2-3 años)

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Erik Erikson

2da. etapa: Desarrollo psico-social humano

Autonomía versus Vergüenza y Duda. Desde los 18 meses hasta los 3 años aproximadamente.

La identidad se refuerza en esta etapa en cuanto a la capacidad de autoresolución.

Esta etapa está ligada al desarrollo muscular y de control de las eliminaciones del cuerpo. Este desarrollo es lento y progresivo y no siempre es consistente y estable, por ello la, o el bebé, pasa por momentos de vergüenza y duda. Estos se inician en el control con una creciente sensación de afirmación de la propia voluntad de un yo naciente, se afirma muchas veces oponiéndose a los demás.

La niña y el niño empiezan a experimentar su propia voluntad autónoma, ejercitándo fuerzas impulsivas que se establecen en diversas formas en la conducta del niño, y se dan oscilando entre la cooperación y la terquedad. Las actitudes de los padres y de las madres y su propio sentimiento de autonomía son fundamentales en el desarrollo de la independencia de la niña o del niño.

Este establece su primera emancipación de forma tal que en posteriores etapas repetirá esta voluntad de autoafirmación de muchas maneras, como son las capacidades de comunicación asertiva (autoafirmada), la productividad, la libertad de determinar sus relaciones, habilidades, opciones vocacionales, entre otras.


Bibliografía:


http://es.wikipedia.org/wiki/Erik_Erikson

El amor

Suave, metódico,
tranquilo. Es espacio:
mi yo, tu yo, nuestros mundos.
Miradas laboriosas, quehaceres contemplativos,
serenos;
persistencia en hacer espacios

¡el amor!
tan sencillo
y difícil a la vez



mdm, 14.2.09

Hay un país en el mundo

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Pedro Mir


Hay
un país en el mundo
colocado
en el mismo trayecto del sol,
Oriundo de la noche.
Colocado
en un inverosímil archipiélago
de azúcar y de alcohol.
Sencillamente
liviano,
como un ala de murciélago
apoyado en la brisa.
Sencillamente
claro,
como el rastro del beso en las solteras
antiguas
o el día en los tejados.
Sencillamente
Frutal. Fluvial. Y material. Y sin embargo
sencillamente tórrido y pateado
como una adolescente en las caderas.
Sencillamente triste y oprimido.
Sinceramente agreste y despoblado.

En verdad.
Con dos millones
suma de la vida
y entre tanto
cuatro cordilleras cardinales
y una inmensa bahía y otra inmensa bahía,
tres penínsulas con islas adyacentes
y un asombro de ríos verticales
y tierra bajo los árboles y tierra
bajo los ríos y en la falta del monte
y al pie de la colina y detrás del horizonte
y tierra desde el cantío de los gallos
y tierra bajo el galope de los caballos
y tierra sobre el día, bajo el mapa, alrededor
y debajo de todas las huellas y en medio el amor.
Entonces
es lo que he declarado.
Hay
un país en el mundo
sencillamente agreste y despoblado.

Algún amor creerá
que en este fluvial país en que la tierra brota,
y se derrama y cruje como una vena rota,
donde el día tiene su triunfo verdadero,
irán los campesinos con asombro y apero
a cultivar
cantando
su franja propietaria.
Este amor
quebrará su inocencia solitaria.
Pero no.
Y creerá
que en medio de esta tierra recrecida,
donde quiera, donde ruedan montañas por los valles
como frescas monedas azules, donde duerme
un bosque en cada flor y en cada flor de la vida,
irán los campesinos por la loma dormida
a gozar
forcejeando
con su propia cosecha.

Este amor
doblará su luminosa flecha.
Pero no.
Y creerá
que donde el viento asalta el íntimo terrón
y lo convierte en tropas de cumbres y praderas,
donde cada colina parece un corazón,
en cada campesino irán las primaveras
cantando
entre los surcos
su propiedad.
Este amor
alcanzará su floreciente edad.
Pero no.
Hay
un país en el mundo
donde un campesino breve
seco y agrio
muere y muerde
descalzo
su polvo derruido,
y la tierra no alcanza para bronca muerte.
¡Oídlo bien! No alcanza para quedar dormido.
En un país pequeño y agredido. Sencillamente triste,
triste y torvo, triste y acre. Ya lo dije
sencillamente triste y oprimido.
No es eso solamente.
Faltan hombres
para tanta tierra. Es decir, faltan hombres
que desnuden la virgen cordillera y la hagan madre
después de unas canciones.
Madre de la hortaliza.
Madre del pan. Madre del lienzo y del techo.
Madre solícita y nocturna junto al lecho...
Faltan hombres que arrodillen los árboles y entonces
los alcen contra el sol y la distancia.
Contra las leyes de la gravedad.
Y les saquen reposo, rebeldía y claridad.
Y los hombres que se acuesten con la arcilla
y la dejen parida de paredes.
Y los hombres
que descifren los dioses de los ríos
y los suban temblando entre las redes.
Y hombres en la costa y en los fríos
desfiladeros
y en toda desolación.
Es decir, faltan hombres.
Y falta una canción.


Procedente del fondo de la noche
vengo a hablar de un país.
Precisamente
pobre de población.
Pero
no es eso solamente.
Natural de la noche soy producto de un viaje.
Dadme tiempo
coraje
para hacer la canción.


Pulmón de nido nivel de luna
salud del oro guitarra abierta
final de viaje donde en una isla
los campesinos no tienen tierra.

Decid al viento los apellidos
de los ladrones y las cavernas
y abrid los ojos donde un desastre
los campesinos no tienen tierra.
El aire brusco de un breve puño
que se detiene junto a una piedra
abre una herida donde unos ojos
los campesinos no tienen tierra.

Los que la roban no tienen ángeles
no tiene órbita entre las piernas
no tiene sexo donde una patria
los campesinos no tienen tierra.

No tienen paz entre las pestañas
no tienen tierra no tienen tierra.

País inverosímil.
Donde la tierra brota
y se derrama y cruje como una vena rota,
donde alcanza la estatura del vértigo,
donde las aves nadan o vuelan pero en el medio
no hay más que tierra:
los campesinos no tienen tierra.
Y entonces
¿de dónde ha salido esta canción?
¿Cómo es posible?
¿Quién dice que entre la fina
salud del oro
los campesinos no tienen tierra?
Esa es otra canción. Escuchad
la canción deliciosa de los ingenios de azúcar
y de alcohol.

Miro un brusco tropel de raíles
son del ingenio
sus soportes de verde aborigen
son del ingenio
y las mansas montañas de origen
son del ingenio
y la caña y la yerba y el mimbre
son del ingenio
y los muelles y el agua y el liquen
son del ingenio
y el camino y sus dos cicatrices
son del ingenio
y los pueblos pequeños y vírgenes
son del ingenio
y los brazos del hombre más simple
son del ingenio
y sus venas de joven calibre
son del ingenio
y los guardias con voz de fusiles
son del ingenio
y las manchas del plomo en las ingles
son del ingenio
y la furia y el odio sin límites
son del ingenio
y las leyes calladas y tristes
son del ingenio
y las culpas que no se redimen
son del ingenio
veinte veces lo digo y lo dije
son del ingenio
“nuestros campos de gloria repiten”
son del ingenio
en la sombra del ancla persisten
son del ingenio
aunque arrojen la carga del crimen
lejos del puerto
con la sangre y el sudor y el salitre
son del ingenio.

Y éste es el resultado.
El día luminoso
regresando a través de los cristales
del azúcar, primero se encuentra al labrador.
En seguida al leñero y al picador
de caña
rodeado de sus hijos llenando la carreta.

Y al niño del guarapo y después al anciano sereno
con el reloj, que lo mira con su muerte secreta,
y a la joven temprana cosiéndose los párpados
en el saco cien mil y al rastro del salario
perdido entre las hojas del listero. Y al perfil
sudoroso de los cargadores envueltos en su capa
de músculos morenos. Y al albañil celeste
colocando en el cielo el último ladrillo
de la chimenea. Y al carpintero gris
clavando el ataúd para la urgente muerte,
cuando suena el silbato, blanco y definitivo,
que el reposo contiene.

El día luminoso despierta en las espaldas
de repente, corre entre los raíles,
sube por las grúas, cae en los almacenes.
En los patios, al pie de una lavandera,
mojada en las canciones, cruje y rejuvenece.
En las calles se queja en el pregón. Apenas
su pie despunta desgarra los pesebres.
Recorre las ciudades llenas de los abogados
que no son más que placas y silencio, a los poetas
que no son más que nieblas y silencio y a los jueces
silenciosos. Sube, salta, delira en las esquinas
y el día luminoso se resuelve en un dólar inminente.
¡Un dólar! He aquí el resultado. Un borbotón de sangre.
Silenciosa, terminante. Sangre herida en el viento
Sangre en el efectivo producto de amargura.
Este es un país que no merece el nombre de país.
Sino de tumba, féretro, hueco o sepultura.

Es cierto que lo beso y que me besa
y que su beso no sabe más que a sangre.
Que día vendrá, oculto en la esperanza,
con su canasta llena de iras implacables
y rostros contraídos y puños y puñales.
Pero tened cuidado. No es justo que el castigo
caiga sobre todos. Busquemos los culpables.
Y entonces caiga el peso infinito de los pueblos
sobre los hombros de los culpables.


Y así
palor de luna
pasajeros
despoblados y agrestes del rocío,
van montañas y valles por el río
camino de los puertos extranjeros.

Es verdad que en el tránsito del río,
cordilleras de miel, desfiladeros
de azúcar y cristales marineros
disfrutan de un metálico albedrío,
y que al pie del esfuerzo solidario
aparece el instinto proletario.
Pero ebrio de orégano y de anís
y mártir de los tórridos paisajes
hay un hombre de pie en los engranajes.
Desterrado en su tierra. Y un país
en el mundo,
fragante,
colocado
en el mismo trayecto de la guerra.
Traficante de tierras y sin tierra.
Material. Matinal. Y desterrado.

Y así no puede ser. Desde la sierra
procederá un rumor iluminado
probablemente ronco y derramado.
Probablemente en busca de la tierra.
Traspasará los campos y el celeste

dominio desde el este hasta el oeste
conmoviendo la última raíz
y sacando los héroes de la tumba
habrá sangre de nuevo en el país
habrá sangre de nuevo en el país.

Y esta es mi última palabra.
Quiero
oírla. Quiero verla en cada puerta
de religión, donde una mano abierta
solicita un milagro del estero.
Quiero ver su amargura necesaria
donde el hombre y la res y el surco duermen
y adelgazan los sueños en el germen
de quietud que eterniza la plegaria.

Donde un ángel respira.
Donde arde
una suplica pálida y secreta
y siguiendo el carril de la carreta
un boyero se extingue con la tarde.
Después

No quiero más que paz.
Un nido
de constructiva paz en cada palma
Y quizás a propósito del alma
el enjambre de besos
y el olvido.