Interesantes ideas sobre la pobreza en África y la esclavitud en base a una entrevista. La voy a poniendo por partes y comentándola, pues esta versión está traducida.
Acá un análisis que explica la pobreza de África por la esclavitud
Acá el incicio de la entrevista : Parte I.
Entrevista al escritor y profesor Didier Gondola
"La trata de negros desarrolló las sociedades occidentales y hundió a África en el subdesarrollo"
Freddy Mulumba Kabuayi
Le Potentiel
Traducido para Rebelión por Caty R.
El escritor y profesor Didier Gondola analiza las principales causas de la esclavitud y la trata de negros y explora sus fundamentos políticos y socioeconómicos.
¿Cómo explica las causas de la esclavitud y la trata de negros?
La trata de negros, que empezó en el siglo XV y de la que África fue la víctima, procede de varias causas al mismo tiempo económicas, políticas, históricas y geográficas. En realidad, África ha sido víctima del capitalismo occidental que se desplegó a partir del siglo XV. Hay que tener en cuenta, y muchas personas no lo saben, que los europeos no vinieron a África para reducir a los africanos a la esclavitud. ¡No era su objetivo! En aquella época, África interesaba muy poco a los europeos. Éstos vinieron a África buscando una ruta para llegar a Asia. El interés de los europeos era Asia, que siempre fue un granero para Europa. Europa lo ha recibido todo de Asia. Sin Asia, Europa no se habría desarrollado como lo hizo a partir del siglo XIV. Cuando los europeos buscaban una vía para llegar a Oriente, a las Indias, y por lo tanto a Asia, ¡encontraron África! Un vasto continente que rebosa recursos. Es a partir de entonces cuando se desarrolló, poco a poco, la idea de que África se podría utilizar como una reserva de mano de obra, una mano de obra esclava. Se han escrito muchas obras sobre las causas de la esclavitud. Hay una en particular que ha relacionado la esclavitud con el descubrimiento de la caña de azúcar por los europeos.
Se considera que el azúcar es «la madre de la esclavitud», ¿por qué?
Porque en el siglo XIV, cuando los europeos empezaron a cultivar la caña de azúcar, necesitaban mucha mano de obra. La caña de azúcar es una planta que no sólo hay que cultivar. Después hay que molerla, refinarla… etcétera. Y esto requiere mucha mano de obra. Para cultivar una hectárea de azúcar hace falta una persona a tiempo total. Para mil hectáreas, un plantador necesitaba 1.000 esclavos. De hecho, África sirvió como campo de ensayo para las plantaciones de azúcar que se desarrollaron después en Cuba o Brasil. Esto empezó en la isla de Santo Tomé. En cuanto a las causas, son numerosas. Las principales son simplemente económicas: los europeos querían dinero y resultaba práctico que los africanos no estuvieran demasiado lejos de Europa ni de las Américas. Otra razón fundamental es que en África ya existía la esclavitud. Los europeos no reinventaron la rueda, en África se practicaba este sistema desde hacía mucho tiempo.
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Comentario sobre esta parte: En resumen, se argumenta que los europeos usaron la mano de obra africana porque este continente quedaba cerca de Europa y América, y ya había precedentes de esclavitud en África.
mildred d
Monje
Parte II. Entrevista al escritor y profesor Didier Gondola por Freddy Mulumba Kabuayi sobre la pobreza de África y la esclavitud.
Le Potentiel
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Bien, esas son las causas económicas. Pero, ¿cómo explica que sólo se esclavizara a los negros cuando también había indios, chinos y otros?
Porque, aunque los europeos estaban en América, los indios resistieron, y por eso los diezmaron ¿Comprende? Así pues, la esclavitud de los negros se desarrolló en el Nuevo Mundo, es decir, en las Américas y el Caribe «descubiertos» por los europeos. Inicialmente, los europeos no utilizaron sólo a los negros. Es más, al principio no utilizaron a los negros. En primer lugar recurrieron a los indios americanos como esclavos. Pero es muy difícil someter a la esclavitud a alguien en su medio, en su propio territorio. Los indios conocían las plantaciones, la geografía del terreno, el medio, y por lo tanto podían huir con más facilidad. Esa población autóctona resultó diezmada por las enfermedades introducidas por los europeos, especialmente el sarampión, la gripe, etcétera. Y, por supuesto, por la brutalidad legendaria de los blancos. Esto no quiere decir que los indios muriesen debido a su resistencia a la esclavitud. Los indios de América sufrieron uno de los primeros holocaustos de la era moderna. Por lo tanto, ese fue el primer grupo que utilizaron los europeos en el siglo XVI. Después del fracaso, recurrieron a otros europeos procedentes de las clases trabajadoras y campesinas que aceptaban trabajar con un contrato de servidumbre de cinco a siete años. Llegaron de Inglaterra, Francia, España, etcétera. Los enviaron a Cuba, Brasil, Luisiana, Haití o Virginia. El sistema creado de esa manera no podía perdurar porque «la oferta» era limitada con respecto una demanda creciente. Sin contar con que una vez que llegaban al Nuevo Mundo, esos «esclavos» blancos empezaban a rebelarse. El tercer grupo es el de los africanos. En principio no hay una correlación entre esclavitud y negritud. El término esclavo en sí mismo, especialmente en inglés, significa «eslavo». Cuando se hablaba de «eslavos», se trataba de poblaciones blancas que vivían, por ejemplo, en Checoslovaquia o Yugoslavia. Los eslavos eran pueblos que iban de Asia hacia los Balcanes, en torno a los siglos VI y VII, y fueron reducidos a la esclavitud por los europeos. Por lo tanto, cuando se oye la palabra esclavo es erróneo pensar directamente en un negro.
Hay un autor afroestadounidense, John Hopkins, que ha publicado una obra, De la esclavitud a la libertad, que demuestra con claridad que los africanos se dejaron dominar o vender porque no existía una revolución espiritual en África. Los africanos siguen aferrados a sus fetiches y otros cultos ancestrales. ¿Por eso los europeos encontraron un terreno propicio para la esclavitud?
Es una opinión interesante. Pero es una opinión que también tiene sus límites. Como sabe, desde el cambio al siglo XXI, ya estamos de acuerdo en que la esclavitud es un crimen contra la humanidad. Por lo tanto, planteo la siguiente cuestión: «Cuando alguien somete a otro ser humano a la esclavitud, trata a esa persona como a una bestia de carga, como a una máquina, ¿usted cree que esa persona posee una espiritualidad superior a la de su víctima?» ¿Quién es superior espiritualmente, la víctima o el verdugo, el esclavo o el amo? Es una cuestión filosófica que debemos plantearnos. No creo que los europeos de los siglos XVI y XVII fuesen espiritualmente superiores a los africanos. Su tecnología sí, pero no su espíritu. Los africanos fueron víctimas de la rapacidad de los mercaderes y los príncipes europeos quieres sí eran, forzosamente, espiritualmente inferiores.
No se ve que los africanos se resistieran contra la esclavitud como los demás, como en el caso de los indios americanos. Los europeos también fueron a China y a la India y tuvieron que plegarse ante la resistencia de esos pueblos, porque esas importantes civilizaciones tuvieron grandes maestros gracias a los cuales tomaron conciencia de su existencia.
Creo que ésa también es una idea errónea que se ha dado de África. Los africanos se resistieron ferozmente a la esclavitud. El término «África» se inventó en el siglo XVI y hasta el siglo XIX África no existía para los africanos. Sus habitantes no tenían conciencia de vivir en un continente homogéneo. Alguien que vivía en el bajo Congo o en cualquier otra parte, Chad, Benin, no se consideraba africano.
África es un continente muy grande, enorme. Es un continente que triplica la superficie de Estados Unidos o de Europa. Nunca ha sido homogéneo. Dicho de otra forma, no existe una identidad común. Los «africanos» se agrupaban en diferentes colectivos étnicos cada uno con su lengua, su religión y sus costumbres. Sus formas de ver el mundo, sus intereses políticos y económicos, a veces eran contrarios. Los africanos no pudieron resistir tanto como los demás pueblos porque en África no había grandes formaciones, como en la India y en China. En China estaba el Imperio Ming, que estaba bien estructurado y tenía una historia muy profunda en la época. Es una civilización que podía resistir fácilmente a Europa. África estaba balcanizada, fragmentada en pequeños grupos, en pequeñas comunidades. Ésta es la gran diferencia entre Asia y África. "
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Comentario de esta parte: Acá el escritor explica que la razón por la que los africanos pudieron ser usados como esclavos fue la fragmentación de África, mientras que la India y China eran sociedades más compactas cultural y políticamente. En el caso de los aborígenes de América dice que fueron diezmados por las enfermedades, principalmente. También la resistencia a la esclavitud la explica porque ésta es muy difícil cuando la población está en su propio territorio.
Mildred d
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Parte III.Entrevista al escritor y profesor Didier Gondola por Freddy Mulumba Kabuayi sobre la pobreza de África y la esclavitud.
Le Potentiel
Cuando se consultan ciertas obras, vemos que el Islam y el cristianismo tienen una explicación para la trata de negros. Consideraban que los negros eran seres inferiores, y muy a menudo recurrían a la imagen de Caín para explicarlo. ¿Debido a esas imágenes apareció el racismo? ¿Eso puede explicar la trata de negros?
Bueno, es como hablar del huevo y la gallina. ¿Qué fue antes? Es lo mismo con el racismo y la esclavitud. ¿Qué fue primero? ¿Los europeos tuvieron de entrada una idea negativa de los negros que legitimó y justificó la esclavitud? O por el contrario, ¿fue la esclavitud la que engendró el racismo? Creo que es más acertada la segunda opción. Porque antes de la trata de negros, si observa la pintura de la Edad Media, la forma en que pintaban los europeos a los negros, los africanos aparecen totalmente como seres humanos. En realidad, no existe un racismo a ese nivel en los siglos XII y XIII. El racismo se creó porque en los siglos XVI y XVII Europa vivió una paradoja: una nación cristiana, con los valores cristianos, convertida en esclavista. Los europeos se habían dado cuenta de que podían acumular un capital inmenso a expensas de los negros. Por lo tanto, aparecía una contradicción. Era necesario deshumanizar a los negros, tratarlos como «infrahumanos», objetos, animales, susodichos, hijos de satanás, para justificar el gran negocio. Así, el racismo es un producto de la trata de esclavos.
Existen muchas obras que acusan a los blancos. No hay que olvidar la responsabilidad de los negros. Si tomamos el caso de la RDC, el pueblo Tshokve hacía el trabajo para los árabes, que no vinieron a África. Nosotros estamos en el océano Atlántico. En el Índico se habla de de Tippo-Tip (1). ¿Cómo explica que esos jefes llegasen a vender a sus hombres?
¡Es una buena pregunta! Una cuestión realmente profunda. Existe el mito de que los africanos se vendían entre ellos, que vendían a sus hermanos y hermanas. Eso es un mito, ¿por qué? Porque como ya dije, el Congo no existía. Un Muteke que vendía a un Muhumbu como esclavo no le consideraba su hermano. Lo mismo en Nigeria, por ejemplo, cuando un Haoussa vendía a un Ibo. En primer lugar, los Haoussa eran musulmanes y los Ibo tenían tradiciones y costumbres muy diferentes. El color de la piel negra es un invento terrible. Los blancos no son blancos. Los negros no son negros. Cuando los africanos vieron desembarcar a los blancos no se unieron necesariamente contra ellos. Incluso en la historia europea también se sometía a europeos a la esclavitud. Los ingleses esclavizaron a los irlandeses. ¿Se podría decir que los ingleses y los irlandeses son hermanos? Los franceses y los ingleses lucharon en la «Guerra de los Cien Años». No eran hermanos, eran pueblos diferentes. Franceses, ingleses y españoles son diferentes. ¿Por qué se reconoce esto en Europa, un pequeño continente, y no en África, un continente inmenso? Ahora, la cuestión es por qué ese sistema de la trata de negros ha podido perdurar durante cuatro siglos. Mi opinión es que ha durado tanto tiempo por la complicidad de los propios africanos. La complicidad de los jefes. La complicidad de la élite africana maravillada por los productos que traían los europeos. Productos como los espejos, el alcohol, los textiles, la pólvora, las baratijas, etcétera. El problema de la élite africana, por no hablar únicamente de la RDC, es simplemente que se trata de una élite que se vende, que se deja corromper por los extranjeros. El problema no es más que ése, una élite que se deja corromper por muy poco, por casi nada, por migajas.
¿En la actualidad sigue existiendo esa herencia?
Sí, hay una continuidad. Vendimos a las personas válidas, fuertes y que podrían contribuir al desarrollo de nuestra sociedad. ¿Qué recibimos a cambio? Espejos, pólvora, fusiles obsoletos que ya no se usan en Europa. Y el alcohol. ¿Esas cosas desarrollan una sociedad? ¡En absoluto! En cambio, con la mano de obra que nosotros proporcionamos, los europeos se desarrollaron. Europa se convirtió en una potencia mundial. La trata de negros ha desarrollado las sociedades occidentales y ha hundido a África en el subdesarrollo. ¿Por qué? Porque la élite africana monopolizó los ingresos generados por la trata. Actualmente hay una continuidad. Se venden los recursos del suelo y el subsuelo para recibir a cambio lo que se llaman en Kinshasa artículos «Guandzhou», que están destruyendo la industria de esta sociedad, la iniciativa privada, las pequeñas empresas del Congo. Recibimos todo lo que se llama «gangas de Europa», que en realidad son los deshechos generados por el capitalismo a ultranza. ¡No se puede desarrollar la RDC con las gangas de Europa!
Hay que decir, hablando de la historia de la esclavitud, como lo explica usted actualmente, que cuando los africanos reclaman una indemnización se habla de que murieron entre 100 y 200 millones de personas de las que se llevaron a América, pero ante dicha reclamación los europeos y los americanos no quieren saber nada del asunto. Entonces, ¿se podría decir que la vida de un negro no vale nada? ¿Por qué no se quiere indemnizar a los negros como han hecho los europeos con los judíos?
El punto de vista de muchos europeos es que existía la complicidad de los propios negros. Usted mismo ha dicho que los árabes y los europeos utilizaban a los africanos para «cazar» esclavos en el interior. De hecho, la presencia europea durante la época de la trata se limitaba a las costas. Las enfermedades tropicales hacían casi imposibles sus excursiones al interior. Así, los europeos dejaban esa tarea a los africanos, el trabajo de capturar a las personas y llevarlas a las costas. Desde el punto de vista filosófico, los europeos tienen un argumento que no se puede desechar fácilmente. El argumento es: «ustedes fueron cómplices de la trata de negros. No lo hicimos solos, fuimos sus socios». Y la trata árabe, entonces, ¿significa que los árabes también tienen que reparar? ¿Y la trata hacia el océano Índico? Pienso que es necesario superar la postura del victimismo y explorar otras vías para salir de la profunda crisis que afecta a las sociedades africanas. Y además, ¿cómo reclamar reparaciones por los crímenes cometidos hace cuatro siglos mientras los mismos verdugos continúan constriñendo a África ante nuestros propios ojos con la complicidad, una vez más, de la élite africana? Ante todo, es imprescindible romper el ciclo de la dominación.
Un análisis somero demuestra que los árabes usaron la trata de negros con fines sociales y no económicos. Si un esclavo se convertía al Islam podía conseguir la libertad. No existía una equivalencia en el lado atlántico, donde, aunque se convirtieran al cristianismo, los esclavos negros seguían reducidos a bestias de carga. Por eso se pide que se indemnice a los negros como se ha hecho con las demás víctimas.
No sé si es juicioso comparar el genocidio judío, denominado comúnmente «Holocausto» de la Segunda Guerra Mundial, con la trata de negros. Puesto que el objetivo de la trata no era erradicar la raza negra. El objetivo de los esclavistas era utilizar a los esclavos negros como mano de obra. La prueba es la presencia masiva de descendientes de aquellos esclavos en América, Brasil, Canadá o en las islas del Caribe. Dichas islas, que antes de la trata de negros estaban pobladas mayoritariamente por indios, actualmente son repúblicas negras. Es el caso de Cuba, Haití, Jamaica, etcétera. Creo que el objetivo no era erradicar. No fue un genocidio. Es legítimo que los pueblos africanos reclamen reparaciones, pero no puedo imaginar a los europeos colaborando en un trabajo de memoria que rechazan. Para ellos, es impensable indemnizar a los descendientes de las víctimas, ya que los propios africanos participaron activamente en la trata.
Eso es porque el africano utiliza la historia cuando se habla de la esclavitud y de la trata de negros. La impresión es que los occidentales no quieren saberlo. Pero los propios africanos tampoco conocen su historia. Se nota que se intenta mantener a África en la ignorancia para explotarla mejor.
¡Totalmente! Pienso que la trata de negros no acabó. La trata se sustituyó por un sistema que se denominó colonización y que también era un sistema nefasto para África. Después, tras la colonización, el período que vivimos en la actualidad, es un período de subdesarrollo también pernicioso para África. No creo que la idea fundamental de la trata de negros, que es la explotación de los recursos humanos, mineros y agrícolas de África por Occidente, sea cosa del pasado. Se sigue explotando a África bajo diversas variantes que recuerdan la trata.
Realmente hay una continuidad desde el período de la trata de negros hasta ahora, la época neocolonial. Los africanos siguen peleando para que cese el sistema, los mecanismos de explotación establecidos desde hace mucho tiempo. ¡Ésa es la condición sine qua non para que África se libere de verdad!
Algunos historiadores piensan que cuando llegó la revolución industrial, naturalmente, se necesitaba más mano de obra. Por esta razón se puso fin a la esclavitud. Entonces, ¿no fue industrialización, los occidentales, quienes habrían puesto fin a la esclavitud?
La trata de negros empezó por razones económicas y acabó por razones económicas. Porque siempre ha habido un sector ético que señalaba que había que frenar eso. Desde los siglos XV y XVI hubo una parte de la población europea, verdaderamente ilustrada, que señaló la deshumanización que caracterizaba la trata. Pero esa voz nunca consiguió hacerse oír porque los beneficios mandan. A principios del siglo XIX, los europeos se dieron cuenta de que el sistema esclavista se había sustituido por la revolución industrial. Por lo tanto, son cálculos económicos, no morales. La prueba es que liberaron a los africanos de la esclavitud y la sustituyeron por «las manos cortadas» de Leopoldo II. ¡Eso era sin duda peor que la esclavitud!
No sólo los europeos, también los africanos y los haitianos, con Toussaint L’Ouverture, lucharon contra la esclavitud. En África también hubo muchas rebeliones, pero se habla poco de eso.
Podría hablarle sin parar de la revolución de Haití. La revolución haitiana es una de las mayores revoluciones de la historia. Una revolución tan importante como la revolución francesa o la americana, y sin embargo desconocida. ¿Por qué no se habla de ella? No se habla porque Toussaint L’Ouverture (el líder de esta revolución), con su ejército de esclavos, derrotó a los ejércitos más poderos de la época.
Lo que hizo Toussaint L’Ouverture es increíble. Imagínese, actualmente, que un pequeño grupo de iraquíes aplastase al ejército estadounidense y a los aliados franceses, ingleses, etcétera, que vinieron en su ayuda. Eso es exactamente lo que hizo Toussaint L’Ouverture. Su ejército derrotó sucesivamente al ejército real francés, al ejército español y al del propio Napoleón con más de 50.000 soldados bajo el mando del general Lecrerc, cuñado de Napoleón.
Toussaint L’Ouverture derrotó a todos esos ejércitos. Fue un auténtico líder porque no era simplemente un genio en la conquista del poder, sino también en la organización de su país. Organizó Haití de una manera extraordinaria. Los franceses ocultan esta historia porque un ex esclavo negro derrotó a Napoleón. ¿Por qué? Porque presenta la historia de Francia desde una perspectiva nada gloriosa. Derrotada no sólo por negros, para más escarnio, esclavos negros ¡Qué afrenta! Es una afrenta que los franceses siguen dejando en el olvido de la historia. Es importante que los africanos conozcan esta historia. Una historia realmente gloriosa. También deben saber que la revolución haitiana es el único momento de la historia en el que los esclavos consiguieron su propia liberación y llegaron a ser totalmente independientes de sus amos. Es una gran lección que hay que aprender para el presente."
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Pregunta: Se analiza que primero fue la esclavitud y luego el racismo, pues la contradicción que representaba la moral religiosa con la esclavitud necesitaba de deshumanizarlos, persentarlos como demonios, como inferiores.
Dice que los europeos no aceptan indemnizar a África por la pérdida de más de 100 millones de esclavos argumentando que los mismos africanos participaron en la trata y las elites eran sus cómplices.
Destaca la liberación de los esclavos en Haití de Francia como una gran revolución.
Mildred D
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Parte IV.Entrevista al escritor y profesor Didier Gondola por Freddy Mulumba Kabuayi sobre la pobreza de África y la esclavitud.
Le Potentiel
¿Cómo explica que en la actualidad los negros estadounidenses encuentren sus raíces en África? Da la impresión de que los negros de Estados Unidos están cambiando sus ideas sobre África
Eso demuestra la importancia del aspecto cultural. En EEUU en la actualidad, existe una burguesía negra muy impresionante y exitosa. Ahora hay un presidente negro cuyas raíces están en Kenia. Y los negros que están bien situados en los niveles político, económico y cultural sienten la necesidad de recuperar su identidad. Necesitan su cultura.
En el panorama cultural estadounidense los blancos tienen su propia cultura. Los hispanos que llegaron más tarde a Estados Unidos también tienen la suya. La única comunidad en Estados Unidos que tiene un poco ese problema son los negros. Creo que por eso, para fortalecer sus comunidades, se aferran realmente a sus raíces. Y esas raíces son africanas.
¿Cree que en la actualidad se puede acabar con la esclavitud? Cuando vemos lo que pasó en Haití, que es el símbolo de África en América, si África no tenía contactos con el mundo exterior, ¿acaso no fue algo bueno la esclavitud?
África estaba y habría estado en contacto con el mundo exterior de todas formas. La trata de negros no abrió África al mundo exterior. Antes de eso ya existían los contactos. Algunos investigadores sostienen que antes de Cristóbal Colón y su «descubrimiento» de 1492, los malienses ya habían enviado barcos a través del Atlántico entre África y América, especialmente a Brasil. Ya tenían relaciones con el mundo exterior, no tenían que esperar a los europeos para eso.
Además, también existía el comercio «transahariano» que mantenían los habitantes del imperio de Mali o el imperio de Ghana, a través del Sahara, con socios procedentes de Occidente y Oriente Medio. Igual que en el océano Índico. África estaba en contacto con China. La trata de esclavos abrió África al mundo, pero de una forma unilateral. Nos convertimos en las víctimas de dicha apertura. Porque nosotros no pudimos controlar nuestra propia apertura al mundo.
¿Quiere decir que debido a la ausencia de un mundo científico es por lo que África sufrió la trata de negros?
¿En qué sentido?
Cuando vemos la ruta de las caravanas, los africanos permanecen en la actualidad con sus piraguas. No ha cambiado nada.
Es lo que le estoy diciendo. No se puede ir en piragua de Senegal a Brasil. Pero sé que los habitantes de Mali tenían embarcaciones muy sofisticadas que les permitían desafiar a los océanos. Según fuentes árabes, Mansa Bakary II, emperador de Mali, acompañado de un séquito de 20.000 personas en más de dos mil barcos, decidió cruzar el Atlántico en 1312. Pero semejante afirmación se elimina rápidamente por el terrorismo intelectual de la historia «eurocentrista».
Sólo los europeos pueden descubrir, navegar, crear, etcétera. Decir que un africano pudo llegar a América antes que Colón altera las categorías discursivas impuestas por Europa. Eso se convierte casi en un anatema. Y sin embargo, los africanos descubrieron América antes que Colón…
No hay rastros…
Sí los hay. Se han escrito libros al respecto.
Pero no se conocen…
Sí. Por ejemplo, el libro titulado They Came before Columbus (Ellos llegaron antes que Colón), de Ivan Van Sertima. Hay otro investigador que se llama Pathé Diagne, de Senegal, que también escribió sobre esto.
Hay fuentes árabes que también hablan de esa conexión que existía entre el imperio de Mali y Brasil y el mundo amerindio.
¿Cuáles son las enseñanzas que los africanos en general y los congoleños en particular pueden sacar de ese período de su historia?
Creo que la lección a sacar es que debemos estar unidos. África ha sido una víctima porque las comunidades están divididas. Si nos unimos, como se dice, la unión hace la fuerza. Cuando nuestros adversarios ven las fracturas, las divisiones, pueden explotarlas fácilmente. Debemos ser nosotros mismos quienes controlemos nuestro propio desarrollo. Por lo tanto no debemos dejar que los demás nos dicten nuestra marcha hacia el desarrollo. Esa es la gran lección que debemos aprender. Es importante que los africanos comprendamos realmente que podemos desarrollarnos para no seguir siendo víctimas, siendo más activos, controlando nuestro propio desarrollo.
Nota:
(1) Tippo-Tip, cuyo verdadero nombre era Hamed ben Mohamed el Marjebi, fue un famoso mercader de esclavos de Zanzíbar. También fue propietario de una plantación y gobernador de la provincia del Congo. Sucesor de los sultanes de Zanzíbar, dirigió muchas expediciones comerciales en África central y oriental, incluida la esclavitud.
El escritor Didier Gondola es profesor asociado de Historia del África Negra y de estudios afroestadounidenses en la Universidad de Indiana, Indianápolis. Autor de varios artículos sobre las migraciones en África central y sobre sus culturas populares, especialmente la moda y la música, ha publicado los siguientes libros: en inglés, History of Congo (Greenwood Press, 2002), y en francés, una historia comparativa entre Brazzaville y Kinshasa titulada Villes Miroirs (l’Harmatan, 1977) y su última obra, Africanisme: La crise d’une illusion (l’Harmatan, octubre 2007)
Texto original en francés:
http://www.lepotentiel.com//afficher_supplement.php?id_article=79428&id_supplement=6&id_edition=4602
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Comentario: Este escritor estima que los negros en EEUU están buscando conocer sus raíces africanas. También señala que África tenía capacidades para navegar y que lo hacía antes de que llegaran los europeos. Dice que África necesita más unidad para liberarse
Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
Estado y religión
Este texto es una joya para todo el debate actual sobre el artículo 30
REPORTAJE: La Iglesia frente a las leyes del Gobierno
Tranquilos: el pecado no es delito
La experiencia franquista acostumbró a la Iglesia a fijar su moral en la ley - El aborto es el último campo de batalla entre Estado de derecho y religión
JUAN G. BEDOYA 24/04/2009
Acostumbrada a contar los años desde la fecha -incierta- del nacimiento de su fundador Jesús, la jerarquía del catolicismo intenta imponer su concepto de familia, matrimonio, filosofía, ciencia y la vida misma. ¿Hacen política los obispos cuando reclaman, además, que el Gobierno legisle siempre de acuerdo con el evangelio cristiano?
Acostumbrada a contar los años desde la fecha -incierta- del nacimiento de su fundador Jesús, la jerarquía del catolicismo intenta imponer su concepto de familia, matrimonio, filosofía, ciencia y la vida misma.
¿Hacen política los obispos cuando reclaman, además, que el Gobierno legisle siempre de acuerdo con el evangelio cristiano? El cardenal Antonio María Rouco dijo el lunes que eso "no es hacer política en el sentido estricto de la palabra". Añadió: "Se trata de procurar por medios legítimos el reconocimiento efectivo de aquellos valores éticos que trascienden y preceden la misma acción política". La tesis de Rouco es que hay "principios prepolíticos", de obligado cumplimiento. ¿Quién los proclama? Por supuesto, la Iglesia católica. Hasta el Concilio Vaticano II, el Papa, pontífice máximo, se consideraba "autoridad universal y omnicompetente".
Los obispos actuaron en España como tal hasta 1977. No hubo aspecto de la vida cotidiana en que no impusieran su dictamen, por cortesía del dictador Francisco Franco. El articulado de la ley concordataria con esas prerrogativas se publicó en el BOE en 1953 con este encabezamiento: "En el nombre de la Santísima Trinidad". Un artículo definía a la Iglesia de Roma como "sociedad perfecta".
Otro cantar es el empeño eclesiástico de transformar en delito lo que ellos consideran pecado. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se lo advirtió anteayer a Rouco, horas después de que el prelado de Madrid proclamase que el aborto voluntario ensucia la democracia. "A la Iglesia le corresponde decir qué es pecado, no qué es delito", dijo.
Así lo ha manifestado el Tribunal Constitucional, en sentencia que recuerda Dionisio Llamazares, ex director general de Asuntos Religiosos y catedrático emérito de Derecho Eclesiástico del Estado en la Complutense de Madrid. "La Constitución impide que los valores o intereses religiosos se erijan en parámetros para medir la legitimidad o justicia de las normas y actos de los poderes públicos. Es lo que inexorablemente se produce cuando se identifican delito y pecado", afirma.
Los obispos están acostumbrados a intervenir en la vida de los españoles. Viene de antiguo, pero también de anteayer. Llamazares recuerda una cita que "escuece como sal en carne viva". Se refiere a la Ley de Principios del Movimiento Nacional, vigente hasta 1976: Dice su artículo dos: "La nación española considera como timbre de honor el acatamiento de la ley de Dios, según la doctrina de la Iglesia católica, apostólica y romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación".
Aquella férrea coalición entre la sala de guardia y la sacristía duró 40 años. Cuando se produjo algo parecido en Francia, con Napoleón III, el gran teólogo Felicité R. de Lamennais sentenció: "Un prostíbulo bendecido por los obispos". Ante estas perlas, los libros penitenciales de los siglos IX y X le parecen a Llamazares "meros precedentes de identificación de pecado público y delito". "Mucho me temo que ese modelo siga siendo el oscuro objeto del deseo de los obispos", sentencia.
El primer pecado que los obispos lograron transformar en delito fue el adulterio de las vírgenes consagradas. Hasta entonces -incluso después del emperador Constantino, cuando el Imperio Romano comenzó a transformarse en Imperio Cristiano-, los seguidores de Cristo se regían por el derecho romano. Ecclesia vivit lege romana (la Iglesia vive con la ley romana) fue un principio repetido por los padres de la Iglesia, subraya Ramón Teja, catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Cantabria y presidente de la Sociedad de Ciencias de las Religiones.
El historiador cántabro relata cómo la ley romana empezó a entrar en conflicto con algunos principios evangélicos en temas de sexo y moral matrimonial. Afirma: "La postura de los líderes cristianos no fue la de cambiar la legislación civil imperante, sino exhortar a los cristianos a que se atuviesen a las normas cristianas cuando éstas entraban en conflicto con las romanas: así san Jerónimo, a finales del siglo IV, sentaba el principio: Aliae sunt leges Caesaris, aliae Christi; aliud Papinianus, aliud Paulus noster praecepit (Unas son las leyes del César, otras las de Cristo, una cosa ordena Papiniano, otra nuestro Pablo). Fue san Agustín quien con mayor insistencia abordó las diferencias entre los iura fori y los iura caeli (derecho del mundo y derecho del cielo).
Las cosas cambiaron cuando los antiguos perseguidos se convirtieron en perseguidores, tras la conversión del emperador Constantino. La Iglesia se sintió entonces fuerte para imponer al Estado sus normas éticas y morales, hasta terminar por transformar al derecho romano en derecho canónico. "El primer paso se dio con el intento de prohibir el matrimonio a las vírgenes consagradas. Partiendo de la consideración de que eran sponsa Christi (esposa de Cristo), se sentaron las premisas para que la condición de pecado, es decir, la ruptura de la fidelidad inherente a la promesa de virginidad, se convirtiese en delito, es decir, un adulterio castigable con las leyes del derecho romano contra el adulterio de la mujer -"mucho más duras que las aplicables al adulterio del hombre", relata Teja-. Así se inició el camino que culminará en el derecho medieval de Occidente (el derecho canónico), donde la Iglesia es considerada la única con capacidad para
legislar sobre ética sexual y matrimonio".
Esa ambición legislativa la subraya el profesor Enrique Gimbernat, catedrático de Derecho Penal en la Universidad Complutense. Afirma: "Las religiones, especialmente las monoteístas, siempre han querido reforzar las prohibiciones de sus morales particulares -cuya infracción constituiría un pecado-, no dilatando el castigo por esas conductas pecaminosas a las penas del infierno, sino tratando de que ya aquí, en la vida terrenal, sean reprimidas por el Poder estatal secular. En un pasado remoto, la religión católica consiguió que las condenas dictadas por el tribunal eclesiástico de la Inquisición por los delitos de herejía, de sodomía o de brujería (fornicación con los demonios) fueran ejecutadas por el poder civil, quemando vivos a los que habían cometido tales pecados-delito; en un pasado reciente, esos esfuerzos eclesiásticos alcanzaron su objetivo, durante la dictadura franquista nacionalcatólica, con la prohibición civil deldivorcio y la penal del adulterio, de la propaganda y venta de procedimientos o instrumentos anticonceptivos, de la homosexualidad entre adultos o de la difusión de textos o imágenes pornográficas; y en el presente, esa equiparación entre pecado y delito todavía existe en los Estados musulmanes integristas donde se lapida a las adúlteras y se encarcela a los homosexuales".
La última ejecución por herejía en España se produjo en 1826, cuando un maestro de escuela fue ahorcado porque en los rezos escolares reemplazó la palabra "avemaría" por "loado sea Dios". La presión del poder eclesiástico sobre el civil en la persecución de herejes era incontenible, con métodos de interrogatorio terribles. "Si todos no nos hemos confesado brujas, es únicamente porque no todos hemos sido torturados. Vivimos en tiempos tan difíciles que es peligroso hablar, pero también guardar silencio", escribió Juan Luis Vives.
Los eclesiásticos siguen apegados al principio de cuius regio, eius religio, es decir, la obligación del ciudadano de practicar la religión de su rey. Se acordó para acabar con las terribles guerras de religión entre príncipes luteranos y príncipes católicos. Ahí se pusieron los cimientos de lo que se conoce como la "religión de Estado".
España conoce bien las consecuencias de ese principio, con la imagen aún fresca de los obispos procesionando bajo palio a un caudillo militar que ganó para ellos una incivil guerra de exterminio consagrada por Roma como "cruzada cristiana". De entonces permanece la idea episcopal de que, como todos los españoles son católicos, el Estado debe cargar con el sostenimiento de esa confesión. Lo hace hoy con más de 4.000 millones de euros anuales en sueldos de sacerdotes y obispos y para financiar la ingente red de servicios educativos, sanitarios o de caridad de la Iglesia romana en España.
Pese a todo, los obispos creen que el Gobierno les ignora, maltrata e incluso persigue. Lo llaman "laicismo fundamentalista": el supuesto intento de arrinconarlos en las sacristías o acallar su tradicional vocación de meterse en política. En el fondo, lo que duele a los prelados es que el Ejecutivo y las Cortes legislen con plena autonomía, sin hacer caso a las prédicas o imposiciones de la jerarquía eclesiástica. El último punto de debate es la legislación del aborto, pero antes intentaron parar la regulación de la investigación con células madre con fines terapéuticos. El nacimiento en Sevilla de un niño programado para curar a un hermano -el llamado bebé medicamento- ha sido la batalla más llamativa, en contra del sentimiento general.
El profesor Gimbernat hace este diagnóstico: "En España, la relación pecado-delito ha vuelto a adquirir actualidad con la virulenta oposición de la Iglesia a la proyectada despenalización del aborto en el sentido de la solución del plazo, tal como rige en prácticamente todos los países de la Unión Europea. La equiparación de un óvulo fecundado microscópico o que mide pocos milímetros, sin forma humana ni actividad cerebral, con una persona es consecuente con la doctrina católica de que la finalidad de todo acto sexual es la procreación.
Pero para los que no creen en dicha doctrina esa equiparación es simplemente un insulto a la inteligencia. Un legislador pluralista y democrático no puede imponer los dogmas de una determinada confesión religiosa encarcelando a los que no profesan esa fe. ¿Hasta cuándo seguirá la Iglesia católica abusando de nuestra paciencia?".
Sostienen algunos engreídos eclesiásticos que sin religión no puede haber moralidad. Confunden la moral religiosa con la moral política. La primera la hacen los santos, la segunda los ciudadanos. El teólogo moralista Juan Masiá, profesor de bioética en la Universidad Católica Santo Tomás, en Osaka (Japón), lamenta que muchos creyentes tengan esa idea de pecado como delito, y que algunos obispos intenten imponer a la sociedad una idea de delito como pecado.
Juan Masiá señala dos estilos de moral, apoyándose en Bergson: cerrada y abierta, legalista o personalista. Explica: "Quien dice 'no me salto el semáforo [delito] para evitar la multa' y quien dice 'no me voy con la mujer del prójimo porque mi Dios lo prohíbe y me va a castigar' están al mismo nivel de moral cerrada (tanto si son creyentes como si no lo son). En cambio, quien dice 'observo las reglas de tráfico porque, aunque no me coja la policía, es para mí importante evitar accidentes, proteger otras vidas y la mía' y el que dice 'no violo a esa chica porque merece que la respete y me respete a mí mismo' están a nivel de moral abierta. Me parece esto mucho más importante que el que sean o no sean creyentes de alguna religión".
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REPORTAJE: La Iglesia frente a las leyes del Gobierno
Tranquilos: el pecado no es delito
La experiencia franquista acostumbró a la Iglesia a fijar su moral en la ley - El aborto es el último campo de batalla entre Estado de derecho y religión
JUAN G. BEDOYA 24/04/2009
Acostumbrada a contar los años desde la fecha -incierta- del nacimiento de su fundador Jesús, la jerarquía del catolicismo intenta imponer su concepto de familia, matrimonio, filosofía, ciencia y la vida misma. ¿Hacen política los obispos cuando reclaman, además, que el Gobierno legisle siempre de acuerdo con el evangelio cristiano?
Acostumbrada a contar los años desde la fecha -incierta- del nacimiento de su fundador Jesús, la jerarquía del catolicismo intenta imponer su concepto de familia, matrimonio, filosofía, ciencia y la vida misma.
¿Hacen política los obispos cuando reclaman, además, que el Gobierno legisle siempre de acuerdo con el evangelio cristiano? El cardenal Antonio María Rouco dijo el lunes que eso "no es hacer política en el sentido estricto de la palabra". Añadió: "Se trata de procurar por medios legítimos el reconocimiento efectivo de aquellos valores éticos que trascienden y preceden la misma acción política". La tesis de Rouco es que hay "principios prepolíticos", de obligado cumplimiento. ¿Quién los proclama? Por supuesto, la Iglesia católica. Hasta el Concilio Vaticano II, el Papa, pontífice máximo, se consideraba "autoridad universal y omnicompetente".
Los obispos actuaron en España como tal hasta 1977. No hubo aspecto de la vida cotidiana en que no impusieran su dictamen, por cortesía del dictador Francisco Franco. El articulado de la ley concordataria con esas prerrogativas se publicó en el BOE en 1953 con este encabezamiento: "En el nombre de la Santísima Trinidad". Un artículo definía a la Iglesia de Roma como "sociedad perfecta".
Otro cantar es el empeño eclesiástico de transformar en delito lo que ellos consideran pecado. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, se lo advirtió anteayer a Rouco, horas después de que el prelado de Madrid proclamase que el aborto voluntario ensucia la democracia. "A la Iglesia le corresponde decir qué es pecado, no qué es delito", dijo.
Así lo ha manifestado el Tribunal Constitucional, en sentencia que recuerda Dionisio Llamazares, ex director general de Asuntos Religiosos y catedrático emérito de Derecho Eclesiástico del Estado en la Complutense de Madrid. "La Constitución impide que los valores o intereses religiosos se erijan en parámetros para medir la legitimidad o justicia de las normas y actos de los poderes públicos. Es lo que inexorablemente se produce cuando se identifican delito y pecado", afirma.
Los obispos están acostumbrados a intervenir en la vida de los españoles. Viene de antiguo, pero también de anteayer. Llamazares recuerda una cita que "escuece como sal en carne viva". Se refiere a la Ley de Principios del Movimiento Nacional, vigente hasta 1976: Dice su artículo dos: "La nación española considera como timbre de honor el acatamiento de la ley de Dios, según la doctrina de la Iglesia católica, apostólica y romana, única verdadera y fe inseparable de la conciencia nacional, que inspirará su legislación".
Aquella férrea coalición entre la sala de guardia y la sacristía duró 40 años. Cuando se produjo algo parecido en Francia, con Napoleón III, el gran teólogo Felicité R. de Lamennais sentenció: "Un prostíbulo bendecido por los obispos". Ante estas perlas, los libros penitenciales de los siglos IX y X le parecen a Llamazares "meros precedentes de identificación de pecado público y delito". "Mucho me temo que ese modelo siga siendo el oscuro objeto del deseo de los obispos", sentencia.
El primer pecado que los obispos lograron transformar en delito fue el adulterio de las vírgenes consagradas. Hasta entonces -incluso después del emperador Constantino, cuando el Imperio Romano comenzó a transformarse en Imperio Cristiano-, los seguidores de Cristo se regían por el derecho romano. Ecclesia vivit lege romana (la Iglesia vive con la ley romana) fue un principio repetido por los padres de la Iglesia, subraya Ramón Teja, catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Cantabria y presidente de la Sociedad de Ciencias de las Religiones.
El historiador cántabro relata cómo la ley romana empezó a entrar en conflicto con algunos principios evangélicos en temas de sexo y moral matrimonial. Afirma: "La postura de los líderes cristianos no fue la de cambiar la legislación civil imperante, sino exhortar a los cristianos a que se atuviesen a las normas cristianas cuando éstas entraban en conflicto con las romanas: así san Jerónimo, a finales del siglo IV, sentaba el principio: Aliae sunt leges Caesaris, aliae Christi; aliud Papinianus, aliud Paulus noster praecepit (Unas son las leyes del César, otras las de Cristo, una cosa ordena Papiniano, otra nuestro Pablo). Fue san Agustín quien con mayor insistencia abordó las diferencias entre los iura fori y los iura caeli (derecho del mundo y derecho del cielo).
Las cosas cambiaron cuando los antiguos perseguidos se convirtieron en perseguidores, tras la conversión del emperador Constantino. La Iglesia se sintió entonces fuerte para imponer al Estado sus normas éticas y morales, hasta terminar por transformar al derecho romano en derecho canónico. "El primer paso se dio con el intento de prohibir el matrimonio a las vírgenes consagradas. Partiendo de la consideración de que eran sponsa Christi (esposa de Cristo), se sentaron las premisas para que la condición de pecado, es decir, la ruptura de la fidelidad inherente a la promesa de virginidad, se convirtiese en delito, es decir, un adulterio castigable con las leyes del derecho romano contra el adulterio de la mujer -"mucho más duras que las aplicables al adulterio del hombre", relata Teja-. Así se inició el camino que culminará en el derecho medieval de Occidente (el derecho canónico), donde la Iglesia es considerada la única con capacidad para
legislar sobre ética sexual y matrimonio".
Esa ambición legislativa la subraya el profesor Enrique Gimbernat, catedrático de Derecho Penal en la Universidad Complutense. Afirma: "Las religiones, especialmente las monoteístas, siempre han querido reforzar las prohibiciones de sus morales particulares -cuya infracción constituiría un pecado-, no dilatando el castigo por esas conductas pecaminosas a las penas del infierno, sino tratando de que ya aquí, en la vida terrenal, sean reprimidas por el Poder estatal secular. En un pasado remoto, la religión católica consiguió que las condenas dictadas por el tribunal eclesiástico de la Inquisición por los delitos de herejía, de sodomía o de brujería (fornicación con los demonios) fueran ejecutadas por el poder civil, quemando vivos a los que habían cometido tales pecados-delito; en un pasado reciente, esos esfuerzos eclesiásticos alcanzaron su objetivo, durante la dictadura franquista nacionalcatólica, con la prohibición civil deldivorcio y la penal del adulterio, de la propaganda y venta de procedimientos o instrumentos anticonceptivos, de la homosexualidad entre adultos o de la difusión de textos o imágenes pornográficas; y en el presente, esa equiparación entre pecado y delito todavía existe en los Estados musulmanes integristas donde se lapida a las adúlteras y se encarcela a los homosexuales".
La última ejecución por herejía en España se produjo en 1826, cuando un maestro de escuela fue ahorcado porque en los rezos escolares reemplazó la palabra "avemaría" por "loado sea Dios". La presión del poder eclesiástico sobre el civil en la persecución de herejes era incontenible, con métodos de interrogatorio terribles. "Si todos no nos hemos confesado brujas, es únicamente porque no todos hemos sido torturados. Vivimos en tiempos tan difíciles que es peligroso hablar, pero también guardar silencio", escribió Juan Luis Vives.
Los eclesiásticos siguen apegados al principio de cuius regio, eius religio, es decir, la obligación del ciudadano de practicar la religión de su rey. Se acordó para acabar con las terribles guerras de religión entre príncipes luteranos y príncipes católicos. Ahí se pusieron los cimientos de lo que se conoce como la "religión de Estado".
España conoce bien las consecuencias de ese principio, con la imagen aún fresca de los obispos procesionando bajo palio a un caudillo militar que ganó para ellos una incivil guerra de exterminio consagrada por Roma como "cruzada cristiana". De entonces permanece la idea episcopal de que, como todos los españoles son católicos, el Estado debe cargar con el sostenimiento de esa confesión. Lo hace hoy con más de 4.000 millones de euros anuales en sueldos de sacerdotes y obispos y para financiar la ingente red de servicios educativos, sanitarios o de caridad de la Iglesia romana en España.
Pese a todo, los obispos creen que el Gobierno les ignora, maltrata e incluso persigue. Lo llaman "laicismo fundamentalista": el supuesto intento de arrinconarlos en las sacristías o acallar su tradicional vocación de meterse en política. En el fondo, lo que duele a los prelados es que el Ejecutivo y las Cortes legislen con plena autonomía, sin hacer caso a las prédicas o imposiciones de la jerarquía eclesiástica. El último punto de debate es la legislación del aborto, pero antes intentaron parar la regulación de la investigación con células madre con fines terapéuticos. El nacimiento en Sevilla de un niño programado para curar a un hermano -el llamado bebé medicamento- ha sido la batalla más llamativa, en contra del sentimiento general.
El profesor Gimbernat hace este diagnóstico: "En España, la relación pecado-delito ha vuelto a adquirir actualidad con la virulenta oposición de la Iglesia a la proyectada despenalización del aborto en el sentido de la solución del plazo, tal como rige en prácticamente todos los países de la Unión Europea. La equiparación de un óvulo fecundado microscópico o que mide pocos milímetros, sin forma humana ni actividad cerebral, con una persona es consecuente con la doctrina católica de que la finalidad de todo acto sexual es la procreación.
Pero para los que no creen en dicha doctrina esa equiparación es simplemente un insulto a la inteligencia. Un legislador pluralista y democrático no puede imponer los dogmas de una determinada confesión religiosa encarcelando a los que no profesan esa fe. ¿Hasta cuándo seguirá la Iglesia católica abusando de nuestra paciencia?".
Sostienen algunos engreídos eclesiásticos que sin religión no puede haber moralidad. Confunden la moral religiosa con la moral política. La primera la hacen los santos, la segunda los ciudadanos. El teólogo moralista Juan Masiá, profesor de bioética en la Universidad Católica Santo Tomás, en Osaka (Japón), lamenta que muchos creyentes tengan esa idea de pecado como delito, y que algunos obispos intenten imponer a la sociedad una idea de delito como pecado.
Juan Masiá señala dos estilos de moral, apoyándose en Bergson: cerrada y abierta, legalista o personalista. Explica: "Quien dice 'no me salto el semáforo [delito] para evitar la multa' y quien dice 'no me voy con la mujer del prójimo porque mi Dios lo prohíbe y me va a castigar' están al mismo nivel de moral cerrada (tanto si son creyentes como si no lo son). En cambio, quien dice 'observo las reglas de tráfico porque, aunque no me coja la policía, es para mí importante evitar accidentes, proteger otras vidas y la mía' y el que dice 'no violo a esa chica porque merece que la respete y me respete a mí mismo' están a nivel de moral abierta. Me parece esto mucho más importante que el que sean o no sean creyentes de alguna religión".
© Diario EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200
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Rita Levi Montalcini: filosofía de vida, neuróloga, Premio Nóbel de Medicina, 1986
Acá coloco el texto entero de una entrevista a una Nóbel de la Medicina, 1986. Todos los tópicos que trata son de temascandentes de la actualidad. Primero lo leí muy concienzudamente para decidir ponerlo entero, lo edité entero para que las preguntas salgan en negritas, y seleccioné dos fragmentos esenciales para mí, para quien tenga dificultades con el tiempo para leerla entera. Acá los fragmentos de la entrevista a Rita Levi Montalcini, 100 años, Nóbel de Medicina.
"Yo afortunadamente soy de izquierda, no de derecha. Yo soy fuertemente de izquierda, lo que quiere decir creer en el progreso y en la paridad, mientras la derecha es lo opuesto." Rita Levi Montalcini. Neuróloga italiana, Premio Nóbel de Medicina 1986, descubrió cómo crecen las células del cerebro.
Es un fragmento de esta entrevista sobre las políticas esenciales a la izquierda: el progreso y la paridad.
Con respecto al tema religión-laicidad, ella plantea:
Usted forma parte de la comisión pontifical por la ciencia. ¿Es creyente?
Yo soy laica, en el sentido de que la religión para mí nunca fue un problema. Para mí lo único que cuenta son los problemas morales, es decir, vivir según una trayectoria que esté siembre bajo la posibilidad de la ética. No temo a la muerte, no temo al peligro; está lejos de mi manera de pensar desde joven.
Hoy más que nunca, estoy totalmente alejada de este entendimiento religioso de recompensa y castigo. Cada uno de nosotros es más el objeto no de la genética sino de la epigenética.
Las mujeres siempre fueron destruidas por la fuerza física masculina que hizo de ellas las "víctimas". Hoy, afortunadamente, sabemos que la fuerza física no tiene nada que ver con la capacidad mental.
Esto tiene que ver con los descubrimientos de Sperry, quien en 1981 ganó el premio Nobel. Él descubrió el aporte diferente de los dos hemisferios, izquierdo y derecho, con sus diferentes enfoque pero con las mismas capacidades.
Uno tiene que ver más con el espacio, el tiempo, la música; el otro es más matemático. El modo de proceder depende de cómo, desde nuestra primera infancia, nosotros hemos sabido quién somos.
Yo trasladé los descubrimientos de Roger Sperry sobre los hemisferios para considerar el aporte físico y biológico del hombre y la mujer. Ahí también hay dos modos de enfrentar la vida, y son complementarios; no es que uno es superior al otro, es diferente el abordaje de los problemas, no las capacidades mentales
Aún siendo así estoy abierta a la posibilidad de diálogo." Rita Levi M
Acá el texto entero:
"Lo importante es el optimismo"
Redacción
BBC Mundo
Rita Levi- Montalcini
Este 22 de abril, la neuróloga italiana y Premio Nobel de Medicina, Rita Levi-Montalcini, cumple 100 años. Y en lugar de grandes celebraciones, la científica ha querido marcar la ocasión con un congreso dedicado en su honor, en Roma, al tema que la ha apasionado durante toda su vida: el funcionamiento del cerebro.
"El cerebro lo podemos mantener vivo, activo, pensando, incluso a mi edad", nos aseguró Levi-Montalcini, quien sigue investigando y, a través de la fundación que lleva su nombre, ayudando a estudiar a mujeres y niñas africanas.
En su siglo de vida, la Premio Nobel ha librado muchas batallas: luchó por estudiar contra la oposición inicial de su padre, derribó estereotipos y enfrentó la opresión del fascismo.
Aún cuando Mussolini prohibió a los judíos el acceso a puestos profesionales no se dio por vencida, montando un laboratorio en su dormitorio para estudiar el crecimiento de las fibras nerviosas.
En 1986 fue galardonada con el Premio Nobel de Medicina por aislar el llamado factor de crecimiento nervioso (Nerve Growth Factor o NGF en inglés), explicando cómo crecen las células del sistema nervioso.
Este abril de 2009, a los 100 años, la neuróloga se encuentra, "mentalmente, más presente quizás que cuando era adolescente".
Rita Levi-Montalcini recibió a BBC Mundo en Roma y respondió a las preguntas de los lectores.
100 años de una Nobel
¿Cómo podemos evitar abandonarnos a nosotros mismos y estimular nuestro cerebro y mantenerlo activo?
Claudia Saravia, San Salvador, El Salvador
En mi caso, la respuesta es, seguir pensando. No en mí misma, sino en los problemas a los que me he dedicado, científicos y sociales.
Y esto continúa, porque el cerebro no muere, el cerebro lo podemos mantener vivo, pensando, activo a los 100 años, a mi edad. Y es aún más activo que antes; los problemas, científicos y sociales a los que me dedico de día y de noche, son los mismos.
Muchos lectores preguntan cuál es su dieta y qué es lo importante para estar activo, para tener salud.
A veces exageramos con las exigencias físicas. Mi necesidad de alimento es bastante baja. No duermo casi nada; me puedo pasar la noche pensando.
En general, nos preocupamos de las cosas inexistentes. El exceso de alimento es inútil y el exceso de sueño no es necesario.
Estimada señora, en los períodos duros bajo Mussolini cuando no pudo desarrollar su profesion, ¿cómo sostuvo su ánimo en alto y siguió tras sus objetivos aunque la realidad era tan adversa?
Hannah, Katzrin, Israel
Armé el laboratorio en mi dormitorio. Era el placer de trabajar en condiciones difíciles, que estimulan las capacidades mentales, más que una vida tranquila. Por eso, el hecho de no haber podido ir al laboratorio no me preocupó.
Tenía tantos problemas que podía resolver en mi habitación pequeñísima, haciendo experimentos. Eran experimentos de una forma "renacentista"; hoy serían absurdos. Hoy sería absurdo que un equipo como el mío trabajase en un dormitorio.
Rita Levi- Montalcini
"Lo que queda, de mí y de todos, son los mensajes que hemos lanzado durante nuestra vida".
En medio siglo, los cambios fueron de tal intensidad que es difícil comparar la forma de solucionar los problemas. En ese momento, nadie podría haber pensado que yo podía descubrir, como lo hice, los factores de crecimiento nervioso (NGF, en inglés) en un laboratorio.
Los mismos problemas existen hoy, frente a escenarios que cambian continuamente , y a los que se dedican equipos de mujeres jóvenes excelentes, como yo no tuve en mi vida.
Trabajo con ellas todas las mañanas en el European Brain Research Institute, EBRI (Instituto Europeo de Investigaciones Sobre el Cerebro), que fundé, y por las tardes, con mis colaboradoras, con las que trabajo hace 40 años.
La mañana la dedico al estudio de problemas científicos, hay uno nuevo cada día y podemos enfrentarlos hoy de una mejor manera.
Por la tarde, me dedico a la ayuda a los jóvenes y las mujeres de África. Al inicio quería enfocarme en los jóvenes en general, pero luego me di cuenta que los jóvenes de países desarrollados como Italia e Inglaterra no necesitan a gente como yo; sí lo necesitan los jóvenes de países en desarrollo.
¿Por qué eligió ayudar a África? ¿Y por qué principalmente a mujeres y niñas allí?
Karina, Buenos Aires, Argentina
Las mujeres africanas han sido humilladas, físicamente, psíquicamente, y por lo tanto fuero destruídas al nivel epigenético, no al genético, ya que son perfectamente iguales a los hombres.
Desde el punto de vista de posibilidades, están en condiciones trágicas que no les permiten usar el desarrollo mental del lóbulo cognitivo, del componente neocortical.
Mi idea, con la fundación que lleva mi nombre, es darle a ellas el privilegio de una educación, que les fue negado siempre. La mujer africana no es distinta del hombre desde el punto de vista mental; es diferente del hombre en el sentido de que uno tiene un privilegio que le es negado al otro.
La cuestión es la misma de los dos hemisferios cerebrales. Antes del descubrimiento de Roger Wolcott Sperry se creía que un hemisferio era el dominante, el izquierdo, y el derecho era un acoplamiento del otro.
Él demostró con esos descubrimientos espléndidos, que los dos hemisferios son idénticos desde el punto de vista de la capacidad mental. Uno no es víctima del otro, uno no es dominador y el otro dominado, son diferentes enfoques.
¿Usted se preocupa por el cambio climático? ¿Qué cree que puede pasar con el planeta y la humanidad?
Lo lamento, no soy futuróloga. Creo que muchos hablan de este tema, pero sólo los ecólogos y etólogos pueden responder a una pregunta así.
Soy maestro de secundaria, ¿qué mensaje les daría a los adolescentes que prefieren trabajar y no seguir una carrera?
Mario Pech Ojeda, Iicul, Yucatán , México
Mi idea, con la fundación que lleva mi nombre, es darle a las niñas y mujeres africanas el privilegio de una educación, que les fue negado
En mi caso, en condiciones difíciles, seguí adelante con la investigación, hice descubrimientos que me llevaron desde el dormitorio a Estocolmo en pocas décadas.
Contarle a los jóvenes de este descubrimiento, de cómo fue, es difícil, porque yo hoy no podría hacerles sentir los problemas que eran míos.
Yo tenía la meta de conocer el sistema nervioso. Hoy, los jóvenes -particularmente las mujeres- han entrado en masa al estudio y tienen capacidades formidables, entusiasmo y las competencias para encarar e investigar problemas.
La última etapa de mi larguísimo recorrido, 100 años, en ese sentido, es la más afortunada, porque estoy rodeada de una juventud de tal capacidad y de tal deferencia por los problemas graves, que podríamos decir que vivimos en una "isla feliz", el EBRI.
Usted forma parte de la comisión pontifical por la ciencia. ¿Es creyente?
Yo soy laica, en el sentido de que la religión para mí nunca fue un problema. Para mí lo único que cuenta son los problemas morales, es decir, vivir según una trayectoria que esté siembre bajo la posibilidad de la ética. No temo a la muerte, no temo al peligro; está lejos de mi manera de pensar desde joven.
Hoy más que nunca, estoy totalmente alejada de este entendimiento religioso de recompensa y castigo. Cada uno de nosotros es más el objeto no de la genética sino de la epigenética.
Las mujeres siempre fueron destruidas por la fuerza física masculina que hizo de ellas las "víctimas". Hoy, afortunadamente, sabemos que la fuerza física no tiene nada que ver con la capacidad mental.
Esto tiene que ver con los descubrimientos de Sperry, quien en 1981 ganó el premio Nobel. Él descubrió el aporte diferente de los dos hemisferios, izquierdo y derecho, con sus diferentes enfoque pero con las mismas capacidades.
Uno tiene que ver más con el espacio, el tiempo, la música; el otro es más matemático. El modo de proceder depende de cómo, desde nuestra primera infancia, nosotros hemos sabido quién somos.
Yo trasladé los descubrimientos de Roger Sperry sobre los hemisferios para considerar el aporte físico y biológico del hombre y la mujer. Ahí también hay dos modos de enfrentar la vida, y son complementarios; no es que uno es superior al otro, es diferente el abordaje de los problemas, no las capacidades mentales.
¿Usted cree que será posible un día encontrar la cura para el Alzheimer y el Parkinson?
No temo a la muerte, no temo al peligro. Está lejos de mi manera de pensar, desde joven.
Sí. Yo creo que los datos que tenemos sobre el factor de crecimiento nervioso (NGF, en inglés), mi descubrimiento, puede efectivamente evitar la tragedia de la pérdida mental que genera el Alzheimer.
Todavía no contamos con ayuda financiera para hacerlo. Con el NGF se puede recuperar esa pérdida.
Todavía hoy, el descubrimiento de esta molécula, que tiene enorme potencial, no tiene el apoyo financiero necesario.
Usted hace diez años es una senadora vitalicia en el Senado italiano. ¿Cuál es su juicio sobre la clase política en este país?
Yo afortunadamente soy de izquierda, no de derecha. Yo soy fuertemente de izquierda, lo que quiere decir creer en el progreso y en la paridad, mientras la derecha es lo opuesto.
Aún siendo así estoy abierta a la posibilidad de diálogo.
Dado el peligro al que estuvo expuesta su vida tuvo durante el período del fascismo, ¿cuál es la concepción que le quedó del peligro de la muerte? ¿Es una memoria presente?
No, nunca le temí a la muerte. Podía suceder, no podía descartarlo para nada. Naturalmente había peligros en la época del antisemitismo, pero yo no enfrenté peligros verdaderos .
¿Cuál será su último pensamiento cuando llegue al fin de su vida?
Nunca me preocupé sobre esto. Muere el cuerpo, no yo misma. El cuerpo evidentemente debe morir, pero esa no es mi muerte.
Por el momento, mi "muerte mental" no es evidente. Yo, hoy, desde el punto de vista mental, estoy quizás más presente que cuando era adolescente. El trabajo que hago, tanto el científico como el social, continúa con mayor intensidad que cuando tenía veinte años.
Por eso, no creo que la muerte tenga que ver. Lo que queda, de mí y de todos, son los mensajes que hemos lanzado durante nuestra vida; esos quedan.
No me molesta la muerte. Por el contrario, la deseo, porque no tiene ninguna conexión con mi muerte, que es la muerte de la mente.
Usted tiene la suerte de haber vivido 100 años. ¿Cuál sería una lección que ha aprendido en estos 100 años?
Diría que un natural optimismo me ha ayudado en los momentos difíciles. No me importaba ni la enfermedad, ni la muerte ni las persecuciones, eso afectaba mi cuerpo, no a mí.
Para mí lo que es importante es el optimismo y no sobrevaluar las dificultades. Por ejemplo, yo considero que llegué al Premio Nobel en 1986 gracias al gobierno de Mussolini.
Yo potencié mis capacidades. Si yo no hubiese tenido la obligación de trabajar en mi dormitorio, hoy sería una vieja señora como naturalmente soy. Pero no hubiese podido aprovechar lo que me impuso la vida.
No le agradezco a Mussolini, pero sin su declaración de que yo pertenecía a una raza inferior, yo no hubiese podido avanzar y desarrollar mi cerebro como afortunadamente he podido."Lo importante es el optimismo".
"Yo afortunadamente soy de izquierda, no de derecha. Yo soy fuertemente de izquierda, lo que quiere decir creer en el progreso y en la paridad, mientras la derecha es lo opuesto." Rita Levi Montalcini. Neuróloga italiana, Premio Nóbel de Medicina 1986, descubrió cómo crecen las células del cerebro.
Es un fragmento de esta entrevista sobre las políticas esenciales a la izquierda: el progreso y la paridad.
Con respecto al tema religión-laicidad, ella plantea:
Usted forma parte de la comisión pontifical por la ciencia. ¿Es creyente?
Yo soy laica, en el sentido de que la religión para mí nunca fue un problema. Para mí lo único que cuenta son los problemas morales, es decir, vivir según una trayectoria que esté siembre bajo la posibilidad de la ética. No temo a la muerte, no temo al peligro; está lejos de mi manera de pensar desde joven.
Hoy más que nunca, estoy totalmente alejada de este entendimiento religioso de recompensa y castigo. Cada uno de nosotros es más el objeto no de la genética sino de la epigenética.
Las mujeres siempre fueron destruidas por la fuerza física masculina que hizo de ellas las "víctimas". Hoy, afortunadamente, sabemos que la fuerza física no tiene nada que ver con la capacidad mental.
Esto tiene que ver con los descubrimientos de Sperry, quien en 1981 ganó el premio Nobel. Él descubrió el aporte diferente de los dos hemisferios, izquierdo y derecho, con sus diferentes enfoque pero con las mismas capacidades.
Uno tiene que ver más con el espacio, el tiempo, la música; el otro es más matemático. El modo de proceder depende de cómo, desde nuestra primera infancia, nosotros hemos sabido quién somos.
Yo trasladé los descubrimientos de Roger Sperry sobre los hemisferios para considerar el aporte físico y biológico del hombre y la mujer. Ahí también hay dos modos de enfrentar la vida, y son complementarios; no es que uno es superior al otro, es diferente el abordaje de los problemas, no las capacidades mentales
Aún siendo así estoy abierta a la posibilidad de diálogo." Rita Levi M
Acá el texto entero:
"Lo importante es el optimismo"
Redacción
BBC Mundo
Rita Levi- Montalcini
Este 22 de abril, la neuróloga italiana y Premio Nobel de Medicina, Rita Levi-Montalcini, cumple 100 años. Y en lugar de grandes celebraciones, la científica ha querido marcar la ocasión con un congreso dedicado en su honor, en Roma, al tema que la ha apasionado durante toda su vida: el funcionamiento del cerebro.
"El cerebro lo podemos mantener vivo, activo, pensando, incluso a mi edad", nos aseguró Levi-Montalcini, quien sigue investigando y, a través de la fundación que lleva su nombre, ayudando a estudiar a mujeres y niñas africanas.
En su siglo de vida, la Premio Nobel ha librado muchas batallas: luchó por estudiar contra la oposición inicial de su padre, derribó estereotipos y enfrentó la opresión del fascismo.
Aún cuando Mussolini prohibió a los judíos el acceso a puestos profesionales no se dio por vencida, montando un laboratorio en su dormitorio para estudiar el crecimiento de las fibras nerviosas.
En 1986 fue galardonada con el Premio Nobel de Medicina por aislar el llamado factor de crecimiento nervioso (Nerve Growth Factor o NGF en inglés), explicando cómo crecen las células del sistema nervioso.
Este abril de 2009, a los 100 años, la neuróloga se encuentra, "mentalmente, más presente quizás que cuando era adolescente".
Rita Levi-Montalcini recibió a BBC Mundo en Roma y respondió a las preguntas de los lectores.
100 años de una Nobel
¿Cómo podemos evitar abandonarnos a nosotros mismos y estimular nuestro cerebro y mantenerlo activo?
Claudia Saravia, San Salvador, El Salvador
En mi caso, la respuesta es, seguir pensando. No en mí misma, sino en los problemas a los que me he dedicado, científicos y sociales.
Y esto continúa, porque el cerebro no muere, el cerebro lo podemos mantener vivo, pensando, activo a los 100 años, a mi edad. Y es aún más activo que antes; los problemas, científicos y sociales a los que me dedico de día y de noche, son los mismos.
Muchos lectores preguntan cuál es su dieta y qué es lo importante para estar activo, para tener salud.
A veces exageramos con las exigencias físicas. Mi necesidad de alimento es bastante baja. No duermo casi nada; me puedo pasar la noche pensando.
En general, nos preocupamos de las cosas inexistentes. El exceso de alimento es inútil y el exceso de sueño no es necesario.
Estimada señora, en los períodos duros bajo Mussolini cuando no pudo desarrollar su profesion, ¿cómo sostuvo su ánimo en alto y siguió tras sus objetivos aunque la realidad era tan adversa?
Hannah, Katzrin, Israel
Armé el laboratorio en mi dormitorio. Era el placer de trabajar en condiciones difíciles, que estimulan las capacidades mentales, más que una vida tranquila. Por eso, el hecho de no haber podido ir al laboratorio no me preocupó.
Tenía tantos problemas que podía resolver en mi habitación pequeñísima, haciendo experimentos. Eran experimentos de una forma "renacentista"; hoy serían absurdos. Hoy sería absurdo que un equipo como el mío trabajase en un dormitorio.
Rita Levi- Montalcini
"Lo que queda, de mí y de todos, son los mensajes que hemos lanzado durante nuestra vida".
En medio siglo, los cambios fueron de tal intensidad que es difícil comparar la forma de solucionar los problemas. En ese momento, nadie podría haber pensado que yo podía descubrir, como lo hice, los factores de crecimiento nervioso (NGF, en inglés) en un laboratorio.
Los mismos problemas existen hoy, frente a escenarios que cambian continuamente , y a los que se dedican equipos de mujeres jóvenes excelentes, como yo no tuve en mi vida.
Trabajo con ellas todas las mañanas en el European Brain Research Institute, EBRI (Instituto Europeo de Investigaciones Sobre el Cerebro), que fundé, y por las tardes, con mis colaboradoras, con las que trabajo hace 40 años.
La mañana la dedico al estudio de problemas científicos, hay uno nuevo cada día y podemos enfrentarlos hoy de una mejor manera.
Por la tarde, me dedico a la ayuda a los jóvenes y las mujeres de África. Al inicio quería enfocarme en los jóvenes en general, pero luego me di cuenta que los jóvenes de países desarrollados como Italia e Inglaterra no necesitan a gente como yo; sí lo necesitan los jóvenes de países en desarrollo.
¿Por qué eligió ayudar a África? ¿Y por qué principalmente a mujeres y niñas allí?
Karina, Buenos Aires, Argentina
Las mujeres africanas han sido humilladas, físicamente, psíquicamente, y por lo tanto fuero destruídas al nivel epigenético, no al genético, ya que son perfectamente iguales a los hombres.
Desde el punto de vista de posibilidades, están en condiciones trágicas que no les permiten usar el desarrollo mental del lóbulo cognitivo, del componente neocortical.
Mi idea, con la fundación que lleva mi nombre, es darle a ellas el privilegio de una educación, que les fue negado siempre. La mujer africana no es distinta del hombre desde el punto de vista mental; es diferente del hombre en el sentido de que uno tiene un privilegio que le es negado al otro.
La cuestión es la misma de los dos hemisferios cerebrales. Antes del descubrimiento de Roger Wolcott Sperry se creía que un hemisferio era el dominante, el izquierdo, y el derecho era un acoplamiento del otro.
Él demostró con esos descubrimientos espléndidos, que los dos hemisferios son idénticos desde el punto de vista de la capacidad mental. Uno no es víctima del otro, uno no es dominador y el otro dominado, son diferentes enfoques.
¿Usted se preocupa por el cambio climático? ¿Qué cree que puede pasar con el planeta y la humanidad?
Lo lamento, no soy futuróloga. Creo que muchos hablan de este tema, pero sólo los ecólogos y etólogos pueden responder a una pregunta así.
Soy maestro de secundaria, ¿qué mensaje les daría a los adolescentes que prefieren trabajar y no seguir una carrera?
Mario Pech Ojeda, Iicul, Yucatán , México
Mi idea, con la fundación que lleva mi nombre, es darle a las niñas y mujeres africanas el privilegio de una educación, que les fue negado
En mi caso, en condiciones difíciles, seguí adelante con la investigación, hice descubrimientos que me llevaron desde el dormitorio a Estocolmo en pocas décadas.
Contarle a los jóvenes de este descubrimiento, de cómo fue, es difícil, porque yo hoy no podría hacerles sentir los problemas que eran míos.
Yo tenía la meta de conocer el sistema nervioso. Hoy, los jóvenes -particularmente las mujeres- han entrado en masa al estudio y tienen capacidades formidables, entusiasmo y las competencias para encarar e investigar problemas.
La última etapa de mi larguísimo recorrido, 100 años, en ese sentido, es la más afortunada, porque estoy rodeada de una juventud de tal capacidad y de tal deferencia por los problemas graves, que podríamos decir que vivimos en una "isla feliz", el EBRI.
Usted forma parte de la comisión pontifical por la ciencia. ¿Es creyente?
Yo soy laica, en el sentido de que la religión para mí nunca fue un problema. Para mí lo único que cuenta son los problemas morales, es decir, vivir según una trayectoria que esté siembre bajo la posibilidad de la ética. No temo a la muerte, no temo al peligro; está lejos de mi manera de pensar desde joven.
Hoy más que nunca, estoy totalmente alejada de este entendimiento religioso de recompensa y castigo. Cada uno de nosotros es más el objeto no de la genética sino de la epigenética.
Las mujeres siempre fueron destruidas por la fuerza física masculina que hizo de ellas las "víctimas". Hoy, afortunadamente, sabemos que la fuerza física no tiene nada que ver con la capacidad mental.
Esto tiene que ver con los descubrimientos de Sperry, quien en 1981 ganó el premio Nobel. Él descubrió el aporte diferente de los dos hemisferios, izquierdo y derecho, con sus diferentes enfoque pero con las mismas capacidades.
Uno tiene que ver más con el espacio, el tiempo, la música; el otro es más matemático. El modo de proceder depende de cómo, desde nuestra primera infancia, nosotros hemos sabido quién somos.
Yo trasladé los descubrimientos de Roger Sperry sobre los hemisferios para considerar el aporte físico y biológico del hombre y la mujer. Ahí también hay dos modos de enfrentar la vida, y son complementarios; no es que uno es superior al otro, es diferente el abordaje de los problemas, no las capacidades mentales.
¿Usted cree que será posible un día encontrar la cura para el Alzheimer y el Parkinson?
No temo a la muerte, no temo al peligro. Está lejos de mi manera de pensar, desde joven.
Sí. Yo creo que los datos que tenemos sobre el factor de crecimiento nervioso (NGF, en inglés), mi descubrimiento, puede efectivamente evitar la tragedia de la pérdida mental que genera el Alzheimer.
Todavía no contamos con ayuda financiera para hacerlo. Con el NGF se puede recuperar esa pérdida.
Todavía hoy, el descubrimiento de esta molécula, que tiene enorme potencial, no tiene el apoyo financiero necesario.
Usted hace diez años es una senadora vitalicia en el Senado italiano. ¿Cuál es su juicio sobre la clase política en este país?
Yo afortunadamente soy de izquierda, no de derecha. Yo soy fuertemente de izquierda, lo que quiere decir creer en el progreso y en la paridad, mientras la derecha es lo opuesto.
Aún siendo así estoy abierta a la posibilidad de diálogo.
Dado el peligro al que estuvo expuesta su vida tuvo durante el período del fascismo, ¿cuál es la concepción que le quedó del peligro de la muerte? ¿Es una memoria presente?
No, nunca le temí a la muerte. Podía suceder, no podía descartarlo para nada. Naturalmente había peligros en la época del antisemitismo, pero yo no enfrenté peligros verdaderos .
¿Cuál será su último pensamiento cuando llegue al fin de su vida?
Nunca me preocupé sobre esto. Muere el cuerpo, no yo misma. El cuerpo evidentemente debe morir, pero esa no es mi muerte.
Por el momento, mi "muerte mental" no es evidente. Yo, hoy, desde el punto de vista mental, estoy quizás más presente que cuando era adolescente. El trabajo que hago, tanto el científico como el social, continúa con mayor intensidad que cuando tenía veinte años.
Por eso, no creo que la muerte tenga que ver. Lo que queda, de mí y de todos, son los mensajes que hemos lanzado durante nuestra vida; esos quedan.
No me molesta la muerte. Por el contrario, la deseo, porque no tiene ninguna conexión con mi muerte, que es la muerte de la mente.
Usted tiene la suerte de haber vivido 100 años. ¿Cuál sería una lección que ha aprendido en estos 100 años?
Diría que un natural optimismo me ha ayudado en los momentos difíciles. No me importaba ni la enfermedad, ni la muerte ni las persecuciones, eso afectaba mi cuerpo, no a mí.
Para mí lo que es importante es el optimismo y no sobrevaluar las dificultades. Por ejemplo, yo considero que llegué al Premio Nobel en 1986 gracias al gobierno de Mussolini.
Yo potencié mis capacidades. Si yo no hubiese tenido la obligación de trabajar en mi dormitorio, hoy sería una vieja señora como naturalmente soy. Pero no hubiese podido aprovechar lo que me impuso la vida.
No le agradezco a Mussolini, pero sin su declaración de que yo pertenecía a una raza inferior, yo no hubiese podido avanzar y desarrollar mi cerebro como afortunadamente he podido."Lo importante es el optimismo".
Posición de la Diputada Magda Alina Rodríguez Azcona frente al aborto terapéutico
Magda es la diputada de mi circunscripción en Santiago.
Acá lo que dijo en el Congreso, Asamblea Revisora:
DRA. MAGDA A. RODRÍGUEZ AZCONA
Diputada de la República
Santiago, 13 abril de 2009
NUESTRA POSICIÓN ANTE EL TEMA DEL ABORTO
Recientemente mi nombre fue mencionado, junto al de mis colegas diputados Minou Tavárez Mirabal y Víctor Terrero, como promotores de la Reforma Constitucional que despenaliza el aborto en República Dominicana. Ante tales alusiones, que han tenido mayor trascendencia por haberse hecho en el contexto del Sermón de las Siete Palabras, nos vemos precisadas a puntualizar lo siguiente:
1. En nuestra condición de presidenta de la Comisión de Género hemos recibido diversas comisiones que procuran que su voz sea escuchada sobre el tema relativo al aborto. En ese espíritu hemos recibido las posiciones de personas y grupos que propugnan por una despenalización total del aborto, dejando en manos de la mujer el pleno derecho para decidir sobre esta materia, así como las de aquellos que se oponen de forma radical a que se despenalice la interrupción del embarazo en cualquier circunstancia.
2. Hasta el presente nuestro rol como legisladora se ha limitado a escuchar a las partes con interés en el tema, incluyendo la de personas que han ido a advertirnos sobre los potenciales riesgos de tomar partido a favor o en contra de los intereses que defienden. Esto no quiere decir sin embargo que no tengamos nuestro propio punto de vista sobre un tema de transcendental importancia como lo es el aborto y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
3. Aunque no le suponemos al padre Ruiz intenciones de dañar nuestra reputación personal, profesional o como legisladora lo cierto es que nos presenta ante la comunidad nacional, por ende ante nuestros electores, como personas desaprensivas que no tenemos respeto por la vida.
4. En nuestra condición de legisladora, como médico y mujer de profundas convicciones cristianas proferimos evitar los extremismos o fundamentalismos de cualquier signo. Por eso hemos defendido en privado, y ahora lo hacemos en público, la posición de que se despenalice el aborto terapéutico, es decir, en los casos en que la vida de la madre esté en serio riesgo y cuando el embarazo sea producto de una violación o de una relación incestuosa. En cada uno de estos casos se deberá obtener el consentimiento expreso de la madre.
5. Permitir el aborto de forma generalizada y caprichosa no ha estado nunca dentro de nuestros propósitos, por igual nos parece irresponsable poner en riesgo la vida ya nacida de una mujer, en ocasiones madre de hijos e hijas que requieren de su presencia, y que lleva en su vientre un producto inviable o padece trastornos de salud incompatibles con la condición de embarazada. Asimismo nos parece oportuno recordar que existen actos de violación a menores, como el publicitado caso de Brasil, donde un embarazo, por demás incestuoso, entraña un grave riesgo de muerte para una niña cuya voluntad ha sido ignorada por algún depredador de ocasión.
6. Siento que no debemos hacer leyes que no estemos en disposición de cumplir, y yo como madre les digo a quienes me quieran escuchar que si salvar la vida de mi hija implicara interrumpir su embarazo, lo haría porque para mí es una prioridad la vida nacida y desarrollada. Como creyente tengo muy pendiente la responsabilidad de legislar evitando las posiciones fariseas criticadas por Jesús al afirmar: “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”. Mat.23, 4
Acá lo que dijo en el Congreso, Asamblea Revisora:
DRA. MAGDA A. RODRÍGUEZ AZCONA
Diputada de la República
Santiago, 13 abril de 2009
NUESTRA POSICIÓN ANTE EL TEMA DEL ABORTO
Recientemente mi nombre fue mencionado, junto al de mis colegas diputados Minou Tavárez Mirabal y Víctor Terrero, como promotores de la Reforma Constitucional que despenaliza el aborto en República Dominicana. Ante tales alusiones, que han tenido mayor trascendencia por haberse hecho en el contexto del Sermón de las Siete Palabras, nos vemos precisadas a puntualizar lo siguiente:
1. En nuestra condición de presidenta de la Comisión de Género hemos recibido diversas comisiones que procuran que su voz sea escuchada sobre el tema relativo al aborto. En ese espíritu hemos recibido las posiciones de personas y grupos que propugnan por una despenalización total del aborto, dejando en manos de la mujer el pleno derecho para decidir sobre esta materia, así como las de aquellos que se oponen de forma radical a que se despenalice la interrupción del embarazo en cualquier circunstancia.
2. Hasta el presente nuestro rol como legisladora se ha limitado a escuchar a las partes con interés en el tema, incluyendo la de personas que han ido a advertirnos sobre los potenciales riesgos de tomar partido a favor o en contra de los intereses que defienden. Esto no quiere decir sin embargo que no tengamos nuestro propio punto de vista sobre un tema de transcendental importancia como lo es el aborto y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
3. Aunque no le suponemos al padre Ruiz intenciones de dañar nuestra reputación personal, profesional o como legisladora lo cierto es que nos presenta ante la comunidad nacional, por ende ante nuestros electores, como personas desaprensivas que no tenemos respeto por la vida.
4. En nuestra condición de legisladora, como médico y mujer de profundas convicciones cristianas proferimos evitar los extremismos o fundamentalismos de cualquier signo. Por eso hemos defendido en privado, y ahora lo hacemos en público, la posición de que se despenalice el aborto terapéutico, es decir, en los casos en que la vida de la madre esté en serio riesgo y cuando el embarazo sea producto de una violación o de una relación incestuosa. En cada uno de estos casos se deberá obtener el consentimiento expreso de la madre.
5. Permitir el aborto de forma generalizada y caprichosa no ha estado nunca dentro de nuestros propósitos, por igual nos parece irresponsable poner en riesgo la vida ya nacida de una mujer, en ocasiones madre de hijos e hijas que requieren de su presencia, y que lleva en su vientre un producto inviable o padece trastornos de salud incompatibles con la condición de embarazada. Asimismo nos parece oportuno recordar que existen actos de violación a menores, como el publicitado caso de Brasil, donde un embarazo, por demás incestuoso, entraña un grave riesgo de muerte para una niña cuya voluntad ha sido ignorada por algún depredador de ocasión.
6. Siento que no debemos hacer leyes que no estemos en disposición de cumplir, y yo como madre les digo a quienes me quieran escuchar que si salvar la vida de mi hija implicara interrumpir su embarazo, lo haría porque para mí es una prioridad la vida nacida y desarrollada. Como creyente tengo muy pendiente la responsabilidad de legislar evitando las posiciones fariseas criticadas por Jesús al afirmar: “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”. Mat.23, 4
Discurso de la Diputada Minerva Tavares Mirabal defendiendo el aborto terapéutico en República Dominicana
Señor Presidente de la Asamblea Nacional
Señor Vicepresidente de la Asamblea Nacional
Estimadas y estimados colegas asambleístas:
Parafraseando lo que alguien escribió en estos días en la prensa: aquí lo único que hay que matar es el miedo.
Y lo tenemos que hacer desde nuestra responsabilidad, haciéndonos cargo de las atribuciones que hemos jurado cumplir al asumir nuestras funciones de legisladores y legisladoras.
Todos y todas llegamos aquí con nuestras historias, con distintos saberes y experiencias, con creencias religiosas o sin ellas.
Esa diversidad es una riqueza que debe no sólo enorgullecernos, sino ayudarnos a servir mejor a quienes son nuestros mandantes: los dominicanos y las dominicanas. Ellos y ellas nos observan y exigen que las diferencias naturales que la diversidad significa sean resueltas en el marco de la tolerancia.
Llamo la atención de que nadie, absolutamente nadie está aquí en representación de institución religiosa alguna y que yo sepa, ninguno de los partidos tuvo como tema de campaña el enigma de la vida que nos ocupa. Un misterio que por demás ostenta el privilegio de no haber logrado acuerdo ni en la comunidad científica, ni en la comunidad religiosa.
Apreciados colegas: ¿De verdad ustedes piensan que seremos nosotros quienes respondamos aquí y ahora, a este debate que no es nuevo, que no se limita al campo de lo religioso, ni tampoco al de la biología. y que por siglos se ha mantenido sin respuesta?.
De hecho, es un importante debate científico, y también un debate en el campo ético. Un debate que no puede solventarse imponiendo en un texto constitucional restrictivo las ideas que en un momento dado sean profesadas por un sector social.
Para un proceso constituyente, la vida humana no puede ser considerada vida en abstracto, ni exclusivamente desde una perspectiva biológica restrictiva, es vida en unas determinadas circunstancias familiares, comunitarias, culturales, económicas y sociales en general, y también con los complejos procesos ecológicos que hacen posible la preservación y reproducción de la vida en general, de la biosfera de la cual formamos parte indivisible.
El mundo de la ciencia contemporánea no es un mundo de rigideces y verdades absolutas, sino un mundo de incertidumbres y de aperturas. No corresponde a una Constitución tomar partido y cerrar un debate que corresponde al campo de la ciencia y de la ética, sino en todo caso permitirlo y estimularlo.
El derecho a la vida se articula con los derechos a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda digna, a la seguridad social, a un ambiente sostenible, y a todos los recursos básicos necesarios para que la vida como persona y como ente social, como ciudadano pleno de derechos y deberes, sea realidad. En este sentido, la exclusión social es uno de los peores atentados contra el derecho a la vida.
Mal podríamos como Constituyentes limitar el derecho a la vida de algún ciudadano para favorecer la de otros u otras, hayan nacido o no. Nuestra responsabilidad como asambleístas es asegurar que el Estado garantice este derecho, con todas sus consecuencias, para toda la ciudadanía y que la ciencia, los recursos disponibles y los valores de cada persona, familia y comunidad puedan ser aplicados en el mejor beneficio de la ciudadanía.
Hagámonos cargo entonces de lo que somos o de lo que debemos ser: hombres y mujeres de Estado obligados a hacer leyes en el marco de la ética cívica, ésa que nos obliga a lo bueno, más allá de creencias específicas, para favorecer el bien común de todos los ciudadanos y ciudadanas.
Hace unos días aprobamos que el Estado Dominicano es un Estado Social y Democrático de Derecho. ¿Qué significa legislar en ese contexto?
Desde mi punto de vista significa que el Estado es responsable de proponer a la ciudadanía una pluralidad de opciones que le permitan a ciudadanos y ciudadanas optar de acuerdo con sus creencias, con sus valores e intereses. El Estado Social y Democrático de Derecho no impone. Por eso es democrático.
Mucho menos puede orientar conductas desde el dogma o la moral religiosa. ¿Y aquellos que no profesan religión alguna? ¿Tendrán que vivir obligados por la ley, de acuerdo con normas religiosas en las que no creen?
La vida de los creyentes debe ser orientada por sus líderes religiosos. No puede ser responsabilidad del Estado, a menos que estemos en verdad diseñando un Estado teocrático.
Mantener el art. 30 como ha sido sometido por el Poder Ejecutivo tendrá consecuencias en la acción del Estado.
Frente a una diversidad de políticas públicas posibles en el ámbito de la salud reproductiva, la discusión que en el día de hoy tenemos se reproducirá en forma permanente y terminará impidiendo la acción pública.
Los legisladores o legisladoras que insisten en mantener sin mejorar el Artículo 30:
¿Cómo explicarán a sus representadas que si utilizan el DIU están violando la constitución?
¿Cómo comenzarán el diálogo cuando tengan que ser los paladines de la prohibición de la llamada “píldora del día después”?
Una nueva Constitución democrática no debe limitar derechos sociales que ya están consagrados en Constituciones previas. Debe, por el contrario, tener un carácter de ampliación progresiva. Sólo ocurren retrocesos en periodos de autoritarismo extremo, en regímenes que perciben como amenazantes los derechos de la ciudadanía.
La Constitución vigente consagra el derecho a la vida, sin restricciones. Introducir calificaciones, que corresponden al campo de la ciencia y de la íntima concepción moral de cada familia y persona, constituiría un retroceso. Sería preferible mantener la redacción del actual texto constitucional, si el Estado considera que no hay condiciones para ampliar este derecho.
Estimados colegas asambleístas, en la reunión del pasado jueves, se escucharon en tono de amenaza frases como “Voten, voten, los están mirando”.
Se equivocan quienes creen que nos intimida actuar públicamente.
Actuar frente a nuestro pueblo asegurando y ampliando sus derechos es un privilegio que sólo podemos sentir quienes abrazamos la democracia como inspiración permanente.
Ese intento de chantaje sólo puede venir de los amigos de las sombras, de los permanentes buscadores de recompensas, de los recién convertidos a la defensa de la vida. Nosotros, los partidos mayoritarios, en nuestras gestiones de gobierno podemos admitir haber cometido errores, pero jamás horrores.
Colegas asambleístas: “Sed justos, si queréis ser felices”
Señor Vicepresidente de la Asamblea Nacional
Estimadas y estimados colegas asambleístas:
Parafraseando lo que alguien escribió en estos días en la prensa: aquí lo único que hay que matar es el miedo.
Y lo tenemos que hacer desde nuestra responsabilidad, haciéndonos cargo de las atribuciones que hemos jurado cumplir al asumir nuestras funciones de legisladores y legisladoras.
Todos y todas llegamos aquí con nuestras historias, con distintos saberes y experiencias, con creencias religiosas o sin ellas.
Esa diversidad es una riqueza que debe no sólo enorgullecernos, sino ayudarnos a servir mejor a quienes son nuestros mandantes: los dominicanos y las dominicanas. Ellos y ellas nos observan y exigen que las diferencias naturales que la diversidad significa sean resueltas en el marco de la tolerancia.
Llamo la atención de que nadie, absolutamente nadie está aquí en representación de institución religiosa alguna y que yo sepa, ninguno de los partidos tuvo como tema de campaña el enigma de la vida que nos ocupa. Un misterio que por demás ostenta el privilegio de no haber logrado acuerdo ni en la comunidad científica, ni en la comunidad religiosa.
Apreciados colegas: ¿De verdad ustedes piensan que seremos nosotros quienes respondamos aquí y ahora, a este debate que no es nuevo, que no se limita al campo de lo religioso, ni tampoco al de la biología. y que por siglos se ha mantenido sin respuesta?.
De hecho, es un importante debate científico, y también un debate en el campo ético. Un debate que no puede solventarse imponiendo en un texto constitucional restrictivo las ideas que en un momento dado sean profesadas por un sector social.
Para un proceso constituyente, la vida humana no puede ser considerada vida en abstracto, ni exclusivamente desde una perspectiva biológica restrictiva, es vida en unas determinadas circunstancias familiares, comunitarias, culturales, económicas y sociales en general, y también con los complejos procesos ecológicos que hacen posible la preservación y reproducción de la vida en general, de la biosfera de la cual formamos parte indivisible.
El mundo de la ciencia contemporánea no es un mundo de rigideces y verdades absolutas, sino un mundo de incertidumbres y de aperturas. No corresponde a una Constitución tomar partido y cerrar un debate que corresponde al campo de la ciencia y de la ética, sino en todo caso permitirlo y estimularlo.
El derecho a la vida se articula con los derechos a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda digna, a la seguridad social, a un ambiente sostenible, y a todos los recursos básicos necesarios para que la vida como persona y como ente social, como ciudadano pleno de derechos y deberes, sea realidad. En este sentido, la exclusión social es uno de los peores atentados contra el derecho a la vida.
Mal podríamos como Constituyentes limitar el derecho a la vida de algún ciudadano para favorecer la de otros u otras, hayan nacido o no. Nuestra responsabilidad como asambleístas es asegurar que el Estado garantice este derecho, con todas sus consecuencias, para toda la ciudadanía y que la ciencia, los recursos disponibles y los valores de cada persona, familia y comunidad puedan ser aplicados en el mejor beneficio de la ciudadanía.
Hagámonos cargo entonces de lo que somos o de lo que debemos ser: hombres y mujeres de Estado obligados a hacer leyes en el marco de la ética cívica, ésa que nos obliga a lo bueno, más allá de creencias específicas, para favorecer el bien común de todos los ciudadanos y ciudadanas.
Hace unos días aprobamos que el Estado Dominicano es un Estado Social y Democrático de Derecho. ¿Qué significa legislar en ese contexto?
Desde mi punto de vista significa que el Estado es responsable de proponer a la ciudadanía una pluralidad de opciones que le permitan a ciudadanos y ciudadanas optar de acuerdo con sus creencias, con sus valores e intereses. El Estado Social y Democrático de Derecho no impone. Por eso es democrático.
Mucho menos puede orientar conductas desde el dogma o la moral religiosa. ¿Y aquellos que no profesan religión alguna? ¿Tendrán que vivir obligados por la ley, de acuerdo con normas religiosas en las que no creen?
La vida de los creyentes debe ser orientada por sus líderes religiosos. No puede ser responsabilidad del Estado, a menos que estemos en verdad diseñando un Estado teocrático.
Mantener el art. 30 como ha sido sometido por el Poder Ejecutivo tendrá consecuencias en la acción del Estado.
Frente a una diversidad de políticas públicas posibles en el ámbito de la salud reproductiva, la discusión que en el día de hoy tenemos se reproducirá en forma permanente y terminará impidiendo la acción pública.
Los legisladores o legisladoras que insisten en mantener sin mejorar el Artículo 30:
¿Cómo explicarán a sus representadas que si utilizan el DIU están violando la constitución?
¿Cómo comenzarán el diálogo cuando tengan que ser los paladines de la prohibición de la llamada “píldora del día después”?
Una nueva Constitución democrática no debe limitar derechos sociales que ya están consagrados en Constituciones previas. Debe, por el contrario, tener un carácter de ampliación progresiva. Sólo ocurren retrocesos en periodos de autoritarismo extremo, en regímenes que perciben como amenazantes los derechos de la ciudadanía.
La Constitución vigente consagra el derecho a la vida, sin restricciones. Introducir calificaciones, que corresponden al campo de la ciencia y de la íntima concepción moral de cada familia y persona, constituiría un retroceso. Sería preferible mantener la redacción del actual texto constitucional, si el Estado considera que no hay condiciones para ampliar este derecho.
Estimados colegas asambleístas, en la reunión del pasado jueves, se escucharon en tono de amenaza frases como “Voten, voten, los están mirando”.
Se equivocan quienes creen que nos intimida actuar públicamente.
Actuar frente a nuestro pueblo asegurando y ampliando sus derechos es un privilegio que sólo podemos sentir quienes abrazamos la democracia como inspiración permanente.
Ese intento de chantaje sólo puede venir de los amigos de las sombras, de los permanentes buscadores de recompensas, de los recién convertidos a la defensa de la vida. Nosotros, los partidos mayoritarios, en nuestras gestiones de gobierno podemos admitir haber cometido errores, pero jamás horrores.
Colegas asambleístas: “Sed justos, si queréis ser felices”
Se aprueba en República Dominicana no se puede interrumpir el embarazo en ninguna circunstancia
Acá estamos, haciendo nuestro país. En la Asamblea Revisora de la Constitución de la República Dominicana treinta y dos legisladores (16%) votaron porque se pueda interrumpir el embarazo en situaciones especiales donde se quiere respeto por el ejercicio de la medicina y la vida y la salud de lasmujeres.
Estas y estos legisladores son:
LOS 32 ASAMBLEÍSTAS QUE VOTARON POR EL NO
A pesar de la línea de sus partidos, una del Reformista Social Cristiano (PRSC) y cinco del Revolucionario Dominicano (PRD) votaron no al artículo 30 del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso.
Ellos fueron: Agne Berenice Contreras, PRSC; y por el PRD: Alejandro Aguirre Hernández; Rafael Librado Castillo, Josefa Castillo, Salomón García y Noé Marmolejos.
Los 26 del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) fueron: Juana Vicente, Miguel Bejarán Domingo Colón, Juan Comprés, Yuderka de la Rosa, José Ramón de la Rosa, Juan Bautista Encarnación, Manuel Jiménez, Rubén Maldonado, Alfredo Martínez, Demóstenes Martínez, Abraham Martínez, Alfonso Gamalier Montás, Gilda Moronta, Francisco Peña, Mirtha Pérez, Karen Ricardo, Afif Rizek Camilo, Magda Rodríguez, Gustavo Sánchez, Elso Segura Martínez, Juan Gilberto Serulle, Minerva Tavarez Mirabal, Víctor Terrero, Lethi Vásquez y Santiago Vilorio.
Hay que saber estar en minoría y seguir luchando para mejorarnos; a más conocimiento de la realidad real, más claro para conocer las dimensiones de los problemas y de los retos.
Como mujer, hace unos años entendí, que acá se juega, si somos o no, las mujeres. Para mí esto es frontal en mi condición esencial de persona.
Quien no me reconoce como persona es mi enemigo; más no soy violenta, tengo magnanidad en mi alma; pero a menor ilusión ingenua, y más claridad de nuestra horfandad como mujeres, quizás tenga más profundidad y valor, más capacidad para cómo mejor mejorar la sensibilidad en nuestra sociedad dominicana.
mildred d
Estas y estos legisladores son:
LOS 32 ASAMBLEÍSTAS QUE VOTARON POR EL NO
A pesar de la línea de sus partidos, una del Reformista Social Cristiano (PRSC) y cinco del Revolucionario Dominicano (PRD) votaron no al artículo 30 del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso.
Ellos fueron: Agne Berenice Contreras, PRSC; y por el PRD: Alejandro Aguirre Hernández; Rafael Librado Castillo, Josefa Castillo, Salomón García y Noé Marmolejos.
Los 26 del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) fueron: Juana Vicente, Miguel Bejarán Domingo Colón, Juan Comprés, Yuderka de la Rosa, José Ramón de la Rosa, Juan Bautista Encarnación, Manuel Jiménez, Rubén Maldonado, Alfredo Martínez, Demóstenes Martínez, Abraham Martínez, Alfonso Gamalier Montás, Gilda Moronta, Francisco Peña, Mirtha Pérez, Karen Ricardo, Afif Rizek Camilo, Magda Rodríguez, Gustavo Sánchez, Elso Segura Martínez, Juan Gilberto Serulle, Minerva Tavarez Mirabal, Víctor Terrero, Lethi Vásquez y Santiago Vilorio.
Hay que saber estar en minoría y seguir luchando para mejorarnos; a más conocimiento de la realidad real, más claro para conocer las dimensiones de los problemas y de los retos.
Como mujer, hace unos años entendí, que acá se juega, si somos o no, las mujeres. Para mí esto es frontal en mi condición esencial de persona.
Quien no me reconoce como persona es mi enemigo; más no soy violenta, tengo magnanidad en mi alma; pero a menor ilusión ingenua, y más claridad de nuestra horfandad como mujeres, quizás tenga más profundidad y valor, más capacidad para cómo mejor mejorar la sensibilidad en nuestra sociedad dominicana.
mildred d
Los derechos sexuales y de planificación familiar son fundamentales: José Manuel Guzmán Ibarra
José Manuel Guzmán Ibarra es del Comité Central del PLD, economista. Refleja capacidad de pensamiento propio y se aleja de la propuesta del artículo 30 que si se aprueba como lo propuso el Presidente de la República, impediría hasta los métodos anticonceptivos.
Propuesta de síntesis sobre el tema del aborto
Por: José Manuel Guzmán Ibarra
Primero: El consenso es imposible en el tema del aborto, pues no tiene una solución racional y los argumentos más poderosos se fundamentan en valoraciones de índole moral, político o religioso y no en hechos incontrovertibles, científicamente probados. Hay concepciones encontradas, que son irreconciliables sobre cuando se considera existe vida humana. La ciencia ha opinado mucho sobre el tema, no habiéndose llegado a una verdad universalmente aceptada.
Segundo: No hay debate sobre el aborto abierto. El debate en RD, a diferencia de otros países es limitado. Y se circunscribe a dos niveles:
En el primer nivel: se discute sobre las implicaciones que tendría la redacción del artículo 30 de la constitución propuesta, que define la vida desde la concepción, es decir desde la fecundación del óvulo.
En el segundo nivel: se discute la modificación del código penal, siendo
así, que se pide la despenalización de casos extremos de aborto, debido a violación o a razones médicas. Son dos niveles totalmente diferentes y con implicaciones legales diferentes.
En el caso de la constitución, sus implicaciones trascienden el aborto y tocan algunos métodos de fertilización artificial, entre ellos el bebe in-vitro, la investigación científica a partir de óvulos fecundados, métodos anticonceptivos mecánicos como el diu, y algunas pastillas anticonceptivas.
Todos serían –a partir de la discusión- inconstitucionales.
En el caso del código penal es destacable que nadie en el Congreso plantea una abierta despenalización al aborto, y se circunscribe a abortos por razones extremas de salud. Vale decir: menores de edad que no tienen madurez fisiológica para llevar a término un embarazo o los llamados embarazos ectópicos (o fuera del útero) que no podrán prosperar y que si no se interrumpen ponen en serio riesgo la salud de la madre, por mencionar algunos casos.
Tercero: La democracia está funcionando, y queremos vivir en una sociedad organizada. Vivimos en democracia, por lo que los mecanismos de debate deben garantizar que todo aquel que tenga algo que decir, lo diga. Deben, además, respetarse los mecanismos institucionales existentes (aunque podamos mejorarlos en el futuro) y entender como legítimo, aunque a veces nos parezcan terribles, los argumentos o las motivaciones de los congresistas, pues entre otras cosas, fuera del Congreso, el debate está sucediendo con argumentos similares, desde las femino-céntricas (la mujer es la que decide) hasta las religiosas (Dios es el que determina) sin obviar las consideraciones técnicas –más que científicas- argumentadas por los doctores en medicina, así el Congreso está reflejando lo que la sociedad nuestra es capaz de producir.
Cuarto: La democracia y la organización social exigen tolerancia de los actores sociales. Esa tolerancia implica que todos pueden hablar en el momento que lo consideren, con los argumentos que consideren. El debate no se detiene porque lo determine alguien; pero exigirá el respeto a las leyes que del Congreso salgan sobre este tema. Especialmente los grupos religiosos organizados que se relacionan con los ciudadanos a través de la convicción y no a través de la legislación. Lo mismo aplicará para los grupos de presión que están a favor de las modificaciones y la despenalización.
En este punto es importante reconocer que los ciudadanos no pueden exigir a un legislador una solución a la carta. Aunque sí es menester exigirle ser responsables en los efectos de sus votaciones y opiniones, y deben estar basados en el interés público, sobre el de los grupos de presión y sobre las consideraciones religiosas. En última instancia, sólo el voto puede ser una manera legítima de presión y en tal caso, cada legislador podrá evaluar esos efectos, sin que se constituya en el único elemento que debería tomar en cuenta.
Quinto: el sistema republicano y democrático implica legislar para creyentes y no creyentes. Es deber de los legisladores respetar las creencias de todos, sin excepción, los ciudadanos, por lo que creencias particulares (aún mayoritarias) no deberían ser base legislativa.
Sexto: la salud reproductiva de la mujer es un tema de salud pública -y el debate en RD, está circunscrito al mismo- por tener que ver con la
planificación y con la salud de la madre.
Así:
a) Debe legislarse para todos.
b) Allí dónde no hay consenso hay que reglamentar desde la tolerancia.
c) No debería llevarse al texto constitucional posiciones definitivas dónde no hay consensos, eso es cierto para el aborto y para otros temas.
d) El Congreso debe legislar como sus mecanismos lo establecen.
e) El artículo 30 de la constitución debería ser copiado íntegramente de la Constitución actual vigente, para permitir que prácticas dónde no hay discusión social de importancia como lo son los métodos anticonceptivos y las técnicas de fertilidad no queden prohibidas.
f) El código penal debería reglamentar el aborto terapéutico: haciéndolo poco común, técnicamente bien asistido, y científicamente sustentado.
g) En la actual situación de consenso social, el aborto abierto debe permanecer prohibido, para mujeres adultas, en situación de salud y sicológica normales, muy especialmente para aquellos que ocurran luego de 16 semanas de embarazo.
h) Las penas coercitivas deben aplicarse para aquellas prácticas abortivas se apliquen cuando el feto pueda vivir, con las técnicas científicas existentes, fuera del vientre materno.
i) El aborto por razones económicas, también debe permanecer prohibido.
j) En contraposición: el Estado debe garantizar más recursos en el presupuesto de Salud Pública, para la asistencia a las madres que presenten pobreza extrema, a las madres solteras. Igualmente Estado y Sociedad deben hacer esfuerzos privados y públicos para garantizar la existencia de albergues dignos para los niños sin padres.
k) El Estado debe continuar permitiendo, y profundizando y con extrema seriedad, programas de educación sexual temprana y prevención de embarazos no deseados. Garantizando la información científica y sin dejar fuera las posiciones religiosas sobre los puntos de salud reproductiva y sexual.
Propuesta de síntesis sobre el tema del aborto
Por: José Manuel Guzmán Ibarra
Primero: El consenso es imposible en el tema del aborto, pues no tiene una solución racional y los argumentos más poderosos se fundamentan en valoraciones de índole moral, político o religioso y no en hechos incontrovertibles, científicamente probados. Hay concepciones encontradas, que son irreconciliables sobre cuando se considera existe vida humana. La ciencia ha opinado mucho sobre el tema, no habiéndose llegado a una verdad universalmente aceptada.
Segundo: No hay debate sobre el aborto abierto. El debate en RD, a diferencia de otros países es limitado. Y se circunscribe a dos niveles:
En el primer nivel: se discute sobre las implicaciones que tendría la redacción del artículo 30 de la constitución propuesta, que define la vida desde la concepción, es decir desde la fecundación del óvulo.
En el segundo nivel: se discute la modificación del código penal, siendo
así, que se pide la despenalización de casos extremos de aborto, debido a violación o a razones médicas. Son dos niveles totalmente diferentes y con implicaciones legales diferentes.
En el caso de la constitución, sus implicaciones trascienden el aborto y tocan algunos métodos de fertilización artificial, entre ellos el bebe in-vitro, la investigación científica a partir de óvulos fecundados, métodos anticonceptivos mecánicos como el diu, y algunas pastillas anticonceptivas.
Todos serían –a partir de la discusión- inconstitucionales.
En el caso del código penal es destacable que nadie en el Congreso plantea una abierta despenalización al aborto, y se circunscribe a abortos por razones extremas de salud. Vale decir: menores de edad que no tienen madurez fisiológica para llevar a término un embarazo o los llamados embarazos ectópicos (o fuera del útero) que no podrán prosperar y que si no se interrumpen ponen en serio riesgo la salud de la madre, por mencionar algunos casos.
Tercero: La democracia está funcionando, y queremos vivir en una sociedad organizada. Vivimos en democracia, por lo que los mecanismos de debate deben garantizar que todo aquel que tenga algo que decir, lo diga. Deben, además, respetarse los mecanismos institucionales existentes (aunque podamos mejorarlos en el futuro) y entender como legítimo, aunque a veces nos parezcan terribles, los argumentos o las motivaciones de los congresistas, pues entre otras cosas, fuera del Congreso, el debate está sucediendo con argumentos similares, desde las femino-céntricas (la mujer es la que decide) hasta las religiosas (Dios es el que determina) sin obviar las consideraciones técnicas –más que científicas- argumentadas por los doctores en medicina, así el Congreso está reflejando lo que la sociedad nuestra es capaz de producir.
Cuarto: La democracia y la organización social exigen tolerancia de los actores sociales. Esa tolerancia implica que todos pueden hablar en el momento que lo consideren, con los argumentos que consideren. El debate no se detiene porque lo determine alguien; pero exigirá el respeto a las leyes que del Congreso salgan sobre este tema. Especialmente los grupos religiosos organizados que se relacionan con los ciudadanos a través de la convicción y no a través de la legislación. Lo mismo aplicará para los grupos de presión que están a favor de las modificaciones y la despenalización.
En este punto es importante reconocer que los ciudadanos no pueden exigir a un legislador una solución a la carta. Aunque sí es menester exigirle ser responsables en los efectos de sus votaciones y opiniones, y deben estar basados en el interés público, sobre el de los grupos de presión y sobre las consideraciones religiosas. En última instancia, sólo el voto puede ser una manera legítima de presión y en tal caso, cada legislador podrá evaluar esos efectos, sin que se constituya en el único elemento que debería tomar en cuenta.
Quinto: el sistema republicano y democrático implica legislar para creyentes y no creyentes. Es deber de los legisladores respetar las creencias de todos, sin excepción, los ciudadanos, por lo que creencias particulares (aún mayoritarias) no deberían ser base legislativa.
Sexto: la salud reproductiva de la mujer es un tema de salud pública -y el debate en RD, está circunscrito al mismo- por tener que ver con la
planificación y con la salud de la madre.
Así:
a) Debe legislarse para todos.
b) Allí dónde no hay consenso hay que reglamentar desde la tolerancia.
c) No debería llevarse al texto constitucional posiciones definitivas dónde no hay consensos, eso es cierto para el aborto y para otros temas.
d) El Congreso debe legislar como sus mecanismos lo establecen.
e) El artículo 30 de la constitución debería ser copiado íntegramente de la Constitución actual vigente, para permitir que prácticas dónde no hay discusión social de importancia como lo son los métodos anticonceptivos y las técnicas de fertilidad no queden prohibidas.
f) El código penal debería reglamentar el aborto terapéutico: haciéndolo poco común, técnicamente bien asistido, y científicamente sustentado.
g) En la actual situación de consenso social, el aborto abierto debe permanecer prohibido, para mujeres adultas, en situación de salud y sicológica normales, muy especialmente para aquellos que ocurran luego de 16 semanas de embarazo.
h) Las penas coercitivas deben aplicarse para aquellas prácticas abortivas se apliquen cuando el feto pueda vivir, con las técnicas científicas existentes, fuera del vientre materno.
i) El aborto por razones económicas, también debe permanecer prohibido.
j) En contraposición: el Estado debe garantizar más recursos en el presupuesto de Salud Pública, para la asistencia a las madres que presenten pobreza extrema, a las madres solteras. Igualmente Estado y Sociedad deben hacer esfuerzos privados y públicos para garantizar la existencia de albergues dignos para los niños sin padres.
k) El Estado debe continuar permitiendo, y profundizando y con extrema seriedad, programas de educación sexual temprana y prevención de embarazos no deseados. Garantizando la información científica y sin dejar fuera las posiciones religiosas sobre los puntos de salud reproductiva y sexual.
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