Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
TRIBUNA: SINEAD O'CONNOR exige justicia ante abusos sexuales hacia infantes desde algunas cúpulas católicas
Para la cantante, las disculpas del Papa por los abusos sexuales a menores en Irlanda son huecas. No asume ninguna responsabilidad. ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en el ocultamiento de estos delitos?
SINEAD O'CONNOR 07/04/2010
Cuando era niña, Irlanda era una teocracia católica. Si se acercaba un obispo por la calle, la gente se apartaba para dejarle paso. Si asistía a un acontecimiento deportivo, el equipo se aproximaba a arrodillarse y besarle el anillo. Si alguien cometía un error, en vez de decir "Nadie es perfecto", decíamos "Podría pasarle hasta a un obispo".
Hace unos días, el papa Benedicto XVI escribió una carta personal en la que pedía perdón -por decir algo- a Irlanda por los decenios de abusos sexuales a menores que cometieron unos sacerdotes en los que se suponía que debían confiar esos niños. Para muchos irlandeses, esa carta del Papa es un insulto no sólo a nuestra inteligencia, sino a nuestra fe y a nuestro país. Para entender por qué, hay que tener en cuenta que los irlandeses hemos sufrido una variante brutal del catolicismo basada en la humillación de los niños.
Yo lo viví en persona. Cuando era niña, mi madre -una madre maltratadora y todo lo contrario de lo que debe ser una buena madre- me animaba a que robara en las tiendas. En una ocasión me atraparon y pasé 18 meses en el Centro de Formación An Grianán, una institución para niñas con problemas de conducta en Dublín, por recomendación de una trabajadora social. An Grianán era una de las hoy tristemente famosas "lavanderías de las Magdalenas", patrocinadas por la Iglesia, que albergaban a adolescentes embarazadas y jóvenes poco dóciles. Trabajábamos en el sótano, lavando la ropa de los curas en fregaderos con agua fría y pastillas de jabón. Estudiábamos matemáticas y mecanografía. Teníamos poco contacto con nuestras familias. No cobrábamos ningún sueldo. En mi caso, por lo menos, una de las monjas fue buena conmigo y me regaló mi primera guitarra.
An Grianán era un producto de la relación del Gobierno irlandés con el Vaticano; la Iglesia gozó de una "posición especial" recogida en nuestra Constitución hasta 1972. Todavía en 2007, el 98% de los colegios irlandeses estaba en manos de la Iglesia católica. Pero los colegios para niños difíciles han estado siempre plagados de castigos corporales salvajes, maltratos psicológicos y abusos sexuales. En octubre de 2005, un informe encargado por el Gobierno identificó más de 100 acusaciones de abusos sexuales cometidos por sacerdotes entre 1962 y 2002 en Ferns, un pueblo a unos 100 kilómetros al sur de Dublín. La policía no investigó a los sacerdotes acusados; se dijo que padecían un problema "moral". En 2009, un informe similar involucró a los arzobispos de Dublín en la ocultación de varios escándalos de abusos sexuales entre 1975 y 2004.
¿Por qué se toleraba esa conducta criminal? Según el informe de 2009, el "importantísimo papel que ha desempeñado la Iglesia en la vida irlandesa es el motivo por el que se consintió que no se pusiera fin a los abusos cometidos por una minoría de sus miembros".
A pesar de la larga relación de la Iglesia con el Gobierno irlandés, la carta en la que el papa Benedicto pide teóricamente perdón no asume ninguna responsabilidad por las infracciones de los curas irlandeses. Dice que, "antes, la Iglesia en Irlanda debe reconocer ante el Señor y ante otros los graves pecados cometidos contra unos niños indefensos". ¿Qué hay de la complicidad del Vaticano en esos pecados?
En su texto, Benedicto da la impresión de que se ha enterado hace poco de los abusos y se presenta como una víctima más: "No tengo más remedio que compartir la desolación y la sensación de traición que habéis experimentado tantos de vosotros al saber de estos actos pecaminosos y criminales y de cómo se ocuparon de ellos las autoridades eclesiásticas en Irlanda". Sin embargo, la carta de infausta memoria que envió Benedicto en 2001 a los obispos de todo el mundo les ordenaba guardar secreto sobre las acusaciones de abusos sexuales so pena de excomunión, es decir, actualizaba una perniciosa política de la Iglesia, expresada en un documento de 1962, que establecía que tanto los sacerdotes acusados de delitos sexuales como sus víctimas debían "observar el más estricto secreto" y "atenerse a un silencio eterno".
Benedicto, entonces Joseph Ratzinger, era cardenal cuando escribió esa carta. Hoy, cuando ocupa el sillón de San Pedro, ¿vamos a creer que su opinión ha cambiado? ¿Y vamos a conformarnos ante las recientes revelaciones de que en 1996 se negó a destituir a un sacerdote acusado de haber abusado de hasta 200 niños sordos en el Estado norteamericano de Wisconsin?
La carta de Benedicto afirma que su preocupación es "sobre todo ayudar a sanar a las víctimas". Sin embargo, les niega lo que podría sanarles: una confesión inequívoca del Vaticano de que ocultó los abusos y ahora está tratando de ocultar el ocultamiento. Asombrosamente, el Papa invita a los católicos a "ofrecer vuestro ayuno, vuestras oraciones, vuestra lectura de las Escrituras y vuestras obras de misericordia para obtener la gracia de la curación y la renovación de la Iglesia de Irlanda". Y sugiere, cosa aún más asombrosa, que las víctimas irlandesas pueden sanar acercándose más a la Iglesia, la misma Iglesia que exigía votos de silencio a los niños víctimas de los abusos, como ocurrió en 1975 en el caso del padre Brendan Smyth, un sacerdote irlandés que más tarde acabó en la cárcel por delitos sexuales repetidos. Muchos irlandeses, cuando se nos pasó la risa, nos dijimos que la idea de que necesitamos la Iglesia para aproximarnos a Jesús es una blasfemia.
Para los católicos irlandeses, lo que insinúa Benedicto -que los abusos sexuales en Irlanda son un problema irlandés- es arrogante y blasfemo. El Vaticano está actuando como si no creyera en un Dios que todo lo ve. Quienes dicen ser los guardianes del Espíritu Santo se dedican a aplastar todo lo que el Espíritu Santo representa. Benedicto es culpable de dar una imagen falsa del Dios al que adoramos. Todos sabemos, en el fondo de nuestro corazón, que el Espíritu Santo es la verdad. Por eso sabemos que Cristo no está con esos que le invocan con tanta frecuencia.
Los católicos irlandeses tienen una relación disfuncional con una organización que comete abusos. El Papa debe hacerse responsable de las acciones de sus subordinados. Si hay sacerdotes católicos que abusan de los niños, es Roma, y no Dublín, la que debe responder de ello, con una confesión inequívoca y sometiéndose a una investigación criminal. Mientras no lo haga, todos los buenos católicos -incluidas las ancianitas que van a misa todos los domingos, no sólo los cantantes protesta como yo, a quienes el Vaticano puede ignorar sin problema- deberían dejar de acudir al templo. Ha llegado la hora de que en Irlanda separemos a nuestro Dios de nuestra religión y nuestra fe de sus supuestos dirigentes.
Hace casi 18 años, rompí una fotografía del papa Juan Pablo II en un episodio de Saturday night live. Muchos no entendieron la protesta; la semana siguiente, el presentador invitado del programa, el actor Joe Pesci, dijo que, si hubiera estado presente, me "habría dado una bofetada". Yo sabía que mi acción iba a causar problemas, pero quería provocar un debate necesario; ese es uno de los ingredientes de ser artista. Lo único que lamenté fue que la gente pensara que no creía en Dios. No es verdad, en absoluto. Soy católica de nacimiento y cultura, y sería la primera en presentarme a la puerta de la iglesia si el Vaticano ofreciera una reconciliación sincera.
Mientras Irlanda soporta la ofensiva carta con la que Roma pide perdón y un obispo irlandés dimite, pido a los estadounidenses que comprendan por qué una mujer católica irlandesa que sobrevivió a los malos tratos de niña pudo querer romper la foto del Papa. Y que piensen si a los católicos irlandeses, por no atrevernos a decir "merecemos algo mejor", se nos debe tratar como si mereciéramos algo peor.
© Sinead O'Connor, 2010
Limitaciones de la reforma sanitaria norteamericana: Pedro L.uis Castellanos
Hemos destacado anteriormente los que nos parecen importantes logros que podrían beneficiar amplios sectores marginados del sistema de aseguramiento y de salud. Señalamos que también ganarían las “big pharma” y los consorcios de atención medica, es decir el llamado “complejo medico industrial”, los pequeños y medianos empresarios, los gremios profesionales de la salud e incluso las aseguradoras. Por supuesto, el presidente Obama y el partido Demócrata han sido beneficiados políticamente al lograr retomar la iniciativa política.
Los grandes perdedores han sido los más rabiosamente conservadores (“neocons”) y los pregoneros del neoliberalismo y del neoclasicismo económico. El estado emerge no solo como un regulador necesario para “desfacer los entuertos” del mercado, sino como responsable, en última instancia, del bienestar de la poblacion.
¿Por qué entonces muchos sectores progresistas dentro y fuera de los USA han sido y son fuertes críticos?. Muchas de estas críticas son razonablemente válidas.
Unos destacan, con razón, que aun quedarán por fuera sectores muy vulnerables, como los residentes no legales, entre 12 a 16 millones, quienes viven y aportan a la economía, a la cultura y a la vida social, marginados de sus derechos básicos. Sin duda una injusticia que podría significar que algunos indicadores básicos de salud del país continúen rezagados.
Otros destacan que no se crea aseguradoras estatales, apenas la posibilidad de crear aseguradoras “sin fines de lucro”. Quienes recuerdan con tristeza la evolución de algunas experiencias, que nacieron como prestadoras de servicios de salud sin fines de lucro y terminaron convirtiéndose en remedios peores que la enfermedad, como las llamadas HMO (Blue Cross-Blue Shield, por ejemplo), abrigan dudas sobre la importancia de estas aseguradoras tipo ONG.
Muchos destacan que la capacidad reguladora del estado aun será muy limitada. Las aseguradoras lucrativas se han hecho tan poderosas que podrían capturar estos tímidos espacios. Por ejemplo, invirtieron más de US$ 500 millones en hacer “lobby” entre los congresistas para debilitar la propuesta inicial de reforma. Se considera que por cada parlamentario había al menos dos o tres “lobbystas” profesionales. Lobby es el eufemismo norteamericano para el tráfico de influencias.
Muchos piensan que las aseguradoras, que verán aumentadas sus ganancias con la incorporación de más de 30 millones de nuevos afiliados y cerca de 60 millones más que mejorarían sus pólizas, llevarán el agua a su molino y en pocos años la situación de salud y de protección podría ser igual o peor que actualmente si, como es probable, se restablecerá la alianza entre el “complejo médico industrial” y el “complejo financiero en salud”, y disminuye la movilización social en torno a la salud.
También se ha señalado que la reforma intenta mejorar el sistema de aseguramiento, pero muy poco el modelo de producción de servicios de salud. Ciertamente, a diferencia de casi todos los países desarrollados del mundo, predominan empresas lucrativas y un modelo de prestación centrado en atenciones individuales y de restauración, consumidoras intensivas y abusivas de tecnología, en desmedro de estrategias poblacionales, de salud colectiva, de promoción de mejor calidad de vida y salud, así como de modelos familiares y comunitarios; y en las estrategias de promoción y prevención predomina un enfoque que penaliza a la víctima, más que de responsabilidad de la sociedad y del estado ante los determinantes de la situación de salud de las poblaciones.
Algunos llaman la atención sobre las perversas consecuencias de que las intervenciones en salud se hayan convertido en una mercancía, con la cual lucran el “complejo medico industrial” y el “complejo financiero en salud”. Recuerdan, con razón, que los USA invierten en salud más del 16% de su PIB, más del doble del per cápita que nadie en el mundo, incluyendo a Francia e Inglaterra, que invierten el 11% y 8% del PIB, pero tiene el sistema de salud con los peores resultados sanitarios entre los países desarrollados. Destacan que estos malos resultados con tan altos costos, son consecuencia de esa forma de producir los servicios y de esa mercantilización del sistema.
Obviamente, no podría haberse esperado que la reforma tuviera una orientación contraria, ni siquiera diferente, a la de fortalecer y relanzar al capitalismo norteamericano y su concepto de democracia. Una reforma sanitaria no es suficiente para una revolución social y un cambio en las bases del modelo de sociedad y sistema económico y político. Sin embargo, lo que si debe esperarse, es que la reforma cumpla sus promesas de mejoramiento de la protección social y de la situación de salud de la poblacion y, en este sentido, muchos abrigan el temor de que algunas de las que hoy emergen como esperanzas puedan naufragar a consecuencia de las limitaciones de la nueva Ley. Habrá que ver el futuro.
Clave Digital
Busca amar
¿Quién necesita hoy tu amor?
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Fuente:
DOMINGO 4 DE ABRIL DE 2010
Afinación Diaria de la Conciencia de la Kabbalah:
La identidad y el destino, sus múltiples influencias determinantes: desde Mario Bunge
mildred d
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seminario sobre el destino
Los presos políticos de Perón
“¿Existe el destino?”, preguntó el militante textil. Esa pregunta disparó el seminario que organicé con los detenidos politicos en el sótano de la central policial de La Plata, a fines del verano de 1951. Las respuestas no se hicieron esperar.
Por Mario Bunge | 03.04.2010 | 04:00
“¿Existe el destino?”, preguntó el militante textil. Esa pregunta disparó el seminario que organicé con los detenidos politicos en el sótano de la central policial de La Plata, a fines del verano de 1951. Las respuestas no se hicieron esperar.
“Es claro que existe el destino”, dijo el ferroviario, y agregó: “Mi vieja siempre me decía que, si seguía actuando en la Unión Ferroviaria, estaba destinado a parar en la cárcel. Yo le retrucaba que ahora no es como antes, cuando el gobierno perseguía a los sindicatos: ahora, con Perón, gobierno y sindicato son carne y uña. Pero, por lo visto, la vieja tenía razón. Yo fui peronista desde el vamos, y aquí me ven junto con una manga de zurdos y gorilas. No hay vuelta que darle: al destino no se lo puede torcer”.
“No digás macanas, viejo”, terció el metalúrgico. “A vos te metieron aquí porque se te ocurrió torcer tu destino de peronista cuando te plegaste a la huelga de tu gremio. Como bien sabés, ésta fue la primera vez que un sindicato se rebeló contra tu partido. También sabés lo que dijo Evita: que los huelguistas son unos desagradecidos, que merecen palos por haber traicionado al líder, quien siempre les dio todo lo que habían pedido y aun más.”
“Muchachos, no nos vayamos por las ramas: volvamos a la pregunta del compañero textil que había preguntado si existe el destino”, dije yo. “La cuestión del destino es muy general: es científica y filosófica, no gremial ni política. Déjenme que les cuente algo al respecto.”
“Hay dos corrientes de opinión sobre el destino desde hace por lo menos dos mil años: la innatista y la ambientalista. Los innatistas afirman que nacemos buenos o malos, piolas o giles, dirigentes o dirigidos, etc. Los ambientalistas, en cambio, sostienen que la sociedad nos hace honestos o delincuentes, inteligentes o tarados, capos o subordinados, etc. O sea, unos creen que nacemos con sangre buena o mala; y otros creen que lo que importa no es la sangre sino el lugar que ocupa la familia de uno en la escala social.”
“¿Y usted qué cree, maestro?”, preguntó el obrero de la construcción.
“Yo creo que las dos opiniones son verdaderas a medias, y que para averiguar cuánto tienen de verdad hay que estudiar a la gente. Empecemos por nuestro amigo, el famoso carterista. ¿Qué te parece a vos, Dedos Brujos? ¿Naciste chorro, te hiciste o te hicieron?”
—Me hicieron, che, me hicieron chorro sin consultarme. Pero salí un experto, y esto es mérito personal.
—Contá, contanos cómo te iniciaste en la profesión.
—Yo era devanador. O sea, yo desenredaba el hilo del ovillo que alimenta al telar automático. El hilo viene desparejo, de modo que se enreda fácil, y hay que ir rápido de una máquina a otra para que no pare la producción, ¿entienden?
—¿Qué tiene que ver este trabajo con el otro?
—Mucho, ya que para los dos hacen falta dedos livianos y rápidos, y yo los tenía. Estaba orgulloso de ellos, tanto como un pugilista de sus puños. Y ganaba bien. Pero una vez, viajando en colectivo, me tenté y le saqué la billetera a un tipo. Me vio su mujer que empezó a los gritos. Total, que fui a parar a la comisaría.
—Eso pasa todos los días. No te pueden condenar a cadena perpetua por afanar una billetera.
—No, pero te pueden impedir ligar un conchavo permanente.
—¿Cómo?
—La policía visita periódicamente las empresas y revisa los ficheros de personal. En cuanto ven tu ficha te denuncian al patrón y le exigen que te despida. Eso me pasó tantas veces, que un buen día me cansé: agarré y me hice carterista profesional. Al fin y al cabo, tengo que mantener a la vieja y dos pibes. Pero tuve mala suerte y volvieron a chaparme.
—En resumidas cuentas, naciste con dedos largos, finos y ágiles, pero la ocasión te hizo ladrón aficionado y la policía te transformó en carterista de profesión.
—Y profesional célebre, como saben los que han visto mi carpeta llena de recortes de diarios, con fotos y todo.
“No hagamos autobiografías, compañeros”, dijo el militante bolche, y añadió con su tonito pedante habitual: “Los individuos no contamos, somos como hojas barridas por las tormentas de la historia. Y ahora estamos viviendo días históricos. Nuestro país está como una nuez en la pinza que forman el capitalismo moribundo y el comunismo victorioso. El gobierno peronista está en la pinza y por lo tanto es impotente. El que nos haya metido aquí es prueba de su debilidad”.
El médico y yo compartimos una sonrisa cómplice y pensamos que, si así fuera, los opositores tendríamos que afiliarnos en masa al partido gobernante, ya que un partido fuerte no encarcelaría a sus opositores.
Pero la ironía no afecta al fanático. Tampoco los hechos adversos. Se cuenta que, cuando alguien le dijo a Hegel que los hechos contradicen su filosofía, habría respondido: “¡Tanto peor para los hechos!”. Los opositores de esa época no éramos mejores que Hegel: maldecíamos al peronismo en lugar de estudiarlo objetivamente con esperanza de entenderlo y, con ello, vencerlo. Pero volvamos al seminario.
El textil se impacientó y dijo: “Ya hace como dos horas que pregunté si existe el destino, y todavía no lo sé. ¿En qué quedamos, Maestro?”
—Es verdad, nos hemos apartado del tema. Recordemos lo que nos contó Dedos Brujos: que su destino de carterista fue el resultado de su herencia, de su voluntad, y de la policía. No le echó la culpa a Dios, ni a su padre, ni al gobierno. Nos dijo, sin quererlo, que lo que cada cual termina siendo o haciendo es la resultante de muchos factores, unos biológicos y otros sociales, unos personales y otros colectivos. ¿Digo bien, Dedos Brujos?
—Sí, Maestro, aunque podrías haberlo dicho en cristiano.
—¿Qué querés? Fue culpa del textil, que hizo una pregunta difícil. La respuesta a la que llegamos es igualmente complicada. Los individuos cargamos con lo que nos legaron nuestros progenitores y lo que nos dio y nos quitó la sociedad. Por lo tanto, no somos totalmente libres de elegir lo que va a ser de nosotros, ni estamos totalmente a merced de otros. No tenemos la llave de esta prisión, pero cuando salgamos de ella podremos elegir entre quedarnos afuera y volver a ingresar.
“Yo te apuesto a que volveré a pesar mío”, opinó Dedos Brujos. “A mí no me agarrarán otra vez, porque emigraré”, anunció el médico. “Yo ya no sé a quién ni en qué creer”, confesó el ferroviario. “Todo dependerá de la relación de fuerzas”, sentenció el funcionario bolche. Y yo decidí estudiar en serio los problemas de la causalidad y del libre albedrío.
Nuestro estimulante seminario terminó cuando me soltaron. No volví a ver a ninguno de mis compañeros. Oí decir que algunos de ellos fueron “desaparecidos”. Evita murió el año siguiente, presumiblemente desilusionada de quienes habían sido sus queridos descamisados. Pero debe de haber estado orgullosa por haberse hecho su propia suerte, como la Gitanilla de Cervantes, aunque con una ayudita del Grupo de Oficiales Unidos y su providencial elegido.
*Filósofo.
Y recordé el amor
suave
valorar
suave...
Y recordé lo tosco
esperando ser amado, amada,
me quedé sin programa
o volví a la realidad consciente
de lo mejor
que ensancha
el alma
el corazón
el cerebro
las arterias
la respiración
las vísceras
...
Grandeza
trascendencia
tocar lo suave
tocar lo tosco
programa con retorno
cierto.
mildred d
3.4.2010
Santiago, República Dominicana
Datos sobre diferencias en memoria entre mujeres y hombres a los 50 años
mildred d
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Las mujeres de 50 años tienen mejor memoria que los hombres de la misma edad
11 de marzo de 2010
Agencia EFE
Londres.- La memoria de las mujeres de 50 años es mejor que la de los hombres de la misma edad, según un estudio del Instituto de Educación de la Universidad de Londres publicado hoy, jueves.
Para realizar el estudio, los investigadores realizaron diferentes test de memoria verbal a un total de 9,600 personas, hombres y mujeres de Inglaterra, Escocia y Gales.
Según Matthew Brown y Brian Dodgeon, autores de la investigación, los resultados de los hombres fueron "considerablemente peores" en los test de memoria retardada.
En uno de los test, los participantes escuchaban diez palabras de uso común y, dos minutos después, tenían que repetir tantas palabras como fueran capaces de recordar.
En el segundo test se les pedía que repitieran las mismas palabras, sólo que con una demora de cinco minutos.
Las mujeres consiguieron recordar un cinco por ciento más de palabras que los hombres en la primera prueba, una diferencia que crecía hasta el ocho por ciento en el segundo test.
Los hombres también obtuvieron peores resultados en una tercera prueba que consistía en subrayar la letra "P" y la "W" en una página llena de hileras de caracteres.
Aunque las mujeres conseguían localizar más "P" y más "W", también cometían más errores.
En una cuarta prueba, hombres y mujeres empataban al ser capaces de nombrar, por término medio, 22 especies de animales diferentes en tan sólo un minuto.
Los investigadores destacaron que, aunque otros estudios previos ya habían demostrado que la memoria de las mujeres es mejor que la de los hombres cuando tienen alrededor de 50 años, ésta es la primera vez que se realizan pruebas a un grupo tan amplio de personas de la misma edad.
Todos los encuestados participan en un estudio más amplio que, desde su fecha de nacimiento trata de evaluar el impacto de factores como el ejercicio físico, la dieta, el consumo de alcohol o tabaco y la depresión en su habilidad mental.
Los análisis iniciales apuntan a que aquellos que hacen ejercicio al menos una vez al mes, o son no fumadores, obtienen mejores resultados que los que no lo practican o fuman.
Aceptar, conocer, reconocer: libera, sana, mejora
mildred dolores mata
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Hoy.com
30 Marzo 2010, 10:31 PM
La acusación de la ONU de que somos racistas
Luce correcto que los países luchen contra la discriminación racial
Escrito por: BERNARDO VEGA
La agencia EFE reportó desde Ginebra el 17 de marzo que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU había recomendado “que nuestro país adoptara medidas para eliminar la discriminación racial y reconocer a los africanos y afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana”. También sugirió “la protección de las personas de origen haitiano”.
Nuestros periódicos reprodujeron ese cable sin averiguar más al respecto. Algunos editorializaron quejándose sobre esas recomendaciones, como también lo hicieron algunos políticos y hasta nuestra Cancillería se pronunció en contra de las mismas.
Pero yo me puse a averiguar. Resulta que en diciembre pasado una amplia delegación dominicana (21 personas), encabezada por el Ministro de Trabajo Max Puig y que incluyó a tres miembros de nuestra Junta Central Electoral (¡gente que le gusta viajar!), un subdirector de Migración, un subsecretario de Educación y el diputado Pelegrín Castillo, entre otros, escuchó a representantes de 38 países exponer sus quejas sobre nuestras violaciones a los derechos humanos en general (asesinatos cometidos por la policía, violencia contra las mujeres, niños que trabajan, etc.). Esos países nos hicieron 79 recomendaciones. De las mismas la delegación dominicana acogió 43 de ellas, pospuso su respuesta a 31 y sólo se opuso a cinco, tres de las mismas porque violaban nuestra Constitución.
Entre las sugerencias que la delegación acogió estuvieron las de Bélgica, Inglaterra y Ghana, países que plantearon que deberíamos combatir el racismo y la discriminación racial, sobre todo en el caso de los haitianos. Nigeria sugirió, y nuestra delegación aceptó, que reconociésemos a los africanos y a los afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana. Nuestra delegación también estuvo de acuerdo con la sugerencia norteamericana de que colaboráramos con el gobierno de Haití (esto fue antes del terremoto) para garantizar que los haitianos que viven entre nosotros pudiesen tener acceso adecuado a los mecanismos de registro civil a fin de acreditar los nacionales haitianos, es decir que los consulados haitianos en Santo Domingo pudiesen registrar a sus ciudadanos.
Todo esto tuvo lugar durante un “grupo de trabajo sobre el examen periódico universal” del caso dominicano. Esos mismos exámenes se hacen para todos los otros países del mundo.
Tres meses después, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU “analizó y adoptó” el “examen periódico universal” dominicano. El cable de EFE citó textualmente la recomendación de Nigeria sobre la eliminación de la discriminación racial y el reconocimiento de los afro-descendientes como parte de la sociedad dominicana. Asimismo citó la recomendación de Bélgica, Inglaterra y Ghana sobre combatir el racismo y la discriminación racial, incluyendo la protección de las personas de origen haitiano. También citó la antes referida recomendación norteamericana sobre asegurar que los haitianos puedan registrar su nacionalidad dentro del territorio dominicano.
En resumen, que EFE citó sólo tres de las setenta y nueve recomendaciones y fueron precisamente tres que la delegación dominicana había aceptado. Habría sido inaceptable que se hubiesen citado algunas de las cinco recomendaciones que no contaron con el apoyo del gobierno dominicano.
Entonces, ¿por qué el escándalo entre nosotros, incluyendo la reacción de agencias del gobierno, como la Cancillería, si nuestra propia delegación gubernamental aceptó las recomendaciones que cita el cable de EFE?
Por otro lado, luce muy correcto que todos los países del mundo luchen contra la discriminación racial y el racismo y que los consulados entreguen la ciudadanía a sus nacionales. Sugiero que el lector busque en la Internet ese mismo informe del grupo de trabajo para Sudán y Zimbabwe, países de gran violencia racial.