Voy a la marcha. Por Susi Pola. Domingo 22 de enero 2016

Susi Pola, María Jesús Pola Zapico, dirigente feminista, del Núcleo de Apoyo a la Mujer, en Santiago, e integrante del Foro Feminista Magaly Pineda (FFMP) , del CLADEM_RD, y CDD-RD

Susi Pola, se une al sentir de la sociedad dominicana por su fortalecimiento democrático, por una institucionalidad transparente, sin privilegios de desigualdades salariales y ventajas escandolas en negocios a través del Estado, y que funcione la justicia de manera imparcial.

Mildred Mata

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Voy a a la marcha

Porque la participación de la ciudadanía es una invocación democrática asociada a propósitos transparentes y colectivos, mismos que se están violentado en nuestro país por las autoridades encargadas de velar por esa ciudadanía, que es quien les paga.

Porque participar es un acto social, de voluntad individual a favor de acciones colectivas, y esta marcha es para decirles a las autoridades que este pueblo ya no aguanta más corrupción de parte de quienes nos gobernaron y nos gobiernan, y que nos sentimos engañados y engañadas.

Porque el presupuesto nacional no alcanza para la salud del pueblo que languidece asistiendo a un sistema de atención insalubre e insuficiente, caracterizado por la mala práctica y la insuficiencia de recursos para responder a la ciudadanía. Y las mujeres, usuarias por excelencia, mueren por esa causa en su embarazo, parto y puerperio. Y los niños y niñas, también.

Porque toda la ciudadanía tenemos miedo a la delincuencia que crece al amparo de las autoridades civiles, militares y policiales, que en un buen porcentaje, son parte de ella. Y a las mujeres nos matan los hombres. Y a los hombres los matan otros hombres. Y los crímenes que se hacen por encargo, se declaran complejos, se eternizan y quedan impunes.

Porque la justicia no funciona para quien no tiene dinero y/o relaciones y la impunidad es la regla. Y las instituciones de la justicia, son parte de un gran problema: hay policías atracadores, criminales y abusadores de poder. Y también jueces y juezas que se corrompen. Y el Ministerio Público, muchas veces es “privado”.

Porque nos cansamos de ver cómo muchos políticos y políticas se hacen ricos con sobrevaluaciones y cálculos que les favorecen a ellos y a nosotros nos van empobreciendo. Y pasean sus excesos de manera impúdica y sin sentir vergüenza, porque de tanto robar, se creen que les pertenece todo.

Porque no hay dinero para las ínfimas pensiones de los pobres y ancianos cañeros, los obreros portuarios y trabajadores y trabajadoras que mueren esperando justicia social. Pero si hay para que la clase política en la administración del gobierno, mantenga y se suba salarios de lujo.

Porque los poderes de la democracia, ya no son tres y trabajan en consonancia con los intereses personales de los partidos políticos que ya ni se diferencian. Y se ríen de la ciudadanía aprendida indefensa. Y manipulan con campañas y promesas que nunca cumplen. Y militan permanentemente en la corrupción.
¡Voy a la marcha porque soy pueblo!

¿Por qué odias? Bob Satawake pregunta, en su condición de gay, y pregunta, en general

Bob Satawake
¿Por qué odias? En su condición de gay, Bob Satawake hace esta pregunta, y narra haber recibido mucha violencia, a excepción de cuando ha ocultado su condición de gay. Es la pareja del que fuese embajador en la República Dominicana, Wally James Brewster (Noviembre del 2013-2017) en República Dominicana.

Pienso que a las personas que odian les falta seguridad para amar a todas y todos. les falta cultivar la aceptación, la humildad...

La forma como he decidido coexistir con las demás personas que rechazan a otras personas, que no tienen la paciencia de tolerar, de no permanecer en serenidad ante las diferencias de otras personas...es mediante el autodominio con ejercicios de respiración, manteniendo el afecto, el respeto...

Vivo trabajando la empatía para quienes odian, rechazan...Etcétera...Les soy leal en  no rebajarlas en su dignidad y respeto. Pero cuando puedo, expreso argumentos a favor del respeto y cariño a todas las personas...y sobretodo les doy mi serenidad que vengo cultivando con mis mayores esfuerzos de manera consistente.
Wally James Brewster, Embajador de RD período 2013-2017
Wally James Brewster y Bob Satawake. Compartieron en RD durante el período Nov-2013 hasta 2017, Wally, como embajador de EEUU
He apoyado a Bob Satawake y a  Wally James Wester  cada vez que he podido tener la imaginación de expresar mi afectividad a esta pareja  y a todas las personas homosexuales y heterosexuales. 

Me encanta este artículo de Bob Satawake porque ayuda a entender la homosexualidad. Y ayuda a poder madurar en la empatía, a las personas heterosexuales que no comprenden el amor afectivo-sexual diferente. Leamos a Bob Satawake. ¡Qué viva la suavidad en la vida!

Mildred Dolores Mata
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¿Por qué odias? 

Por Bob Satawake

En los últimos 40 años he estado expuesto a la hostilidad del odio sin comprender en absoluto la razón. Ahora bien, no pretendo ser perfecto y no me cabe duda de que a lo largo de mi vida puedo haber reaccionado en ocasiones de una forma que haya generado hostilidad hacia mí, usualmente en respuesta a un ataque verbal o físico, pero mis acciones podrían no haber sido la mejor estrategia para la resolución. Sin embargo, aún no he logrado entender–ni de adolescente, ni como joven adulto ni tampoco en mi madurez–la razón por la que algunas personas guardan odio en su corazón hacia otros seres humanos.

A lo largo de mi niñez fui acosado de forma inimaginable; me insultaban con calificativos muy vulgares y fui víctima de abuso físico, dirigido no solo a mí sino a toda mi familia. Los abusones se mofaban porque éramos pobres y no vestíamos a la moda ni llevábamos el calzado “de última”, pero logré perseverar y avanzar a paso firme.

Recuerdo perfectamente cuando un grupo de chicos me tiró al suelo para colocar una sarta de cohetes dentro de mis pantalones, y cómo me quemaron la piel.

Recuerdo también como ya de joven trabajaba para ayudar a mi familia, con el dinero que ganaba contribuía a la compra de alimentos y al pago del alquiler, la electricidad, etc.; los chicos de mi escuela solían presentarse a mi trabajo y gastar bromas a mis expensas, frente a mis compañeros.
Recuerdo asimismo cómo era vapuleado al caminar por los pasillos del colegio, los chicos me arrebataban los libros para tirarlos a la basura. Recuerdo cuando el profesor hacía preguntas en la clase y aunque supiese la respuesta correcta sentía pavor de levantar la mano por temor a que, envidiosos de mi conocimiento, me golpeasen a la salida de la escuela.

Recuerdo todas estas cosas pero lo que no logro comprender es el porqué de esas experiencias. ¿Por qué me despreciaban tanto esos jóvenes simplemente por ser quien soy?

Fui bastante afortunado por sobrevivir a esos años de adolescencia y poder irme de la casa para asistir a la universidad, donde me recibió un mundo nuevo. Allí encontré un mundo de aceptación y socialización. Encontré un mundo donde pude conocer y vivir la amistad. Encontré un lugar donde podía ser un hombre, pero no me encontré a mí mismo.

Sabía, con absoluta certeza, que el odio no se detendría, que el abuso verbal y físico seguiría formando parte de mi mundo a menos que pretendiera ser el hombre que no era; es que debía vivir una vida que no era auténtica, no era genuina, debía fingir.

Cumplí con éxito esa tarea y durante unos años viví fingiendo ser alguien que no era, hice muchos amigos que nunca conocieron al verdadero yo. Fue una triste y horrible experiencia. Era muy popular, tenía montones de amigos y pude conseguir los mejores empleos durante esos años gracias a mi “estatus” en la universidad y a que me relacionaba con la “gente correcta”.

Pero la realidad es que todo sobre mí durante esos años era falso, fingido, no era auténtico. Fingía y las personas que creían conocerme, conocer quién era como persona, como amigo, no me conocían en absoluto. No me cabía la menor duda de que si hubiesen conocido al verdadero yo, al auténtico yo…también me odiarían!

Tras la universidad, ya de adulto, necesitaba ser yo mismo y no seguir fingiendo ni seguir sintiendo miedo. Debía vivir o debía morir.

Yo quería vivir; quería asumir al hombre que Dios había creado. Deseaba ser querido por quien verdaderamente era, por cómo nací, y por las obras de bien que quería brindar a mis semejantes. No deseaba ser querido por la persona que fingía ser ni quería ser odiado por la persona que era, deseaba ser querido por mí mismo! Nunca tomé la decisión de ser gay; no tengo preferencia sobre mi sexualidad.

Cuando me preguntan, ¿cómo supiste que eras gay?, les respondo, ¿cómo supiste que eres heterosexual? Cuando los hombres me preguntan, ¿por qué te atraen otros hombres?, les respondo, ¿por qué te atraen las mujeres?

Esto es algo que como seres humanos no escogemos; nosotros no escogemos nuestra sexualidad, es parte de nuestro ser, se encuentra en nuestro interior y se crea al nacer y es parte del ser humano creado por Dios.

De modo que cuando decides odiar a una persona simplemente porque es gay, yo no comprendo ese odio. No comprendo por qué existe el odio, porqué algunas personas odian a otras por tener la piel de un color diferente, por qué hay personas que odian a otras porque hablan un idioma diferente, por qué hay personas que odian a otras porque le rezamos a Dios de manera distinta, por qué algunas personas odian al vecino que no tiene dinero para vivir en una casa más grande o comprarse un auto más llamativo. ¿Por qué odia la gente? Nunca entenderé ese concepto porque si extendemos nuestra mano en amistad nos daríamos cuenta que lo único que desea una persona en su vida es ser aceptado.

Durante toda mi vida he sido insultado, odiado por muchos, he sido víctima de abusos verbales y físicos simplemente por ser quien soy…pero aquí me tienen. Soy la persona más afortunada del mundo porque a pesar de todo ese odio encontré el amor. Para encontrar amor uno debe vivir, uno debe ser auténtico y uno debe ser la persona que Dios creó.

Oro por aquellos de ustedes que están leyendo estas palabras y tienen vivencias de odio en sus vidas, rezo porque sus familias les asuman y les brinden un mundo de paz y consuelo, rezo para que se den cuenta que es mejor ser amado por quién uno verdaderamente es y no por la persona que uno pretende ser.

El odio nunca desaparecerá, o por lo menos no ha desaparecido en mi caso, pero aún así creo en Dios y creo que el mundo es un lugar de bondad y de belleza que Dios creó para nosotros.

Soy un hombre y puedes usar contra mí el calificativo denigrante de tu preferencia, puedes llamarme maricón, engendro, degenerado, anormal…lo que quieras, porque todos sabemos que la única razón por la que empleas esos calificativos contra mí o cualquier otro es para no sentir culpa por tus propios pecados! Lo haces para convencerte a ti mismo que el Señor no tomará en cuenta tus transgresiones si el mundo vuelca su atención sobre aquellas que consideras son las mías.

El Señor no actúa así, tú lo sabes y yo lo sé, todos sabemos que debemos responder por nuestros propios actos y, para que quede claro, ¡juzgar a los demás es pecado!

Sólo Dios puede juzgarnos, y lo hará. Me siento confiado que el Señor perdonará mis transgresiones porque he aceptado a Cristo Jesús como mi salvador y protector, le he pedido que perdone mis pecados, ¡espero que también lo hayas hecho tú!

¿Por qué odia la gente? No tengo la menor idea pero sí sé que Dios nos dio la vida, no para odiar sino para amar. Así que para aquellos de ustedes que siguen llamándome por todos esos calificativos vulgares, que me odian por ser quién soy, les tengo una sola pregunta…¿por qué odias?

Referencia. http://hoy.com.do/por-que-odias/

Mujer de múltiples facetas revolucionarias:Yolanda Santana. Por Susi Pola

Yolanda Santana, líder feminista, Santiago, República Dominicana

Yolanda Santana

Por Susi Pola

Partió Yolanda dejándonos desconcertadas por un tiempo que no terminamos de entender y de analizar con ella, que era sabia.

Yolanda Santana, fue Maestra Normal, graduada aquí en la Escuela Normal Emilio Prud Home, Licenciada en Educación mención Ciencias Sociales, en PUCMM, y con una Maestría en Educación Superior de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD, toda su vida una persona de gran sabiduría y experiencia. Entregada al movimiento social, político y comunitario, nunca dejó de ser Maestra, y así la reconocemos quienes privilegiadamente estuvimos a su lado en el movimiento feminista y de mujeres de Santiago y del país.

Nos conocimos a comienzos de los años 80, cuando junto a otras mujeres queridas, fundaron la Coordinadora de Mujeres del Cibao, CMC. En esos años, para las fechas conmemorativas de marzo y de noviembre, íbamos juntas a echar flores al río Yaque, desde el Puente Hermanos Patiño para recordar a las queridas Hermanas Mirabal y a otras tantas defensoras de nuestros derechos que ya no estaban. Antes de la CMC, Yolanda se había organizado primero, en el Comité de Amas de Casa de la Yagüita de Pastor y luego, en el Movimiento Feminista Hermanas Mirabal, de las que fuera también, cofundadora.

Los años 80 y 90, fueron de mucha actividad para todas y la solidaridad de Yolanda nunca tuvo límites razonables porque ella siempre iba a más, sostenida por un espíritu francamente extraordinario que todas atesoramos hasta ahora y que iremos revalorizando al pasar el tiempo, porque se extrañará su entrega permanente.

A partir de 1985, en Santiago las mujeres nos movíamos unidas, en diferentes organizaciones y Yolanda, desde su militancia de izquierda nos acompañaba a todas, apoyando en nacimiento de nuevos espacios, como el Núcleo de Apoyo a la Mujer, NAM, que la tuvo desde sus comienzos al lado. Mujeres para el Bienestar, MUPABI, un grupo creado para realizar un programa radial, “Mujer Hoy”, del que Yolanda fue entrevistada y colaboradora fija hasta la desaparición del mismo en la segunda mitad de los 90, cuando ya asistíamos a programas de televisión locales de manera sistemática.

Mientras, Yolanda, tuvo a Dora y a Tania, con su compañero de vida Cristino, al que hoy acompaña, cofundaba escuelas y Liceos, militaba en la izquierda, ejercía la docencia, era voz de las mujeres marginadas, en los barrios pobres, en la Zona Franca, con las campesinas y nos mantenía con la mirada en la realidad del país a todas y todos.

Cuánto hiciste Yolanda querida! Ahora, descansa en nuestros corazones!

http://elnacional.com.do/yolanda-santana/

Zygmunt Bauman fallece: Sociólogo crítico desigualdad, desafección e individualismo

El lunes 9 de enero 2017 muere el sociólogo Zygmunt Bauman, que terminó viviendo en Leeds, Inglaterra desde 1972, se alejó del antisemitismo predominate en su tierra natal, Polonia. Antes también tuvo que salir por la persecución a los judíos, Nació  en el año 1925. Cuestionó el concepto de la postmodernidad, pues argumentaba que aún la modernidad no se cierra.

¡A leer su vida y sus libros!/ Mildred D Mata
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Muere el pensador Zygmunt Bauman, ‘padre’ de la “modernidad líquida”
El sociólogo de origen polaco denunció con lucidez el individualismo y la desigualdad hasta el fin de sus 91 años

RICARDO DE QUEROL

Madrid 9 ENE 2017

Con Zygmunt Bauman se apaga una de las voces más críticas con la sociedad contemporánea, individualista y despiadada, a la que definió como la “modernidad líquida”, aquella en la que ya nada es sólido. No es sólido el Estado-nación, ni la familia, ni el empleo, ni el compromiso con la comunidad. Y hoy “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”. Esa voz sonó lúcida hasta el fin de sus 91 años. Escribía uno, dos y hasta tres libros al año, en solitario o con otros pensadores, pronunciaba conferencias y respondía a los periodistas en entrevistas en las que había que elegir muy bien las preguntas porque las respuestas se extendían muchos minutos como en una sucesión de breves discursos. Esos sí, muy sólidos.

(“El 15-M es emocional, le falta pensamiento”)
'(Epidemia de desafección)

Hablaba despacio porque pulía cada una de sus frases, un hilo de ideas que daría para más libros de los que ha firmado en su prolífica carrera. Algunos tomados al dictado, cabe creer que de un tirón. Quizás con alguna pausa de las que aprovechaba para fumar en pipa.
El sociólogo y filósofo de origen polaco (Poznan, 1925) murió ayer “en su casa de Leeds, junto a su familia”, anunció su colaboradora Aleksandra Kania en nombre de los suyos. En su larga vida sufrió los horrores del siglo XX —la guerra, la persecución, las purgas, el exilio— pero eso no le hizo conformista con nada de lo que vino después.

Durante más de medio siglo ha sido uno de los más influyentes observadores de la realidad social y política, el azote de la superficialidad dominante en el debate público, crítico feroz de la burbuja liberal que inflaron Reagan o Thatcher en los ochenta y que reventó más de 30 años después. Retrató con agudeza el desconcierto del ciudadano de hoy ante un mundo que no ofrece seguridades a las que asirse. Se refería al “precariado” como al nuevo proletariado, con la diferencia de que no tiene conciencia de clase. Figura muy respetada por los movimientos de indignados del nuevo siglo (desde el 15-M español a Occupy Wall Street), él comprendía sus motivos y se interesaba por sus experiencias, pero apuntaba sus debilidades e incongruencias, convencido como estaba de que es más fácil unir en la protesta que en la propuesta. Desconfiaba del “activismo de sofá”, ese que quiere cambiar el mundo a golpe de clic, y relativizaba el poder que se atribuye a las redes sociales, porque pensaba que el verdadero diálogo solo se produce en las interacciones con los diferentes, y no en esas “zonas de confort” donde los internautas debaten con quienes piensan igual que ellos.

Su trayectoria avalaba su autoridad intelectual. Apenas tenía 13 años cuando su familia, judía aunque no religiosa, escapó de la invasión nazi de Polonia en 1939 refugiándose en la URSS. El joven Zygmunt se alistó después en la división polaca del Ejército rojo, lo que le valió una medalla en 1945. Tras la guerra pudo volver a Varsovia, casarse con Janina Lewinson (superviviente del gueto de Varsovia, también escritora, su compañera hasta su muerte en 2009) y compatibilizar su carrera militar con los estudios universitarios, además de la militancia en el Partido Comunista.
La decepción llegó cuando se vio otra vez puesto en la diana por el antisemitismo, durante las purgas desatadas en Polonia en 1968, tras una serie de protestas estudiantiles y de colectivos de artistas contra la censura del régimen y con el trasfondo internacional de la Guerra de los Seis Días. Ese mismo año Bauman tuvo que dejar su tierra natal por segunda vez. Se instaló primero en Tel Aviv y, desde 1972, en la Universidad de Leeds (Inglaterra), de donde ya no se movió más que para explicar su pensamiento por el mundo.

Cuando llegó a Leeds, Bauman ya era una autoridad en el ámbito de la sociología. Luego se convirtió en lo más parecido a una celebridad que se puede ser en esa disciplina: fue a partir del libro Modernidad líquida, editado en 2000, el mismo año que vio nacer en Seattle al movimiento de protesta contra la globalización.

Reacio al término “posmodernidad” (porque falta perspectiva histórica para dar por terminada la modernidad), Bauman clamaba: “La nuestra es una versión privatizada de la modernidad”. Hoy la esfera pública “no tiene otra sustancia que ser el escenario donde se confiesan y exhiben las preocupaciones privadas". Y advertía contra las “comunidades perchero”, de quita y pon, declaraba “el fin de la era del compromiso mutuo”, advertía de que “ya no hay líderes sino asesores”. Y concluía: “Cuando las creencias, valores y estilos han sido privatizados (....), los sitios que se ofrecen para el rearraigo se parecen más a un hotel que a un hogar”.

Volvió a estas obsesiones en decenas de libros. En algunos de los más recientes (Estado de crisis o ¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?), dirigió su mirada a los perdedores de una crisis que él no veía como un bache sino como el nuevo escenario. Y en su última obra publicada, Extraños llamando a la puerta (Paidós), observa la crisis de los refugiados desde la comprensión de la ansiedad que genera en la población y el rechazo a vallas y muros. El pensador volvía así a uno de los temas que más le han preocupado: el rechazo al otro, el miedo al diferente, que ya había tratado en sus primeros años en Varsovia en relación al antisemitismo.

Con su figura espigada, sus pelos blancos revueltos y su pipa en los labios, Bauman posaba ante el fotógrafo hace un año en las calles de Burgos con la actitud de una estrella del rock. Quizás era un pesimista, pero nunca fue un gruñón. Solo que nunca quiso escribir para agradarnos. Sino para agitarnos.

http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/09/actualidad/1483979989_377259.html

Mujer. Poema y canción de Gloria Martin

Es una de las canciones-poema que eligió Yolanda Santana en su acto velatorio, 6.01.2017, Santiago, República Dominicana
Yolanda Santana, líder feminista y luchadora política, Santiago, RD, Eligió esta canción, Mujer, de Gloria Martin, como una más, entre otras, en su acto velatorio, 6. de enero, 2017.


Mujer 

Mujer si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas
que no eres buena, que si tal cosa
que cuando callas te ves mucho más hermosa.

Mujer, espiga abierta entre pañales
cadena de eslabones ancestrales
ovario fuerte, di lo que vales
la vida empieza donde todos somos iguales.
Ángela, Jane o antes Manuela
Mañana es tarde, el tiempo apremia.

Mujer si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas
cuando no quieran ser incubadoras
dirán, no sirven estas mujeres ahora.

Mujer, semilla, fruto, flor, camino,
pensar es altamente femenino.
Hay en tu pecho dos manantiales,
fusiles blancos y no anuncios comerciales.

Por Gloria Martin, venezolana.

Educador Rafael Damares Toribio: esfuerzo, disciplina, principios humanistas

Presento la hermosa historia de Rafael Damares Toribio.

Lucha, esfuerzo, valores claros de su familia sobre la importancia de la educación, y sus pasos, todos, haciendo honor a ese enfoque.

Admirable dedicación, y vista, cuerpo y alma hacia un horizonte de larga mirada.

Inspira su ejemplo para una República Dominicana ética, humanista y esforzada.

Muy buena entrevista, un corazón abierto para beber de sus latidos y de su sinceridad.

Invito a leer la entrevista. Se aprende, inspira...

Mildre Dolores  Mata
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 Momentos inolvidables

Rafael Damares Toribio
Rafael Toribio: “Haber trabajado en Intec, es motivo de orgullo”

05/01/2017 - Evelyn Irizarri

Rafael Toribio, un hombre que ha dedicado su vida a trabajar por una educación superior de calidad, comparte sus vivencias con elCaribe

Rafael Toribio tenía 10 años cuando sus padres decidieron enviarlo a la capital para que continuara sus estudios.El lugar elegido fue una pensión, allí se instaló en una pequeña habitación que, a sus escasos años, debió sentir enorme, vacía y en la que no tuvo más compañía que la silenciosa soledad.

Atrás quedaron las risas y los juegos con sus hermanos. Era el comienzo de un largo camino hasta convertirse en el hombre culto, interesado en adquirir y compartir conocimiento.

Aunque en su momento no entendía porqué sus padres lo habían separado del seno familiar, muy pronto comprendió que la separación era tan dolorosa para sus padres como lo había sido para él y que de ellos no haber hecho este sacrificio no habría podido alcanzar el nivel académico logrado.

Muchos años han pasado y aun no termina de agradecerles a sus progenitores el valor que le confirieron a los estudios para que, como es el deseo de todo buen padre, él y sus hermanos tuvieran una vida menos difícil.

En el terreno familiar, su esposa, sus hijos y nietos constituyen sus principales razones para vivir, sentirse afortunado y dar gracias todos los días.

1. Las Lagunas
Nací el 07 de mayo de 1945, donde antes era Las Lagunas de Santiago y ahora es Villa González. Soy hijo, de Juan Bautista Toribio Fermín y Elena Altagracia Domínguez. Ella se dedicó a quehaceres domésticos, a veces incursionaba en alguna actividad productiva, y mi padre era dependiente de una bodega y luego fue propietario de su propia bodega. De Villa González nos fuimos a El Rubio, una comunidad que queda en una montaña de San José de las Matas. En ese tiempo mi papá trabajaba como dependiente de una bodega, de ahí nos fuimos para el Este. Vivimos un tiempo en Yamasá y otro tiempo en un batey en San Pedro. Papá tenía una bodega propia. Ahí viví hasta que tenía 10 años.

2. A una pensión
Uno de los grandes eventos en mi vida ocurrió a los 10 años. Y es que mis padres, que eran personas que no estudiaron, llegaron apenas a la primaria, tomaron la decisión de que yo debía venir a la capital a estudiar. Para mí fue una gran decisión de personas que no habían estudiado y que hicieron un gran esfuerzo para que yo no fuera como ellos. Vine a la capital a vivir en una especie de pensión familiar, en una pequeña habitación. Yo no conocía a esas personas, pero eran familia de un primo hermano de mi mamá. Lo que recuerdo de esa época es que me sentía muy solo en esa pensión y cuando mi mamá venía y se iba, me quedaba dando muchísimos gritos, a tal punto, que ella dejó de venir muy a menudo, para que yo no sufriera tanto.

3. A la universidad
Cuando terminé el bachillerato, la Universidad de Santo Domingo estaba cerrada y la Universidad Católica Madre y Maestra de Santiago estaba comenzando. Entonces, como en el bachillerato tuve la oportunidad de tener contacto con los Jesuitas, y ellos tenían un Centro Social muy activo, y el coordinador de ese equipo era el padre Arnaiz; él, viendo la situación, y como tenía contacto con el Instituto de Cultura Hispánica, logró que ese instituto diera unas becas para República Dominicana. Gracias a eso, yo pude irme a España a realizar estudios universitarios. Cuando llegué a España, Sociología no estaba como carrera, pero había una Escuela Crítica de Sociología del profesor Tierno Galván, que era opositor a Franco, por eso la escuela vivía más cerrada que abierta. Entonces, la Universidad de Salamanca tenía un Instituto de Ciencias Sociales en Madrid, y como no había Sociología, entré a ese instituto. Ahí pasé el primer año.

4. La España del 60
Recuerdo el trayecto cuando salí del aeropuerto de Barajas, estamos hablando de la España del 60, y me pareció un lugar mucho más atrasado que nuestro país, en ese momento. Cuando llegamos, les dije a mis compañeros que me iban a tener que enviar las notas a fin de año, porque yo no iba a permanecer hasta el final. Sin embargo, todos los que me acompañaron vinieron el primer año y yo me quedé hasta terminar la carrera. Terminé el primer año de Ciencias Sociales, con buenas notas, y eso hizo que me renovaran la beca por un año más, y al segundo año me inscribí en la Facultad de Ciencias Económicas y Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. Entonces llevé las dos carreras hasta que terminé Ciencias Sociales, y seguí en Ciencias Políticas.

5. Cambiar la imagen
El Instituto de Cultura Hispánica tenía una residencia universitaria, donde había preferencia para ciudadanos de América Latina que tenían becas, entonces yo entré en esa residencia en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, que todavía existe. En ese entonces nos reunimos varios dominicanos, esa vez éramos 14 dominicanos, pero los dominicanos que habían pasado por ahí habían dejado una muy mala imagen. Eso nos lo dijo el director, y al final nos dijo: “Yo los voy a dejar entrar, no por la imagen que dejaron sus compatriotas, de ser por eso no los admito, sino porque conversando con ustedes, siento que estoy en presencia de otro tipo de personas. Son muy buenos para un bonche, pero para estudiar no”. En ese momento pensamos que debíamos cambiar la imagen de los dominicanos. Nos dispusimos a demostrar que éramos diferentes. Comenzamos a cambiar la imagen.

6. Una tabla de salvación
Pude terminar mi carrera sin tener dinero, porque cuando ya se me terminaba la beca, el director, en ese momento, me dijo que si yo quería asumir ser el jefe de estudios de la residencia, y yo le dije que sí. Esa era mi tabla de salvación, porque si no, iba a tener que regresar sin terminar las Ciencias Políticas. Así pude seguir un par de años, seguir en la universidad, y el año último de la carrera fui promovido para ser subdirector, ahí ya no solamente no pagaba, sino que me pagaban. Terminé en 1971, vine al país, no había vuelto desde el 65, pero regresé a España, porque quería hacer el doctorado y tenía mi trabajo allá.

7. Primer matrimonio
Cuando inicié los amores con mi novia, que era española, le dije tres cosas: primero, no tengo dinero; dos, yo no me caso hasta que termine, y tres, cuando termine me voy para mi país. Ella me dijo que estaba bien. Entonces, me gradué en Ciencias Políticas, nos casamos y vinimos al país. Tuvimos dos hijos. Mi esposa, Julita Rodríguez, murió muy joven, de cáncer de pulmón. Tenía 47 años. Ella fumaba. Tuvimos dos hijos, Arancha y Rafael, que al momento de su muerte eran adolescentes. Murió cuando ya habíamos superado las dificultades de un matrimonio joven. Le encontraron un ganglio y se confirmó que era maligno y la pusieron en tratamiento. El médico dijo que teníamos que hacerle un tratamiento de quimioterapia. “Vamos a evaluarla después de la primera quimioterapia, si hay una reducción sobre un 60 por ciento del pulmón tenemos esperanzas, si es menos, no”. Cuando hicimos la evaluación no llegó al 40 por ciento. Él me dijo: “No hay esperanzas. Las estadísticas dicen que ella puede durar no más de 18 meses”. Fue combatir sabiendo que vas a perder, porque había que realizarle otro tratamiento de quimioterapia y después radioterapia, pero yo sabía que la íbamos a perder, pero no podíamos bajar la guardia y con tratamientos en el extranjero y aquí, al año y medio falleció.

8. De vuelta al amor
A Mu-kien la conocí en Intec, ella fue subalterna mía. Cuando yo era rector, ella era Directora de Desarrollo, pero ambos estábamos casados. Era una relación enteramente profesional, incluso, ella me dijo que me decían “El necio”, porque cuando me enviaban un documento yo lo corregía, y cuando en el departamento donde ella estaba me veían llegar con el documento decían: “Ahí viene El necio”. Claro, eso me lo dijo después. Cuando nos reencontramos en la Madre y Maestra, ya había situaciones distintas y surgió otra mirada. Yo le había dicho a mis hijos que no estaba muy feliz solo, que por mi edad y mi temperamento, no estaba muy contento en soledad y que no iba a estar relacionándome con chicas, que lo normal era que yo buscara una compañera y que tenía que ser una mujer viuda o separada. Ellos entendieron. Entonces, cuando nos encontramos ahí, conversábamos, nos tomábamos un cafecito y comenzamos a salir, aunque ella todavía me decía “El señor Toribio” y yo pensaba: “pero así no podemos llegar a nada”. Ya cuando la relación era más formal, les conté a mis hijos que estaba saliendo con ella y mis hijos me dijeron que querían compartir con ella y me pidieron que la invitara a salir con nosotros. Comenzamos a reunirnos y nos casamos.

9. Una familia
Después que Mu-Kien y yo nos casamos, la cuestión era dónde íbamos a vivir, porque la casa donde vivía con mis hijos, era la casa donde había vivido con Julita, al principio Mu-Kien no quería, pero conversamos y ella accedió. Ella y Arancha se pusieron de acuerdo para hacer algunas remodelaciones en la casa, de manera que cuando ella se mudó en la casa, ya reflejaba algo suyo. Fue otra grata experiencia, porque cuando se juntan dos personas que tenían matrimonios anteriores, juntan también sus historias; en el caso mío, yo llegaba con dos adolescentes. Todos pusimos de nuestra parte. Recuerdo que en una reunión de los cuatro, yo les dije que teníamos que hacer un esfuerzo para que las cosas marcharan bien, porque si me daban a elegir entre mis hijos y mi esposa, yo optaría por irme de la casa. Pero las cosas funcionaron bien y debo reconocer que Mu-Kien puso más que nosotros. Se fue consolidando hasta tal punto, que le dije a un amigo: “Mira, guárdame una habitación, porque yo sé que si yo peleo con Mu-kien, el que se va a tener que ir de la casa soy yo, porque me echan, pues ahora, los tres están muy compenetrados. Es más, mi hijo, cuando vivía con nosotros, le decía a ella: “China, dígame y ¿qué usted cree de esta corbata,”, y yo le decía pero pregúntame a mí” y él me respondía: “Tú estás tostado, yo me llevo bien con la china, ella es la que sabe, es la que está en la cosa”.

10. Motivos de orgullo
Me enorgullece haber podido estudiar fuera, más viniendo de una familia donde los padres no pudieron estudiar. Estoy orgulloso de mis dos hijos, son buenos profesionales, pero creo que son mejores personas. Para mí eso es más importante. También haber colaborado en la creación de una universidad, que creo que colabora con un gran esfuerzo por lograr una educación de calidad en el país. Haber trabajado en Intec, es para mí motivo de orgullo, además de que representó una oportunidad de crecimiento profesional y personal, que fue una oportunidad de colaborar a través de la educación con el desarrollo del país. De esas cosas me siento orgulloso.

Durante 15 años ocupó la rectoría

Comencé en el 73 y todavía estoy ahí. Nunca me he separado de INTEC. Luego, hubo un acuerdo con Eduardo Latorre, de que el rector saliente se debe ausentar por tres meses hasta que el nuevo rector se establezca en el cargo, sin la sombra del anterior.

Volví a presentarme como candidato a la rectoría y fui electo con la posibilidad de optar por dos periodos seguidos. Sin embargo, la experiencia de haber salido y haber vuelto motivó que la Junta de Regentes, tuviera la idea de que no deberían ser dos periodos, sino que fueran tres. Por eso estuve seis años antes y después nueve. Es decir, que pasé 15 años como rector.

De ahí pasé a ocuparme del Centro de Gobernabilidad y Gerencia Social, donde estuve hasta hace unas semanas, cuando solicité no continuar en la dirección de ese centro, sino solamente trabajar en algunos eventos puntuales, organizar cuatro grandes seminarios al año, porque reflexioné sobre que tenía muchos años en las cuestiones operativas con un horario demandante y también muchos años cumplidos, que yo quería tener oportunidad de que nadie estableciera mis agendas, ni mis prioridades.

Llegamos a un acuerdo para yo desarrollar un espacio titulado “Diálogo de INTEC para la Acción”, donde vamos a analizar grandes acontecimientos y temas que puedan impactar la realidad nacional.

Dolor
“Cuando el médico me dio el resultado de la enfermedad de mi esposa, me fui al Malecón a llorar y después le dije a ella que era positivo”.

Agradecido
“De mis padres, por haberme enviado a estudiar. Por haber encontrado una compañera como Mu-Kien, y haber reconstruido con ella una familia”

Intec
“Representó una oportunidad de crecimiento profesional y personal, de colaborar a través de la educación con el desarrollo del país”.

http://www.elcaribe.com.do/2017/01/05/ldquohaber-trabajado-intec-motivo-orgullordquo


Yolanda Santana, líder de las mujeres dominicanas ¡siempre presente!

Yolanda Santana, lídel del movimiento de mujeres de la República Dominicana, activista social de la Coordinadora de Mujeres del Cibao (CMC) y mujer política, por el bienestar y la libertad inclusivas


¡Hola compañeras y compañeros! Reciban fortaleza y afectos.

Nuestra querida Yolanda Santana falleció. Lo comunicó Sentola Batista, del colectivo Coordinadora de Mujeres del Cibao (CMC), a las 6:56 AM, el 5 de enero del 2017. Muerte natural por quebrantos de salud.



Yolanda Santana, es maestra, activista social fundadora y acompañante de la Coordinadora de Mujeres del Cibao (CMC) y del Movimiento Vida sin Violencia (MOVIDA), parte de las mujeres de los barrios, campos, las mujeres populares de Santiago y de la región, mujer política, revolucionaria, nuestra amiga, compañera de luchas, líder histórica del movimiento de mujeres en la región del Cibao, mujer de solidaridad y sentimientos profundos y continuos por una sociedad dominicana, latinoamericana y del Caribe, inclusiva y de mujeres libres empoderadas.

Que descanse en paz Q.D.E.P.

Mildred Dolores Mata

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