Ante la necesidad de salvar a la mujer y hacerse un aborto, a veces, las mujeres están en la línea de fuego para morir: Yandi muere como consecuencia de la penalización del aborto.

Los centros de salud,  las y los médicos están en una situación delicada cuando tienen que practicar un aborto para salvar la vida de una mujer. Necesitamos apoyar más las vidas de las mujeres y darle más valor a los centros de salud,  a las familia, y a las mujeres embarazadas en peligro para que salvemos sus vidas.

En este artículo, la doctora, ginecóloga Lillian Foundeur nos muestra la realidad de que en la Constitución dominicana se prohiba salvar a la madre cuando su vida está en peligro por un embarazo.Y en el Código Penal también.

¡¡¡Más valor desde las y los médicos, y desde los centros de salud, para amar más a las mujeres dominicanas que su vida esté en peligro!!!!

mildred dolores mata

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13 Noviembre 2010, 8:01 PM 
Ginecología actualizada
El sabor de la sangre era el preludio
 
Escrito por: LILLIAM FONDEUR (lfondeur@gmail.com)
Con  su primera falta, Yandi, se realizó la prueba de embarazo, resultó positiva.  Como una niña mostrando el juguete que le dejaron los Reyes Magos corrió hacia el hospital.  Deseaba ser madre, más que nada en el mundo.

A  sus 20 años, de manera religiosa asistía a  sus consultas. Sus primeros análisis  reportaron  anemia. A pesar  del hierro,  los multivitamínicos y los brebajes naturales preparados por su madre y abuela, los niveles de hemoglobina en sangre no aumentaban, la anemia no cedía.

 Empezó a sentir un fuerte dolor de cabeza, acompañado de  debilidad y cansancio.  La fiebre era ocasional pero el dolor de muela se instaló para quedarse. Las encías le sangraban cuando cepillaba los dientes, e incluso al comer.  El sabor de la sangre era el preludio.

A los cinco meses de embarazo, el hospital de la comunidad decide transferirla a la capital, a la  Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, hospital  que cuenta con los mejores especialistas en todas las aéreas, dentro de ellas hematología.   La manejan como Anemia Severa, recibe transfusiones de sangre, pero Yandi  después  de seis días en el hospital no se recupera.  La muela inflamada desfiguró su rostro.

A las  26 semanas de embarazo y descompensada, nuestra principal  maternidad, decide reenviarla al hospital Luis E. Aybar, conocido también  como “El Morgan”.  Por fin logran el diagnóstico: Aplasia Medular exacerbada por el embarazo.  En estos meses de agonía para Yandi,  no se les ocurrió considerar el aporte de energía que significa el estado de gestación.  A la hora de ofrecer un tratamiento,  pensamos en nuestras referencias. Interrumpir un embarazo para salvar la vida de una mujer está vetado. El hospital es un templo de la ley.

El pronóstico del embarazo asociado Aplasia Medular es desfavorable, se relaciona a una elevada mortalidad materna.  Antes se indicaba el aborto terapéutico para todos los casos, hoy día, con los recursos disponibles, se realizan medidas de soporte entre ellas tratamiento intensivo de transfusiones con incremento del riesgo de aloinmunización a células rojas, HLA y antígenos plaquetarios.  Toda una quimera para centros de salud  que en ocasiones carecen de agua.

Antes de cumplir las seis horas en la unidad de cuidado intensivo del hospital Luis E. Aybar,  Yandi fallece. Jamás valoraron interrumpir el embarazo.  La llevaron a morir a otro hospital, quizás  para no aumentar sus cifras de mortalidad materna.

El Congreso debe crear leyes para el ordenamiento de la población,  parece que siguen los lineamientos del Monseñor: “Si fuésemos menos podríamos repartir mejor”. Yandi murió por ser pobre, invito a humanizar el Código Penal.

DiagnosticoRD.com

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