En la aurora del batey
Nanota, la nenita chiquita;
Miranda, la otra nena grandecita,
se fueron lejos, a destiempo: es el embarazo de adolescentes.
Y me cuentan sobre ellas: alguna gente, algunos días,
en talleres, en cunetas, en las camas de los camiones,
acostadas, acostados, en largos viajes…
Se cuenta también que se fue Marisol
otra niñita madre muerta. Intuyo que
hay un rojo llanto con la que se escribió su historia,
el decir sobre Marisol está en una mascota vieja que permite el recuerdo
toda la clase en la enramada mira las cruces, los ataúdes
dibujados en los rostros están también, el desazón por la burla y el desamor
la poesía y el llanto: ¡presentes!
Cada historia tiene sus dolientes.
Otra historia de estas campestres enramadas:
fueron hombres, jornaleros jóvenes, hablan de Rafael y de Saturnino
ellos tuvieron un tiempo de ayer de 25 años
cuentan que se fueron
con el resplandor del medio día
cubiertos por los árboles: en el gran patio campesino no había vacuna.
Se les fueron Rafael y Saturnino como fuego,
y se fueron como desolación, y como pasmo.
En los espacios inmensos de los recuerdos
están Rafael, Saturnino, Nanota, Miranda…
es donde habitan los duendes de las nostalgias
están jugando con ellos, con ellas
habitando, debajo de las matas,
junto al llanto de la abuela en duelo
de los almacenes del tabaco,
junto al abuelo luchador, agricultor,
que sigue aún sin poder derramar ni un llanto
es un hombre
es aún sustancia endurecida por las prohibiociones
las inseguridades de género.
Historias muchas que borbotean
los teclados las reciben, se intuyen los rostros
son los sentimientos, están los pensamientos en las manos
hablo del mundo de los espacios de escasez
también lleno de dulces secretos
que circulan como suavidad
como si fuesen mundos avena.
Es República Dominicana. Contradictoria.
Territorio en el que cada cual ha escrito con su aroma constante:
¡…historias…!
de explotación
de opresión
y de bondad.
Cada cual ha tocado, ha palpado:
como Narcisazo, como Aida Cartagena, como Salomé Ureña…
seres de lágrimas y de cercanías,
¡son tan preciosas algunas letras, sentimientos!
como si fuesen diamantes,
son poesía, denuncia, amor,
gotas de miel…también
soplos de luces
toques, masajes
en todas las plantas de los pies, en el pelo
son brisa preciosa en todas las aguas de los mares
caricias en todos los corazones, en los cerebros
son preciosos los libres albedríos…
son códigos, son conceptos, son ejemplos
son estirpes solidarias:
humildad
sencillez
solidaridad.
Es un mundo también
de impotencia
de verdad de explotación
persistente
junto
a la sinceridad
a la confianza
Y mi agradecimiento está
porque
puedo escuchar
sentir
...valorar...
Mildred Dolores Mata
Sábado, 6 de abril de 2013
Santiago de los Caballeros, RD.
Un blog de opinión e informaciones enfocado en temas relacionados con los derechos de la mujer. Soy una demócrata radical en el desarrollo de las naciones, con la equidad e igualdad social, económica y política de los ciudadanos/as dominicanos/as y del mundo.
También encontrarás algunas producciones literarias buscando un sentido de interioridad y una visión universal.
A favor de las uniones matrimoniales entre personas del mismo sexo: Inés Aizpun
Inés Aizpún, cuestiona la prohibición en República Dominicana del matrimonio entre personas del mismo sexo. Es para leerlo muchas veces para abrir la cabeza y el corazón sobre este tema de derechos humanos, y de una sociedad laica.
Mildred Dolores Mata
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PREGUNTAS
Inés Aizpun:
¿Cómo abordará la sociedad el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿Se distinguirá entre criterios religiosos y legales?
¿Es constitucional que un ciudadano homosexual "tenga" menos derechos civiles que un ciudadano heterosexual? ¿Se puede establecer un debate sobre derechos civiles con quienes creen que la homosexualidad es un pecado o una enfermedad? (Y si así fuera, ¿los pecadores y los enfermos pierden el derecho a casarse?)
¿No hace ya mucho tiempo que el matrimonio civil entre heterosexuales se separó del religioso? ¿El problema es llamarle "matrimonio"? Si se le llamara de otra forma, ¿se aceptaría el derecho a legalizar estas uniones civiles? ¿Es un problema de forma, o de fondo?
¿Por qué se habla de "destruir la familia" si las familias a las que se alude son las formadas por heterosexuales, que se bastan a sí mismos para destruirse? ¿Tener "hijos en la calle" no destruye la familia? ¿La ley niega los derechos civiles de estas familias? ¿Los heterosexuales que destruyen familias tienen prohibido casarse?
Si la base de la sociedad es la familia, y nuestras leyes respetan los derechos de las familias reconstruidas, monoparentales, extendidas, nucleares, uniones de hecho ... ¿por qué se bloquea el reconocimiento legal de un tipo de familia? En este debate, ¿quién habla de sexo y quién de familia? Si no tienen derecho a tener los mismos derechos... ¿los homosexuales son ciudadanos de segunda? ¿Hay de tercera?
IAizpun@diariolibre.com
Mildred Dolores Mata
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PREGUNTAS
| Inés Aizpun |
Inés Aizpun:
¿Cómo abordará la sociedad el tema del matrimonio entre personas del mismo sexo? ¿Se distinguirá entre criterios religiosos y legales?
¿Es constitucional que un ciudadano homosexual "tenga" menos derechos civiles que un ciudadano heterosexual? ¿Se puede establecer un debate sobre derechos civiles con quienes creen que la homosexualidad es un pecado o una enfermedad? (Y si así fuera, ¿los pecadores y los enfermos pierden el derecho a casarse?)
¿No hace ya mucho tiempo que el matrimonio civil entre heterosexuales se separó del religioso? ¿El problema es llamarle "matrimonio"? Si se le llamara de otra forma, ¿se aceptaría el derecho a legalizar estas uniones civiles? ¿Es un problema de forma, o de fondo?
¿Por qué se habla de "destruir la familia" si las familias a las que se alude son las formadas por heterosexuales, que se bastan a sí mismos para destruirse? ¿Tener "hijos en la calle" no destruye la familia? ¿La ley niega los derechos civiles de estas familias? ¿Los heterosexuales que destruyen familias tienen prohibido casarse?
Si la base de la sociedad es la familia, y nuestras leyes respetan los derechos de las familias reconstruidas, monoparentales, extendidas, nucleares, uniones de hecho ... ¿por qué se bloquea el reconocimiento legal de un tipo de familia? En este debate, ¿quién habla de sexo y quién de familia? Si no tienen derecho a tener los mismos derechos... ¿los homosexuales son ciudadanos de segunda? ¿Hay de tercera?
IAizpun@diariolibre.com
Libertad
Deja salir tus sueños
colócalos sobre mis manos
suavemente
los dejaré salir
aunque en ellos me pidas
que me vaya.
colócalos sobre mis manos
suavemente
los dejaré salir
aunque en ellos me pidas
que me vaya.
El apego: Anthony de Mello. Meditación número 5.
Los seres humanos nacimos para ser felices, alegres...es mi creencia. Dignidad, libertad, hermandad, solidaridad, suavidad, calma, ecuanimidad...sin importar las circunstancias.
Para Anthony de Mello la causa de la infelicidad es el apego, no ser capaz de renunciar a cosas, a personas, a ideas, a creencias...Veamos algunas verdades, según Anthony de Mello, sobre el apego:
1era. Verdad: Estás aferrado a una falsa creencia, a saber, la de que sin una cosa o persona determinada no puedes ser feliz.
2da. Verdad: Limítate a disfrutar de las cosas y de las personas, negándolte a apegarte a ellas, ni de celarlas. Si no te apegas te ahorrarás toda la tensión emocional que supone el protegerlas y conservarlas. Así disfrutarás de manera pacífica y relajada y así no sientes la menor amenaza ante que los demás disfruten de lo que disfrutas.
3era. Verdad: "si aprendes a disfrutar el aroma de millares de flores, no te aferrarás a ninguna de ellas ni sufrirás cuando no puedas conseguirla...son tus apegos los que te impiden desarrollar un más amplio y más variado gusto por las cosas y las personas." Y dejarás así que los demás disfruten de millares de flores.
___
Meditación entera:
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Bibliografía:
De Anthony de Mello, Una llamada al amor: consciencia, libertad y felicidad. Editorial Sal Terrae. España.
Página 29. Meditación número 5.
Para Anthony de Mello la causa de la infelicidad es el apego, no ser capaz de renunciar a cosas, a personas, a ideas, a creencias...Veamos algunas verdades, según Anthony de Mello, sobre el apego:
1era. Verdad: Estás aferrado a una falsa creencia, a saber, la de que sin una cosa o persona determinada no puedes ser feliz.
2da. Verdad: Limítate a disfrutar de las cosas y de las personas, negándolte a apegarte a ellas, ni de celarlas. Si no te apegas te ahorrarás toda la tensión emocional que supone el protegerlas y conservarlas. Así disfrutarás de manera pacífica y relajada y así no sientes la menor amenaza ante que los demás disfruten de lo que disfrutas.
3era. Verdad: "si aprendes a disfrutar el aroma de millares de flores, no te aferrarás a ninguna de ellas ni sufrirás cuando no puedas conseguirla...son tus apegos los que te impiden desarrollar un más amplio y más variado gusto por las cosas y las personas." Y dejarás así que los demás disfruten de millares de flores.
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Meditación entera:
Meditación
5
"Es
más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja
que
no que entre un rico en el Reino de Dios"
(Mc
10.25)
¿Qué puede hacerse para alcanzar la
felicidad? No hay nada que tú ni cualquier otro podáis hacer. ¿Por qué? Por la
sencilla razón de que ahora mismo ya eres feliz, ¿y cómo vas a adquirir lo que
ya tienes? Pero, si es así, ¿por qué no experimentas esa felicidad que ya
posees? Pues, simplemente, porque tu mente no deja de producir infelicidad.
Arroja esa infelicidad de tu mente, y al instante aflorará al exterior la
felicidad que siempre te ha pertenecido. ¿Y cómo se arroja fuera la
infelicidad? Descubre qué es lo que la origina y examina la causa abiertamente
y sin temor: la infelicidad desaparecerá automáticamente.
Ahora bien, si te fijas como es
debido, verás que hay una sola cosa que origina la infelicidad: el apego. ¿Y
qué es un apego? Es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o
persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona no
es posible ser feliz. Tal estado emocional se compone de dos elementos; uno
positivo y otro negativo. El elemento positivo es el fogonazo del placer y la
emoción, el estremecimiento que experimentas cuando logras aquello a lo que
estás apegado. El elemento negativo es la sensación de amenaza y de tensión que
siempre acompaña al apego. Imagínate a alguien encerrado en un campo de
concentración y que no deja de engullir comida: con una mano se lleva la comida
a la boca, mientras que con la otra protege la comida restante de la codicia de
sus compañeros de encierro, que tratarán de arrebatársela en cuanto baje la
guardia. He ahí la imagen perfecta de la persona apegada. Por su propia
naturaleza, el apego te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza
constantemente con hacer añicos tu paz. ¿Cómo puedes esperar, entonces, que una
persona apegada acceda a ese océano de felicidad que llamamos el "Reino de
Dios"? ¡Es como esperar que un camello pase por el ojo de una aguja!
Ahora bien, lo verdaderamente
trágico del apego es que, si no se consigue su objeto, origina infelicidad; y,
si se consigue, no origina propiamente la felicidad, sino que simplemente
produce un instante de placer, seguido de la preocupación y el temor de perder
dicho objeto. Dirás: "Entonces, ¿no puedo tener ni un solo apego?".
Por supuesto que sí. Puedes tener todos los apegos que quieras. Pero por cada
uno de ellos tendrás que pagar un precio en forma de pérdida de felicidad.
Fíjate bien: los apegos son de tal naturaleza que, aun cuando lograras
satisfacer muchos de ellos a lo largo de un día, con que sólo hubiera uno que
no pudieras satisfacer, bastaría para obsesionarte y hacerte infeliz. No hay
manera de ganar la batalla de los apegos. Pretender un apego sin infelicidad es
algo así como buscar agua que no sea húmeda. Jamás ha habido nadie que haya
dado con la fórmula para conservar los objetos de los propios apegos sin lucha,
sin preocupación, sin temor y sin caer, tarde o temprano, derrotado.
En realidad, sin embargo, sí hay una
forma de ganar la batalla de los apegos: renunciar a ellos. Contrariamente a lo
que suele creerse, renunciar a los apegos es fácil. Todo lo que hay que hacer
es ver, pero ver realmente, las siguientes verdades.
Primera verdad: estás aferrado a una
falsa creencia, a saber, la de que sin una cosa o persona determinada no puedes
ser feliz. Examina tus apegos uno a uno y comprobarás la falsedad de semejante
creencia. Tal vez tu corazón se resista a ello; pero, en el momento en que
consigas verlo, el resultado emocional se producirá de inmediato, y en ese
mismo instante el apego perderá su fuerza.
Segunda verdad: si te limitas a
disfrutar las cosas, negándote a quedar apegado a ellas, es decir negándote a
creer que no podrás ser feliz sin ellas, te ahorrarás toda la lucha y toda la
tensión emocional que supone el protegerlas y conservarlas. ¿No conoces lo que
es poder conservar todos los objetos de tus distintos apegos, sin renunciar a
uno sólo de ellos, y poder disfrutarlos más aún a base de no apegarte ni
aferrarte a ellos, porque te encuentras pacífico y relajado y no sientes la
menor amenaza en relación a su disfrute?
Tercera y última verdad: si aprendes
a disfrutar el aroma de un millar de flores, no te aferrarás a ninguna de ellas
ni sufrirás cuando no puedas conseguirla. Si tienes mil platos favoritos, la
pérdida de uno de ellos te pasará inadvertida, y tu felicidad no sufrirá
menoscabo. Pero son precisamente tus apegos los que te impiden desarrollar un más
amplio y más variado gusto por las cosas y las personas.
A la luz de estas tres verdades, no
hay apego que sobreviva. Pero la luz, para que tenga efecto, debe brillar
ininterrumpidamente. Los apegos sólo pueden medrar en la oscuridad del engaño y
la ilusión. Si el rico no puede acceder al reino del gozo y de la alegría, no
es porque quiera ser malo, sino porque decide ser ciego.
Bibliografía:
De Anthony de Mello, Una llamada al amor: consciencia, libertad y felicidad. Editorial Sal Terrae. España.
Página 29. Meditación número 5.
Me cae muy bien Michelle Obama, mujer fuerte, auténtica, y un hogar sin violencia.
| Michaelle Obam (Robinson es su apellido de soltera) |
| Barcack Obama, el esposo de Michelle, presidente de Estados Unidos de Norteamérica |
| Barack Obama, Natasha, Malia y Michelle, la familia del presidente de Estados Unidos |
Datos situación de la mujer en República Dominicana, año 2013: Día Internacional de la Mujer. Por Susi Pola
Datos muy actualizados sobre la situaciónd e la mujer en República Dominicana: año 2013. Susi Pola los ofrece en su artículo.
12 Marzo 2013, 12:08 PM
Dominicanas en cifras
Escrito por:
Susi Pola (susipola@gmail.com)
El viernes pasado, conmemorábamos el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda a la mujer trabajadora pero que, por la alta incidencia en violencia machista, se dedicó sobre todo a la reflexión sobre este fenómeno.
En este año 2013, que nos encuentra a las dominicanas con innegables avances sociales y políticos, la realidad sigue siendo motivo de consideración de la situación de riesgo de las mujeres en el país. Algunas cifras, tomadas del Observatorio del Ejercicio Ciudadano de las Mujeres, del programa Ciudadanía Activa de las Mujeres, de la COMUS y el CIPAF, con apoyo de la Unión Europea, nos orientan en este sentido:
En empleo, la tasa de desempleo femenina es de 21.5%, mientras que la masculina es de 10.1%, agravada en el caso de las mujeres jóvenes, con una tasa de 39.3% sin trabajo, y un 18.8% para los hombres jóvenes.
Respecto a la salud, en el año 2012, hubo 175 muertes por causas asociadas a la maternidad, las que sumadas a los 196 feminicidios ocurridos con violencia, arrojan la suma de 371 dominicanas que ya no están. Además, el 60% de las personas con VIH, son mujeres en nuestro país.
La participación política de las mujeres, todavía es altamente masculina. De las 32 senadurías, 4 están ocupadas por mujeres, el 12.5%; de 191 diputaciones solo 40, el 20.9%, son de mujeres; tenemos 21 ministerios, de los cuales solo 4 son ministras. En el único renglón donde apenas se cumple la cuota legal, son las regidurías municipales, de las cuales, el 33.3% están en manos de mujeres, sin embargo, en el puesto alcalde/sa, solo tenemos un 7% mujeres.
La Justicia, sector nacional que registra más participación de mujeres, confirma en la Suprema Corte a 5 juezas y 12 jueces; 20 procuradurías fiscales están encabezadas por hombres y 15 por mujeres y el Tribunal Constitucional cuenta con 10 jueces y 3 juezas.
Respecto al acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación, TIC, solo el 38% de los hogares con jefatura femenina cuenta con ellas, contra un 62% en los de jefatura masculina.
Es indiscutible que no existen condiciones de igualdad de oportunidades para las mujeres y en este sentido, toda la ciudadanía, debemos reflexionar en este marzo sobre esta deuda con la mitad de la población dominicana, de manera que cada persona descubra su propia brecha de discriminación, familiar y del entorno.
De parte del Estado, se espera un mayor compromiso en el cumplimiento de este deber y una gestión que se conmueva con apoyo presupuestario y transparencia de género.
| Susi Pola (María Jesús Pola Zapico), dirigente feminista, del Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAM), de PROFAMILIA, del Foro Feminista. |
12 Marzo 2013, 12:08 PM
Dominicanas en cifras
Escrito por:
Susi Pola (susipola@gmail.com)
El viernes pasado, conmemorábamos el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda a la mujer trabajadora pero que, por la alta incidencia en violencia machista, se dedicó sobre todo a la reflexión sobre este fenómeno.
En este año 2013, que nos encuentra a las dominicanas con innegables avances sociales y políticos, la realidad sigue siendo motivo de consideración de la situación de riesgo de las mujeres en el país. Algunas cifras, tomadas del Observatorio del Ejercicio Ciudadano de las Mujeres, del programa Ciudadanía Activa de las Mujeres, de la COMUS y el CIPAF, con apoyo de la Unión Europea, nos orientan en este sentido:
En empleo, la tasa de desempleo femenina es de 21.5%, mientras que la masculina es de 10.1%, agravada en el caso de las mujeres jóvenes, con una tasa de 39.3% sin trabajo, y un 18.8% para los hombres jóvenes.
Respecto a la salud, en el año 2012, hubo 175 muertes por causas asociadas a la maternidad, las que sumadas a los 196 feminicidios ocurridos con violencia, arrojan la suma de 371 dominicanas que ya no están. Además, el 60% de las personas con VIH, son mujeres en nuestro país.
La participación política de las mujeres, todavía es altamente masculina. De las 32 senadurías, 4 están ocupadas por mujeres, el 12.5%; de 191 diputaciones solo 40, el 20.9%, son de mujeres; tenemos 21 ministerios, de los cuales solo 4 son ministras. En el único renglón donde apenas se cumple la cuota legal, son las regidurías municipales, de las cuales, el 33.3% están en manos de mujeres, sin embargo, en el puesto alcalde/sa, solo tenemos un 7% mujeres.
La Justicia, sector nacional que registra más participación de mujeres, confirma en la Suprema Corte a 5 juezas y 12 jueces; 20 procuradurías fiscales están encabezadas por hombres y 15 por mujeres y el Tribunal Constitucional cuenta con 10 jueces y 3 juezas.
Respecto al acceso a las Tecnologías de la Información y Comunicación, TIC, solo el 38% de los hogares con jefatura femenina cuenta con ellas, contra un 62% en los de jefatura masculina.
Es indiscutible que no existen condiciones de igualdad de oportunidades para las mujeres y en este sentido, toda la ciudadanía, debemos reflexionar en este marzo sobre esta deuda con la mitad de la población dominicana, de manera que cada persona descubra su propia brecha de discriminación, familiar y del entorno.
De parte del Estado, se espera un mayor compromiso en el cumplimiento de este deber y una gestión que se conmueva con apoyo presupuestario y transparencia de género.
La renuncia de Benedicto Ratzinger XVI, ex papa. Teólogo Leonardo Boff opina
El teólogo Leonardo Boff, de Brasil, opina que el fracaso de la teología del ex papa explica su debilidad para renunciar: 1) Creía que la Iglesia católica estaba reconciliada, no entendía las diferentes corrientes, contradictorias; 2) Creía que lo valedero en las ideas de las personas, tenía que pasar por la verdad de la iglesia, una doctrina de no reconocer la diversidad de inspiraciones santas fuera de la Iglesia Católica, y 3) Creía que era la única iglesia verdadera, contraria a las ideas ecuménicas de humildad, y recnocimiento de las demás personas. Leamos a Leonardo Boff.
El colapso de su teología: razón mayor de la renuncia de Benedicto XVI
Leonardo Boff
08/03/2013
Siempre es arriesgado nombrar a un teólogo para la función de papa. Él puede hacer de su teología particular la teología universal de la Iglesia e imponerla a todo el mundo. Sospecho que este ha sido el caso de Benedicto XVI, primero como cardenal, nombrado Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex-Inquisición) y después como Papa. Tal hecho no goza de legitimidad y se transforma en fuente de condenaciones injustas. Efectivamente condenó a más de cien teólogos y teólogas por no encuadrarse en su lectura teológica de la Iglesia y del mundo.
Razones de salud y sentimiento de impotencia frente a la gravedad de la crisis en la Iglesia lo llevaron a renunciar. Pero no solo eso. El texto de su renuncia habla de la “disminución de vigor del cuerpo y del espíritu” y de “su incapacidad” para enfrentar las cuestiones que dificultaban el ejercicio de su misión. Detrás de estas palabras, estimo que se oculta la razón más profunda de su renuncia: la percepción del colapso de su teología y del fracaso del modelo de Iglesia que quiso implementar. Una monarquía absolutista no es tan absoluta hasta el punto de vencer la inercia de envejecidas estructuras curiales.
Las tesis centrales de su teología siempre fueron problemáticas para la comunidad teológica. Tres de ellas acabaron siendo refutadas por los hechos: el concepto de Iglesia como un «pequeño mundo reconciliado»; que la Ciudad de los Hombres sólo adquiere valor delante de Dios pasando por la mediación de la Ciudad de Dios, y el famoso «subsistit» que significa: sólo en la Iglesia católica subsiste la verdadera Iglesia de Cristo, todas las otras Iglesias no se pueden llamar Iglesias. Esta concepción estrecha de una inteligencia aguda pero rehén de sí misma, no tenía la suficiente fuerza intrínseca ni la adhesión necesaria para ser implementada. ¿Benedicto habría reconocido el colapso y coherentemente renunciado? Hay razones para esta hipótesis.
El Papa emérito tuvo en san Agustín a su maestro e inspirador, de hecho fue objeto de algunas conversaciones personales con él. De Agustín asumió la perspectiva de base, comenzando por su esdrújula teoría del pecado original (se transmite por el acto sexual de la procreación). Esto hace que toda la humanidad sea una «masa condenada». Pero dentro de ella, Dios por Cristo instauró una célula salvadora, representada por la Iglesia. Ella es «un pequeño mundo reconciliado» que tiene la representación (Vertretung) del resto de la humanidad perdida. No es necesario que tenga muchos miembros. Bastan pocos, siempre que sean puros y santos. Ratzinger incorporó esta visión. La completó con la siguiente reflexión: la Iglesia está constituida por Cristo y los doce apóstoles. Por eso es apostólica. Es solo este pequeño grupo. Excluye a los discípulos, a las mujeres y las masas que seguían a Jesús. Para él no cuentan. Son alcanzadas por la representación (Vertretung) que «el pequeño mundo reconciliado» asume. Este modelo eclesiológico no tiene en cuenta el vasto mundo globalizado. Quiso entonces hacer de Europa «el mundo reconciliado» para reconquistar la humanidad. Fracasó porque el proyecto no fue asumido por nadie y hasta fue puesto en ridículo.
La segunda tesis está tomada también de san Agustín y de su lectura de la historia: la confrontación entre la Ciudad de Dios y la Ciudad de los Hombres. En la Ciudad de Dios está la gracia y la salvación: ella es el único camino que conduce a la salvación. La Ciudad de los Hombres se construye por el esfuerzo humano. Pero, como ya está contaminado todo su humanismo y sus otros valores, no consiguen salvarse porque no han pasado por la mediación de la Ciudad de Dios (Iglesia). Por eso ella está plagada de relativismos. Consecuentemente el cardenal Ratzinger condena duramente la teología de la liberación, porque ésta buscaba la liberación por los mismos pobres, hechos sujetos autónomos de su historia. Pero como no se articula con la Ciudad de Dios y su célula, la Iglesia, es insuficiente y vana.
La tercera es una interpretación muy personal suya que da del Concilio Vaticano II cuando habla de la Iglesia de Cristo. La primera redacción conciliar decía que la Iglesia católica es la Iglesia de Cristo. Las discusiones buscando el ecumenismo, substituyeron es por subsiste para dar lugar a que otras Iglesias cristianas, a su modo, realizasen también la Iglesia de Cristo. Esta interpretación sustentada en mi tesis doctoral mereció una explícita condena del cardenal Ratzinger en su famoso documento Dominus Jesus (2000), donde afirma que subsiste viene de «subsistencia» que sólo puede ser una y se da en la Iglesia católica. Las demás «iglesias» poseen «solamente» elementos eclesiales. Este «solamente» es un añadido arbitrario que hace al texto oficial del Concilio. Tanto algunos notables teólogos como yo mismo mostramos que este sentido esencialista no existe en latín. El sentido es siempre concreto: «conseguir cuerpo», «realizarse objetivamente». Este era el «sensus Patrum» el sentido de los Padres conciliares.
Estas tres tesis centrales han sido refutadas por los hechos: dentro del «pequeño mundo reconciliado» hay demasiados pedófilos hasta entre los cardenales, y ladrones de dineros del Banco Vaticano. La segunda, que la Ciudad de los Hombres no tiene densidad salvadora delante de Dios, se construye sobre un error al restringir la acción de la Ciudad de Dios solamente al campo de la Iglesia. Dentro de la Ciudad de los Hombres se encuentra también la Ciudad de Dios, no bajo forma de conciencia religiosa sino bajo forma de ética y de valores humanitarios. El Concilio Vaticano II garantizó la autonomía de las realidades terrestres (otro nombre para secularización) que tiene valor independientemente de la Iglesia. Cuentan para Dios. La Ciudad de Dios (Iglesia) se realiza por la fe explícita, por la celebración y por los sacramentos. La Ciudad de los Hombres, por la ética y por la política.
La tercera, que solamente la Iglesia Católica es la única y exclusiva Iglesia de Cristo y, todavía más, que fuera de ella no hay salvación, tesis medieval resucitada por el cardenal Ratzinger, fue simplemente ignorada como ofensiva a las demás Iglesias. En vez de «fuera de la Iglesia no hay salvación», se introdujo en el discurso de los papas y de los teólogos «la oferta universal de salvación a todos los seres humanos y al mundo».
Alimento la seria sospecha de que tal fracaso y colapso de su edificio teológico, le quitó “el necesario vigor del cuerpo y del espíritu” hasta el punto de, como confiesa, de “sentirse incapaz de ejercer su ministerio”. Cautivo de su propia teología, no le quedó otra alternativa sino honestamente renunciar.
http://leonardoboff.wordpress.com/2013/03/08/el-colapso-de-su-teologia-razon-mayor-de-la-renuncia-de-benedicto-xvi/
| Teólogo Leonardo Boff, del Brasil, Teología de la Liberación |
El colapso de su teología: razón mayor de la renuncia de Benedicto XVI
Leonardo Boff
08/03/2013
Siempre es arriesgado nombrar a un teólogo para la función de papa. Él puede hacer de su teología particular la teología universal de la Iglesia e imponerla a todo el mundo. Sospecho que este ha sido el caso de Benedicto XVI, primero como cardenal, nombrado Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex-Inquisición) y después como Papa. Tal hecho no goza de legitimidad y se transforma en fuente de condenaciones injustas. Efectivamente condenó a más de cien teólogos y teólogas por no encuadrarse en su lectura teológica de la Iglesia y del mundo.
| Ex papa Benedicto Ratzinger XVI |
Razones de salud y sentimiento de impotencia frente a la gravedad de la crisis en la Iglesia lo llevaron a renunciar. Pero no solo eso. El texto de su renuncia habla de la “disminución de vigor del cuerpo y del espíritu” y de “su incapacidad” para enfrentar las cuestiones que dificultaban el ejercicio de su misión. Detrás de estas palabras, estimo que se oculta la razón más profunda de su renuncia: la percepción del colapso de su teología y del fracaso del modelo de Iglesia que quiso implementar. Una monarquía absolutista no es tan absoluta hasta el punto de vencer la inercia de envejecidas estructuras curiales.
Las tesis centrales de su teología siempre fueron problemáticas para la comunidad teológica. Tres de ellas acabaron siendo refutadas por los hechos: el concepto de Iglesia como un «pequeño mundo reconciliado»; que la Ciudad de los Hombres sólo adquiere valor delante de Dios pasando por la mediación de la Ciudad de Dios, y el famoso «subsistit» que significa: sólo en la Iglesia católica subsiste la verdadera Iglesia de Cristo, todas las otras Iglesias no se pueden llamar Iglesias. Esta concepción estrecha de una inteligencia aguda pero rehén de sí misma, no tenía la suficiente fuerza intrínseca ni la adhesión necesaria para ser implementada. ¿Benedicto habría reconocido el colapso y coherentemente renunciado? Hay razones para esta hipótesis.
El Papa emérito tuvo en san Agustín a su maestro e inspirador, de hecho fue objeto de algunas conversaciones personales con él. De Agustín asumió la perspectiva de base, comenzando por su esdrújula teoría del pecado original (se transmite por el acto sexual de la procreación). Esto hace que toda la humanidad sea una «masa condenada». Pero dentro de ella, Dios por Cristo instauró una célula salvadora, representada por la Iglesia. Ella es «un pequeño mundo reconciliado» que tiene la representación (Vertretung) del resto de la humanidad perdida. No es necesario que tenga muchos miembros. Bastan pocos, siempre que sean puros y santos. Ratzinger incorporó esta visión. La completó con la siguiente reflexión: la Iglesia está constituida por Cristo y los doce apóstoles. Por eso es apostólica. Es solo este pequeño grupo. Excluye a los discípulos, a las mujeres y las masas que seguían a Jesús. Para él no cuentan. Son alcanzadas por la representación (Vertretung) que «el pequeño mundo reconciliado» asume. Este modelo eclesiológico no tiene en cuenta el vasto mundo globalizado. Quiso entonces hacer de Europa «el mundo reconciliado» para reconquistar la humanidad. Fracasó porque el proyecto no fue asumido por nadie y hasta fue puesto en ridículo.
La segunda tesis está tomada también de san Agustín y de su lectura de la historia: la confrontación entre la Ciudad de Dios y la Ciudad de los Hombres. En la Ciudad de Dios está la gracia y la salvación: ella es el único camino que conduce a la salvación. La Ciudad de los Hombres se construye por el esfuerzo humano. Pero, como ya está contaminado todo su humanismo y sus otros valores, no consiguen salvarse porque no han pasado por la mediación de la Ciudad de Dios (Iglesia). Por eso ella está plagada de relativismos. Consecuentemente el cardenal Ratzinger condena duramente la teología de la liberación, porque ésta buscaba la liberación por los mismos pobres, hechos sujetos autónomos de su historia. Pero como no se articula con la Ciudad de Dios y su célula, la Iglesia, es insuficiente y vana.
La tercera es una interpretación muy personal suya que da del Concilio Vaticano II cuando habla de la Iglesia de Cristo. La primera redacción conciliar decía que la Iglesia católica es la Iglesia de Cristo. Las discusiones buscando el ecumenismo, substituyeron es por subsiste para dar lugar a que otras Iglesias cristianas, a su modo, realizasen también la Iglesia de Cristo. Esta interpretación sustentada en mi tesis doctoral mereció una explícita condena del cardenal Ratzinger en su famoso documento Dominus Jesus (2000), donde afirma que subsiste viene de «subsistencia» que sólo puede ser una y se da en la Iglesia católica. Las demás «iglesias» poseen «solamente» elementos eclesiales. Este «solamente» es un añadido arbitrario que hace al texto oficial del Concilio. Tanto algunos notables teólogos como yo mismo mostramos que este sentido esencialista no existe en latín. El sentido es siempre concreto: «conseguir cuerpo», «realizarse objetivamente». Este era el «sensus Patrum» el sentido de los Padres conciliares.
Estas tres tesis centrales han sido refutadas por los hechos: dentro del «pequeño mundo reconciliado» hay demasiados pedófilos hasta entre los cardenales, y ladrones de dineros del Banco Vaticano. La segunda, que la Ciudad de los Hombres no tiene densidad salvadora delante de Dios, se construye sobre un error al restringir la acción de la Ciudad de Dios solamente al campo de la Iglesia. Dentro de la Ciudad de los Hombres se encuentra también la Ciudad de Dios, no bajo forma de conciencia religiosa sino bajo forma de ética y de valores humanitarios. El Concilio Vaticano II garantizó la autonomía de las realidades terrestres (otro nombre para secularización) que tiene valor independientemente de la Iglesia. Cuentan para Dios. La Ciudad de Dios (Iglesia) se realiza por la fe explícita, por la celebración y por los sacramentos. La Ciudad de los Hombres, por la ética y por la política.
La tercera, que solamente la Iglesia Católica es la única y exclusiva Iglesia de Cristo y, todavía más, que fuera de ella no hay salvación, tesis medieval resucitada por el cardenal Ratzinger, fue simplemente ignorada como ofensiva a las demás Iglesias. En vez de «fuera de la Iglesia no hay salvación», se introdujo en el discurso de los papas y de los teólogos «la oferta universal de salvación a todos los seres humanos y al mundo».
Alimento la seria sospecha de que tal fracaso y colapso de su edificio teológico, le quitó “el necesario vigor del cuerpo y del espíritu” hasta el punto de, como confiesa, de “sentirse incapaz de ejercer su ministerio”. Cautivo de su propia teología, no le quedó otra alternativa sino honestamente renunciar.
http://leonardoboff.wordpress.com/2013/03/08/el-colapso-de-su-teologia-razon-mayor-de-la-renuncia-de-benedicto-xvi/
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