Luces y sombras de la reforma sanitaria de Barack Obama y los demócratas: Vicenç Navarro

26 marzo 2009

Estados Unidos es el país del mundo que se gasta más en sanidad, nada menos que el 16% de su PIB, en atención sanitaria. Ningún otro país se gasta tanto en sanidad como EEUU. En comparación, Francia se gasta un 11%, Reino Unido un 8,4% y España un 8,5% (este porcentaje incluye gasto público y gasto privado). Y, a pesar de este enorme gasto, 47 millones de habitantes no tienen ninguna cobertura sanitaria (esta cifra es probable que sea, incluso, mayor al no incluir el gran número de personas en aquel país que no están censadas), provocando la muerte de 45.000 personas al año como consecuencia de no recibir atención sanitaria, resultado de no tener aseguramiento sanitario y no poder pagar la atención médica que necesitan. En realidad, esta cifra (estimada por el conservador Institute of Medicine) subestima la mortalidad prevenible que ocurre por no tener cobertura sanitaria. Un número más realista es el calculado por el profesor David Himmelstein, de la Universidad de Harvard, que ha calculado que el número de muertos debido a la falta de aseguramiento sanitario asciende a más de 100.000 al año.

Además de la falta de cobertura que afecta al 16% de la población censada, existen 62 millones de personas que tienen insuficiente cobertura sanitaria; es decir, su póliza sanitaria cubre un número muy reducido de servicios médicos, con lo cual, en caso de enfermedad, pueden llegar a pagar hasta un 10% o más de sus ingresos anuales, en facturas médicas a las compañías de seguros, a los hospitales o a los médicos que les atienden. En realidad, el 60% de las bancarrotas individuales que se dan en EEUU se deben a personas que se han arruinado como consecuencia de no poder pagar sus facturas médicas. La carestía en la cobertura sanitaria está tan generalizada, que el 42% de las personas que se están muriendo como consecuencia de tener una enfermedad terminal, indican estar preocupadas por cómo ellas o sus familias pagarán sus facturas médicas. Ningún otro país alcanza tal nivel de crueldad. Y utilizo este término con todo rigor. Insto al lector a que se imagine una situación semejante en su propia familia y que piense en la angustia de, incluso en los momentos en que la persona se está muriendo, tener que preocuparse por cómo pagar los servicios sanitarios que recibe. Esto es lo que ocurre en EEUU. Es el capitalismo duro, sin guantes.

LAS CAUSAS DE ESTOS ENORMES PROBLEMAS

¿A qué se debe esta situación? Pues precisamente a que aquel país tiene el sistema sanitario que las derechas en España están pidiendo: es decir, que el sistema sanitario se privatice, y que los ciudadanos y residentes, en lugar de pagar su atención primordialmente a través de impuestos, lo hagan a través de pólizas a las compañías de seguros sanitarios. El problema con el aseguramiento privado es que las compañías de seguros son empresas con afán de lucro, que tienen como objetivo optimizar sus beneficios. Este es el objetivo principal de cualquier empresa con afán de lucro. Para tales compañías, atender a las necesidades de la población no es su objetivo más importante. Es un objetivo secundario; esta función es sólo relevante en la medida en que les sirva para mejorar sus beneficios. Su objetivo es, pues, la comercialización de la medicina. Y sus beneficios se consiguen a base, por un lado, de que las personas que se aseguren en tales compañías de seguros privados paguen lo máximo posible en pólizas y sistemas de copago y, por el otro, que tales compañías provean los servicios (contratando a los proveedores de servicios, tales como médicos y hospitales) al mínimo número de personas, lo cual consiguen a base de seleccionar a la población excluyendo a aquellas personas, como ancianos y enfermos crónicos, que consumen más servicios y recursos. Incluso, en muchas ocasiones, cuando el paciente desarrolla una enfermedad crónica, las compañías de seguros les expulsan de su aseguramiento. De ahí derivan sus beneficios.

PROPUESTAS DE REFORMA: LAS ALTERNATIVAS

Un sistema gestionado mayoritariamente por tales compañías de seguros, como el de EEUU, es enormemente ineficiente. Sus gastos administrativos son enormes: 31% de todo el gasto sanitario en EEUU es por costes administrativos (400.000 millones de dólares al año), que incluyen las elevadísimas remuneraciones y salarios a los directivos de tales compañías, además de gastos de supervisión, inspección, marketing y otros. Pero además de insuficiente, este sistema gestionado por las compañías de seguros es muy impopular. Estados Unidos es el país de la OCDE que tiene un porcentaje mayor de la población que está insatisfecha con el sistema de financiación del sistema sanitario. Y el 62% desearían que hubiera un sistema nacional sanitario financiado públicamente, que cubriera a toda la población. Esta propuesta, que significaría la extensión del Medicare (el programa de financiación federal que cubre a los ancianos, que es sumamente popular) a toda la población, se llama single payer (el pagador único) o Medicare for all. En este sistema, el gobierno federal pagaría la mayoría de las facturas y negociaría directamente con los proveedores (médicos y hospitales) el precio de los servicios. Tal propuesta es la más popular (dos terceras partes de la población la apoyan), observación que requiere ser subrayada, pues Antonio Caño, corresponsal de El País en EEUU (que frecuentemente idealiza el sistema político estadounidense) atribuye la ausencia de un programa sanitario universal en EEUU a que la ciudadanía no lo desea, asumiendo erróneamente que el Congreso de EEUU representa el sentir de la población estadounidense (el 68% de la población no cree que el Congreso representa sus intereses). La evidencia de que la población desea un cambio y que la financiación del sistema sea responsabilidad del Estado, es abrumadora (Ver artículo “La cobertura errónea de EEUU en los mayores medios de información españoles”. El Plural. 04.01.10). El mismo Presidente Obama cuando fue Senador en Illinois apoyó tal alternativa, abandonándola después.

Esta propuesta (que era la propuesta de los sindicatos y de la izquierda del Partido Demócrata), de aprobarse, hubiera significado que con un gasto mucho menor que el actual se podría haber proveído a toda la población de cobertura sanitaria. Así ocurrió en Canadá, país que tenía un sistema de financiación de su sanidad idéntico al estadounidense hasta que decidió eliminar las compañías de seguros y dejar que fuera el estado federal, junto con los gobiernos provinciales (homologables a las CCAA en España), el que contratara tales servicios. A partir de entonces, el gasto sanitario creció más lentamente en Canadá que en EEUU, a la vez que la cobertura sanitaria aumentaba en Canadá, siendo hoy mucho más completa que la de EEUU.

A pesar de la popularidad del single payer (o Medicare for all) y de su lógica, no ha sido posible ni siquiera que se considerase tal opción en los debates del Congreso y ello como consecuencia del enorme poder que las compañías de seguros (que quedarían excluidas en este sistema single payer) tienen sobre el Congreso de EEUU. La privatización del proceso electoral en EEUU ha significado que las compañías de seguro den millones y millones de dólares a políticos del Congreso (incluyendo a los candidatos Barack Obama, Hillary Clinton i John McCain) para que se opongan a que tal opción se considere. Y no se consideró. Lo máximo que legó a considerarse fue que hubiera un aseguramiento público (la opción pública) que compitiera con el aseguramiento privado, lo cual también contó con la enorme hostilidad de las compañías de seguros que terminaron por eliminarla, y ello a pesar de que era otra alternativa también enormemente popular.

LA REFORMA DE OBAMA

Lo que sí se consiguió fue que se limitaran algunos de los abusos más extremos de las compañías de seguros, prohibiéndoles que excluyeran a personas con enfermedades crónicas, forzándolas a que aceptaran a todo tipo de personas y patologías, a lo cual las compañías se opusieron, pero la presión popular sobre el Congreso forzó a que éste aprobara tales limitaciones. Por otra parte, la reforma también significó una extensión notable del aseguramiento privado, pues cubrirá a treinta millones más de asegurados, que hoy no tienen ninguna cobertura, pagando pólizas que estarán subvencionadas, con ventajas fiscales (como también proponen las derechas –tanto centrales, como periféricas- en España), con lo cual sus beneficios aumentarán considerablemente. De ahí que el precio de las acciones de las mayores compañías de seguros sanitarios, como AETNA, subieran de precio –de 20 a 35 dólares- al día siguiente de que el Presidente Obama firmara la Ley de Reforma Sanitaria.

La ley obliga a toda la población a que se asegure, de la misma manera que cualquier persona que tenga un coche tiene que asegurarlo. No es cierto, por lo tanto, que la ley universalice la atención sanitaria en EEUU (tal como, erróneamente, El País presentó con el titular, en primera página, l “La Ley ofrece cobertura universal por primera vez en EEUU”. 23.03.10). Universalizar quiere decir que el gobierno garantiza el derecho de que todo ciudadano tenga acceso a los servicios sanitarios. Con esta ley el Estado no garantiza, lo que hace es obligar a que todos los ciudadanos compren una póliza de seguros. No es, por lo tanto, comparable (como, también erróneamente, se ha dicho) a la Seguridad Social o al Medicare, donde el gobierno federal asegura y financia las pensiones públicas (en el primer caso) y la atención sanitaria (en el segundo caso) a los ancianos. Es más, excluye a 23 millones de habitantes, personas que debido a su situación legal (inmigrantes sin papeles) o nivel de pobreza no pueden acceder a tales pólizas. Ello significará (utilizando la metodología del Institute of Medicine) que continuará habiendo veintitrés mil muertos por falta de atención sanitaria en EEUU). Tampoco resuelve el problema de la limitada cobertura, de manera que cabe la posibilidad de que los individuos continúen pagando hasta un 10% de sus ingresos para cubrir la atención sanitaria que no entra en el aseguramiento obligatorio, pudiéndose arruinar en este proceso.

No es, por lo tanto, universalización de la sanidad, sino una expansión importante del sistema de aseguramiento privado, con subsidios federales que facilitarán la compra de las pólizas de seguro, en un sistema fiscal regulado, en el que habrá cuatro tipos de aseguramientos con precios de pólizas distintos según su nivel de cobertura. Y también existirán limitaciones en cuanto al enorme diferencial de precios (como que las pólizas de los ancianos no podrán ser más de tres veces superiores que las de los jóvenes). Toda esta regulación supondrá un enorme crecimiento de los costes administrativos y un elevado coste para las arcas del estado federal, hecho que ha utilizado el Partido Republicano para oponerse a la reforma, argumento que tiene escasa credibilidad proviniendo de ellos, puesto que la alternativa más eficaz en reducción de costes hubiera sido la generalización de Medicare a toda la población, que es precisamente el enemigo número uno de los Republicanos (los costes administrativos de Medicare son el 6%, comparado con el 31% de las compañías de seguros sanitarios privados)

Otro elemento importante de la Ley es la expansión de la cobertura, permitiendo que los jóvenes estén cubiertos con el aseguramiento de los padres hasta que tengan 26 años (hasta ahora sólo 22).

La financiación se hará primordialmente a base de:

- Un crecimiento de los impuestos sobre las pólizas de seguros, que sean superiores a 10.200 dólares por individuo (32.000 millones de dólares).

- Un aumento de los impuestos sobre la industria farmacéutica (16.000 millones de dólares). Esta cantidad no equivale ni al 2% de los beneficios de tal industria.

- Un aumento de los impuestos sobre las compañías de seguros (47.000 millones de dólares).

- Un aumento de los impuestos sobre las industrias de equipamientos sanitarios (un impuesto semejante al IVA, incrementándose un 2.9%).

- Una reducción muy notable de la contratación de Medicare con compañías de seguros sanitarios (que aprobó el Presidente Bush).

- Un aumento de los impuestos sobre las rentas superiores.

Una última observación. La victoria de Obama ha sido una noticia positiva para el Partido Demócrata pues, en caso contrario, se hubiera debilitado enormemente. Pero, el deseo del Presidente Obama de pactar con los republicanos, tal como indiqué en otro artículo “Los problemas con el pactismo: El caso de Obama” (Revista Sistema, 15/01/10), llevó a toda una serie de concesiones que debilitaron las propuestas iniciales y que crearon una protesta (liderada por la dirigente del Partido Demócrata en la Cámara Baja del Congreso, Nancy Pelosi) por parte de la izquierda del Partido Demócrata, que se enfrentó frontalmente a Obama, exigiéndole que se movilizara para aprobar la Ley sin apoyo Republicano (lo cual era fácil de ver que nunca se hubiera dado). Las grandes ausencias de la Ley que la mayoría de la población desea –como la opción pública- (y que incluso la mayoría del Partido Demócrata aprobó en su primera propuesta) fue una concesión a las compañías de seguro que no era necesaria y debilitó la Ley. El pactismo de Obama debilitó las reformas, bajo un argumento de “realismo”, detrás del cual está el conservadurismo de algunos de sus asesores principales. De ahí que siendo un paso positivo, la reforma sea todavía muy limitada. Los mejores planes de aseguramiento propuestos están a años luz de los derechos que cualquier ciudadano o residente tiene en España. De ahí que sería un error que en España se vieran estas reformas como relevantes para nuestro país. No lo son, pues su aplicación significaría un enorme retroceso para la población española.

Ahora bien, para EEUU, significa una expansión de un sistema que es claramente deficiente y poco equitativo. Así y todo, el punto de partida es tan deficitario que puede percibirse como un paso positivo. Y así lo percibe la población estadounidense. Según la encuesta más reciente (U.S. Today, 23/03/10) el 46% de la población considera la Ley un paso adelante, aunque aclaran seguidamente que deben hacerse reformas más profundas. El 40% se oponen (y dentro de este 40%, el 20% se oponen por creer que es insuficiente).

El proceso de reforma ha empezado. Y como se desarrolle dependerá de la correlación de fuerzas en aquel país donde las derechas están supermovilizadas y hasta ahora las izquierdas estaban decepcionadas. Veremos cual es el próximo paso.

Vicenç Navarro

Catedrático de Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy, The Johns Hopkins University

El significado progresista de la Reforma en la salud de Barack Obama: Pedro Luis Castellanos

La reforma del aseguramiento sanitario en USA

Lunes, 29 de marzo de 2010, 08:21 a.m.

La capacidad y habilidad política del presidente Obama ha logrado la aprobación por los Representantes, de una importante reforma del aseguramiento en salud. Una de sus principales propuestas electorales. Pocos dudan la necesidad de reformar el sistema de salud. Sin embargo desde Roosevelt todos los presidentes demócratas lo intentaron y fracasaron, incluyendo los Clinton, probablemente el proyecto más ambicioso.

USA invierte en salud entre el 15% y el 17% del PIB. Francia, el de segundo mayor gasto y uno de los mejores sistema de salud, invierte el 11% del PIB y el Reino unido el 8.4%. Pero la Esperanza de Vida en USA es de 78.1 años, mientras que en Francia e Inglaterra son de 81 y 79.1 respectivamente. La mortalidad infantil en USA es de 6.7 por mil nacidos vivos, mientras es de 4.8 y 3.8 en los mencionados países. USA es el único país desarrollado sin un sistema de salud con cobertura universal. Más del 15% de la poblacion (entre 35 y 46 millones sin contar los indocumentados) está excluida, y cerca de 100 millones están subasegurados. Entre 45,000 y 100,000 mueren anualmente por carecer de seguro adecuado.

¿Cómo lo logró Obama?. A nuestro entender hizo varias cosas muy bien, incluyendo permitir al Congreso jugar su papel, descollando la figura de la Sra. Pelozi como hábil componedora. Un acierto fue dividir desde el comienzo el formidable frente que contra la propuesta Clinton habían conformado el complejo médico industrial (industria farmacéutica, la Asociación Medica AMA y los consorcios de atención médica) con el complejo médico financiero (aseguradoras lucrativas). En esta oportunidad las aseguradoras no contaron con sus tradicionales aliados y solo recibieron el respaldo de algunos predicadores religiosos, académicos neoliberales, medios de comunicación y políticos ultra conservadores, de esos que consideran terrorista a todo quien mencione la palabra solidaridad. También de los “Tea Party” promovidos por la Sra. Palin como respiradero de los nostálgicos “neocons” y de las ideas con mas fuerte olor a naftalina.

Cuando después de la derrota electoral en Massachusetts, muchos pedían y esperaban que Obama se replegara, y afinara su violín en clave defensiva, puso su capital político en el asador y movilizó las redes informales de base social que le aseguraron su elección presidencial, para explicar casa por casa, y teléfono por teléfono, los beneficios de la reforma. Obama logró oxigenar su tesis de la necesidad de relanzar el capitalismo norteamericano sobre la base de mejor calidad de vida para los pobres y la clase media, retomó la ofensiva política y nuevamente concitó el apoyo entusiasta de grandes sectores de la sociedad norteamericana.

En consecuencia, fue evidente para el norteamericano común, que quienes se oponían a la reforma eran los sectores más acomodados y conservadores, mientras que quienes la impulsaban eran “gente como uno”. Esta presión desde abajo fue esencial para “convencer” a algunos parlamentarios demócratas cuyo voto resultaba clave y estaban temerosos ante el desafío electoral que tendrán que enfrentar este año.

¿Quiénes han ganado?. Aunque todavía falta que el Senado la apruebe y, por supuesto, falta que se desarrolle la experiencia en la práctica, todo indica que los principales ganadores directos son quienes no tenían aseguramiento de salud y ahora podrán tenerlo, incluyendo a los de mayor edad y los más pobres, que verán incrementar considerablemente sus oportunidades de acceso a atenciones, exámenes complementarios y medicamentos. Pensamos que también los empresarios, sobre todo pequeños y medianos, que podrán asegurar sus trabajadores y recibir un subsidio que no sacrificará su competitividad.

Gana la clase media que no solo vera menos alzas y exclusiones en sus seguros, sino además no sufrirán ver que sus hijos quedan sin aseguramiento a los 19 años, a la edad de ir a la universidad, cuando más lo necesitan y justamente más gastos tiene la familia. Ganan las comunidades que podrán fortalecer los centros primarios comunitarios. También las empresas farmacéuticas, e incluso las aseguradoras, aunque no lo admitan, en la medida que se incrementara considerablemente el mercado de aseguramiento y el consumo de medicamentos. Algunos han estimado que los ingresos de las “Big Pharma” podrían elevarse en unos US$ 10,000 millones en los próximos 10 años. También han ganado los médicos (que no es lo mismo que los consorcios de la atención médica), no solamente porque aumentará el consumo de atenciones, sino porque su imagen ha sido fortalecida e igualmente el liderazgo de la AMA. Gana el liderazgo demócrata ahora luce repotenciado y unificado, con aroma de triunfadores.

Entonces, ¿Quiénes han sido derrotados?, y ¿cuáles son las limitaciones?. Esto amerita ser reflexionado en otros artículos. Por ahora, reconozcamos el importantísimo paso de avance que esta reforma significa, y mérito político del Presidente Obama que se la jugó…. y ganó.


http://clavedigital.com/App_Pages/opinion/Firmas.aspx?Id_Articulo=17253

Las candidaturas de mujeres en las elecciones locales de Rep'ublica Dominicana 2010

Aca la periodista Yamalie Rosario, expone sobre las candidaturas de mujeres.

mildred d

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Competirán 6,914 mujeres de los 16,190 candidatos inscritos

De los 4,036 cargos, 1,376 serán de mujeres

El PRD inscribió 184 mujeres más de las requeridas por ley.



SANTO DOMINGO. En las próximas elecciones congresionales y municipales del 16 de mayo competirán 6,914 mujeres de los 16,190 candidatos inscritos el pasado 17 de marzo, lo que representa un 42.7 por ciento de los cargos.

De los 4, 036 cargos electivos, 1,376 deberán ser desempeñados por mujeres. Esto sin contar las mujeres que podrían resultar electas como senadoras cuya matrícula en la cámara alta es de 32 curules.

De los 134 candidatos a senadores inscritos, 16 son mujeres. Tres fueron inscritas en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), seis por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), dos por el Miuca, dos por el Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), una por Dominicanos por el Cambio (DxC), una por el Partido Revolucionario Independiente (PRI) y una por la Unión Demócrata Cristiana (UDC).

Según la disposición legal para cumplir la cuota femenina se deben de inscribir en las diputaciones 61 mujeres de 178 cargos a elegir.

En el caso de los municipios deben presentarse de forma alterna en los cargos de alcaldes y vice alcaldes para un 50 por ciento, lo que representa 155 puestos para las mujeres.

De los 1,149 regidores, 379 deben ser mujeres. Iguales números para los cargos de suplentes de regidores. Mientras que de los Directores de los 229 Distritos Municipales (DM), 76 serán dirigidos por mujeres. La situación se repite para los subdirectores de los Distritos Municipales.

En tanto que de los 20 diputados al Parlacen, seis cargos están destinados a mujeres. Repitiéndose las mismas cantidades para los casos de los suplentes.

Asimismo, de los cinco diputados nacionales por acumulación de votos, dos deben ser mujeres.

Candidatas del PRD

El partido blanco inscribió 1,560 mujeres de los 4,036 cargos electivos existentes. De esa cantidad 1,481 corresponden a candidaturas municipales y 79 a cargos congresionales.

Entre las candidatas a senadoras del PRD figuran Milagros Ortiz Bosch por el Distrito Nacional, Peggy Cabral de Peña por San Cristóbal, Melania Salvador Jiménez por Bahoruco, Agne Berenice Contreras por Elías Piña, María Altagracia Peña por Monte- Cristi y Ginnette Bournigal por Puerto Plata.

El PRD acogió la decisión del Pleno de la JCE de inscribir 10 mujeres en lugares donde habían presentado a candidatos masculinos. El PLD también tuvo que inscribir otras tres mujeres por igual situación. Aunque el PRD fue el primero en acatar la medida lo hizo "bajo protesta" manifestando que en otras demarcaciones había superado las candidatas requeridas y que la cuota femenina es "excluyente y discriminatoria" lo que "es injusto, irracional y crea perturbación en el escenario electoral".



ANTECEDENTES SOBRE CUOTA

En una resolución la JCE establece la forma de distribución de los cargos con relación a la cuota femenina tomando en cuenta las leyes 275-97, 341-09, 12-2000 y 13-2000. La resolución No. 4-2010 sobre cuota femenina fue emitida el 8 de enero del año en curso. El PLD y el PRD habían expresado por escrito su interés de la JCE aceptará que esos cargos fueran tomados en cuenta del total de las candidaturas y no por las demarcaciones y los cargos, como lo hizo el organismo electoral. La iniciativa de los dos partidos mayoritarios encontró el rápido rechazo de las legisladoras y otras figuras femeninas de incidencia en la opinión pública que manifestaron su protesta a los jueces de la JCE, quienes les dieron garantías de que se haría respetar la disposición legal.


De YAMALIE ROSARIO

Superar el miedo ayuda a la equidad, y a la democracia: Mario Bunge

Sólo encendiendo la luz se supera el temor a la oscuridad

Cómo perder el miedo

Mario Bunge


Para LA NACION

Martes 23 de marzo de 2010

MONTREAL.- Pasada la medianoche, aparecieron en nuestro dormitorio dos enormes mounties , agentes de la policía montada canadiense. Habían venido a informarnos de que la puerta de la cochera estaba abierta. Cuando les dije que la había dejado cerrada, explicaron que debió de haber sido abierta por la señal de radio de una avioneta que usaba la misma frecuencia que nuestra cerradura electrónica. Les agradecimos y les pedimos que al retirarse cerraran las puertas. No nos levantamos ni firmamos papeles ni, menos aún, tuvimos que ir a la comisaría.

El incidente no nos sobresaltó, duró un par de minutos y provocó solamente un comentario nuestro: "¿Te diste cuenta de que no nos asustamos?" Volvimos a dormirnos casi en seguida. ¡Qué diferencia con nuestra lejana patria! Allá, la vez que me despertó la policía fue para llevarme preso.

En Canadá le habíamos perdido el miedo a la policía. Nunca se nos hubiera ocurrido llamar "cosacos" a los corteses mounties . El Estado no los usa para reprimir manifestaciones políticas, sino para inspirar confianza en el orden público y para atraer turistas. Esa combinación de gran estatura, casaca roja, sombrero aludo y espléndido caballo bayo es digna de tarjeta postal. Impresiona especialmente a los turistas gringos. Pero volvamos al miedo.

El miedo siempre ha sido un arma de dominio, sobre todo por parte de gentes incapaces de inspirar respeto. Tanto es así, que el cerebro de los vertebrados complejos contiene un órgano detector de señales de peligro: la amígdala cerebral. Cuando alguien o algo te amenaza, te estimula la amígdala, la que alerta a la corteza cerebral, el órgano del conocimiento. A su vez, éste ordena inmovilizarse, cubrirse, esconderse o huir.

¿Cómo se sabe esto y mucho más sobre ese diminuto subsistema del cerebro parecido a una almendra? No porque lo dijera tal o cual presunta autoridad, sino gracias a experimentos en los que se monitorea la actividad de la amígdala cuando al paciente se le presentan estímulos amenazantes.

Además, está el caso de los ratones, que les pierden el miedo a los gatos cuando su amígdala es atacada por un tóxico. Sería interesante averiguar si los osados tienen la amígdala cerebral atrofiada y si, en cambio, los tímidos patológicos la tienen hipertrofiada.

Afortunadamente, no estamos a merced de la amígdala cerebral: hay algunos órganos cerebrales que mitigan las reacciones del órgano del miedo. Entre ellos se destaca la corteza prefrontal (la que está detrás de los ojos). Con las demás emociones -en particular, el enojo- sucede algo similar: se puede aprender a controlarlas.

El papel del miedo en la vida social es archisabido: quien pueda amedrentar, podrá dominar. Esto ocurre en todas las organizaciones, desde la barra de muchachos y la banda de delincuentes hasta el Estado, pasando por la empresa, la escuela, la Iglesia y el partido.

La lista de miedos es interminable: miedo al padre tiránico, al matón del patio de recreo o del barrio, al capanga, que pintó Horacio Quiroga; al patrón que no sabe delegar, al maestro punitivo (como lo fue Wittgenstein) , al confesor avinagrado o al policía "bravo". Tememos el fracaso, la reprimenda, la miseria, la desocupación, la exclusión, la muerte, y aun el mero qué dirán.

Los códigos religiosos, morales y legales son manuales de gestión del miedo. De ellos abusan todas las organizaciones autoritarias, desde la escuela tradicional hasta el ejército y las llamadas fuerzas del orden. Todas ellas se proponen atemorizarnos para domarnos y obligarnos a renunciar a nuestros derechos, no sólo para instarnos a que cumplamos nuestro deber.

Los ejemplos más odiosos del manejo del miedo para sojuzgar al pueblo son los regímenes totalitarios. Cuando le preguntaron al mariscal Goering cómo se las había arreglado el Partido Nacional Socialista para transformar al pueblo más culto del mundo en un rebaño de corderos, respondió: "Los convencimos de que el gran pueblo germano estaba amenazado de muerte por los bolcheviques, socialistas, judíos, ingleses y otros enemigos".

Todas las democracias han atravesado por períodos represivos, durante los cuales se invocaron peligros más o menos reales. Ocasionalmente, se montaron campañas de miedo, tales como el "peligro amarillo", el maccarthismo, el llamado Proceso y la guerra contra el terror fabricada por el ex presidente Bush. Todas ellas fabricaron miedo en escala industrial. Los mandalluvias en cuestión, incapaces de resolver los problemas sociales con inteligencia y participación democrática, adoptaron la consigna "gobernar es asustar".

Los provincianos de mi generación recuerdan el miedo que sentían cuando iban a votar bajo gobiernos conservadores, tales como los del presidente general Agustín P. Justo y del gobernador bonaerense Manuel A. Fresco. El primero había inventado el "fraude patriótico" y el segundo el "voto cantado" para impedir el retorno de los radicales.

El fraude patriótico se hacía atiborrando las urnas de votos a favor del partido dominante. El voto cantado consistía en declarar de viva voz la intención de voto en presencia de los matones del partido. Quien hacía amago de depositar su boleta en la urna era tildado de cobarde y amasado a trompadas. Se cumplía con el deber de convocar a elecciones, pero se impedía elegir libremente. Lo que es peor, se socavaba la fe en la democracia.

El ciudadano asustado no puede ser buen ciudadano, porque teme cumplir con sus deberes cívicos, incluso el de informarse sobre ellos. A mí se me hizo cuesta arriba preparar la asignatura Instrucción Cívica, porque sabía por la prensa que los gobiernos de mi juventud burlaban sistemáticamente la Constitución Nacional. Presumiblemente, a los jóvenes soviéticos les pasaba otro tanto cuando se los obligaba a memorizar el generoso pero inane preámbulo de la carta orgánica de su país. En ambos casos, el miedo al gobierno inducía al cinismo político, y ambos, a la marginalidad política o a su dual, la esperanza en la violencia.

Es común que los fracasos de la gestión democrática sugieran la conveniencia de un "gobierno fuerte". Pero éste no es otra cosa que una dictadura más o menos dura. Y las dictaduras pueden conseguir que los trenes marchen a horario, pero no que los ciudadanos gocen de sus derechos ni cumplan con sus deberes para con sus semejantes. En efecto: cuanto mayor es la coerción, tanto menor la solidaridad, porque el asustado se limita a sobrevivir.

En definitiva: el miedo es un factor tan importante en la política de todas las organizaciones sociales que merece que los científicos sociales lo estudien con mucho más detenimiento. Hace falta una nueva disciplina académica con sus textos, revistas y congresos: la timorlogía . La timorlogía pura o básica estudiaría el miedo. Y la timorlogía aplicada, o timortécnica, diseñaría tanto procedimientos para asustar como para resistir campañas de intimidación.

Pero, ¿qué estoy diciendo? Siempre se ha sabido cómo hacer frente a los timórcratas o metemiedos: juntándose contra ellos. Lástima que haya que vencer el miedo para ponerse a salvo del miedo. Dejemos que los timórlogos averigüen cómo romper este círculo vicioso.

Mientras esperamos los resultados de sus investigaciones, aprovechemos la principal enseñanza del gran filósofo y poeta romano Lucrecio: conocer para perder el miedo. Al encender la luz, le perdemos el miedo a la oscuridad. De aquí la importancia, tanto para la persona como para la sociedad, de hacer a un lado a los seudofilósofos posmodernos, que desprecian la claridad y denuestan la ciencia. Nec timeas, recte philosophando : no temerás si filosofas correctamente.

El último libro de Mario Bunge es Filosofía Política (Gedisa)

Las Damas de Blanco, en Cuba: por un socialismo con libertades políticas

Las Damas de Blanco en Cuba, son mujeres activas en la política. Rompen con el paradigma de la mujer como un ser ajeno a la política, luchan por la libertad de reunión, de disentir, y están teniendo el valor de organizarse y presionar, acompañando a sus familiares apresados. Sus gestos, así como los de las madres de la Plaza de Mayo en Argentina, son alternativas políticas creadoras, y son una esperanza de nuevas formas y actrices políticas con sangre nueva para mejorar el mundo. Lamentablemente en esta actividad se coló una persona con historial de terrorrismo (L Posada Carriles), y ahí el patriarcado violento, lo dañó.

¡¡¡Qué viva la participación política de las mujeres! ¡Qué viva el arrojo de las mujeres de Cuba!, qué vivan las Damas de Blanco cubanas!!!

mildred d

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BBC Mundo

Última actualización: viernes, 26 de marzo de 2010 - 02:36 G%;">Miles marcharon en Miami por Damas de Blanco

Redacción

BBC Mundo

Miles de personas desfilaron el jueves por la tarde en una marcha convocada en Miami, Estados Unidos, por los artistas Gloria y Emilo Estefan para respaldar las protestas en Cuba de las madres y esposas de disidentes presos, conocidas como las Damas de Blanco.

La semana pasada, las Damas de Blanco concluyeron siete días consecutivos de marchas pacíficas en Cuba para conmemorar el aniversario de la detención de 75 opositores en la isla.

policía disuelve protesta de Damas de Blanco

En una marcha por la tradicional Calle Ocho, en el barrio conocido como la Pequeña Habana en Miami, los manifestantes expresaron el jueves su oposición a las políticas del gobierno cubano.

En la tarima central del evento, Gloria Estefan y varios otros artistas de la comunidad cubano-estadounidense, incluyendo a Pitbull, Willy Chirinos, Albita y Olga Guillot manifestaron su solidaridad con las Damas de Blanco y repetidamente pidieron "libertad para Cuba" en medio de aplausos de los participantes en el acto.


"Un solo pueblo"

"Tenemos el derecho de reunirnos aquí, pacíficamente, con nuestras banderas. Este gran país (Estados Unidos) nos da esa libertad. Eso es lo que queremos para Cuba y cualquier país que no la tenga"

Gloria Estefan

En declaraciones a BBC Mundo, Gloria Estefan dijo que "no tengo idea" de cual sería la reacción del gobierno cubano frente a la marcha organizada en Miami. "Estamos aquí para que el pueblo cubano sepa que estamos con ellos", agregó.

"Esto comprueba que somos un solo pueblo, de muchas nacionalidades, de muchos colores, pero un pueblo que lo une el amor por la libertad", señaló Gloria Estefan al público en el acto final del evento.

"Tenemos el derecho de reunirnos aquí, pacíficamente, con nuestras banderas. Este gran país (Estados Unidos) nos da esa libertad. Eso es lo que queremos para Cuba y cualquier país que no la tenga", agregó Estefan.

Críticas

Las críticas al gobierno de Raúl Castro en Cuba se han venido intensificando en las últimas semanas tras la muerte de Orlando Zapata, un albañil de 42 años de edad que hizo una huelga de hambre durante 85 días para protestar por las condiciones carcelarias.

En una protesta similar, el disidente Guillermo Fariñas, de 48 años, entró en huelga de hambre hace más de tres semanas para pedir la libertad de unos 26 presos políticos enfermos.

En respuesta, Cuba ha dicho no que "cederá a chantajes" de quien considera "asalariado de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana".

Las autoridades cubanas hablan de la existencia de "una campaña concertada por poderosas empresas mediáticas" para atacar "ferozmente" a la isla.

Entre la multitud de exiliados cubanos participantes en la marcha del jueves en Miami, estaba también Luis Posada Carriles, actualmente solicitado en extradición por las autoridades venezolanas.

A Posada Carriles -quien fue agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos - se le acusa en Venezuela de participar en el atentado contra un avión de Cubana de Aviación, incidente en el que murieron 73 personas en 1976.

"Estoy firmemente apoyando la libertad de Estados Unidos y allá en Cuba", dijo Posada Carriles a BBC Mundo.

© BBC 2010
La reforma sanitaria aprobada en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos,aún deja afuera a unos 20 millones de personas, pricipalmente a personas indocumentadas. Las repercusiones en la región de América Latina y el Caribe, de este cambio en los EEUU, favorecen las demandas sociales de seguridad en salud y un mayor compromiso del Estado. Acá una síntesis sobre las implicaciones de lo aprobado en USA.

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Las 10 claves de la reforma

El Estado subvencionará a las familias con dificultades para pagar el seguro.- El proyecto deja fuera a 20 millones de personas, casi todas 'sin papeles'

EL PAÍS - Washington - 22/03/2010

La reforma sanitaria, con un coste de 938.000 millones de dólares (700.000 millones de euros) en 10 años, se centra en ayudar económicamente a las familias que no pueden pagar las primas de los seguros y en frenar los abusos de las aseguradoras.

Éstas son las 10 claves del proyecto:

1. ¿Esta reforma garantiza la cobertura universal?

La ley obliga a todos los ciudadanos estadounidenses y residentes legales a disponer de un seguro médico a partir de 2014 o pagar una multa si no lo hacen. Para ayudar a las personas de rentas más bajas, el Estado subvencionará a todas aquellas familias con ingresos anuales inferiores a 88.200 dólares o individuos con ingresos hasta 29.300 dólares anuales.

2. ¿A quién cubre esta reforma?

La Oficina de Presupuesto del Congreso calcula que 32 millones de personas sin seguro contarán con asistencia sanitaria en los próximos años.

3. ¿Quiénes quedan fuera?

Entre 15 y 20 millones de personas, en su mayor parte inmigrantes irregulares. El Gobierno puede eximir también de la obligación del seguro a ciertos colectivos por razones religiosas o étnicas, como los indios americanos. Se calcula también que un grupo significativo quede sin cobertura por vivir en la marginalidad.

4. ¿Qué ventajas tiene la reforma para los que ya tienen seguro?

Mejorará las condiciones de sus actuales pólizas con las aseguradoras privadas. Entre otras cosas, las compañías no podrán rechazar a un cliente por sus condiciones médicas preexistentes o expulsarlo al contraer una enfermedad de larga duración. Esto permitirá, por ejemplo, asegurar a miles de enfermos de sida o de mujeres que tuvieron una cesárea en el parto.

5. ¿Por qué no hay un seguro público, como en Europa?

La idea original de Barack Obama era la de incluir en la reforma la opción de un seguro público (para un 5% de la población, aproximadamente), pero eso fue rechazado durante el debate en el Congreso. Un seguro exclusivamente público al estilo europeo es de difícil implantación en un país de las dimensiones de éste y no cuenta en estos momentos con suficiente apoyo popular por razones de carácter cultural, histórico y político.

6. ¿Significa eso que la cobertura es peor o más restringida?

No necesariamente. Con esta reforma el Gobierno asume el papel de intermediario entre el público y las compañías privadas y se responsabiliza de que la cobertura sea adecuada y lo más universal posible.

7. ¿Cuándo entra en vigor la reforma?

Algunas medidas, inmediatamente. Pero las más relevantes, como las subvenciones a los no asegurados o la obligación de las aseguradoras a aceptar a todos los enfermos, empezarán a aplicarse en 2014.

Técnicamente, es imposible que el sistema asuma de repente 32 millones de nuevos usuarios.

8. ¿Los estadounidenses no apreciarán ninguna ventaja hasta 2014?

Sí. Entre las medidas que entrarán en vigor en cuanto se firme hay algunas muy importantes, como la prohibición a que las aseguradas rechacen por condiciones médicas preexistentes a los menores de 19 años, la autorización a que los hijos puedan permanecer en el seguro de sus padres hasta los 26 años o las ayudas a los jubilados para pagar las medicinas.

9. ¿Todos los estadounidenses tienen que pagarse su seguro individualmente?

No. La mayor parte son asegurados por la empresa en la que trabajan. Hasta ahora, cuando perdían el trabajo, perdían también el seguro. Con esta ley, los desempleados recibirán ayuda para comprar un seguro en una bolsa que se creará para ese fin.

10. ¿Están obligadas las empresas a ofrecer seguro a sus trabajadores?

Con esta reforma lo estarán. Habrá ayudas para las pequeñas empresas que no puedan afrontar este gasto por peligro de quiebra.

© EDICIONES EL PAÍS S.L

El Obamacare: Carlos Báez Evertsz

Lunes, 22 de marzo de 2010, 08:07 a.m.

El domingo 21 de marzo ha sido una fecha clave para el avance social en los Estados Unidos. Se votaba en el Congreso la Ley de universalización de la Sanidad o Salud. Tema que se ha debatido por decenios, que Clinton no pudo llevar adelante, que ha estado sometida a careos en el Congreso y el Senado y ha sido estudiada con lupa, y que contaba con la firme oposición del Partido Republicano.

Hasta el mismo momento de la votación la tensión era intensa, sobre todo en el seno de los mismos demócratas. Aunque se suponía que la ley podía aprobarse persistía la realidad que, ante el horizonte cercano de elecciones congresionales, algunos representantes se debatían entre la lealtad al Partido Demócrata y al presidente Obama, o ser reelegidos o no, debido a que en la opinión pública americana, el tema no goza de un gran consenso.

Visto desde la óptica de este lado del atlántico, desde Europa, es difícil de entender por qué tantos norteamericanos se oponen o dudan sobre esta ley de universalización de la salud. En Europa, la Salud es un derecho garantizado a sus ciudadanos y residentes legales, y dependerá, naturalmente, del nivel de ingresos de cada familia, él que alguien esté dispuesto a no usar los servicios asegurados de salud, y prefiera ir a clínica privadas, a sus expensas, por cualquier motivo. Pero en líneas generales los hospitales públicos tienen una tecnología incluso más sofisticada que gran parte de las clínicas privadas.

En Estados Unidos, sus concepciones archi individualistas y el darwinismo social tan arraigado entre los americanos “wasp” y también entre muchos “latinos” que se han socializado con la ideología de rechazo a lo estatal, a los impuestos, y asimilado toda la ideología ultra conservadora y excluyente, así como entre algunas minorías negras más sofisticadas y naturalmente ricas, como un juez del Supremo conservador, cuya mujer –blanca-, ha hecho campaña activa contra la Ley de Salud.

Ellos no tienen en consideración que la extensión del derecho a la sanidad para más de 32 millones de personas, que actualmente carecían de ella, es un derecho humano, vigente en la práctica totalidad de los países desarrollados. Eso no se lo plantean. Si tengo trabajo y mi plan privado de Salud, los demás que se las apañen. Como decía el clásico español, viva yo caliente, y ríase la gente.

Otro aspecto que ha movido a la opinión pública contra la ley ha sido la acción de los grupos ultra conservadores que se oponen no sólo a esta ley sino a todo lo que significa Obama. No en vano lo han tachado de “socialista”, lo cuál es el equivalente de lo que los conservadores dominicanos utilizan para referirse a sus adversarios políticos –muchos de ellos tan conservadores como ellos-, como “perros”. Es decir, un epíteto peyorativo y despreciativo, con un matiz implícito de rechazo y estigma social por ser de clase trabajadora o baja.

Se ha producido en el combate contra Obama una alianza de hecho entre los predicadores protestantes, muchos católicos, los anti estatalistas y anti impuestos de la derecha de los “Tea Party” y aún más a la derecha, si cabe, los racistas de la John Birch Society, los Birthers, los Oath Keepers y las milicias armadas, con el sostén mediático de la Fox News de Murdoch y financiero de las aseguradoras médicas, para vender la idea de que la aprobación de la Ley de Salud era un medio para financiar las prácticas abortistas por el Estado.

Los que no se movían con esta consigna recibían otra: sus planes médicos empeorarían o se encarecerían, y los más sutiles decían que la nueva ley de salud iba a imponer controles –como los pondrá – para limitar los gastos médicos, y eso iba a reducir las posibilidades de la investigación médica en algunos centros, reducidos en número, en los cuáles no se reparaba en los gastos en que podía incurrir un paciente, ya que, en última instancia, los mismos serían sufragados por recursos públicos.

Para concluir y resumir la importancia de esta nueva ley de universalización de la salud en los EEUU, y por tanto, el paso de avance que significa en la democratización de la sociedad norteamericana, recordemos que la misma va a proporcionar cobertura médica a 32 millones de personas que no tenían esa cobertura y que a partir de 2014 todo el mundo deberá tener un seguro médico.

Las aseguradoras no podrán excluir de los servicios médicos a las personas que tienen alguna enfermedad preexistente al hacerse el seguro o subirles el mismo como ocurría con las mujeres.

Los hijos estarán cubiertos por el seguro de sus padres hasta la edad de 26 años. Se ampliará el seguro médico a los pobres, (Medicaid) es decir, a las familias de cuatro personas que tengan ingresos familiares totales anuales inferiores a 29.327 dólares (21.675 euros o 1.055,772 pesos dominicanos), es decir, 2,443 dólares mensuales ((87. 948 pesos dominicanos).

Supongo que pese a todas las prédicas conservadoras, republicanas, neoliberales y anti estatalistas, ese “socialismo” será bien recibido, al menos, por esos 32 millones de personas, hasta ahora sometidos a una verdadera exclusión social y de salud.

http://www.clavedigital.com/App_Pages/Opinion/Firmas.aspx?id_Articulo=17185