Haití, se merece respirar. Jimmy Valdez. Nuevo Mundo, New York.

Jimmy Valdez, escritor, residente en USA, forista de Clave Digital, se expresa en sentido de proponer un apoyo a Haití, que se dejen malquerencias, y se construya de manera significtaiva un Nuevo Haití.

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Acá Jimmy Valdez:

Ya no estamos para engaños, para dejar que la mentira adopte otra vez su tradicional posición de trascendencia e incriminación en los avatares del camino. El enemigo ha mostrado su rostro, su verdadero rostro infame, de insatisfacciones, podrido. Todas las miserias del mundo se han conjugado para tumbar de sus fierros la insidia oportunista de los de siempre, los verdaderos martirizadores del pueblo haitiano.

Solo tanta muerte, tanta destrucción humana, tanta orfandad de secuelas inimaginables, develan la entera catástrofe de la primera nación negra del mundo. La historia no ha podido ser más cruel, más inhumana, más antihaitiana, que aquella marcada por sus depredadores más directos. Francia, y todas las otras naciones colonialistas del mundo, engrosaron sus arcas a costa de la sangre desvalida de los esclavos; de esos negros provenientes del áfrica y de los nativos continentales de la nueva tierra americana, seres tratados con la indiferencia más siniestra, la misma que coloca a las naciones arrastradas hasta la propia renuncia del vivir, por debajo del linaje de los perros.

Cierto es que los tiempos no están para recriminaciones, que se hace imperante situarnos más arriba de las rabias que provocan tales abandonos, lo inmenso del dolor casi inhumano, anteriores al día martes del terremoto, y esas falsas acusaciones de un vergonzoso “apartheid caribeño” que desde hace muchísimos años intereses muy conocimos blanden como si esto fuese la célebre espada de Democles, sobre la soberanía nacional Dominicana, y su derecho a preservarse.

Da pena reconocer que si no fuese por la horrorosa tragedia del reciente terremoto en Puerto Príncipe, la llamada comunidad internacional del primer mundo poco o nada hubiesen hecho por dedicarle algo más que unas cuantas vigas de pan y otros tantos trapos viejos al devenir como nación del ya sufrido pueblo haitiano.

Eso que está ahí, esa “secuela de escombros, abominación social y violencia” como un seudo periodista de la televisión internacional resolviese llamar al primer espectáculo de saqueos visto en tiempo real, de esos muchos que les han dado la vuelta al mundo, no es otra cosa que la herencia de larga data de un pueblo lastimado con la más cruel de las injusticias por su afrenta libertaria.

El malvivir, la incomprensión e ignorancia, lo fallido, tienen patrocinadores muy refinados. En los últimos cincuenta años Haití, degeneró en la nación más paria de la comunidad occidental. El atraso, la desforestación, la hambruna, el odio irracional de unos cuantos, quienes entienden que los verdaderos culpables de las desgracias ocurridas y por ocurrir provienen del lado dominicano, basando sus argumentaciones en cuestiones absurdas, inventadas, hechas para hender cualquier entendimiento y buena voluntad entre vecinos, son solo fracciones de una problemática de caracteres ascendentes a las que se suman el narcotráfico y ahora esto, el peor de los golpes jamás recibido.

Haití, debe de ser reconstruido, compensado, puesto de pie y fortalecido por quienes le obligaron a todas las humillaciones posibles y a todos los fracasos imaginables. Estado Unidos, hace bien, muy bien, en asumir como repuesta el papel de líder, y hasta de gobierno, en un país asolado, lacerante, puesto de relieve dadas las magnitudes del infierno con que el mundo se ve dispuesto a reaccionar.

Que se callen las voces que emiten juicios de intervencionismo. Haití, se merece respirar.

Link, en foros de clavedigital.

http://foros.clavedigital.com/forum_posts.asp?TID=6936&PID=159710#159710
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