Ante Haití: Aprendiendo a coexistir

Dice el psicólogo Alfred Adler que la vida humana es muy vulnerable, frágil. Lo que lleva a algunos humanos a tener complejo de inferioridad; y añade: que ese complejo de inferioridad, lo tratamos de sobrellevar buscando sentirnos importantes; resaltar, mediante el dominio, el poder, la fama,…entre otros estados de ánimo exteriores al valor y a las realizaciones internas.

Describen también personas socializados en la cultura occidental que se dedican a la filosofía, a la psicología, al misticismo, y que se han compenetrado con la cultura oriental, y de manera específica, con el budismo; que específicamente, la cultura occidental suele adolecer de vivir de las comparaciones, de prejuicios, de estereotipos, y de ideas tales como: triunfadores versus fracasados/as, disfrutar el vivir compitiendo, realizándose algunos humanos con sentir a otros/as como inferiores,… todas: maneras que se han constituido, con cierta frecuencia, en leitmotiv para algunas personas vivir.

El místico, sacerdote jesuita, y budista, Anthony de Mello, sostiene en su libro Una llamada al amor (Consciencia, libertad y felicidad) que estos rasgos competitivos y los apegos a la vanidad, al consumismo, a la dependencia del que dirán, etcétera, enferman de ansiedad y de angustia a parte de nuestro mundo occidental.

Mucha gente se está quejando de este modelo violento de vivir, que ha llevado a algunas/os a buscar la trascendencia a través de los sentimientos de sentirse superior a los demás, resaltando los defectos de los que consideran inferiores. Y que todo este patrón de vida ha degenerado en la destrucción del medio ambiente, y dificulta la armonía en las relaciones entre las personas, y entre los países.

En la República Dominicana cada determinado tiempo, unas varias veces al año, suelen destaparse algunas personas enumerando algunos defectos y perjuicios de las y los haitianos. Se quejan de que tienen el cólera, de que no han sabido administrar sus recursos, de que han sido y son racistas con los blancos (los franceses, por ejemplo, cuando lograron sublevarse contra la esclavitud), de que trabajan demasiados en determinadas áreas de la economía, de sus diferencias culturales (lengua, ideología religiosa), de que son muchos, de que son ilegales, de que usan nuestros servicios de salud, entre otras situaciones que consideran alarmantemente negativas para la República Dominicana.

Y para quien milita en la no violencia, en la paz, en la hermandad, en el realismo, en la objetividad, leer tanta petulancia, es un verdadero ejercicio de santidad y sanación, para cultivar la aceptación, y la comprensión, ante nuestras diferencias como sociedad dominicana, ante Haití y su pobreza y ante sus inmigrantes, y ¿porqué no?: ante nuestros emigrantes.

Este tipo de descripciones peyorativas no ofrecen un mínimo análisis de estos hechos. No hablan por ejemplo, de que nuestras capacidades productivas han venido descansando en la mano de obra barata, no explican sobre las causas del fenómeno mundial de las inmigraciones, no retienen el dato sobre nuestro millón de emigrantes, del estancamiento en aplicar nuestras leyes de migración, no se habla de los daños de la mentalidad productivista de las plantaciones al planeta; ni por asomo se cuestiona de la violencia de cazar personas y trasladarlas en barcos para que se forjaran las riquezas, ni se mencionan los países esclavistas, por ejemplo, y de que, en ese sistema, no fueron enriquecidas las personas explotadas, ni social, ni económica, ni política, ni espiritualmente. En fin, que el negativismo o el positivismo ante Haití, y sus inmigrantes, y sobre cuáles trapos tirar al sol, depende del lente que cada quien se ponga. Acostumbrémonos, y amémonos, con estas diferencias, hasta que nos sanemos de algunas facetas de ceguera parciales.

Una parte de la sociedad dominicana busca vencer ese complejo de inferioridad del que habla Adler, sintiéndose importante mediante la comunión entre iguales, el servicio, la cooperación y el comunitarismo; y no se suele poner distancia con las personas y con los países más pobres, ni con las culturas diferentes.

La cultura de la época colonial española, francesa, de las élites, no valoraban el trabajo manual, y aún en algunos/as, persiste el desprecio hacia quien hace el trabajo duro. Las y los africanos eran pobres, y fueron sometidos a la esclavitud. La mayoría de las y los haitianos son pobres, y son de la raza negra de los antiguos esclavos y esclavas.

Los y las haitianas, además de pobres, tienen una cultura diferente a la española (lengua, religión), y además en la República Dominicana se han inculcado pensamientos y sentimientos anti Haití, por parte de dictadores, como Rafael Leonidas Trujillo, y Joaquín Balaguer, con la ayuda de algunos intelectuales, como es el caso de Manuel Arturo Peña Batlle.

Algunas personas dicen que el rechazo a los haitianos y haitianas de una parte de los/as dominicanos/as se debe a los veinte y dos (22) años de colonización haitiana a nuestro territorio. Sin embargo, no tenemos ese sentimiento de rechazo hacia los españoles y norteamericanos, que nos han colonizado e invadido. Se sospecha que la pobreza de Haití es vital para ese rechazo.

Según Alfred Adler, para sentirse superiores, algunos no quieren estar cerca de lo que huela a limitaciones, a pobreza, porque algunos/as se les ha hecho difícil la humildad y la solidaridad; así como el análisis de cómo se interactúa económicamente, con ventajas, y el como nuestra mentalidad un poco anómica, refuerza inconductas éticas y sociales de inmigrantes haitianos/as y de emigrantes dominicanos.

Los dominicanos y dominicanas somos los vecinos de Haití, y viceversa. Compartimos una isla. Ir a Haití, y llegar desde Haití hasta aquí no es complicado: El Masacre se cruza a pie. Somos vecinos /as pobres, tenemos intercambios económicos: mano de obra, exportaciones. Pero también  tenemos los corazones divididos. Unos recitan defectos de las y los haitianos; otras, otros: nos dedicamos a cooperar, a aprender los idiomas mutuos, a sentirnos y a actuar como hermanos y hermanas, sin importar las circunstancias.

Ver, también en: 
http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=280

La situación de la salud de las mujeres en la República Dominicana

En el Día Internacional de la salud de las mujeres, el 28 de mayo de cada año, organizaciones de mujeres, abajo firmantes, entregaron al Congreso un documento denunciando la situación de la salud de las mujeres . Acá, la información:

Al Congreso Nacional  y Ministerio de Salud Pública

Desde 1987,  las organizaciones de mujeres de todo el mundo conmemoran el 28 de mayo el "Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer", con el objetivo de sensibilizar y movilizar a los tomadores de decisiones –y a la sociedad en general— en torno a la problemática de salud de las mujeres, particularmente la mortalidad materna. En América Latina y el Caribe mueren cada año 22,000 mujeres por esta causa, tratándose en casi todos los casos de muertes prevenibles.
Según las estadísticas oficiales, en el primer cuatrimestre de este año se registraron 41 muertes maternas en nuestro país, cifra superior a las de todas las enfermedades bajo vigilancia epidemiológica. Cabe destacar que esta cifra triplica el número de muertes causadas por el cólera en el mismo período, por lo que resulta inexplicable que las muertes maternas no susciten los mismos niveles de alarma y preocupación.
Ante esta situación, representantes de organizaciones que conforman la Red Dominicana por la Salud de las Mujeres (REDSAM) y otras organizaciones independientes, hemos venido en el día de hoy hasta el Congreso de la República a manifestar nuestra profunda preocupación ante lo que, en términos de mortandad, constituye la mayor crisis sanitaria que enfrenta la sociedad dominicana en la actualidad.
La tasa de mortalidad materna de nuestro país alcanza 159 muertes por 100,000 nacimientos, lo que duplica la tasa promedio para la región de Latinoamérica y Caribe. Pero a diferencia de otros países con tasas elevadas de mortalidad materna, en República Dominicana el 95% de las embarazadas recibe atención prenatal y el  98% de los partos son institucionales, por lo que la solución del problema no pasa por la ampliación de la cobertura del sistema de salud sino por la  mejora de la calidad de los servicios que éste ofrece.  La quinta parte de las muertes maternas corresponde a mujeres adolescentes, o sea 20 de cada 100.
En última instancia, las muertes maternas –así como las cifras escandalosas de embarazo adolescente- ponen de manifiesto las limitaciones que las mujeres dominicanas enfrentan para el ejercicio de sus derechos humanos en el ámbito de la salud, particularmente sus derechos sexuales y reproductivos, incluyendo: el derecho a recibir una atención de calidad en el embarazo y parto; a regular la fecundidad con métodos eficaces, seguros y asequibles; a protegerse de infecciones de transmisión sexual y, en general, a ejercer una sexualidad sin riesgos ni consecuencias indeseables e inoportunas.
Esto requiere un compromiso real por parte de los tomadores de decisiones con las políticas públicas y los presupuestos necesarios para superar las limitaciones actuales en el acceso de las mujeres y las adolescentes a información, recursos y servicios. Limitaciones que, entre otras cosas, se manifiestan en las deficiencias y/o ausencia de educación sexual en las escuelas; en la falta de servicios integrales de salud sexual y reproductiva para adolescentes y jóvenes; en leyes obsoletas que penalizan el aborto aún cuando la vida de la mujer está en peligro o el embarazo es fruto de violación sexual o incesto.
Expulsar a las adolescentes embarazadas del sistema educativo no soluciona el problema de la maternidad precoz, sino que lo agrava; penalizar el aborto no evita su ocurrencia, sino que lleva a prácticas peligrosas que incrementan el sufrimiento y las muertes de mujeres, sobre todo de las más pobres; encubrir las deficiencias en la atención médica en lugar de exigir rendición de cuentas seguirá incrementando el número de muertes maternas en los hospitales, que según las estadísticas oficiales han subido de 160 en el 2007 a 200 en el 2010. Esas muertes innecesarias, el 70%  prevenibles, constituyen una vergüenza nacional y reclaman a gritos un compromiso serio de prevención por parte de las autoridades competentes.
Está claro que el país no podrá honrar el compromiso de reducir la  mortalidad materna en tres cuartas partes para el año 2015, como parte del cumplimiento de los Objetivos del Milenio, pero también está claro que no se puede seguir postergando la solución a este problema. Las y los legisladores tienen responsabilidades que cumplir en este sentido, al igual que las autoridades de salud pública y otros tomadores de decisión. La salud y la vida de miles de mujeres dominicanas depende de ello.
En orden a lo anterior  venimos al Congreso y al Ministerio de Salud Pública a demandar::
Que en el presupuesto Nacional asignado al Ministerio de Salud Pública se identifique una  partida presupuestaria destinada a la maternidad segura.
Que el Congreso Nacional a través de las Comisiones de Salud y de Género de ambas Cámaras  en función de su rol de  fiscalización establezca un sistema de seguimiento a las muertes maternas y comparecencia periódica de los responsables para rendir informes.
Que se despenalice el aborto terapéutico y por violación.
Que se adopte una ley marco  sobre salud sexual, salud reproductiva y maternidad segura.
Que cese la impunidad y el encubrimiento a los responsables de las muertes maternas.
Que el Ministerio de Salud Publica adopte medidas  estructurales  para mejorar la calidad de los servicios de salud materna.
Que se incluya de manera activa a las organizaciones de mujeres y de la sociedad civil que realizan trabajo en campo de la salud de las mujeres en todas las acciones de planificación, ejecución y monitoreo de planes, programas, proyectos y políticas encaminados a reducir la mortalidad materna.
Organizaciones que conforman la Red Dominicana por la Salud de las Mujeres (REDSAM) y organizaciones de la Sociedad Civil: Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del  Caribe, Colectiva Mujer y Salud, Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), Alianza Solidaridad por la Lucha Contra el Sida (ASOLSIDA), Amigos Siempre Amigos (ASA), Asociación pro Desarrollo de la Mujer y Medio Ambiente (Aprodema), Asociación de Enfermeras Graduadas (ADEG), Asociación Pro Bienestar de la Mujer (Profamilia), Asociación Tu Mujer, Centro de Apoyo Aquelarre (CEAPA), Centro de Investigación Integral (COIN), Centro de Promoción y Solidaridad Humana (CEPROSH), Centro de Servicios Sociales (CENSEL),Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer(CE-MUJER), Centro Dominicano de Estudios para la Educación (CEDEE), Circulo de Mujeres con Discapacidad (CIMUDIS), Comité por la Unidad y los Derechos de la Mujer (CUDEM), Coordinadora de Animación Sociocultural (CASCO), Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas (MUDHA), Movimiento de Mujeres Unidas (MODEMU), Mujeres Dominicanas en Desarrollo (MUDE), Núcleo de Apoyo a la Mujer (NAN), Promoción de la Mujer del Sur (PROMUS), Red Dominicana de Personas VIH/SIDA (REDOVIH), Red Nacional de Jóvenes, la Multitud, Coordinadora de Mujeres del Cibao (CMC), Equipo Educación Mujeres Raíces (EEMUR), Instituto Nacional de la Salud (INSALUD), Junta de Mujeres Mamá Tingo,
Santo Domingo, República Dominicana.

26 de mayo del 2011
http://www.acento.com.do/index.php/news/3294/56/Reclaman-politicas-de-atencion-a-la-salud-de-las-mujeres-dominicanas.html

Coalición de Movimientos llama a construir una alternativa democrática con igualdad social y honestidad.

Acá les coloco el contenido de la política de la Coalición de Movimientos y Personas Independientes; la sociedad dominicana está mostrando deseos y militancia con un cambio en la política partidaria hacia la igualdad, la equidad de género, elrespeto de las difeencias sexuales, la institucionalidad sin clientelismo, ni corrupción. Veamos.

Mildred Dolores.
----


Estas son las palabras centrales del acto celebrado el día 20 de Mayo de 2011, pronunciadas por Miguel Medina, en representación de la Coalición de Movimientos, que está integrada por
Alianza por Villa Altagracia (ALVA)
Frente Renovador Socialista
Movimiento Se Puede
Movimiento de Liberación Los Trinitarios
Frente Popular Aniana Vargas
Coordinadora Patriótica
Movimiento Los Unitarios  de San Francisco de Macorís
Fuerza Laboral Dominicana
Movimiento Independiente de Los Cacaos
Movimiento Febrerista
Movimiento Político Autoconvocad@s
Partido Boschista Dominicano


Buenos días damas y caballeros, amigas y amigos, compañeros y compañeras:
A casi dos años de un rico proceso de reflexión y articulación, La Coalición de Movimientos Políticos y Personas Independientes, realizó su segundo encuentro taller los días 29 y 30 de marzo de este año, donde, entre otros temas, abordamos la situación política del país y nuestra postura frente a la coyuntura electoral.
En ese encuentro acordamos impulsar una política unitaria para la participación conjunta de las fuerzas democráticas y alternativas en las elecciones de mayo del 2012, con el propósito de presentarle al pueblo una opción competitiva y diferenciada del PLD, del PRD y los demás partidos responsables de la crisis que padece la República Dominicana.
Esa opción política, unitaria y alternativa, deberá contar con un programa básico que contenga las necesidades prioritarias que la sociedad ha venido demandando durante las últimas décadas. También con una candidatura presidencial representativa y comprometida con las aspiraciones de todos los sectores y actores que necesitan el cambio estructural en lo político, lo económico, lo social y lo cultural.
Otra decisión adoptada en el encuentro de marzo fue que nuestra participación en las elecciones del próximo año constituye un preámbulo de compromiso como clave de la generación de confianza y de la creación de condiciones para competir en mejores condiciones en las elecciones de 2016. Por primera vez en mucho tiempo asumimos el compromiso de practicar la política teniendo en cuenta el mediano y el largo plazo, dejando atrás el inmediatismo y la improvisación que nos caracterizó en el pasado.
La decisión de participar en las próximas elecciones en el marco de un amplio abanico de fuerzas motivadoras del cambio estructural, está acompañada del compromiso de impulsar la movilización social y ciudadana para que sea modificado el sistema político antidemocrático y excluyente, que impide la competencia política en igualdad de condiciones como lo consagra la Constitución de la República.
Abogamos por un cambio profundo en las reglas democráticas, que incluya la distribución equitativa de recursos entre los actores participantes, igual acceso a los medios de promoción, la supresión de privilegios como el barrilito y los “programas sociales” de los legisladores, la penalización del uso de recursos públicos en proselitismo personal y clientelar, la regulación de los tiempos de campaña y la flexibilización de las normas para la participación de los movimientos independientes y locales en las elecciones.
Compañeros y compañeras, ciudadanos y ciudadanas, ha llegado el momento de decirle No a la clase política corrupta que nos desgobierna. Está en nuestras manos que este sistema injusto y decadente cambie para beneficio de toda la sociedad.
La amplia unidad que plantemos incluye la lucha por más y mejores empleos, por mejores condiciones de vida para el pueblo, contra los corruptos de ayer y de hoy, por los derechos de la ciudadanía a la salud y a la educación, por la protección de los recursos naturales y el medio ambiente, por la igualdad de género y el respeto de los derechos sexuales de las personas, por una política de seguridad coherente y respetuosa de los derechos humanos, por una política migratoria responsable y coherente que reconozca y defienda los derechos de los trabajadores inmigrantes, por cuerpos policiales que protejan a la ciudadanía, por la rendición de cuentas y la transparencia de los funcionarios que ocupan posiciones en las instituciones del Estado.
En el marco de lo anterior, la Coalición de Movimientos Políticos y Personas Independieres ha asumido la tarea de tocar las fibras sensibles de todos los sectores y personas que queremos un país mejor. Hemos hecho contactos y reuniones con el partido Alianza País, con el Frente Amplio por la Dignidad Nacional, con Dominicanos por el Cambio, con Alternativa Revolucionaria, con el Movimiento Caamañista, con Patria para Todos, entre otros, con quieres hemos realizado decenas de reuniones conjuntas y bilaterales en aras de ir perfilando esa opción alternativa.
Obviamente que, si vemos los espacios señalados, estos son limitados e insuficientes. Estamos persuadidos de que son más las expresiones orgánicas y no orgánicas con deseos y aspiraciones de transformaciones sociales y políticas que es posible articular en el vigoroso movimiento que debe y puede asumir la noble tarea de materializar, de una vez y para siempre, los objetivos inconclusos de nuestro padre de la patria y de los demás héroes y mártires de nuestra República Dominicana.
La Coalición de forma modesta y sincera ha dado un paso al frente por una alianza país porque somos dominicanos por el cambio. Estamos claros en los obstáculos que debemos superar. Probablemente había otra forma de iniciar este proceso de articulación, pero este es el que a nosotros nos ha sido posible y viable.
Nosotros y nosotras queremos responder con la acción el reto que se nos presenta, el de apostar por una alternativa democrática y unitaria para transformar nuestra realidad por otra de prosperidad, justicia social y libertad para todos y todas.
La Coalición de Movimientos Independientes nada la detendrá en su firme propósito de derribar todos los obstáculos que se interpongan para tratar de impedir la unidad del pueblo dominicano y de las organizaciones y personas que históricamente han luchado desde distintas trincheras y posiciones por su bienestar, la independencia y soberanía nacional.
La situación por la que atraviesa el país exige la unidad, no hay ninguna excusa válida para mantener la dispersión de las fuerzas del cambio, la división sólo favorece a las cúpulas políticas corruptas y los sectores poderosos que acumulan enormes riquezas a costa del sufrimiento y empobrecimiento extremo de las inmensas mayorías nacionales.
El momento nos exige acción, no observación desde las gradas. Tenemos que participar en la política para poder cambiarla a favor de la mayoría del pueblo.
Es evidente que dos personajes, Hipólito Mejía del PRD y Danilo Medina del PLD, serán los competidores principales en las próximas elecciones, ambos con promesas repetidas que fueron incumplidas en el pasado. El pueblo no tiene razones para creer en sus viejas y nuevas promesas demagógicas.
La competencia electoral entre estas personas y partidos se encamina a quién de los dos tiene más figuras corruptas a su lado, quién ha sido más permisivo con la impunidad, y quién ha estado o está más vinculado con el narcotráfico y el lavado de dinero proveniente del narcotráfico y del crimen organizado.
Lo cierto es que los dos son más de lo mismo. El pueblo, con su sabiduría natural, lo identifica como iguales, como representantes de los mismos intereses. Hasta hoy esos personajes y partidos han estado solos en el escenario político dominicano, la emergencia de una alternativa democrática y crítica del neoliberalismo puede marcar la diferencia y el inicio del ocaso de esas cúpulas políticas corrompidas y corruptoras.
El fracaso de los partidos de la Liberación Dominicana, Revolucionario Dominicano y sus iguales en la gestión de la cosa pública queda evidenciado en los ridículos y reprochables indicadores sociales y económicos que de manera vergonzosa publican periódicamente los organismos internacionales.
Dentro de esos indicadores podemos señalar:
1.- Una tasa de mortalidad materna de 159 fallecidas por cada 100 mil nacidos vivos.
2.- Una tasa de mortalidad infantil de 31 defunciones por cada mil nacidos vivos.
3.- Unos de los países de Latinoamérica, el Caribe y el mundo que menos invierte en la educación básica y general (menos del 2 por ciento del PIB).
4 El sexto país más corrupto del mundo, dentro de los 139 estudiados en este año. Nos correspondió el numero 134.
4.- Más de 200 mil niños (as) a lo largo del país deambulan en las calles y grandes avenidas, pidiendo, trabajando, para sobrevivir.
5.- Un país hipotecado económicamente con más de 20 mil millones de dólares en deuda global.
6.- Un país militarizado con más de 400 efectivos de la mal recordada 4ta flota aéreo transportada de los EEUU, bajo el engaño de operativos humanitarios.
7.- Un país controlado por el narco tráfico y el crimen organizado, donde están involucrados funcionarios y militares de las más altas esferas.
8.- Un país donde muchos funcionarios reciben salarios y beneficios colaterales que sobrepasan el millón de pesos, mientras la mayoría de los servidores públicos devengan sueldos de miseria.
9.- Un país donde los empleadores y el Estado le niegan al trabajador un salario que le permita cubrir sus necesidades básicas.
10.- Un país donde el empresariado con la complicidad del Estado obstaculiza la libre sindicalización de los trabajadores.
11.- Un país donde a 10 años de seguridad social, el pueblo pobre está y el trabajador están más desprotegidos. Pacientes con enfermedades mal llamadas catastróficas pasan las de Caín para poder sortear la muerte, los pacientes con VIH/SIDA exigen inclusión de su tratamiento en los seguros médicos, los pacientes psiquiátricos exigen su inclusión. Apenas algo más del 40 por ciento están asegurados y aun eso tiene dificultades para recibir los servicios de salud, pensión y riesgo laboral.
12.- Un país que está a oscuras, con el kilowatt de luz más caro del planeta, donde hay contratos de plantas eléctricas que aun apagadas hay que pagar sumas millonarias en dólares al mes y todo sigue como si no pasara nada.
13.- Un país donde unos diputados aprueban contratos para explotación minera sin molestarse en leerlo, y le regalan el oro del país a compañías como la Barrick Gold, cuestionadas en todas partes del mundo por sus malas prácticas corruptas y de daños irreparables al medio ambiente.
14.- Un país donde hay una ley de hidrocarburos que sobre beneficia al gobierno y a sectores empresariales asociados a prácticas extorsionadoras del Estado.

15.- Un país sin seguridad ciudadana, done la Policía se ha convertido en una amenaza para la población.
16.- Un país donde más de un 60 por ciento de la población expresa desconfianza en esos partidos que nos han desgobernado en función de sus intereses particulares y personales.
Frente a este panorama degradante y deprimente debemos levantar la bandera de la unidad, unidad, unidad de todas las organizaciones, sectores y personas progresistas, democráticas y revolucionarias hasta crear el torrente indetenible de los cambios y trasformaciones estructurales que demanda la sociedad dominicana como única vía para poder vivir con dignidad y orgullo humano.
Debemos rechazar toda tentación que conduzca a la división, al fraccionamiento de las organizaciones que proponemos el cambio. Llego la hora de despojarnos de intereses particulares y grupales y poner en alto el interés supremo de la nación como lo hizo Juan Pablo Duarte y Los Trinitarios, Luperón y los Restauradores, Cayo Báez y Gilbert enfrentando la afrenta de la primera intervención norteamericana, los mártires de la dictadura trujillista, Manolo, Caamaño, Otto Morales, Amín y Orlando Martínez, entre otros.
Es compromiso y tarea de todos los integrantes de esta Coalición, impulsar sin desmayo y con firmeza todo tipo de acciones que conduzcan al pueblo a desplazar las cúpulas corruptas que nos desgobiernan y que mantienen secuestrada la democracia y la dignidad de todo un pueblo.
Quienes aquí estamos y los cientos de mujeres y hombres que nos acompañan en este proceso tenemos la convicción de que es posible lograrlo, porque confiamos en la sabiduría popular y tenemos la esperanza renovada de que entre todos y todas podemos lograr un país más justo, más solidario, más transparente, más equitativo, más democrático.
¡La victoria será nuestra! ¡Viva la unidad del glorioso pueblo dominicano!
Muchas gracias

John Stuart Mill y Harriet Taylor: esposos feministas ingleses

John Stuart Mill y Harriet Taylor  fueron dos feministas ingleses. Publicarron juntos: El sometimiento de la mujer (1869), en inglés: The subjection of women.



Defendieron la participación política de las mujeres, argumentando que si la libertad individual es  facilitada por la desaparición de impedimentos legales, permitiría el desarrollo de la personalidad de las mujeres y el pleno ejercicio de sus capacidades. Se trataba, en suma, de aplicar el principio del "laissez faire" como libertad, sin obstáculos jurídicos, y facilitando los medios y recursos, lo cual era coherente con el dogma básico del liberalismo, que condenaba la exlusión y  los impedimentos que se tenían para que las mujeres participaran y crecieran, en todos los sentidos..
Harriet Taylor, feminista inglesa, siglo XIX, escribió con su esposo, John Stuart Mill, La sujeción o el sometimiento de la mujer


El libro de John Stuart Mill y de Harriet Taylor tuvo un enorme impacto. Aparecido en 1869, fue un elemento clave de la expansión e internacionalización del movimiento sufragista. Ese mismo año se editó en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Francia, Alemania, Austria, Suecia y Dinamarca, y al siguiente apareció en Italia y Polonia, suscitando el interés y la reflexión de muchas mujeres entre las clases con más acceso a la educación..
John Stuart Mill, economista, filósofo, feminista, inglés, primera persona que propuso el que la mujeres pudiesen votar, en la Cámara de los Lords, o el Parlamento inglés, en 1866. Su propuesta fue rechazada, y fue un precedente para el movimiento sufragista por el derecho al voto de las mujeres.


John Stuart Mill presentó al Parlamento inglés en 1866 una demanda a favor del voto femenino. Su ulterior rechazo provocó que en 1867 naciera el primer grupo claramente sufragista británico: la National Society for Woman’s Suffrage (Asociación Nacional para el Sufragio de la Mujer), liderada por Lydia Becker.

Hombres democráticos en la vida de Salomé Ureña en el siglo XIX

En este siglo XXI, continuamente, escucho compañeros con esfuerzos de militancia democrática en el ámbito de los partidos políticos; expresando que no están de acuerdo con las cuotas como política pública transitoria de Acción Afirmativa o de Discriminación Positiva para impulsar una igualdad efectiva entre mujeres y hombres en todos los espacios de la vida: sociales, económicos y políticos.

Y de manera perpleja, no veo entonces, otros tipos de lineamientos programáticos ni de desvelos dentro de los partidos ni en el Estado para hacer cumplir uno de los requisitos esenciales de la democracia: la representatividad de las personas y todos los sectores que conforman la sociedad.

Y en momentos como esos, y en debates que aún no dejan de sorprenderme, me llegan a la memoria hombres como John Stuart Mill, en Inglaterra, y Don Nicolás Ureña de Mendoza, en República Dominicana, ambos, hombres del siglo XIX.

John Stuart Mill fue el primero, que en el 1866, propuso ante la Cámara de los Lords (Parlamento inglés) el que las mujeres tuvieran el derecho a votar, también escribió y luchó por los derechos de las mujeres junto a su compañera feminista Harriet Taylor. http://acariciando.blogspot.com/2007/09/john-stuart-mill-y-harriet-taylor-mill.html

Cuando Stuart Mill hizo su propuesta de que las mujeres votaran, todos los hombres presentes en el Parlamento inglés, decidieron en contra de que las mujeres pudiesen votar, y sólo él votó solitariamente por el sufragio femenino: “Su defensa del sufragio femenino en los debates sobre el Programa de Reformas de 1867 llevó a la formación del movimiento sufragista”. (http://www.historiasiglo20.org/sufragismo/biogra.htm)

Para ese año, 1866, ya la dominicana Salomé Ureña tenía 16 años, pues nació un 21 de octubre del año 1850. En nuestros terruños antillanos, ya había hombres parecidos a John Stuart Mill, a los que les molestaba la exclusión de las mujeres en el accionar humano público. Tales son los casos de Nicolás Ureña de Mendoza, el padre de Salomé Ureña, y sus restantes profesores, Eugenio María de Hostos, Francisco Henríquez y Carvajal, y Federico Henríquez y Carvajal: hombres del siglo XIX con áreas donde militaron efectivamente en la sensibilidad de género democrática hacia la mujer en la educación.

Todos colaboraron con pasión en la formación de Salomé Ureña para que la capacitación de ella fuese integral, y posibilitaron en ella un nivel de acreditación universitario. Colaboraron con ella en el primer esfuerzo de integrar a las mujeres dominicanas a la educación superior, formando maestras normales. Este Instituto de Señoritas se inició en Santo Domingo, en el año 1881, abriéndose así las puertas de la enseñanza técnica superior para éstas, no obstante ya haberse fundado doscientos cuarenta y dos (242) años antes, en el país, en el 1538, la primera universidad del “Nuevo Mundo” sin estudiantes mujeres.

El padre y la madre de Salomé pudieron sentir empatía con su hija, y tanto la amaron en igualdad, que no aceptaron la misoginia de su época. Lo cual permitió a la señora Silveria R. de Rodríguez Demorizi, una de las biógrafas de Salomé, afirmar que: “Don Nicolás Ureña de Mendoza y Doña Gregoria Díaz de León estimularon el estudio en la niña precoz, que se convertiría, más tarde, en una de las poetisas más grande de América.” (http://www.suncaribbean.net/rd_laisla_salome_urena.html).

El padre de Salomé, era profesional, abogado, un hombre brillante, pero sobretodo, un hombre sensible y de mentalidad de abundancia para compartir los panes del conocimiento, esforzándose por la superación de su hija, pues a las mujeres sólo se le permitía el nivel educativo básico. Y con su inusual trabajo, para la época, de empoderar a su hija, logró que ella trascendiera a un accionar colectivo y pionero. Este pensamiento y esta práctica, las expresó Salomé Ureña en el poema que leyó en abril de 1887, en la graduación de las primeras seis maestras graduadas del Instituto, cuando valorando a estas maestras, y exaltando a la mujer, decía:

“Mi ofrenda a la patria

Digna de ti es la prenda
que mi esfuerzo vivísimo corona
y que traigo a tus aras en ofrenda:
¡el don acepta que mi amor te abona!
Que si cierto es cual puro
mi entusiasta creer en esas glorias
que siempre, que siempre, con placer te auguro;
si no mienten victorias
la voz que en mi interior se inspira y canta,
los sueños que en mi espíritu se elevan,
ellas al porvenir que se adelante
de ciencia y de virtud gérmenes llevan.”

(Santos Hernández, Roberto. 2001. La educación desde el Antiguo Oriente al Plan Decenal en República Dominicana. República Dominicana, Página 112).

Salomé, y su espíritu que trascendió al mundo de la inmanencia doméstico, y a los límites de su época, es el fruto de su madre, de su tía, pero también de hombres inclusivos y sensibles para con los derechos de esta mujer. Su padre y su madre no la limitaron, sino que le prepararon colchoncitos, y alas, para que su espíritu volara, se desplegara, y diera frutos, aún hoy a emular, a los cuales, además, nos obliga la ley 176-07, con su principio de equidad de género, y otras directrices más específicas, en torno a la equidad de género entre mujeres y hombres, en la vida municipal..

Nicolás y Gregoria, fueron diferentes a muchos progenitores, cónyuges, autoridades de la época, y aún de esta época, que no ponían, ni ponen, a estudiar a las hijas, ni apoyan a las mujeres con determinación en sus estudios, y ejercicio ciudadano, para que no aprendan a leer y a escribir, pues temían que escribieran cartas para enamorarse. O sencillamente, no aportamos esfuerzos significativos para la superación de la exclusión de la mujer, sea por comodidad, por rutina, por conveniencia, por ceguera, o por falta de coherencia.

Conviene decir, que para esa época, el Instituto de Señoritas, luego llamado, Salomé Ureña, y la escuela normal de varones que presidía Hostos recibieron en determinados momentos, el apoyo del Ayuntamiento de Santo Domingo; municipalistas demócratas, autoridades municipales, sociedad civil toda, avancemos en esta materia: la participación plena de las mujeres en el poder, en el conocimiento, en la libertad y en el bienestar, consignados en la ley 176-07, espera por nuestro accionar consecuente con políticas específicas, resoluciones, estructuras, programas y presupuestos.

 Aparece también, acá:

http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=269

Guarderías infantiles municipales y desarrollo pleno de las mujeres

Hay muchas mujeres jóvenes embarazándose, y dando a luz.

Las investigaciones hablan de un 23 %; así lo registra la ENDESA 2002. Igual cifra arrojó un estudio de PROFAMILIA en abril del 2007, realizado en 20 sectores de la zona norte del Distrito Nacional; donde se determinó que de una población de 121, 002 personas entre 10 y 24 años de edad, un 23 por ciento de las adolescentes y jóvenes estaban embarazadas.

En provincias pobres de las provincias como Barahona, Pedernales y Bahoruco, cuyos índices de hogares pobres superan el 50 por ciento, según la Atlas de la Pobreza 2005 elaborado por la Oficina Nacional de Planificación (ONAPLAN), el porcentaje de adolescentes embarazadas registran cifras de un 35 por ciento o más.

Estamos pues frente a alrededor de un tercio, -30%- de embarazadas adolescentes en la República Dominicana: es decir, de cada 100 embarazadas, ¡sí!, 30, tienen menos de 18 años: o son púber, o son adolescentes, o son niñas.

¡Tremendo desatino!: Niñas, adolescentes, criando niñas/os. El primer deber de una persona es su sobrevivencia. ¡Sobrevivir, y bien adaptarse! Y si usted ni siquiera tiene el cuerpo y la mente preparados para sobrevivir autónomamente, no debe asumir responsabilidades para las cuales no reúne las condiciones. Y los padres, y las madres, y las instituciones del Estado, entre ellas, el Ayuntamiento, las escuelas,… no deben dejarlas a la deriva. El futuro para ellas, sin apoyo, es violencia, trabajo sexual, deterioro de su salud mental, de su dignidad, y una pobre inclusión ciudadana.

Y para sobrevivir, antes de unirse conyugalmente, embarazarse, y/o parir:

1) Primero hay que ser mano de obra calificada, hay que tener destrezas, habilidades, …para sobrevivir, como tener trabajo, o negocio, medios, recursos…Y tener habilidades como saber nadar, estudiar, tener calificaciones diversas.

2) Saber mirar toda la vida, saber tomar decisiones complejas.

3) Tener sentimientos de consideración, y relacionarse adecuadamente en grupos, en la familia, en la política,

4) Saber cuidarse, conocerse, auto aceptarse, comprenderse…

Y todo eso no está desarrollado en las personas ni siquiera antes de los 20 años.

También hay otro grupo de mujeres mayores de 18 años que no saben de qué van a vivir, y se unen en pareja, con un gran desbalance de poder; y establecen relaciones donde son dependientes…Y eso es estar en vulnerabilidad.

En nuestra región, en el mundo, en la República Dominicana, esa condición de dependencia en que viven las mujeres la vida en pareja, o se siguen relacionando con ex parejas con los hijos/as de por medio, como cadenas que permiten la extorsión, la opresión, la explotación, lo cual genera violencia a cerca de un tercio de ellas. Por la dependencia, es casi seguro que la mujer que no aporta al hogar con independencia económica, vivirá violencia grave.

Para la equidad, y la igualdad social, económica, política, cultural y psico-afectiva, las mujeres dependientes, sin autonomía, y autodependencia, tienen que tener recursos para continuar estudiando, para poder trabajar, para poder participar en los grupos sociales, y en la política. Y un recurso esencial es tener donde poder dejar su prole. Y esos espacios que ayudan a las mujeres: a construir la autonomía, la autodependencia, son las guarderías infantiles, o estancias infantiles. Y allá dejan sus hijas e hijos, mientras completan sus calificaciones para sobrevivir con dignidad.

La ley 176-07 tiene el mandato de que en los programas de género se priorice el apoyo a las mujeres jóvenes, a las madres solteras, a los hogares con un mujer como única cabeza de familia, y a las víctimas de violencia doméstica, o intrafamiliar, de parejas o ex parejas.

Coordinar esfuerzos para que los ayuntamientos participen en la creación, y mantenimiento de guarderías infantiles es una política de igualdad y equidad de género. Conocemos los esfuerzos de ayuntamientos tales como los de Tamboril, y Villa González , los cuales, están usando parte del 4% para equidad de género, salud y educación, que establece el artículo 21 de la ley 176-07 para esos fines. ¡A organizar las finanzas conforme a la ley 176-07!, Aportar recursos para las guarderías es incursionar en políticas de género que permitirán a las mujeres el ejercicio de ciudadanía plena.

Comentarios( 1 )
Zacarías Este articulo es una Voz de alarma y un serio desafio a quienes disenan y ejecutan politicas de desarrollo .Algunas palabras desde donde puede mirarse la situacion.educacion.cultura de la sexualidad y lo sexual. Empleo.Etica de Responsabilidad social y en Las politicas publcas para el desarrollo humano

Está también en:  

http://www.elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=256

Programa "Unidos contra la violencia ", de la Procuraduría Fiscal de Santiago.

En Santiago, la Procuraduría Fiscal, que preside la titular Yeni Berenice Reynoso, está continuando el Programa "Unidos en contra de la violencia". Todo el personal de la Fiscalía está haciendo presencia en esquinas de la ciudad, en barrios, entregando material educativo y conversando con las personas.  Abajo una reseña periodística del Nuevo Diario. 




 Mildred Dolores Mata

 ______
 Miércoles 11 de Mayo del 2011
Orienta violencia intrafamiliar


SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, SANTIAGO.- La procuradora fiscal Jeni Berenice Reynoso, vestida con ropa deportiva, hoy salió a practicar con el ejemplo, encabezando una nutrida delegación de funcionarios judiciales de Santiago de los Caballeros, para orientar a la ciudadanía sobre la violencia de género intrafamiliar, en el marco del inicio de una jornada dirigida a aminorar desenlaces bruscos en los hogares dominicanos. 


 Los piropos a la trigueña no se hicieron esperar, porque al margen de su investidura, el atuendo que llevaba hacía resaltar sus atributos físicos, nada envidiable para cualquier mujer.
Ella, al frente de decenas de empleados de la fiscalía, recorrió varios  puntos estratégicos de la  ciudad, ofreciendo explicaciones a las personas de uno y otro sexo, a la vez que entregaba instructivos sobre la violencia, y a incentivar la solución pacífica de las diferencias que puedan surgir en los integrantes de la primera célula social.

Desde hace un buen tiempo, el Ministerio Público dominicano, extensivo a toda la geografía nacional, realiza  un programa de prevención de la violencia de género e intrafamiliar, que involucra a distintos sectores de la sociedad, como: iglesias, clubes, Ministerio de Educación,  Alcaldías  de la provincia, juntas de vecinos, y otras entidades.

La institución tiene una campaña denominada “Unidos en contra de la violencia”, que mediante charlas, terapias grupales e individuales, busca evitar actos de violencia que lastimen física o psicológicamente a las mujeres, hombres, adolescentes, niños o niñas.

En ese tenor, la procuradora fiscal santiaguera expresó, que es necesario y urgente un tratamiento global de la violencia dentro de la familia, porque las relaciones agresivas entre determinados familiares implican siempre violencia en perjuícios de otros.

Entiende, que para una adecuada prevención e intervención frente a la violencia familiar, es vital implementar programas que les aporten a sus integrantes, las herramientas imprescindibles para resolver inconvenientes que puedan aflorar.

- Hilarión Isalguéz. 

Link Directo: http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=241418