Estado laico en los derechos de las mujeres y campaña electoral

Logo que representa los derechos humanos universales
Una de las conquistas de la humanidad en materia de derechos es lo concerniente a la libertad de creencias religiosas, o no, a la tolerancia, a la libertad de expresión, a los derechos culturales y educativos, en la diversidad.

La Declaración de los derechos humanos proclamada el 10 de diciembre del año 1948 así establece esta libertad, en los artículos 1, 2, 3, 19, 22 y 26: ¡libertad, libertad, libertad…! por doquier.

Derechos asociados a las libertades de creencias y otros que de estas se derivan, están siendo vulnerados en la sociedad dominicana por el Estado, que debería ser laico, conforme a los derechos humanos, de acuerdo a estas definiciones, dado que abraza y es signatario de los derechos humanos del 1948, y así lo establece la Constitución de enero del 2010. Se contradice el Estado dominicano en algunas materias de las libertades como son los derechos sexuales y reproductivos y sobre la vida de las mujeres embarazadas, como humanas desarrolladas.

República Dominicana necesita su libertad, la propia de un Estado laico, en cuanto al respeto a la diversidad de creencias, y de información sobre conceptos y prácticas sobre la sexualidad.



Necesitamos rescatar desde el Estado la libertad, en las políticas públicas, para el ejercicio de la sexualidad como algo saludable, creativo, como un fin del desarrollo humano, de la personalidad humana, en sí misma, no condicionada, para ser validada, por la procreación como objetivo. Es esta una creencia generalizada, hasta en la teología contemporánea de teólogas/os católicas/os, y entre católicas y católicos, y en otras religiones.


(Sociedad Teológica de América. Informe de Anthony Kosnik, editor de Human Sexuality: New Directions in American Catholic Encyclopedia, Vo. II, pa 793, citado por Jane Hurst en La Historia de las Ideas Sobre el Aborto en la Iglesia Católica (lo que no fue contado), edición de Católicas por el Derecho a Decidir en Castellano, desde 1984).

Sin embargo, la creencia de que la sexualidad no es buena sino está atada a la procreación, interfiere en el Estado en la República Dominicana en que las políticas públicas de salud, en las farmacias populares, no se vendan condones, y anticonceptivos. Y en la calidad en el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

Y además esto suele incidir en espacios públicos para que suceda un tratamiento correcto y de validación del cuerpo humano, de la sexualidad, de los genitales, las preferencias sexuales y hacia los actos sexuales.

Y son creencias que se han hecho dictadura porque en lo público, sobre la sexualidad, no se suele informar con libertad, con apertura, con ternura, con el acceso, y la calidad, adecuadas, sobre educación sexual, sobre los métodos anticonceptivos, sobretodo en los niveles de salud y de educación. Sostengo estas afirmaciones con múltiples vivencias de terreno, y en contacto con múltiples grupos y personas.

Parte de esta dictadura fue ejercida por parte de congresistas dominicanos por la orientación de los partidos mayoritarios tradicionales dominicanos, que contravinieron la propia Constitución sobre el derecho a la vida y a la salud de las mujeres como prioritarias, a la vida potencial humana en la concepción.



Y se impusieron creencias religiosas en el Congreso dominicano en enero del 2010, en el artículo 37, que vulnera la libertad de creencias, la vida y la salud de las mujeres, negándose así, las libertades de creencias propias de un Estado laico.

En el Congreso se estableció en la Constitución, en el artículo 37, en alianza con jerarquías religiosas masculinas, que no paren ni se embarazan, por lo que nunca sus vidas estarán en peligro debido a un embarazo, que un embrión, un cigoto, o un feto, son una persona humana, y que estas modalidades de vida, ya son una persona, con derechos inalienables, por encima de la persona humana que son las mujeres que pueden tener su vida y su salud en peligro, fruto de un embarazo.

Se decidió prioritaria la vida del embrión, cigoto, o feto, por encima de la vida y de la salud de una mujer que esté embarazada, sin importar el tiempo del producto de la gestación; sin importar la preservación de la vida de las mujeres, y el deterioro de la salud mental, de ésta, en caso de incesto o violación.

Y hasta en caso de que el cuerpo potencial humano no reúna los requisitos de un cuerpo humano por no requerir sus características propias de la hominización, aún en los términos teológicos católicos.



No hay un consenso entre filósofas/os, intelectuales, especialistas en ética, entre teólogas/os, de la talla de San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Rino Fisichella y Federico Lombardi. Estos dos últimos entraron en un debate público con el arzobispo brasileño de Olinda Refice, José Cardoso Sobrino sobre el derecho al aborto de una niña brasileira de nueve años en marzo del 2009.
http://www.mildredmata.me/2011/11/amores-selectivos.html

Y sobre la sexualidad como valiosa en sí misma sin los fines de la procreación, hay ejemplo, de contradicciones, en la región, como es la Sociedad de Teólogos de América Latina, y de Católicas por el Derecho a Decidir, quienes difieren de esta creencia.

La mayoría de las personas en República Dominicana son religiosas, y dentro de las religiones la mayoría son católicas. Más la mayoría de las personas religiosas católicas no están al día sobre las informaciones de los temas donde no hay consenso religioso entre jerarquías y por lo tanto no hay siquiera dogma de infalibilidad papal, por no haber históricamente este consenso, nisiquiera entre teólogos, y teólogas.

No hay acuerdo sobre la ética de la sexualidad, y por tanto sobre derechos sexuales y reproductivos, sobre la anticoncepción y sus métodos.

Más en esta coyuntura electoral en el Movimiento de Mujeres, nosotras nos venimos preguntamos: ¿Cuáles son las posiciones de las y los actuales candidatas y candidatos sobre estos temas?

http://www.cuandoenelmundo.com/calendario/republica-dominicana/2012

Desmotivando el aceleramiento



 En estos días de campaña política, cercanos ya al 20 de mayo del 2012, cuando sucederán las elecciones presidenciales, en una parte de la sociedad dominicana existe una resistencia a que se le quiera acelerar, desde cualquier terreno, por los sectores que se disputan el poder ejecutivo del Estado.

En la República Dominicana hay que cambiar la cultura política hacia una ciudadanía comprometida con la elección de su propio liderazgo, con un conjunto de paradigmas estables que siembren una cultura democrática enraizada en prácticas de desarrollo humano integral.

Y se debe decidir en paz, y votar por el partido que su consciencia le dicte, alejarse de que le presionen o que le ofrezcan ventajas personales por votar a favor de una determinada candidatura.

Y a ser capaces de alejarnos de la violencia, y aprender a perder, cuantas veces sean necesarias, en aras de una sociedad desapegada de la “angurria” del poder, de la fama, del dinero, y del placer.

La lucha contra la corrupción administrativa de seguro será más efectiva cuando podamos ir a los tribunales con pruebas contundentes, y que las personas sancionadas realmente reciban una consecuencia para sus vidas.

Y en estos días estamos pidiendo que nuestras actitudes y conductas, sean más comprometidas con el mejoramiento de nuestro país de manera permanente, no sólo en campañas electorales.

Y propongo, insistiendo, además, que rechacemos de plano toda pretensión de emociones, sentimientos, pensamientos, de hecatombes, vengan de donde vengan.


En el Movimiento de Mujeres percibimos que nuestra agenda por la integración al bienestar, a la paz, a la libertad, al ejercicio de poder en paridad, en todos los espacios y en todas las relaciones, que hemos sido abandonadas por los partidos.


Se ha observado desde décadas, el poco interés en un cambio hacia la igualdad y hacia la equidad de género desde la educación, desde los medios de comunicación, desde la salud. La exclusión, la subordinación, la banalización, son conductas sostenidas, estables, con poca sensibilización y compromiso para superarlas y empujar el liderazgo de las mujeres en lo público, y en lo doméstico, con paz y respeto.

No observamos, insisto, desde hace décadas, una actitud diferente hacia las mujeres como excluidas del poder, dentro de los partidos, en las políticas publicas, en los presupuestos, para desarrollar una mujer integral, sobretodo ciudadana de sí misma, ciudadana de su propio cuerpo, ciudadana presente en los espacios colectivos del Estado, y no meros objetos sexuales, chiquillas porristas del terreno de los juegos, chiquillas porristas en los mítines, objetos sexuales “buenonas” con determinadas medidas corporales, o amas de casas empobrecidas, y compañeras con actitudes e identidades con situaciones que perpetúan la violencia en las relaciones y en el hogar.

El fanatismo ha llevado a gente a decir que se van del país si gana, éste, o aquel partido político...Pues, sí, el aceleramiento a veces campea, y empobrece la solidaridad y la ecuanimidad.

Pero acá estamos gente con una mirada más a mediano y a largo plazo, estamos, en nuestros espacios locales, armando una ciudadanía activa cotidiana, forjando liderazgos de a poquito, montando un país más humilde y más colectivo.

Seamos, pues, más felices en cualquier espacio, y tratemos de vivir sin el “hacer deprisa” que no nos añade consciencia, y alejémonos de la tónica de ganadores y perdedores, que sí acelera la deshumanización y la competencia barata histórica como parte de las experticias propias del mundo animal, y que hoy venimos llamamos, neoliberalismo, deshumanización, individualismo, consumismo y patriarcado.

¡Por una ciudadanía activa, estable, política, social, que trascienda a coyunturas!


http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=816

Hermandad y autonomía en las relaciones


Hay un elemento que considero fino en el avance de las actitudes y comportamientos democráticos en los grupos que conforman la sociedad dominicana y es el relativo al manejo del conflicto, o de la contradicción, con integridad y libertad.

El conflicto que se da entre el amor y la unidad del grupo, entre sus partes, versus, la autonomía y salud mental de las personas.

Tanto en grupos, como es en el matrimonio o en las uniones libres, en el noviazgo, así como en grupos de ciudadanía social comunitaria, en ONG, y también en grupos políticos: la felicidad y la salud mental de las personas; a mi parecer, deben estar por encima del corporativismo grupal.

¿Cómo manejar la relación dialéctica unidad-espiritualidad amorosa y la autonomía-salud mental de las personas, sin ansiedad? Creo que poniendo por encima la integridad de cada persona, nuestros derechos humanos fundamentales, de cada una, de cada uno, por encima del todo.

Varias de las programaciones psico-social-culturales de nuestra sociedad dominicana son: el apego, la idea de conservar la estabilidad a cualquier precio, el temer al sufrimiento necesario que conlleva un duelo cuando hay que distanciarse cuando las diferencias nos neutralizan y nos debilitan, y no contamos con las herramientas, los acuerdos y el compromiso estable para trabajarlas.

Se trata entonces de alejarnos para Salvar: 1) la salud, 2) el núcleo del yo de cada parte en las relaciones, cuidar nuestro “yo” y no permitir que se va deteriorando, 3) cuidar de que no se vaya afectando la motivación, el empuje para vivir, y 4) preservar el buen trato a distancia. Y no vivir atados/as por no saber reconocer las diferencias, y no saber estar en soledad nutritiva e íntegra, con respecto a colectivos.

El temor a sufrir en soledad y en la distancia es una de las causas fundamentales de la violencia en las relaciones humanas

Y francamente hay seres humanos que están unidos en grupos que no comparten las mismas prioridades en términos de valores, de los objetivos que animen compromisos, no comparten una cultura común para relacionarse, y difieren en horizontes estratégicos, y en tácticas, por lo tanto. La distancia no sucede porque falta la claridad y la convicción para reconocer que en determinadas relaciones la distancia es sanadora.

Y tomar el valor, y saber estar de lejos, y a la vez de cerca, espiritualmente, y seguir cultivándonos a solas, de a poquito, en nuevos colectivos, y en nuevas relaciones.

Otras consecuencias de la situación de la dependencia emocional o el apego dependiente, son la tensión, el estrés y la violencia; emociones que se combinan con reconciliaciones o lunas de miel, falsas. En la teoría de la violencia de género a eso llamamos el ciclo de la violencia. Parte de los resultados son: la debilidad, un estancamiento psico-social, y mucho más, repito, la ocurrencia de distintos tipos de violencias.

Estar lejos no significa menos amor, menos familia, menos hermandad.

Significa tener el ideal superior de vivir la vida en paz. Es vivir en unidad y en hermandad, pero de lejos.

Un de lejos donde podamos vivir sin apegos y sin ansiedad. Un de lejos que es optar por vivir duelos, y perder ilusiones. Ilusiones todas que son amarres de nuestros egos debilitantes.

Hay que saber estar solas, solos, y saber estar acompañadas/os. Hay que saber amar de lejos, o de cerca, como sea más constructivo, y es saber preservarnos.

Y de lejos, o de cerca, estar constructivamente para con nosotros mismos, para con todas y todos, con todo, pero sin dependencias.

¡Que viva la unidad espiritual amorosa sin dependencias. Qué viva una nueva cultura de paz en la sociedad dominicana!

http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=802

Por una modernidad con alma: la apuesta de Mukien Adriana Sang Ben

Mukien Adriana, en este artículo nos habla de algunas de las distintas utopías de la humanidad por siglos. Termina asociando la patria como el amor, la solidaridad ,en un terruño. Denuncia el materialismo, el amor al dinero, como el signo que prevalece en el siglo XXI, y apuesta a la utopía de la dignidad y la solidaridad humana, como su norte, y el norte que nos propone. Y se aleja del desconcierto,  de la banalidad, en que mucha gente está sumergida. La política, luce encadenada, y a la violencia en las relaciones interpersonales. El amor al  dinero hace sufrir en las relaciones de hermandad, estamos sufriendo  por esta escala de valores. Mukien Adriana rechaza la modernidad sin alma.
A leer a Mukien Adriana!!!!

mildred dolores mata
----




ENCUENTROS

 ¿Patria?

Por:  Mu-Kien Adriana Sang Ben

Patria,
jaula de bambúes
para un pájaro mudo que no tiene alas,
Patria,
palabra hueca y torpe
para mí, mientras los hombres
miren con desprecio las pies sucios y arrugados,
y maldigan las proles largas,
y en cada cruce de caminos claven una bandera
para lucir sus colores nada más...

Canto triste a la patria bien amada (fragmento), Héctor Inchaustegui Cabral

Decía Fustel de Coulanges, el célebre historiador francés del siglo XIX, que la patria es aquello que se ama y constituye la razón para luchar.  Inspirado en los movimientos políticos de la época,  como el liberalismo político, el intelectual, desde su cátedra universitaria, instaba a los jóvenes a amar y luchar por la patria, que en aquella época era  una utopía.   Sus ideas sobre sus convicciones liberales fueron publicadas en 1864 bajo el título,  La Cité antique  o La ciudad Antigua.  Aseguraba en su obra que en la antigüedad la noción de libertad era inexistente. Y que el concepto era un logro de la modernidad de su época. Aseguraba que  la humanidad contaba con una nueva autoridad sagrada y casi  divina que llamamos patria.

La patria fue el motor inspirador de los movimientos sociales y políticos del siglo XIX en Europa y América Latina.  Gracias a esa nueva palabra, los jóvenes de entonces forjaron sus sueños y sus utopías.  A ellos, a su entrega y a sus luchas heredamos estos países nuestros que hoy se desgarran entre sí.  Entonces no me queda más nada que preguntarme ¿En qué se ha convertido la patria hoy? ¿Tiene sentido la noción de patria en los inicios de la segunda década del siglo XXI, en la era de la cibernética, de la globalización económica?  No tengo respuestas a tan grandes preguntas.  Intentando responder nacieron otras más. ¿Será que la patria fue un momento de la historia, del capitalismo emergente, del liberalismo naciente? ¿Será que hoy el neoliberalismo ha sustituido los  sujetos políticos por los sujetos  económicos? ¿Será que ya no importan los sueños, sino las realidades?

La racionalidad histórica me demuestra que cada siglo tiene sus prioridades.  El siglo XV, en el momento del surgimiento de la burguesía comercial, se necesitaban nuevos mercados, por eso se produjo la aventura del descubrimiento (¿encubrimiento?).  El siglo XVII nos trajo la expansión y las luchas internas de los imperios europeos.  Perdió en la contienda España, la más atrasada de todas.  Con el nuevo siglo, el XVIII, la burguesía fortalecida necesitaba de una reorganización del orden político.  El control de la monarquía se hacía obsoleto, la burguesía quería tener participación en el ejercicio del poder político.  Entonces surgieron nuevas teorías políticas que se guiaron por las mágicas palabras de patria y libertad.  El siglo XIX fue la consolidación, expansión y fortalecimiento de la burguesía industrial. Fuero 100 años de grandes transformaciones sociales y nuevas y novedosas producciones intelectuales. Surgieron teorías contrarias que enfrentaban al capitalismo emergente y abogaban por la construcción de una sociedad igualitaria, Marx y Engels fueron los creadores de las nuevas teorías que inspiraron los  movimientos revolucionarios del siglo XX.  En el siglo pasado el socialismo real se convirtió en pesadilla. Su peor pecado fue el secreto de la libertad.  Las tensiones de la guerra fría fueron duras, largas y sangrientas.  En las postrimerías del siglo, el capitalismo ganó la batalla.  El mundo se convirtió en un gran mercado.  La cortina de hierro fue destruida.  Entramos al reino del poder del dinero y del desarrollo tecnológico. El siglo XXI, hasta ahora, en su primera década, no ha hecho más que consolidarlo: y, más aún, demostrar que a pesar de la burbuja financiera, el capital tiene múltiples fórmulas para sobrevivir a las crisis.

La sensibilidad de ciudadana, nacida en la mitad del siglo XX, testigo de actos heroicos de jóvenes que guiados por las ansias de libertad en contra de las manos opresoras de los dictadores, de izquierda o derecha, se lamenta con el derrotero que ha tomado el mundo.  La patria es hoy una falacia, una ficción, una noción del pasado.  La patria ya no inspira a los jóvenes. Ya no es motor de grandes hazañas. La patria no es nada. El dinero lo es todo.

Mientras tanto nos quedamos sólo con el país.  Es decir, el terreno enmarcado por fronteras políticas  impuestas.  Nos hemos quedamos sin patria, solo con la triste realidad del Estado; del poder político, por el que muchos aspiran, luchan y se enfrentan, pero pocos, muy pocos llegan. La lucha por el control de aparato estatal motiva a luchas tan mordaces y sórdidas que a ninguno de los partidarios le importa pisotear a quién se interponga en el  camino.  La ciudadana está triste porque, como dicen los poetas, la patria, nuestra patria, está plagada de egoísmos, injusticias y atropellos. ¿A quién deben cantar los jóvenes? ¿Sólo al dios dinero? ¿Al individualismo y al egoísmo?  Quizás esta ciudadana que escribe es una mujer producto de su época, y  que no quiere adecuarse, a las reglas ni al estilo que le impone la modernidad sin alma.

CUANDO RESIDO EN este país que no sueña
cuando vivo en esta ciudad sin párpados…
Cuando vivo en esta ciudad sin lágrimas
que se ha vuelto egoísta…
que ha perdido su ánimo sin haberlo gastado
pienso que al fin ha llegado el momento
de decir adiós a algunas presunciones
de alejarse tal vez y hablar otros idiomas
donde la indiferencia sea una palabra obsena….
La nostalgia se escurre de los libros
se introduce debajo de la piel
y esta ciudad sin párpados
este país que nunca sueña
de pronto se convierte en el único sitio
donde el aire es mi aire
y la culpa es mi culpa…
Quizá mi única noción de patria
sea esta urgencia de decir Nosotros
quizá mi única noción de patria
sea este regreso al propio desconcierto.
Nocion de Patria, Mario Benedetti


Sosiego personal y coyuntura electoral



En estos días quiero hablar de la fortaleza de la sociedad. De lo que nos hace fuertes como colectivo.

En campaña electoral parte de la sociedad está angustiada, competitiva… y no es para menos. En el torneo electoral, como en todo torneo, unos ganan y otros pierden la justa.

Las partes intervinientes quieren ganar a cualquier precio…

Soy de las personas que cree que el estudio, la reflexión, el conocimiento, la solidaridad,la institucionalidad, la ciudadanía activa con estabilidad, nos hacen fuertes, y nada de esto es coyuntural.

Con la autonomía, con la solidaridad, sin egos debilitantes por perseguir la fama, el poder, el dinero…no hay nada que temer en la coyuntura electoral. De último minuto no deterioremos nuestro yo, ni nuestro relacionamiento constructivo.

Ni hay que hacer depender nuestra valía de elementos externos.

Si estamos internamente motivados, y si tratamos de vivir conforme a valores positivos de empatía, de superación, de solidaridad, de trabajo, con un ejercicio de ciudadanía activa, cada día, no hay que correr tras objetivos que no se construyen en una coyuntura electoral. Y estemos activos en la política, pero sin disminuir nuestra fortaleza interna de sosiego y de empatía.

Apostemos a que podamos permanecer en hermandad en nuestras relaciones, lo más que podamos…Que las elecciones no nos ganen en estados de ánimo negativos.

Abunda en estos días una cierta polarización. De a ratos, aparece el catastrofismo, cierto histrionismo…Se presionan las emociones y los sentimientos, para lograr objetivos de ganar, y la lucha del “poder por el poder” en la que se suele vivir desde hace cientos de años se limita poco para dejarnos espacios de paz y de comprensión. No permitamos que este ejercicio mal canalizado por nuestra débil institucionalidad nos invada en todo nuestro ser. Apostemos a que sobreviva la ecuanimidad, los estados de ánimo tranquilos, sin importar las circunstancias.

La serenidad caería bien en estos días.

En la sociedad dominicana hay una parte consciente, de que su estatus, sus oportunidades, sus esfuerzos, no dependen de ganadores o de perdedores coyunturales. Aislemos la ansiedad, el temor, mantengamos las relaciones constructivas por encima de todo.

Se impone la empatía, la solidaridad. Sigamos construyendo un país cuyas instituciones, así como el auto-liderazgo de cada dominicana y dominicano, no dependan de ganancias o pérdidas en unas elecciones.

Juguemos a juegos más positivos, más constructivos, y más estables.

¡Qué viva una sociedad más institucionalizada, más hermanada, y más serena! Antes, durante, y después de las elecciones.

http://elmunicipio.com.do/contentsreflex.aspx?key=785

Yeni Berenice Reynoso aporta a un Estado de Derecho en la República Dominicana

Yeni Berenice Reynoso, Procuradora Fiscal del Distrito Nacional
Yeni Berenice es una fiscal que actúa fortaleciendo la sociedad dominicana como un Estado de Derecho. Eso no lo dudemos. No se mete entre los pies de los caballos para que la pateen. No ha sido un instrumento político de nadie. No es ambiciosa de lujos, es íntegra. Eso lo constaté en la Fiscalía de Santiago, donde como perito en Trabajo Social haciendo Investigaciones  Sociales-económicas sobre denunciantes  e imputadas/os, no recibí ningún tipo de presión, conozco su valor para investigar, su cotidianidad, cuando yo no soy nada, y ella no tenía que cuidarse de mí, ni simular, no es simuladora, es estudiosa, tiene autoestima, es sensata, no anda con  sentimientos negativos, no es ingenua, cuida las personas  que están a su alrededor, no anda apurada por el poder por el poder, y es digna.

Que nadie se haga ilusiones con Yeni Berenice, es objetiva, le interesa su prestigio, credibilidad, confianza, no llegó al Ministerio Público por politiquería barata.


http://www2.listindiario.com/la-republica/2012/2/13/221579/Fiscal-dice-investigacion-sera-revelada-en-la-justicia