Datos 2011 sobre aborto en la República Dominicana: Denisse Paiewonsy


Acá coloco un artículo escrito por Denise Paiewonsky, compañera del Foro Feminista, socióloga, ex directora del Centro de Estudio de Género (CEG) del INTEC. Ella ofrece informaciones sobre la mortalidad materna y el aborto en la República Dominicana, estadísticas mundiales, y analiza el impacto del artículo 37 en la Constitución Dominicana que elimina la mujer con un ser con derechos a decidir sobre su vida y su salud, en caso de un embarazo, pues el fruto de éste, se convirtió en persona con preeminencia sobre la mujer.

Les invito a leer tan importante documento.

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1ero. de octubre del 2011

El ABORTO en República Dominicana 

En el país podrían estar muriendo 70 mujeres al año a causa de los abortos ilegales

Escrito por: Denise Paiewonsky

La República Dominicana es uno de sólo 6 países en el mundo donde el aborto no se permite ni siquiera para salvar la vida de la mujer. Ante la posibilidad de que esta legislación decimonónica pudiera dar paso a la despenalización por causales como parte del proceso de modificación y actualización del Código Penal, los sectores ultraconservadores del país, liderados por la iglesia católica, lograron la aprobación en enero del 2010 de un artículo constitucional que establece el derecho a la vida desde el momento de la fecundación. En términos prácticos este artículo equivale a declarar al cigoto persona humana, equiparando su derecho al de la mujer adulta.

La tasa de mortalidad materna (MM) de 159 por 100,000 nacidos vivos estimada por la ENDESA (2007) es desproporcionadamente alta en relación a los demás indicadores sociales del país y no se ha reducido significativamente en la última década. Si bien la MM se asocia fundamentalmente a problemas de calidad en la atención hospitalaria, no hay duda que la ilegalidad del aborto contribuye significativamente a las altas tasas que se observan en el país.

Las estadísticas oficiales sitúan el aborto inducido como la cuarta causa de MM, atribuyéndole un 13% del total de los casos, si bien en su “Análisis de la Situación del Aborto Inseguro” (2009), la Sociedad Dominicana de Ginecología y Obstetricia estima la cifra real en 20%. Las condiciones de ilegalidad en que se practica el aborto no permiten establecer estos porcentajes con certeza, como tampoco precisar el número de abortos que se inducen anualmente en el país.

 El último estimado de incidencia basado en datos de investigación data de 1994 y situó la cifra en 82,500 abortos anuales. El Instituto Guttmacher ajustó el estimado a 90,000 hacia finales de esa década y algunos especialistas dominicanos han especulado que la cifra puede haber aumentado desde entonces.


Cifra abrumadora

Sea cual sea el número real de abortos, cuando aplicamos la tasa de 159/100,000 muertes maternas al estimado de 220,000 nacimientos anuales de la ONE obtenemos la escalofriante cifra de 350 muertes maternas al año, que supera todas las causas de muerte bajo vigilancia epidemiológica registradas en el país. Si aplicamos el estimado del 20% de las MM atribuibles al aborto ofrecido por la Sociedad de Ginecología y Obstetricia, obtenemos la cifra de 70 muertes anuales por causa del aborto ilegal en el país. Como se sabe, la abrumadora mayoría de las muertes maternas son prevenibles, lo que hace más urgente la necesidad de enfrentar esta problemática con mayor determinación y eficacia. Más aún en el caso de las muertes asociadas al aborto, dado que el procedimiento en sí presenta muy bajas tasas de complicación cuando se realiza en condiciones médicas adecuadas.


Impacto del artículo 37

El Art. 37 de la  Constitución genera preocupaciones cuanto a su potencial impacto sobre la morbi-mortalidad materna por aborto en dos sentidos: Primero, a que el temor a consecuencias judiciales resulte en la negativa de médicos y médicos y/o establecimientos de salud a realizar procedimientos terapéuticos cuando estos son necesarios para preservar la salud o la vida de mujeres embarazadas (situación de la que ya se han registrado casos). Segundo, que por las mismas razones se pueda ver afectado el tratamiento de los abortos incompletos y complicados que llegan a los establecimientos de salud. 

Esta última consideración es de mucha importancia dado el hecho bien documentado de que muchas mujeres dominicanas de bajos ingresos se ven obligadas a iniciar el proceso por sus propios medios, para luego acudir a un hospital público de ser necesario un legrado, ya sea para completar el aborto o para atender complicaciones resultantes de la auto-inducción o de procedimientos médicos inadecuados.

Dado que las soluciones a la problemática de la morbi-mortalidad materna por aborto son bastante evidentes, la pregunta es por qué no se toman las medidas necesarias. Los responsables de esta situación que asuman también la responsabilidad por las tantas muertes innecesarias.
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