La biografía de Eva Perón , por Alicia Dujovne Ortiz

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Eva Perón, 1946

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Cónyuges Juan Domingo Perón, ex presidente de Argentina y Eva Perón, 1946

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Eva Ibarguren, primer nombre, una jovencita.

Comentario sobre la lectura de la vida de Eva Perón

He estado leyendo el libro “Eva Perón. La biografía”, escrita por Alicia Dujovne Ortíz, intelectual argentina, residente en Francia. Es mi segunda mirada. Con esta lectura me he acercado más a la escritora, que a la misma Eva Perón. Es fascinante como escribe la señora Alicia: ingeniosa, aguda, erudita, crítica, revolucionaria, es una mirada comprensiva sobre Eva Perón, ¡pero nada de gilada! (je je, es una palabra común en Argentina, con la que me familiaricé, y que significa bobería) .

Se trata de una buena documentación sociológica y política sobre Argentina, y en consecuencia se aprende sobre América, sobre el populismo, sobre las contradicciones en esta sociedad y los dilemas de las sociedades, entre las dictaduras y la democracia, en el período 1895-1974. Eva nace en el 1919 y Juan Domingo Perón en el 1895, ella muere a los 33 años, él a los 79 años . Su cónyuge tiene significativa influencia en la vida Argentina desde 1943 hasta 1955, luego sale al exilio y retorna en el 1973 como Presidente, y muere en el 1974 y le sucede su tercera esposa, Isabel Perón, a quien luego le dan un golpe de Estado en el 1976.

Con la obra de Alicia Dujovne Ortiz se aprende sobre el peronismo, sobre la cultura Argentina con sus mitos y exclusiones, y se saborean palabras nuevas como atorrante (sinvergüenza, o atigueramiento, a lo dominicano), y la de gil (bobo/a, simple).

Interpreto, acorde con mi visión de la vida, y a partir de la lectura, que se trata de una Eva Perón que va sufriendo metamorfosis desde ser la hija “ilegítima” del estanciero y de la mujer más pobre, a ser una aguerrida y vulnerable provinciana, soñadora, que se traslada a los quince años a Buenos Aires, buscando abrirse campo en los medios de comunicación del arte, como comunicadora en radio novelas, en el teatro y en el cine.

Se le acusa de arribismo, y de moral floja para sobrevivir en ese período. Visión teñida un poco por incomprensión, y persecusión, visión un poco elitista, clasista, dentro de la mojigatería de la época, y el control que se ha ejercido y se suele querer ejercer sobre la vida de las mujeres. Aún padecemos de ese chismorear en desmedro de la mujer con doble moral.

Crece entre los mecanismos psicológicos de la compensación con ensueños, y la neurosis, ante una sociedad que rechaza su condición de ilegítima, provinciana atrevida, sola, y pobre; y quien se encuentra consigo mismo, a través de una entrega visceral a la causa social por los pobres desde 1947 hasta 1952 cuando muere. Se casa con Juan Domingo Perón en el 1946, quien asume la presidencia de su país; y es una gran activista en pro del poder de su marido, a quien admira y visualiza como un gran líder culto y sensible frente a los intereses de los trabajadores.

Eva y Perón: una duocracia, autoritaria, personalista, ambivalente (de parte de su cónyuge que tendía a jugar a lo incierto, y a comprometerse de manera contradictoria) que jugaba entre representar a los trabajadores, y el fascismo de derecha. A los trabajadores, a las y los pobres, les Eva llamaba “sus” descamisados (se quitaban la camisa en actos públicos donde hacía mucho calor, despectivo usado por las personas ricas ante esta acción espontánea de los trabajadores, ajenas al protocolo dominante), sus grasitas y cabecitas negras (racismo porque eran inmigrantes internos de pelo más oscuro que los inmigrantes de origen europeo, formas igual de despectivas para los ricos llamar a las personas de clase populares, y que ella usaba de manera desafiante y revalorizadora, para a la vez ridiculizar esas actitudes excluyentes).

Dirigió una vasta obra social con una fundación que presidía; fue un bastión importante para la unidad de Perón y ella, sus gobiernos, y el pueblo.

Muere de cáncer en el útero un 26 de julio del 1952.

El debate en Argentina es si “santa” o si “arribista autoritaria desvergonzada”; es considerada santa desde los pobres, quienes la veneraban, y a quienes sirvió con inmensa pasión y dedicación.

Para mí, una mujer fuerte, con más carácter y fuerza emocional y social que su cónyuge, quien la asumió y la apoyó en el ejercicio de sus amplios poderes, haciendo una alianza inusual en la época, para con un hombre de poder y una mujer. Juan Domingo Perón fue revolucionario cuando la asumió como su compañera política y la dejó desarrollar un amplio liderazgo político. A mi parecer, Eva era más corazón e integridad con su proyecto populista, y Perón era más estatus, y depositario de la simbología del poder militar, más sus habilidades y capacidades de relacionamiento directo con el pueblo.

Fruto de esta lectura, he seguido profundizando sobre la autora, Alicia Dujovne Ortiz, y luego prometo escribir sobre ella. Esta intelectual me dejó maravillada con Eva Perón. La biografía.

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Bibliografía: Alicia Dujovne Ortiz. Eva Perón. La biografía. Punto de lectura, Santillana. España. 1996.
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