Datos sobre inmigración haitiana rural en República Dominicana

Experiencia con haitianos, haitianas y dominicanos/as como Trabajadora Social en una Unidad de Atención a Violencia de Género en una Fiscalía en República Dominicana.

En nuestros foros, discusiones, blog (s), sobre el tema Migración solemos carecer de informaciones concretas sobre haitianos/as. Por eso me encanta poder compartir informaciones de primera mano, las que elaboro debido a mi trabajo.

A propósito de un caso que apoyo como Trabajadora Social, tuve la oportunidad de conversar con un haitiano que tiene las características siguientes:

Tiene 42 años, parece de 30. Es delgado, mediano, sonriente, sereno, su cutis, expresiones…, le dan la apariencia de mucho más joven.

Dice que viene a la República Dominicana desde hace 20 años. La primera vez vino con un primo caminando por los montes; eso quiere decir que el transporte es accidentado, que no viene en un vehículo desde Haití, que viene evadiendo chequeos.

Cuando viene reside en una comunidad sub-urbana de Santiago. En esta ocasión tiene cuatro meses en el país y tenía ahorrado RD$4,000.00. Venir le cuesta de RD$1,500.00 a RD$2,500.00.

El problema que confronta se relaciona con apoyar a su niña de siete años que recibió una violencia brutal de un señor haitiano más o menos vecino, de donde vivía la niña con su padrastro, también haitiano, en una especie de finca; la madre, haitiana, se fue y dejó dos niñas y un niño, de 7, de 5, de 3. Es una señora un poco frívola, aunque tiene 40 años, el señor padrastro es más viejo que ella y un poco apagado. El caso es que ella trajo la niña hace un año de Haití, el padrastro llevó a las dos más pequeñas al médico y dejó la de siete sola. El tal señor salió con el padre y las dos niñas,en el camino se devolvió, como la niña estaba sola, quiso abusar sexualmente de ella, ella se resistió, parece que él no esperaba eso, y la agarró por el cuello, la golpeó contra la pared por la cabeza, el cuerpo..,le rompió costillas. Él pensó que ya estaba muerta, la metió en un saco, amarró el saco, y la tiró parte atrás en un solar no muy lejano de la finca, del otro lado de una alambrada. La niña aruñando rompió el saco, salió y llegó a la casa arrastrando, él llegó junto al papá a la casa, y la niña estaba tirada en el piso viva, acompañó al padrastro llevando la niña al hospital de niños/as de Santiago. (Esto me recuerda el caso de Mario Arredondo buscando con la madre del niño Rafael Llenas Aybar, los psicóptas son bárbaramente parecidos). La niña fue salvada, e identificó el que intentó el homicidio, el cual no sabía que se había salvado y ya está arrestado, el acaso se lleva como Acción pública por Fiscalía.

El caso es que él va y viene a Haití durante esos 20 a 22 años. Ya la niña está de alta y no volverá a la comunidad donde estaba (una comunidad diferente a donde vive el padre), pues vivía con el padrastro, un señor humilde y muy querido en la comunidad que cuidaba de los tres niños, sin nadie que le ayudara pues la madre se fue. No puede volver pues está la familia del fallido homicida, y se teme le hagan daño. Ella quiere volver con su padrastro, pero no es posible. Su padre la tenía hasta hace un año en Haití, la niña es muy querida en Haití por su abuela que es quien la ha criado.

Tuve que visitar la zona y el lugar donde vive temporalmente el padre, pues ya la niña va a ser dada de alta, y se quiso evaluar las condiciones o buscar un lugar donde ella esté hasta que el caso legal requiera que ella siga en el país. El padre está atormentado, pues desde hace quince días está viajando desde la comunidad hasta fiscalía, hospital, ha gastado los cuatro mil pesos, le han ofertado dinero (los familiares del fallido homicida), su familia lo espera en Haití, ya no tiene dinero, los trabajos en la finca se han terminado, y no puede volver a reunir el dinero. Parte del trabajo social es buscar apoyo para él para que el proceso no se caiga, y pueda sostener afectivamente la niña. Es un buen padre. Me dijo yo no puedo vender a mi hija, además de que casi la matan.

Otros datos que pude precisar sobre este inmigrante, agrego:

Cuando deja de llover la yerba no sale, y no hay que desyerbar. El trabajo que él hace es de desyerbo en una finca de guineos. Pagan RD$150.00 a RD$175.00 el día. La jornada es de 7:00 AM a 4:00 PM. Le dan desayuno, que suele ser yuca y huevo; la comida consiste en arroz y habichuelas guisadas.

En Haití tiene dos niños, esposa y viven con su madre, en la zona rural. Dice que trabaja la tierra, conuco, siembra arroz (poquito), y otros frutos menores. Dice que a veces a pasado dos y tres años sin venir a RD. Suele venir por meses, no ha pasado un año, es por temporadas, según aparece el trabajo. Le pregunté que si ha trabajado cortando caña, me dijo que cuando eso él era un niño.

Algo que aprendí es la comunicación intensa, intensa, intensa…que hay entre ellos y sus familiares en Haití. Ilustro:

Le digo que es posible la niña no le sea entregada para que la lleve a la casa temporal (vive con un primo y la familia de éste, tres hijos, de 10, 4, dos meses, esposa), pues como estaba encerrada en el saco la parte blanca de los ojos está roja, pues parece se asfixiaba, y los vasos capilares se rompieron, y que antes de poder llevársela a Haití debe estar más recuperada, se está barajando la alternativa de llevarla a un lugar temporal para cuidarla más.

El señor lloraba en silencio. Ya no tiene dinero y tiene que regresar. Me dijo que su madre, la abuela, no le iba a creer que la niña está viva si no vuelve con ella. Un poco estoy asumiendo la responsabilidad de la niña. Acordamos que desde mi celular vamos a poner a hablar la niña con la abuela. Hablo de comunicación intensa, pues desde Haití la madre-abuela tiene mucho poder, dice que se está poniendo loca por lo que está pasando a la niña. Que están comunicándose a diario, que los haitianos están colaborando para pagar las llamadas, y que la comunicación es vía celulares.

Otro ejemplo de comunicación intensa es con respecto al casi homicida. Un señor con pasaporte visado, habla el español con fluidez, de unos 40 años, trabaja formal para una empresa constructora-financiera-etcétera, un señor sencillo, organizado…Me dice que quiere escuchar personal hablar con la niña para que la familia entienda que eso pasó, que fue un acto criminal, para que ellos no digan en Haití que él abandonó a este señor como un perro. Cuando nos trasladamos a tomar fotos, pruebas, fueron con nosotros una vecina, y este señor para verificar que eso pasó, ver el saco, el solar, y una mata de chinola que el reo dice que parece que la niña se cayó de ahí. La mata no tiene ramas, un tronco y ramitas llenas de hojas, ninguna rotas. El caso es que desde Haití por el lado del reo hay un seguimiento detallado de lo que está pasando, y los familiares y amistades de acá se cuidan de que ellos no los juzguen como no solidarios. La cónyuge también (una mujer joven haitiana) muy preocupada para saber los detalles para informar a Haití.

Acá escribo esto no con objetivos quejosos, o de rabia por las desigualdades. Mi deseo es informar sociológicamente, para mí es una joya tener informaciones de primera mano, fresca, sobre la inmigración en el campo, sobre las relaciones entre haitianos en RD y Haití, y viceversa. Es que se especula tanto sobre estos temas que creo ayuda informar. Por ejemplo, en la ciudad, los días en la construcción están a RD$300.00 para los ayudantes.

Pido disculpas a los abogados sobre mi forma de expresarme. Espero cualquier sugerencia, corrección.

Ahora un poco de política, necesitamos un cambio de mentalidad en el gasto del Estado para estos temas, esto está duro, duro, duro. Todos estos trabajos innovadores en materia de presupuesto no tienen asidero.

Una impresión sobre el mundo legal (es nuevo para mí): Siento que las víctimas van cogiendo presencia, van existiendo, en la medida en que se trabaje duro para hacerlas visibles: certificado forense, fotos, pruebas, darle soporte a la familia para que resistan negociar, interrogatorio Tribunal, NN y adolescentes, reportes de Trabajo Social de Fiscalía y TNNA, relacionamiento con la comunidad, hacer que una víctima tenga peso para un juez, es el diache, y requiere muchos recursos, esto hay que fortalecerlo con recursos, el hacer un caso requiere de muchos factores. El Gobierno tiene que lucir poderoso, pues todo el mundo quiere impunidad, que la persona imputada no sea afectada. Y mientras más dañinos más ñoños son la familia y las personas agresoras.

Para nada quiero sentimientos negativos. Este trabajo me entristece un poco, y tengo sentinmientos de que necesitamos un mundo mejor, pero con menos agresividad. Perdonan si les limito la expansión afectiva libertaria necesaria, pónganme caso, y no. Amo la libertad, la espontaneidad…pero quiero sobre todo profundidad. mildred dolores.

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